martes, 18 de junio de 2019

TRES OBRAS DESAPARECIDAS DE KULCZEWSKI EN LA CUMBRE DEL CERRO SAN CRISTÓBAL: EL "CASINO CUMBRE", LA CASA DE LAS ARAÑAS Y EL "ROOF GARDEN"

Camino en la cima del Cerro San Cristóbal, en fotografía c.1930, con el Pabellón de la Casa de las Arañas al centro sobre la loma, y parte del "Casino Cumbre" a la derecha más arriba, justo abajo de la cúpula del observatorio. Fuente imagen: Flickr "Santiago Nostálgico" de Pedro Encina.
Coordenadas: 33°25'25.9"S 70°37'56.7"W (sector cumbre)
El acenso al Cerro San Cristóbal en el Parque Metropolitano de Santiago, ya sea por el camino peatonal del Sendero Zorro Vidal o por la ruta asfaltada en Avenida Pedro Bannen, desemboca en la rotonda con fuente de aguas de la Plaza México, allí junto al Vivero y la simpática fontana de los tres querubines abrazados, derramando su hilo de aguas. Hace sólo un par de años, fue remodelado el lugar pero, por desgracia, se destruyó la rotonda verde en donde está la fuente circular, así que el centro de la actual Plaza México es totalmente duro y estéril, delineado sólo por adoquines.
En la mencionada fuente de los tres niños, encontramos un dato interesante anotado en sus inscripciones sobre la piedra: primero, que este sitio se llama Parque Lautaro desde que se inauguró el paseo, "Dedicado a los escritores preclaros de Iberoamérica". El nombre ha caído mucho en desuso, por cierto.
Lo segundo que queda de manifiesto la fuente, es la importancia que tuvo el destacado arquitecto Luciano Kulczewski (1896-1972) en todo el conjunto. Se trata del mismo autor de los edificios de la Piscina Escolae de la Universidad de Chile, el Edificio La Gárgola, la sede del Colegio de Arquitectos y la Población Keller, entre muchos otros conocidos proyectos con su característica firma. Su nombre también está inmortalizado en la roca de a fontana del cerro y por grandes razones, las mismas que llevaron a sus descendientes a cumplir con su petición de esparcir acá la mitad de sus cenizas, y el resto en el Cementerio del Père Lachaise de París.
Más allá de la conocida presencia que tuvo aquel genio de la arquitectura en el proyecto que dio nueva vida al Cerro San Cristóbal, con su mano inconfundible en obras ejecutadas entre 1921 y 1925 como el propio castillo del funicular o el Mirador O'Brien, otros tres trabajos surgidos también de sus tableros enseñorearon la época inaugural del paseo: el "Casino Cumbre", la Casa de las Arañas y la Terraza de Baile "Roof Garden". De ahí que su nombre esté destacado como el arquitecto estrella de la cumbre del cerro, en la fuente de los niños.

viernes, 14 de junio de 2019

CERRO PRIMO DE RIVERA: EL PARQUE DE LA INDEPENDENCIA DE CHILE EN MAIPÚ

Ilustración de la "Batalla de Maipú" del francés Theodore Géricault, c. 1820. A espaldas de San Martín y O'Higgins (centro), se observa el cerro donde se establecieron Primo de Rivera y sus hombres para aquel combate y que hoy lleva su apellido. Fuente imagen: Flickr "Santiago Nostálgico" de Pedro Encina.
Coordenadas: 33°29'40.9"S 70°45'19.0"W
Fuera del radio central de la ciudad de Santiago, uno de los cerros islas más importantes en el plano urbano del Valle del Mapocho es el Cerro Primo de Rivera, convertido en singular y atractivo parque desde los años ochenta, además de se constituirse como otro de los elementos conmemorativos de la lucha por la Independencia de Chile en la histórica comuna de Maipú.
El cerro se sitúa en el Paradero 15 de la avenida Pajaritos, pasado el cruce de Ramón Freire con la Autopista del Sol, entre la calles Cecilia y Anunciación, a escasa distancia de la Estación Metro Santiago Bueras. Con unos 90 metros de largo, es considerado el límite Norte del Centro Histórico de Maipú, además, ubicado a unos 12 kilómetros del corazón de Santiago.
Antaño, este cerrillo lucía como un peñón de escasa seguridad y con senderos casi ruinosos, poco visibles, de escaso atractivo para el público, aunque siempre se tuvo la noción de la importancia que había tenido en las luchas independentistas y particularmente en la Batalla de Maipú. Fue en los ochenta del siglo pasado, recién, cuando comenzó su rescate y la recuperación de esta loma para la comunidad maipucina.
Sucede que el cerro había sido una posición estratégica y, por esta razón, el Coronel del Ejército de España, don Joaquín Primo de Rivera y Ortiz de Pinedo, estableció en él el puesto de mando y al primer cuerpo de las fuerzas realistas, para cuando tuvo ocasión y lugar la decisiva Batalla de Maipú del 5 de abril de 1818. La vista que se lograba desde él sobre los Llanos del Maipo justificaba sobradamente la elección de esta posición, considerando también las desventajas en que se encontraban los realistas, carentes de reserva y con una artillería menor que la de los patriotas.

martes, 11 de junio de 2019

UN PASEO POR EL ATRIUM VESTAE EN EL FORO ROMANO: EL TEMPLO DE VESTA, LA REGIA Y LA CASA DE LAS VESTALES

Cuadro con las vírgenes vestales manteniendo el fuego sacro dentro del templo. Fuente imagen: blog Apasionados del Imperio Romano.
Coordenadas: 41°53'30.2"N 12°29'10.3"E (Templo de Vesta) / 41°53'30.9"N 12°29'11.0"E (Regia) / 41°53'29.1"N 12°29'11.9"E (Casa de las Vestales)
Estamos en el período del calendario en que se celebraban las Fiestas de Vesta o la Vestalia en la antigua Roma, entre el 7 y el 15 de junio. Eran días que comenzaban con la limpieza, purificación y ornamentación del templo por parte de las sacerdotisas vírgenes vestales, única orden femenina en el Imperio, para recibir visitantes.
Los hombres no podían entrar al lugar de las vestales, salvo el pontifex maximus o pontífice máximo, sumo sacerdote de la religión romana y director de la escuela de las sacerdotisas. De su título proviene, justamente, el del pontífice de los papas de la Iglesia Católica. A las mujeres que eran madres se les permitía entrar sólo en esta época de la celebración, además.
Las procesiones que se realizaban en la ciudad durante estos días, incluían romerías con las estatuas y altares de andas representando a la diosa. Las vestales horneaban también una especie de tortillas saladas llamadas mola salsa, empleadas sólo para el servicio religioso y no como alimento, al igual que una salmuera endurecida llamada muries, que se usaba en los sacrificios. En otra célebre fiesta, la de Júpiter Panadero (Iovis Pistoris), repartían este pan sacro entre las matronas.
Durante el período de las celebraciones patronales, las vestales abrían los llamados penus Vestae para encanto del público: es decir, los cubículos secretos del templo en donde se guardaban objetos sagrados y reliquias, como la estatua de madera de Atenea que el legendario héroe Eneas habría traído desde Troya y que era conocida como el Paladio o Paladión (Palladium), una de las "prendas de dominio" (pignora imperii) que aseguraban mágicamente la dominación del imperio sobre cada región.

viernes, 7 de junio de 2019

ANIVERSARIO DEL 7 DE JUNIO DE 1880 EN ARICA: ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE LOS 55 MINUTOS DE LA TOMA DEL MORRO

"Croquis de la toma del Morro de Arica, 7 de junio de 1880", imagen publicada por "El Mercurio". Fuente imagen: Memoriachilena.cl.
Coordenadas: 18°28'51.4"S 70°19'26.9"W (Morro de Arica)
Nuestra última entrada estuvo dedicada a algunos de los principales puntos e hitos históricos relativos a la ruta de ascenso al Morro de Arica y a la Batalla del 7 de junio de 1880, que la ciudad nortina está recordando en estos momentos con celebraciones y actos solemnes, como es conocido.
Como todas las grandes hazañas dignas de ser acogidas en la epopeya de los pueblos, la Batalla de Arica o Toma del Morro tiene sus propios mitos heroicos o elementos folklóricos de fuerte arraigo en el imaginario popular, que ya parecen indivisibles con los hechos de la historia real. Los principales ejemplos quizá sean la presencia de la mítica chupilca del Diablo, las creencias peruanas sobre la supuesta "orden de repaso" de heridos por parte de la soldadesca chilena, el "salto heroico" de Alfonso Ugarte despeñado sobre su caballo desde la cima y en medio del caos del combate, etc.
Una de aquellas creencias románticas sobre la batalla, parece ser también una de las afirmaciones más importantes que se dan como hecho sobre el mismo episodio histórico: los famosos 55 minutos que habría demorado la toma y captura del Morro de Arica, por parte de las tropas chilenas.
En rigor, es posible este número, a diferencia de lo que aseguran algunos críticos, pero es preciso ponerlo en su correspondiente contexto para entender a qué se refiere, propia y exactamente, evitando darle alcances y valores históricos que tal vez no son reales o no le asientan.

lunes, 3 de junio de 2019

FUERTES, PUNTOS E HITOS HISTÓRICOS EN LA RUTA DE LA TOMA DEL MORRO DE ARICA DEL 7 DE JUNIO DE 1880

La famosa fotografía del izamiento formal de la bandera chilena sobre el Morro de Arica, con algunos fallecidos, heridos y cañones reventados aún en la cima, aquella mañana del 7 de junio de 1880.
Coordenadas:
18°28'52.0"S 70°19'27.1"W (Fuerte El Morro)
18°28'48.2"S 70°19'28.9"W (Base Naval Morro Bajo, lugar del Museo)
18°28'51.4"S 70°19'26.9"W (sitio donde se clavó la bandera chilena)
18°29'01.6"S 70°19'24.7"W (Sitio donde cae el Comandante San Martín)
18°29'09.8"S 70°19'03.5"W (Fuerte Morro Gordo)
18°29'21.2"S 70°19'05.5"W (Sector de campo minado)
18°29'45.1"S 70°18'32.1"W (Fuerte Del Este)
18°29'45.1"S 70°18'32.1"W (Fuerte Ciudadela)
18°29'29.5"S 70°18'26.0"W ("Cripta" de San Martín)
El 7 de junio de cada año, Arica celebra la Toma del Morro por parte del Ejército de Chile, en 1880, episodio de rasgos épicos que decidió la situación de la entonces ciudad peruana y en gran parte también la de la propia Guerra del Pacífico. Los festejos comenzaban el día anterior e involucraban encuentros en el estado y una corrida que reproducía todo el trayecto. Se disfruta de los desfiles, fiestas, brindis y feriado regional desde hace unos años; hasta existió un periódico ariqueño que tenía por nombre esta fecha, de hecho, y el Ejército la escogió también para el Día de las Glorias del Arma de la Infantería.
El macizo rocoso del Morro, con su enorme bandera chilena flameando siempre en la cima, se encarga de recordar y enfatizar en cada mirada, cada fotografía o cada postal turística el pasado ineludible de esta ciudad. Se trata no sólo de un símbolo potente de aquella guerra ("No soltéis el Morro", grita aún la estatua de don Benjamín Vicuña Mackenna a sus pies), sino también de un testimonio palpable de la historia de este sitio y del mismísimo combate librado en él. Los memoriales y monumentos de la ruta de ascenso hecha por los chilenos aquella mañana, son mantenidos en su mayoría por los miembros del Regimiento Reforzado N° 4 "Rancagua".
Como se recordará, la Batalla en Arica tuvo lugar después de la decisiva victoria chilena en Tacna, en la Batalla del Campo de la Alianza, que además de hacer caer a aquella ciudad terminó con la presencia de las fuerzas militares bolivianas en los teatros de la guerra, retirándose en los hechos del Pacto de Alianza. Arica, por lo tanto, quedaba totalmente aislada y en tensa espera del arribo de las fuerzas chilenas hasta ella, desde el Norte.