sábado, 14 de septiembre de 2019

PARA ALOJAR EN UNA CASONA HISTÓRICA: EL HOSTAL SANTA CECILIA EN PAIHUANO

Coordenadas: 30°01'47.1"S 70°30'57.4"W
Si sienten un gusto casi aventurero por la experiencia de alojarse en casas antiguas, de esas con estilo patronal y patios aún sombreados por árboles frutales, cuando estén en Paihuano, Valle de Elqui, recomiendo visitar el Hostal Santa Cecilia, ubicado a sólo pasos de la Plaza de Armas, un poco más al Sur por la central Avenida Balmaceda (Ruta D-485) en el número 193, metros antes de la bifurcación con Rinconada.
El recinto ha sido ampliado e intervenido con dependencias nuevas en etapas anteriores de su vida, es verdad, así como otras modificaciones parecen haber hecho desaparecer parte de lo que fue la antigua casona, haciéndole perder el aspecto más solariego y campestre que alguna vez pudo tener. Sin embargo, el lugar mantiene elementos que eran propios de la antigua arquitectura rural del valle, especialmente la de los hacendados, decorada también con pircas de piedras, maceteros en cubetas antiguas y ruedas de campo como adornos.
El ambiente campesino sigue siendo fuerte en el Valle de Elqui, por cierto, así que este sitio se presenta como un vestigio del origen de la cultura imperante en sus viñas y quebradas. Sin ir más lejos, la primera celebración de preparativos para las Fiestas Patrias las encontramos tempranamente acá en Paihuano, con el festival costumbrista del Día del Huaso Paihuanino, cuya tercera versión tuvo lugar el pasado 31 de agosto.
El hostal se presenta con un largo nombre al público: "Santa Cecilia Hospedaje Comida de Casa", pues tiene también un gran comedor que funciona como restaurante en el día. Su logotipo reserva a la vista una representación de las antiguas ventanas con postigos y balconete de enrejado artístico que se observan en la fachada del caserón, por el exterior de este edificio de típico estilo campesino, con influencias coloniales y pretensiones neoclásicas en algunos de sus detalles. Una sillería escondida en sus cimientos permite sortear el desnivel del terreno que haya en este lugar, visible en la calle adoquinada.

viernes, 13 de septiembre de 2019

CARTA-RECETARIO DE LA MUERTE: HORRIPILANTES E INMUNDOS TRAGOS DE LA SUBCULTURA CARCELARIA CHILENA

Incautación de botellas con chichas artesanales hechas con restos de frutas, en la Cárcel de San Felipe, agosto de 2018. Al parecer, las estaban preparado para celebrar la Fiestas Patrias. Fuente imagen: Portal SoyValparaíso.
Vinos, chichas, "terremotos", borgoñas, arreglados y cervezas... Pero hay una categoría de bebidas alcohólicas que no se verán mucho en estas Fiestas Patrias, salvo que se esté en cana: los tragos de las cárceles chilenas, cotizados en las comunidades penales especialmente en períodos del año como las celebraciones que ya se vienen y después en la Navidad.
En octubre de 2014, los resultados publicados de un estudio encargado a la consultora  Euromonitor International por la Asociación de Productores de Cerveza de Chile (ACECHI), revelaron que los niveles de comercio ilegal de bebidas alcohólicas en Chile eran bajísimos: sólo 6,1% del total, del cual, a su vez, un  63,6% corresponde a adulteración. Como referencia, el promedio de la región subcontinental de alcoholes ilegales es de 25,9% (ver artículo "Un 6,1% del alcohol que se comercializa en Chile es de origen ilegal", en la sección Economía y Negocios del diario "El Mercurio", martes, 28 de octubre de 2014).
Sin embargo, el estudio reveló algo interesante y casi intrigante: un 0,3% de aquel alcohol ilegal se relaciona con producciones informales dentro de condiciones de privación de libertad, por parte de reos. La cifra también es muy baja, especialmente si es comparada con otros países, pero revela que aún existe una pequeña "industria" de creación de bebidas alcohólicas con ingeniosos, extraños y a veces repugnantes procedimientos, destinados a satisfacer las adicciones incontrolables de algunos presos.
Ese mismo año, un grupo de reos de nacionalidad chilena y peruana fueron descubiertos en la Cárcel de San Pedro de La Paz, Bolivia, con todo un taller de producción de bebidas alcohólicas dentro del penal y valiéndose de frutas fermentadas en grandes baldes plásticos para ello. El producto era bebido por los propios fabricantes y comerciado con otros de los prisioneros del complejo. 544 litros de chicha macerada fueron detectados y decomisadas allí, en julio de 2014.

jueves, 12 de septiembre de 2019

OCHO DÉCADAS DEL EDIFICIO DEL TEATRO REX DE ANGOL

Imagen histórica del Teatro Rex, en archivos del Museo Histórico Julio Abasolo.
Coordenadas: 37°47'55.7"S 72°42'27.6"W
El nombre del Teatro Rex aún está visible en la fachada del que fuera su edificio, en calle Chorrillos 390, a un lado de la Plaza de Armas de Angol en la Provincia del Malleco. Está enfrente de la glorieta y la hermosa fuente de aguas, además de ser enfrentado por un pequeño monumento municipal de la plaza, recordando el centenario de la presencia del Regimiento de Caballería Blindada N° 3 "Húsares", a partir de 1905, que ocupó aquel espacio.
Hay información sobre el teatro en el Centro Cultural de la ciudad, además del testimonio de varios angolinos que alcanzaron a conocerlo. A la vista, corresponde a un edificio aún influido por el período del modernismo art decó y la escuela del Bauhaus, de líneas totalmente rectas y una perfecta simetría en lo formal, en donde se habían priorizado todos los espacios de salas, hall y pasillo considerando la funcionalidad con el debido toque de elegancia, comodidad y amplitudes. Los vanos son de ventanales en paneles, y ocupan gran parte del diseño del frente de este inmueble, dividido del zócalo por la maciza y pesada marquesina con alero, tipo cornisa metálica.
Con un aforo para más de 1.200 personas, al Rex se lo recuerda como uno de los teatros más grandes y bellos que tuvo la región. Los pasillos interiores y los vestíbulos de ambas plateas, la baja y la alta, estaban finamente decorados y con detalles de cierto lujo, como la lámpara del salón, los pasamanos de las escaleras y las cortinas de terciopelo rojo en el escenario. Era también uno de los más seguros, con muchas precauciones y al día con las normas de entonces.
El edificio había sido construido entre febrero de 1938 y julio de 1939 para la sociedad de los hermanos Juan y Alberto Gasparini, de acuerdo a información del Archivo Armando Concha publicada en el portal de fotografía histórica En Terreno. El proyecto arquitectónico había sido encargado a Edmundo Enríquez del Pozo, importante arquitecto de Concepción en esos años, participando el calculista Osvaldo Baeza. Las obras de construcción las dirigió don Domingo Bertoglio y se ejecutaron en el terreno en donde había estado antes el cuartel del Regimiento "Húsares", que iba desde esta cuadra hasta la calle Ilabaca, en la manzana vecina más al oriente.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

EL "HUACHO": MITO Y REALIDAD DEL ÚLTIMO ÁLAMO DE LA ALAMEDA DE SANTIAGO

Detalle central de una fotografía de la Alameda de Santiago en 1980. Imagen publicada en sitio EnTerreno (enterreno.com) por el usuario Francisco Elías Calaguala. Se observa, sobre la puerta de la liebre o microbus que dobla entre el bandejón central, un árbol de copa un tanto cónica, correspondiente al álamo solitario de la Alameda con su altura en esos días.
Coordenadas: 33°26'37.2"S 70°38'60.0"W
"Al hombre le ocurre lo mismo que al árbol. Cuanto más quiere elevarse hacia la altura y hacia la luz, tanto más fuertemente tienden sus raíces hacia la tierra, hacia abajo, hacia lo oscuro, lo profundo... hacia el mal" (Friedrich Nietzsche, "Así hablaba Zaratustra").
Ya es una especie de leyenda urbana viviente de la capital chilena. O bien una reliquia del pasado, sobreviviendo más por la suerte que por su propia resistencia. Varios saben de su existencia y la admiran en cada mirada durante la jornada de un día en Santiago, pero la mayoría ni siquiera lo percibe: está en plena Avenida Bernardo O'Higgins llegando a las bocas enfrentadas del paseo Ahumada y, enfrente, la calle Arturo Prat. Esto es a pasos de la casa central de la Universidad de Chile y del Edificio Santiago Centro, ante un grupo de locales en donde está la tradicional "Casa Royal" y el acceso lateral a la Estación Metro Universidad de Chile.
El árbol se encuentra en el bandejón central de la arteria, la más importante de la capital y que, por alguna resistencia, seguimos llamado Alameda, precisamente como recuerdo de los álamos que alguna vez enseñorearon y embellecieron este sitio, cuando era la Alameda de las Delicias. Está adyacente a un corral enrejado sobre las ventilaciones de la estación subterránea, además. La contaminación de nuestros días y el encierro entre el gris de los edificios, le ha dado un aspecto opaco y mustio, pero sigue vivo y su aspecto varía según la estación del año.
Desde que este álamo fuera "redescubierto" por la ciudadanía, hace pocos años, algún par de imprecisas leyendas populares rondan sobre el mismo, en particular sobre su origen y su antigüedad, así que queremos echarle una mirada más detallada acá a su historia y a lo que representa en los hilos de la vida de esta ciudad.

martes, 10 de septiembre de 2019

EL DELFÍN CON EL GORRO: ALGO SOBRE EL MIRADOR JACQUES COUSTEAU DE CALDERA

Diario "El Chañarcillo", con la inauguración del mirador.
Coordenadas: 27°03'52.0"S 70°49'50.7"W
Recientemente, un singular homenaje y monumento conmemorativo ha cumplido 22 años de existencia en la ciudad de Caldera, Provincia de Copiapó. Se encuentra en el borde de la Avenida Arturo Prat, continuación hacia el poniente del paseo costanero de la Avenida Guillermo Wheelright y la Playa Mansa, enfrente de la Bahía de Caldera.
Se trata de un óvalo de plaza semidura ubicado en el que ha sido un tradicional mirador de la bahía hacia final de Prat, por el camino que conduce a las viejas instalaciones del que fue el Muelle Industrial, cuyas ruinas siguen en pie un poco más allá. El lugar fue remodelado y reinaugurado en 1997 como Mirador Cousteau por la Municipalidad de Caldera, siendo alcalde don Emilio Bianchi Falchi.
El homenaje va dirigido al célebre biólogo marino, documentalista, inventor y explorador oceánico francés Jacques-Yves Cousteau (1910-1997), recordado especialmente en la cultura popular por su serie televisiva documental "El Mundo Submarino de Jacques Cousteau" y sus famosos viajes por todos los océanos, navegando con su equipo de amigos y colaboradores en el legendario barco científico "Calypso".
La memoria de Jacques Cousteau lo reconoce también como uno de los primeros divulgadores y activistas denunciando la contaminación de los mares e invitando a las sociedades a hacerse responsables de conductas que revirtieran este problema, algo de tanta relevancia en nuestros días, especialmente por la infame cantidad de residuos de plástico en los mares. Sus actividades de difusión documental presentaron, por primera vez para muchos, el conocimiento sobre las maravillas de la vida marina, marcando generaciones de espectadores con su trabajo. Fue noticia mundial, también, cuando falleció su hijo compañero de aventuras Philippe Cousteau, en un accidente aéreo, creándose una fundación que hoy lleva su nombre y que es dirigida por su hermano menor, Pierre.

lunes, 9 de septiembre de 2019

LA CAPILLA MILITAR NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN: UN TEMPLO EN LA ORILLA DEL MAR DE ANTOFAGASTA

Aspecto de la Capilla Militar de Antofagasta antes de las ampliaciones y mejoramientos de sus dependencias. Fuente imagen: Sitio Facebook de la capilla.
Coordenadas: 23°40'56.1"S 70°24'56.6"W
La Capilla Militar de Antofagasta está consagrada a la Virgen del Carmen, la Santa Patrona de las Armas de Chile. Se ubica junto a la Avenida Ejército, en el número 7 de esta vía, enfrente de calle Sangra y de las conocidas ruinas de Huanchaca. Es otro de los templos más pintorescos de Chile, en este caso por su ubicación en el plano de borde costero del puerto nortino y por la belleza casi reflexiva en tan grato sitio, entre graznidos de gaviotas y golpes de la brisa marina. En alguna oportunidad, ese mismo mar ha llegando a inundar su terreno, según informan en las oficinas adjuntas a la capilla, a cargo de un sacerdote diocesano
El edificio hecho de piedra y dotado de una fachada de inspiración neorrenacentista y manierista, está en lo que eran las roqueras costeras de la Puntilla Playa Blanca, hacia el Sur de la ciudad, enfrente de las instalaciones militares de ese sector. Incluye dependencias administrativas y el paso del paseante entre monumentos conmemorativos, figuras religiosas exteriores y todo lo que podríamos definir como un pequeño santuario de fe.
La historia de este sitio es parte del patrimonio de la propia ciudad de Antofagasta, como podrá sospecharse. Fue parte de la importantísima Compañía Huanchaca, cuyas cercanas ruinas de la industria de fundición de plata y sus refinerías aún se conservan, dotadas de un centro y museo cultural.
La firma nació en 1873, cuando el territorio aún estaba en el régimen de medianía y condominio Chole-Bolivia, por virtud del Tratado de 1866. Los problemas presupuestarios y la propia Guerra del Pacífico retrasaron el inicio de la construcción del gran complejo hasta 1889, por parte de una sociedad entre la propia Compañía Minera de Huanchaca y la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta. Tras su inauguración, dos años después, su principal actividad era la refinería del mineral traído en los ferrocarriles desde las argentíferas de Bolivia.

domingo, 8 de septiembre de 2019

LAS VIDAS DEL TEATRO NOVEDADES DE SANTIAGO

Antigua imagen de la fachada del teatro, años treinta. Se observan algunas diferencias con respecto al aspecto actual, especialmente en los vanos y la cornisa del alero o marquesina, producto de las remodelaciones. Fuente: Flickr de don Patricio Lazcano Campino (tomada de la página web oficial del Teatro Novedades).
Coordenadas: 33°26'33.3"S 70°40'19.7"W
El milagro es doble con relación al Teatro Novedades de la capital chilena: no sólo ha sobrevivido al tiempo en el típico Barrio Yungay, sino que su recuperación ha sido plena, permitiendo que aún siga en actividades del mundo de las artes escénicas. Ha sido declarado Inmueble de Conservación Histórica por decreto municipal y, actualmente, es administrado por la Corporación de Desarrollo de Santiago.
El viejo teatro de fachada con eclecticismos del art decó y el neoclásico, se ubica en la dirección de calle Cueto 257, llegando a Portales, en la comuna de Santiago. Su primer edificio data de 1913, año en que fuera inaugurado un 7 de septiembre y con la presentación de la opereta "El conde de Luxemburgo", durante el Gobierno de Ramón Barros Luco. Era propiedad del Círculo Español, que ofrecía en él espectáculos de alta calidad para el público.
En el salón se proyectaban también películas mudas con un cinematógrafo, amenizadas por un pianista en vivo como se estilaba entonces. Había presentaciones de zarzuelas o presentaciones de compañías españolas de espectáculos en su cartelera permanente, muy asociadas al gusto popular de aquellos años a pesar de que, en sus orígenes, atraía al público de clase alta que habitaba originalmente el barrio.
Recuerda el director Rogel Retes en sus memorias de "El último mutis", que el inmigrante español Santiago Serra se hizo cargo del Teatro Novedades en este período, poco después de haber arrendado un tiempo el Teatro Almagro, en la plaza del mismo nombre, y antes de que se consagrara al lograr adquirir el Teatro Coliseo Nacional, en 1926.

sábado, 7 de septiembre de 2019

"LA PIOJERA DE BAHÍA", O LA CANTINA DE BAHÍA INGLESA

Coordenadas: 27°06'11.3"S 70°51'22.8"W
"La Piojera de Bahía" viene a ser algo así como un enclave en el balneario de Bahía Inglesa, en la comuna de Caldera, en la Provincia de Copiapó. Tiene algo de semejanza con el célebre club democrático de "La Piojera" de Santiago, a la que pretende homenajear con su nombre (o eso dicen aquí), pero también ostenta elementos que le son bastante propios y característicos, siempre en el marco de los negocios con perfil de "nuevas picadas" para la bohemia en todo Chile.
Más aún, es claro que, de entre toda la oferta gastronómica, coctelera y recreativa de la hermosa Bahía Inglesa (tan interesante al turismo en los períodos estivales), este boliche con pediculosis autoconfesada mantiene rasgos únicos, probablemente no habiendo otro con perfil de cantina popular en todo el balneario frente a aquellas tranquilas playas de ensueños.
El bar y restaurante se encuentra ubicado en la corta calle Miramar justo en el cruce con Neptuno, a escasos metros de la Avenida El Morro, en donde suelen aparecer algunos mozos invitando a los paseantes a visitar el local, doblando por la callejuela de tierra y arena. Llena el espacio que, hasta hace algunos años, era el de una sencilla y maltratada casa de madera abandonada, que incluso habría intentado ser tomada por grupos de "ocupaz", ubicada al lado de la que fuera una conocida heladería de la misma localidad.
El espacio de aquella esquina fue totalmente remodelado para el destino que hoy tiene, y así tenemos las actuales dependencias de "La Piojera de Bahía", fundada el 2 de enero de 2015 por una sociedad de los propietarios Luis Venegas y Beatriz Leiva. Hubo tentación por colocarle en un inicio "La Piojera" a secas, pues las comparaciones estéticas con aquel local las advertían los propios clientes. Sin embargo, para evitar problemas con la única y original de Santiago, y tratándose de sólo una alusión a ese nombre inconfundible, decidieron que debía señalar su lugar en el título; en decir, "De Bahía".

viernes, 6 de septiembre de 2019

UN MONUMENTO AL PERDÓN: LA PIRÁMIDE DEL CERRO SAN CRISTÓBAL

Antigua imagen del obelisco o pirámide, al oriente del Cerro San Cristóbal. Fuente imagen: Archivo Histórico Fotográfico de la Ilustre Municipalidad de Providencia.
Coordenadas: 33°23'11.0"S 70°36'06.4"W
El obelisco de nuestra atención está en los deslindes de Parque Metropolitano con la ribera Norte del Río Mapocho, en el sector oriente de la ciudad de Santiago, en la comuna de Vitacura. Hoy se encuentra casi invisible, perdido entre trazados de caminos, rotondas y bajo la sombra de la pasarela de la Avenida Américo Vespucio y la Autopista Nororiente. Está a escasa distancia del Colegio Saint George, en una terraza conocida como el Mirador de la Pirámide y encima de la caída de aguas de antiguas canalizaciones del valle, que daba nombre al camino y al sector de El Salto.
Siendo uno de los monumentos públicos más antiguos de Chile, su importancia ha sido enorme en la semblanza de la ciudad, incluyendo aspectos de la toponimia y el registro de un hecho histórico del que hoy se habla muy poco, relacionado con la última fase de las Guerras de Independencia. Y como antaño los obeliscos eran llamados con el impropio nombre de pirámides (como en los casos de la que estuvo ubicada en San Pablo o la de los tajamares del Mapocho), se la conoció popularmente también como la Pirámide del Cerro San Cristóbal, por encontrarse en uno de sus accesos orientales.
La historia de este sitio y su monumento se remonta a los días inmediatos al triunfo definitivo en Maipú contra los realistas, consumado el 5 de abril de 1818. Días en que, acá al otro lado del valle mapochino, tenía una propiedad el insigne intelectual, educador y patriota Manuel de Salas, correspondiente a una chacra adyacente al río y a espaldas del cerro. Eran, a la sazón, terrenos muy retirados del área urbana de la pequeña ciudad capital, con modestos senderos que lo salvaban del total aislamiento.
Sólo unos días después de la victoria, el 12 de abril, habrían llegado hasta la chacra de Salas el General José de San Martín y su entonces Ayudante de Campo, el General Juan O'Brien, héroe de origen irlandés comprometido en la causa de la liberación americana y la Logia Lautaro. Traían con ellos un saco de correspondencia secreta que había sido incautado a las postas militares del recién vencido Comandante Mariano Osorio. Por alguna sabia intuición, decidieron apartarse hasta este sitio para revisar las muchas cartas de aquel botín.

jueves, 5 de septiembre de 2019

EL ÚLTIMO MAESTRO HERRERO DEL VALLE DE ELQUI

Coordenadas: 30°01'54.8"S 70°42'14.7"W
Hierro Viejo es un barrio adyacente a la ciudad de Vicuña y una localidad que forma parte de la comuna homónima en el Valle de Elqui, Región de Coquimbo. Es un atractivo caserío de antiguas residencias de adobe con aspiraciones solariegas y calles que eran polvorientas hasta no hace mucho, la principal de ellas llamada Hierro Viejo, precisamente. Tuve la oportunidad de alojar largos períodos en los barrios cercanos a la Plaza de la Villa El Almendral, durante el año 1997, en la casa de Suzana, una buena amiga de aquella época y que hoy reside más al interior del valle.
Cerca del gran recinto donde vivía Suzana, específicamente en la esquina de Hierro Viejo con Riquelme, podíamos ver un encantador taller que aún atrae las miradas de los visitantes, pues debe tratarse de una de las últimas herrerías artesanales de la región: la del "Herrero El Quincha", propietada por el veterano maestro Humberto Duarte. Tanto él como su negocio son vestigios de los años más campestres de este vecindario, rasgo que aún se advierte en parte de su entorno, con paisajes agrícolas.
El entorno de este lugar ha cambiado muchísimo, encendiendo las nostalgias de quien llega allí después de varios años, pero este pedacito de la historia local se mantiene casi intacto, marcado a fuego en el mapa como algunos de los mismos timbres ganaderos que se fabrican en el taller, entre otras muchas herramientas de campo.
El inmueble que ocupa, además, debe ser uno de los más antiguos y vetustos de todo Hierro Viejo, correspondiente a una especie de galpón con frente de bloques de adobe, interior con postes de madera y fusionado con el verdor de grandes árboles que dejan colgar sus ramas sobre el mismo, especialmente una higuera que se sombreaba antes los techos de la quincha, lo que explica el nombre del local.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

"LA CHISPA DE DOÑA LUISA": EL RESTAURANTE DEL MUELLE EN CALDERA

Coordenadas: 27°03'49.8"S 70°49'26.2"W
Volveré a mis reportes en estilo más bien gonzo con este artículo, pues he conocido este simpático boliche estando ya cerca de un mes o más, nuevamente, en el balneario de Caldera, en la Provincia de Copiapó.
El sector más turístico de Caldera quizá sea el borde costero en la playa y el puerto, lugar de gran circulación turística durante los veranos, por supuesto. Muchas modificaciones y remodelaciones han ido convirtiendo este tramo urbano en un paseo de recreación y comercio, especialmente en el sector de la caleta de pescadores y la hermosa Estación del Ferrocarril, convertida en centro cultural, sala de teatro y museo paleontológico local.
Hacia atrás del conjunto histórico, en donde están los muelles, se llega al galpón del terminal pesquero: un agitado y ruidoso mercadillo de productos marinos frescos, muy típico de nuestros puertos y a precios muy convenientes. Destacan, entre otros, los cotizados ostiones de la zona, famosos por su sabrosura. También están algunos restaurantes y una pequeña feria adyacente, concentrando gran actividad de visitantes.
Siguiendo el camino principal hacia el muelle fiscal durante un fin de semana de estos, por detrás de la estación y hacia los malecones de la caleta, en el puesto número 100 hallamos un pintoresco edificio de dos pisos con torreta de aguja y lucarna en un tercer nivel, justo al lado del mar y de las pasarelas que se construyeron allí para los visitantes. Tiene un nombre sugerente: "La Chispa de doña Luisa". Pato, un compañero de trabajo que residió en Caldera y que aún tiene familiares acá, me señaló hace poco que este restaurante ocupa dependencias que antes eran oficinas administrativas.

martes, 3 de septiembre de 2019

UNA EXTRAÑA TUMBA SOLITARIA ENTRE LOS CERROS DEL ELQUI

Coordenadas:  30° 2'10.81"S 70°27'30.87"W
Por el costado de la Plaza de Armas de Paihuano, localidad que da nombre a esta comuna al interior del Valle de Elqui, está una pintoresca carretera rural que se interna hacia el Este con la denominación técnica D-495. Es el antiguo camino que lleva al visitante por la Quebrada de Paihuano y que, a principios del mes de julio pasado, se colmó de senderistas, turistas y automóviles que eligieron esta zona para la observación del Eclipse Solar 2019.
Haber logrado establecernos días antes en la zona a la espera del evento cósmico, nos dio tiempo para recorrer algunas de las innumerables curiosidades de la Quebrada de Paihuano y sus atractivos, varios de ellos tan propios de esta geografía entre cerros y de la cultura tradicional dominante en la identidad de los contornos del río Elqui y su cuenca. El caso que abordaré acá se halla en el cruce de ambos ejes.
Una de aquellas atracciones casi ocultas es la tumba de Timoteo, solitaria y misteriosa cripta de factura popular que parece colgar en la empinada ladera de uno de estos montes de la quebrada, por el costado del mismo camino y ya cerca del final del trazado de este último. Se la encuentra sobre un terreno plano hoy perteneciente a comuneros de la zona, a veces utilizado como estacionamiento o como sitio de camping, casi todo el tiempo cerrado por un cerco junto a la calzada del camino.
La ruta de marras avanza junto a la quebrada y sus terrenos agrícolas, pequeños fundos y campamentos de picnic hacia el sector del llamado cerro La Coipa, pasando entre el cajón formado por otros como El Peñón o El Fraile. Aproximándose ya a los 6 kilómetros en el camino desde la Plaza de Paihuano hacia adentro, justo en un sector de una vuelta que contornea la falda del cerro y por el costado Sur de la ruta, se puede observar en la ladera algo que, en la distancia, podría semejar a una animita o un monumento conmemorativo, aunque con esta ubicación anómala que se haría evidente incluso en la distancia.

lunes, 2 de septiembre de 2019

LOS DIAMANTES DEL COSMOS: EL MUSEO DEL METEORITO DE SAN PEDRO DE ATACAMA

Coordenadas: 22°54'28.9"S 68°12'06.0"W
Un par de grandes domos geodésicos con un inmueble en calle Tocopilla 101 esquina Laskar, albergan al Museo del Meteorito de San Pedro de Atacama en la Provincia de El Loa. Está a sólo tres cuadras de la turística plaza central y su exposición ha sido certificada por organismos internacionales (NASA, UCLA y CEREGE). También recibió el premio Travellers Choice en 2014 y 2015, cuando la votación del público lo ubicó dentro de los diez mejores museos chilenos. Como si esto no fuese suficiente, desde 2016 a la fecha ha recibido anualmente el Certificado de Excelencia de Tripadvisor.
Abierto de martes a domingo y con una entrada de valor muy accesible, el museo presenta al público su "Programa básico en San Pedro de Atacama" con casi 80 meteoritos reales en la exposición y una interesante combinación de paneles gráficos de información, pantallas digitales, audioguías y guías presenciales en el circuito. Viene a ser uno de los lugares más necesarios para las rutas de astroturismo que tanto se promueven en la zona, además.
La gran colección de meteoritos del museo, de la que está visible sólo una parte, es el resultado de un largo proceso de búsqueda y recolección iniciado hace más de 35 años, cuando  Edmundo Martínez de los Ríos, estudiante de la Universidad del Norte, organizó una expedición con su hermano Rodrigo, estudiante de biología marina. Partieron en enero de 1983 buscando el cráter del meteorito llamado Imilac, que cayó con sus 400 kilos en el desierto de la Región de Antofagasta y que fue descrito por el naturalista Rodulfo A. Philippi tras su viaje por el despoblado de Atacama, en 1856.
Siguiendo las indicaciones del sabio germano, entonces, los Martínez localizaron el cráter una legua al Sur-Este de la Aguada de Imilac que da nombre al meteorito, de unos 15 metros de diámetro y unos tres o cuatro metros de profundidad. Los expedicionarios lograron recuperar algunos fragmentos del bólido extraordinariamente bello en su sección interior, de hierro pedregoso tipo palasita. El trozo más grande del mismo, de 200 kilos, había sido encontrado hacia 1877 y enviado al Museo Británico, donde permaneció por largo tiempo.

domingo, 14 de julio de 2019

BIOGRAFÍA DEL PARQUE ALMAGRO DE SANTIAGO

El Parque Almagro a inicios de los ochenta, en fotografía de Luis Padilla. Se observa la fuente de aguas con el pedestal antiguo del busto homenaje a Luis Emilio Recabarren, y al fondo la Iglesia de los Sacramentinos. Fuente imagen: Enterreno.com.
Coordenadas: 33°27'06.1"S 70°39'05.6"W
En el Parque Almagro de la capital chilena, conviven las bondades de un pulmón verde en medio de uno de sus barrios más históricos, con las postales perfectas de aquella deslumbrante cordillera como telón de fondo para las cúpulas de la Parroquia de los Sacramentinos, en los barrios de calle San Diego y Santa Isabel.
Mi época de estudios estuvo vinculada a este parque: primero, como alumno del Liceo Manuel Barros Borgoño, con constantes idas hacia el centro de la capital por estas cuadras. Luego, como alumno de la Facultad de Ciencias Políticas y Administrativas de la Universidad Central, por un par de años más. Recuerdo tiempos previos, de hecho, cuando los trabajos de apertura de estas cuadras, para ampliar el parque, habían dejado aquellos barrios convertidos en un desolador campo de escombros, como luciría una ciudad bombardeada de la Segunda Guerra Mundial.
Todavía a fines de los años ochenta y cuando el parque ya estaba entregado a la ciudadanía, se seguían realizando modificaciones agresivas en las cuadras adyacentes, con grandes demoliciones y aparición de fachadas fantasmas, hoy ocupadas por nuevos edificios residenciales, comerciales y especialmente universitarios.
Desde el siglo XVII y por mucho tiempo más, la explanada entre los terrenos periféricos de Santiago en donde ahora está el parque, era empleada por los viajeros de antaño procedentes de la ruta Sur, para las paradas de descanso antes de entrar en la ciudad. Todavía en la mitad del siglo XIX, sin embargo, aquellos terrenos no eran más campos marginales, cuanto mucho utilizados para explotación agrícola y como potreros. Lo que corresponde a la calle San Diego, no se extendía más de 5 ó 6 cuadras desde la Cañada o Alameda de las Delicias hacia el Sur, hacia los años de la organización republicana.

miércoles, 10 de julio de 2019

CAPILLA DE SERÓN: UNA IGLESIA FANTASMA EN LA PROVINCIA DEL LIMARÍ

Coordenadas: 30°19'13.1"S 70°44'02.5"W
La Ruta D-595 de la Provincia del Limarí, en la Región de Coquimbo, conocida como la Longitudinal Los Andes - Vicuña, está llena de asombrosas sorpresas de aquellos territorios junto al Río Hurtado, en la comuna del mismo nombre y antes denominada Samo Alto, por donde antaño pasaba el desaparecido ferrocarril del que sólo quedan algunos rieles parcialmente desmantelados, túneles y recuerdos de los habitantes más antiguos.
Una iglesia en ruinas, o más bien el fantasma de un templo ubicado dos kilómetros al Norte del caserío de Serón, en una situación aislada respecto del área urbana, se ha convertido en símbolo de varios aspectos relativos a estas comarcas: de la historia de la localidad, de sus atracciones de turismo patrimonial, de la fe popular en la zona y del olvido mismo que ha ido afectando a estos territorios. Ubicada cerca del sector Las Perdices pasando la Hacienda Los Andes, sus ruinas permanecen aún en pie porfiadamente, junto al camino y de cara hacia la gran Hacienda de Serón.
Corresponde a la alguna vez llamada Capilla de Nuestra Señora del Carmen de Serón, construida en 1897 de acuerdo a la información publicada por la Municipalidad de Río Hurtado, aunque, de ser así, fue remodelando un edificio anterior que probablemente se remonte a mediados del siglo XIX o antes. De acuerdo a la circular de rutas patrimoniales "Valles transversales. Camino Longitudinal Los Andes - Vicuña" del Ministerio de Obras Públicas (MOP), el templo fue levantado para el culto del Presbítero Felipe Callejas, quien la donó al Obispado de La Serena en 1872.
Era ésta la capilla de la antigua hacienda, según se indica, dentro de cuyos límites se encontraba entonces. La actividad de la Hacienda de Serón, especialmente sus viñas pisqueras, había sido una de las razones que dieron origen al pueblo homónimo, en la proximidad del río.