jueves, 14 de junio de 2018

"GLOOMY SUNDAY" ("DOMINGO SOMBRÍO") DE REZSO SERESS: LA LEYENDA DE LA CANCIÓN MALDITA DE LOS SUICIDAS

Rezso Seress, tocando su piano. Curiosamente, la carpeta de partituras con su canción está con el titulo en castellano: "Triste domingo". Fuente imagen: Blikk.hu.
Son varias las historias siniestras que rondan a algunas de las más famosas canciones de la cultura popular. Los ejemplos sobran: "Helter skelter" de The Beatles, y la influencia que habría tenido en los crímenes de Charles Manson y su secta; "Hotel California" del grupo Eagles, con la descripción de un posible episodio fantasmal y de sustrato satanista; "Suicide solution" de Ozzy Osbourne, tomada por incitadora del suicidio, etc.
Una de las primeras canciones con fama de estar malditas en el cancionero internacional, sin embargo, fue "Gloomy sunday", pieza que ha recibido imputaciones similares a la del caso Osbourne, pero con la diferencia de haber cumplido ya más de 80 años con este pésimo prestigio a cuestas, sin que parezca enfriarse tan temible leyenda sobre la misma, sino más bien abonando a su popularidad y permanencia.
"Gloomy sunday", traducida como "Domingo sombrío", es un estándar de jazz compuesto por el músico pianista húngaro Rezső Seress, nacido el 3 de noviembre de 1899 en Budapest y formado de manera autodidacta en la composición y las artes instrumentales. Apodado Kis Seress entre sus amigos (Pequeño Seress, por su aspecto enclenque y pequeño tamaño), se había iniciado tocando en un café y restaurante llamado "Kispipa Vendéglő", tras dejar actividades en el teatro y el circo producto de una lesión en un trapecio, que lo llevaron a dedicarse especialmente a la música. A la sazón, aquel club era un antro obrero, frecuentado por prostitutas y músicos nocherniegos.
El célebre y controvertido tema musical fue compuesto por él en 1933, en melodía de piano en do menor. Seress tuvo grandes dificultades para encontrar un editor del tema, pues la canción era considerada demasiado tenebrosa y no se le auguraba éxito por ninguna parte. Según D. P. MacDonald, en el artículo "Obertura de la Muerte" (que hoy se mantiene publicado en el sitio británico Phespirit.info), uno de los editores musicales le espetó por entonces: "No es que la canción sea triste, hay una especie de terrible desesperación en ella. No creo que a alguien le vaya a gustar escuchar una canción como esa".

lunes, 11 de junio de 2018

MÚSICA DE TRINCHERAS: LAS CANCIONES DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Combatientes músicos. Fotografía hallada en álbum personal de Marcel Borloz, ciudadano suizo integrante de las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil Española. Fuente imagen: diario El País de España (2014).
Se ha pensando que el arte de trincheras, es decir, el de la producción creativa y artesanal de objetos, ornamentos o decoración en herramientas de combate (cuchillos, rifles, culatas, etc.) en momentos de descanso u ocio del contingente, se reduce sólo a piezas materiales, a artículos. No es así: también debería ser considerado en tal categoría el extraordinario repertorio de canciones y marchas que surgen, se inspiran o se popularizan en el paso de los hombres de la guerra.
Uno de los ejemplos más célebres de lo anterior, fue la canción popular alemana "Lili Marleen", que si bien fue compuesta en 1937 por Norbert Schultze a partir de un poema de la Primera Guerra Mundial y grabada por la cantante Lale Andersen, se hizo tan célebre en las trincheras y marchas ya en plena Segunda Guerra, que incluso la cantaban en diferentes idiomas los soldados de las fuerzas en conflicto. Hoy, es una pieza inevitable en el cancionero de las bandas de guerra de todo el mundo.
Sorprende que, hacia la misma época, en uno de los enfrentamientos más fraticidas y sanguinarios del siglo XX -fuera de las guerras mundiales-, como fue la Guerra Civil Española (1936-1939), el espacio para la creatividad y la sensibilidad hayan encontrado cobijo también en la música de trincheras, creándose un enorme repertorio de canciones de ambos bandos, que ha logrado sobrevivir al tiempo y dar batalla al inefable olvido.
Las canciones de guerra tienen un elemento adicional interesante, que explica su explosión prolífica en cada época: ante la falta de acceso, tiempo, recursos y posibilidades plenas para los métodos tradicionales de propaganda política de tiempos de paz, las letras en tiempos de guerra se encargan de sostener la ideología y las corrientes de opinión, en estos estados de crisis: el triunfalismo frente a la adversidad, la demonización del enemigo, la solidez mesiánica de los argumentos del bando respectivo, la loa y lágrimas por los mártires del mismo lado, la heroicidad de los cabecillas y líderes, la necesidad de levantar la moral de las tropas y de divertir en las barricadas, etc.

viernes, 1 de junio de 2018

TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DEL NOMBRE DE CHILE: CRÓNICAS, MITOS, CREENCIAS Y PROPUESTAS

Carta de Pedro de Valdivia al Emperador Carlos V, del 9 de julio de 1549: "Habiendo, a imitación de mis pasados, servido a V. M. donde me he hallado y en estas partes de Indias y provincias de esta Nueva Extremadura, dicha antes Chili, y últimamente en la restauración de las del Perú...". Copia facsimilar en el Museo Histórico Nacional.
El próximo domingo 3 de junio, se cumplirán 200 años del decreto que nos convirtió por primera vez y oficialmente, en chilenos definitivos, ya sin otra dependencia gentilicia, al haber quedado atrás el yugo hispánico de los tiempos coloniales. Hijos de Chile, al alero sólo de la bandera y no una corona imperial.
Otro bicentenario, pues, para quienes somos nativos y perpetuadores del ius sanguinis y del ius soli, vinculados a un país cuyo nombre involucra, sin embargo, un enorme y casi insondable enigma nominal... Como chilenos, pues, somos parte de ese mismo arcano problema histórico, geográfico, toponímico y etimológico; casi místico, en algunos de sus alcances, nos guste o no estar involucrados en este asunto.
Menudo misterio y controversia ha sido el de determinar el origen del nombre de Chile, ese que nos hace chilenos. Nuestra mayor instancia identidad nacional es, por esta singular paradoja, una identidad misteriosa e inexplicable, tan oscura como ancestral y difusa; misma que en México nos relaciona con el ají y en el habla inglesa con el frío, por asociaciones homófonas. Ya lo comentaba en 1863 don Francisco Solano Astaburuaga y Cienfuegos en su "Diccionario geográfico de la República de Chile", cita con la que adelantamos parte de lo que verá el lector en este artículo:
"El origen del nombre, así como la procedencia de sus primitivos pobladores, se ocultan en los misterios de los tiempos más lejanos, y ya ninguna conjetura bastará a explicarlos satisfactoriamente. Con respecto a la etimología de la palabra Chile hay quien la encuentra en una del antiguo idioma perulero (tchili), que significa nieve o frío, con que pudo designarse esta región por los que notaron aquí un clima más rígido y más abundancia de nieves que en el Perú; o bien, como es más aceptable según otros, de la coz thili o chili, que repiten unos pajarillos, imitativamente así llamados, de negro reluciente con una mancha de amarillo hermoso bajo el ala, y comunes en los valles del norte y centrales: voz, que tomándola quizás por buen agüero, la aplicaron a todo el país las primeras hordas, que en él se establecieron. Lo que hay de los antiguos peruanos, y de tiempo inmemorial decían los naturales, Chilimapu y chilidugu (país, y lengua de Chile), y Chilhué (dependencia de Chile; o sea  la isla de Chiloé). Este mismo nombre de Chile le confirmó la expedición de Almagro; mas Valdivia, por aquel prurito de los colonizaciones, de dar a los nuevos países en que se asentaban, las denominaciones de los suyos propios, lo cambió por el de Nueva Extremadura, que ni aún en su tiempo prevaleció sobre el que le había consagrado la tradición".

lunes, 28 de mayo de 2018

UN BUEN DEBUT PARA EL MUSEO DEL CIRCO CHILENO

La carpamuseo en que se presentaba hasta ahora el Museo del Circo Chileno. Fuente imagen: FB de la propia fundación del museo.
Coordenadas: 33°32'13.9"S 70°35'13.7"W
El pasado domingo 27 de mayo, en la segunda jornada del Día del Patrimonio, se dio un "vamos" oficial a la sede del Museo del Circo Chileno, creado por iniciativa del investigador y actor profesional Héctor Valencia Rocco. La joven institución cuenta con respaldo en la Fundación con el mismo nombre del museo. Su día de actividades allí comenzó a las 10.30 A.M. y se prolongó con gran afluencia de público hasta las 17 hrs.
El lugar sede de esta exposición ahora permanente, en el de avenida Perú 9053, entre Enrique Olivares y Rojas Magallanes, en la comuna de La Florida, en Santiago, por lo que sus colecciones comienzan a dejar atrás el carácter andariego que tuvieron hasta hace poco, y el propio nombre que ostentaba hasta hace poco, cuando comenzó hacia marzo su traslado a este sitio: Museo Itinerante del Circo Chileno.
De acuerdo a lo publicado por la propia institución, el museo surge con la siguiente misión cultural:
"Nace de la iniciativa particular de recopilar y materializar el desarrollo de nuestra práctica circense en estos doscientos años y de esa manera exponer al público cómo y por qué el circo alcanza la calidad de patrimonio cultural de Chile".

viernes, 25 de mayo de 2018

RECOLETA FRANCISCANA EN SANTIAGO: UNA RESEÑA HISTÓRICA DE SIGLO EN SIGLO

Plaza e  Iglesia de la Recoleta Franciscana en 1855. Lámina publicada en "Historia y devociones populares de La Recoleta Franciscana de Santiago de Chile: 1643-1985" de Juan Ramón Rovegno.
Coordenadas: 33°25'49.1"S 70°38'51.5"W
No será uno de nuestros principales orgullos para el turismo en Santiago, pero la Recoleta de San Francisco se erige como una singular conjunción de tradiciones, folklore, fe popular e historia popular de la ciudad, allí en la ribera Norte del río Mapocho, como parte del sector de los mercados y baratillos de La Chimba. Es casi un enclave de fe y espiritualidad, cercado por todos sus flancos con las ofertas del comercio de prendas, ferias regulares e irregulares, o los vahos fermentados que bullen desde las calles del Mercado de la Vega y La Vega Chica.
Tan importante y determinante ha sido la presencia de los recoletos franciscanos en el barrio, que los primeros dos puentes que tuvo la capital en tiempos de la Colonia, se debieron a ellos y a su ajetreo constante a ambos lados del río Mapocho. Hoy, esta relevancia sobrevive en aspectos nominales y toponímicos, como el nombre de la plaza, la avenida y la propia comuna en que se halla el complejo religioso recoleto.
Y si bien la fe fue un trascendente y activo elemento del vecindario mapochino y así la Casa de Dios pudo encontrar lugar en varios sitios cercanos (como la Iglesia de San Pablo, el convento de las monjas rosas, el convento capuchino, La Viñita del Cerro Blanco y después el de los recoletos dominicos, entre otros), quizás ninguno de ellos haya tenido tanto vigor para la identidad de estos barrios riberanos como sucede con los sacerdotes franciscanos, todavía en nuestra época.
Hombres con famas increíbles y asombrosas han pasado por este sitio, además. Varios hechos de nuestra historia también han tenido vínculos o involucrado a este lugar, en diferentes períodos. Del mismo modo, personajes de enorme valor en la historia religiosa y política han dejado su huella también en la Recoleta. Aquí haré una síntesis de esta larga semblanza, entonces, cercana ya a los cuatro siglos.

viernes, 18 de mayo de 2018

EL MONUMENTO A LOS HÉROES DE IQUIQUE EN VALPARAÍSO (PARTE II): CONSTRUCCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LA OBRA EN LA PLAZA SOTOMAYOR

Postal fotográfica coloreada del monumento y la plaza, hacia 1910.
Coordenadas: 33°02'17.9"S 71°37'41.7"W
Ya vimos en la entrada anterior (primera parte de este doble artículo) cómo se gestó la idea de levantar el Monumento a los Héroes de Iquique que se encuentra en la Plaza de Sotomayor de Valparaíso, idea que explotó en el entusiasmo ciudadano con la llegada misma al puerto de las noticias sobre la doble epopeya naval de los capitanes Arturo Prat y Carlos Condell, del 21 de mayo de 1879.
Con el financiamiento para la obra conseguido gracias a las campañas de las comisiones y ya elegida en Europa la propuesta del escultor Denys Pierre Puech para el gran monumento a los héroes de Iquique en Valparaíso, se iniciaron los trazados de planos para la obra y la compra de los materiales que darían forma al singular conjunto conmemorativo.
Dijimos también que el sitio escogido para el monumento fue el que ocupaba hasta entonces el edificio de la Bolsa del Comercio, demolido para iniciar las obras y despejar la Plaza de la Intendencia, rebautizada poco después como Sotomayor en recuerdo del Ministro de Guerra fallecido en el teatro de operaciones de la Guerra del Pacífico, don Rafael Sotomayor Baeza, en 1880.
La primera piedra se colocó allí el 18 de septiembre de 1885, día de las Fiestas Patrias. El intendente y veterano de la Guerra del Pacífico, Domingo de Toro Herrera, ofreció un gran discurso ante todos los presentes, miembros de la comunidad civil, militar, política y religiosa de Valparaíso. También tomaron la palabra el Contraalmirante Luis Uribe Orrego, héroe sobreviviente de Iquique, don Víctor Romero Silva, el Contraalmirante Juan Williams Rebolledo y el secretario de la comisión del monumento, Larraín Zañartu.

jueves, 17 de mayo de 2018

EL MONUMENTO A LOS HÉROES DE IQUIQUE EN VALPARAÍSO (PARTE I): LOS ORÍGENES DEL CONJUNTO CONMEMORATIVO DE LA MARINA DE CHILE

Fuente imagen: Álbum de vistas de Valparaíso de Félix LeBlanc, c. 1888.
Coordenadas: 33°02'17.9"S 71°37'41.7"W
Es uno de los monumentos más importantes e icónicos de todo el país, que se prepara ya para la efeméride que celebra precisamente en estos días. Está ubicado en el segmento central de la Plaza Sotomayor, entre las calles Errázuriz, Blanco y Sotomayor, frente al Muelle Prat del Puerto de Valparaíso y al mismo Océano Pacífico de las epopeyas navales conmemoradas, enfrente del edificio de la Comandancia en Jefe de la Armada de Chile, sector turístico e histórico muy conocido y céntrico en la ciudad.
El monumento nació por una motivación compartida tanto por estratos populares como las élites, para conmemorar a perpetuidad a los héroes de la doble batalla naval del 21 de mayo de 1879: el Combate Naval de Iquique y el de Punta Gruesa, cuyos resultados en gran medida decidieron la etapa marítima de las contiendas de la Guerra del Pacífico al hacer perder a Perú una parte esencial de su flota y proporcionar a Chile una enorme inyección de patriotismo y optimismo.
Su origen está casi encima del mismo episodio naval, pues ni bien se supo en Chile de lo que acababa de suceder en Iquique por las noticias arribadas a Valparaíso el 24 de mayo, cundieron con energía dos ideas principales para homenajear a los héroes del combate, apoyadas por las autoridades: una era levantar una gran estatua para el Capitán Arturo Prat Chacón con un homenaje a su sacrificio y el de sus hombres, y otra era reponer un navío con el nombre de la "Esmeralda", convertida ya en sinónimo de gloria patria. Lo uno y lo otro se lograría, en sus respectivos momentos y no muchos años después.
Los detalles de cómo surgió y se alimentó la idea de construir el monumento, son reportados con gran detalle por Justo Abel Rosales en un capítulo de "La apoteosis de Arturo Prat y de sus compañeros de heroísmo", publicado por el prolífico investigador en 1888. Es el texto matriz que he usado para esta entrada.

martes, 8 de mayo de 2018

LO QUE EL MARTILLO SE LLEVÓ: LOCALES DE LA VIEJA BOHEMIA QUE EXISTIERON EN UN TRAMO DEMOLIDO DE CALLE BANDERA

Los locales comerciales de calle Bandera, hacia 2012. Todos los que están tras la fila de árboles (de un piso) han sido demolidos. El que lleva el nombre de "Aroma" (tienda de perfumes) era el sitio que acogió en el pasado al cabaret y night club "Zeppelin". El de la farmacia parece corresponder al de "La Antoñana", ambos vecinos a "La Estrella de Chile". Fuente imagen: Google Street View.
Coordenadas: 33°26'01.7"S 70°39'12.5"W
Ya van dos años desde que, tras algunas semanas de intensa sonajera de los martillos demoledores y golpes de combos, se concretó una furiosa destrucción en la cuadra de calle Bandera llegando a General Mackenna y Balmaceda, en el centro de la ciudad de Santiago.
Los inmuebles comerciales que acabaron reducidos a escombros, corresponden a los que ocupaban los números 840 a 856 de la cuadra, costado poniente de la misma. Podrían haber pasado por locales  de rentas viejos y corrientes, pero eran mucho más que eso. De un piso más ático, de forma bastante prolongada hacia el interior de la cuadra, habían sido construidos hacia los años 20, con estilo sencillo influido por el art decó de la época (o bien por intervenciones posteriores, no estoy seguro), así que se hallaban muy próximos hacia su centenario.
Fue una lástima para algunos veteranos, memorialistas e investigadores urbanos que conocen de la historia de esta cuadra, la desaparición tan abrupta desde el lugar y sin alguna clase de despedida o expiación siquiera. La verdad es que, con ellos, se fueron algunos de los espacios antaño más famosos y populares del llamado barrio chino de calle Bandera, extraordinaria concentración de boliches bohemios, cabarets, cafés y clubes de baile que llenaron de vida y colorido las noches santiaguinas de toda la cuadra del 800 y sus alrededores, desde los años veinte hasta los cincuenta, aproximadamente.
Muchos próceres de la noche pasaron por allí: intelectuales, músicos, escritores, poetas; hombres pulcros, hombres sucios; reputadas artistas de espectáculos, y prostitutas rodeadas de leyendas; unos sujetos felices, otros trágicos, y hasta un futuro Premio Nobel... Todos los miembros de la nictofilia más clásica y romántica de Santiago de Chile llegaba en los tranvías, allí cerca de los hoteles y de la Estación Mapocho en sus buenos y activos años. Jarras de vino, clery, borgoña, arreglados, canelas, chichas, colas de mono y ponches calentaban el insomnio; de cuando en cuando, corrió sangre también, cortando las risas de alguna noche cómplice.

martes, 1 de mayo de 2018

CLOTARIO BLEST, EL HOMBRE: NACIDO PARA EL OVEROL Y FALLECIDO EN EL HÁBITO FRANCISCANO

Clotario Blest Riffo (1899-1990). Fuente imagen: web Ritoque FM.
Hace poco menos de 30 años, tras toda una vida dedicada a la lucha por los derechos de los trabajadores, arribó en el auxilio de la Recoleta Franciscana de Santiago el insigne dirigente sindical Clotario Blest, a vivir un increíble descuento o prórroga que había logrado arrancarle a la vida, después de haber estado en las puertas mismas de la muerte.
Siempre hubo algo de franciscano en Clotario, por cierto. La relación emocional del destacado dirigente con San Francisco de Asís era conocida, y su llegada allí fue como una rectificación final del destino; acaso como consumar una misión largamente pendiente. Alguna vez confesó, de hecho, su admiración por Fray Andresito y su ejemplar vida consagrada a los pobres, pero sin saber por entonces, que sus últimos días en el mundo serían tan cerca del mismo hábito: en su caso, premiado por las acciones en vida, no por más milagros que el de encontrar en él un luchador político auténticamente consecuente y capaz de abandonarlo todo por los móviles éticos que siempre motivaron su actuar... Y que nos perdone el mundo progresista de nuestros días, pero es que don Clota era el último de una raza política y dirigencial ya extinta en Chile.
La obra de Blest, los sacrificios y penurias, su templanza y humildad, realmente alcanzaron niveles de cuasi santidad. Nada de la vida monacal le faltó cumplir: los votos de pobreza, la austeridad a toda prueba, el perdón, la asistencia de los desvalidos… Nada.
Ese día de noviembre de 1989, sin embargo, el ilustre dirigente que consagró su existencia a los preceptos de la Doctrina Social de la Iglesia, a la lucha social y al sindicalismo, llegaba en estado deplorable a la Recoleta de San Francisco, como si hubiese sido arrebatado de su propio sarcófago para pasar acá los últimos días de su vida.

sábado, 28 de abril de 2018

SELECCIONES DE RAÚL MORALES ÁLVAREZ (PARTE VIII): "MATÓ DE CINCO MARTILLAZOS AL AMIGO QUE LO ENVENENÓ CON EL AMOR QUE NO MUESTRA EL ROSTRO"

Imagen base facilitada por "El Funye".
Este texto es parte de una selección de artículos del periodista chileno Raúl Morales Álvarez (ver el anterior acá: "Semana Santa 'a la chilena'"). Artículo originalmente titulado "Increíble asesinato pasional. Mató de cinco martillazos al amigo que lo envenenó con el amor que no muestra el rostro". Aparecido en el libro de selecciones "Amores que Matan" de Claudia Opazo" y en "Relatos de la prensa roja chilena. Raúl Morales Álvarez, maestro de la crónica" (Malgusto Ediciones, año 2011).  Este texto pertenece a un proyecto de la Agrupación Cultural El Funye (ir al Facebook del grupo), exclusivamente dispuesta para los lectores de este blog.
EN LA NOCHE DEL 3 DE NOVIEMBRE DE 1942, un obscuro drama nacido entre la amistad de un hombre y un muchacho, movilizó también extrañas fuerzas pasionales, en el interior de la residencia ubicada en la calle San Isidro 72. Murió el hombre.
La disputa crecida entre los dos protagonistas limitó con el crimen. Cinco martillazos, destrozando el cráneo de su amigo, convirtieron al muchacho en asesino. Entonces lloró, gimoteó, se desesperó, besó las manos inertes de su víctima, en la tremenda soledad del escenario de su crimen, con la noche cerrada, levantándose a cada instante, preso en el tumultuoso temor de que alguien hubiese escuchado el drama.
Luego fue pasando el tiempo. Los nervios crispados se ablandaron. Vino la calma. Una helada y siniestra serenidad. El muchacho arrastró el cadáver hasta la pieza de baño. Lo lavó. Al día siguiente, lo enterró bajo el piso del comedor. Y eso fue todo. Hasta dos semanas después el adolescente asesino llevó una vida normal. Comía y reposaba sobre el cadáver de su amigo.

jueves, 12 de abril de 2018

LA FIESTA DE CUASIMODO: TRADICIÓN Y FOLKLORE RELIGIOSO DE LOS TEMPLARIOS CHILENOS

Cuasimodistas en 1968 (fuente imagen: Revista "En Viaje").
La célebre y reputada  Orden de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón, más conocida como la Orden del Temple de los Caballeros Templarios, fue fundada por un puñado de caballeros franceses, hacia el año 1118, para resguardar a los peregrinos cristianos que visitaban Tierra Santa y que constantemente eran objeto de asaltos, pagos abusivos de tributos por caudillos en la ruta de Jerusalén y el peligro de los ataques violentos de la comunidad musulmana más hostil.
Esta misma figura de voluntarios protegiendo a los feligreses en las peregrinaciones, se ha repetido muchas veces en la historia religiosa cristiana. Ciertas cofradías asociadas a fiestas religiosas aún en práctica, por ejemplo, mantienen y recrean denominaciones para sus integrantes, que parecerían apelar a los tiempos en que la feligresía requería de esta clase de protección: guardianes, centinelas, protectores, custodios, vigilantes, etc.
El caso quizás más importante que reprodujo acá en Chile ese mismo eco universal casi equivalente al de los templarios cuidando a los viajeros en sus rutas de fe, es el de los cuasimodistas: los pintorescos y tradicionales siervos de la Fiesta de  Cuasimodo, cuya última versión se celebró el pasado domingo 8 de abril con la conocida gran convocatoria que logra en cada localidad. Y aunque se trate de una de las celebraciones más antiguas y sólidas del calendario religioso chileno, persisten algunas incertidumbres sobre su origen, que trataré de abordar acá aunque sin que me corresponda resolverlas, por supuesto.
Cabe advertir, sin embargo (y para introducir), que cuando Su Santidad Juan Pablo II visitó Chile en abril de 1987, no dudó en definir la Fiesta de Cuasimodo como "verdadero tesoro del pueblo de Dios". Por su parte, autores como el infatigable Oreste Plath, su colega Tomás Lago, el párroco Mario Garfias, el folklorista Raúl de Ramón y el investigador Juan Guillermo Prado, entre muchos otros, han  considerado totalmente vigente esta fiesta pues, a pesar de todo, parece aún muy viva y popular, incluso expandiéndose por el territorio en la última centuria.

martes, 10 de abril de 2018

EL MURAL DE LOS CÓNDORES: LAS AVES DE UN AEROPUERTO SIN VUELOS

"Mural de los Cóndores", hacia el año 2005, antes de la última remodelación del edificio, hoy centro cultural.
Coordenadas: 33°29'41.81"S 70°42'15.44"W
El Centro Nacional de Arte Contemporáneo Cerrillos, ubicado en Pedro Aguirre Cerda 6100 de la comuna de Cerrillos, ha elegido como logotipo una secuencia simétrica de líneas que aluden en forma abstracta al ritmo visual y los elementos básicos del llamado "Mural de los Cóndores", obra que engalana la fachada del edificio hacia el lado de los actuales jardines y la avenida, en el acceso. La imagen corporativa surge del talento de la joven diseñadora Milena Hachim, a quien tuvimos oportunidad de conocer hace pocos años, por sus intereses en la mismas materia clase de materias urbanas de este blog.
Falta aún, sin embargo, para poder aplaudir el buen aprovechamiento de este enorme espacio, pues da la impresión de que pasa mayormente el desuso, inhóspito. Perteneció a lo que fue el Aeropuerto de los Cerrillos hasta su infame cierre por parte de las autoridades, en 2005, motivadas por intereses paraestatales, por bajar la norma de alturas de la comuna para facilitar así proyectos inmobiliarios y por las grandes inversiones planificadas en él para la nunca construida Ciudad Parque Bicentenario. Aunque se lo ha utilizado para eventos artísticos, realmente apena haberlo visto en pleno verano de este año, ocupado sólo por una pequeña feria de artesanos y emprendedores.
Ya he contado en otra entrada de este sitio, lo que fue la cruzada transversal contra el cierre del aeropuerto, de la que fuimos partícipes hasta consumado el crimen contra la aviación civil de Chile. La desproporción de fuerzas hizo imposible evitar el desmantelamiento de la base, en aquel momento.
Todos nuestros peores pronósticos de entonces, sin embargo, sobre la inviabilidad del proyecto Ciudad Portal Bicentenario, la toxicidad de algunos sectores del terreno (por su anterior uso para reservas de combustible) o la incapacidad del Aeropuerto Comodoro Arturo Merino Benítez de Pudahuel de absorber todas  las operaciones que desde acá se desplegaban, se cumplieron prácticamente tal cual fueron anunciados, provocando en su momento reacciones prepotentes e insultantes de ciertas autoridades comprometidas con la destrucción de Cerrillos.

lunes, 9 de abril de 2018

EL ASESINATO DE LOS HERMANOS JUAN JOSÉ Y LUIS CARRERA: BICENTENARIO UN CRIMEN POLÍTICO Y DEL ABRAZO MÁS TRISTE DE LA INDEPENDENCIA

Grabado con el abrazo de los hermanos Carrera, antes de su ejecución, hecha por el  ilustrador Luis Fernando Rojas para la enciclopedia histórica "Episodios Nacionales".
Coordenadas: 32°52'47.1"S 68°49'44.0"W (Plaza Pedro del Castillo de Mendoza, lugar de la doble ejecución) / 33°26'15.3"S 70°39'07.0"W (lugar de la cripta en la Catedral Metropolitana de Santiago)
Hace sólo unos días, celebramos el bicentenario de la Batalla de Maipú, hazaña triunfal de la lucha de la Independencia de Chile y de la victoria del Ejército Unido que decidió la larga guerra contra los realistas, el 5 de abril de 1818. El símbolo imperecedero del Abrazo de Maipú, entre los generales José de San Martín Matorras y el lesionado Bernardo O'Higgins Riquelme, quedó inmortalizado ahora en un gran mural artístico, inaugurado en la misma comuna que fuera escenario de la batalla.
Por escrúpulos, sin embargo, la conmemoración histórica suele apartar a codazos el hecho que, a los pocos días de la brillante gloria militar las fuerzas chileno-argentinas, tuvo lugar en la Provincia de Cuyo, Argetina, uno de los asesinatos políticos más infames y perversos ocurridos a nuestros próceres: la ejecución de Juan José y Luis Carrera, llevada a cabo precisamente cuando se acababa de asegurar la victoria chilena en Maipú.
Sucio hecho de la historia, diríamos, que tuvo como símbolo su propio y dramático abrazo, el más amargo de la Independencia de Chile, cumpliendo ayer también sus 200 años.
Juan José Carrera Verdugo, uno de los ejecutados, había nacido en Santiago el 26 de junio de 1782. Fue alumno del Convictorio Carolino y alcanzó el grado de Brigadier en el Ejército de Chile. Era un hombre corpulento y de estructura atlética, si nos fiamos por las descripciones que de él se han hecho. Tuvo también un liderazgo personal que le sirvió en el mundo político, llegando a ocupar el cargo de vocal de la Junta de Superior Gubernativa. Empero, cultivó algún grado de envidia íntima hacia su hermano José Miguel, según coinciden en aseverar algunos autores. Contrajo matrimonio con la hermosa y paciente Ana María Cotapos, dejando esta relación hermosas cartas del prócer, que revelan su carácter más sensible y espiritual detrás del aspecto adusto que siempre mantuvo.

jueves, 5 de abril de 2018

EFECTO MANDELA, HABLEMOS EN SERIO: EL "ERROR DE CONTINUIDAD" EN LAS CREENCIAS Y CONVICCIONES COLECTIVAS

Perdón por lo aguafiesta, pero me ha sorprendido cómo en tan pocos años, ha crecido hasta lo inverosímil esa creencia a veces casi histérica y conspiranoica en torno al llamado Efecto Mandela (Mandela Effect), nombre dado hacia 2010 por la popular bloguera y divulgadora de temas paranormales, Fiona Broome a lo que (hasta entonces y con menos acogida en los medios de masas) la psicología la psiquiatría convencionales habían definido más bien como falsos recuerdos colectivos.
Otros dirán que el Efecto Mandela no pasa más allá de casos en la categoría de simples mitos urbanos con algún grado "participativo" de los sujetos que lo crean y lo difundan, convencidos de que es algo real. No parece casual que la mayoría de las pruebas y ejemplos que se presentan como casos, pertenecen al mundo de la cultura pop, muy especialmente la de países angloparlantes. Otro buen porcentaje se relaciona con productos para público infantil, además, cosa no menor al momento de evaluar asuntos de percepción, comprensión y recordación de los mismos.
Para sintetizar el asunto, decía Broome que notó en la versión 2010 la Convención Dragon Con, que tanto ella como otros concurrentes del encuentro (suponemos que en su propio rango etario o cerca), estaban convencidos de que Nelson Mandela, emblemático activista negro y ex Presidente de la República Sudafricana (1994-1999), había muerto por ahí por los años ochenta, durante su largo cautiverio de 1964 a 1990.
Como se sabe, sin embargo, aunque Mandela pasó por las prisiones de isla Robben, Pollsmoor y Víctor Verster condenado por cargos de subversión y violencia armada relacionada con su cruzada contra la segregación racial del apartheid y contra el gobierno blanco de Sudáfrica, en realidad murió en libertad muchos años después.

sábado, 31 de marzo de 2018

LA IGLESIA DE SAN AGUSTÍN DE MELIPILLA: A PESAR DE TODO, AÚN EN PIE

La iglesia, cuando estaba en mejor estado (antes del terremoto 2010). Fuente imagen: Monumentos.cl.
Coordenadas: 33°41'11.5"S 71°12'38.9"W
A mediados de enero pasado, en la víspera de la controvertida y nada exitosa visita del Papa Francisco a Chile, cierto clan "iconoclasta" del lumpen nacional, no tuvo mejor ocurrencia que manifestar su desagrado por el arribo del pontífice, atacando durante la noche la antiquísima Iglesia de San Agustín de la localidad de Melipilla, con bombas incendiarias que quemaron parte de sus centenarias puertas de madera, obligando a colocar en su lugar una fea plancha como cierre. Fue sólo uno de los seis templos católicos que sufrieron similares agresiones.
Este atentado, sin embargo, sólo se suma al largo historial de daños y necesidades de reparaciones que ha sufrido y sigue sufriendo este templo de atractiva arquitectura, ubicado a sólo dos cuadras de la Plaza de Armas de Melipilla, en la provincia del mismo nombre, a 73 kilómetros de Santiago. Está más exactamente en San Agustín 277 (calle así llamada por la presencia del templo y sus claustros), haciendo esquina con Fuenzalida. Allí ha resistido los embates de la naturaleza y del tiempo.
Cuando Melipilla fue fundada el 11 de octubre de 1742, por el gobernador José Manso de Velasco y con el nombre inicial de Villa Logroño de San José (en honor a su ciudad natal en España), la Orden de San Agustín ya se hizo presente en el lugar. Manso de Velasco les cedió un terreno de 2.500 metros cuadrados, uno o dos años después, para que se trasladaran desde Santa Rita de Perquilauquén. La solicitud de cesión de la propiedad había sido formulada por el sacerdote Francisco de Aranívar, Prior Provincial de San Agustín.
Según el profesor e investigador melipillano Omar Carreño Pérez, el traslado de la orden se inició en 1746. En los terrenos destinados a los agustinos, además, estos levantaron una primera capilla, hacia 1749-1750, primer templo de Melipilla; y luego, establecieron el llamado Convento de Santa Mónica, en 1751, completando así el traslado desde Malloco hasta esta nueva ubicación. Allí estuvieron establecidos por todo lo que quedaba de la Colonia y recibieron al siglo XIX, en el mismo sitio que ahora está el complejo monacal.

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