sábado, 30 de junio de 2018

"LOS PERROS DE LA PLAZA DE SAN JOSÉ DE MAIPO": UN HERMOSO ELOGIO CANINO DE JULIO VÉLEZ COKE

La lluviosa noche del sábado 9 de junio pasado, a partir de las 19 horas, estuvimos en el lanzamiento del precioso libro "Los perros de la Plaza de San José de Maipo", del veterano escritor e investigador Julio Vélez Coke. La invitación al evento fue extendida por la Ilustre Municipalidad de San José de Maipo y la Casa Cultura Dedal de Oro, en cuya sede se realizó la presentación de la obra.
A pesar de las incumplidas calamidades y nevazones apocalípticas pronosticadas para ese fin de semana, hubo estupenda concurrencia al encuentro y hasta el propio autor estaba sorprendido por la asistencia de gente desde Santiago -incluyéndome- a lo que, quizás, él creía iba a ser un evento más familiar y local, por la relación tan estrecha de los contenidos con esta bella localidad cordillerana, situada en el corazón del Cajón del Maipo. El encuentro contó con música en vivo, discursos, lecturas de poemas y de uno de los cuentos del libro, más el correspondiente cocktail, por parte de su nieta Isadora.
Don Julio es un personaje de enorme currículo: nacido en Santiago en 1928, tiene los modos y cordialidad que fueron proverbiales alguna vez en el pueblo chileno, en las generaciones a las que pertenece. Hombre de letras y de mar, ha sido narrador, ensayista, investigador, editor, columnista de prensa y contador de cuentos. A sus 90 años cumplidos hace poco, su creatividad queda demostrada como aún fecunda, con este nuevo trabajo.
Militante del club "Caleuche", los viajes como marino han estado ligados al trabajo literario de don Julio, y fue en ellos donde comenzó a escribir cuentos, precisamente. Entre muchos otros trabajos, tiene publicadas a su haber obras como "La fragata Lautaro y otros temas náuticos"; y hallándose residiendo en lo que hoy es la Región de Arica y Parinacota, fundó allá la primera editorial regional, publicando también la "Enciclopedia de Arica" en la nortina ciudad.

martes, 26 de junio de 2018

LA CAPILLA DE ÁNIMAS DE SANTIAGO: EL ARCANO TEMPLO PARA LAS ALMAS DEL PURGATORIO

La Capilla de Ánimas, hacia principios de 2010, poco antes de ser parcialmente destruida por el terremoto del 27 de febrero.
Coordenadas: 33°26'5.59"S 70°39'20.73"W
Ya he comentado antes acá de mi simpatía por la forma en que se ha mantenido vigente el culto a los difuntos en Chile: de una manera extrañamente sobria, misteriosa y casi sombría, manifiesta en expresiones populares como la tradición animística relacionada con las almas de los fallecidos. Llega a haber, pues, una curiosa instancia de convivencia diaria con el concepto de la muerte, haciendo que sus límites con el mundo de los vivos se vuelva a veces muy difuso.
No es coincidencia, entonces, que el quizá más enigmático templo católico de la capital chilena o uno de los más merecidamente así definibles, esté relacionado con las tradiciones religiosas y populares sobre los fallecidos y sus almas: la Capilla de Ánimas, conocida también como Capillas Las Ánimas o Capilla de las Ánimas, entendiéndose estas últimas como las almas que moran provisoriamente en el purgatorio, tras la desaparición física del individuo. Se encuentra en calle Teatinos 765 llegando a San Pablo, aunque no destaca especialmente por sus dimensiones.
Como ya hemos explicado antes en este blog, la fuerte creencia en las animitas o templetes de adoración con pedidos de favores a los fallecidos en los lugares de su muerte o de sepultura, derivan de la creencia cristiana en la transición de las almas de los fallecidos hacia la expiación o purificación necesaria para ascender al Cielo, limpiando la carga de sus pecados cometidos en vida o bien preparándolos para este viaje. El Purgatorio es aquel eslabón entre ambas vidas, y se lo describe de varias formas: desde un proceso invisible de espera de las almas en la antesala de la vida eterna, hasta un espacio de tormentos muy semejante a la clásica descripción del Infierno, como se observa en la iconografía sacra.
Como sea, las animitas son, en la tradición popular, formas de expiación y purificación del ánima o alma que purga, al dársele la oportunidad de conceder favores a los vivos y así reunir mayores méritos para garantizar un entrada al Cielo. Esto está muy presente en las devociones que tienen lugar hasta hoy en la Capilla de Ánimas.

sábado, 23 de junio de 2018

PROGRAMA-MANUAL DE VIDA MEJOR: "BITÁCORA DE UN CAMBIO" DE KATIA MENDIZÁBAL

Conocí a Katia Mendizábal en la Feria Internacional del Libro de Santiago (FILSA) de 2017, en la Estación Mapocho. Estando ambos publicados al alero de Ril Editores, compartimos largas horas en el stand de la editorial y aprovechamos de intercambiar algunas impresiones sobre nuestros respectivos trabajos, en los momentos de menor público en el día. Ambos llegamos a nuestras publicaciones impresas gracias a la actividad en blogs, además.
Al final de aquella experiencia en la feria, nos regalamos mutuamente ejemplares de nuestros debuts literarios: mis "Crónicas de un Santiago Oculto", por su "Bitácora de un cambio". Tenía en deuda publicar algo sobre este interesante trabajo, por lo tanto.
Bien: necesito partir por algunas observaciones y apreciaciones con más tono de infidencias, pero se justifican por las razones que el lector sabrá comprender. Katia es de mi generación, pero salta a la vista que luce como lo haría como una muchacha entrando recién en la treintena. Súmele a eso un carácter muy jovial y enérgico, lo que resulta en una imposibilidad absoluta de percibirla si no es como una persona joven y muy dinámica. Es algo inevitable.
¿De dónde proviene tal energía vital, tan evidente? Comprendo ahora, después de leer su libro, que la razón de tanta vitalidad juvenil -algo poco frecuente en nuestra sociedad- está en el propio contenido del mismo: "Bitácora de un cambio" es, a la vez de manual, una suerte de guía y también una confesión de la propia Katia, sobre cómo encaminar la vida en una forma positiva y de manera permanente, definitiva, no sosteniéndola sólo con instantes para arrancar del estrés o liberarse efímeramente de las cargas de la existencia contemporánea. "Bitácora de un cambio" es un programa, entonces, como lo define su propia autora.

jueves, 14 de junio de 2018

"GLOOMY SUNDAY" ("DOMINGO SOMBRÍO") DE REZSO SERESS: LA LEYENDA DE LA CANCIÓN MALDITA DE LOS SUICIDAS

Rezso Seress, tocando su piano. Curiosamente, la carpeta de partituras con su canción está con el titulo en castellano: "Triste domingo". Fuente imagen: Blikk.hu.
Son varias las historias siniestras que rondan a algunas de las más famosas canciones de la cultura popular. Los ejemplos sobran: "Helter skelter" de The Beatles, y la influencia que habría tenido en los crímenes de Charles Manson y su secta; "Hotel California" del grupo Eagles, con la descripción de un posible episodio fantasmal y de sustrato satanista; "Suicide solution" de Ozzy Osbourne, tomada por incitadora del suicidio, etc.
Una de las primeras canciones con fama de estar malditas en el cancionero internacional, sin embargo, fue "Gloomy sunday", pieza que ha recibido imputaciones similares a la del caso Osbourne, pero con la diferencia de haber cumplido ya más de 80 años con este pésimo prestigio a cuestas, sin que parezca enfriarse tan temible leyenda sobre la misma, sino más bien abonando a su popularidad y permanencia.
"Gloomy sunday", traducida como "Domingo sombrío", es un estándar de jazz compuesto por el músico pianista húngaro Rezső Seress, nacido el 3 de noviembre de 1899 en Budapest y formado de manera autodidacta en la composición y las artes instrumentales. Apodado Kis Seress entre sus amigos (Pequeño Seress, por su aspecto enclenque y pequeño tamaño), se había iniciado tocando en un café y restaurante llamado "Kispipa Vendéglő", tras dejar actividades en el teatro y el circo producto de una lesión en un trapecio, que lo llevaron a dedicarse especialmente a la música. A la sazón, aquel club era un antro obrero, frecuentado por prostitutas y músicos nocherniegos.
El célebre y controvertido tema musical fue compuesto por él en 1933, en melodía de piano en do menor. Seress tuvo grandes dificultades para encontrar un editor del tema, pues la canción era considerada demasiado tenebrosa y no se le auguraba éxito por ninguna parte. Según D. P. MacDonald, en el artículo "Obertura de la Muerte" (que hoy se mantiene publicado en el sitio británico Phespirit.info), uno de los editores musicales le espetó por entonces: "No es que la canción sea triste, hay una especie de terrible desesperación en ella. No creo que a alguien le vaya a gustar escuchar una canción como esa".

lunes, 11 de junio de 2018

MÚSICA DE TRINCHERAS: LAS CANCIONES DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Combatientes músicos. Fotografía hallada en álbum personal de Marcel Borloz, ciudadano suizo integrante de las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil Española. Fuente imagen: diario El País de España (2014).
Se ha pensando que el arte de trincheras, es decir, el de la producción creativa y artesanal de objetos, ornamentos o decoración en herramientas de combate (cuchillos, rifles, culatas, etc.) en momentos de descanso u ocio del contingente, se reduce sólo a piezas materiales, a artículos. No es así: también debería ser considerado en tal categoría el extraordinario repertorio de canciones y marchas que surgen, se inspiran o se popularizan en el paso de los hombres de la guerra.
Uno de los ejemplos más célebres de lo anterior, fue la canción popular alemana "Lili Marleen", que si bien fue compuesta en 1937 por Norbert Schultze a partir de un poema de la Primera Guerra Mundial y grabada por la cantante Lale Andersen, se hizo tan célebre en las trincheras y marchas ya en plena Segunda Guerra, que incluso la cantaban en diferentes idiomas los soldados de las fuerzas en conflicto. Hoy, es una pieza inevitable en el cancionero de las bandas de guerra de todo el mundo.
Sorprende que, hacia la misma época, en uno de los enfrentamientos más fraticidas y sanguinarios del siglo XX -fuera de las guerras mundiales-, como fue la Guerra Civil Española (1936-1939), el espacio para la creatividad y la sensibilidad hayan encontrado cobijo también en la música de trincheras, creándose un enorme repertorio de canciones de ambos bandos, que ha logrado sobrevivir al tiempo y dar batalla al inefable olvido.
Las canciones de guerra tienen un elemento adicional interesante, que explica su explosión prolífica en cada época: ante la falta de acceso, tiempo, recursos y posibilidades plenas para los métodos tradicionales de propaganda política de tiempos de paz, las letras en tiempos de guerra se encargan de sostener la ideología y las corrientes de opinión, en estos estados de crisis: el triunfalismo frente a la adversidad, la demonización del enemigo, la solidez mesiánica de los argumentos del bando respectivo, la loa y lágrimas por los mártires del mismo lado, la heroicidad de los cabecillas y líderes, la necesidad de levantar la moral de las tropas y de divertir en las barricadas, etc.

viernes, 1 de junio de 2018

TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DEL NOMBRE DE CHILE: CRÓNICAS, MITOS, CREENCIAS Y PROPUESTAS

Carta de Pedro de Valdivia al Emperador Carlos V, del 9 de julio de 1549: "Habiendo, a imitación de mis pasados, servido a V. M. donde me he hallado y en estas partes de Indias y provincias de esta Nueva Extremadura, dicha antes Chili, y últimamente en la restauración de las del Perú...". Copia facsimilar en el Museo Histórico Nacional.
El próximo domingo 3 de junio, se cumplirán 200 años del decreto que nos convirtió por primera vez y oficialmente, en chilenos definitivos, ya sin otra dependencia gentilicia, al haber quedado atrás el yugo hispánico de los tiempos coloniales. Hijos de Chile, al alero sólo de la bandera y no una corona imperial.
Otro bicentenario, pues, para quienes somos nativos y perpetuadores del ius sanguinis y del ius soli, vinculados a un país cuyo nombre involucra, sin embargo, un enorme y casi insondable enigma nominal... Como chilenos, pues, somos parte de ese mismo arcano problema histórico, geográfico, toponímico y etimológico; casi místico, en algunos de sus alcances, nos guste o no estar involucrados en este asunto.
Menudo misterio y controversia ha sido el de determinar el origen del nombre de Chile, ese que nos hace chilenos. Nuestra mayor instancia identidad nacional es, por esta singular paradoja, una identidad misteriosa e inexplicable, tan oscura como ancestral y difusa; misma que en México nos relaciona con el ají y en el habla inglesa con el frío, por asociaciones homófonas. Ya lo comentaba en 1863 don Francisco Solano Astaburuaga y Cienfuegos en su "Diccionario geográfico de la República de Chile", cita con la que adelantamos parte de lo que verá el lector en este artículo:
"El origen del nombre, así como la procedencia de sus primitivos pobladores, se ocultan en los misterios de los tiempos más lejanos, y ya ninguna conjetura bastará a explicarlos satisfactoriamente. Con respecto a la etimología de la palabra Chile hay quien la encuentra en una del antiguo idioma perulero (tchili), que significa nieve o frío, con que pudo designarse esta región por los que notaron aquí un clima más rígido y más abundancia de nieves que en el Perú; o bien, como es más aceptable según otros, de la coz thili o chili, que repiten unos pajarillos, imitativamente así llamados, de negro reluciente con una mancha de amarillo hermoso bajo el ala, y comunes en los valles del norte y centrales: voz, que tomándola quizás por buen agüero, la aplicaron a todo el país las primeras hordas, que en él se establecieron. Lo que hay de los antiguos peruanos, y de tiempo inmemorial decían los naturales, Chilimapu y chilidugu (país, y lengua de Chile), y Chilhué (dependencia de Chile; o sea  la isla de Chiloé). Este mismo nombre de Chile le confirmó la expedición de Almagro; mas Valdivia, por aquel prurito de los colonizaciones, de dar a los nuevos países en que se asentaban, las denominaciones de los suyos propios, lo cambió por el de Nueva Extremadura, que ni aún en su tiempo prevaleció sobre el que le había consagrado la tradición".

Residentes de Blogger:

Residentes de Facebook