jueves, 14 de junio de 2018

"GLOOMY SUNDAY" ("DOMINGO SOMBRÍO") DE REZSO SERESS: LA LEYENDA DE LA CANCIÓN MALDITA DE LOS SUICIDAS

Rezso Seress, tocando su piano. Curiosamente, la carpeta de partituras con su canción está con el titulo en castellano: "Triste domingo". Fuente imagen: Blikk.hu.
Son varias las historias siniestras que rondan a algunas de las más famosas canciones de la cultura popular. Los ejemplos sobran: "Helter skelter" de The Beatles, y la influencia que habría tenido en los crímenes de Charles Manson y su secta; "Hotel California" del grupo Eagles, con la descripción de un posible episodio fantasmal y de sustrato satanista; "Suicide solution" de Ozzy Osbourne, tomada por incitadora del suicidio, etc.
Una de las primeras canciones con fama de estar malditas en el cancionero internacional, sin embargo, fue "Gloomy sunday", pieza que ha recibido imputaciones similares a la del caso Osbourne, pero con la diferencia de haber cumplido ya más de 80 años con este pésimo prestigio a cuestas, sin que parezca enfriarse tan temible leyenda sobre la misma, sino más bien abonando a su popularidad y permanencia.
"Gloomy sunday", traducida como "Domingo sombrío", es un estándar de jazz compuesto por el músico pianista húngaro Rezső Seress, nacido el 3 de noviembre de 1899 en Budapest y formado de manera autodidacta en la composición y las artes instrumentales. Apodado Kis Seress entre sus amigos (Pequeño Seress, por su aspecto enclenque y pequeño tamaño), se había iniciado tocando en un café y restaurante llamado "Kispipa Vendéglő", tras dejar actividades en el teatro y el circo producto de una lesión en un trapecio, que lo llevaron a dedicarse especialmente a la música. A la sazón, aquel club era un antro obrero, frecuentado por prostitutas y músicos nocherniegos.
El célebre y controvertido tema musical fue compuesto por él en 1933, en melodía de piano en do menor. Seress tuvo grandes dificultades para encontrar un editor del tema, pues la canción era considerada demasiado tenebrosa y no se le auguraba éxito por ninguna parte. Según D. P. MacDonald, en el artículo "Obertura de la Muerte" (que hoy se mantiene publicado en el sitio británico Phespirit.info), uno de los editores musicales le espetó por entonces: "No es que la canción sea triste, hay una especie de terrible desesperación en ella. No creo que a alguien le vaya a gustar escuchar una canción como esa".

lunes, 11 de junio de 2018

MÚSICA DE TRINCHERAS: LAS CANCIONES DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Combatientes músicos. Fotografía hallada en álbum personal de Marcel Borloz, ciudadano suizo integrante de las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil Española. Fuente imagen: diario El País de España (2014).
Se ha pensando que el arte de trincheras, es decir, el de la producción creativa y artesanal de objetos, ornamentos o decoración en herramientas de combate (cuchillos, rifles, culatas, etc.) en momentos de descanso u ocio del contingente, se reduce sólo a piezas materiales, a artículos. No es así: también debería ser considerado en tal categoría el extraordinario repertorio de canciones y marchas que surgen, se inspiran o se popularizan en el paso de los hombres de la guerra.
Uno de los ejemplos más célebres de lo anterior, fue la canción popular alemana "Lili Marleen", que si bien fue compuesta en 1937 por Norbert Schultze a partir de un poema de la Primera Guerra Mundial y grabada por la cantante Lale Andersen, se hizo tan célebre en las trincheras y marchas ya en plena Segunda Guerra, que incluso la cantaban en diferentes idiomas los soldados de las fuerzas en conflicto. Hoy, es una pieza inevitable en el cancionero de las bandas de guerra de todo el mundo.
Sorprende que, hacia la misma época, en uno de los enfrentamientos más fraticidas y sanguinarios del siglo XX -fuera de las guerras mundiales-, como fue la Guerra Civil Española (1936-1939), el espacio para la creatividad y la sensibilidad hayan encontrado cobijo también en la música de trincheras, creándose un enorme repertorio de canciones de ambos bandos, que ha logrado sobrevivir al tiempo y dar batalla al inefable olvido.
Las canciones de guerra tienen un elemento adicional interesante, que explica su explosión prolífica en cada época: ante la falta de acceso, tiempo, recursos y posibilidades plenas para los métodos tradicionales de propaganda política de tiempos de paz, las letras en tiempos de guerra se encargan de sostener la ideología y las corrientes de opinión, en estos estados de crisis: el triunfalismo frente a la adversidad, la demonización del enemigo, la solidez mesiánica de los argumentos del bando respectivo, la loa y lágrimas por los mártires del mismo lado, la heroicidad de los cabecillas y líderes, la necesidad de levantar la moral de las tropas y de divertir en las barricadas, etc.

viernes, 1 de junio de 2018

TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DEL NOMBRE DE CHILE: CRÓNICAS, MITOS, CREENCIAS Y PROPUESTAS

Carta de Pedro de Valdivia al Emperador Carlos V, del 9 de julio de 1549: "Habiendo, a imitación de mis pasados, servido a V. M. donde me he hallado y en estas partes de Indias y provincias de esta Nueva Extremadura, dicha antes Chili, y últimamente en la restauración de las del Perú...". Copia facsimilar en el Museo Histórico Nacional.
El próximo domingo 3 de junio, se cumplirán 200 años del decreto que nos convirtió por primera vez y oficialmente, en chilenos definitivos, ya sin otra dependencia gentilicia, al haber quedado atrás el yugo hispánico de los tiempos coloniales. Hijos de Chile, al alero sólo de la bandera y no una corona imperial.
Otro bicentenario, pues, para quienes somos nativos y perpetuadores del ius sanguinis y del ius soli, vinculados a un país cuyo nombre involucra, sin embargo, un enorme y casi insondable enigma nominal... Como chilenos, pues, somos parte de ese mismo arcano problema histórico, geográfico, toponímico y etimológico; casi místico, en algunos de sus alcances, nos guste o no estar involucrados en este asunto.
Menudo misterio y controversia ha sido el de determinar el origen del nombre de Chile, ese que nos hace chilenos. Nuestra mayor instancia identidad nacional es, por esta singular paradoja, una identidad misteriosa e inexplicable, tan oscura como ancestral y difusa; misma que en México nos relaciona con el ají y en el habla inglesa con el frío, por asociaciones homófonas. Ya lo comentaba en 1863 don Francisco Solano Astaburuaga y Cienfuegos en su "Diccionario geográfico de la República de Chile", cita con la que adelantamos parte de lo que verá el lector en este artículo:
"El origen del nombre, así como la procedencia de sus primitivos pobladores, se ocultan en los misterios de los tiempos más lejanos, y ya ninguna conjetura bastará a explicarlos satisfactoriamente. Con respecto a la etimología de la palabra Chile hay quien la encuentra en una del antiguo idioma perulero (tchili), que significa nieve o frío, con que pudo designarse esta región por los que notaron aquí un clima más rígido y más abundancia de nieves que en el Perú; o bien, como es más aceptable según otros, de la coz thili o chili, que repiten unos pajarillos, imitativamente así llamados, de negro reluciente con una mancha de amarillo hermoso bajo el ala, y comunes en los valles del norte y centrales: voz, que tomándola quizás por buen agüero, la aplicaron a todo el país las primeras hordas, que en él se establecieron. Lo que hay de los antiguos peruanos, y de tiempo inmemorial decían los naturales, Chilimapu y chilidugu (país, y lengua de Chile), y Chilhué (dependencia de Chile; o sea  la isla de Chiloé). Este mismo nombre de Chile le confirmó la expedición de Almagro; mas Valdivia, por aquel prurito de los colonizaciones, de dar a los nuevos países en que se asentaban, las denominaciones de los suyos propios, lo cambió por el de Nueva Extremadura, que ni aún en su tiempo prevaleció sobre el que le había consagrado la tradición".

lunes, 28 de mayo de 2018

UN BUEN DEBUT PARA EL MUSEO DEL CIRCO CHILENO

La carpamuseo en que se presentaba hasta ahora el Museo del Circo Chileno. Fuente imagen: FB de la propia fundación del museo.
Coordenadas: 33°32'13.9"S 70°35'13.7"W
El pasado domingo 27 de mayo, en la segunda jornada del Día del Patrimonio, se dio un "vamos" oficial a la sede del Museo del Circo Chileno, creado por iniciativa del investigador y actor profesional Héctor Valencia Rocco. La joven institución cuenta con respaldo en la Fundación con el mismo nombre del museo. Su día de actividades allí comenzó a las 10.30 A.M. y se prolongó con gran afluencia de público hasta las 17 hrs.
El lugar sede de esta exposición ahora permanente, en el de avenida Perú 9053, entre Enrique Olivares y Rojas Magallanes, en la comuna de La Florida, en Santiago, por lo que sus colecciones comienzan a dejar atrás el carácter andariego que tuvieron hasta hace poco, y el propio nombre que ostentaba hasta hace poco, cuando comenzó hacia marzo su traslado a este sitio: Museo Itinerante del Circo Chileno.
De acuerdo a lo publicado por la propia institución, el museo surge con la siguiente misión cultural:
"Nace de la iniciativa particular de recopilar y materializar el desarrollo de nuestra práctica circense en estos doscientos años y de esa manera exponer al público cómo y por qué el circo alcanza la calidad de patrimonio cultural de Chile".

viernes, 25 de mayo de 2018

RECOLETA FRANCISCANA EN SANTIAGO: UNA RESEÑA HISTÓRICA DE SIGLO EN SIGLO

Plaza e  Iglesia de la Recoleta Franciscana en 1855. Lámina publicada en "Historia y devociones populares de La Recoleta Franciscana de Santiago de Chile: 1643-1985" de Juan Ramón Rovegno.
Coordenadas: 33°25'49.1"S 70°38'51.5"W
No será uno de nuestros principales orgullos para el turismo en Santiago, pero la Recoleta de San Francisco se erige como una singular conjunción de tradiciones, folklore, fe popular e historia popular de la ciudad, allí en la ribera Norte del río Mapocho, como parte del sector de los mercados y baratillos de La Chimba. Es casi un enclave de fe y espiritualidad, cercado por todos sus flancos con las ofertas del comercio de prendas, ferias regulares e irregulares, o los vahos fermentados que bullen desde las calles del Mercado de la Vega y La Vega Chica.
Tan importante y determinante ha sido la presencia de los recoletos franciscanos en el barrio, que los primeros dos puentes que tuvo la capital en tiempos de la Colonia, se debieron a ellos y a su ajetreo constante a ambos lados del río Mapocho. Hoy, esta relevancia sobrevive en aspectos nominales y toponímicos, como el nombre de la plaza, la avenida y la propia comuna en que se halla el complejo religioso recoleto.
Y si bien la fe fue un trascendente y activo elemento del vecindario mapochino y así la Casa de Dios pudo encontrar lugar en varios sitios cercanos (como la Iglesia de San Pablo, el convento de las monjas rosas, el convento capuchino, La Viñita del Cerro Blanco y después el de los recoletos dominicos, entre otros), quizás ninguno de ellos haya tenido tanto vigor para la identidad de estos barrios riberanos como sucede con los sacerdotes franciscanos, todavía en nuestra época.
Hombres con famas increíbles y asombrosas han pasado por este sitio, además. Varios hechos de nuestra historia también han tenido vínculos o involucrado a este lugar, en diferentes períodos. Del mismo modo, personajes de enorme valor en la historia religiosa y política han dejado su huella también en la Recoleta. Aquí haré una síntesis de esta larga semblanza, entonces, cercana ya a los cuatro siglos.

viernes, 18 de mayo de 2018

EL MONUMENTO A LOS HÉROES DE IQUIQUE EN VALPARAÍSO (PARTE II): CONSTRUCCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LA OBRA EN LA PLAZA SOTOMAYOR

Postal fotográfica coloreada del monumento y la plaza, hacia 1910.
Coordenadas: 33°02'17.9"S 71°37'41.7"W
Ya vimos en la entrada anterior (primera parte de este doble artículo) cómo se gestó la idea de levantar el Monumento a los Héroes de Iquique que se encuentra en la Plaza de Sotomayor de Valparaíso, idea que explotó en el entusiasmo ciudadano con la llegada misma al puerto de las noticias sobre la doble epopeya naval de los capitanes Arturo Prat y Carlos Condell, del 21 de mayo de 1879.
Con el financiamiento para la obra conseguido gracias a las campañas de las comisiones y ya elegida en Europa la propuesta del escultor Denys Pierre Puech para el gran monumento a los héroes de Iquique en Valparaíso, se iniciaron los trazados de planos para la obra y la compra de los materiales que darían forma al singular conjunto conmemorativo.
Dijimos también que el sitio escogido para el monumento fue el que ocupaba hasta entonces el edificio de la Bolsa del Comercio, demolido para iniciar las obras y despejar la Plaza de la Intendencia, rebautizada poco después como Sotomayor en recuerdo del Ministro de Guerra fallecido en el teatro de operaciones de la Guerra del Pacífico, don Rafael Sotomayor Baeza, en 1880.
La primera piedra se colocó allí el 18 de septiembre de 1885, día de las Fiestas Patrias. El intendente y veterano de la Guerra del Pacífico, Domingo de Toro Herrera, ofreció un gran discurso ante todos los presentes, miembros de la comunidad civil, militar, política y religiosa de Valparaíso. También tomaron la palabra el Contraalmirante Luis Uribe Orrego, héroe sobreviviente de Iquique, don Víctor Romero Silva, el Contraalmirante Juan Williams Rebolledo y el secretario de la comisión del monumento, Larraín Zañartu.

jueves, 17 de mayo de 2018

EL MONUMENTO A LOS HÉROES DE IQUIQUE EN VALPARAÍSO (PARTE I): LOS ORÍGENES DEL CONJUNTO CONMEMORATIVO DE LA MARINA DE CHILE

Fuente imagen: Álbum de vistas de Valparaíso de Félix LeBlanc, c. 1888.
Coordenadas: 33°02'17.9"S 71°37'41.7"W
Es uno de los monumentos más importantes e icónicos de todo el país, que se prepara ya para la efeméride que celebra precisamente en estos días. Está ubicado en el segmento central de la Plaza Sotomayor, entre las calles Errázuriz, Blanco y Sotomayor, frente al Muelle Prat del Puerto de Valparaíso y al mismo Océano Pacífico de las epopeyas navales conmemoradas, enfrente del edificio de la Comandancia en Jefe de la Armada de Chile, sector turístico e histórico muy conocido y céntrico en la ciudad.
El monumento nació por una motivación compartida tanto por estratos populares como las élites, para conmemorar a perpetuidad a los héroes de la doble batalla naval del 21 de mayo de 1879: el Combate Naval de Iquique y el de Punta Gruesa, cuyos resultados en gran medida decidieron la etapa marítima de las contiendas de la Guerra del Pacífico al hacer perder a Perú una parte esencial de su flota y proporcionar a Chile una enorme inyección de patriotismo y optimismo.
Su origen está casi encima del mismo episodio naval, pues ni bien se supo en Chile de lo que acababa de suceder en Iquique por las noticias arribadas a Valparaíso el 24 de mayo, cundieron con energía dos ideas principales para homenajear a los héroes del combate, apoyadas por las autoridades: una era levantar una gran estatua para el Capitán Arturo Prat Chacón con un homenaje a su sacrificio y el de sus hombres, y otra era reponer un navío con el nombre de la "Esmeralda", convertida ya en sinónimo de gloria patria. Lo uno y lo otro se lograría, en sus respectivos momentos y no muchos años después.
Los detalles de cómo surgió y se alimentó la idea de construir el monumento, son reportados con gran detalle por Justo Abel Rosales en un capítulo de "La apoteosis de Arturo Prat y de sus compañeros de heroísmo", publicado por el prolífico investigador en 1888. Es el texto matriz que he usado para esta entrada.

martes, 8 de mayo de 2018

LO QUE EL MARTILLO SE LLEVÓ: LOCALES DE LA VIEJA BOHEMIA QUE EXISTIERON EN UN TRAMO DEMOLIDO DE CALLE BANDERA

Los locales comerciales de calle Bandera, hacia 2012. Todos los que están tras la fila de árboles (de un piso) han sido demolidos. El que lleva el nombre de "Aroma" (tienda de perfumes) era el sitio que acogió en el pasado al cabaret y night club "Zeppelin". El de la farmacia parece corresponder al de "La Antoñana", ambos vecinos a "La Estrella de Chile". Fuente imagen: Google Street View.
Coordenadas: 33°26'01.7"S 70°39'12.5"W
Ya van dos años desde que, tras algunas semanas de intensa sonajera de los martillos demoledores y golpes de combos, se concretó una furiosa destrucción en la cuadra de calle Bandera llegando a General Mackenna y Balmaceda, en el centro de la ciudad de Santiago.
Los inmuebles comerciales que acabaron reducidos a escombros, corresponden a los que ocupaban los números 840 a 856 de la cuadra, costado poniente de la misma. Podrían haber pasado por locales  de rentas viejos y corrientes, pero eran mucho más que eso. De un piso más ático, de forma bastante prolongada hacia el interior de la cuadra, habían sido construidos hacia los años 20, con estilo sencillo influido por el art decó de la época (o bien por intervenciones posteriores, no estoy seguro), así que se hallaban muy próximos hacia su centenario.
Fue una lástima para algunos veteranos, memorialistas e investigadores urbanos que conocen de la historia de esta cuadra, la desaparición tan abrupta desde el lugar y sin alguna clase de despedida o expiación siquiera. La verdad es que, con ellos, se fueron algunos de los espacios antaño más famosos y populares del llamado barrio chino de calle Bandera, extraordinaria concentración de boliches bohemios, cabarets, cafés y clubes de baile que llenaron de vida y colorido las noches santiaguinas de toda la cuadra del 800 y sus alrededores, desde los años veinte hasta los cincuenta, aproximadamente.
Muchos próceres de la noche pasaron por allí: intelectuales, músicos, escritores, poetas; hombres pulcros, hombres sucios; reputadas artistas de espectáculos, y prostitutas rodeadas de leyendas; unos sujetos felices, otros trágicos, y hasta un futuro Premio Nobel... Todos los miembros de la nictofilia más clásica y romántica de Santiago de Chile llegaba en los tranvías, allí cerca de los hoteles y de la Estación Mapocho en sus buenos y activos años. Jarras de vino, clery, borgoña, arreglados, canelas, chichas, colas de mono y ponches calentaban el insomnio; de cuando en cuando, corrió sangre también, cortando las risas de alguna noche cómplice.

martes, 1 de mayo de 2018

CLOTARIO BLEST, EL HOMBRE: NACIDO PARA EL OVEROL Y FALLECIDO EN EL HÁBITO FRANCISCANO

Clotario Blest Riffo (1899-1990). Fuente imagen: web Ritoque FM.
Hace poco menos de 30 años, tras toda una vida dedicada a la lucha por los derechos de los trabajadores, arribó en el auxilio de la Recoleta Franciscana de Santiago el insigne dirigente sindical Clotario Blest, a vivir un increíble descuento o prórroga que había logrado arrancarle a la vida, después de haber estado en las puertas mismas de la muerte.
Siempre hubo algo de franciscano en Clotario, por cierto. La relación emocional del destacado dirigente con San Francisco de Asís era conocida, y su llegada allí fue como una rectificación final del destino; acaso como consumar una misión largamente pendiente. Alguna vez confesó, de hecho, su admiración por Fray Andresito y su ejemplar vida consagrada a los pobres, pero sin saber por entonces, que sus últimos días en el mundo serían tan cerca del mismo hábito: en su caso, premiado por las acciones en vida, no por más milagros que el de encontrar en él un luchador político auténticamente consecuente y capaz de abandonarlo todo por los móviles éticos que siempre motivaron su actuar... Y que nos perdone el mundo progresista de nuestros días, pero es que don Clota era el último de una raza política y dirigencial ya extinta en Chile.
La obra de Blest, los sacrificios y penurias, su templanza y humildad, realmente alcanzaron niveles de cuasi santidad. Nada de la vida monacal le faltó cumplir: los votos de pobreza, la austeridad a toda prueba, el perdón, la asistencia de los desvalidos… Nada.
Ese día de noviembre de 1989, sin embargo, el ilustre dirigente que consagró su existencia a los preceptos de la Doctrina Social de la Iglesia, a la lucha social y al sindicalismo, llegaba en estado deplorable a la Recoleta de San Francisco, como si hubiese sido arrebatado de su propio sarcófago para pasar acá los últimos días de su vida.

sábado, 28 de abril de 2018

SELECCIONES DE RAÚL MORALES ÁLVAREZ (PARTE VIII): "MATÓ DE CINCO MARTILLAZOS AL AMIGO QUE LO ENVENENÓ CON EL AMOR QUE NO MUESTRA EL ROSTRO"

Imagen base facilitada por "El Funye".
Este texto es parte de una selección de artículos del periodista chileno Raúl Morales Álvarez (ver el anterior acá: "Semana Santa 'a la chilena'"). Artículo originalmente titulado "Increíble asesinato pasional. Mató de cinco martillazos al amigo que lo envenenó con el amor que no muestra el rostro". Aparecido en el libro de selecciones "Amores que Matan" de Claudia Opazo" y en "Relatos de la prensa roja chilena. Raúl Morales Álvarez, maestro de la crónica" (Malgusto Ediciones, año 2011).  Este texto pertenece a un proyecto de la Agrupación Cultural El Funye (ir al Facebook del grupo), exclusivamente dispuesta para los lectores de este blog.
EN LA NOCHE DEL 3 DE NOVIEMBRE DE 1942, un obscuro drama nacido entre la amistad de un hombre y un muchacho, movilizó también extrañas fuerzas pasionales, en el interior de la residencia ubicada en la calle San Isidro 72. Murió el hombre.
La disputa crecida entre los dos protagonistas limitó con el crimen. Cinco martillazos, destrozando el cráneo de su amigo, convirtieron al muchacho en asesino. Entonces lloró, gimoteó, se desesperó, besó las manos inertes de su víctima, en la tremenda soledad del escenario de su crimen, con la noche cerrada, levantándose a cada instante, preso en el tumultuoso temor de que alguien hubiese escuchado el drama.
Luego fue pasando el tiempo. Los nervios crispados se ablandaron. Vino la calma. Una helada y siniestra serenidad. El muchacho arrastró el cadáver hasta la pieza de baño. Lo lavó. Al día siguiente, lo enterró bajo el piso del comedor. Y eso fue todo. Hasta dos semanas después el adolescente asesino llevó una vida normal. Comía y reposaba sobre el cadáver de su amigo.

jueves, 12 de abril de 2018

LA FIESTA DE CUASIMODO: TRADICIÓN Y FOLKLORE RELIGIOSO DE LOS TEMPLARIOS CHILENOS

Cuasimodistas en 1968 (fuente imagen: Revista "En Viaje").
La célebre y reputada  Orden de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón, más conocida como la Orden del Temple de los Caballeros Templarios, fue fundada por un puñado de caballeros franceses, hacia el año 1118, para resguardar a los peregrinos cristianos que visitaban Tierra Santa y que constantemente eran objeto de asaltos, pagos abusivos de tributos por caudillos en la ruta de Jerusalén y el peligro de los ataques violentos de la comunidad musulmana más hostil.
Esta misma figura de voluntarios protegiendo a los feligreses en las peregrinaciones, se ha repetido muchas veces en la historia religiosa cristiana. Ciertas cofradías asociadas a fiestas religiosas aún en práctica, por ejemplo, mantienen y recrean denominaciones para sus integrantes, que parecerían apelar a los tiempos en que la feligresía requería de esta clase de protección: guardianes, centinelas, protectores, custodios, vigilantes, etc.
El caso quizás más importante que reprodujo acá en Chile ese mismo eco universal casi equivalente al de los templarios cuidando a los viajeros en sus rutas de fe, es el de los cuasimodistas: los pintorescos y tradicionales siervos de la Fiesta de  Cuasimodo, cuya última versión se celebró el pasado domingo 8 de abril con la conocida gran convocatoria que logra en cada localidad. Y aunque se trate de una de las celebraciones más antiguas y sólidas del calendario religioso chileno, persisten algunas incertidumbres sobre su origen, que trataré de abordar acá aunque sin que me corresponda resolverlas, por supuesto.
Cabe advertir, sin embargo (y para introducir), que cuando Su Santidad Juan Pablo II visitó Chile en abril de 1987, no dudó en definir la Fiesta de Cuasimodo como "verdadero tesoro del pueblo de Dios". Por su parte, autores como el infatigable Oreste Plath, su colega Tomás Lago, el párroco Mario Garfias, el folklorista Raúl de Ramón y el investigador Juan Guillermo Prado, entre muchos otros, han  considerado totalmente vigente esta fiesta pues, a pesar de todo, parece aún muy viva y popular, incluso expandiéndose por el territorio en la última centuria.

martes, 10 de abril de 2018

EL MURAL DE LOS CÓNDORES: LAS AVES DE UN AEROPUERTO SIN VUELOS

"Mural de los Cóndores", hacia el año 2005, antes de la última remodelación del edificio, hoy centro cultural.
Coordenadas: 33°29'41.81"S 70°42'15.44"W
El Centro Nacional de Arte Contemporáneo Cerrillos, ubicado en Pedro Aguirre Cerda 6100 de la comuna de Cerrillos, ha elegido como logotipo una secuencia simétrica de líneas que aluden en forma abstracta al ritmo visual y los elementos básicos del llamado "Mural de los Cóndores", obra que engalana la fachada del edificio hacia el lado de los actuales jardines y la avenida, en el acceso. La imagen corporativa surge del talento de la joven diseñadora Milena Hachim, a quien tuvimos oportunidad de conocer hace pocos años, por sus intereses en la mismas materia clase de materias urbanas de este blog.
Falta aún, sin embargo, para poder aplaudir el buen aprovechamiento de este enorme espacio, pues da la impresión de que pasa mayormente el desuso, inhóspito. Perteneció a lo que fue el Aeropuerto de los Cerrillos hasta su infame cierre por parte de las autoridades, en 2005, motivadas por intereses paraestatales, por bajar la norma de alturas de la comuna para facilitar así proyectos inmobiliarios y por las grandes inversiones planificadas en él para la nunca construida Ciudad Parque Bicentenario. Aunque se lo ha utilizado para eventos artísticos, realmente apena haberlo visto en pleno verano de este año, ocupado sólo por una pequeña feria de artesanos y emprendedores.
Ya he contado en otra entrada de este sitio, lo que fue la cruzada transversal contra el cierre del aeropuerto, de la que fuimos partícipes hasta consumado el crimen contra la aviación civil de Chile. La desproporción de fuerzas hizo imposible evitar el desmantelamiento de la base, en aquel momento.
Todos nuestros peores pronósticos de entonces, sin embargo, sobre la inviabilidad del proyecto Ciudad Portal Bicentenario, la toxicidad de algunos sectores del terreno (por su anterior uso para reservas de combustible) o la incapacidad del Aeropuerto Comodoro Arturo Merino Benítez de Pudahuel de absorber todas  las operaciones que desde acá se desplegaban, se cumplieron prácticamente tal cual fueron anunciados, provocando en su momento reacciones prepotentes e insultantes de ciertas autoridades comprometidas con la destrucción de Cerrillos.

lunes, 9 de abril de 2018

EL ASESINATO DE LOS HERMANOS JUAN JOSÉ Y LUIS CARRERA: BICENTENARIO UN CRIMEN POLÍTICO Y DEL ABRAZO MÁS TRISTE DE LA INDEPENDENCIA

Grabado con el abrazo de los hermanos Carrera, antes de su ejecución, hecha por el  ilustrador Luis Fernando Rojas para la enciclopedia histórica "Episodios Nacionales".
Coordenadas: 32°52'47.1"S 68°49'44.0"W (Plaza Pedro del Castillo de Mendoza, lugar de la doble ejecución) / 33°26'15.3"S 70°39'07.0"W (lugar de la cripta en la Catedral Metropolitana de Santiago)
Hace sólo unos días, celebramos el bicentenario de la Batalla de Maipú, hazaña triunfal de la lucha de la Independencia de Chile y de la victoria del Ejército Unido que decidió la larga guerra contra los realistas, el 5 de abril de 1818. El símbolo imperecedero del Abrazo de Maipú, entre los generales José de San Martín Matorras y el lesionado Bernardo O'Higgins Riquelme, quedó inmortalizado ahora en un gran mural artístico, inaugurado en la misma comuna que fuera escenario de la batalla.
Por escrúpulos, sin embargo, la conmemoración histórica suele apartar a codazos el hecho que, a los pocos días de la brillante gloria militar las fuerzas chileno-argentinas, tuvo lugar en la Provincia de Cuyo, Argetina, uno de los asesinatos políticos más infames y perversos ocurridos a nuestros próceres: la ejecución de Juan José y Luis Carrera, llevada a cabo precisamente cuando se acababa de asegurar la victoria chilena en Maipú.
Sucio hecho de la historia, diríamos, que tuvo como símbolo su propio y dramático abrazo, el más amargo de la Independencia de Chile, cumpliendo ayer también sus 200 años.
Juan José Carrera Verdugo, uno de los ejecutados, había nacido en Santiago el 26 de junio de 1782. Fue alumno del Convictorio Carolino y alcanzó el grado de Brigadier en el Ejército de Chile. Era un hombre corpulento y de estructura atlética, si nos fiamos por las descripciones que de él se han hecho. Tuvo también un liderazgo personal que le sirvió en el mundo político, llegando a ocupar el cargo de vocal de la Junta de Superior Gubernativa. Empero, cultivó algún grado de envidia íntima hacia su hermano José Miguel, según coinciden en aseverar algunos autores. Contrajo matrimonio con la hermosa y paciente Ana María Cotapos, dejando esta relación hermosas cartas del prócer, que revelan su carácter más sensible y espiritual detrás del aspecto adusto que siempre mantuvo.

jueves, 5 de abril de 2018

EFECTO MANDELA, HABLEMOS EN SERIO: EL "ERROR DE CONTINUIDAD" EN LAS CREENCIAS Y CONVICCIONES COLECTIVAS

Perdón por lo aguafiesta, pero me ha sorprendido cómo en tan pocos años, ha crecido hasta lo inverosímil esa creencia a veces casi histérica y conspiranoica en torno al llamado Efecto Mandela (Mandela Effect), nombre dado hacia 2010 por la popular bloguera y divulgadora de temas paranormales, Fiona Broome a lo que (hasta entonces y con menos acogida en los medios de masas) la psicología la psiquiatría convencionales habían definido más bien como falsos recuerdos colectivos.
Otros dirán que el Efecto Mandela no pasa más allá de casos en la categoría de simples mitos urbanos con algún grado "participativo" de los sujetos que lo crean y lo difundan, convencidos de que es algo real. No parece casual que la mayoría de las pruebas y ejemplos que se presentan como casos, pertenecen al mundo de la cultura pop, muy especialmente la de países angloparlantes. Otro buen porcentaje se relaciona con productos para público infantil, además, cosa no menor al momento de evaluar asuntos de percepción, comprensión y recordación de los mismos.
Para sintetizar el asunto, decía Broome que notó en la versión 2010 la Convención Dragon Con, que tanto ella como otros concurrentes del encuentro (suponemos que en su propio rango etario o cerca), estaban convencidos de que Nelson Mandela, emblemático activista negro y ex Presidente de la República Sudafricana (1994-1999), había muerto por ahí por los años ochenta, durante su largo cautiverio de 1964 a 1990.
Como se sabe, sin embargo, aunque Mandela pasó por las prisiones de isla Robben, Pollsmoor y Víctor Verster condenado por cargos de subversión y violencia armada relacionada con su cruzada contra la segregación racial del apartheid y contra el gobierno blanco de Sudáfrica, en realidad murió en libertad muchos años después.

sábado, 31 de marzo de 2018

LA IGLESIA DE SAN AGUSTÍN DE MELIPILLA: A PESAR DE TODO, AÚN EN PIE

La iglesia, cuando estaba en mejor estado (antes del terremoto 2010). Fuente imagen: Monumentos.cl.
Coordenadas: 33°41'11.5"S 71°12'38.9"W
A mediados de enero pasado, en la víspera de la controvertida y nada exitosa visita del Papa Francisco a Chile, cierto clan "iconoclasta" del lumpen nacional, no tuvo mejor ocurrencia que manifestar su desagrado por el arribo del pontífice, atacando durante la noche la antiquísima Iglesia de San Agustín de la localidad de Melipilla, con bombas incendiarias que quemaron parte de sus centenarias puertas de madera, obligando a colocar en su lugar una fea plancha como cierre. Fue sólo uno de los seis templos católicos que sufrieron similares agresiones.
Este atentado, sin embargo, sólo se suma al largo historial de daños y necesidades de reparaciones que ha sufrido y sigue sufriendo este templo de atractiva arquitectura, ubicado a sólo dos cuadras de la Plaza de Armas de Melipilla, en la provincia del mismo nombre, a 73 kilómetros de Santiago. Está más exactamente en San Agustín 277 (calle así llamada por la presencia del templo y sus claustros), haciendo esquina con Fuenzalida. Allí ha resistido los embates de la naturaleza y del tiempo.
Cuando Melipilla fue fundada el 11 de octubre de 1742, por el gobernador José Manso de Velasco y con el nombre inicial de Villa Logroño de San José (en honor a su ciudad natal en España), la Orden de San Agustín ya se hizo presente en el lugar. Manso de Velasco les cedió un terreno de 2.500 metros cuadrados, uno o dos años después, para que se trasladaran desde Santa Rita de Perquilauquén. La solicitud de cesión de la propiedad había sido formulada por el sacerdote Francisco de Aranívar, Prior Provincial de San Agustín.
Según el profesor e investigador melipillano Omar Carreño Pérez, el traslado de la orden se inició en 1746. En los terrenos destinados a los agustinos, además, estos levantaron una primera capilla, hacia 1749-1750, primer templo de Melipilla; y luego, establecieron el llamado Convento de Santa Mónica, en 1751, completando así el traslado desde Malloco hasta esta nueva ubicación. Allí estuvieron establecidos por todo lo que quedaba de la Colonia y recibieron al siglo XIX, en el mismo sitio que ahora está el complejo monacal.

viernes, 30 de marzo de 2018

FANTASMAS Y MONSTRUOS EN EL PUENTE DE CAL Y CANTO: UN SINIESTRO CASO DE ATAQUES DE UN GIGANTE Y UNOS DUENDES HACIA 1835

Coordenadas: 33°25'55.6"S 70°39'05.8"W (lugar en donde estaba el puente)
Hemos dicho -en otras entradas de este blog- que, hacia 1782, fue terminado el grueso de la obra del Puente de Cal y Canto en el río Mapocho, en Santiago, con 202 metros de largo (120 de ellos correspondientes al ancho del río) y 12 metros de altura desde el lecho, siendo por ello la obra de ingeniería chilena más famosa e importante de la época y una de las más grandes que se hicieron sólo con erarios municipales en tiempos coloniales de la América Hispánica. Fue, además, la última gran expresión del estilo barroco colonial en territorio chileno.
Tras entregarse la obra a la ciudad, sin embargo, muchas personas comenzaron a querellarse en contra del Corregidor Luis Manuel de Zañartu, gestor y director de la construcción del puente pero, para su desgracia, eternamente colmado de enemigos que le amargaron hasta el último de sus días en la Tierra. Tantos fueron los reclamos, de hecho, que llegaron al Virrey del Perú y, posteriormente, al mismo Rey de España. Llegó a ser tan despreciado por algunos que hasta lo tildaron de ser el mismísimo Diablo. Cierta leyenda decía, además, que había logrado hacer que el Príncipe de las Tinieblas le construyera el puente tras derrotarlo en una apuesta. Y cuando se presentó en su contra un enorme expediente colmado de acusaciones, éste se perdió misteriosamente, por alguna inexplicable intervención diabólica.
Con esta fama del Puente de Cal y Canto y de su constructor, no extraña que las leyendas más aterradoras y siniestras lo acompañaran por el tiempo que permaneció en pie, hasta su infame destrucción en 1888, merced a caprichos humanos coludidos con los de la naturaleza.

miércoles, 28 de marzo de 2018

PARROQUIA LA ANUNCIACIÓN: EL TEMPLO VIGILANTE DE LA PLAZA PEDRO DE VALDIVIA EN PROVIDENCIA

Coordenadas: 33°26'22.7"S 70°36'23.1"W
Este paticular templo es conocido como la Parroquia La Anunciación, aunque a veces se lo ha señalado con otros nombres, como Parroquia Pedro de Valdivia, Parroquia de los Sagrados Corazones o de la Parroquia de la Anunciación del Señor. Su dirección es avenida Pedro de Valdivia 1850, a espaldas de la tradicional Plaza Pedro de Valdivia en la conjunción con avenida Francisco Bilbao, que -a pesar de parecer estar siempre con trabajos de modificaciones- existe allí desde antes la propia parroquia, de hecho.
Destaca del edificio su torre, en la distancia. Está, para ser más específicos, junto al encuentro de las calles cerradas Enrique del Piano y Benvenuto Cellini, al Sur-oriente de la doble plaza unida por su característica pasarela peatonal sobre la avenida Pedro de Valdivia. Desde hace poco, además, la referencia es a sólo pasos de la flamante Estación Metro Inés de Suárez.
Tanto los terrenos de la iglesia como los de sus dependencias aledañas, la oficina parroquial y la ex Parroquia Universitaria de la misma calle Cellini, más ciertos locales comerciales que existieron antaño allí, fueron donados a la Iglesia el 29 de octubre de 1930, por el Presbítero Samuel Silva de la Fuente, terrateniente procedente de una acaudalada familia que vivió en este barrio.
La donación de marras comprendía 500 metros cuadrados de terreno con la amplia capilla de la propiedad, edificio para los servicios de fe de los trabajadores del campo que era entonces este lado de Santiago y que aún existe en aquella calle sin salida, más otras para arriendo y que servirían para dar sostén financiero a la nueva parroquia.

viernes, 23 de marzo de 2018

EL ANCESTRAL SECRETO DE CERRO NAVIA: LA PEQUEÑA COLINA QUE DA NOMBRE A LA COMUNA

"Cerrito de Navia", en plano europeo de Santiago (1929).
Coordenadas: 33°25'27.1"S 70°43'15.3"W
Con sólo 20 metros de altura y 513 metros sobre el nivel del mar, en el sector de avenida Mapocho de la populosa Cerro Navia, está una pequeña colina de forma casi triangular que da nombre a la misma comuna en que se halla, al poniente del Gran Santiago, en la Región Metropolitana.
Si ya es curioso que muchos de los propios habitantes de Cerro Navia no sepan que el nombre de su comuna proviene de este cerrito, más llama la atención que se le desconozca injustamente el valor ancestral y cultural que tuvo para la historia del Valle del Río Mapocho, y que nada recuerde en su paseo interior que el cerro goza de tal categoría ante la historia de Chile.
Siendo uno de los varios cerros islas de la capital chilena, esta loma se encuentra rodeada por la urbanidad y formando una manzana verde que contornean las calles Mapocho, Lo Amor, Cerro Navia, Lo López y 4 de Septiembre. Destaca en la distancia por la copa de agua que se eleva desde su cima, más alta que cualquier edificación en el entorno, de viviendas modestas y muy pintorescas en algunos casos. A un costado del mismo, está la Escuela Básica Provincia de Arauco y, cerca de allí, la calle Celia Sanhueza, que desemboca justo encima del cerro, tomando parte de su pendiente al final de la vía, dándole con ello un simpático aspecto a su pequeño vecindario.
El nombre actual del cerrito y su parque deriva de la última denominación que recibió en tiempos coloniales: Cerro de Navia. Su superficie es de unas 2,7 hectáreas, aunque en la actualidad está muy intervenido por el urbanismo, con su mencionado paseo de escalinatas, senderos delimitados, rejas de protección y murallones contorneando la variación de niveles por avenida Mapocho, reduciendo su área verde a sólo un 50%, aproximadamente, y la arboleda a un 30%, de vegetación no nativa.

martes, 20 de marzo de 2018

LA MAQUETA DEL TEMPLO DE CRISTO REY EN LA BASÍLICA DE SAN IGNACIO DE ROMA: LOS MISTERIOS Y LAS TEORÍAS CONSPIRATIVAS DE UN HOMENAJE AL "UT UNUM SINT"

La maqueta del Templo del Cristo Rey de Pandolfi, en una sala dedicada al autor y su obra. Fuente imagen: Webalice.it/salvapan.
Coordenadas: 41°53'56.8"N 12°28'47.0"E
Quienes tengan la oportunidad de visitar el magnífico edificio renacentista de la Iglesia Basilical de San Ignacio de Loyola en el Campo Marzio, ubicada en Vía del Caravita con la Vía di S. Ignazio de Roma, podrá encontrar cerca de la entrada en la primera capilla de la nave derecha, la consagrada a San Cristóforo (justo enfrente de ésta) y muy cercana a la de San Estanislao, una curiosa maqueta que se viene exponiendo allí desde hace un tiempo. Corresponde a lo que pareciera ser un megatemplo, perteneciente a un supuesto proyecto arquitectónico del que poco y nada se ha dicho oficialmente.
A pesar de las confusiones que pudiese generar la observación y la reseña correspondiente, sin embargo, es la miniatura de un templo que (aún) no existe, para un proyecto arquitectónico que tampoco es real (aún, quizás), y con un propósito profundo o simbología que nadie parece querer explicar en forma categórica y precisa, para que vayamos entendiendo este asunto.
En efecto, casi no existe información sobre ella en literatura y guías turísticas de Roma; ni siquiera hay mucho en la internet, ese espacio en donde tendemos a creer que todo lo que existe en el mundo real debe tener también su respectivo reflejo. Tampoco se explica demasiado de ella a los turistas que tomas las visitas guiadas gratuitas realizadas allí, en el sitio más importante y simbólico para la Compañía de Jesús en la capital italiana afuera de la los muros de la Ciudad del Vaticano. Casi parece deliberado tanto misterio alrededor de la pieza, en cierta forma.
Lo poco que se informa en el lugar sobre esta maqueta, dice que corresponde al maestro ebanista napolitano Vincenzo Pandolfi, nacido en 1905 en Pomigliano d'Arco y fallecido en 2005, y que corresponde a la propuesta artística y de diseño para un (imaginario) Templo de Cristo Rey; o más exactaente, el Tempio di Cristo Re.

lunes, 19 de marzo de 2018

ANIMITA DE LA "NIÑA HERMOSA": EL ÁNGEL DE LOS PELUCHES EN LA AUTOPISTA DEL SOL

La animita de Astrid hacia 2014. Fuente imagen: diario "La Cuarta".
Coordenadas: 33°33'39.2"S 70°50'06.0"W
Por mucho tiempo, fue un completo misterio y un asunto casi intrigante para muchos, la identidad de la animita para la llamada "Niña Hermosa" de la Autopista del Sol (Ruta CH-78), que une Santiago con San Antonio. Su templete popular está en el kilómetro 22 kilómetros de esta autopista, a la altura de Padre Hurtado, sector Malloco, poco antes de aproximarse a Peñaflor en la Provincia de Talagante, de la Región Metropolitana.
Durante la primera década existiendo allí, la imaginación popular fue llenando el vacío de información sobre este sitio y su secreto con diferentes historias, pero siempre involucrando a una muchacha fallecida trágicamente en el lugar. "Ángel de la Carretera", llegó a ser llamada, y no estaban tan perdidos los chismes, después de todo.
Fueron periodistas más sagaces y los propios familiares de la "Niña Hermosa" los que revelaron, finalmente, la identidad y la historia de la muchacha recordada allí, en esa auténtica animita de carreteras que  se ha convertido en una especie de altar popular, en la orilla de la misma autopista que ya se ha cobrado varias otras vidas desde su inauguración como tal, en 1994. Van dos décadas desde la partida de la bella chica aquí recordada, además.
Astrid Alicia Soto Chamorro tenía poco más de 18 años y destacaba por su carisma y enorme belleza, como lo testimonian las varias fotografías que han formado parte de su actual animita. Era una muchacha de rasgos finos, piel muy blanca y de colorina cabellera ondulada. Fue la única hija mujer del matrimonio Julio Soto y Graciela Chamorro, resultando muy popular y admirada en la Población La Bandera, en San Ramón, Comuna en la que su padre llegaría a ser Concejal unos años después de este drama.

domingo, 18 de marzo de 2018

LA LEYENDA DEL "VAMPIRO" EN EL CEMENTERIO DE CALDERA

Coordenadas: 27°04'01.1"S 70°48'52.0"W
Hay varias historias de supuestos vampiros sepultados en los más antiguos cementerios chilenos, combinando tradiciones más locales sobre el asunto con el inevitable influjo de la cultura popular que acoge hasta elementos de la literatura y el cine. Los casos más conocidos quizás sean el de un sepultado en el Cementerio N°1 de Rancagua y otro en el Cementerio Católico de Recoleta, pero hay otros menos divulgados.
En el sector frontal del Cementerio Laico de Caldera, hacia el cruce de avenidas Diego de Almeyda y La Paz, destaca uno de los más viejos mausoleos del camposanto, hecho en carpintería artística sobre rústica albañilería en muros de adobe y entramado interior de caña, pero con líneas de elegante evocación gótica. Está ubicado justo a un lado de otro artístico mausoleo cuya cúpula de bulba debió ser retirada tras el terremoto de 2015, hallándosela hoy cerca del acceso. Su estilo sumado a un estado vetusto y tétrico, quizás hayan fertilizado a la creencia en Caldera de que se trata de la tumba de un peligroso y temido vampiro de fines del siglo XIX o principios del XX.
Cabe recordar que el camposanto del balneario de Caldera, en la Provincia de Copiapó de la Región de Atacama, es considerado el primer cementerio auténticamente laico o lego del Chile republicano, construido por el gobernador Domingo Reyes y Gómez e inaugurado el 20 de septiembre de 1876. Eran los tiempos en que Caldera aún ostentaba la fama de ser uno de los principales puertos mineros de todo este sector del país. Su valor histórico, patrimonial y arquitectónico le valió la declaratoria de Monumento Histórico Nacional, en 1996.
Una gran cantidad de leyendas y tradiciones curiosas se asocian a este cementerio, pequeño comparado con otros del país y de la propia provincia, sin embago. Ya hemos visto, por ejemplo, el caso del Mausoleo del Niño Jesús de Praga y la tumba del sacerdote franciscano Crisógono Sierra y Velásquez, el célebre Padre Negro, a escasos metros de la que acá describimos, o la leyenda de Antonella, una niña fantasma que ronda los pabellones hacia el fondo del recinto.

martes, 13 de marzo de 2018

ALFREDO GÓMEZ MOREL Y SU NOVELA "EL RÍO": LA TRAGEDIA DE LA REDENCIÓN BAJO UNA INELUDIBLE MALA ESTRELLA

Alfredo Gómez Morel, en imagen de la reedición de 1997 de "El Río".
Pocas historias humanas logran ser tan desgraciadas y paradójicas como la del escritor y cronista chileno Alfredo Gómez Morel, un hombre que pareció torcer la mano a un oscuro destino, pero que acabó totalmente dominado por los designios del mismo, de forma implacable, como una maldición inconjurada... Un destino que lo engañó a él y a su entorno, haciéndole creerse redimido ante la vida, pero sólo para volver a caer en el pozo más miserable de la desgracia, en no pudo escapar por más tiempo al asedio de la muerte penosa.
Muchos hombres de esfuerzo y exdelincuentes del Barrio Mapocho que abrazaron la redención, fueron de los pelusitas que buscaban para dar acogida, en sus respectivos proyectos, benefactores de esos años como Polidoro Yáñez Andrade y San Alberto Hurtado, allí en el río de la capital chilena. Y fue Gómez Morel quien proporcionó, quizás, la mejor descripción que podría haberse realizado sobre la forma de vida sórdida y a ratos infrahumana en que se desplazaban estos rapaces y mozalbetes, los "cabros de río" en la jerga del hampa santiaguina.
Gómez Morel fue una de las excepciones en todo este círculo maldito de los bajos fondos capitalinos: primero, porque logró salir de una vida delincuencial y siniestra que parecía haber definido ya su trazado existencia, a diferencia de legendarios hampones de la época como el Cabro Eulalio, el Negro Carlos, el Nimbo, el Veneno y el Rucio Bonito, entre muchos otros que murieron en ella. Y segundo, porque consiguió canalizar el tormento de este lapso de vida sombría hasta las páginas de libros y artículos, que fueron verdaderas revelaciones sobre el mundo del hampa en la sociedad de entonces.
Su gradual introducción al submundo delincuencial, además, mantuvo a Gómez Morel intercambiado espacios de vida entre los islotes o los puentes del río Mapocho y las casas correccionales por las que pasaría a temprana edad, conociendo prematuramente el pandillismo y convirtiendo el delito en su profesión hasta ya adulto. Su cambio, su transfiguración, llegaría cuando ya parecía todo perdido o irreversible, por increíbles circunstancias.

jueves, 8 de marzo de 2018

RECUERDOS PERDIDOS DE CALLE 21 DE MAYO: EL CEMENTERIO COLONIAL DE LOS AJUSTICIADOS Y LOS DESPOSEÍDOS Y LA CAPILLA DE LA CARIDAD

Capilla de la Caridad, probablemente hacia en 1900. Fuente imagen: "Catástrofes de Chile: álbum de prensa de antaño", de Carlos Lanza Lazcano.
Coordenadas: 33°26'07.2"S 70°39'00.1"W
Hace un mes, publiqué acá algo sobre el enorme e insalubre Basural de Santo Domingo, que existió a espaldas del convento del mismo nombre en la capital chilena y cuya inmundicia llegó hasta casi una cuadra y media de distancia de la Plaza Real o Plaza de Armas de Santiago de Chile, durante gran parte de la época colonial.
El terreno principal que antaño ocuparon estos desperdicios en la ribera del río Mapocho, fue utilizado después para instalar el Mercado de Abastos y, actualmente, por el Mercado Central. Sin embargo, casi en las puertas de los basurales del gran vertedero colonial, por la actual calle 21 de Mayo, existió alguna vez también un pequeño cementerio para los desposeídos y los ajusticiados, con una capilla religiosa de singulares características. Nada queda de ellos a la vista, en nuestros días; ni siquiera algo que allí las recuerde.
A la sazón, calle 21 de Mayo era llamada peyorativamente como la Calle que va al Basural o, más sencillamente, la Calle del Basural, ya que había en ella parte de la mala fama del infeccioso botadero al que se llegaba con sólo unos pasos por la misma vía. Antes, se le había llamado Calle del Contador Azócar o simplemente Calle de Azócar, por la residencia que tenía en ella hacia 1616, el distinguido vecino Antonio de Azócar.
Posteriormente, en una plazoleta (ubicada en el lugar en donde estaría después el cementerio y la capilla de nuestra atención) y en locales situados en la estrechez de la vía por el lado de los contrafuertes del templo de Santo Domingo, se establecieron las primeras ventas formales de pescado y marisco en la ciudad de Santiago, razón por la que pasó a ser ahora la Calle de la Pescadería, nombre que le dio espontáneamente el pueblo. Hasta entonces, había sido motejada también como la Calle Atravesada de Santo Domingo o la Atravesada de los Domínicos, entre otros efímeros nombres.

martes, 6 de marzo de 2018

ADIÓS AL MAGO PALITO: HA MUERTO LA MAGIA EN LA PLAZA ARMAS DE SANTIAGO

El Mago Palito en su lugar junto a la Plaza de Armas, entrevistado por Leslie Aguirre en 2008. Fuente imagen base: Vellocino.wordpress.com.
Coordenadas: 33°26'17.0"S 70°39'04.3"W (lugar en donde se ubicaba)
Está a la vista que, tristemente, se nos acaban los personajes urbanos del centro de Santiago, uno a uno. En un breve tramo de años, se han marchado -entre otros- el estimado Rambo suplementero, el inolvidable Gloria al Pulento, el extravagante y misterioso Divino Anticristo... Hoy le tocó al veterano Mago Palito, sempiterno y tradicional juglar de Ahumada, Estado y la Plaza de Armas, a los 80 años de existencia.
No transcurrirá mucho para que llegue el día en que todos aquellos queridos sujetos que fueron parte del paisaje céntrico de Santiago, pasarán a ser sólo recuerdos de generaciones envejecidas, cosas de viejos, como si nunca hubiesen existido. Y es que sólo quien los conoció puede notar sus ausencias, por desgracia. En el caso de nuestro mago callejero, su falta hará ahí a un lado de la Plaza de Armas, enfrente del Palacio Arzobispal, el mismo sitio que tantos años atrás ocupaba el escritor Luis Cornejo para vender sus propios libros de contenido social, cristalizándose en otro de los personajes de la ciudad que han dejado vacíos perpetuos tras sus respectivas partidas.
Su nombre real era René Álvarez, pero la gente le llamaba cariñosamente Mago Palito, aunque él prefería lo de Palito Show para definir sus presentaciones, mote que se podía prestar acaso para ciertas confusiones, ya que el humorista Miguel Servando González, el alguna vez célebre comediante tras el personaje del Chinito Wong, también usó ese apodo hasta su muerte, en 2013.
Sus presentaciones comenzaron muy joven, según comentaba él a los curiosos: tras terminar la enseñaza secundaria y empezar con experiencias de vendedor ambulante, pero habiendo quedado encantado con los shows de los circos desde niño y siempre esperanzando en participar de alguna forma en ese mismo colorido y actividad, aferrándose para ello a la magia. Por eso había algo de circense en él; algo de payaso, inclusive.

domingo, 4 de marzo de 2018

"COCTELERÍA CRIOLLA / CHILEAN DRINKS": LA PRIMERA GUÍA DE TRAGOS CHILENOS

Reconozco que pasé años esperando la publicación de un trabajo como éste, dedicado a la coctelería popular y la "no oficial" de las barras chilenas, esfuerzo que sólo al anunciarse anticipaba, desde ya, una gran cantidad de trabajo y de agotadora dedicación a la que pocos investigadores quizás estén dispuestos, más allá de lo anecdótico y lo simpático para uno que otro artículo editorial en revistas, internet o prensa. Daba flojera hasta pensarlo, si hablamos con franqueza.
La demanda y la deuda con este tema, sin embargo, fue complacida hace pocos meses por la voluntad de la joven periodista Camila Sáez Ibáñez, gestora, directora e investigadora del proyecto que condujo a la publicación de "Coctelería Criolla / Chilean Drinks", subtitulado con justicia como "La primera guía de tragos chilenos"... Y más auténticamente chilenos, agregaríamos de nuestra parte, enfatizando el rasgo popular de los mismos. Por esta razón, Dióscoro Rojas, el Gran Guaripola Guachaca, no tuvo pelos en la lengua para definirlo elogiosamente, de la siguiente manera:
"Este libro, en un acto de justicia, compendia gran parte de la alquimia coctelera de nuestro pueblo, y saca lustre a estas expresiones, prácticas y sentimientos que nos definen mesa a mesa, y brindis a brindis", el ser chilenos".
Lanzado en Santiago en el famoso "Café Torres" de la Alameda, en diciembre de 2017, la guía cuenta con apoyo financiero del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (FONDART), del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y corresponde a una versión bilingüe, con sello de Montacerdos Editorial. En el proyecto, participaron junto a Camila, en edición, investigación y redacción, su esposo Pablo Durán Vallejos, y en diseño, diagramación y edición digital su amiga y colaboradora María Verónica Boudon Maydl.

viernes, 2 de marzo de 2018

EL ALMUD CHILOTE: UNA RELIQUIA CULTURAL EN PLENA VIGENCIA

Almudes con diferentes productos. Fuente imagen: Fotolog d4n13l4_r4.
Cada vez que visito Chiloé, en la Región de los Lagos en Chile, "descubro" algo nuevo sobre los curiosos almudes, esos curiosos y rústicos cajoncitos de madera para medidas de productos a la venta en ferias abiertas y mercados del archipiélago, tan intrigantes para quien no los conozca. En todo puesto tradicional de venta de hortalizas, papas, legumbres, harinas, manzanas e incluso carbón o mariscos (navajuelas, huepos y ostras), habrá uno de estos al pie de canastos y mesas de los locatarios, o colmados de los productos a la vista del cliente, como exhibidores.
Extrañamente, sin embargo, nunca he fotografiado almudes en las ocasiones que los tuve ante mí, así que, en este verano, tuve que pedir a mi amigo Víctor Cherubini el favor de tomarle por mí algunas imágenes mientras viajaba por la isla, mismas que publico con otras que saqué de internet en esta entrada, con los correspondientes agradecimientos a su generosidad.
El almud es un sólido símbolo de las tradiciones culturales más antiguas de Chiloé, y no cabe duda de que constituye otro de sus innumerables rasgos de identidad tan propia, tan chilota. A su vez, es vestigio de la línea cultural hispánica bajo influjo árabe que tanta importancia tuvo para el mismo archipiélago, en plena vigencia y uso. Su arraigado empleo proviene de esos tiempos coloniales a los que la comunidad chilota se resistía a renunciar en plenas guerras de Independencia, colocándose del lado de los realistas y acogiendo al último bastión español en su territorio.
Para sintetizar, el allmud es un instrumento en forma de caja pequeña de madera con un "fondo" interior que permite, por un lado del cajón, que se pueda cargar una medida y por el otro su mitad. Su nombre proviene de la antigua expresión árabe al-múdd o al-mood, que se asignaba a la mensura de áridos y líquidos, aunque hay quienes ven una relación anterior con los modium o medidas usadas en Roma, equivalente a unos 9 litros cada una. Se sabe que su origen es medieval, y equivalía en la localidad de Navarra a 1/16 parte de la medida llamada robo (28,13 litros, u ocho celemines).

martes, 27 de febrero de 2018

ALGUNOS DUENDES Y ENANOS MITOLÓGICOS EN EL FOLKLORE CHILENO

Barreterito, duende amigo de los mineros chilenos.
Una de mis entradas más antiguas pero aún muy visitadas, es la dedicada a historias de duendes en Santiago (2009). Pasé raudamente allí por algunas de las principales categorías de estos seres mitológicos elementales como gnomos, goblins, tragos, elfos, enanos, leprechauns, etc. Hay autores contemporáneos que manejan mucho mejor el tema casuístico, si acaso es lo que atrajo al lector hasta este sitio, pero todo indica que el tema llama la atención de los navegantes y eso se refleja en la cantidad de visitas a la publicación.
No es novedad, además, que reconozca acá ser un obsesivo coleccionista de duendes y gnomos, principalmente los de figuras de artesanía, pero aclaro que mi interés ha sido siempre enfatizar el aspecto cultural y legendario que rodea al tema en el folklore nacional y extranjero, por lo que consideraba pendiente redactar esta entrada a modo de complemento de la anterior, que hice cuando este blog estaba enfocado principalmente en la ciudad de Santiago y no se abría aún a temáticas generales de urbanidad y cultura popular, como sucede con él ahora.
Entonces, dejaré este texto con alguna información sobre los varios duendes mitológicos que están presentes en la cultura popular y el folklore chileno, algunos provenientes o compartidos con países vecinos, pues parece que las fronteras del mundo de los gnomos son algo diferentes a las de los hombres.
He dividido los contenidos, para esto, en una descripción geográfica por región, seguida de los personajes mitológicos individuales coincidentes con duendes o enanos, y concluyo con las supuestas razas que el folklore y las creencias identifican habitando en diferentes zonas del país.

domingo, 18 de febrero de 2018

IGLESIA DE SAN FRANCISCO DE BORJA DE COMBARBALÁ: UNA VIEJA PARROQUIA ANTERIOR A LA PROPIA VILLA

La iglesia en los años cuarenta, y el edificio de la esquina adyacente, hoy ocupada por un establecimiento comercial. Fotografía de Luciano Fernández para la Corporación de Reconstrucción y Auxilio. Fuente imagen: Colección Fotográfica Universidad Diego Portales.
Coordenadas: 31°10'41.5"S 71°00'11.7"W
Esta entrada es otra consecuencia de mi última peregrinación por las localidades, sitios históricos e iglesias del Norte Chico, con mi tocayo, amigo y compañero de aventuras Cris Meneses, hace poco menos de dos años. También es parte de la inspiración que provoca en mi teclado una de las zonas que más me atraen y hechizan de Chile, allá en la misteriosa Provincia del Limarí.
Sin embargo, este artículo también es resultado del primer aniversario de malas noticias que me trajeron de vuelta al tema: un año exacto desde el incendio que afectó a las dependencias de la Parroquia de San Francisco de Borja de Combarbalá, destruyendo gran parte de la misma aunque -sólo por poco- sin llegar a la propia iglesia, a la que me referiré en esta entrada.
La Iglesia Parroquial de San Francisco de Combarbalá está en el centro histórico del poblado, en la calle Maipú, extendiéndose por la manzana hasta la calle transversal de fondo, Unión. Es inevitable tener pasar por allí en una visita completa a Combarbalá: a la feria artesanal de la plaza con venta de la piedra local combarbalita, a los establecimientos comerciales del mismo entorno, a la Municipalidad de Combarbalá allí también ubicada y al pequeño museo patrimonial situado en el lado opuesto.
Más allá de la céntrica ubicación, sin embargo, el aspecto meditabundo y sereno de este templo sin tiempo, sumado a su atractivo como arquitectura histórica, lo convirtieron en uno de los principales atractivos de esta comuna de la Región de Coquimbo. No hay guía turística que no incluya su imagen al referirse al destino, por la misma razón.

miércoles, 14 de febrero de 2018

¿O'HIGGINS O CARRERA?: LA IDEA ORIGINAL DE CONSTRUIR EL PASEO DE LA ALAMEDA DE LAS DELICIAS EN SANTIAGO

La Alameda de las Delicias en sus primeros años, tras ser despejada y nivelada (aún no se ven los álamos), en ilustración de Pariossien & Scharf, publicada hacia 1821.
Ya he tratado este asunto -a la pasada- en una antigua entrada de este blog, dedicada a la historia de la Alameda de las Delicias y según un recuento que hizo de ella Oreste Plath. Hubo quienes me solicitaron más información al respecto, interesados en este dato; otros, simplemente, se han molestado con lo comentado y consideraron que la información disponible al respecto no es categórica ni concluyente.
Había estado evitando, hasta ahora, abordar exclusivamente este asunto: ¿De quién fue la visionaria idea de crearle a Santiago un paseo público como fue la Alameda de las Delicias: de don Bernardo O'Higgins Riquelme o, como ha comenzado a difundirse ya tras la revisión del material disponible, de don José Miguel Carrera Verdugo? La verdad es que ambos próceres participaron en la creación del proyecto, aunque sólo don Bernardo logró consumarlo.
Es curioso, además, que la perpetua discusión entre ambos bandos respectivos de los próceres de la Independencia, haya llegado incluso a este punto en particular, sobre el origen y autoría de la Alameda santiaguina, pero las pruebas están y, a decir verdad, son conocidas: mientras carrerinos espetan que fue don José Miguel en plena Patria Vieja, mostrando en sus manos información concreta sobre el decreto correspondiente, los o'higginianos responden defendiendo el consenso general de la historiografía y la educación chilenas, que adjudica a don Bernardo la totalidad de la visión para crear el paseo, arguyendo también que el proyecto de Carrera para la misma avenida no se habría consumado y sólo habría quedado en intenciones, según esta posición.
Por supuesto, se trata éste de un debate no muy reconocido, más bien informal en muchos puntos y del que se exterioriza bastante poco hacia afuera de los círculos en que se desarrolla, así que voy a cometer otra imprudente pero sabrosa infidencia al publicar algo más sobre el tema, en esta entrada.

martes, 13 de febrero de 2018

PANADERÍA "SAN CAMILO": TRADICIONES CULTURALES Y PATRIMONIALES PARA LA HISTORIA DE UNA ESQUINA Y DE UN BARRIO

La imagen más antigua que se conserva de la casa central de la panadería, pastelería y por entonces fuente de soda familiar "San Camilo", es ésta, fechada hacia 1922. Está en exhibición dentro del mismo local, en el salón de té.
Coordenadas: 33°26'09.5"S 70°40'48.2"W
Objetivamente hablando, durante la última y activa década de la conocida e histórica panadería "San Camilo", tan ligada a los barrios de avenida Matucana en Santiago, la firma se ha alzado con orgullo sus credenciales, que la hacen una de las más importantes y tradicionales del rubro panificador en la capital chilena, llegando con sus varias sucursales ya a Apoquindo, Maipú y La Florida, pues reúne cerca de 40 embajadas distribuidas en 12 comunas de la capital chilena.
Con su célebre cuartel central allá cerca y en el mismo barrio, en la esquina Sur-oriente de Matucana con San Pablo, "San Camilo" ha también presenciado toda la historia del vecindario y de la propia ciudad: los clásicos teatros, las urbanizaciones de las antiguas haciendas, los días del ferrocarril, las vías de los tranvías, etc. Por supuesto, ha formado parte de esa misma semblanza, hasta nuestros días.
Durante el año 2014, además, la compañía panadera festejó su semblanza de 130 años anunciando una nueva etapa para la vida de la panadería, ya bastante modernizada y renovada, pero manteniendo sus rasgos esenciales e históricos. Poco después, "San Camilo" gestó también un proyecto que se tradujo en la publicación del libro "El pan de Chile", de sus directivos Antonio Ferrán F. y Alberto Ferrán L., en 2016, con una larga investigación sobre la historia de la panificación nacional y de la propia firma.
Hace un par de meses, a fines de 2017, se montó una exposición conmemorativa de la compañía con imágenes históricas, en la Estación Metro Quinta Normal, desde donde tomé algunas de las que aparecen en esta entrada, que estará dedicada íntegramente, entonces, a la tradicional panadería santiaguina y su valor cultural para la sociedad capitalina.

lunes, 12 de febrero de 2018

EL PASEO DE LOS FALLECIDOS Y DE LOS DESAPARECIDOS EN EL MAR, EN EL PUERTO DE SAN ANTONIO

Coordenadas: 33°34'56.0"S 71°36'51.3"W
Pocas cosas son tan dramáticas y misteriosas como las desapariciones de los hombres de mar, de los pecadores en plenas faenas. Un país marítimo como Chile tiene todo un folklore popular al respecto, manifiesto en algunas tradiciones como las ofrendas que se hacían en Chiloé a los perdidos en el océano, sepulturas de pequeños ataúdes con pertenencias del desaparecido a falta de un cuerpo, o los cementerios de tumbas simbólicas vacías del Biobío.
Incorporado desde no hace mucho a estas mismas tradiciones funerarias para los pescadores tragados por el mar, está un sector entre los pequeños memoriales dispuestos en toda la peatonal junto a las aguas del Puerto de San Antonio, en el Paseo Bellamar. Este sitio se ha vuelto una curiosidad que guarda cierta semejanza con el culto nacional de las animitas y con la forma sobria pero profunda en que se hace acá en Chile la devoción por los fallecidos, sin estridencias carnavalescas ni pachangas.
Para remontar, las dos primeras etapas del Paseo Bellamar, que recorre el borde de mar entre la recientemente destruida Estación del Ferrocarril de San Antonio, sector del casino y el centro comercial, y las instalaciones portuarias cerca de la histórica Grúa 82, fueron entregadas durante el período estival de 2002 a 2003. El paseo se recorre a pie sobre un sector de roqueras en donde se disponen los pesados fragmentos como rompientes, precisamente en donde están los homenajes para los desaparecidos, muy cerca del muelle de los pescadores artesanales.
Si bien los pequeños memoriales de los pescadores artesanales ya eran una tradición realizada allí por los mismos colegas de mar de la cercana caleta pesquera y otras cuatro de la misma provincia, fue desde inauguradas las obras que comenzaron a aparecer en abundancia varias de estas placas de mármol y algunos retratos recordando a las almas de personajes queridos del puerto y ya extintos, en diferentes circunstancias, naturales o no.

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