domingo, 17 de diciembre de 2017

SELECCIONES DE RAÚL MORALES ÁLVAREZ (PARTE VII): "SEMANA SANTA 'A LA CHILENA'"

Un "cucurucho" y un "paco" entre penitentes de sociedades religiosas en 1859, según Moisés Vargas en "La diversión de las familias. Lances de Noche Buena" (Instituto de Investigaciones Histórico-Culturales de la Universidad de Chile, 1954).
Este texto es parte de una selección de artículos del periodista chileno Raúl Morales Álvarez (ver el anterior acá: "Soldado de la fortuna"). Originalmente, fue publicado con el pseudónimo Sherlock Holmes en 1967, en el diario "El Clarín" de Santiago. En él encontramos interesantes comentarios e información sobre el "cucurucho" y la razón que pudo determinar el ocaso de la tradición. El tema del "cucurucho" lo hemos tomado con un artículo propio aquí en el blog, en esta entrada. Este texto pertenece a un proyecto de la Agrupación Cultural El Funye (ir al Facebook del grupo), exclusivamente dispuesta para los lectores de este blog.
Hoy comienza la Semana Santa con el Domingo de Ramos y la nostalgia de Jesús en el corazón del hombre.
De nuevo las sandalias del Nazareno dejarán su huella iluminada en todos los caminos.
El prodigio de un poderío místico y antiguo se reitera cada año en esta semana universal de Cristo. Con el Domingo de Ramos se vuelve a sentir a Jesús entrando a Jerusalén por la Puerta del Cordero, con el paso seguro para marchar hacia su sacrificio, crucificado entre dos ladrones.
El perenne drama de Semana Santa se mostrará en los días venideros. La plural religión de la familia humana contemplará la tragedia. El aliento de Cristo viene como un aroma a través del tiempo para embargar al mundo.

martes, 12 de diciembre de 2017

"KAINGA, UNA HISTORIA FAMILIAR", DE MARCOS MONCADA ASTUDILLO: UN LIBRO SOBRE LO MUCHO QUE AÚN FALTA EXPLORAR DE LA ISLA DE PASCUA

Hace un mes, en la tarde del viernes 10 de noviembre de 2017, asistimos al lanzamiento del libro "Kainga, una historia familiar" de nuestro amigo Marcos Moncada Astudillo, en la Feria del Libro de Santiago. Eso sucedía sólo un día antes de que hiciéramos lo propio, con nuestras "Crónicas de un Santiago Oculto".
La publicación de tan interesante e ilustrativa obra fue financiada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, con sello editorial de Rapanui Press. Es introducida por las presentaciones del arqueólogo Sergio Rapu Haoa y del Doctor en Historia Cultural Ricardo Cicerchia, en sus primeras páginas. Cuenta con bastantes imágenes de base fotográfica y reproducciones gráficas de documentos pertinentes.
El nombre del libro podría generar alguna expectativa errada, induciendo a creer que se trata de alguna narración novelada o de un argumento ficticio. En realidad, es un completo y exhaustivo esfuerzo de investigación patrocinado por el Programa de Magíster en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y por el Instituto de la Historia de la misma casa universitaria, relacionado con uno de los aspectos culturales menos divulgados de la Isla de Pascua: la comprensión y alcances de la propiedad en la cultura Rapanui, especialmente la correspondiente a la posesión y administración de la tierra.
Moncada Astudillo, egresado en Licenciado en Historia mención Ciencia Política en el instituto, actualmente es alumno del programa de magíster que respalda su trabajo. Es conocido su esfuerzo en estos círculos y tiene presencia en internet, a través sitios y grupos como el de investigación de piedras tacitas y las publicaciones en Polinesia Chilena, notable website que recomendamos hace algunos años acá mismo y que se relaciona directamente con los contenidos relativos a la cultura Rapanui, que Moncada conoce bastante bien como exresidente.

lunes, 11 de diciembre de 2017

PEQUEÑO LUGAR CON MUCHA HISTORIA: LA PLAZA EL PEDREGAL EN LA REMODELACIÓN SAN BORJA

La Plaza el Pedregal vista desde las pasarelas, con su minúsculo jardincito verde al lado derecho del encuadre. Fuente imagen: Plataforma Arquitectura.
Coordenadas: 33°26'28.44"S 70°38'19.88"W
Al centro de las torres de la Remodelación San Borja de Santiago, a pocos metros del parque del mismo nombre y en la explanada que se forma entre pasarelas y escalinatas, está una pequeña y sencilla plaza que parece un oasis verde de palmeras pequeñas y arbustos. Luce aislada entre el cemento dominante del entorno, allí en la cuadra de Portugal entre Carabineros de Chile y Marcoleta, rasgo duro interrumpido sólo por grandes maceteros con vida vegetal. Es la Plaza El Pedregal, bastante conocida entre estudiantes universitarios y residentes del sector.
La placita rinde tributo a su nombre con algunas piedras y rocas rodeando su círculo de césped, que parece más bien un modesto jardincillo perdido entre los edificios. Se llega a ella siguiendo al ruta peatonal entre las torres 4, 5 y 6, subiendo por las escaleras hacia la explanada del conjunto residencial. Suele haber estudiantes de las dos principales casas universitarias chilenas allí, ambas con sedes en el entorno. Además (y no fingiré desconocerlo), justo enfrente de ella se ubicó una conocida botillería del barrio: la "Nueva Generación", nombre que aludiría a su principal clientela, suponemos. Este paisaje era el mismo en que solía desplazarse, hasta su reciente fallecimiento, el querido mendigo y personaje popular santiaguino conocido como el Divino Anticristo, habitante de estas calles.
Retrocediendo por el tiempo y en los orígenes del nombre de la plaza, sabemos que allí existió la llamada Calle Pedregal o Del Pedregal, que nacía en el borde de la Alameda de las Delicias y corría hacia el Sur justo hasta el sector en donde ahora está la Plaza del Pedregal, doblando en ángulo recto hacia el poniente. A su vez, su nombre provendría del título El Pedregal, que se daba antaño a este sector junto a la Alameda de las Delicias poco antes de cruzarse con el Cerro Santa Lucía.
El curioso nombre de El Pedregal, al parecer se debía a la presencia de grandes depósitos de piedras en el terreno primitivo, probablemente usadas para extracción de material de construcción y asfaltado de calles, como sucedía en el río Mapocho. Esta característica podría estar relacionada con el origen de la Cañadilla como un brazo desaparecido del mismo río que, según autores como René León Echaíz, ya desaparecía cuando fue fundado Santiago. El pedregal que originó el topónimo, entonces, podría haber surgido de antiguos arrastres y acumulaciones por aquel cauce.

viernes, 8 de diciembre de 2017

LOS COLORES DE DOÑA CLARA: LAS ARTESANÍAS DE RARI EN EL CENTRO DE SANTIAGO

Coordenadas: 33°26'15.70"S 70°39'9.19"W (puesto de ventas)
Sin ser santiaguina nativa, doña Clara Luz Sepúlveda Guzmán se ha vuelto parte del paisaje diario y una característica del centro de la capital chilena, con su puesto ahí a espaldas de la Catedral Metropolitana durante la semana y, en los días sábados, en un sitio del Paseo Huérfanos a pocos metros de Ahumada, en este caso "parchando" en la calle, con su preciosa mercancía sobre un paño.
Es imposible no advertir su colorido y rústico mostrador, colmado de figuritas de diferentes tamaños con miniaturas de ángeles, libélulas, palotes, caballos, pájaros, gallos, gansos, lagartos, hadas, ratones, sombrillas, paraguas, brujas, lagartos, collares de flores, canastillos, abejas, mariposas, elefantes, campesinas, personajes costumbristas y otros motivos, mientras ella misma teje atrás-con sus diestras manos- los crines de cola del caballo que dan vida a tan singular tradición de artesanía chilena.
Un relato breve referido a ella, en el concurso "Santiago en 100 palabras", fue escogido de entre 44.081 concursantes y premiado con el primer lugar por el jurado del año 2009, integrado por Marcelo Simonetti, Roberto Fuentes y Carmen García. La artesana atesora una copia casi como un diploma, orgullosa, llevándolo con ella también entre sus arco iris de crines y herramientas de tejer. El minicuento se titula "La desordenada", y pertenece a Nathalie Moreno, por entonces de 41 años y residente en La Reina:
"A doña Clara te la encuentras en la esquina de Bandera con Catedral. Se la pasa tejiendo animalitos con coloridas hebras de crin de caballo que ella misma tiñe. En un trapo extendido en la vereda descansa su delicado zoológico, el que se niega a pinchar con alfileres aunque se le vuele. Por eso, día por medio, a un taxista le golpea el vidrio una libélula azul o a una señora pituca le pega en el ojo una ranita anaranjada. Doña Clara no hace ni el amago de rescatarlas. Se ríe no más de la cara que pone la gente".

martes, 5 de diciembre de 2017

DOS SIGLOS DE HISTORIA: LA IGLESIA PARROQUIAL DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN EN TALAGANTE

Aspecto de la iglesia parroquial, calculamos que hacia la década del 50. Se observa que ya existía al costado derecho del edificio la gruta de Lourdes que aún se encuentra allí con abundantes placas de agradecimientos. Fotografía perteneciente a Radio Manantial de Talagante. Fuente imagen: blog Chile Iglesias Católicas (W. Foral Liebsch).
Coordenadas:  33°39'54.08"S 70°55'51.86"W
Talagante celebra su aniversario en el mes de diciembre: 180 años desde que fuera fundada formalmente su villa, el día 6. Sólo dos días antes de la festividad de la Inmaculada Concepción que es la patrona de su parroquia, además.
Enfrente de la Plaza de Armas de Talagante y del círculo que describe allí la avenida Libertador Bernardo O'Higgins, en su costado Surponiente, reina en aquella esquina dicha Iglesia de la Inmaculada Concepción, de la parroquia del mismo nombre. Situado a sólo pasos de la Municipalidad, es el templo más importante de esta misma localidad con fama de albergar brujos y de tener calles por las que ha paseado el mismísimo Diablo.
La Parroquia de la Inmaculada Concepción fue fundada como curato el 13 de octubre de 1824, por el Arzobispo Ignacio Cienfuegos, iniciativa tomada "por su extraordinaria latitud y considerables poblaciones". Empero, como informa el investigador Hernán Bustos Valdivia en su "Historia de Talagante", su ubicación original era en la vecina localidad de El Monte, en el convento viejo y las primeras casas religiosas de Llopeo (sector Santa Ana de las Palmas), que ocupaban desde la primera mitad del siglo anterior los franciscanos, antes de cambiarse a la plaza central.
El mismo autor Bustos Valdivia, reporta que el primero en hacerse cargo del nuevo curato en la Iglesia de San Francisco de El Monte, fue padre Antonio de Alcázar, quien inauguró los libros de bautizos, casamientos y defunciones a cargo de esa administración. La primera persona bautizada allí habría sido una niña española de dos años llamada María Josefa, hija de Prudencio Vásquez y Juana Fajardo, que recibió los oleos el 1° de noviembre de ese mismo año de 1824.

viernes, 1 de diciembre de 2017

AUGE Y OCASO DE UNA PARADA DE TRENES: HISTORIA DE LA ESTACIÓN DE FERROCARRILES DEL PUERTO DE SAN ANTONIO

Vista de la Estación San Antonio en su último período de vida útil, sirviendo de establecimiento comercial y restaurante. Fuente imagen: Flickr "La Estación del Tren".
Coordenadas: 33°34'52.31"S 71°36'49.16"W
Estuve en agosto visitando la ciudad de San Antonio, y tuve ocasión de ver por última vez (y para nunca más, sin saberlo entonces) la anciana estación del ferrocarril del puerto. Faltando a la regla fundamental que la experiencia ya me escribió en la frente, no le tomé fotografías a pesar de llevar una cámara, olvidando que, como decía el escritor y poeta Miguel Serrano sobre nuestra extraña condena nacional: "en Chile nada dura 100 años, a veces ni siquiera diez".
Esta semana, la antigua estación que ha sido parte de la historia del puerto y de toda la costa central de este sector de Chile, acabó su senil agonía de olvido y deterioro. Lo hizo con una eutanasia cruel: bajo el peso de maquinarias pesadas, que han hecho desaparecer lo que quedaba de ella, junto a las moles de modernismo, hotelería y comercio que han ocupado el lugar de las antiguas ferias y pescaderías del paseo del puerto.
La estación desapareció, así, esfumándose como si nunca hubiese existido; llevándose con ella otro pedazo de este puerto.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

LA TORRE DEL RELOJ DE PAINE: MUCHO MÁS QUE SÓLO DAR LA HORA

Día de inauguración de la Torre del Reloj, en septiembre de 2011. El tren pasa a espaldas del mismo. Fuente imagen: Video de canal noticioso Paine TV.
Coordenadas: 33°48'28.88"S 70°44'32.24"W
Paine es la famosa ciudad de las sandías, del folklore campesino y del mítico club deportivo "Tricolor" con sede junto a la plaza central, en la Provincia del Maipo al Sur de la Región Metropolitana. Todas estas localidades, cercadas por campos cultivados y líneas de ferrocarriles, tienen un encanto propio que cuesta describir; diría que casi como una inocencia, misma que las grandes urbes terminan perdiendo o sacrificando en aras del crecimiento.
Por lo anterior, la llamada Torre del Reloj de Paine pasaría poco advertida en otra ciudad o acabaría vandalizada antes de su primer cumpleaños, quizás; pero acá se sigue valorando lo simple y bello, por fortuna. De esta forma, la torreta o garita se ha vuelto un símbolo local, muy característico de este lado del plano urbano, visible en avenida General Baquedano justo enfrente de Dieciocho de Septiembre y perfectamente alineada con esta última calle, muy cercana de dependencias municipales, de Carabineros de Chile y del centro comercial que ocupa la esquina.
Esta singular construcción es de ladrillo en dos pisos y techumbre de teja colonial. Montado en el vano circular u horma del centro, en su nivel superior, está el reloj tipo suizo de la marca argentina Serviclock, conocida relojería de Buenos Aires, que fue donado por la empresa constructora Sinergia. El acceso al sólido kiosco es por el nivel inferior, y se accede al mecanismo por una pequeña escalera interior.

lunes, 27 de noviembre de 2017

MONUMENTOS CONMEMORATIVOS "IN SITU" DE LA BATALLA DE TARAPACÁ DEL 27 DE NOVIEMBRE DE 1879

Así había quedado la casa del antiguo conjunto conmemorativo ubicado en la entrada del pueblo de Tarapacá, junto al Cerro Redondo, luego del terremoto de 2005. Atrás se ve el busto de Eleuterio Ramírez, después desplazado. En un simbólico suceso, el asta con una bandera chilena que se ve en la imagen, resistió en pie. Fuente imagen: Diario “La Estrella de Iquique” del 16 de junio de 2005.
El poblado de San Lorenzo de Tarapacá, en la quebrada del mismo nombre, fue la capital de toda la Provincia de Tarapacá mientras ésta fue peruana, hasta 1879. La historia militar estuvo presente allí casi desde sus orígenes, con episodios como el paso de los expedicionarios españoles que venían con Valdivia hacia Chile o la batalla librada entre peruanos y bolivianos en 1842 en este escenario de desierto y oasis.
De todas las experiencias militares del lugar, sin embargo, destaca la trágica y heroica gesta chilena que puso fin a la Campaña de Tarapacá en la Guerra del Pacífico, volviéndose una gran marca que aún permanece en la tradición, la identidad y la conmemoración tarapaqueña: la del Regimiento 2° de Línea, al mando del Teniente Coronel Eleuterio Ramírez Molina. Estamos en el aniversario de aquella gesta, precisamente.
Es conocida la historia de este desastre entre los investigadores de la Guerra del 79. Como síntesis, debe comentarse que una serie de errores y desinteligencias de los cabecillas militares tras la Batalla de Dolores, llevaron a decidir de que una división chilena atacara en la Quebrada de Tarapacá a las que se creían últimas y escasas fuerzas aliadas allí apostadas, pero que, en realidad, eran numerosas y preparaban la reunión de todos los demás hombres para retirarse del territorio.

viernes, 24 de noviembre de 2017

EXPOSICIÓN "EL MITO DE ROMA": TESOROS DE LOS MUSEOS DEL VATICANO EN EL CENTRO CULTURAL LA MONEDA DE SANTIAGO

Mármoles, relieves, mosaicos  y frescos en la Sala Andes.
Coordenadas:  33°26'36.55"S 70°39'11.78"W (Centro Cultural La Moneda)
Los lectores de este blog saben que he dedicado y seguiré dedicando acá algunas entradas a la Ciudad Eterna de Roma, por la que tendré siempre un encanto y un vínculo personal imperecedero. Sin embargo, la actual exposición "El Mito de Roma. Colección Museos Vaticanos", en el Centro Cultural La Moneda de Santiago, me da ocasión de hablar de algunas de sus maravillosas piezas en exhibición que he tenido la suerte de ver dos veces ya: en su propia casa vaticana y ahora acá, en la capital chilena.
Estas preciosuras han venido de visita a nuestro país gracias a una gestión del propio Centro Cultural y de los Museos Vaticanos. La curatoría fue realizada por Giandomenico Spinola, Jefe del Departamento de Antigüedades Romanas y Griegas de los Museos Vaticanos, mientras que la asesoría curatorial de Raúl Buono-Core del centro que le da casa a la exposición. La museología quedó a cargo de CQ Estudio.
La fascinante muestra fue inaugurada el pasado martes 7 de noviembre, aunque los compromisos con la Feria Internacional del Libro de Santiago me habían impedido poder ir hasta hoy, así que he llagado con algo de ansiedad a contemplarla y admirarla. No existen problemas para tomar fotografía, salvo la tradicional restricción al uso de flashes.
Permítanme compartirla, entonces, con quienes se interesen en ella.

martes, 21 de noviembre de 2017

"SERVICIO SECRETO CHILENO EN LA GUERRA DEL PACÍFICO": OTRO GOLPE DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA DE GUILLERMO PARVEX

Portada del libro, con retrato de don Joaquín Godoy.
El pasado sábado 4 de noviembre 2017, en el marco de la Feria del Libro de Santiago (FILSA), se lanzó con lleno total de público en la sala el más reciente trabajo del experto en comunicación estratégica e investigador histórico Guillermo Parvex: "Servicio Secreto Chileno en la Guerra del Pacífico", con sello editorial de Penguin Random House. El evento tuvo lugar en la Sala Acario Cotapos del Centro Cultural de la Estación Mapocho, y contó con la presencia y los buenos comentarios para el libro por parte del destacado periodista Carlos Zárate.
Como se sabe, Parvex es miembro de la Academia de Historia Militar y había dado ya un golpe literario importante además de inédito para la investigación histórica, con la publicación en 2014 de su interesantísima obra "Un veterano de tres guerras", reproduciendo las experiencias y vivencias del Coronel José Miguel Varela. Algún día dedicaré acá un artículo a dicho best seller, que ha sorprendido al mundo editorial con sus más de 60 mil ejemplares vendidos hasta el momento de presentar su nuevo trabajo, precisamente.
"Servicio Secreto Chileno en la Guerra del Pacífico" no está en menor categoría de interés y de asombro que las memorias y crónicas sobre el Coronel Varela: si bien hay algunos datos un poco más conocidos entre los investigadores históricos, otros resultan escasamente estudiados y quizás por primera vez podemos hacernos una proporción más completa e integral de lo que fue el enorme esfuerzo de la inteligencia chilena durante la Guerra del Pacífico, en el período que va desde la firma del Tratado de Alianza Perú Boliviano de 1873 hasta la proximidad de la firma del Tratado de Ancón en 1883.
Hasta ahora, todos estos elementos relativos a tales servicios aparecían en los textos históricos como actividades dispersas, sin una cuerda especial de desarrollo ni su observación como parte de una red activa; y así debían ser recolectadas en los libros de historia militar o diplomática, si es que aparecían por ellos a la pasada siquiera. Además, el autor aborda con determinación lo fundamental y categórico que resultó el desempeño de esos hombres para el desarrollo del conflicto y su resultado favorable a Chile, vinculando sus informes con la toma de decisiones que se hicieron durante la guerra.

viernes, 17 de noviembre de 2017

"CRÓNICAS DE UN SANTIAGO OCULTO": TEXTO BASE PARA LA PRESENTACIÓN DE MI LIBRO EN FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE SANTIAGO (FILSA, sábado 11 de noviembre de 2017)

  • Título: "CRÓNICAS DE UN SANTIAGO OCULTO"
  • Autor: Criss Salazar
  • Editorial: RIL® editores
  • Primera edición: octubre de 2017
  • Registro de Propiedad Intelectual: N° 273.439
  • Materia: Santiago (Chile) Historia - Vida Social y Costumbre
  • Composición e impresión: RIL® editores
  • Diseño de portada: Matías González Pereira
Hablar de las “Crónicas de un Santiago Oculto” me exige tener que partir comentando algo también sobre mi sitio web, que flota en la blogalaxia desde hace más de diez años ya: Urbatorivm, creado por mí en el año 2005, pero sobre la base de un sitio anterior al que había titulado El Goblin y de algunos artículos que subí dispersos por diferentes sitios ya desaparecidos, como uno titulado MiSantiago, que servía de guía ciudadana.
Urbatorivm, que ha recibido algunos reconocimientos importantes en todo este período, es un blog dedicado a la exploración y reconocimiento del hábitat urbano, histórico, cultural y folklórico, especialmente el de las ciudades. Nació centrado en la ciudad de Santiago, ampliándose a temáticas generales de urbes y viajes, con el tiempo, rasgo actual de los contenidos del mismo. Su origen, sin embargo, estuvo en una motivación personal, cuando vine a vivir a Santiago Centro (2003) y, para mi sorpresa, comencé a sentirme turista y explorador de mi propio medio urbano, con una perspectiva muy distinta a la de quien llega al corazón de Santiago sólo por cumplir con su jornada laboral o con compromisos estudiantiles.
La lectura algo limitada y parcial pero muy intensa, la había mantenido sobre la capital desde la juventud, y aun antes: desde mis días en el Liceo Manuel Barros Borgoño o mi época adolescente en cursos de natación de la Piscina Escolar de la U. de Chile; en el Club Social de Chilectra de calle Mac Iver (siendo niño, como hijo de un trabajador de esa compañía) o ya en los 90 como devoto infaltable de los viernes en el bar “Las Tejas” de San Diego. Noches interminables, con aventuras de reencuentro y redescubrimiento de nuestra propio espacio... Hoy sé que mi círculo y yo buscábamos -en realidad- ese Santiago más recóndito, perteneciente a la historia más romántica y etérea, como esa que hallamos también en las páginas de obras insignes de nuestra literatura nacional, como "Ni por mar, ni por tierra" de Miguel Serrano, "Memorial de Santiago" de Alfonso Calderón, o "El Santiago que se fue" de Oreste Plath.

sábado, 28 de octubre de 2017

VAMOS HOJEANDO UN LIBRO NECESARIO: "ESCULTURA SACRA PATRIMONIAL EN SANTIAGO DE CHILE SIGLOS XVI AL XX"

El pasado jueves 5 de octubre de 2017, asistí a una interesantísima e ilustrativa charla realizada a las 19 horas, en el Gran Salón del Museo de Arte Colonial del Convento de San Francisco de Santiago, evento convocado por su director, Fray Manuel Alvarado OFM, en la que expusieron los Claudio Díaz Vial, Loreto Solís Petersen y Felipe Poblete Rivera. Los tres investigadores tuvieron un lugar protagónico en el proyecto que dio origen al libro "Escultura Sacra Patrimonial en Santiago de Chile siglos XVI al XX", que da contenido y título a la charla de marras.
Había algo casi de recurrencia histórica en esta presentación, pues se recordará que la Capilla de la Soledad, primitivo templito anterior al de la Iglesia de San Francisco que ocupa su lugar y en cuyos claustros estábamos reunidos con motivo de la ponencia, era el punto de inicio de las celebraciones protocolares de la Semana Santa en el Santiago de la temprana Colonia. Además, esta iglesia franciscana alberga a la Virgen del Socorro, la primera figura religiosa llegada a Chile y de la que ya hablaremos más.
Antes de entrar en su materia más fluida, sin embargo, cabe señalar que este grueso libro fue publicado en septiembre de 2016 y había tenido ya una muy comentada presentación en el Museo del Carmen de Maipú. Participaron en él varios investigadores, algunos de cuyos nombres ya hemos paseado antes por las páginas de este blog a propósito de otros temas culturales o patrimoniales: Claudio Díaz como autor y director del proyecto, Loreto Solís en fotografía y edición general, María Soledad Valdés en gestión cultural, Pilar de Aguirre y Jonathan Lukinovic en edición de textos, David Vera en retoque y edición digital. Cuatro años de trabajo están reunidos en este grueso encuadernado, involucrando muchas horas de traslados, visitas en terreno, fotografía y estudio.
Los investigadores que participaron del trabajo, además de Díaz y Poblete, fueron Catalina Aravena Soto, Juan Eduardo Cabezas Cáceres, Isabel Cruz de Amenábar, Alejandra Fuentes González, Fernando Guzmán Schiappacasse, Fernando Imas Brügmann, Mario Irarrázabal Covarrubias, Gisela Kronenberg, Lina Nagel Vega, Juan Manuel Martínez, Hernán Ogaz Basualdo, Katherine Quinteros Rivera, Rafael Ramos Sosa y Mario Rojas Torrejón. La presentación editorial pertenece a doña Marta Cruz-Coke de Lagos, Presidenta de la Corporación del Patrimonio Religioso y Cultural, y el prólogo quedó a cargo del arquitecto e historiador, el Padre Gabriel Guarda Geywitz OSB, Presidente de la Comisión de Bienes Culturales de la Iglesia Católica.

viernes, 20 de octubre de 2017

LA "CHICHA DURÁN": UNA QUINTA DE TINAJAS CENTENARIAS EN CURACAVÍ

Coordenadas: 33°24'39.67"S 71° 8'58.84"W
La famosa y clásica cueca titulada "Chicha de Curacaví", se ha vuelto una infaltable de las celebraciones del campo y de las Fiestas Patrias en el caso de grandes ciudades. Es una pieza del folklore muy antigua (aparece en la recopilación "Canciones populares chilenas" de Antonio Acevedo Hernández, en 1939), a pesar de que algunos atribuyen su posterior popularidad a figuras como Petronila Orellana, artista de la valiosa generación musical de Violeta Parra, Silvia Infantas y Margot Loyola.
"Chicha de Curacaví" ha sido tocada por grupos como "Los Chileneros", "Los Perlas", "Los Mantagüinos", "Los Huasos Quincheros", "El Dúo Rey-Sivla", "Los Bohemios de Rancagua", "Los Huasos de Algarrobal" y "Los Charros de Luchito y Rafael", entre muchos otros -muchísimos- que han ayudado a extender la fama de esta producción. Hace homenaje en sus versos a los rojizos elíxires de la uva, tan dulces y chispeantes, de dicha zona en la Provincia de Melipilla:
Chicha de Curacaví,
Chicha baya y curadora.
Chicha de Curacaví,
que ponís los pasos lentos.
Me he rendido a los sabores de esta maravilla. Además, un señor miembro del Instituto O'Higginiano, mi amigo don Fernando Corvalán, ha adoptado la saludable y grata costumbre de traerme desde sus idas a Curacaví una garrafa entera del apodado whisky de campo, whisky de uva o champaña de los pobres, que me obsequia generosamente en cada ocasión.
Sucede que, hace sólo unos días, conocí una de las más célebres casas productoras de esta localidad, además de ser conocida como fonda y peña local: la chichería y quinta de "Chicha Durán". Llegué allí como parte del tur Santiago-Curavaví-Valparaíso que se organizó para celebrar los 75 años del grupo folklórico "Los Chinganeros", el pasado sábado 7 de octubre de 2017, extraordinaria experiencia de la que ya hablaré más en este blog. Fue un gran encuentro desplegado entre humeantes hornos de barro, un emparrado en el que ha crecido una gran flor de la pluma, barricas de madera, empanadas con categoría de estar entre las mejores del país, mesas de pesada madera tosca cortadas en rodas de troncos y enormes tinajas de alfarería que se presumen con unos 200 años de antigüedad.

miércoles, 18 de octubre de 2017

EL EVANGELIO SEGÚN EL DIVINO ANTICRISTO

El Divino Anticristo con su característico ropaje y carro de supermercados. Fuente imagen: elmundosinbrando.cl. Desconozco quién es el autor de esta bella fotografía (agradecería el dato si alguien lo conoce).
Coordenadas:  33°26'23.50"S 70°38'27.74"W (lugar donde ponía su "negocio")
Hace unos pocos días falleció el Divino Anticristo, ese personaje que por tantos años ya hormigueaba por el vecindario universitario de la Remodelación San Borja y quien, cruzando la Alameda, paseaba su carrísimo entre la recreación de calle Lastarria, en el Barrio Bellas Artes. Estaría demás decir que quizás se trate de unos de los callejeros más misteriosos pero interesantes de la historia urbana chilena, y del que -como suele suceder- se han tejido cantidades de leyendas, creencias y enigmas.
Con su partida, el Divino Anticristo ha pasado a ser parte de un selecto club de personajes de la calle o la vida popular que, sin proponérselo, han dado identidad a generaciones completas de las respectivas ciudades que habitan. Personajes sumidos en su locura y en su mundo, con un pie en otra dimensión de la comprensión o los convencionalismos. Sin caer en zafarranchos de adulación, hay un aporte cultural e identitario no bien reconocido en esta clase de sujetos; aporte desconcido, principalmente, porque se los quiere mirar sólo como seres frikis de colección sociológica o bien, en el otro extremo, recargándolos de una exagerada pseudopoesía bohemia.
El errante hombre de vestimentas ambiguas se une, ahora, a la memoria de otras de las enigmáticas rara avis que han dejado su huella en las ciudades chilenas y que ya se marcharon, como el querido Rambo Vadulli (José Miguel Dodds Laspiur) de Arica, el Doble de Farkas (Camilo Anuch Alaff) de Iquique, el Car'e Muela (Jorge Barraza Faune) en Antofagasta, Jerémías "Súperman" Varela de Vallenar, Don Pascual de Copiapó, el mítico Loco Pancho (Hendrix Francisco Tabilo) en La Serena; el inocente Loco José de Vicuña; el Ermitaño de Las Chilcas en Llay-Llay, el inolvidable Último de los Mohicanos de la Iglesia de San Francisco, el Cerrajero con su casa rodante verde de madera en San Diego y el predicador Gloria al Pulento (Raúl Gutiérrez Gutiérrez) en Santiago; La Bombera (Elsa Irene Véjar Pérez) que paseaba su uniforme por Los Ángeles, el extravagante y anciano Santiago Salvador (Santiago Salvador Gavilán Palacios) de Temuco; el vendedor callejero Patita Nanay de Puerto Montt, El Venegas (Pedro Ismael Venegas Tureuna) de Ancud, El Tío Ramón Belmar de Coyhaique y Sergio Checho Mansilla de Punta Arenas, entre muchos otros.
Conocí relativamente bien a José Onofre Pizarro Caravantes, el autodenominado Divino Anticristo, durante el tiempo en que ya hacía su fama en las calles de Portugal, Marcoleta, Victoria Subercaseaux y José Victorino Lastarria. Fue mi vecino en un período de varios años, de hecho: primero durante mi último trazo de vida trabajando en diseño gráfico en una agencia del sector, y después siendo yo residente estable del mismo barrio por donde paseaba su carrito de supermercado, a veces dos atados por los extremos... Años en que la proximidad inmediata al Archivo Nacional y a la Biblioteca Nacional me permitieron dar vida a este mismo blog, dicho sea de paso.

lunes, 16 de octubre de 2017

MUSEO PATRIMONIAL CONTEMPORÁNEO DE SAN FRANCISCO DEL MONTE: UN ESPACIO PARA LA HISTORIA Y LA CULTURA EN LA TIERRA CARRERINA

Coordenadas: 33°40'40.31"S 70°58'43.66"W
Como este año se adelantó para el viernes 13 de octubre la celebración oficial del natalicio del General José Miguel Carrera Verdugo (un acto con autoridades civiles y militares, orfeón, cuecas tradicionales y oradores en su estatua ecuestre, en la entrada del Paseo Bulnes), decidí tomarme su día natal, el domingo 15, con un pequeño viajecito a tierra carrerina: la localidad de El Monte, en la Provincia de Talagante de la Región Metropolitana.
El Museo de El Monte, está a un costado de la Plaza Independencia y la arteria del mismo nombre, enfrente de la Municipalidad y donde se reúne la calle Los Carrera con Arturo Prat, casi de frente a Benavente. Se encuentra a un costado del acceso al célebre Túnel de los Carrera (que conectaba el convento con su hacienda familiar) y a pasos de la Iglesia de San Francisco, Monumento Histórico Nacional desde 1974, hoy en afanosas obras de restauración.
Éste es el corazón de todo el barrio histórico del poblado, en el perímetro de la antigua hacienda San Francisco de El Monte, lugar ocupado por los franciscanos en el siglo XVIII. Hay, pues, un potencial de turismo patrimonial e histórico enorme en este sector, pero las políticas culturales con criterios de rentabilidad social y electoral han sido poco generosas con tales posibilidades, salvo quizás en la celebración del Día del Patrimonio. El resto de las responsabilidades y demandas de semejante obra, han sido endosadas más bien a los loables esfuerzos por parte de la Municipalidad de El Monte.

domingo, 15 de octubre de 2017

EL BUQUE "LÜTFI-DJELIL": ¿ACASO UN HERMANO PERDIDO DEL MONITOR "HUÁSCAR"?

El "Lufti-Djelil" en 1877, en "El Periódico Literario Ilustrado".
No pretendo ofrecerme acá como defensor o detractor de la posibilidad de la que intentaré hacer caudal en esta entrada, pero no deja de ser interesante que exista esta teoría de la que, por ahora, desconozco más información que aquella que expondré acá, como una curiosidad pendiente de ser verificada o descartada por quienes corresponda.
Puede sonar un poco descabellado y hasta temerario, a estas alturas, pero para algunos existe la posibilidad de que el célebre e histórico monitor "Huáscar" haya tenido un hermano chileno que murió antes de nacer y que quedó con otra bandera y otra identidad, finalmente. Es un dato muy poco explorado, por supuesto, y del que quiero dejar alguna información a la vista del lector, como he dicho, por si se interesara en estudiar más el asunto, aprovechando que hace pocos días tuvo lugar la efeméride de la captura del "Huáscar" en el Combate Naval de Angamos, del 8 de octubre de 1879.
Conozco este tema gracias al Director del Museo de la Guerra del Pacífico "Domingo de Toro Herrera", Marcelo Villalba S., quien ha estado investigando el asunto desde hace varios años, aunque todavía lidiando con grandes sombras y campos muy inciertos sobre la historia de marras. En tiempos más recientes, además, ha sido asistido en este asunto por el joven historiador Dángelo Lagos, a quien Marcelo y yo habíamos conocido en el Museo Naval de Iquique, donde terminaba ya sus labores, durante nuestro viaje en el buque LSDH-91 "Sargento Aldea" como parte de la delegación cultural que acompañó al Operativo Médico ACRUX-Norte de la Armada de Chile, hace casi exactos cuatro años. Han aparecido otros datos interesantes en esta colaboración, de hecho.

sábado, 7 de octubre de 2017

RECUERDOS EPOPÉYICOS EN COPIAPÓ: EL MONUMENTO A LOS HÉROES DE ATACAMA EN LA ALAMEDA

El monumento en su primera posición y aspecto (mucho antes de ser sustraída la espada de la figura principal), hacia 1910-1920. Fuente imagen: Atacama Viva - La Revista de la Región de Atacama (Atacamaviva.net).
Coordenadas: 27°21'44.39"S 70°20'28.91"W
Esta obra conmemorativa es conocida de varias maneras: Monumento a los Héroes de Atacama, Monumento de Batallón Atacama, Altar de los Héroes, Monumento o Escultura de la Patria y Monumento a las Glorias de Atacama. Es una de las obras históricas y escultóricas más reconocibles de la ciudad de Copiapó, junto con las estatuas de mármol y la Fontana de la Minería en la Plaza Prat.
El imponente trabajo conmemorativo se encuentra en la Alameda Manuel Antonio Matta, cerca de la solemne estatua de este mismo personaje, por ahí en el cruce con las calles Juan Martínez y Atacama, sector que reúne varios atractivos turísticos locales, esculturas y ornamentación urbana. Su homenaje, como es muy bien sabido, va dirigido a los héroes de los hombres del Batallón "Atacama" de la Guerra del Pacífico (1879-1884); jefes militares y soldados que tanta importancia tuvieron durante aquella conflagración y que han sido de singular valor en la identidad regional.
Como se recordará, el Batallón "Atacama" fue fundado el 13 de mayo 1879, en los inicios de la guerra, tomando por base al histórico Batallón Cívico de Copiapó, integrado principalmente por mineros de la provincia y herederos de las fuerzas reunidas en el pintoresco Ejército Revolucionario de los Constituyentes, que de la mano de don Pedro León Gallo se alzara en 1858, llegando a derrotar al Ejército de Chile en una batalla (Combate de Los Loros, La Serena). Sus uniformes eran únicos dentro de la soldadesca chilena en los desiertos de la guerra salitrera: tela negra, incluyendo el kepí, por lo que fueron apodados "los curitas" entre sus camaradas de armas de otras unidades.
Aunque en principio no parecía haber mucho entusiasmo de las autoridades por integrar al "Atacama" directamente en las acciones de guerra, pues fueron destinados a la reserva en Antofagasta, el arrojo demostrado por los copiapinos convenció a los estrategas de dar roles protagónicos a este ejército minero y evitar así que la unidad terminara disuelta o asimilada por otra. Cuenta la tradición que el ilustre Ministro de Guerra, don Rafael Sotomayor, quedó impresionado con los ejercicios y despliegues de los atacameños ejecutados ante él, decidiendo así que serían una de las primeras unidades enviadas a la Campaña de Tarapacá, bajo el mando de su Coronel Juan Martínez, héroe caído después en Miraflores en 1881. Así partieron al Norte, con sus particulares e inconfundibles uniformes oscuros.

martes, 3 de octubre de 2017

LA METÁFORA DEL BICHO-CESANTE: UNA PROPUESTA PARA LA INTERPRETACIÓN DEL DRAMA DE "LA METAMORFOSIS" DE KAFKA

Ilustración de la portada de la edición de Leipzig, en 1916, de "La Metamorfosis". Parece mostrar la desesperación del padre (en la novela se lo describe usando bata de levantarse, en ocasiones) ante la monstruosidad de su hijo detrás de la puerta entreabierta del cuarto. Fue una petición del propio Kafka el que no fuese ilustrado ni mostrado el insecto.
Este es el artículo que quizás más tiempo me ha tomado escribir, si cuento su punto de partida: desde los 16 años, para ser preciso, cuando mi maestro de juventud en el Liceo Manuel Barros Borgoño, el profesor Domingo Espejo, me entregó las que considero -hasta hoy- como las herramientas fundamentales para comprender la magia de la literatura, su ramo en mi querida Universidad del Matadero.
Desde entonces, pues, he tenido una interpretación personal sobre la tragedia del protagonista de unas de las novelas más conocidas de nuestra época secundaria: "La Metamorfosis", de Franz Kafka. Si bien lo había leído en un curso anterior, en otro liceo y durante el segundo año de enseñanza media (ocasión en la que, recuerdo, se nos hizo elaborar un ejemplar de un periódico completamente basado en el contenido, estética, inspiraciones y alusiones al libro), fue sólo en aquella ocasión, bajo la fuerza iluminadora de mi querido maestro de literatura, que pude dar con lo que creo la conclusión que más se ajusta a mi comprensión del mismo trabajo.
Han pasado los años, esperando pacientemente para ver alguna señal de que mi teoría no era tan novedosa o, por el contrario, dando espacio a la posibilidad de que la precipitación juvenil me haya engañado... Pero sigo bastante convencido de mi conclusión hasta hoy, aunque quizás no alcance para explicar toda la batería de contenidos de la breve obra, aclaro. No quiero hacer hipérbole de mi reflexión al respecto, pues.
Antes de entrar en mi modesta idea de la manera más concisa y sintética que me sea posible, cabe recordar que la célebre obra "La Metamorfosis" ("Die Verwandlung", originalmente, traducible del alemán como "La Transformación"), fue publicada en 1915 por el escritor de origen judeo-austrohúngaro Franz Kafka (1884-1924), convirtiéndose en el más conocido y representativo de sus trabajos, muy cargados de simbolismo y perturbación de la sicología de los personajes, y compuesto por trazos alineados con los movimientos expresionistas y existencialistas de la época. La novela, que se iba a convertir en un clásico universal, se habría gestado en su cabeza hacia 1912, según algunos biógrafos del autor. La editorial Penguin Books la ubicó en el ranking de los más grandes libros del siglo XX.

martes, 26 de septiembre de 2017

EL MISTERIO DEL ÁNGEL DE CHILE: UN DESCONOCIDO GENIO ESPIRITUAL DE LA SIMBOLOGÍA PATRIOTA

Figura del Ángel de Chile a cargo de la cofradía de la familia Benítez, en procesión de 1978, en la capital chilena. Imagen del Archivo del Arzobispado de Santiago. Las andas del ángel se sacaban antaño para la Fiesta de la Virgen del Carmen y actualmente para la Oración Por Chile y su romería, simbolizándoselo como guardián y protector de la Patria.
Esta semana, específicamente el último domingo de septiembre y como es tradicional, se realizó la llamada Oración Por Chile, que incluye una procesión entre la Catedral Metropolitana en la Plaza de Armas y el sector del Barrio Cívico. Fue la oportunidad que estaba esperando desde hacía tiempo, para poder observar la figura del llamado Ángel de Chile, suerte de símbolo del genio protector de la devoción patria chilena y custodio de sus destinos.
Ahí estaba también, con su cámara fotográfica, nuestro amigo y colaborador desde hace años, Gonzalo Orellana Hidalgo, con gafete y autorización para estar en el sector de la organización y en el templo. Al igual que yo, coincidentemente, el inquieto y activo Gonzalín estaba interesado en este Ángel de Chile, esa curiosa identidad que aparece recreada en algunas tradicionales procesiones e iconografías religiosas de connotación patria pero que tan pocos podrían identificar en nuestros días, pues ha ido siendo olvidado y casi desdeñado.
Permítame el lector un preámbulo para explicar como llegué a este tema, gracias a otra persona que también considero una gran colaboradora: la leal camarada carrerina y residente magallánica, Safira Tobar Ivelich, quien me hizo -hace sólo unos meses- una consulta que me había tenido de cabeza regresando a los libros y archivos; esos mismos que he estado evitando por el cambio de contenidos que ido dando a este blog. La información que manejaba ella, pues, habla de la existencia del personaje, el Ángel de Chile, presente en la representación pictórica, iconográfica y simbólica patria, que a veces aparece como una entidad femenina, otras veces masculina y en algunas andrógino, como suele suceder con el retrato angelical. Siendo más bien un majestuoso arcángel en sus representaciones de andas y adoraciones, en algunos momentos ofrece características que parecen corresponder a San Gabriel o a San Miguel, según el caso; a veces incluso del arcángel Uriel.

sábado, 16 de septiembre de 2017

MARIO CATALÁN PORTILLA: EL CANARIO DE LA CUECA VEGUINA

Mario Catalán, en imagen publicada por MusicaPopular.cl.
Coordenadas: 33°25'29.14"S 70°38'45.03"W (residencia)
Muchos personajes pintorescos, mezclados entre las artes y el comercio de la ribera Norte del río Mapocho en Santiago, llegaron hasta allá atraídos por la intensidad del ambiente popular que ya existía en la primera mitad siglo XX, reuniéndose en torno al ring de boxeo del "Hippodrome Circo" de la calle Artesanos, en el Mercado de La Vega, La Vega Chica y después las ferias del Tirso de Molina y sus Pérgolas de las Flores. Diariamente arribaban cuequeros y artistas populares en estos patios y pasillos, que llenaron de música bares, hoteles, lupanares y salones de fiestas del sector, principalmente los del lado de Recoleta.
Allí vivieron ellos sus propios períodos de oscurecimiento y ocaso, además, aunque quisiera recordar acá un nombre ilustre en particular dentro de toda aquella pléyade, como pequeño homenaje en estas Fiestas Patrias para su enorme legado sobre el folklore musical cuequero y centrino.
Dentro de tal camada de músicos folclóricos que frecuentaron las tarimas improvisadas entre puestos o ferias veguinas y pisaron las hojas de las lechugas como a la mejor alfombra de salón, estaban los inmortales Nano Núñez, Luis Perico Lizana, Rafael Rafucho Andrade, Lalo Mesías, Segundo Guatón Zamora cantando su  "Adiós, Santiago querido", el maestro de maestros Fernando González Marabolí, la guitarra del Tío Roberto Parra que partiera en territorio mapochino acompañando al músico y payador veguino Lázaro Salgado, cantando entre los toldos y locales de los mercados chimberos. Otros inolvidables, como Domingo Silva, alias Tío Parranda, tocaban con guitarra sus cuecas también por el lado de Vivaceta, cerca del barrio de rotos en torno a la Parroquia del Buen Pastor. Muchos prodigiosos príncipes de la escena cuequera urbana de mediados de aquella centuria pasaron por estos escenarios de hortalizas, frutas y cocinerías, al igual que sucedía en el barrio de la Estación Central y el del Matadero.
Uno de los cantores de los mercados, nuestro personaje de interés, fue el gran Mario Catalán Portilla, regalado al mundo el día 23 de diciembre de 1913. Antofagastino de origen y santiaguino de adopción, llegó a ser todo un símbolo entre los veguinos, al convertirse en reconocido cuequero desde su oficio cantando ofertas de productos al público del mismo mercado. Tanto en La Vega Central como en viajes a provincias, iba vendiendo sus canastas a la par de sus talentos musicales que lo consagraron en el exigente circuito del folclore más subterráneo de esos años.

viernes, 15 de septiembre de 2017

¡BUENAS NOCHES, RAKATÁN!... LAS AVENTURAS DE UN PALADÍN DEL PERIODISMO DE BOHEMIA Y ESPECTÁCULOS

Osvaldo Muñoz Romero, Rakatán, en caricatura de Pepo (René Ríos Boettiger) para el libro "¡Buenas noches, Santiago!".
He invocado varias veces acá el nombre de Osvaldo Muñoz Romero, conocido en sus buenos años de actividad por su apodo de Rakatán, para describir ese Santiago festivo y noctámbulo que difiere mucho -muchísimo- de lo que hoy identificaríamos como la bohemia capitalina, acaso ni la sombra de aquella que que describiremos y que ya parece irremediablemente perdida.
Rakatán es una fuente casi inagotable de información útil al respecto, especialmente por su pequeño pero contundente libro producido hacia el final de su entretenida vida: "Buenas noches, Santiago! medio siglo del espectáculo nocturno capitalino", verdadera pieza de culto entre los estudiosos de la clásica vida nocturna y ventana en el tiempo para los revisores de las carteleras chilenas, publicado en 1986. La portada de esta joyita fue ilustrada también por su amigo René Ríos Boettiger, más conocido como Pepo, el creador de "Condorito". De hecho, aparecen en ella el personaje de la misma tira cómica llamado Garganta de Lata y una sexi bailarina emplumada muy parecida a Yayita y a otras figuras femeninas en las que trabajó el ilustrador antes de concentrarse en su famoso pajarraco.
Osvaldo Alfredo Muñoz Romero nació en 1916 y comenzó su carrera como periodista en 1939, firmando inicialmente con el pseudónimo de Osmur, antes de adoptar el alias Rakatán que sintetizaba bastante mejor la alegría e intensidad de su pluma editorial. Aunque su formación académica era la de ingeniero comercial egresado ese mismo año desde la Escuela de Economía de la Universidad de Chile, la tentación por la crónica fue tan fuerte que no alcanzó a ejercer, quedando seducido para siempre en este oficio que tanto amó y por el que tanto de sí dio.

jueves, 31 de agosto de 2017

COMENTARIOS PARA UN LIBRO EXCEPCIONAL: "LA GENERACIÓN FUSILADA. HISTORIA DEL NACISMO CHILENO (1932-1938)", DE EMILIANO VALENZUELA

Debo partir comentado que comparto ciertas impresiones de que el siglo XX fue extraordinariamente corto, quizás uno de los más breves de nuestra Época Contemporánea. Si cronológica y matemáticamente duró los mismos 100 años de toda centuria, en lo referido a su identidad en la historia humana, al clásico acervo eurocéntrico  y a su propia determinación sobre los calendarios del tiempo, fue asombrosamente corto.
Si acaso podemos ajustarlo a las efemérides, el siglo XX como tal, parte de alguna manera con la Primera Guerra Mundial en 1914, la Gran Guerra principio del fin de los viejos imperios, y culmina con la Caída del Muro de Berlín en 1989, seguido de la disolución del bloque soviético en 1990-1991 y el final de la Guerra Fría, al menos como la habíamos conocido hasta entonces. Todo aquello que ocurrió antes de aquel período dentro del mismo siglo, parece ser más bien un tránsito desde el mundo decimonónico al nuevo; y todo lo que sucedió después, en cambio, no se ofrece más allá que sólo como su consecuencia, ya diluyéndose sobre el aspecto que configurará al mundo del siglo siguiente... Nuestro siglo XXI.
Fue el siglo XX, por lo tanto, un paso vertiginoso, veloz, muy concentrado y enérgico, en el que el vértigo del progreso nos llevó varias a veces a creer posible establecer arbitrariamente y en presente, el inicio de una nueva época o era en la humanidad, pero que no tardaba en ser desplazada por otra aún más novedosa y audaz, y que demarcamos en su momento con hitos como explosión industrial del plástico, la el auge computacional, la energía atómica, la llegada del hombre a la Luna o la creación de las redes digitales mundiales. La humanidad no sabía, pues, que era el período completo del aquel siglo el que acabaría impulsando a esta nueva época, esta en la que actualmente vivimos, disfrutando y/o padeciendo del legado de la pasada centuria en todos sus aspectos y alcances.
La historia del Movimiento Nacional Socialista de Chile (MNS Chile) estuvo en esta misma curiosa sintonía del siglo XX, como rotunda fracción del mismo: intenso, dinámico, intrépido, a veces violento y muchas veces trágico. Tuvo la característica de ocupar, además, un segmento de nuestra historia que era aún transicional, precisamente desde el siglo anterior al XX, con un Chile dependiendo aún de ciertos órdenes sociales y económicos que estaban en caída y dejando atrás otros. Sólo como ejemplo, cabe recordar la otrora próspera industria salitrera, ya en retirada en esos días.

jueves, 24 de agosto de 2017

LA GRÚA 82 DE SAN ANTONIO: UN MONUMENTO AL PROGRESO Y LA INGENIERÍA EN EL PASEO DEL PUERTO

La grúa 82 con su aspecto original, trabajando en el puerto, hacia 1915
Coordenadas: 33°35'10.15"S 71°36'46.69"W
Por todo Chile, pueden encontrarse sorprendentes ejemplares de maquinaria pesada que ha formado parte de la orgullosa historia de la ciudad donde se hallan y la de sus propias comunidades, cuales firmes testimonios de grandes esfuerzos del progreso y la ingeniería desplegada en etapas fundamentales de desarrollo local, ya sea minero, portuario, ferrocarrilero o urbanístico. Es casi como atesorar los pinceles y cinceles de las más grandes obras de arte, pues los hombres mueren y las creaciones quedan.
Uno de estos interesantes casos es el de la llamada Grúa 82 de San Antonio, en la provincia chilena del mismo nombre, declarada Monumento Histórico Nacional por el Decreto Exento N° 495 del Ministerio de Educación, del 2 de agosto 1995. Tras la gran remodelación del Paseo Bellamar del puerto de San Antonio, junto a las vías férreas y la avenida Ramón Barros Luco, esta reliquia quedó en un lugar de áreas verdes y acompañada por otros monumentos que también revisaremos en este texto.
Faltando sólo unos días para la celebración del 55° aniversario de la creación de la Cooperativa de Pescadores de San Antonio Ltda., que por tantos años ha sido dueña de la misma máquina mecánica, quise hacer coincidir este artículo con dichos festejos.
La célebre e histórica Grúa N° 82, denominada así por la cifra de su inventario, fue construida en los talleres de la compañía A. Pinguely de Lyon, Francia, firma fundada por Benoit Alexandre Pinguély en 1881 y célebre en su primera época por la fabricación de máquinas mecánicas y de vapor, especialmente locomotoras. La grúa aún conserva la placa de este fabricante en su estructura, a ambos costados.

miércoles, 16 de agosto de 2017

EL ARCO PARABÓLICO DE TACNA: EL PORTAL DE DOS HÉROES MILITARES EN PLENO PASEO CÍVICO

La plaza con el Paseo Cívico y el Arco, hacia los años 70.
Coordenadas: 18° 0'48.96"S 70°15'2.40"W
Ya he hablado antes de los puntos de interés del Paseo  del Centro Cívico de la ciudad de Tacna, al referirme a la Iglesia Matriz y a la gran fontana francesa de su plaza. Con ellas, en el mismo paseo en calle San Martín con Hipólito Unanué, está otro de los más reconocibles símbolos de la histórica urbe: el Arco Parabólico, conocido también como el Arco de los Héroes o Arco del Triunfo. En algunos cuantos días más se cumplirá otro aniversario de su inauguración.
Este monumento destaca por su estilo un poco rupturista con el clasicismo histórico y con el conservadurismo arquitectónico y urbanístico del entorno, allí en el centro de Tacna. Ciertamente, no tiene la majestuosidad ni las enormes proporciones de un Arco Gateway de Saint Louis (1965) y tampoco ostenta el categórico estilo románico de los arcos triunfales europeos; sin embargo, con un diseño de expresionismo monumental y estructuralista, el Arco Parabólico de Tacna tiene su propia atracción y su propia armonía artística, con una fuerte determinación en el paisaje urbano al que pertenece, lo que le hace un punto referente importante allí.
El Arco Parabólico debe su nombre a la elegante parábola que describe con su estructura de piedra rosácea canteada en bloques, elevándose poco más de 18 metros por encima de los paseantes que transitan por la plaza bajo el mismo lugar. Es de suponer que fue un buen desafío matemático y escultórico el lograrle esta forma tan precisa y sin afectar la resistencia de las estructuras con su esbeltez.
En las bases del arco, al pie de sus arranques y sobre sólidos pedestales, están dos estatuas de bronce que dan sentido y razón al monumento, una a cada lado, correspondientes a representaciones que fueron seleccionadas en un concurso escultórico: los héroes peruanos de la Guerra del Pacífico y máximos de su historia militar, el Almirante Miguel Grau Seminario (1834-1879) y el Coronel Francisco Bolgnesi Cervantes (1816-1880), caídos en combate durante la Batalla de Angamos y la Toma del Morro de Arica, respectivamente. Sus apellidos están grabados en cada lado correspondiente, sobre la roca de la estructura base, representando por extensión a las ramas de la Marina de Guerra y el Ejército de Perú.

jueves, 10 de agosto de 2017

LA IGLESIA DE SAN LORENZO IN FONTE SOBRE LOS CALABOZOS ROMANOS DE HIPÓLITO


Fuente imagen: Romaperilgiubileo.gov.it
Coordenadas: 41°53'44.34"N 12°29'36.97"E
Hoy, 10 de agosto, el santoral celebra la fiesta de San Lorenzo, que recuerda su martirio quemado en una parrilla romana del siglo III de la Era Cristiana.
Hace un año publiqué algo sobre la muerte del diácono en el lugar en donde se levantó la Basílica de San Lorenzo in Panisperna, en Roma, y sólo ayer dejé acá también una reseña sobre la historia del la imagen del santo que se venera el poblado de San Lorenzo de Tarapacá, fundado bajo su patronato en tiempos coloniales.
La historia de Lorenzo mártir dice que fue condenado a muerte por el emperador Valeriano, el 10 de agosto del año 258, luego que éste le exigiera al diácono en plenas persecuciones contra los cristianos, que le entregara todos los tesoros de la Iglesia, a lo que el emplazado respondió llevando hasta el lugar convenido a todos los enfermos, parias, pobres, ancianos abandonados y despreciados de Roma, asegurándole que esos eran los verdaderos tesoros de su Iglesia. En castigo, fue arrestado en el lugar del Foro de Roma donde ahora está la Iglesia de San Lorenzo in Miranda, y se ordenó asarlo vivo en una parrilla según la tradición que rodea a este santo paleocristiano.
Sin embargo, el período de cautiverio sucedido entre su desafiante presentación ante Valeriano y su ejecución, resulta bastante interesante y ha dejado sus huellas por la propia ciudad romana, incluyendo el templo de San Lorenzo in Forte, al que dedicaré esta entrada en la fecha de su fiesta patronal.
La misma leyenda cristiana cuenta que el emperador ordenó encarcelarlo y luego azotarlo, siendo sometido a torturas inenarrables, como dislocarle los huesos y lacerarle la piel con palmetas. La enumeración taxativa de los diferentes tormentos de su martirio la hizo el Papa Inocencio III, y hasta nuestros días los devotos de Lorenzo recitan una letanía recordando los diez crueles sometimientos que culminan con su muerte, asado vivo.

miércoles, 9 de agosto de 2017

LA INCREÍBLE Y PINTORESCA HISTORIA DE LA VENERADA IMAGEN DE SAN LORENZO DE TARAPACÁ

Imagen de la primera figura devocional de San Lorenzo de Tarapacá, en postal de colección particular de la la familia Torres Barraza, que la ha compartido generosamente conmigo. Es la imagen del santo traído en tiempos coloniales y destruida por un incendio. La fotografía podría haber sido tomada hacia 1950, poco antes de su desaparición.
Coordenadas: 19°55'25.48"S 69°30'40.33"W (iglesia de San Lorenzo de Tarapacá)
Mañana será la gran Fiesta Patronal de San Lorenzo de Tarapacá, popular santo español de la época paleocristiana, ejecutado en Roma en una parrilla según la tradición, un día  10 de agosto de 258, a cuyo culto y devoción que he dedicado varias entradas acá en el blog. Ya publiqué, por ejemplo, algo sobre la historia de su fiesta patronal en Chile, las leyendas que le dieron fama de "santo incendiario", las celebraciones de su Octava o "fiesta chica" en Iquique, su santuario en la misma ciudad y la iglesia romana que se construyó en el supuesto lugar de su martirio.
En la imaginería universal de San Lorenzo, se lo retrata como un hombre joven, pues tenía de 27 a 33 años cuando fue quemado por el Emperador Valeriano por llevarle como "tesoros de la Iglesia" que se le exigían, a todos los pobres, despreciados y menesterosos de Roma. Siempre aparece retratado de semblante sereno, vistiendo una dalmática o túnica roja con encajes y bordados amarillos, correspondientes a los colores de su culto. En representaciones que se hacen a cuerpo entero y especialmente en la que se ha afianzado para el santo en Chile, el diácono mártir suele cargar verticalmente una pequeña parrilla en su mano derecha, como símbolo icónico del instrumento de su martirio.
La versión de San Lorenzo que más se repite en el poblado de Tarapacá es, por lejos, aquella donde el santo lleva -además de la parrilla- una Biblia en la mano izquierda (como indicación de su enseñanza de los Evangelios) y la palma (símbolo del martirio y, a la vez, del haber alcanzando la gloria de Cristo), en el otro extremo del mango de la parrilla, acompañado de una abstracción del cáliz sagrado o de una cruz en el pecho, por lo general finamente bordadas en amarillo, blanco, plata o dorado.

lunes, 7 de agosto de 2017

SELECCIONES DE RAÚL MORALES ÁLVAREZ (PARTE VI): "SOLDADO DE LA FORTUNA"

El clásico bar el "Cola de Mono" de calle San Diego (imagen: revista "En Viaje").
Este texto es parte de la selección de artículos del periodista chileno Raúl Morales Álvarez (ver el anterior acá: "Los boliches y los nombres"). El presente artículo, redactado originalmente para Orbe en 1965, pertenece al proyecto editorial "Temporal en Cartagena: antología de Raúl Morales Álvarez", de la Agrupación Cultural El Funye (ir al Facebook del grupo), exclusivamente dispuesta para los lectores de este blog.
COMO SOY MUY VIEJO, he visto ocurrir a mi alrededor una plural abundancia de curiosas cosas. Ciertamente, algunas de ellas fueron mágicas. Sucedió así, por ejemplo, con la de mi nacimiento, porque yo nací cuando ya había cumplido trece años de un vehemente y casi onírico domicilio en la tierra, la noche de un veinticuatro de agosto, por San Bartolomé, cuando aseguran que los diablos andan sueltos; hasta ese instante, yo vivía solamente, todavía sin nacer, ajustado a una conducta de corriente de aire para maltratar las puertas de la casa, cambiar de sitio las habitaciones y alterar a mi acomodo los horarios que fijaban tiempos implacables (…) naturalmente, todo esto hacia que me odiasen con enconada rabia mis hermanas, y que mi madre estuviese perfectamente segura de que yo era un ser absurdo y peligroso, y de que mi hermano, el mayor de la familia, el Cadete Naval, me mirase por encima del hombro, con altos desdenes, cada vez que venía a pasar sus vacaciones con nosotros.
Decidí mi fuga de noche, para que no me viesen bien el rostro ni los pasos. Fue algo muy simple. Solo salir y comenzar a dar trancos, a la deriva, por las calles (...) Y a caminar entonces. Sin rumbo fijo, pero con un gozo de satisfecho explorador en los ojos y en el cuerpo. A la vuelta de esa esquina y de la otra, de todas las esquinas, la ciudad me iba entregando una nueva y desconcertante geografía de las cosas, desconocida para mí hasta ese instante. Cada calle tenía su propio rostro peculiar y hasta su sexo diferente. Cuando llegué a San Diego, me sentí, por eso, preso del ritmo tentacular que surgía de su mucha longura, llamándome de todas partes y de ninguna a la vez, como si se tratase de una mano innumerable, dedicada a hacerme señas, sólo para decirme cuándo yo llegaba hasta ella: ''No. Es más allá. Más allá todavía...''.

lunes, 31 de julio de 2017

LA CASA DE PIEDRA: EL INMUEBLE DE LA ANTIGUA CÁRCEL BOLIVIANA DE TOCOPILLA

Imagen de la Casa de Piedra publicada por Damir Galaz-Mandakovic en su trabajo titulado "Hermanos Latrille: impronta en el desierto".
Coordenadas:   22° 5'31.43"S 70°12'6.89"W
En la avenida costanera Barros Arana de Tocopilla, casi en los deslindes de las playas de El Salitre y mirando de cara hacia la costa del Pacífico, se encuentra uno de los inmuebles más antiguos del Norte Grande de Chile que aún permanecen en pie, resistiendo a terremotos, olvido y vejez: la llamada Casa de Piedra, conocida también como la vieja Cárcel Boliviana de la ciudad.
Es fácil llegar a este sitio, pues se ubica a sólo metros de la escalera peatonal que baja desde calle Arturo Prat hacia Barros Arana, en el sector donde se encontraba antaño la antigua Aduana, hasta el incendio que la destruyó en 1990. Esto es muy cerca de la calle Aníbal Pinto, del Muelle Minero y del complejo del ex CENDYR (Centro de Deporte y Recreación), a poca distancia también del centro administrativo y comercial tocopillano.
El sitio es de enorme e intensa concentración histórica local, partiendo por el año en que fuera construido: en 1846, remontándose a los orígenes de la propia ciudad de Tocopilla luego de que esta fuera fundada tres años antes por el agente francés al servicio de Bolivia, Domingo Latrille Loustauneau, en una medida motivada tanto por intereses de explotación minera como para responder al surgimiento del conflicto con Chile por los temas territoriales de la región, luego de la Ley de 1842 que dio inicio a la cuestión de la posesión de Atacama entre ambos países.
El recinto es de frontis de piedra canteada y unida con argamasa, montada en sólidos sillares de roca que nivelan la pendiente del terreno donde está. La sillería también es de piedra cortada, elevada para formar la plataforma del inmueble. Como prácticamente toda la estructura se levantó en el mismo material, su apodo de Casa de Piedra surgía de manera casi natural.

sábado, 22 de julio de 2017

TEATRO CARIOLA Y TEATRO ALEJANDRO FLORES: DOS SALAS HISTÓRICAS DE LA SOCIEDAD DE AUTORES TEATRALES DE CHILE


Imagen publicada en 2013 por el diario "La Segunda".
Coordenadas: 33°26'53.56"S 70°39'2.26"W
Es una curiosidad este lugar, maravilloso y encantado entre las candilejas chilenas. Ha sido escenario y testimonio de la última gran época del teatro y los espectáculos más diversos del Santiago bohemio que ya se extinguió, allí en la otrora luminosa y nocherniega calle San Diego, en Santiago, en el número 246, exactamente al lado del ex Teatro Roma actualmente ocupado por la popular cantina "Las Tejas".
El Teatro Cariola en realidad doble: la sala principal, con el apellido de su fundador, y una inferior, llamada Alejandro Flores en recuerdo de uno de los más grandes actores nacionales. Sin embargo, ninguna de las dos tenía aquellos nombres originalmente: eran los teatros SATCH y Talía, respectivamente.
La idea de crearlo fue del empresario de espectáculos Carlos Cariola Villagrán, quien había participado también de la fundación de la Sociedad de Autores Teatrales de Chile, SATCH, el 26 de julio de 1915, en una reunión realizada en la Biblioteca Nacional. El objetivo de la organización era "velar por los derechos autorales de los dramaturgos chilenos y promover la actividad creadora en el campo de la dramaturgia nacional", según declara hasta hoy, obteniendo su personalidad jurídica el 22 de noviembre de ese mismo año.

martes, 18 de julio de 2017

LOS QUE QUEDARON TRAS LA MASACRE DE 1938: RECUERDOS SOBRE LOS ÚLTIMOS HOMBRES DE UNA "GENERACIÓN FUSILADA"

Los cuatro sobrevivientes de la Masacre del Seguro Obrero, reunidos en una concentración frente al Cementerio General de Recoleta, en la Plaza de las Columnatas de La Paz. Imagen gentilmente proporcionada por Mauricio Emiliano Valenzuela, de su archivo fotográfico e histórico.
Al anochecer de este último domingo 16 de julio, el programa "Chile Secreto" de Chilevisión, conducido por el escritor Jorge Baradit, abordó un tema de enorme importancia en la historia política chilena con un capítulo completo propio: la Masacre del Seguro Obrero de 1938, sangriento episodio de nuestra vida republicana que puso fin a la corta pero enérgica existencia del auténtico Movimiento Nacional Socialista de Chile, bastante diferente a las versiones que hoy se suelen hacerse él intentando fusionarlo con la doctrina, simbología y estética de la Alemania Nazi.
Con gran sintonía y un gran impacto que se constata por sus ecos en las redes sociales, el capítulo incluyó entrevistas a familiares de las víctimas como doña Florencia Thennet, al testigo y conocedor del caso don Jorge Vargas, al investigador y autor del libro "La Masacre del Seguro Obrero" don Germán Bravo Valdivieso (hijo del Auditor Leonidas Bravo, testigo de los hechos que incluye en su libro de memorias "Lo que supo un auditor de Guerra") y a mi amigo personal el fotógrafo y periodista Emiliano Valenzuela.
Investigador innato, Valenzuela prepara ya el lanzamiento de un trabajo literario excepcional, que considero esclarecedor para este importante período de nuestra historia, recopilando la corta pero intensa semblanza del Movimiento Nacional Socialista Chileno en los años 30. Ha titulado muy acertadamente esta obra próxima a ser lanzada como "La Generación Fusilada", y me consta que su contenido despejará muchas dudas o falsas creencias sobre tan curioso y a veces mal contado episodio de la vida política chilena.

jueves, 13 de julio de 2017

LA ANTIGUA CALLE DEL CEQUIÓN EN LA CHIMBA DE SANTIAGO, HOY ANTONIA LÓPEZ DE BELLO

Caótico comercio informal en la entonces llamada calle Andrés Bello, hoy Antonia López de Bello, al lado de La Vega Central. El "Fortín Mapocho" denunciaba insistentemente la presencia de esta clase de comercio como un daño al establecido. Imagen publicada en los años 60.
Coordenadas:  33°25'48.42"S 70°39'11.74"W (inicio) / 33°25'49.57"S 70°37'47.40"W (final)
La Calle del Cequión, actual Antonia López de Bello, se remonta a los orígenes de La Chimba de Santiago, el barrio popular y de extramuros crecido en la orilla Norte del Río Mapocho. Corría su vía polvorienta en dirección Este-Oeste, paralela al llamado Camino de la Chimba, correspondiente a la actual Dardignac.
No debe ser confundida con la Calle del Cequión Grande, que correspondía a la actual Diez de Julio Huamachuco, ni con el apodo de Calle del Cequión que se relaciona con la curiosa historia que dio nombre a la calle Galán de la Burra, actual Erasmo Escala.
También denominada Calle del Sauce en algunos planos antiguos (no confundirla con la actual Riquelme, que recibió principalmente aquel nombre), destacaba en ella un canal de acequia hecho en tiempos coloniales y que facilitaba los riegos en parte del territorio chimbero, abasteciendo de agua grandes propiedades como el Monasterio del Carmen Bajo en La Cañadilla, con un curso hídrico tomado desde las faldas del cerro San Cristóbal. La presencia de esta acequia era la razón para recibir la calle tan curioso nombre, como puede adivinarse.
El canal podría tener alguna relación con la que se observa en el plano de las posesiones de La Chimba confeccionado en 1641 por Francisco Luis Besa, donde aparece uno que alimentaba con su agua cuatro molinos ubicados frente al cerro San Cristóbal, según comentó Justo Abel Rosales en "La Chimba antigua: la Cañadilla de Santiago (1541-1887)". La calle servía también como límite de las propiedades de los franciscanos en la Recoleta y, más tarde, la que adquirió en 1764 el Corregidor Luis Manuel de Zañartu para fundar en ella el Convento del Carmen Bajo en La Cañadilla, actual avenida Independencia.

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