_____________________

_____________________

viernes, 29 de diciembre de 2017

TEATRO CAUPOLICÁN: 80 AÑOS DE PASIÓN Y GLORIA

Presentación del Circo de las Águilas Humanas en el Teatro Caupolicán, a principios de los años cincuenta (temporada 1951-1952). Fuente imagen: colección fotográfica del teatro.
Coordenadas: 33°27'22.38"S 70°38'57.27"W
La cuadra de San Diego 852 de la  ciudad de Santiago, entre Coquimbo y Copiapó, está dominada por la fachada y las caras visibles del polígono del Teatro Caupolicán, el más importante de los anfiteatros de esta calle y alguna vez de Chile entero. Más o menos desde los años treinta hasta los setenta, fue el epicentro de la actividad de espectáculos y bohemia de candilejas nacionales.
Aunque hoy se ve sólido y consolidado, deberíamos decir que otra vez, pocos recuerdan ya o se detienen a pensar en las ocasiones en que el Caupolicán estuvo al borde de ser aplastado por el tiempo demolido, pasando por períodos en que realmente pareció que su destino era irreversible. Su doble Némesis ha sido, en todos los casos, el paso implacable del tiempo y también la desidia humana.
Sin embargo, el aparentemente implacable desastre proyectando su sombra sobre el edificio, pudo ser conjurado en cada oportunidad, gracias a manos particulares que apostaron a su salvación. Poca gratitud se expresa por esas iniciativas, en nuestra época.
El teatro fue construido a partir de 1935-1936, por encargo de la Caja de Empleados Públicos y Periodistas (Caja de EE.PP y PP), que financiaron también la obra. La arquitectura quedó encargada a Alberto Cruz Eyzaguirre, el mismo autor de los planos de la fábrica Machasa, quien trabajaba con su hermano Carlos en otros importantes proyectos. Se recordará, también, que Carlos tuvo participación en la construcción del Hotel Carrera y del Teatro Oriente. El lugar escogido fue esta manzana cercana a avenida Matta, en donde existía un pasaje de viejas y modestas residencias entre San Diego y Lingue, hoy Lincoyán Berríos.
La obra se entregó el 21 de agosto de 1937, con presencia del Presidente Arturo Alessandri Palma en el acto inaugural, siendo elogiado de inmediato por la prensa y por los críticos, que lo definieron con ufanía como uno de los mejores de Sudamérica y de entre los del mundo entero, por los altos estándares con que cumplía en aquellos años. Este 2017 que se extingue, entonces, el tan elogiado teatro de entonces ya cumplió 80 años de existencia.

martes, 26 de diciembre de 2017

VISITA A LA CAPILLA DEL COLEGIO MARÍA AUXILIADORA DE SANTIAGO

Fuente imagen: Mapio.net.
Coordenadas: 33°27'32.22"S 70°38'39.36"W
La Capilla de María Auxiliadora es uno de los edificios más característicos de la avenida Manuel Antonio Matta, en Santiago. Ubicada a un costado del liceo del mismo nombre, entre calles San Francisco y Santa Rosa, cuadra Sur de la avenida, destaca por su fachada neoclásica con toques neorrenacentistas, señalando su lugar como uno importante en la historia de la Congregación Salesiana en Chile.
Tuve cerca este edificio muchas veces en diferentes períodos de mi vida... Pero, curiosamente, recién en este período de mi existencia me animé a entrar al mismo, al encontrarlo casualmente abierto un día de julio de este año 2017 que ya se extingue, cuando tomé estas fotografías.
Es preciso remontarse a la historia del Colegio María Auxiliadora para comprender su presencia allí. Dicha institución se trajo a Santiago a fines del siglo XIX, con un puñado de alumnas que no tardaría en multiplicarse diez veces ya hacia el cambio de centuria, atendidas por las religiosas y formadoras de las Hijas de María Auxiliadora, llegadas desde Turín especialmente para estos efectos. Esto había sido posible gracias a la gestión del entonces Párroco de San Miguel Arcángel, el Padre Miguel León Prado, con autorización del Arzobispo de Santiago, Monseñor Mariano Casanova.
Hasta entonces, el colegio se situaba en un sector adyacente al Club Hípico y a espaldas del Parque Cousiño (hoy O'Higgins), frente a una antigua feria del barrio Camino Cintura Sur (hoy Blanco Encalada). Sin embargo, los problemas de espacio y las incomodidades que provocaba la cercanía con los establos del centro hípico, motivó a las religiosas a vender la propiedad al mismo club, el 20 de diciembre de 1902, que la dejaría incorporada al sector de sus caballerizas.

domingo, 24 de diciembre de 2017

HALAGOS, REPAROS Y OBSERVACIONES A UNA CARTA DE DON PEDRO DE VALDIVIA INMORTALIZADA EN PIEDRA AL PIE DEL CERRO SANTA LUCÍA

Coordenadas: 33°26'28.96"S 70°38'33.74"W
Tiempo llevamos ya leyendo en este monolito de dos metros, enclavado en la pendiente de los jardines del Cerro Santa Lucía por el lado de Alameda, un fragmento cercano al final de la carta que don Pedro de Valdivia dirigió al soberano Carlos V, con relación a sus aventuras en el territorio chileno, fechada el 4 de septiembre de 1545.
El texto, que se ha labrado con manos maestras en él, parece un verdadero elogio a las bondades y maravillas del terruño del que se ha hecho cargo Valdivia ante del desinterés o temor de los demás conquistadores españoles. Da la impresión de que lo escribiese desde la pacífica y cálida comodidad de una tienda militar, y no desde el mismo Santiago que sólo cuatro años antes, un 11 de septiembre de 1541, había sido arrasado por las huestes indígenas alzadas en el valle del Mapocho.
La pesada piedra está rodeada de un jardincito floral que dura bastante poco cada año, gracias al ímpetu incorregible de los vándalos y las iras en las marchas populares. A pesar de todo, luce gallardo a la cabeza de sus inscripciones, el relieve del Escudo de Armas de don Pedro de Valdivia.
La idea de levantar este monumento fue del escritor, escultor y pintor chileno Alberto Ried Silva, integrante del famoso grupo creativo de "Los Diez", propuesta ya hacia la madurez de su vida. Aunque su propósito era, en este caso, hacer un homenaje a los 400 años que cumplía dicha histórica carta de Valdivia, Oreste Plath informa, en "El Santiago que se fue", que Ried estaba por entonces en una cruzada para generar buenas ideas para la ciudad y sus habitantes, incluyendo colocar los nombres de los doctores Rodolfo Lenz y Federico Johow a dos calles de la Comuna de Ñuñoa, y la apertura peatonal de los portales del Palacio de la Real Aduana, en donde está ahora el Museo de Arte Precolombino.

viernes, 22 de diciembre de 2017

LA ESTATUA DEL GENERAL JUAN MACKENNA EN PLAZA INÉS DE SUÁREZ

Inauguración del monumento. Fuente imagen: blog de GRAFELBERGNOTICIAS.
Coordenadas: 33°26'15.08"S 70°36'43.63"W
Es complicado hablar del General Juan Mackenna O'Reilly sin tocar pasiones y emotividades, a favor o en contra de un juicio. Son inclinaciones humanas muy relacionadas con las memorias heroicas de los personajes aquel período de nuestra historia, como es la Independencia de Chile. Sería más fácil y cómodo hablar sólo estrictamente de su monumento, ahí en el Plaza Inés de Suárez en Providencia, Santiago, por el lado de Pocuro entre calles Regimiento Cazadores y Escuela de Telecomunicaciones.
La estatua del General Mackenna, pues, involucra un ejercicio común a todos los homenajes de grandes héroes: abstraerse de las partes menos luminosas de los mismos, y concentrarse en su legado, su patriotismo y sus sacrificios. En este caso, el reconocimiento a su memoria exige el acto de nobleza, expiando aspectos críticos observados ya por investigadores y analistas como Daniel Prieto Vial: sus malos consejos a O'Higgins en momentos de mayor urgencia de unidad patriota, su parte de responsabilidades en el naufragio de esa hermosa cruzada que fue la Patria Vieja, o en el humillante Tratado de Lircay con los realistas o en la delirante elección de Rancagua como lugar de autoinmolación de la primera etapa de lucha emancipadora, además de su obsesión contra los hermanos Carrera que acabó costándole la vida ya exiliado en Río de la Plata, al ser desafiado a duelo por el Coronel Luis Carrera y alcanzado por su plomo, el 21 de noviembre de 1814, luego una larga seguidilla de insultos y agravios.
Sin embargo, también es cierto que el recuerdo de este patriota, por muchos años cargó con el más inaudito vacío: totalmente ausente de un monumento propio, como gratitud a su compromiso con la causa de la Independencia y su gran influencia en los militares de entonces. Hubo una época en que incluso se rendían honores a su memoria en la primera estatua que tuvo la ciudad de don Benjamín Vicuña Mackenna, su nieto que, curiosamente, no parecía muy afectado a la hora cubrir de elogios a los Carrera en su conocido libro sobre los hermanos.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

CASAS DE LO MATTA: RASGOS DEL PASADO COLONIAL DE VITACURA

Coordenadas: 33°23'15.60"S 70°32'40.35"W
La comuna de Vitacura en Santiago, tiene una característica curiosa: es una de a las que menos espacio e queda ya para seguir creciendo en aspectos urbanísticos e inmobiliarios, algo complejo para una zona en donde existe una alta cotización del suelo, precisamente. Por este motivo, grandes espacios abiertos y aún con aire del campo colonial precordillerano del valle del Mapocho, como la sede de la Corporación Cultural de Vitacura en las Casas de Lo Matta, son para su ciudadanía tanto vestigios incalculables de su historia pasada como también el más valioso patrimonio para las generaciones futuras.
Las Casas de Lo Matta se encuentran en la dirección de avenida Presidente Kennedy 9350, cerca del cruce con avenida Padre Hurtado Norte, enfrente de donde está en nuestros días el Club Palestino y el Mall Alto Las Condes. Se ubica ocupando media cuadra entre las vías de la Lateral de Kennedy, calle Lo Matta y Tupungato, con un barrio conservador a sus espaldas y en donde pueden encontrarse también algunas viejas tinajas, tejas coloniales y arboledas como las de patios y murallones en la antigua casona.
Todos estos terrenos pertenecían, antaño, al Fundo Lo Matta de Las Condes, que había crecido, a su vez, sobre antiguos territorios ocupados por el clan del indígena Longopilla, en las comarcas pertenecientes al lonco Butacura o Botacura. De ahí el nombre de la comuna, por corrupción fonética, justamente.
Butacura mantenía relaciones con la administración incásica y prehispánica del valle y tomó la iniciativa de construir obras tales como los canales de regadío hacia Conchalí, además de haber hecho cierta amistad y complicidad con Pedro de Valdivia. Murió asesinado, no se sabe con exactitud si por otros indígenas que se consideraron traicionados al asistir y facilitar oro a los hispanos, o bien por españoles codiciosos que intentaron apropiarse de sus míticas riquezas, cuya desaparición ha dado origen a algunas leyendas locales sobre enterramientos, minas escondidas y tesoros perdidos.

martes, 19 de diciembre de 2017

EL LUGAR EN DONDE COMENZÓ TODO: EL CAFÉ "MISS UNIVERSO" Y LA GENERACIÓN LITERARIA DEL 38

El "Miss Universo" de nuestra época, cuando aún conservaba este nombre en la misma ubicación actual del "Donde J.C.", en Ovalle llegando a San Diego. Imagen de Google Street View.
Coordenadas: 33°26'45.85"S 70°39'6.31"W (ubicación actual)
Este año que ya se va, 2017, fue el mismo del centenario de dos escritores fundamentales en la maravillosa Generación Literaria del 38, quizás la mejor que haya existido en las bibliotecas chilenas: Héctor Barreto Ibáñez (10 de febrero de 1917 - 23 de agosto de 1936) y Miguel Serrano Fernández (10 de septiembre de 1917 - 28 de febrero de 2009). A su vez, el próximo año será el aniversario 80 desde la publicación del hito que puso en la luz del conocimiento cultural a aquella brillante camada literaria: la "Antología del verdadero cuento en Chile", por parte de Serrano, en 1938, año que dará referente cronológico a su generación.
El primero de los nombrados, Barreto, era un joven socialista lleno de idealismos líricos, fascinaciones poéticas y una extraordinaria creatividad truncada sólo por la tragedia, pues sería el primero en morir del grupo de fundadores de su generación, al ser asesinado por una turba de nacionalsocialistas con sólo 19 años, en una revuelta callejera de calle Serrano con avenida Matta. En cambio el segundo, Serrano, sería el último en fallecer de ese grupo original iniciador, con 91 años, con pasado socialista y después convertido convencidamente al nacionalsocialismo tras el escuro episodio de la Masacre del Seguro Obrero, dedicando gran parte de su trabajo y su esfuerzo a evitar el olvido de su amigo tan prematuramente partido.
La Generación del 38, la de ambos hombres y todos sus contemporáneos del mismo rango de edad e inspiración profunda reflejada en sus obras, fue llamada también la Generación Neocriollista del 40, por Ricardo Latcham y Hernán Díaz Arrieta, y en ocasiones se la ha identificado más doctamente como el Movimiento del 42, para distinguirlo quizás de otros prodigiosos grupos que pasaron cerca por los calendarios de la literatura chilena: las generaciones del 20 y del 50.

lunes, 18 de diciembre de 2017

PASADO Y PRESENTE DEL MURAL DE GABRIELA MISTRAL EN EL CERRO SANTA LUCÍA

Coordenadas: 33°26'30.90"S 70°38'37.49"W
Es curioso, pero el sector de la Alameda Bernardo O'Higgins en donde se encuentra el mural dedicado a nuestra primer Premio Nobel, en el Cerro Santa Lucía y a un costado de los principales accesos al paseo, antaño existía una importante librería del Santiago en los años veinte y treinta, propietada por don Francisco Fuentes Parra, exempleado de la casa librera "Nascimento". Fuentes había fundado en 1928 su querido rincón literario: la "Librería Cultura", ubicada en un lugar en principio incómodo para su negocio, pero que supo transformar y mejorar con astucia allí al pie del cerro.
Entrando en detalles, el local de libros estaba en una casa baja de un piso y con vidrieras hacia la calle, en donde el librero ofrecía una gran cantidad obras, teniendo por cliente al entonces niño Miguel Serrano Fernández, futuro escritor que comenzaba a armar allí su biblioteca, tras comprar una obra con temáticas de hipnosis y poderes de la mente, y más tarde trabajos del escritor italiano Giovanni Papini. Esta etapa de su vida la recuerda en el primer volumen de sus "Memorias de Él y Yo", agregando que la librería quedaba muy cerca de la residencia de doña Carmelita Matta, dueña de una biblioteca familiar de su ancestro Guillermo Matta, misma que con el tiempo quedaría en manos del propio Serrano.
En la "Librería Cultura" atendía su propio dueño, y cuando no, su socio Arturo Rubilar. Como consecuencia de la creación del control de cambios y de las dificultades que arrastró esto a la adquisición de libros españoles y franceses, la librería se había convertido en editorial en 1931, según informa Sady Zañartu en "Historia del vendedor de libros", y se trasladaría a calle Huérfanos 1165 llegando a Morandé, hacia 1935. Serrano decía haber visto en ella una fotografía del Barón Hermann von Keyserling, que logró comprar después de la muerte del señor Fuentes y cuando el sobrino heredero de la firma decidió liquidar el negocio.
El lugar de la librería formaba parte del grupo de inmuebles que rodeaba en esos años las faldas del Cerro Santa Lucía, algunos de los cuales podrían corresponder a las que alcanzan a verse en un par de fotografías que publica en 1874 don Benjamín Vicuña Mackenna, en su "Álbum del Santa Lucía", y en conocidos cuadros al óleo anónimos con las vistas desde calle Carmen, que están en el Museo Histórico Nacional y en el Museo del Carmen de Maipú. Parte de esas viejas residencias ya habían sido demolidas durante las obras de construcción de la gran escala monumental del cerro por el lado de Alameda, en la primera década del siglo XX, pero el resto de ellas desapareció con la construcción de los jardines en los treinta, aproximadamente, ante la necesidad de ensanchar la avenida y mejorar las aceras de este mismo lado del cerro.

domingo, 17 de diciembre de 2017

SELECCIONES DE RAÚL MORALES ÁLVAREZ (PARTE VII): "SEMANA SANTA 'A LA CHILENA'"

Un "cucurucho" y un "paco" entre penitentes de sociedades religiosas en 1859, según Moisés Vargas en "La diversión de las familias. Lances de Noche Buena" (Instituto de Investigaciones Histórico-Culturales de la Universidad de Chile, 1954).
Este texto es parte de una selección de artículos del periodista chileno Raúl Morales Álvarez (ver el anterior acá: "Soldado de la fortuna"). Originalmente, fue publicado con el pseudónimo Sherlock Holmes en 1967, en el diario "El Clarín" de Santiago. En él encontramos interesantes comentarios e información sobre el "cucurucho" y la razón que pudo determinar el ocaso de la tradición. El tema del "cucurucho" lo hemos tomado con un artículo propio aquí en el blog, en esta entrada. Este texto pertenece a un proyecto de la Agrupación Cultural El Funye (ir al Facebook del grupo), exclusivamente dispuesta para los lectores de este blog.
Hoy comienza la Semana Santa con el Domingo de Ramos y la nostalgia de Jesús en el corazón del hombre.
De nuevo las sandalias del Nazareno dejarán su huella iluminada en todos los caminos.
El prodigio de un poderío místico y antiguo se reitera cada año en esta semana universal de Cristo. Con el Domingo de Ramos se vuelve a sentir a Jesús entrando a Jerusalén por la Puerta del Cordero, con el paso seguro para marchar hacia su sacrificio, crucificado entre dos ladrones.
El perenne drama de Semana Santa se mostrará en los días venideros. La plural religión de la familia humana contemplará la tragedia. El aliento de Cristo viene como un aroma a través del tiempo para embargar al mundo.

lunes, 11 de diciembre de 2017

PEQUEÑO LUGAR CON MUCHA HISTORIA: LA PLAZA EL PEDREGAL EN LA REMODELACIÓN SAN BORJA

La Plaza el Pedregal vista desde las pasarelas, con su minúsculo jardincito verde al lado derecho del encuadre. Fuente imagen: Plataforma Arquitectura.
Coordenadas: 33°26'28.44"S 70°38'19.88"W
Al centro de las torres de la Remodelación San Borja de Santiago, a pocos metros del parque del mismo nombre y en la explanada que se forma entre pasarelas y escalinatas, está una pequeña y sencilla plaza que parece un oasis verde de palmeras pequeñas y arbustos. Luce aislada entre el cemento dominante del entorno, allí en la cuadra de Portugal entre Carabineros de Chile y Marcoleta, sector rasgo duro interrumpido sólo por grandes maceteros con vida vegetal. Es la Plaza El Pedregal, bastante conocida entre estudiantes universitarios y residentes del sector.
La placita rinde tributo a su nombre con algunas piedras y rocas rodeando su círculo de césped, que parece más bien un modesto jardincillo perdido entre los edificios. Se llega a ella siguiendo al ruta peatonal entre las torres 4, 5 y 6, subiendo por las escaleras hacia la explanada del conjunto residencial. Suele haber estudiantes de las dos principales casas universitarias chilenas allí, ambas con sedes en el entorno. Además (y no fingiré desconocerlo), justo enfrente de ella se ubicó una conocida botillería del barrio: la "Nueva Generación", nombre que aludiría a su principal clientela, suponemos. Este paisaje era el mismo en que solía desplazarse, hasta su reciente fallecimiento, el querido mendigo y personaje popular santiaguino conocido como el Divino Anticristo, habitante de estas calles.
Retrocediendo por el tiempo y en los orígenes del nombre de la plaza, sabemos que allí existió la llamada Calle Pedregal o Del Pedregal, que nacía en el borde de la Alameda de las Delicias y corría hacia el Sur justo hasta el sector en donde ahora está la misma plaza, doblando en ángulo recto hacia el poniente. A su vez, su nombre provendría del título El Pedregal, que se daba antaño a este sector junto a la Alameda de las Delicias, poco antes de cruzarse con el Cerro Santa Lucía.
No sabemos si el curioso nombre, El Pedregal, esté asociado al apellido de algún residente. Quizás se debía a la presencia de grandes depósitos de piedras en el terreno primitivo, probablemente usadas para extracción de material de construcción y asfaltado de calles, como sucedía en el río Mapocho. Esta característica está relacionada con el origen mismo de la Cañada de Santiago, en donde estará después la Alameda, que se supone surgida como un brazo desaparecido del mismo río y que, según autores como René León Echaíz, ya se extinguía cuando fue fundada la capital chilena. Un pedregal que habría dado origen al topónimo, entonces, pudo haberse formado allí a partir de los antiguos arrastres y acumulaciones traídas por aquel cauce, que además no eran escasos en el trazo de la Cañada.

viernes, 8 de diciembre de 2017

LOS COLORES DE DOÑA CLARA: LAS ARTESANÍAS DE RARI EN EL CENTRO DE SANTIAGO

Coordenadas: 33°26'15.70"S 70°39'9.19"W (puesto de ventas)
Sin ser santiaguina nativa, doña Clara Luz Sepúlveda Guzmán se ha vuelto parte del paisaje diario y una característica del centro de la capital chilena, con su puesto ahí a espaldas de la Catedral Metropolitana durante la semana y, en los días sábados, en un sitio del Paseo Huérfanos a pocos metros de Ahumada, en este caso "parchando" en la calle, con su preciosa mercancía sobre un paño.
Es imposible no advertir su colorido y rústico mostrador, colmado de figuritas de diferentes tamaños con miniaturas de ángeles, libélulas, palotes, caballos, pájaros, gallos, gansos, lagartos, hadas, ratones, sombrillas, paraguas, brujas, lagartos, collares de flores, canastillos, abejas, mariposas, elefantes, campesinas, personajes costumbristas y otros motivos, mientras ella misma teje atrás-con sus diestras manos- los crines de cola del caballo que dan vida a tan singular tradición de artesanía chilena.
Un relato breve referido a ella, en el concurso "Santiago en 100 palabras", fue escogido de entre 44.081 concursantes y premiado con el primer lugar por el jurado del año 2009, integrado por Marcelo Simonetti, Roberto Fuentes y Carmen García. La artesana atesora una copia casi como un diploma, orgullosa, llevándolo con ella también entre sus arco iris de crines y herramientas de tejer. El minicuento se titula "La desordenada", y pertenece a Nathalie Moreno, por entonces de 41 años y residente en La Reina:
"A doña Clara te la encuentras en la esquina de Bandera con Catedral. Se la pasa tejiendo animalitos con coloridas hebras de crin de caballo que ella misma tiñe. En un trapo extendido en la vereda descansa su delicado zoológico, el que se niega a pinchar con alfileres aunque se le vuele. Por eso, día por medio, a un taxista le golpea el vidrio una libélula azul o a una señora pituca le pega en el ojo una ranita anaranjada. Doña Clara no hace ni el amago de rescatarlas. Se ríe no más de la cara que pone la gente".

viernes, 24 de noviembre de 2017

EXPOSICIÓN "EL MITO DE ROMA": TESOROS DE LOS MUSEOS DEL VATICANO EN EL CENTRO CULTURAL LA MONEDA DE SANTIAGO

Vista de los relieves y mosaicos de la exposición den la Sala Andes del Centro Cultural La Moneda, en el sector dedicado a la vida cotidiana y la familia de la Antigua Roma.
Coordenadas:  33°26'36.55"S 70°39'11.78"W (Centro Cultural La Moneda)
Los lectores de este blog saben que he dedicado y seguiré dedicando acá algunas entradas a la Ciudad Eterna de Roma, por la que tendré siempre un encanto y un vínculo personal imperecedero. Sin embargo, la actual exposición "El Mito de Roma. Colección Museos Vaticanos", en el Centro Cultural La Moneda de Santiago, me da ocasión de hablar de algunas de sus maravillosas piezas en exhibición que he tenido la suerte de ver dos veces ya: en su propia casa vaticana y ahora acá, en la capital chilena.
Estas preciosuras han venido de visita a nuestro país gracias a una gestión del propio Centro Cultural y de los Museos Vaticanos. La curatoría fue realizada por Giandomenico Spinola, Jefe del Departamento de Antigüedades Romanas y Griegas de los Museos Vaticanos, mientras que la asesoría curatorial de Raúl Buono-Core del centro que le da casa a la exposición. La museología quedó a cargo de CQ Estudio.
La fascinante muestra fue inaugurada el pasado martes 7 de noviembre, aunque los compromisos con la Feria Internacional del Libro de Santiago me habían impedido poder ir hasta hoy, así que he llagado con algo de ansiedad a contemplarla y admirarla. No existen problemas para tomar fotografía, salvo la tradicional restricción al uso de flashes.
Permítanme compartirla, entonces, con quienes se interesen en ella.
Las colecciones llegadas llenan las dos salas principales del centro cultural, Andes y Pacífico, en el Tercer Nivel. Son poco menos de 150 hermosas de las piezas históricamente atesoradas por los pontífices (esculturas, pinturas, bajorrelieves, mosaicos, frescos, alfarerías, buscos, cerámicas, etc.) en los museos de la Santa Sede. Algunas pocas son copias o calcos, pero muchas obras de las más grandes son originales.

viernes, 17 de noviembre de 2017

"CRÓNICAS DE UN SANTIAGO OCULTO": TEXTO BASE PARA LA PRESENTACIÓN DE MI LIBRO EN FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE SANTIAGO (FILSA, sábado 11 de noviembre de 2017)

  • Título: "CRÓNICAS DE UN SANTIAGO OCULTO"
  • Autor: Criss Salazar
  • Editorial: RIL® editores
  • Primera edición: octubre de 2017
  • Registro de Propiedad Intelectual: N° 273.439
  • Materia: Santiago (Chile) Historia - Vida Social y Costumbre
  • Composición e impresión: RIL® editores
  • Diseño de portada: Matías González Pereira
Hablar de las “Crónicas de un Santiago Oculto” me exige tener que partir comentando algo también sobre mi sitio web, que flota en la blogalaxia desde hace más de diez años ya: Urbatorivm, creado por mí en el año 2005, pero sobre la base de un sitio anterior al que había titulado El Goblin y de algunos artículos que subí dispersos por diferentes sitios ya desaparecidos, como uno titulado MiSantiago, que servía de guía ciudadana.
Urbatorivm, que ha recibido algunos reconocimientos importantes en todo este período, es un blog dedicado a la exploración y reconocimiento del hábitat urbano, histórico, cultural y folklórico, especialmente el de las ciudades. Nació centrado en la ciudad de Santiago, ampliándose a temáticas generales de urbes y viajes, con el tiempo, rasgo actual de los contenidos del mismo. Su origen, sin embargo, estuvo en una motivación personal, cuando vine a vivir a Santiago Centro (2003) y, para mi sorpresa, comencé a sentirme turista y explorador de mi propio medio urbano, con una perspectiva muy distinta a la de quien llega al corazón de Santiago sólo por cumplir con su jornada laboral o con compromisos estudiantiles.
La lectura algo limitada y parcial pero muy intensa, la había mantenido sobre la capital desde la juventud, y aun antes: desde mis días en el Liceo Manuel Barros Borgoño o mi época adolescente en cursos de natación de la Piscina Escolar de la U. de Chile; en el Club Social de Chilectra de calle Mac Iver (siendo niño, como hijo de un trabajador de esa compañía) o ya en los 90 como devoto infaltable de los viernes en el bar “Las Tejas” de San Diego. Noches interminables, con aventuras de reencuentro y redescubrimiento de nuestra propio espacio... Hoy sé que mi círculo y yo buscábamos -en realidad- ese Santiago más recóndito, perteneciente a la historia más romántica y etérea, como esa que hallamos también en las páginas de obras insignes de nuestra literatura nacional, como "Ni por mar, ni por tierra" de Miguel Serrano, "Memorial de Santiago" de Alfonso Calderón, o "El Santiago que se fue" de Oreste Plath.

sábado, 28 de octubre de 2017

VAMOS HOJEANDO UN LIBRO NECESARIO: "ESCULTURA SACRA PATRIMONIAL EN SANTIAGO DE CHILE SIGLOS XVI AL XX"

El pasado jueves 5 de octubre de 2017, asistí a una interesantísima e ilustrativa charla realizada a las 19 horas, en el Gran Salón del Museo de Arte Colonial del Convento de San Francisco de Santiago, evento convocado por su director, Fray Manuel Alvarado OFM, en la que expusieron los Claudio Díaz Vial, Loreto Solís Petersen y Felipe Poblete Rivera. Los tres investigadores tuvieron un lugar protagónico en el proyecto que dio origen al libro "Escultura Sacra Patrimonial en Santiago de Chile siglos XVI al XX", que da contenido y título a la charla de marras.
Había algo casi de recurrencia histórica en esta presentación, pues se recordará que la Capilla de la Soledad, primitivo templito anterior al de la Iglesia de San Francisco que ocupa su lugar y en cuyos claustros estábamos reunidos con motivo de la ponencia, era el punto de inicio de las celebraciones protocolares de la Semana Santa en el Santiago de la temprana Colonia. Además, esta iglesia franciscana alberga a la Virgen del Socorro, la primera figura religiosa llegada a Chile y de la que ya hablaremos más.
Antes de entrar en su materia más fluida, sin embargo, cabe señalar que este grueso libro fue publicado en septiembre de 2016 y había tenido ya una muy comentada presentación en el Museo del Carmen de Maipú. Participaron en él varios investigadores, algunos de cuyos nombres ya hemos paseado antes por las páginas de este blog a propósito de otros temas culturales o patrimoniales: Claudio Díaz como autor y director del proyecto, Loreto Solís en fotografía y edición general, María Soledad Valdés en gestión cultural, Pilar de Aguirre y Jonathan Lukinovic en edición de textos, David Vera en retoque y edición digital. Cuatro años de trabajo están reunidos en este grueso encuadernado, involucrando muchas horas de traslados, visitas en terreno, fotografía y estudio.
Los investigadores que participaron del trabajo, además de Díaz y Poblete, fueron Catalina Aravena Soto, Juan Eduardo Cabezas Cáceres, Isabel Cruz de Amenábar, Alejandra Fuentes González, Fernando Guzmán Schiappacasse, Fernando Imas Brügmann, Mario Irarrázabal Covarrubias, Gisela Kronenberg, Lina Nagel Vega, Juan Manuel Martínez, Hernán Ogaz Basualdo, Katherine Quinteros Rivera, Rafael Ramos Sosa y Mario Rojas Torrejón. La presentación editorial pertenece a doña Marta Cruz-Coke de Lagos, Presidenta de la Corporación del Patrimonio Religioso y Cultural, y el prólogo quedó a cargo del arquitecto e historiador, el Padre Gabriel Guarda Geywitz OSB, Presidente de la Comisión de Bienes Culturales de la Iglesia Católica.

miércoles, 18 de octubre de 2017

EL EVANGELIO SEGÚN EL DIVINO ANTICRISTO

El Divino Anticristo con su característico ropaje y carro de supermercados. Fuente imagen: elmundosinbrando.cl. Desconozco quién es el autor de esta bella fotografía (agradecería el dato si alguien lo conoce).
Coordenadas:  33°26'23.50"S 70°38'27.74"W (lugar donde ponía su "negocio")
Hace unos pocos días falleció el Divino Anticristo, ese personaje que por tantos años ya hormigueaba por el vecindario universitario de la Remodelación San Borja y quien, cruzando la Alameda, paseaba su carrísimo entre la recreación de calle Lastarria, en el Barrio Bellas Artes. Estaría demás decir que quizás se trate de unos de los callejeros más misteriosos pero interesantes de la historia urbana chilena, y del que -como suele suceder- se han tejido cantidades de leyendas, creencias y enigmas.
Con su partida, el Divino Anticristo ha pasado a ser parte de un selecto club de personajes de la calle o la vida popular que, sin proponérselo, han dado identidad a generaciones completas de las respectivas ciudades que habitan. Personajes sumidos en su locura y en su mundo, con un pie en otra dimensión de la comprensión o los convencionalismos. Sin caer en zafarranchos de adulación, hay un aporte cultural e identitario no bien reconocido en esta clase de sujetos; aporte desconcido, principalmente, porque se los quiere mirar sólo como seres frikis de colección sociológica o bien, en el otro extremo, recargándolos de una exagerada pseudopoesía bohemia.
El errante hombre de vestimentas ambiguas se une, ahora, a la memoria de otras de las enigmáticas rara avis que han dejado su huella en las ciudades chilenas y que ya se marcharon, como el querido Rambo Vadulli (José Miguel Dodds Laspiur) de Arica, el Doble de Farkas (Camilo Anuch Alaff) de Iquique, el Car'e Muela (Jorge Barraza Faune) en Antofagasta, Jerémías "Súperman" Varela de Vallenar, Don Pascual de Copiapó, el mítico Loco Pancho (Hendrix Francisco Tabilo) en La Serena; el inocente Loco José de Vicuña; el Ermitaño de Las Chilcas en Llay-Llay, el inolvidable Último de los Mohicanos de la Iglesia de San Francisco, el Cerrajero con su casa rodante verde de madera en San Diego y el predicador Gloria al Pulento (Raúl Gutiérrez Gutiérrez) en Santiago; La Bombera (Elsa Irene Véjar Pérez) que paseaba su uniforme por Los Ángeles, el extravagante y anciano Santiago Salvador (Santiago Salvador Gavilán Palacios) de Temuco; el vendedor callejero Patita Nanay de Puerto Montt, El Venegas (Pedro Ismael Venegas Tureuna) de Ancud, El Tío Ramón Belmar de Coyhaique y Sergio Checho Mansilla de Punta Arenas, entre muchos otros.
Conocí relativamente bien a José Onofre Pizarro Caravantes, el autodenominado Divino Anticristo, durante el tiempo en que ya hacía su fama en las calles de Portugal, Marcoleta, Victoria Subercaseaux y José Victorino Lastarria. Fue mi vecino en un período de varios años, de hecho: primero durante mi último trazo de vida trabajando en diseño gráfico en una agencia del sector, y después siendo yo residente estable del mismo barrio por donde paseaba su carrito de supermercado, a veces dos atados por los extremos... Años en que la proximidad inmediata al Archivo Nacional y a la Biblioteca Nacional me permitieron dar vida a este mismo blog, dicho sea de paso.

martes, 26 de septiembre de 2017

EL MISTERIO DEL ÁNGEL DE CHILE: UN DESCONOCIDO GENIO ESPIRITUAL DE LA SIMBOLOGÍA PATRIOTA

Figura del Ángel de Chile a cargo de la cofradía de la familia Benítez, en procesión de 1978, en la capital chilena. Imagen del Archivo del Arzobispado de Santiago. Las andas del ángel se sacaban antaño para la Fiesta de la Virgen del Carmen y actualmente para la Oración Por Chile y su romería, simbolizándoselo como guardián y protector de la Patria.
Esta semana, específicamente el último domingo de septiembre y como es tradicional, se realizó la llamada Oración Por Chile, que incluye una procesión entre la Catedral Metropolitana en la Plaza de Armas y el sector del Barrio Cívico. Fue la oportunidad que estaba esperando desde hacía tiempo, para poder observar la figura del llamado Ángel de Chile, suerte de símbolo del genio protector de la devoción patria chilena y custodio de sus destinos.
Ahí estaba también, con su cámara fotográfica, nuestro amigo y colaborador desde hace años, Gonzalo Orellana Hidalgo, con gafete y autorización para estar en el sector de la organización y en el templo. Al igual que yo, coincidentemente, el inquieto y activo Gonzalín estaba interesado en este Ángel de Chile, esa curiosa identidad que aparece recreada en algunas tradicionales procesiones e iconografías religiosas de connotación patria pero que tan pocos podrían identificar en nuestros días, pues ha ido siendo olvidado y casi desdeñado.
Permítame el lector un preámbulo para explicar como llegué a este tema, gracias a otra persona que también considero una gran colaboradora: la leal camarada carrerina y residente magallánica, Safira Tobar Ivelich, quien me hizo -hace sólo unos meses- una consulta que me había tenido de cabeza regresando a los libros y archivos; esos mismos que he estado evitando por el cambio de contenidos que ido dando a este blog. La información que manejaba ella, pues, habla de la existencia del personaje, el Ángel de Chile, presente en la representación pictórica, iconográfica y simbólica patria, que a veces aparece como una entidad femenina, otras veces masculina y en algunas andrógino, como suele suceder con el retrato angelical. Siendo más bien un majestuoso arcángel en sus representaciones de andas y adoraciones, en algunos momentos ofrece características que parecen corresponder a San Gabriel o a San Miguel, según el caso; a veces incluso del arcángel Uriel

sábado, 16 de septiembre de 2017

MARIO CATALÁN PORTILLA: EL CANARIO DE LA CUECA VEGUINA

Mario Catalán, en imagen publicada por MusicaPopular.cl.
Coordenadas: 33°25'29.14"S 70°38'45.03"W (residencia)
Muchos personajes pintorescos, mezclados entre las artes y el comercio de la ribera Norte del río Mapocho en Santiago, llegaron hasta allá atraídos por la intensidad del ambiente popular que ya existía en la primera mitad siglo XX, reuniéndose en torno al ring de boxeo del "Hippodrome Circo" de la calle Artesanos, en el Mercado de La Vega, La Vega Chica y después las ferias del Tirso de Molina y sus Pérgolas de las Flores. Diariamente arribaban cuequeros y artistas populares en estos patios y pasillos, que llenaron de música bares, hoteles, lupanares y salones de fiestas del sector, principalmente los del lado de Recoleta.
Allí vivieron ellos sus propios períodos de oscurecimiento y ocaso, además, aunque quisiera recordar acá un nombre ilustre en particular dentro de toda aquella pléyade, como pequeño homenaje en estas Fiestas Patrias para su enorme legado sobre el folklore musical cuequero y centrino.
Dentro de tal camada de músicos folclóricos que frecuentaron las tarimas improvisadas entre puestos o ferias veguinas y pisaron las hojas de las lechugas como a la mejor alfombra de salón, estaban los inmortales Nano Núñez, Luis Perico Lizana, Rafael Rafucho Andrade, Lalo Mesías, Segundo Guatón Zamora cantando su  "Adiós, Santiago querido", el maestro de maestros Fernando González Marabolí, la guitarra del Tío Roberto Parra que partiera en territorio mapochino acompañando al músico y payador veguino Lázaro Salgado, cantando entre los toldos y locales de los mercados chimberos. Otros inolvidables, como Domingo Silva, alias Tío Parranda, tocaban con guitarra sus cuecas también por el lado de Vivaceta, cerca del barrio de rotos en torno a la Parroquia del Buen Pastor. Muchos prodigiosos príncipes de la escena cuequera urbana de mediados de aquella centuria pasaron por estos escenarios de hortalizas, frutas y cocinerías, al igual que sucedía en el barrio de la Estación Central y el del Matadero.

viernes, 15 de septiembre de 2017

¡BUENAS NOCHES, RAKATÁN!... LAS AVENTURAS DE UN PALADÍN DEL PERIODISMO DE BOHEMIA Y ESPECTÁCULOS

Osvaldo Muñoz Romero, Rakatán, en caricatura de Pepo (René Ríos Boettiger) para el libro "¡Buenas noches, Santiago!".
He invocado varias veces acá el nombre de Osvaldo Muñoz Romero, conocido en sus buenos años de actividad por su apodo de Rakatán, para describir ese Santiago festivo y noctámbulo que difiere mucho -muchísimo- de lo que hoy identificaríamos como la bohemia capitalina, acaso ni la sombra de aquella que que describiremos y que ya parece irremediablemente perdida.
Rakatán es una fuente casi inagotable de información útil al respecto, especialmente por su pequeño pero contundente libro producido hacia el final de su entretenida vida: "Buenas noches, Santiago! medio siglo del espectáculo nocturno capitalino", verdadera pieza de culto entre los estudiosos de la clásica vida nocturna y ventana en el tiempo para los revisores de las carteleras chilenas, publicado en 1986. La portada de esta joyita fue ilustrada también por su amigo René Ríos Boettiger, más conocido como Pepo, el creador de "Condorito". De hecho, aparecen en ella el personaje de la misma tira cómica llamado Garganta de Lata y una sexi bailarina emplumada muy parecida a Yayita y a otras figuras femeninas en las que trabajó el ilustrador antes de concentrarse en su famoso pajarraco.
Osvaldo Alfredo Muñoz Romero nació en 1916 y comenzó su carrera como periodista en 1939, firmando inicialmente con el pseudónimo de Osmur, antes de adoptar el alias Rakatán que sintetizaba bastante mejor la alegría e intensidad de su pluma editorial. Aunque su formación académica era la de ingeniero comercial egresado ese mismo año desde la Escuela de Economía de la Universidad de Chile, la tentación por la crónica fue tan fuerte que no alcanzó a ejercer, quedando seducido para siempre en este oficio que tanto amó y por el que tanto de sí dio.

jueves, 31 de agosto de 2017

COMENTARIOS PARA UN LIBRO EXCEPCIONAL: "LA GENERACIÓN FUSILADA. HISTORIA DEL NACISMO CHILENO (1932-1938)", DE EMILIANO VALENZUELA

Debo partir comentado que comparto ciertas impresiones de que el siglo XX fue extraordinariamente corto, quizás uno de los más breves de nuestra Época Contemporánea. Si cronológica y matemáticamente duró los mismos 100 años de toda centuria, en lo referido a su identidad en la historia humana, al clásico acervo eurocéntrico  y a su propia determinación sobre los calendarios del tiempo, fue asombrosamente corto.
Si acaso podemos ajustarlo a las efemérides, el siglo XX como tal, parte de alguna manera con la Primera Guerra Mundial en 1914, la Gran Guerra principio del fin de los viejos imperios, y culmina con la Caída del Muro de Berlín en 1989, seguido de la disolución del bloque soviético en 1990-1991 y el final de la Guerra Fría, al menos como la habíamos conocido hasta entonces. Todo aquello que ocurrió antes de aquel período dentro del mismo siglo, parece ser más bien un tránsito desde el mundo decimonónico al nuevo; y todo lo que sucedió después, en cambio, no se ofrece más allá que sólo como su consecuencia, ya diluyéndose sobre el aspecto que configurará al mundo del siglo siguiente... Nuestro siglo XXI.
Fue el siglo XX, por lo tanto, un paso vertiginoso, veloz, muy concentrado y enérgico, en el que el vértigo del progreso nos llevó varias a veces a creer posible establecer arbitrariamente y en presente, el inicio de una nueva época o era en la humanidad, pero que no tardaba en ser desplazada por otra aún más novedosa y audaz, y que demarcamos en su momento con hitos como explosión industrial del plástico, la el auge computacional, la energía atómica, la llegada del hombre a la Luna o la creación de las redes digitales mundiales. La humanidad no sabía, pues, que era el período completo del aquel siglo el que acabaría impulsando a esta nueva época, esta en la que actualmente vivimos, disfrutando y/o padeciendo del legado de la pasada centuria en todos sus aspectos y alcances.
La historia del Movimiento Nacional Socialista de Chile (MNS Chile) estuvo en esta misma curiosa sintonía del siglo XX, como rotunda fracción del mismo: intenso, dinámico, intrépido, a veces violento y muchas veces trágico. Tuvo la característica de ocupar, además, un segmento de nuestra historia que era aún transicional, precisamente desde el siglo anterior al XX, con un Chile dependiendo aún de ciertos órdenes sociales y económicos que estaban en caída y dejando atrás otros. Sólo como ejemplo, cabe recordar la otrora próspera industria salitrera, ya en retirada en esos días.

lunes, 7 de agosto de 2017

SELECCIONES DE RAÚL MORALES ÁLVAREZ (PARTE VI): "SOLDADO DE LA FORTUNA"

El clásico bar el "Cola de Mono" de calle San Diego (imagen: revista "En Viaje").
Este texto es parte de la selección de artículos del periodista chileno Raúl Morales Álvarez (ver el anterior acá: "Los boliches y los nombres"). El presente artículo, redactado originalmente para Orbe en 1965, pertenece al proyecto editorial "Temporal en Cartagena: antología de Raúl Morales Álvarez", de la Agrupación Cultural El Funye (ir al Facebook del grupo), exclusivamente dispuesta para los lectores de este blog.
COMO SOY MUY VIEJO, he visto ocurrir a mi alrededor una plural abundancia de curiosas cosas. Ciertamente, algunas de ellas fueron mágicas. Sucedió así, por ejemplo, con la de mi nacimiento, porque yo nací cuando ya había cumplido trece años de un vehemente y casi onírico domicilio en la tierra, la noche de un veinticuatro de agosto, por San Bartolomé, cuando aseguran que los diablos andan sueltos; hasta ese instante, yo vivía solamente, todavía sin nacer, ajustado a una conducta de corriente de aire para maltratar las puertas de la casa, cambiar de sitio las habitaciones y alterar a mi acomodo los horarios que fijaban tiempos implacables (…) naturalmente, todo esto hacia que me odiasen con enconada rabia mis hermanas, y que mi madre estuviese perfectamente segura de que yo era un ser absurdo y peligroso, y de que mi hermano, el mayor de la familia, el Cadete Naval, me mirase por encima del hombro, con altos desdenes, cada vez que venía a pasar sus vacaciones con nosotros.
Decidí mi fuga de noche, para que no me viesen bien el rostro ni los pasos. Fue algo muy simple. Solo salir y comenzar a dar trancos, a la deriva, por las calles (...) Y a caminar entonces. Sin rumbo fijo, pero con un gozo de satisfecho explorador en los ojos y en el cuerpo. A la vuelta de esa esquina y de la otra, de todas las esquinas, la ciudad me iba entregando una nueva y desconcertante geografía de las cosas, desconocida para mí hasta ese instante. Cada calle tenía su propio rostro peculiar y hasta su sexo diferente. Cuando llegué a San Diego, me sentí, por eso, preso del ritmo tentacular que surgía de su mucha longura, llamándome de todas partes y de ninguna a la vez, como si se tratase de una mano innumerable, dedicada a hacerme señas, sólo para decirme cuándo yo llegaba hasta ella: ''No. Es más allá. Más allá todavía...''.

sábado, 22 de julio de 2017

TEATRO CARIOLA Y TEATRO ALEJANDRO FLORES: DOS SALAS HISTÓRICAS DE LA SOCIEDAD DE AUTORES TEATRALES DE CHILE

Imagen publicada en 2013 por el diario "La Segunda".
Coordenadas: 33°26'53.56"S 70°39'2.26"W
Es una curiosidad este lugar, maravilloso y encantado entre las candilejas chilenas. Ha sido escenario y testimonio de la última gran época del teatro y los espectáculos más diversos del Santiago bohemio que ya se extinguió, allí en la otrora luminosa y nocherniega calle San Diego, en Santiago, en el número 246, exactamente al lado del ex Teatro Roma actualmente ocupado por la popular cantina "Las Tejas".
El Teatro Cariola en realidad doble: la sala principal, con el apellido de su fundador, y una inferior, llamada Alejandro Flores en recuerdo de uno de los más grandes actores nacionales. Sin embargo, ninguna de las dos tenía aquellos nombres originalmente: eran los teatros SATCH y Talía, respectivamente.
La idea de crearlo fue del empresario de espectáculos Carlos Cariola Villagrán, quien había participado también de la fundación de la Sociedad de Autores Teatrales de Chile, SATCH, el 26 de julio de 1915, en una reunión realizada en la Biblioteca Nacional. El objetivo de la organización era "velar por los derechos autorales de los dramaturgos chilenos y promover la actividad creadora en el campo de la dramaturgia nacional", según declara hasta hoy, obteniendo su personalidad jurídica el 22 de noviembre de ese mismo año.
Astuto, visionario pero muy realista en sus diagnósticos, Cariola notó a tiempo que era necesario disponer para el gremio de un espacio propio, para potenciar así las tablas y facilitar la labor de creadores jóvenes y consagrados, en momentos en que la popularidad del cine sonoro crecía e iba haciendo más interesante la sala de cinema al teatro tradicional y a las presentaciones escenográficas en general.

martes, 18 de julio de 2017

LOS QUE QUEDARON TRAS LA MASACRE DE 1938: RECUERDOS SOBRE LOS ÚLTIMOS HOMBRES DE UNA "GENERACIÓN FUSILADA"

Los cuatro sobrevivientes de la Masacre del Seguro Obrero, reunidos en una concentración frente al Cementerio General de Recoleta, en la Plaza de las Columnatas de La Paz. Imagen gentilmente proporcionada por Mauricio Emiliano Valenzuela, de su archivo fotográfico e histórico.
Al anochecer de este último domingo 16 de julio, el programa "Chile Secreto" de Chilevisión, conducido por el escritor Jorge Baradit, abordó un tema de enorme importancia en la historia política chilena con un capítulo completo propio: la Masacre del Seguro Obrero de 1938, sangriento episodio de nuestra vida republicana que puso fin a la corta pero enérgica existencia del auténtico Movimiento Nacional Socialista de Chile, bastante diferente a las versiones que hoy se suelen hacerse él intentando fusionarlo con la doctrina, simbología y estética de la Alemania Nazi.
Con gran sintonía y un gran impacto que se constata por sus ecos en las redes sociales, el capítulo incluyó entrevistas a familiares de las víctimas como doña Florencia Thennet, al testigo y conocedor del caso don Jorge Vargas, al investigador y autor del libro "La Masacre del Seguro Obrero" don Germán Bravo Valdivieso (hijo del Auditor Leonidas Bravo, testigo de los hechos que incluye en su libro de memorias "Lo que supo un auditor de Guerra") y a mi amigo personal el fotógrafo y periodista Emiliano Valenzuela.
Investigador innato, Valenzuela prepara ya el lanzamiento de un trabajo literario excepcional, que considero esclarecedor para este importante período de nuestra historia, recopilando la corta pero intensa semblanza del Movimiento Nacional Socialista Chileno en los años 30. Ha titulado muy acertadamente esta obra próxima a su debut como "La Generación Fusilada", y me consta que su contenido despejará muchas dudas o falsas creencias sobre tan curioso y a veces mal contado episodio de la vida política chilena.

jueves, 13 de julio de 2017

LA ANTIGUA CALLE DEL CEQUIÓN EN LA CHIMBA DE SANTIAGO, HOY ANTONIA LÓPEZ DE BELLO

Caótico comercio informal en la entonces llamada calle Andrés Bello, hoy Antonia López de Bello, al lado de La Vega Central. El "Fortín Mapocho" denunciaba insistentemente la presencia de esta clase de comercio como un daño al establecido. Imagen publicada en los años 60.
Coordenadas:  33°25'48.42"S 70°39'11.74"W (inicio) / 33°25'49.57"S 70°37'47.40"W (final)
La Calle del Cequión, actual Antonia López de Bello, se remonta a los orígenes de La Chimba de Santiago, el barrio popular y de extramuros crecido en la orilla Norte del Río Mapocho. Corría su vía polvorienta en dirección Este-Oeste, paralela al llamado Camino de la Chimba, correspondiente a la actual Dardignac.
No debe ser confundida con la Calle del Cequión Grande, que correspondía a la actual Diez de Julio Huamachuco, ni con el apodo de Calle del Cequión que se relaciona con la curiosa historia que dio nombre a la calle Galán de la Burra, actual Erasmo Escala.
También denominada Calle del Sauce en algunos planos antiguos (no confundirla con la actual Riquelme, que recibió principalmente aquel nombre), destacaba en ella un canal de acequia hecho en tiempos coloniales y que facilitaba los riegos en parte del territorio chimbero, abasteciendo de agua grandes propiedades como el Monasterio del Carmen Bajo en La Cañadilla, con un curso hídrico tomado desde las faldas del cerro San Cristóbal. La presencia de esta acequia era la razón para recibir la calle tan curioso nombre, como puede adivinarse.
El canal podría tener alguna relación con la que se observa en el plano de las posesiones de La Chimba confeccionado en 1641 por Francisco Luis Besa, donde aparece uno que alimentaba con su agua cuatro molinos ubicados frente al cerro San Cristóbal, según comentó Justo Abel Rosales en "La Chimba antigua: la Cañadilla de Santiago (1541-1887)". La calle servía también como límite de las propiedades de los franciscanos en la Recoleta y, más tarde, la que adquirió en 1764 el Corregidor Luis Manuel de Zañartu para fundar en ella el Convento del Carmen Bajo en La Cañadilla, actual avenida Independencia.

miércoles, 5 de julio de 2017

PUENTE CONDELL O RACAMALAC: ENTRE LA FUNCIONALIDAD PEATONAL Y EL PESO DE LOS CANDADOS DE AMOR

El puente-pasarela curvo, en detalle de una imagen fotográfica del río Mapocho, hacia 1970 según suponemos. Fuente imagen: sitio web Enterreno - Fotos Históricas de Chile.
Coordenadas: 33°26'3.06"S 70°37'45.83"W
Me he referido antes, en forma ligera y rauda, al Puente Racamalac del río Mapocho, en Providencia, cuando propuse un recorrido para el Día de los Enamorados por el sector céntrico de Santiago, hace un par de años. Hoy quiero completar el tema con información más extendida sobre la conocida pasarela peatonal.
Después de la transformación del ex Parque Japonés de Providencia en el efímero Parque Gran Bretaña y, finalmente, el Parque Balmaceda, con la donación de la estatua del ex presidente en la entrada de su paseo, por el escultor Samuel Román Rojas en 1949, el lugar se recuperó como un importante sitio de tránsito y esparcimiento peatonal de los santiaguinos, aunque con un prolongado tramo de un kilómetro entre los puentes Pío Nono y Del Arzobispo, donde no había ningún paso para cruzar hacia la ribera al Norte del Mapocho.
Por lo anterior, se requería de una pasarela exclusivamente peatonal que fuera capaz de unir Providencia con el sector de cuadras en donde está la Clínica Santa María, al otro lado del río, o más específicamente conectando las veras de las avenidas avenidas Santa María y Andrés Bello, en los contornos del Mapocho.
De esta manera, se planteó la necesidad de primer proyecto municipal hacia 1951, según se informa en sitios patrimoniales como Santiago, Ayer y Hoy (en base al Acta de Sesión del Consejo Municipal del 2 de Agosto de 1951), volviendo a discutirse en asunto en diciembre de ese año. El proyecto como tal se propone en mayo de 1953 y, según parece, los trabajos comenzaron hacia 1956, extendiéndose hasta el año 1958 o un poco después, aproximadamente. Lo cierto es que ya estaba funcional en los sesenta.

lunes, 3 de julio de 2017

LA NORIA PÚBLICA DE LA PLAZA DE ARMAS DE SAN BERNARDO

Fotografía de la noria de San Bernardo, tomada por Sergio del Valle cuando aún no desaparecía su roldana. Imagen publicada en "San Bernardo en el alma" de Guillermo Ríos.
Coordenadas: 33°35'31.40"S 70°42'16.02"W
La Plaza de Armas de la comuna de San Bernardo, lugar alguna vez considerado un pueblo en las afueras de la ciudad de Santiago de Chile y luego una área residencial "dormitorio", se remonta como centro cívico y área verde a los años 1821-1822, cuando fue dispuesta para la ciudadanía no bien se fundó esta localidad.
La plaza de marras fue construida enfrente del entonces flamante templo, el mismo que sería la parroquia y catedral del poblado. Ocupa la manzana entre las calles Freire, Arturo Prat (ex calle de la Estación), Eyzaguirre (ex calle del Comercio) y Libertador Bernardo O'Higgins, pleno centro de San Bernardo.
Justo al centro de la mitad Norte en la cuadra ocupada por la plaza, hacia el lado de O'Higgins, se puede observar el antiguo pozo abastecedor de aguas, conocido como la noria pública de San Bernardo, hoy sellada pero convertida en una verdadera reliquia de atracción turística y patrimonial en este lugar. Es uno de los símbolos más característicos para los habitantes de este lugar.

martes, 20 de junio de 2017

EL ÚLTIMO CHISTE DE CHICHO AZÚA

Chicho Azúa (1938-2009). Fuente imagen: Página Facebook de Chicho Azúa.
Chicho Azúa no resistía las ganas de bromear y convertir situaciones de todo tipo en chistes. No por nada, entre sus pares del humor y la comedia, fue identificado como uno de los mejores improvisadores del gremio de los cómicos nacionales. Prueba de ello es que casi no existen fotografías de él en la que no aparezca poseso de alguna de sus características muecas o haciendo alguna payasada, de esas que llenaban de risa cada ambiente en donde se hallaba.
Increíblemente, hasta sus últimos días de vida, hallándose en el que sería su lecho de muerte, el comediante no resistía esas ganas de cometer bufonadas y chacotear, a veces desafiando las sensibilidades y raspando lo macabro.
Nacido en Antofagasta el 16 de abril de 1938, Carlos Edmundo Azúa Torres se inició muy joven en clubes bohemios de la edad dorada del género revisteril y de los show humorísticos en Chile, dando los primeros pasos de los que serían casi 50 años de actividad en el rubro. La mujer de su vida fue Flor María Arriagada, su esposa, con la que contrajo matrimonio el 9 de enero de 1965 y con la que tuvo tres hijos: dos niñas y un niño.
Hombre de pequeño tamaño pero muy hiperquinético, Chicho debutó en actividades de caricato y al parecer algo de fonomínica, habiendo mucho de payaso y gesticulación exagerada en su muy característico estilo. Fue especialmente diestro, entonces, en la representación de personajes inquietos, colmados de muecas y tics nerviosos casi neuróticos.

martes, 13 de junio de 2017

LOS PARTIDOS POLÍTICOS CHILENOS ENTRE DOS GUERRAS CIVILES (1830-1891): 60 AÑOS DE LUCHAS, REFORMAS, SEDICIONES, TRAICIONES Y FRAUDES ELECTORALES

Edificio del Congreso Nacional de Santiago, entrado en funciones en 1876. Imagen  publicada por "The Illustrated London News" en 1891.
Ya comenté acá algo sobre los primeros bosquejos de partidos políticos que formaron parte de las disputas del poder en Chile, en los inicios de la Independencia y en su ordenamiento Republicano. Dije también que un libro básico que sirve de matriz para avanzar en este tema histórico, es el de René León Echaíz, titulado "Evolución histórica de los partidos políticos chilenos", que he vuelto a consultar con algunos otros más a mano, para dar cuerpo al contenido de esta entrada.
Aquel texto terminaba con el fin de la dura contienda entre los dos grupos dominantes de la confrontación política de entonces: los pipiolos, de ideas liberales y muy influidos por el igualitarismo revolucionario francés, y los pelucones, de tendencia conservadora e influidos por el pensamiento estanquero y portaliano. La disputa por elegir al vicepresidente de las elecciones presidenciales de 1829 llevó al enfrentamiento bélico final entre ambos bandos, gestándose así la primera guerra civil chilena después de la Independencia, si obviamos que la lucha emancipadora también tuvo algo de fraticida.
La acefalia del mando supremo se había mantenido hasta que asume la Junta de Gobierno presidida por el pelucón José Tomás Ovalle Bezanilla, el 24 de diciembre de 1829, seguido después por el presidente provisional Francisco Ruiz-Tagle Portales, también de esas filas, electo por el Congreso y asumido el 18 de febrero de 1830. Sin embargo, sus diferencias con el General José Joaquín Prieto Vial y con los demás jefes pelucones, además de sus problemas de salud, lo llevaron a dimitir poco después. Habría sido persuadido de tomar la difícil decisión por su primo don Diego Portales Palazuelos, el solemne símbolo viviente de la nueva etapa política que ya comenzaba, con todas sus grandezas pero sus defectos muy humanos también.

viernes, 9 de junio de 2017

SELECCIONES DE RAÚL MORALES ÁLVAREZ (PARTE V): "LOS BOLICHES Y LOS NOMBRES"

Cantina de principios del siglo XX, probablemente porteña. Fotografía de Harry Grant Olds hoy perteneciente al archivo fotográfico del Museo Histórico Nacional. Nótese la chuica o garrafa forrada en mimbre colocada sobre la mesa de los gañanes, a la derecha.
Continúo aquí con la selección de artículos del periodista chileno Raúl Morales Álvarez (ver el anterior acá: "Genio y figura de la Esmeralda"). Este texto, publicado originalmente en el diario "El Clarín" con el pseudónimo de Sherlock Holmes, pertenece al proyecto editorial "Temporal en Cartagena: antología de Raúl Morales Álvarez", de la Agrupación Cultural El Funye (ir al Facebook del grupo), exclusivamente dispuesta para los lectores de este blog.
A Marcelino Marambio le pegaron con firmeza y con perrera en el bar "Nunca se Supo", de Valparaíso, en El Almendral. La verdad es que él no sabe todavía cómo el iracundo Don Armando Rosca se puso a beber con él, mano a mano, hasta que se armó la gresca en cuya Lotería de puñetes y de tajos, Marcelino sacó todos los números premiados.
El boliche responde con airada exactitud al nombre que posee. Naturalmente, no es el único "Nunca se Supo" que existe en Chile. Hay versiones gemelas en cada pueblo. Todas exigen -lo mismo como suele ocurrir en la porteña- el pulso firme y los ojos muy abiertos para defender el cuero. El que pestañea, pierde.
Pero hay bautizos más curiosos todavía en esta vehemente geografía bebestible del país. La botillería que Alfredo Lieux, el director de radio, tiene en la bastante pecadora calle Eyzaguirre, luce un título preciso sobre las sedientas puertas: "El Cuerpo Malo". Donde comienza Tropezón, frente a la Punta de Diamante, se abre un bar ufano de llamarse "La Tranquilidad". Debe serlo ahora. Pero en mis tiempos sacaban de allí a los fulanos, con las piernas para adelante y anchos ríos rojos sobre el pecho o el vientre. No se molestaban siquiera en llamar a la Asistencia. Simplemente lanzaban los cuerpos a la calle. Y no por ello, la euforia de peligrosos escándalos nocturnos se detenía en el boliche. Seguía no más, dándole que suene, contraviniendo las tranquilas comodidades del apelativo.

lunes, 5 de junio de 2017

EL PUENTE DE LADRILLO: PRIMERO EN LA HISTORIA DEL RÍO MAPOCHO

Coordenadas:  33°25'58.92"S 70°38'55.04"W (ex ubicación del puente)
Acabo de ver una vieja fotografía publicada por el gran buscador de imágenes históricas Alberto Sironvalle, con el hermoso Puente de Palo del río Mapocho, probablemente de 1880. Me sentí tentado a publicar algo sobre ese puente, por lo mismo, pero descubrí en el intento que nada he colgado acá, en 11 años de existencia de este blog, sobre el Puente de Ladrillo, su antecesor... Cronología manda, entonces.
Sucedía que ante la ausencia de cualquier paso seguro en el río Mapocho, en tiempos tempranos de la Colonia, se debía cruzar sus aguas años a lomo de mula o tiros de cuerda y, cuando estuviera más bajo su caudal, por precarias rampas de ramas y piedras acumuladas por los propios vecinos con material de los pedregales de la vega del río, ubicados hacia el lado de la Recoleta.
Esta curiosa separación material entre la ciudad de Santiago y el sector de La Chimba, tenía efectos sociales e identitarios interesantes: incrementaba las sensaciones segregacionistas y los resquemores de los chimberos, como si se tratara de dos reinos diferenciados, al punto de que eran registrados en sus partes de nacimiento como "naturales de La Chimba", cuando el único limite urbano era sólo el río.
Fue entonces y como complemento de las obras del tajamar que ya entonces esbozaba sus paseos, que se habilitó también un primer puente en el río, hecho de arcos con cal, ladrillo y piedra, según autores como René León Echaíz en su volumen de la "Historia de Santiago" referido a la Colonia. Este paso constituyó el primer puente estable que se haya construido sobre el río Mapocho, entonces, anterior incluso a la generación representada por el Puente de Palo y el Puente de Cal y Canto, seguidos del primer Puente de los Carros y del Puente de Ovalle, todos desaparecidos con la canalización del río de 1888.

viernes, 26 de mayo de 2017

LA PRIMERA ETAPA DE LA EXPEDICIÓN DE VALDIVIA A CHILE (1538-1540) Y LAS VARIAS VECES EN QUE CASI NAUFRAGÓ SU PROYECTO

Cuadro de don Pedro de Valdivia obsequiado por la Reina Isabel II de España, en 1854, a la Municipalidad de Santiago. Autor: F. L. Mandiola.
No soy de los que se entretiene especulando con el concepto del "qué habría sucedido si..." en temas de historia, algo criticado y ridiculizado por el propio Voltaire en algún momento, pero no deja de ser interesante verificar las dificultades que tuvo Pedro de Valdivia para concretar su expedición conquistadora a Chile, incluyendo intentos de asesinato por parte sus propios hombres, y todas las veces que logró sacar adelante su plan a pesar de que cada señal del destino le invitaba a desistir y devolverse sobre sus pasos.
De alguna manera, la empresa de conquista de Valdivia prácticamente fue sacada adelante con todo en contra, merced únicamente a su porfiada obstinación, que a veces -varias, en verdad- le llevó a actuar sin medir costos ni consecuencias, seducido por los objetivos de una misión autoimpuesta.
Como se recordará, la Batalla de las Salinas había tenido lugar el 6 de abril de 1538. En esta contienda, en la que Pedro de Valdivia se desempeño admirablemente como cuartel maestre de Francisco Pizarro, los Pizarro lograron derrotar a Diego de Almagro cuando recién retornaba desde su exploración en Chile, tomando el control de la disputada ciudad del Cuzco y dirigiendo desde allí el resto de proceso de conquista de Perú. Almagro fue vilmente ejecutado después, el 8 de julio, suplicando por su vida y rogando misericordia en vano.