viernes, 29 de diciembre de 2017

80 AÑOS DE PASIÓN Y GLORIA DEL TEATRO CAUPOLICÁN

Presentación del Circo de las Águilas Humanas en el Teatro Caupolicán, a principios de los años cincuenta (temporada 1951-1952). Fuente imagen: colección fotográfica del teatro.
Coordenadas: 33°27'22.38"S 70°38'57.27"W
La cuadra de San Diego 852 de la  ciudad de Santiago, entre Coquimbo y Copiapó, está dominada por la fachada y las caras visibles del polígono del Teatro Caupolicán, el más importante de los anfiteatros de esta calle y alguna vez de Chile entero. Más o menos desde los años treinta hasta los setenta, fue el epicentro de la actividad de espectáculos y bohemia de candilejas nacionales.
Aunque hoy se ve sólido y consolidado, deberíamos decir que otra vez, pocos recuerdan ya o se detienen a pensar en las ocasiones en que el Caupolicán estuvo al borde de ser aplastado por el tiempo demolido, pasando por períodos en que realmente pareció que su destino era irreversible. Su doble Némesis ha sido, en todos los casos, el paso implacable del tiempo y también la desidia humana.
Sin embargo, el aparentemente implacable desastre proyectando su sombra sobre el edificio, pudo ser conjurado en cada oportunidad, gracias a manos particulares que apostaron a su salvación. Poca gratitud se expresa por esas iniciativas, en nuestra época.
El teatro fue construido a partir de 1935-1936, por encargo de la Caja de Empleados Públicos y Periodistas (Caja de EE.PP y PP), que financiaron también la obra. La arquitectura quedó encargada a Alberto Cruz Eyzaguirre, el mismo autor de los planos de la fábrica Machasa, quien trabajaba con su hermano Carlos en otros importantes proyectos. Se recordará, también, que Carlos tuvo participación en la construcción del Hotel Carrera y del Teatro Oriente.
La obra se entregó el 21 de agosto de 1937, con presencia del Presidente Arturo Alessandri Palma en el acto inaugural, siendo elogiado de inmediato por la prensa y por los críticos, que lo definieron con ufanía como uno de los mejores de Sudamérica y de entre los del mundo entero, por los altos estándares con que cumplía en aquellos años. Este 2017 que se extingue, entonces, el tan elogiado teatro de entonces ya cumplió 80 años de existencia.

martes, 26 de diciembre de 2017

VISITA A LA CAPILLA DEL COLEGIO MARÍA AUXILIADORA DE SANTIAGO

Fuente imagen: Mapio.net.
Coordenadas: 33°27'32.22"S 70°38'39.36"W
La Capilla de María Auxiliadora es uno de los edificios más característicos de la avenida Manuel Antonio Matta, en Santiago. Ubicada a un costado del liceo del mismo nombre, entre calles San Francisco y Santa Rosa, cuadra Sur de la avenida, destaca por su fachada neoclásica con toques neorrenacentistas, señalando su lugar como uno importante en la historia de la Congregación Salesiana en Chile.
Tuve cerca este edificio muchas veces en diferentes períodos de mi vida... Pero, curiosamente, recién en este período de mi existencia me animé a entrar al mismo, al encontrarlo casualmente abierto un día de julio de este año 2017 que ya se extingue, cuando tomé estas fotografías.
Es preciso remontarse a la historia del Colegio María Auxiliadora para comprender su presencia allí. Dicha institución se trajo a Santiago a fines del siglo XIX, con un puñado de alumnas que no tardaría en multiplicarse diez veces ya hacia el cambio de centuria, atendidas por las religiosas y formadoras de las Hijas de María Auxiliadora, llegadas desde Turín especialmente para estos efectos. Esto había sido posible gracias a la gestión del entonces Párroco de San Miguel Arcángel, el Padre Miguel León Prado, con autorización del Arzobispo de Santiago, Monseñor Mariano Casanova.
Hasta entonces, el colegio se situaba en un sector adyacente al Club Hípico y a espaldas del Parque Cousiño (hoy O'Higgins), frente a una antigua feria del barrio Camino Cintura Sur (hoy Blanco Encalada). Sin embargo, los problemas de espacio y las incomodidades que provocaba la cercanía con los establos del centro hípico, motivó a las religiosas a vender la propiedad al mismo club, el 20 de diciembre de 1902, que la dejaría incorporada al sector de sus caballerizas.

domingo, 24 de diciembre de 2017

HALAGOS, REPAROS Y OBSERVACIONES A UNA CARTA DE DON PEDRO DE VALDIVIA INMORTALIZADA EN PIEDRA AL PIE DEL CERRO SANTA LUCÍA

Coordenadas: 33°26'28.96"S 70°38'33.74"W
Tiempo llevamos ya leyendo en este monolito de dos metros, enclavado en la pendiente de los jardines del Cerro Santa Lucía por el lado de Alameda, un fragmento cercano al final de la carta que don Pedro de Valdivia dirigió al soberano Carlos V, con relación a sus aventuras en el territorio chileno, fechada el 4 de septiembre de 1545.
El texto, que se ha labrado con manos maestras en él, parece un verdadero elogio a las bondades y maravillas del terruño del que se ha hecho cargo Valdivia ante del desinterés o temor de los demás conquistadores españoles. Da la impresión de que lo escribiese desde la pacífica y cálida comodidad de una tienda militar, y no desde el mismo Santiago que sólo cuatro años antes, un 11 de septiembre de 1541, había sido arrasado por las huestes indígenas alzadas en el valle del Mapocho.
La pesada piedra está rodeada de un jardincito floral que dura bastante poco cada año, gracias al ímpetu incorregible de los vándalos y las iras en las marchas populares. A pesar de todo, luce gallardo a la cabeza de sus inscripciones, el relieve del Escudo de Armas de don Pedro de Valdivia.
La idea de levantar este monumento fue del escritor, escultor y pintor chileno Alberto Ried Silva, integrante del famoso grupo creativo de "Los Diez", propuesta ya hacia la madurez de su vida. Aunque su propósito era, en este caso, hacer un homenaje a los 400 años que cumplía dicha histórica carta de Valdivia, Oreste Plath informa, en "El Santiago que se fue", que Ried estaba por entonces en una cruzada para generar buenas ideas para la ciudad y sus habitantes, incluyendo colocar los nombres de los doctores Rodolfo Lenz y Federico Johow a dos calles de la Comuna de Ñuñoa, y la apertura peatonal de los portales del Palacio de la Real Aduana, en donde está ahora el Museo de Arte Precolombino.

sábado, 23 de diciembre de 2017

LA LOCOMOTORA 3331 DE ARICA: HISTORIA DE UNA RELIQUIA QUE ES, PERO NO ES

La 3331 en los ochenta. Fuente imagen: "Los ferrocarriles de Chile" de W. F. Simms.
Coordenadas: 18°28'35.68"S 70°19'15.88"W
En avenida Comandante San Martín con 21 de Mayo y Pedro Montt, en Arica, enfrente de la antigua Estación del Ferrocarril Arica-La Paz (FCALP) y al costado poniente de la Plaza del Tren o Plaza de la Estación (suerte de apéndice verde o prolongación de la Plaza Baquedano), está estacionada en un andén sin tiempo, como para sostener el recuerdo de toda una época, la locomotora de cremallera Esslingen 2-8-2T FCALP 3331... O al menos eso dice su numeración.
A los lados de su cabina, además de su folio, observamos otra placa intentando no dejar dudas de quién era el fabricante: "N° 4127. Maschinenfabrik Esslingen in Esslingen. 1924". Ciertas piezas de la máquina, sin embargo, tienen rótulo de fabricación de la Pyle National Company de Chicago, como faros laterales, y de la W.A.B. Company de Wilmending, Pensilvania, como los muelles verticales de amortiguación o suspensión (no lo sé, exactamente), en los costados.
Corresponde ésta a una locomotora alemana traída en el señalado año hasta el país, en cumplimiento de las disposiciones contempladas en el Tratado de Paz y Amistad de 1904 entre Chile y Bolivia, en el cual el país altiplánico se comprometía a abandonar todas sus pretensiones litorales en territorio chileno a cambio de varios beneficios estipulados en el articulado del acuerdo, que incluían la liberación de uso y almacenaje en puertos chilenos y, facilitando la comunicación con la costa, la construcción del histórico Ferrocarril Arica-La Paz:
"Artículo 3°. Con el fin de estrechar las relaciones políticas y comerciales de ambas Repúblicas, las Altas Partes Contratantes convienen en unir el puerto de Arica con el Alto de La Paz por un ferrocarril cuya construcción contratará a su costa el Gobierno de Chile, dentro del plazo de un año, contado desde la ratificación del presente Tratado. La propiedad de la sección boliviana de este ferrocarril se traspasará a Bolivia a la expiración del plazo de quince años, contado desde el día en que esté totalmente terminado".

viernes, 22 de diciembre de 2017

LA ESTATUA DEL GENERAL JUAN MACKENNA EN PLAZA INÉS DE SUÁREZ

Inauguración del monumento. Fuente imagen: blog de GRAFELBERGNOTICIAS.
Coordenadas: 33°26'15.08"S 70°36'43.63"W
Es complicado hablar del General Juan Mackenna O'Reilly sin tocar pasiones y emotividades, a favor o en contra de un juicio. Son inclinaciones humanas muy relacionadas con las memorias heroicas de los personajes aquel período de nuestra historia, como es la Independencia de Chile. Sería más fácil y cómodo hablar sólo estrictamente de su monumento, ahí en el Plaza Inés de Suárez en Providencia, Santiago, por el lado de Pocuro entre calles Regimiento Cazadores y Escuela de Telecomunicaciones.
La estatua del General Mackenna, pues, involucra un ejercicio común a todos los homenajes de grandes héroes: abstraerse de las partes menos luminosas de los mismos, y concentrarse en su legado, su patriotismo y sus sacrificios. En este caso, el reconocimiento a su memoria exige el acto de nobleza, expiando aspectos críticos observados ya por investigadores y analistas como Daniel Prieto Vial: sus malos consejos a O'Higgins en momentos de mayor urgencia de unidad patriota, su parte de responsabilidades en el naufragio de esa hermosa cruzada que fue la Patria Vieja, o en el humillante Tratado de Lircay con los realistas o en la delirante elección de Rancagua como lugar de autoinmolación de la primera etapa de lucha emancipadora, además de su obsesión contra los hermanos Carrera que acabó costándole la vida ya exiliado en Río de la Plata, al ser desafiado a duelo por el Coronel Luis Carrera y alcanzado por su plomo, el 21 de noviembre de 1814, luego una larga seguidilla de insultos y agravios.
Sin embargo, también es cierto que el recuerdo de este patriota, por muchos años cargó con el más inaudito vacío: totalmente ausente de un monumento propio, como gratitud a su compromiso con la causa de la Independencia y su gran influencia en los militares de entonces. Hubo una época en que incluso se rendían honores a su memoria en la primera estatua que tuvo la ciudad de don Benjamín Vicuña Mackenna, su nieto que, curiosamente, no parecía muy afectado a la hora cubrir de elogios a los Carrera en su conocido libro sobre los hermanos.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

CASAS DE LO MATTA: RASGOS DEL PASADO COLONIAL DE VITACURA

Coordenadas: 33°23'15.60"S 70°32'40.35"W
La comuna de Vitacura en Santiago, tiene una característica curiosa: es una de a las que menos espacio e queda ya para seguir creciendo en aspectos urbanísticos e inmobiliarios, algo complejo para una zona en donde existe una alta cotización del suelo, precisamente. Por este motivo, grandes espacios abiertos y aún con aire del campo colonial precordillerano del valle del Mapocho, como la sede de la Corporación Cultural de Vitacura en las Casas de Lo Matta, son para su ciudadanía tanto vestigios incalculables de su historia pasada como también el más valioso patrimonio para las generaciones futuras.
Las Casas de Lo Matta se encuentran en la dirección de avenida Presidente Kennedy 9350, cerca del cruce con avenida Padre Hurtado Norte, enfrente de donde está en nuestros días el Club Palestino y el Mall Alto Las Condes. Se ubica ocupando media cuadra entre las vías de la Lateral de Kennedy, calle Lo Matta y Tupungato, con un barrio conservador a sus espaldas y en donde pueden encontrarse también algunas viejas tinajas, tejas coloniales y arboledas como las de patios y murallones en la antigua casona.
Todos estos terrenos pertenecían, antaño, al Fundo Lo Matta de Las Condes, que había crecido, a su vez, sobre antiguos territorios ocupados por el clan del indígena Longopilla, en las comarcas pertenecientes al lonco Butacura o Botacura. De ahí el nombre de la comuna, por corrupción fonética, justamente.
Butacura mantenía relaciones con la administración incásica y prehispánica del valle y tomó la iniciativa de construir obras tales como los canales de regadío hacia Conchalí, además de haber hecho cierta amistad y complicidad con Pedro de Valdivia. Murió asesinado, no se sabe con exactitud si por otros indígenas que se consideraron traicionados al asistir y facilitar oro a los hispanos, o bien por españoles codiciosos que intentaron apropiarse de sus míticas riquezas, cuya desaparición ha dado origen a algunas leyendas locales sobre enterramientos, minas escondidas y tesoros perdidos.

martes, 19 de diciembre de 2017

EL LUGAR EN DONDE COMENZÓ TODO: EL CAFÉ "MISS UNIVERSO" Y LA GENERACIÓN LITERARIA DEL 38

El "Miss Universo" de nuestra época, cuando aún conservaba este nombre en la misma ubicación actual del "Donde J.C.", en Ovalle llegando a San Diego. Imagen de Google Street View.
Coordenadas: 33°26'45.85"S 70°39'6.31"W (ubicación actual)
Este año que ya se va, 2017, fue el mismo del centenario de dos escritores fundamentales en la maravillosa Generación Literaria del 38, quizás la mejor que haya existido en las bibliotecas chilenas: Héctor Barreto Ibáñez (10 de febrero de 1917 - 23 de agosto de 1936) y Miguel Serrano Fernández (10 de septiembre de 1917 - 28 de febrero de 2009). A su vez, el próximo año será el aniversario 80 desde la publicación del hito que puso en la luz del conocimiento cultural a aquella brillante camada literaria: la "Antología del verdadero cuento en Chile", por parte de Serrano, en 1938, año que dará referente cronológico a su generación.
El primero de los nombrados, Barreto, era un joven socialista lleno de idealismos líricos, fascinaciones poéticas y una extraordinaria creatividad truncada sólo por la tragedia, pues sería el primero en morir del grupo de fundadores de su generación, al ser asesinado por una turba de nacionalsocialistas con sólo 19 años, en una revuelta callejera de calle Serrano con avenida Matta. En cambio el segundo, Serrano, sería el último en fallecer de ese grupo original iniciador, con 91 años, con pasado socialista y después convertido convencidamente al nacionalsocialismo tras el escuro episodio de la Masacre del Seguro Obrero, dedicando gran parte de su trabajo y su esfuerzo a evitar el olvido de su amigo tan prematuramente partido.
La Generación del 38, la de ambos hombres y todos sus contemporáneos del mismo rango de edad e inspiración profunda reflejada en sus obras, fue llamada también la Generación Neocriollista del 40, por Ricardo Latcham y Hernán Díaz Arrieta, y en ocasiones se la ha identificado más doctamente como el Movimiento del 42, para distinguirlo quizás de otros prodigiosos grupos que pasaron cerca por los calendarios de la literatura chilena: las generaciones del 20 y del 50.

lunes, 18 de diciembre de 2017

PASADO Y PRESENTE DEL MURAL DE GABRIELA MISTRAL EN EL CERRO SANTA LUCÍA

Coordenadas: 33°26'30.90"S 70°38'37.49"W
Es curioso, pero el sector de la Alameda Bernardo O'Higgins en donde se encuentra el mural dedicado a nuestra primer Premio Nobel, en el Cerro Santa Lucía y a un costado de los principales accesos al paseo, antaño existía una importante librería del Santiago en los años veinte y treinta, propietada por don Francisco Fuentes Parra, exempleado de la casa librera "Nascimento". Fuentes había fundado en 1928 su querido rincón literario: la "Librería Cultura", ubicada en un lugar en principio incómodo para su negocio, pero que supo transformar y mejorar con astucia allí al pie del cerro.
Entrando en detalles, el local de libros estaba en una casa baja de un piso y con vidrieras hacia la calle, en donde el librero ofrecía una gran cantidad obras, teniendo por cliente al entonces niño Miguel Serrano Fernández, futuro escritor que comenzaba a armar allí su biblioteca, tras comprar una obra con temáticas de hipnosis y poderes de la mente, y más tarde trabajos del escritor italiano Giovanni Papini. Esta etapa de su vida la recuerda en el primer volumen de sus "Memorias de Él y Yo", agregando que la librería quedaba muy cerca de la residencia de doña Carmelita Matta, dueña de una biblioteca familiar de su ancestro Guillermo Matta, misma que con el tiempo quedaría en manos del propio Serrano.
En la "Librería Cultura" atendía su propio dueño, y cuando no, su socio Arturo Rubilar. Como consecuencia de la creación del control de cambios y de las dificultades que arrastró esto a la adquisición de libros españoles y franceses, la librería se había convertido en editorial en 1931, según informa Sady Zañartu en "Historia del vendedor de libros", y se trasladaría a calle Huérfanos 1165 llegando a Morandé, hacia 1935. Serrano decía haber visto en ella una fotografía del Barón Hermann von Keyserling, que logró comprar después de la muerte del señor Fuentes y cuando el sobrino heredero de la firma decidió liquidar el negocio.
El lugar de la librería formaba parte del grupo de inmuebles que rodeaba en esos años las faldas del Cerro Santa Lucía, algunos de los cuales podrían corresponder a las que alcanzan a verse en un par de fotografías que publica en 1874 don Benjamín Vicuña Mackenna, en su "Álbum del Santa Lucía", y en conocidos cuadros al óleo anónimos con las vistas desde calle Carmen, que están en el Museo Histórico Nacional y en el Museo del Carmen de Maipú. Parte de esas viejas residencias ya habían sido demolidas durante las obras de construcción de la gran escala monumental del cerro por el lado de Alameda, en la primera década del siglo XX, pero el resto de ellas desapareció con la construcción de los jardines en los treinta, aproximadamente, ante la necesidad de ensanchar la avenida y mejorar las aceras de este mismo lado del cerro.

domingo, 17 de diciembre de 2017

SELECCIONES DE RAÚL MORALES ÁLVAREZ (PARTE VII): "SEMANA SANTA 'A LA CHILENA'"

Un "cucurucho" y un "paco" entre penitentes de sociedades religiosas en 1859, según Moisés Vargas en "La diversión de las familias. Lances de Noche Buena" (Instituto de Investigaciones Histórico-Culturales de la Universidad de Chile, 1954).
Este texto es parte de una selección de artículos del periodista chileno Raúl Morales Álvarez (ver el anterior acá: "Soldado de la fortuna"). Originalmente, fue publicado con el pseudónimo Sherlock Holmes en 1967, en el diario "El Clarín" de Santiago. En él encontramos interesantes comentarios e información sobre el "cucurucho" y la razón que pudo determinar el ocaso de la tradición. El tema del "cucurucho" lo hemos tomado con un artículo propio aquí en el blog, en esta entrada. Este texto pertenece a un proyecto de la Agrupación Cultural El Funye (ir al Facebook del grupo), exclusivamente dispuesta para los lectores de este blog.
Hoy comienza la Semana Santa con el Domingo de Ramos y la nostalgia de Jesús en el corazón del hombre.
De nuevo las sandalias del Nazareno dejarán su huella iluminada en todos los caminos.
El prodigio de un poderío místico y antiguo se reitera cada año en esta semana universal de Cristo. Con el Domingo de Ramos se vuelve a sentir a Jesús entrando a Jerusalén por la Puerta del Cordero, con el paso seguro para marchar hacia su sacrificio, crucificado entre dos ladrones.
El perenne drama de Semana Santa se mostrará en los días venideros. La plural religión de la familia humana contemplará la tragedia. El aliento de Cristo viene como un aroma a través del tiempo para embargar al mundo.

martes, 12 de diciembre de 2017

"KAINGA, UNA HISTORIA FAMILIAR", DE MARCOS MONCADA ASTUDILLO: UN LIBRO SOBRE LO MUCHO QUE AÚN FALTA EXPLORAR DE LA ISLA DE PASCUA

Hace un mes, en la tarde del viernes 10 de noviembre de 2017, asistimos al lanzamiento del libro "Kainga, una historia familiar" de nuestro amigo Marcos Moncada Astudillo, en la Feria del Libro de Santiago. Eso sucedía sólo un día antes de que hiciéramos lo propio, con nuestras "Crónicas de un Santiago Oculto".
La publicación de tan interesante e ilustrativa obra fue financiada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, con sello editorial de Rapanui Press. Es introducida por las presentaciones del arqueólogo Sergio Rapu Haoa y del Doctor en Historia Cultural Ricardo Cicerchia, en sus primeras páginas. Cuenta con bastantes imágenes de base fotográfica y reproducciones gráficas de documentos pertinentes.
El nombre del libro podría generar alguna expectativa errada, induciendo a creer que se trata de alguna narración novelada o de un argumento ficticio. En realidad, es un completo y exhaustivo esfuerzo de investigación patrocinado por el Programa de Magíster en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y por el Instituto de la Historia de la misma casa universitaria, relacionado con uno de los aspectos culturales menos divulgados de la Isla de Pascua: la comprensión y alcances de la propiedad en la cultura Rapanui, especialmente la correspondiente a la posesión y administración de la tierra.
Moncada Astudillo, egresado en Licenciado en Historia mención Ciencia Política en el instituto, actualmente es alumno del programa de magíster que respalda su trabajo. Es conocido su esfuerzo en estos círculos y tiene presencia en internet, a través sitios y grupos como el de investigación de piedras tacitas y las publicaciones en Polinesia Chilena, notable website que recomendamos hace algunos años acá mismo y que se relaciona directamente con los contenidos relativos a la cultura Rapanui, que Moncada conoce bastante bien como exresidente.

lunes, 11 de diciembre de 2017

PEQUEÑO LUGAR CON MUCHA HISTORIA: LA PLAZA EL PEDREGAL EN LA REMODELACIÓN SAN BORJA

La Plaza el Pedregal vista desde las pasarelas, con su minúsculo jardincito verde al lado derecho del encuadre. Fuente imagen: Plataforma Arquitectura.
Coordenadas: 33°26'28.44"S 70°38'19.88"W
Al centro de las torres de la Remodelación San Borja de Santiago, a pocos metros del parque del mismo nombre y en la explanada que se forma entre pasarelas y escalinatas, está una pequeña y sencilla plaza que parece un oasis verde de palmeras pequeñas y arbustos. Luce aislada entre el cemento dominante del entorno, allí en la cuadra de Portugal entre Carabineros de Chile y Marcoleta, sector rasgo duro interrumpido sólo por grandes maceteros con vida vegetal. Es la Plaza El Pedregal, bastante conocida entre estudiantes universitarios y residentes del sector.
La placita rinde tributo a su nombre con algunas piedras y rocas rodeando su círculo de césped, que parece más bien un modesto jardincillo perdido entre los edificios. Se llega a ella siguiendo al ruta peatonal entre las torres 4, 5 y 6, subiendo por las escaleras hacia la explanada del conjunto residencial. Suele haber estudiantes de las dos principales casas universitarias chilenas allí, ambas con sedes en el entorno. Además (y no fingiré desconocerlo), justo enfrente de ella se ubicó una conocida botillería del barrio: la "Nueva Generación", nombre que aludiría a su principal clientela, suponemos. Este paisaje era el mismo en que solía desplazarse, hasta su reciente fallecimiento, el querido mendigo y personaje popular santiaguino conocido como el Divino Anticristo, habitante de estas calles.
Retrocediendo por el tiempo y en los orígenes del nombre de la plaza, sabemos que allí existió la llamada Calle Pedregal o Del Pedregal, que nacía en el borde de la Alameda de las Delicias y corría hacia el Sur justo hasta el sector en donde ahora está la misma plaza, doblando en ángulo recto hacia el poniente. A su vez, su nombre provendría del título El Pedregal, que se daba antaño a este sector junto a la Alameda de las Delicias, poco antes de cruzarse con el Cerro Santa Lucía.
No sabemos si el curioso nombre, El Pedregal, esté asociado al apellido de algún residente. Quizás se debía a la presencia de grandes depósitos de piedras en el terreno primitivo, probablemente usadas para extracción de material de construcción y asfaltado de calles, como sucedía en el río Mapocho. Esta característica está relacionada con el origen mismo de la Cañada de Santiago, en donde estará después la Alameda, que se supone surgida como un brazo desaparecido del mismo río y que, según autores como René León Echaíz, ya se extinguía cuando fue fundada la capital chilena. Un pedregal que habría dado origen al topónimo, entonces, pudo haberse formado allí a partir de los antiguos arrastres y acumulaciones traídas por aquel cauce, que además no eran escasos en el trazo de la Cañada.

viernes, 8 de diciembre de 2017

LOS COLORES DE DOÑA CLARA: LAS ARTESANÍAS DE RARI EN EL CENTRO DE SANTIAGO

Coordenadas: 33°26'15.70"S 70°39'9.19"W (puesto de ventas)
Sin ser santiaguina nativa, doña Clara Luz Sepúlveda Guzmán se ha vuelto parte del paisaje diario y una característica del centro de la capital chilena, con su puesto ahí a espaldas de la Catedral Metropolitana durante la semana y, en los días sábados, en un sitio del Paseo Huérfanos a pocos metros de Ahumada, en este caso "parchando" en la calle, con su preciosa mercancía sobre un paño.
Es imposible no advertir su colorido y rústico mostrador, colmado de figuritas de diferentes tamaños con miniaturas de ángeles, libélulas, palotes, caballos, pájaros, gallos, gansos, lagartos, hadas, ratones, sombrillas, paraguas, brujas, lagartos, collares de flores, canastillos, abejas, mariposas, elefantes, campesinas, personajes costumbristas y otros motivos, mientras ella misma teje atrás-con sus diestras manos- los crines de cola del caballo que dan vida a tan singular tradición de artesanía chilena.
Un relato breve referido a ella, en el concurso "Santiago en 100 palabras", fue escogido de entre 44.081 concursantes y premiado con el primer lugar por el jurado del año 2009, integrado por Marcelo Simonetti, Roberto Fuentes y Carmen García. La artesana atesora una copia casi como un diploma, orgullosa, llevándolo con ella también entre sus arco iris de crines y herramientas de tejer. El minicuento se titula "La desordenada", y pertenece a Nathalie Moreno, por entonces de 41 años y residente en La Reina:
"A doña Clara te la encuentras en la esquina de Bandera con Catedral. Se la pasa tejiendo animalitos con coloridas hebras de crin de caballo que ella misma tiñe. En un trapo extendido en la vereda descansa su delicado zoológico, el que se niega a pinchar con alfileres aunque se le vuele. Por eso, día por medio, a un taxista le golpea el vidrio una libélula azul o a una señora pituca le pega en el ojo una ranita anaranjada. Doña Clara no hace ni el amago de rescatarlas. Se ríe no más de la cara que pone la gente".

martes, 5 de diciembre de 2017

DOS SIGLOS DE HISTORIA: LA IGLESIA PARROQUIAL DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN EN TALAGANTE

Aspecto de la iglesia parroquial, calculamos que hacia la década del 50. Se observa que ya existía al costado derecho del edificio la gruta de Lourdes que aún se encuentra allí con abundantes placas de agradecimientos. Fotografía perteneciente a Radio Manantial de Talagante. Fuente imagen: blog Chile Iglesias Católicas (W. Foral Liebsch).
Coordenadas:  33°39'54.08"S 70°55'51.86"W
Talagante celebra su aniversario en el mes de diciembre: 180 años desde que fuera fundada formalmente su villa, el día 6. Sólo dos días antes de la festividad de la Inmaculada Concepción que es la patrona de su parroquia, además.
Enfrente de la Plaza de Armas de Talagante y del círculo que describe allí la avenida Libertador Bernardo O'Higgins, en su costado Surponiente, reina en aquella esquina dicha Iglesia de la Inmaculada Concepción, de la parroquia del mismo nombre. Situado a sólo pasos de la Municipalidad, es el templo más importante de esta misma localidad con fama de albergar brujos y de tener calles por las que ha paseado el mismísimo Diablo.
La Parroquia de la Inmaculada Concepción fue fundada como curato el 13 de octubre de 1824, por el Arzobispo Ignacio Cienfuegos, iniciativa tomada "por su extraordinaria latitud y considerables poblaciones". Empero, como informa el investigador Hernán Bustos Valdivia en su "Historia de Talagante", su ubicación original era en la vecina localidad de El Monte, en el convento viejo y las primeras casas religiosas de Llopeo (sector Santa Ana de las Palmas), que ocupaban desde la primera mitad del siglo anterior los franciscanos, antes de cambiarse a la plaza central.
El mismo autor Bustos Valdivia, reporta que el primero en hacerse cargo del nuevo curato en la Iglesia de San Francisco de El Monte, fue padre Antonio de Alcázar, quien inauguró los libros de bautizos, casamientos y defunciones a cargo de esa administración. La primera persona bautizada allí habría sido una niña española de dos años llamada María Josefa, hija de Prudencio Vásquez y Juana Fajardo, que recibió los oleos el 1° de noviembre de ese mismo año de 1824.

viernes, 1 de diciembre de 2017

AUGE Y OCASO DE UNA PARADA DE TRENES: HISTORIA DE LA ESTACIÓN DE FERROCARRILES DEL PUERTO DE SAN ANTONIO

Vista de la Estación San Antonio en su último período de vida útil, sirviendo de establecimiento comercial y restaurante. Fuente imagen: Flickr "La Estación del Tren".
Coordenadas: 33°34'52.31"S 71°36'49.16"W
Estuve en agosto visitando la ciudad de San Antonio, y tuve ocasión de ver por última vez (y para nunca más, sin saberlo entonces) la anciana estación del ferrocarril del puerto. Faltando a la regla fundamental que la experiencia ya me escribió en la frente, no le tomé fotografías a pesar de llevar una cámara, olvidando que, como decía el escritor y poeta Miguel Serrano sobre nuestra extraña condena nacional: "en Chile nada dura 100 años, a veces ni siquiera diez".
Esta semana, la antigua estación que ha sido parte de la historia del puerto y de toda la costa central de este sector de Chile, acabó su senil agonía de olvido y deterioro. Lo hizo con una eutanasia cruel: bajo el peso de maquinarias pesadas, que han hecho desaparecer lo que quedaba de ella, junto a las moles de modernismo, hotelería y comercio que han ocupado el lugar de las antiguas ferias y pescaderías del paseo del puerto.
La estación desapareció, así, esfumándose como si nunca hubiese existido; llevándose con ella otro pedazo de este puerto.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

LA TORRE DEL RELOJ DE PAINE: MUCHO MÁS QUE SÓLO DAR LA HORA

Día de inauguración de la Torre del Reloj, en septiembre de 2011. El tren pasa a espaldas del mismo. Fuente imagen: Video de canal noticioso Paine TV.
Coordenadas: 33°48'28.88"S 70°44'32.24"W
Paine es la famosa ciudad de las sandías, del folklore campesino y del mítico club deportivo "Tricolor" con sede junto a la plaza central, en la Provincia del Maipo al Sur de la Región Metropolitana. Todas estas localidades, cercadas por campos cultivados y líneas de ferrocarriles, tienen un encanto propio que cuesta describir; diría que casi como una inocencia, misma que las grandes urbes terminan perdiendo o sacrificando en aras del crecimiento.
Por lo anterior, la llamada Torre del Reloj de Paine pasaría poco advertida en otra ciudad o acabaría vandalizada antes de su primer cumpleaños, quizás; pero acá se sigue valorando lo simple y bello, por fortuna. De esta forma, la torreta o garita se ha vuelto un símbolo local, muy característico de este lado del plano urbano, visible en avenida General Baquedano justo enfrente de Dieciocho de Septiembre y perfectamente alineada con esta última calle, muy cercana de dependencias municipales, de Carabineros de Chile y del centro comercial que ocupa la esquina.
Esta singular construcción es de ladrillo en dos pisos y techumbre de teja colonial. Montado en el vano circular u horma del centro, en su nivel superior, está el reloj tipo suizo de la marca argentina Serviclock, conocida relojería de Buenos Aires, que fue donado por la empresa constructora Sinergia. El acceso al sólido kiosco es por el nivel inferior, y se accede al mecanismo por una pequeña escalera interior.

lunes, 27 de noviembre de 2017

MONUMENTOS CONMEMORATIVOS "IN SITU" DE LA BATALLA DE TARAPACÁ DEL 27 DE NOVIEMBRE DE 1879

Así había quedado la casa del antiguo conjunto conmemorativo ubicado en la entrada del pueblo de Tarapacá, junto al Cerro Redondo, luego del terremoto de 2005. Atrás se ve el busto de Eleuterio Ramírez, después desplazado. En un simbólico suceso, el asta con una bandera chilena que se ve en la imagen, resistió en pie. Fuente imagen: Diario “La Estrella de Iquique” del 16 de junio de 2005.
El poblado de San Lorenzo de Tarapacá, en la quebrada del mismo nombre, fue la capital de toda la Provincia de Tarapacá mientras ésta fue peruana, hasta 1879. La historia militar estuvo presente allí casi desde sus orígenes, con episodios como el paso de los expedicionarios españoles que venían con Valdivia hacia Chile o la batalla librada entre peruanos y bolivianos en 1842 en este escenario de desierto y oasis.
De todas las experiencias militares del lugar, sin embargo, destaca la trágica y heroica gesta chilena que puso fin a la Campaña de Tarapacá en la Guerra del Pacífico, volviéndose una gran marca que aún permanece en la tradición, la identidad y la conmemoración tarapaqueña: la del Regimiento 2° de Línea, al mando del Teniente Coronel Eleuterio Ramírez Molina. Estamos en el aniversario de aquella gesta, precisamente.
Es conocida la historia de este desastre entre los investigadores de la Guerra del 79. Como síntesis, debe comentarse que una serie de errores y desinteligencias de los cabecillas militares tras la Batalla de Dolores, llevaron a decidir de que una división chilena atacara en la Quebrada de Tarapacá a las que se creían últimas y escasas fuerzas aliadas allí apostadas, pero que, en realidad, eran numerosas y preparaban la reunión de todos los demás hombres para retirarse del territorio.

viernes, 24 de noviembre de 2017

EXPOSICIÓN "EL MITO DE ROMA": TESOROS DE LOS MUSEOS DEL VATICANO EN EL CENTRO CULTURAL LA MONEDA DE SANTIAGO

Mármoles, relieves, mosaicos  y frescos en la Sala Andes.
Coordenadas:  33°26'36.55"S 70°39'11.78"W (Centro Cultural La Moneda)
Los lectores de este blog saben que he dedicado y seguiré dedicando acá algunas entradas a la Ciudad Eterna de Roma, por la que tendré siempre un encanto y un vínculo personal imperecedero. Sin embargo, la actual exposición "El Mito de Roma. Colección Museos Vaticanos", en el Centro Cultural La Moneda de Santiago, me da ocasión de hablar de algunas de sus maravillosas piezas en exhibición que he tenido la suerte de ver dos veces ya: en su propia casa vaticana y ahora acá, en la capital chilena.
Estas preciosuras han venido de visita a nuestro país gracias a una gestión del propio Centro Cultural y de los Museos Vaticanos. La curatoría fue realizada por Giandomenico Spinola, Jefe del Departamento de Antigüedades Romanas y Griegas de los Museos Vaticanos, mientras que la asesoría curatorial de Raúl Buono-Core del centro que le da casa a la exposición. La museología quedó a cargo de CQ Estudio.
La fascinante muestra fue inaugurada el pasado martes 7 de noviembre, aunque los compromisos con la Feria Internacional del Libro de Santiago me habían impedido poder ir hasta hoy, así que he llagado con algo de ansiedad a contemplarla y admirarla. No existen problemas para tomar fotografía, salvo la tradicional restricción al uso de flashes.
Permítanme compartirla, entonces, con quienes se interesen en ella.

martes, 21 de noviembre de 2017

"SERVICIO SECRETO CHILENO EN LA GUERRA DEL PACÍFICO": OTRO GOLPE DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA DE GUILLERMO PARVEX

Portada del libro, con retrato de don Joaquín Godoy.
El pasado sábado 4 de noviembre 2017, en el marco de la Feria del Libro de Santiago (FILSA), se lanzó con lleno total de público en la sala el más reciente trabajo del experto en comunicación estratégica e investigador histórico Guillermo Parvex: "Servicio Secreto Chileno en la Guerra del Pacífico", con sello editorial de Penguin Random House. El evento tuvo lugar en la Sala Acario Cotapos del Centro Cultural de la Estación Mapocho, y contó con la presencia y los buenos comentarios para el libro por parte del destacado periodista Carlos Zárate.
Como se sabe, Parvex es miembro de la Academia de Historia Militar y había dado ya un golpe literario importante además de inédito para la investigación histórica, con la publicación en 2014 de su interesantísima obra "Un veterano de tres guerras", reproduciendo las experiencias y vivencias del Coronel José Miguel Varela. Algún día dedicaré acá un artículo a dicho best seller, que ha sorprendido al mundo editorial con sus más de 60 mil ejemplares vendidos hasta el momento de presentar su nuevo trabajo, precisamente.
"Servicio Secreto Chileno en la Guerra del Pacífico" no está en menor categoría de interés y de asombro que las memorias y crónicas sobre el Coronel Varela: si bien hay algunos datos un poco más conocidos entre los investigadores históricos, otros resultan escasamente estudiados y quizás por primera vez podemos hacernos una proporción más completa e integral de lo que fue el enorme esfuerzo de la inteligencia chilena durante la Guerra del Pacífico, en el período que va desde la firma del Tratado de Alianza Perú Boliviano de 1873 hasta la proximidad de la firma del Tratado de Ancón en 1883.
Hasta ahora, todos estos elementos relativos a tales servicios aparecían en los textos históricos como actividades dispersas, sin una cuerda especial de desarrollo ni su observación como parte de una red activa; y así debían ser recolectadas en los libros de historia militar o diplomática, si es que aparecían por ellos a la pasada siquiera. Además, el autor aborda con determinación lo fundamental y categórico que resultó el desempeño de esos hombres para el desarrollo del conflicto y su resultado favorable a Chile, vinculando sus informes con la toma de decisiones que se hicieron durante la guerra.

viernes, 17 de noviembre de 2017

"CRÓNICAS DE UN SANTIAGO OCULTO": TEXTO BASE PARA LA PRESENTACIÓN DE MI LIBRO EN FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE SANTIAGO (FILSA, sábado 11 de noviembre de 2017)

  • Título: "CRÓNICAS DE UN SANTIAGO OCULTO"
  • Autor: Criss Salazar
  • Editorial: RIL® editores
  • Primera edición: octubre de 2017
  • Registro de Propiedad Intelectual: N° 273.439
  • Materia: Santiago (Chile) Historia - Vida Social y Costumbre
  • Composición e impresión: RIL® editores
  • Diseño de portada: Matías González Pereira
Hablar de las “Crónicas de un Santiago Oculto” me exige tener que partir comentando algo también sobre mi sitio web, que flota en la blogalaxia desde hace más de diez años ya: Urbatorivm, creado por mí en el año 2005, pero sobre la base de un sitio anterior al que había titulado El Goblin y de algunos artículos que subí dispersos por diferentes sitios ya desaparecidos, como uno titulado MiSantiago, que servía de guía ciudadana.
Urbatorivm, que ha recibido algunos reconocimientos importantes en todo este período, es un blog dedicado a la exploración y reconocimiento del hábitat urbano, histórico, cultural y folklórico, especialmente el de las ciudades. Nació centrado en la ciudad de Santiago, ampliándose a temáticas generales de urbes y viajes, con el tiempo, rasgo actual de los contenidos del mismo. Su origen, sin embargo, estuvo en una motivación personal, cuando vine a vivir a Santiago Centro (2003) y, para mi sorpresa, comencé a sentirme turista y explorador de mi propio medio urbano, con una perspectiva muy distinta a la de quien llega al corazón de Santiago sólo por cumplir con su jornada laboral o con compromisos estudiantiles.
La lectura algo limitada y parcial pero muy intensa, la había mantenido sobre la capital desde la juventud, y aun antes: desde mis días en el Liceo Manuel Barros Borgoño o mi época adolescente en cursos de natación de la Piscina Escolar de la U. de Chile; en el Club Social de Chilectra de calle Mac Iver (siendo niño, como hijo de un trabajador de esa compañía) o ya en los 90 como devoto infaltable de los viernes en el bar “Las Tejas” de San Diego. Noches interminables, con aventuras de reencuentro y redescubrimiento de nuestra propio espacio... Hoy sé que mi círculo y yo buscábamos -en realidad- ese Santiago más recóndito, perteneciente a la historia más romántica y etérea, como esa que hallamos también en las páginas de obras insignes de nuestra literatura nacional, como "Ni por mar, ni por tierra" de Miguel Serrano, "Memorial de Santiago" de Alfonso Calderón, o "El Santiago que se fue" de Oreste Plath.

sábado, 28 de octubre de 2017

VAMOS HOJEANDO UN LIBRO NECESARIO: "ESCULTURA SACRA PATRIMONIAL EN SANTIAGO DE CHILE SIGLOS XVI AL XX"

El pasado jueves 5 de octubre de 2017, asistí a una interesantísima e ilustrativa charla realizada a las 19 horas, en el Gran Salón del Museo de Arte Colonial del Convento de San Francisco de Santiago, evento convocado por su director, Fray Manuel Alvarado OFM, en la que expusieron los Claudio Díaz Vial, Loreto Solís Petersen y Felipe Poblete Rivera. Los tres investigadores tuvieron un lugar protagónico en el proyecto que dio origen al libro "Escultura Sacra Patrimonial en Santiago de Chile siglos XVI al XX", que da contenido y título a la charla de marras.
Había algo casi de recurrencia histórica en esta presentación, pues se recordará que la Capilla de la Soledad, primitivo templito anterior al de la Iglesia de San Francisco que ocupa su lugar y en cuyos claustros estábamos reunidos con motivo de la ponencia, era el punto de inicio de las celebraciones protocolares de la Semana Santa en el Santiago de la temprana Colonia. Además, esta iglesia franciscana alberga a la Virgen del Socorro, la primera figura religiosa llegada a Chile y de la que ya hablaremos más.
Antes de entrar en su materia más fluida, sin embargo, cabe señalar que este grueso libro fue publicado en septiembre de 2016 y había tenido ya una muy comentada presentación en el Museo del Carmen de Maipú. Participaron en él varios investigadores, algunos de cuyos nombres ya hemos paseado antes por las páginas de este blog a propósito de otros temas culturales o patrimoniales: Claudio Díaz como autor y director del proyecto, Loreto Solís en fotografía y edición general, María Soledad Valdés en gestión cultural, Pilar de Aguirre y Jonathan Lukinovic en edición de textos, David Vera en retoque y edición digital. Cuatro años de trabajo están reunidos en este grueso encuadernado, involucrando muchas horas de traslados, visitas en terreno, fotografía y estudio.
Los investigadores que participaron del trabajo, además de Díaz y Poblete, fueron Catalina Aravena Soto, Juan Eduardo Cabezas Cáceres, Isabel Cruz de Amenábar, Alejandra Fuentes González, Fernando Guzmán Schiappacasse, Fernando Imas Brügmann, Mario Irarrázabal Covarrubias, Gisela Kronenberg, Lina Nagel Vega, Juan Manuel Martínez, Hernán Ogaz Basualdo, Katherine Quinteros Rivera, Rafael Ramos Sosa y Mario Rojas Torrejón. La presentación editorial pertenece a doña Marta Cruz-Coke de Lagos, Presidenta de la Corporación del Patrimonio Religioso y Cultural, y el prólogo quedó a cargo del arquitecto e historiador, el Padre Gabriel Guarda Geywitz OSB, Presidente de la Comisión de Bienes Culturales de la Iglesia Católica.

viernes, 20 de octubre de 2017

LA "CHICHA DURÁN": UNA QUINTA DE TINAJAS CENTENARIAS EN CURACAVÍ

Coordenadas: 33°24'39.67"S 71° 8'58.84"W
La famosa y clásica cueca titulada "Chicha de Curacaví", se ha vuelto una infaltable de las celebraciones del campo y de las Fiestas Patrias en el caso de grandes ciudades. Es una pieza del folklore muy antigua (aparece en la recopilación "Canciones populares chilenas" de Antonio Acevedo Hernández, en 1939), a pesar de que algunos atribuyen su posterior popularidad a figuras como Petronila Orellana, artista de la valiosa generación musical de Violeta Parra, Silvia Infantas y Margot Loyola.
"Chicha de Curacaví" ha sido tocada por grupos como "Los Chileneros", "Los Perlas", "Los Mantagüinos", "Los Huasos Quincheros", "El Dúo Rey-Sivla", "Los Bohemios de Rancagua", "Los Huasos de Algarrobal" y "Los Charros de Luchito y Rafael", entre muchos otros -muchísimos- que han ayudado a extender la fama de esta producción. Hace homenaje en sus versos a los rojizos elíxires de la uva, tan dulces y chispeantes, de dicha zona en la Provincia de Melipilla:
Chicha de Curacaví,
Chicha baya y curadora.
Chicha de Curacaví,
que ponís los pasos lentos.
Me he rendido a los sabores de esta maravilla. Además, un señor miembro del Instituto O'Higginiano, mi amigo don Fernando Corvalán, ha adoptado la saludable y grata costumbre de traerme desde sus idas a Curacaví una garrafa entera del apodado whisky de campo, whisky de uva o champaña de los pobres, que me obsequia generosamente en cada ocasión.
Sucede que, hace sólo unos días, conocí una de las más célebres casas productoras de esta localidad, además de ser conocida como fonda y peña local: la chichería y quinta de "Chicha Durán". Llegué allí como parte del tur Santiago-Curavaví-Valparaíso que se organizó para celebrar los 75 años del grupo folklórico "Los Chinganeros", el pasado sábado 7 de octubre de 2017, extraordinaria experiencia de la que ya hablaré más en este blog. Fue un gran encuentro desplegado entre humeantes hornos de barro, un emparrado en el que ha crecido una gran flor de la pluma, barricas de madera, empanadas con categoría de estar entre las mejores del país, mesas de pesada madera tosca cortadas en rodas de troncos y enormes tinajas de alfarería que se presumen con unos 200 años de antigüedad.

miércoles, 18 de octubre de 2017

EL EVANGELIO SEGÚN EL DIVINO ANTICRISTO

El Divino Anticristo con su característico ropaje y carro de supermercados. Fuente imagen: elmundosinbrando.cl. Desconozco quién es el autor de esta bella fotografía (agradecería el dato si alguien lo conoce).
Coordenadas:  33°26'23.50"S 70°38'27.74"W (lugar donde ponía su "negocio")
Hace unos pocos días falleció el Divino Anticristo, ese personaje que por tantos años ya hormigueaba por el vecindario universitario de la Remodelación San Borja y quien, cruzando la Alameda, paseaba su carrísimo entre la recreación de calle Lastarria, en el Barrio Bellas Artes. Estaría demás decir que quizás se trate de unos de los callejeros más misteriosos pero interesantes de la historia urbana chilena, y del que -como suele suceder- se han tejido cantidades de leyendas, creencias y enigmas.
Con su partida, el Divino Anticristo ha pasado a ser parte de un selecto club de personajes de la calle o la vida popular que, sin proponérselo, han dado identidad a generaciones completas de las respectivas ciudades que habitan. Personajes sumidos en su locura y en su mundo, con un pie en otra dimensión de la comprensión o los convencionalismos. Sin caer en zafarranchos de adulación, hay un aporte cultural e identitario no bien reconocido en esta clase de sujetos; aporte desconcido, principalmente, porque se los quiere mirar sólo como seres frikis de colección sociológica o bien, en el otro extremo, recargándolos de una exagerada pseudopoesía bohemia.
El errante hombre de vestimentas ambiguas se une, ahora, a la memoria de otras de las enigmáticas rara avis que han dejado su huella en las ciudades chilenas y que ya se marcharon, como el querido Rambo Vadulli (José Miguel Dodds Laspiur) de Arica, el Doble de Farkas (Camilo Anuch Alaff) de Iquique, el Car'e Muela (Jorge Barraza Faune) en Antofagasta, Jerémías "Súperman" Varela de Vallenar, Don Pascual de Copiapó, el mítico Loco Pancho (Hendrix Francisco Tabilo) en La Serena; el inocente Loco José de Vicuña; el Ermitaño de Las Chilcas en Llay-Llay, el inolvidable Último de los Mohicanos de la Iglesia de San Francisco, el Cerrajero con su casa rodante verde de madera en San Diego y el predicador Gloria al Pulento (Raúl Gutiérrez Gutiérrez) en Santiago; La Bombera (Elsa Irene Véjar Pérez) que paseaba su uniforme por Los Ángeles, el extravagante y anciano Santiago Salvador (Santiago Salvador Gavilán Palacios) de Temuco; el vendedor callejero Patita Nanay de Puerto Montt, El Venegas (Pedro Ismael Venegas Tureuna) de Ancud, El Tío Ramón Belmar de Coyhaique y Sergio Checho Mansilla de Punta Arenas, entre muchos otros.
Conocí relativamente bien a José Onofre Pizarro Caravantes, el autodenominado Divino Anticristo, durante el tiempo en que ya hacía su fama en las calles de Portugal, Marcoleta, Victoria Subercaseaux y José Victorino Lastarria. Fue mi vecino en un período de varios años, de hecho: primero durante mi último trazo de vida trabajando en diseño gráfico en una agencia del sector, y después siendo yo residente estable del mismo barrio por donde paseaba su carrito de supermercado, a veces dos atados por los extremos... Años en que la proximidad inmediata al Archivo Nacional y a la Biblioteca Nacional me permitieron dar vida a este mismo blog, dicho sea de paso.

lunes, 16 de octubre de 2017

MUSEO PATRIMONIAL CONTEMPORÁNEO DE SAN FRANCISCO DEL MONTE: UN ESPACIO PARA LA HISTORIA Y LA CULTURA EN LA TIERRA CARRERINA

Coordenadas: 33°40'40.31"S 70°58'43.66"W
Como este año se adelantó para el viernes 13 de octubre la celebración oficial del natalicio del General José Miguel Carrera Verdugo (un acto con autoridades civiles y militares, orfeón, cuecas tradicionales y oradores en su estatua ecuestre, en la entrada del Paseo Bulnes), decidí tomarme su día natal, el domingo 15, con un pequeño viajecito a tierra carrerina: la localidad de El Monte, en la Provincia de Talagante de la Región Metropolitana.
El Museo de El Monte, está a un costado de la Plaza Independencia y la arteria del mismo nombre, enfrente de la Municipalidad y donde se reúne la calle Los Carrera con Arturo Prat, casi de frente a Benavente. Se encuentra a un costado del acceso al célebre Túnel de los Carrera (que conectaba el convento con su hacienda familiar) y a pasos de la Iglesia de San Francisco, Monumento Histórico Nacional desde 1974, hoy en afanosas obras de restauración.
Éste es el corazón de todo el barrio histórico del poblado, en el perímetro de la antigua hacienda San Francisco de El Monte, lugar ocupado por los franciscanos en el siglo XVIII. Hay, pues, un potencial de turismo patrimonial e histórico enorme en este sector, pero las políticas culturales con criterios de rentabilidad social y electoral han sido poco generosas con tales posibilidades, salvo quizás en la celebración del Día del Patrimonio. El resto de las responsabilidades y demandas de semejante obra, han sido endosadas más bien a los loables esfuerzos por parte de la Municipalidad de El Monte.

domingo, 15 de octubre de 2017

EL BUQUE "LÜTFI-DJELIL": ¿ACASO UN HERMANO PERDIDO DEL MONITOR "HUÁSCAR"?

El "Lufti-Djelil" en 1877, en "El Periódico Literario Ilustrado".
No pretendo ofrecerme acá como defensor o detractor de la posibilidad de la que intentaré hacer caudal en esta entrada, pero no deja de ser interesante que exista esta teoría de la que, por ahora, desconozco más información que aquella que expondré acá, como una curiosidad pendiente de ser verificada o descartada por quienes corresponda.
Puede sonar un poco descabellado y hasta temerario, a estas alturas, pero para algunos existe la posibilidad de que el célebre e histórico monitor "Huáscar" haya tenido un hermano chileno que murió antes de nacer y que quedó con otra bandera y otra identidad, finalmente. Es un dato muy poco explorado, por supuesto, y del que quiero dejar alguna información a la vista del lector, como he dicho, por si se interesara en estudiar más el asunto, aprovechando que hace pocos días tuvo lugar la efeméride de la captura del "Huáscar" en el Combate Naval de Angamos, del 8 de octubre de 1879.
Conozco este tema gracias al Director del Museo de la Guerra del Pacífico "Domingo de Toro Herrera", Marcelo Villalba S., quien ha estado investigando el asunto desde hace varios años, aunque todavía lidiando con grandes sombras y campos muy inciertos sobre la historia de marras. En tiempos más recientes, además, ha sido asistido en este asunto por el joven historiador Dángelo Lagos, a quien Marcelo y yo habíamos conocido en el Museo Naval de Iquique, donde terminaba ya sus labores, durante nuestro viaje en el buque LSDH-91 "Sargento Aldea" como parte de la delegación cultural que acompañó al Operativo Médico ACRUX-Norte de la Armada de Chile, hace casi exactos cuatro años. Han aparecido otros datos interesantes en esta colaboración, de hecho.

sábado, 7 de octubre de 2017

RECUERDOS EPOPÉYICOS EN COPIAPÓ: EL MONUMENTO A LOS HÉROES DE ATACAMA EN LA ALAMEDA

El monumento en su primera posición y aspecto (mucho antes de ser sustraída la espada de la figura principal), hacia 1910-1920. Fuente imagen: Atacama Viva - La Revista de la Región de Atacama (Atacamaviva.net).
Coordenadas: 27°21'44.39"S 70°20'28.91"W
Esta obra conmemorativa es conocida de varias maneras: Monumento a los Héroes de Atacama, Monumento de Batallón Atacama, Altar de los Héroes, Monumento o Escultura de la Patria y Monumento a las Glorias de Atacama. Es una de las obras históricas y escultóricas más reconocibles de la ciudad de Copiapó, junto con las estatuas de mármol y la Fontana de la Minería en la Plaza Prat.
El imponente trabajo conmemorativo se encuentra en la Alameda Manuel Antonio Matta, cerca de la solemne estatua de este mismo personaje, por ahí en el cruce con las calles Juan Martínez y Atacama, sector que reúne varios atractivos turísticos locales, esculturas y ornamentación urbana. Su homenaje, como es muy bien sabido, va dirigido a los héroes de los hombres del Batallón "Atacama" de la Guerra del Pacífico (1879-1884); jefes militares y soldados que tanta importancia tuvieron durante aquella conflagración y que han sido de singular valor en la identidad regional.
Como se recordará, el Batallón "Atacama" fue fundado el 13 de mayo 1879, en los inicios de la guerra, tomando por base al histórico Batallón Cívico de Copiapó, integrado principalmente por mineros de la provincia y herederos de las fuerzas reunidas en el pintoresco Ejército Revolucionario de los Constituyentes, que de la mano de don Pedro León Gallo se alzara en 1858, llegando a derrotar al Ejército de Chile en una batalla (Combate de Los Loros, La Serena). Sus uniformes eran únicos dentro de la soldadesca chilena en los desiertos de la guerra salitrera: tela negra, incluyendo el kepí, por lo que fueron apodados "los curitas" entre sus camaradas de armas de otras unidades.
Aunque en principio no parecía haber mucho entusiasmo de las autoridades por integrar al "Atacama" directamente en las acciones de guerra, pues fueron destinados a la reserva en Antofagasta, el arrojo demostrado por los copiapinos convenció a los estrategas de dar roles protagónicos a este ejército minero y evitar así que la unidad terminara disuelta o asimilada por otra. Cuenta la tradición que el ilustre Ministro de Guerra, don Rafael Sotomayor, quedó impresionado con los ejercicios y despliegues de los atacameños ejecutados ante él, decidiendo así que serían una de las primeras unidades enviadas a la Campaña de Tarapacá, bajo el mando de su Coronel Juan Martínez, héroe caído después en Miraflores en 1881. Así partieron al Norte, con sus particulares e inconfundibles uniformes oscuros.

martes, 3 de octubre de 2017

LA METÁFORA DEL BICHO-CESANTE: UNA PROPUESTA PARA LA INTERPRETACIÓN DEL DRAMA DE "LA METAMORFOSIS" DE KAFKA

Ilustración de la portada de la edición de Leipzig, en 1916, de "La Metamorfosis". Parece mostrar la desesperación del padre (en la novela se lo describe usando bata de levantarse, en ocasiones) ante la monstruosidad de su hijo detrás de la puerta entreabierta del cuarto. Fue una petición del propio Kafka el que no fuese ilustrado ni mostrado el insecto.
Este es el artículo que quizás más tiempo me ha tomado escribir, si cuento su punto de partida: desde los 16 años, para ser preciso, cuando mi maestro de juventud en el Liceo Manuel Barros Borgoño, el profesor Domingo Espejo, me entregó las que considero -hasta hoy- como las herramientas fundamentales para comprender la magia de la literatura, su ramo en mi querida Universidad del Matadero.
Desde entonces, pues, he tenido una interpretación personal sobre la tragedia del protagonista de unas de las novelas más conocidas de nuestra época secundaria: "La Metamorfosis", de Franz Kafka. Si bien lo había leído en un curso anterior, en otro liceo y durante el segundo año de enseñanza media (ocasión en la que, recuerdo, se nos hizo elaborar un ejemplar de un periódico completamente basado en el contenido, estética, inspiraciones y alusiones al libro), fue sólo en aquella ocasión, bajo la fuerza iluminadora de mi querido maestro de literatura, que pude dar con lo que creo la conclusión que más se ajusta a mi comprensión del mismo trabajo.
Han pasado los años, esperando pacientemente para ver alguna señal de que mi teoría no era tan novedosa o, por el contrario, dando espacio a la posibilidad de que la precipitación juvenil me haya engañado... Pero sigo bastante convencido de mi conclusión hasta hoy, aunque quizás no alcance para explicar toda la batería de contenidos de la breve obra, aclaro. No quiero hacer hipérbole de mi reflexión al respecto, pues.
Antes de entrar en mi modesta idea de la manera más concisa y sintética que me sea posible, cabe recordar que la célebre obra "La Metamorfosis" ("Die Verwandlung", originalmente, traducible del alemán como "La Transformación"), fue publicada en 1915 por el escritor de origen judeo-austrohúngaro Franz Kafka (1884-1924), convirtiéndose en el más conocido y representativo de sus trabajos, muy cargados de simbolismo y perturbación de la sicología de los personajes, y compuesto por trazos alineados con los movimientos expresionistas y existencialistas de la época. La novela, que se iba a convertir en un clásico universal, se habría gestado en su cabeza hacia 1912, según algunos biógrafos del autor. La editorial Penguin Books la ubicó en el ranking de los más grandes libros del siglo XX.

martes, 26 de septiembre de 2017

EL MISTERIO DEL ÁNGEL DE CHILE: UN DESCONOCIDO GENIO ESPIRITUAL DE LA SIMBOLOGÍA PATRIOTA

Figura del Ángel de Chile a cargo de la cofradía de la familia Benítez, en procesión de 1978, en la capital chilena. Imagen del Archivo del Arzobispado de Santiago. Las andas del ángel se sacaban antaño para la Fiesta de la Virgen del Carmen y actualmente para la Oración Por Chile y su romería, simbolizándoselo como guardián y protector de la Patria.
Esta semana, específicamente el último domingo de septiembre y como es tradicional, se realizó la llamada Oración Por Chile, que incluye una procesión entre la Catedral Metropolitana en la Plaza de Armas y el sector del Barrio Cívico. Fue la oportunidad que estaba esperando desde hacía tiempo, para poder observar la figura del llamado Ángel de Chile, suerte de símbolo del genio protector de la devoción patria chilena y custodio de sus destinos.
Ahí estaba también, con su cámara fotográfica, nuestro amigo y colaborador desde hace años, Gonzalo Orellana Hidalgo, con gafete y autorización para estar en el sector de la organización y en el templo. Al igual que yo, coincidentemente, el inquieto y activo Gonzalín estaba interesado en este Ángel de Chile, esa curiosa identidad que aparece recreada en algunas tradicionales procesiones e iconografías religiosas de connotación patria pero que tan pocos podrían identificar en nuestros días, pues ha ido siendo olvidado y casi desdeñado.
Permítame el lector un preámbulo para explicar como llegué a este tema, gracias a otra persona que también considero una gran colaboradora: la leal camarada carrerina y residente magallánica, Safira Tobar Ivelich, quien me hizo -hace sólo unos meses- una consulta que me había tenido de cabeza regresando a los libros y archivos; esos mismos que he estado evitando por el cambio de contenidos que ido dando a este blog. La información que manejaba ella, pues, habla de la existencia del personaje, el Ángel de Chile, presente en la representación pictórica, iconográfica y simbólica patria, que a veces aparece como una entidad femenina, otras veces masculina y en algunas andrógino, como suele suceder con el retrato angelical. Siendo más bien un majestuoso arcángel en sus representaciones de andas y adoraciones, en algunos momentos ofrece características que parecen corresponder a San Gabriel o a San Miguel, según el caso; a veces incluso del arcángel Uriel

sábado, 16 de septiembre de 2017

MARIO CATALÁN PORTILLA: EL CANARIO DE LA CUECA VEGUINA

Mario Catalán, en imagen publicada por MusicaPopular.cl.
Coordenadas: 33°25'29.14"S 70°38'45.03"W (residencia)
Muchos personajes pintorescos, mezclados entre las artes y el comercio de la ribera Norte del río Mapocho en Santiago, llegaron hasta allá atraídos por la intensidad del ambiente popular que ya existía en la primera mitad siglo XX, reuniéndose en torno al ring de boxeo del "Hippodrome Circo" de la calle Artesanos, en el Mercado de La Vega, La Vega Chica y después las ferias del Tirso de Molina y sus Pérgolas de las Flores. Diariamente arribaban cuequeros y artistas populares en estos patios y pasillos, que llenaron de música bares, hoteles, lupanares y salones de fiestas del sector, principalmente los del lado de Recoleta.
Allí vivieron ellos sus propios períodos de oscurecimiento y ocaso, además, aunque quisiera recordar acá un nombre ilustre en particular dentro de toda aquella pléyade, como pequeño homenaje en estas Fiestas Patrias para su enorme legado sobre el folklore musical cuequero y centrino.
Dentro de tal camada de músicos folclóricos que frecuentaron las tarimas improvisadas entre puestos o ferias veguinas y pisaron las hojas de las lechugas como a la mejor alfombra de salón, estaban los inmortales Nano Núñez, Luis Perico Lizana, Rafael Rafucho Andrade, Lalo Mesías, Segundo Guatón Zamora cantando su  "Adiós, Santiago querido", el maestro de maestros Fernando González Marabolí, la guitarra del Tío Roberto Parra que partiera en territorio mapochino acompañando al músico y payador veguino Lázaro Salgado, cantando entre los toldos y locales de los mercados chimberos. Otros inolvidables, como Domingo Silva, alias Tío Parranda, tocaban con guitarra sus cuecas también por el lado de Vivaceta, cerca del barrio de rotos en torno a la Parroquia del Buen Pastor. Muchos prodigiosos príncipes de la escena cuequera urbana de mediados de aquella centuria pasaron por estos escenarios de hortalizas, frutas y cocinerías, al igual que sucedía en el barrio de la Estación Central y el del Matadero.

viernes, 15 de septiembre de 2017

¡BUENAS NOCHES, RAKATÁN!... LAS AVENTURAS DE UN PALADÍN DEL PERIODISMO DE BOHEMIA Y ESPECTÁCULOS

Osvaldo Muñoz Romero, Rakatán, en caricatura de Pepo (René Ríos Boettiger) para el libro "¡Buenas noches, Santiago!".
He invocado varias veces acá el nombre de Osvaldo Muñoz Romero, conocido en sus buenos años de actividad por su apodo de Rakatán, para describir ese Santiago festivo y noctámbulo que difiere mucho -muchísimo- de lo que hoy identificaríamos como la bohemia capitalina, acaso ni la sombra de aquella que que describiremos y que ya parece irremediablemente perdida.
Rakatán es una fuente casi inagotable de información útil al respecto, especialmente por su pequeño pero contundente libro producido hacia el final de su entretenida vida: "Buenas noches, Santiago! medio siglo del espectáculo nocturno capitalino", verdadera pieza de culto entre los estudiosos de la clásica vida nocturna y ventana en el tiempo para los revisores de las carteleras chilenas, publicado en 1986. La portada de esta joyita fue ilustrada también por su amigo René Ríos Boettiger, más conocido como Pepo, el creador de "Condorito". De hecho, aparecen en ella el personaje de la misma tira cómica llamado Garganta de Lata y una sexi bailarina emplumada muy parecida a Yayita y a otras figuras femeninas en las que trabajó el ilustrador antes de concentrarse en su famoso pajarraco.
Osvaldo Alfredo Muñoz Romero nació en 1916 y comenzó su carrera como periodista en 1939, firmando inicialmente con el pseudónimo de Osmur, antes de adoptar el alias Rakatán que sintetizaba bastante mejor la alegría e intensidad de su pluma editorial. Aunque su formación académica era la de ingeniero comercial egresado ese mismo año desde la Escuela de Economía de la Universidad de Chile, la tentación por la crónica fue tan fuerte que no alcanzó a ejercer, quedando seducido para siempre en este oficio que tanto amó y por el que tanto de sí dio.

jueves, 31 de agosto de 2017

COMENTARIOS PARA UN LIBRO EXCEPCIONAL: "LA GENERACIÓN FUSILADA. HISTORIA DEL NACISMO CHILENO (1932-1938)", DE EMILIANO VALENZUELA

Debo partir comentado que comparto ciertas impresiones de que el siglo XX fue extraordinariamente corto, quizás uno de los más breves de nuestra Época Contemporánea. Si cronológica y matemáticamente duró los mismos 100 años de toda centuria, en lo referido a su identidad en la historia humana, al clásico acervo eurocéntrico  y a su propia determinación sobre los calendarios del tiempo, fue asombrosamente corto.
Si acaso podemos ajustarlo a las efemérides, el siglo XX como tal, parte de alguna manera con la Primera Guerra Mundial en 1914, la Gran Guerra principio del fin de los viejos imperios, y culmina con la Caída del Muro de Berlín en 1989, seguido de la disolución del bloque soviético en 1990-1991 y el final de la Guerra Fría, al menos como la habíamos conocido hasta entonces. Todo aquello que ocurrió antes de aquel período dentro del mismo siglo, parece ser más bien un tránsito desde el mundo decimonónico al nuevo; y todo lo que sucedió después, en cambio, no se ofrece más allá que sólo como su consecuencia, ya diluyéndose sobre el aspecto que configurará al mundo del siglo siguiente... Nuestro siglo XXI.
Fue el siglo XX, por lo tanto, un paso vertiginoso, veloz, muy concentrado y enérgico, en el que el vértigo del progreso nos llevó varias a veces a creer posible establecer arbitrariamente y en presente, el inicio de una nueva época o era en la humanidad, pero que no tardaba en ser desplazada por otra aún más novedosa y audaz, y que demarcamos en su momento con hitos como explosión industrial del plástico, la el auge computacional, la energía atómica, la llegada del hombre a la Luna o la creación de las redes digitales mundiales. La humanidad no sabía, pues, que era el período completo del aquel siglo el que acabaría impulsando a esta nueva época, esta en la que actualmente vivimos, disfrutando y/o padeciendo del legado de la pasada centuria en todos sus aspectos y alcances.
La historia del Movimiento Nacional Socialista de Chile (MNS Chile) estuvo en esta misma curiosa sintonía del siglo XX, como rotunda fracción del mismo: intenso, dinámico, intrépido, a veces violento y muchas veces trágico. Tuvo la característica de ocupar, además, un segmento de nuestra historia que era aún transicional, precisamente desde el siglo anterior al XX, con un Chile dependiendo aún de ciertos órdenes sociales y económicos que estaban en caída y dejando atrás otros. Sólo como ejemplo, cabe recordar la otrora próspera industria salitrera, ya en retirada en esos días.

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