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martes, 20 de septiembre de 2016

ORIGEN DEL NOMBRE DE LA CALLE GALÁN DE LA BURRA, HOY ERASMO ESCALA (Y ALGO SOBRE EL HALLAZGO DE SU PASADIZO SUBTERRÁNEO)

Coordenadas: 33°26'44.51"S 70°40'24.19"W (lugar del hallazgo en Erasmo Escala)
Hallazgos de pasadizos subterráneos en Limache, sumando casi 4 kilómetros de galerías del subsuelo que parten en la antigua Casona Patronal Eastman y que se pierden hacia distintos puntos de la ciudad, calentaron este año el tema de los subterráneos perdidos que existen en Chile, algunos reales, otros fantásticos y no pocos surgidos sólo de interpretaciones equivocadas de los hallazgos. En este caso, los limachinos tenían ya una vieja leyenda relativa a su supuesta existencia, que consideran ahora confirmada. Los túneles reaparecieron durante trabajos municipales realizados por trabajadores en la ex hacienda, a principios del mes de julio de este año.
Pasó una o dos semanas y, para sorpresa de todos, un nuevo encuentro con el pasado subterráneo llamó la atención de reporteros y aficionados a estos temas: se hizo público el hallazgo de un pasadizo de arco en forma de cañón en muy buen estado, que apareció durante las excavaciones para la construcción del Centro de Salud Familiar (CESFAM) en calle Erasmo Escala llegando a Libertad, hacia la quincena del mismo mes de julio de 2016.
Sin embargo, fue en los despachos y notas sobre este hallazgo que circuló una información que estimo imprecisa sobre el nombre antiguo de la calle Erasmo Escala, a pesar de haber sido proporcionada por expertos: que antaño era denominada Calle del Burro. Anda cerca esta aseveración, pero creo que no es la exacta, así que echaré un repaso acá a la singular historia que dio origen a su auténtico nombre zoológico o totémico: Calle del Galán de la Burra.

sábado, 17 de septiembre de 2016

ZARKO, LA MASCOTA DEL BUQUE DE TIERRA EN AVENIDA CUMMING

Coordenadas: 33°26'31.31"S 70°40'5.12"W (entrada del "Ocean Pacific's")
Desde que comencé a publicar acá artículos sobre la historia perruna chilena y el valor cultural del perro quiltro, además de la "cuestión social" de los canes en nuestra semblanza nacional, me he impuesto también la tarea de recordar casos de perros populares que he alcanzado a conocer o de los que tengo registro y que formaron parte de nuestro folklore urbano. Hace poco publiqué algo sobre Spike, por lo mismo, el famoso y mediático perro de las campañas de una compañía de gas, fallecido no tantos meses ya.
Este desafío ha tenido sus premios, como el haber sido ganador de una Mención Obra Inédita en el Concurso Literario "Escrituras de la Memoria" del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, por mi trabajo titulado "Cronicanes: Huellas de perros en el pavimento de la chilenidad" basada precisamente en estos estudios sobre perros históricos chilenos. Sin embargo, también existe una parte ingrata: la de tener que mantener actualizadas reseñas sobre perritos populares que ya partieron, como es el caso del que procederé a relacionar ahora.
Era un can con el color del café con leche el que estaba allí, en la sede Buque Madre del restaurante "Ocean Pacific's" de avenida Ricardo Cumming, número 221, en Santiago, desde que abrían las puertas. Era imposible adivinar los antecedentes raciales de este perrito gordo y patas un poco cortas: algo de labrador, quizás; algo de Cocker spaniel, tal vez; mucho de quiltro, seguro.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

BOCADO DE DAMA O PAN MACARENA: UNA SUBVALORADA CARICIA A LOS SENTIDOS

El pan denominado bocado de dama o pan Macarena, es toda una curiosidad de la historia de la panificación en Chile, a diferencia de lo que hemos visto hace no mucho en este blog sobre en el caso de la marraqueta y su muy posible influencia francesa y española. Tengo entendido que alguna vez se le denominó también pan rosa blanca y pan Pilar, a nivel más popular, y que algunos supermercados lo ofertan impropiamente como pan rosita y pan de milagro, que corresponden a otros tipos.
Para ser precisos, el bocado de dama o Macarena, también llamado pan milagro, un pancito de tamaño mediano y con una característica estructura espiral, de miga blanca y sabrosa. Hace pocas semanas, a propósito de la controversia sobre las restricciones que amenazarían la continuidad de producción de la cotizada marraqueta, un experto español entrevistado en vivo por un noticiario chileno, proponía que el pan culturalmente más valioso y distintivo de nuestro país debía ser el bocado de dama y aquél por el que se le consultaba, a pesar de la popularidad y masividad de las marraquetas en el comercio por sobre cualquiera otra variedad de panes.
Además de la base de agua, harina, sal y levadura, la preparación del bocado de dama involucra ingredientes como azúcar y, en algunos casos más domésticos, un poco de leche. La consistencia y la definición de las capas del rollito de masa, la facilitaría la margarina o manteca que se agrega a la mezcla. Su fermentación dura de 30 a 45 minutos, y aunque su masa tiene cierto parecido a las hallullas, su presentación resulta mucho más interesante a los sentidos.

viernes, 9 de septiembre de 2016

PABLO DE ROKHA: LA ODIOSA E INSOPORTABLE GENIALIDAD DEL POETA

Esta fotografía de Pablo de Rokha tomada hacia 1965 y quizás la más famosa del vate, pertenece al fotógrafo Tito Vásquez Pedemonte, precursor de la renovación del Foto Cine Club de Chile (junto a Enrique Alfonso y a los hermanos Alaluf), fallecido en 1990 a los 83 años. Lo destaco para contribuir al conocimiento sobre el autor de tan célebre imagen.
Por alguna razón, los períodos de fiestas de septiembre no han logrado sacar a nuestras tradiciones culinarias de lo más reducido y elemental que conocemos en el comercio: la empanada, la carne a la parrilla, la versión chilena de los anticuchos y los rebautizados choripanes (chorizo en marraqueta). La simplicidad de la gula centralista, derivada de comidas del rancho y del comedor de cuarteles quizás de tiempos coloniales, no ha permitido un buen rescate "dieciochero" de la exquisita y variada cocina de provincias, costera y rural, que podría ampliar la variedad de las cocinerías en las fondas y ramadas de Fiestas Patrias, obcecadas en no apartarse del fogón o de la asadera.
Coincidentemente, el fallecimiento de don Pablo de Rokha, cumple un nuevo aniversario en estos días. Como genio iracundo que fue, él sí tuvo la capacidad de asimilarse en el folklore gastronómico, desde los ojos del poeta, mucho tiempo antes que Pablo Neruda publicara sus odas a las cebollas o los cadillos de congrio, y antes aun de que autores como Oreste Plath y Alfonso Alcalde comenzaran a ponerle atención a esta parte del costumbrismo alojado en ollas y cacerolas del pueblo o del campo.
Carlos Díaz Loyola, después llamado Pablo de Rokha, nació en el seno de una numerosa familia de agricultores de Licantén, en la Región del Maule, el 17 de octubre de 1894. Tras estudiar en Talca, época en la escribe sus primeros poemas con los pseudónimos Job Díaz y Amigo Piedra, se trasladó a Santiago poco después de pasados los días del Primer Centenario, terminando sus estudios en humanidades.