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viernes, 15 de enero de 2016

HISTORIAS, ERRORES Y TERRORES DEL CÉNTRICO Y LEGENDARIO PORTAL FERNÁNDEZ CONCHA

Imagen de la Plaza de Armas desde la torre del Palacio de la Real Audiencia, con todo el frente del Portal Fernández Concha a la vista, hacia el cambio de siglo.
Coordenadas: 33°26'19.11"S 70°39'1.32"W
Ya he comentado -en una entrada del mes pasado- la historia del Portal de Sierra Bella, la antigua residencia y centro comercial del Tesorero Pedro de Torres y Saá, que desde tiempos coloniales se encontraba en el costado Sur de la Plaza de Armas y cuya época termina con un incendio del 1° de mayo de 1869 que significó su demolición y la construcción del Portal Fernández Concha, del que ahora nos ocuparemos.
Hay muchas equivocaciones rotundas rondando como información histórica sobre este edificio del actual portal, las que con modestia pretendo despejar en parte, ahora, especialmente en asuntos de fechas y nombres involucrados.
Como preámbulo, cabe recordar que hacia 1850, aproximadamente, el inmueble del portal colonial (anterior al actual) había pasado a manos de doña Carmen Vásquez de Acuña y Messía, X Marquesa de San Miguel de Hijar y VI Condesa de Sierrabella, como única heredera de la familia originalmente dueña. Ella era la esposa del acaudalado y aristócrata señor Manuel de Santiago Concha, y ambos administraban la casa cuando, en 1869, el señalado incendio destruyó casi completamente el lugar permitiendo que un nuevo proyecto inmobiliario fuera realizado en el mismo sitio de la céntrica manzana. Así nacerá el Portal Fernández Concha, y no de otra forma.
La dirección del portal es calle Compañía 960 y, a diferencia del Portal Bulnes al costado oriente de la Plaza de Armas, este edificio es propiedad privada. Protegido por la declaratoria de Zona Típica para la Plaza de Armas y el Congreso Nacional de Santiago, por Decreto Supremo N° 1.551 del 3 de diciembre de 1986, además de ser categorizado como Inmueble de Conservación Histórica, el Portal Fernández Concha hace tiempo me viene penando con la necesidad de publicarle una entrada de texto e imágenes, que será precisamente ésta.

sábado, 9 de enero de 2016

CUADRO A CUADRO: LOS MOSAICOS DEL METRO DE SANTIAGO Y LAS SOMBRAS DE PELIGRO

Trabajador armando los mosaicos y baldosines de un acceso del Metro en los años setenta (Fuente imagen: plataformaurbana.cl).
Desde el año 2011 debo un compromiso de completar este artículo, referido a los mosaicos de las Líneas 1 y 2 del Ferrocarril Metro de Santiago de Chile, con el que vuelvo a la esencia de la investigación de historia urbana que es matriz de este blog. La postergación fue por un hecho feliz, sin embargo: el buen resultado de la campaña impulsada por el inquieto Ramón Rivera Notario y sus sitios Ripituc (ripituc.tumblr.com y www.ripituc.blogspot.com), cruzada que puso atención pública en la necesidad de dar rescate a estas históricas piezas y que llegó a buen puerto, haciendo menos urgente difundir la "puesta en valor" de las mismas ante la amenaza de que fuesen removidos.
Los mosaicos de los muros, pasillos, andenes y pretiles del Metro tienen una relación emblemática con la industria nacional: fueron un producto industrial chileno para revestimientos de gres cerámico, de la desaparecida fábrica IRMIR con su planta en calle Las Dalias 2723, en el Barrio Industrial de Macul. La empresa había sido fundada en 1948 por el inmigrante italiano Gastone Marsanich, paseando por el éxito durante 30 años más al ser la única firma que ofrecía esta clase de materiales. Fue trabajo chileno y para chilenos, en otras palabras, gracias a aquel hijo de La Bota llegado a nuestra tierra.

viernes, 8 de enero de 2016

HISTORIA DEL PALACIO DE LA REAL CASA DE ADUANAS DE SANTIAGO, ANTES DE SER EL MUSEO DE ARTE PRECOLOMBINO

Palacio de la Real Aduana o Palacio de los Tribunales Viejos, en postal fotográfica impresa hacia los años del Primer Centenario.
Coordenadas: 33°26'20.10"S 70°39'7.98"W
Tengo un montón de datos y anotaciones inconexas con lo que iba a ser información introductoria para un trabajo sobre la historia del Museo Chileno de Arte Precolombino en Santiago, en calle Bandera con Compañía, referida a la época en que su edificio era identificado todavía como el Palacio de la Real Casa de Aduanas más que el centro museológico que es ahora. Los reuniré todos acá, a continuación, para publicarlos en este artículo único y, bueno, deseando que pueda servir.
El inmueble es uno de los más grandes que se conservan en pie desde tiempos coloniales, resistiendo el permanente baile de los terremotos, del envejecimiento y del propio instinto destructor de nuestra sociedad, tantas veces confirmado. Sin embargo, antes de levantarse el edificio, este terreno ya tenía su propia historia ligada a los primeros tiempos de la ciudad, dada su proximidad al corazón histórico urbano y fundacional de la Plaza de Armas y a sus centros administrativos. Había sido concedido hacia 1550 ó 1555 al vecino fundador y encomendero don Juan de Cuevas y Bustillo, para construir allí su solar todavía en el período de los orígenes del Santiago de la Nueva Extremadura. Don Juan llegaría a ser el primer Corregidor de Santiago, años después, falleciendo hacia 1590 aproximadamente.