sábado, 30 de enero de 2010

QUIMANTÚ: LA EDITORIAL DE LOS "MINILIBROS" CREADA PARA "NOSOTROS LOS CHILENOS"

Coordenadas: 33°26'8.31"S 70°38'3.78"W
En mapudungún, Quimantú significa algo así como Sol de Sabiduría, según se interpreta del diccionario español-mapuche de Dióscoro Navarro: Kimn es Saber o aprender, y Antü es Sol. Por eso fue escogido tal nombre para aquella casa editorial que escribiría otro importante suceso en la historia cultural de Chile, no obstante que su vida fuera tan efímera. Más que un Sol, fue una estrella fugaz.
La idea de crear la Editora Nacional Quimantú nace hacia fines de 197o, cuando el recién asumido Gobierno del Presidente Salvador Allende decidió fundar una editorial propia y de orientación popular, sobre los cuarteles de la antigua e histórica casa Zig-Zag. Esto estaba enmarcado en un proyecto mayor llamado "Plan de Democracia Educacional", de orientación cultural y política, al que autores como Bernardo Subercaseaux le atribuyen, además, una intención real de expandir comercialmente las funciones del Estado, haciéndole participar más en áreas productivas e industriales.
El concepto central expresado en una editorial con las características de Quimantú, fue producir masivamente documentos de lectura dirigidos a las clases con menos acceso a la literatura, a precios que pudiesen ser altamente convenientes para el público. Y, en efecto, lo consiguieron.

lunes, 25 de enero de 2010

RECORRIDOS DE LOS ANTIGUOS TRANVÍAS DE SANTIAGO, MÁS ALGUNAS IMÁGENES (DE ÉPOCA Y DE LOS RESTOS DE RIELES EN LA ACTUALIDAD)

Plaza Argentina de la Estación Central. Imagen tomada el 27 de marzo de 1920.
Ya hemos hablado antes de los recorridos de la locomoción colectiva que se mantuvieron por largos años en la ciudad de Santiago de Chile y que llegaron a ser parte de nuestra cultura nacional: Tropezón-Carrascal, Pudahuel-Pedro de Valdivia, Ovalle-Negrete, Matadero-Palma, Carrascal-Santa Julia, Recoleta-Lira, Catedral-Lourdes, etc.
Todos ellos desaparecieron con las últimas reordenaciones del sistema y la irrupción del nefasto Transantiago que, además de liquidar innecesariamente varios de los recorridos que tradicionalmente existían en lugar de modificar sus trazados, alteró la característica de los largos tramos que solían abarcar estas líneas de microbuses que atravesaban la ciudad, aunque con el problema de que la mayoría de ellos pasaban por los saturados tramos del Centro de Santiago, en la Alameda Bernardo O'Higgins entre Plaza Baquedano y Estación Central, generando colas terribles y una espantosa congestión que, esperamos, sea resuelta con el nuevo sistema, aunque esto se corrigió sólo parcialmente.
Lo que muchos desconocen, sin embargo, es que la mayor parte de estos recorridos que cruzaron la ciudad por tantos años, provenían de los trazados del antiguo sistema de locomoción colectiva remontado al tiempo del servicio de tranvías, trolebuses y los primeros autobuses de transporte de pasajeros que se implementaron en el país. De hecho, al revisar los nombres de estos recorridos, se advertirá que algunos de ellos conservaban los mismos nombres que llegaron a ser tan populares en la locomoción colectiva santiaguina, hasta las recientes reformas de todo el sistema.
Tenemos a mano tres fuentes interesantes sobre estos primitivos recorridos del sistema de transporte urbano manifiestos en las líneas de tranvías, autobuses y micro-omnibuses que se registran en los siguientes documentos:

jueves, 21 de enero de 2010

EL PRIMER CASO DE "CORRUPCIÓN" Y "USO ILÍCITO" DE CAUDALES EN LA POLÍTICA CHILENA (UNA PROPUESTA MEDIO EN SERIO Y MEDIO EN BROMA): UN ESCÁNDALO FINANCIERO DE 1547

Don Pedro de Valdivia (1497-1553): El primer "político" que, a ojos de escandalosos y tremendistas, pudo jugarle chueco a la sociedad santiaguina (aunque bastante menos de cómo nos la juegan ahora).
En varias ocasiones he admitido abiertamente en este blog mi aversión a la tradicional política partidista, o más bien lo entendido como el sectarismo de la politiquería que invade nuestra sociedad, como lo haría el mar en un buque que se hunde solo.
Considero, de hecho, que cualquiera que presuma de ser amante de la vida cultural y patrimonial de Santiago o de Chile en general sabe que la sombra siniestra de la baja política y sus intereses particulares no reconocidos han sido uno de los factores de mayor daño histórico sobre nuestra ciudad, arrasando la arquitectura, destruyendo tradiciones, aplastando buenas iniciativas de recuperación o mantención, corrompiendo el arte urbano y reduciendo el financiamiento de los proyectos sociales a meras ecuaciones camaradería, amistocracia y oportunismo. En cierta forma, el adjetivo de lo político equivale a una expresión peyorativa, en nuestro lenguaje: la tendencia es que el animal político termine siendo más animal que político, precisamente.

miércoles, 20 de enero de 2010

UN HERMOSO CUADRO CASI DESCONOCIDO DE LA SARGENTO CANDELARIA PÉREZ

Coordenadas: 33°26'58.24"S 70°39'8.40"W
Es curioso: la más bella y expresiva de las representaciones de la heroína chilena Candelaria Pérez (1810-1870), es la menos conocida de las que existen y de las que están publicadas regularmente en las fuentes históricas. De hecho, la imagen de este hermoso cuadro ni siquiera existe en la Internet, según nos parece.
Se trata de un enorme óleo ubicado en el primer piso de las dependencias de la Caja Previsional de la Defensa Nacional (CAPREDENA), servicio de salud pública ubicado en el edificio de Paseo Bulnes con la esquina de Eleuterio Ramírez, homenajeando a la cantinera héroe que alcanzó ribetes de leyenda en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839), y cuya victoria en Yungay que hoy se celebra con la propia institución del Día del Roto Chileno.

sábado, 16 de enero de 2010

LA CIUDAD Y LOS PERROS, PARTE TRES (COLA): LA RESTAURACIÓN MORAL DEL "QUILTERRIER" CHILENSIS

Imagen de los archivos de la Biblioteca Nacional, con una escena de René Ríos, futuro "Pepo", en el regazo de su padre en 1912. Están acompañados de un perro de la familia del que se sospecha la inspiración que lo llevaría a crear, años más tarde, al personaje Washington, el perro "quilterrier" chileno de la tira cómica "Condorito".
En los posteos anteriores sobre "La ciudad y los perros", hemos hablado de los contenidos místicos que existen en torno a la tradición jacobea "canina" del Apóstol que da nombre a nuestra ciudad, y la historia de los perros chilenos a lo largo de nuestra existencia como país, desde la colonia hasta nuestros días.
Hace pocos años, la Asociación Gremial de Criadores y Expositores de Perros de Chile consiguió que fuese reconocida en una primera etapa de validación la raza del Terrier Chileno e inscrita por el Kennel Club de Chile. En abril de 2005 se realizó la primera exposición dedicada especialmente a la raza y, si bien la Federación Cinológica Internacional no lo reconoció como raza sólo por este acto, sí dio la venia a la inscripción realizada por el Kennel Club del Terrier chileno, también conocido como el "perro ratonero", a la espera que se oficialice su reconocimiento formal e internacional como raza.

martes, 12 de enero de 2010

GUÍA TÉCNICA DEL BUEN BORRACHO: GALERÍA DE LOS MÁS COTIZADOS "TERREMOTOS" DE LA CIUDAD (TERCERA PARTE)

He descubierto que lo único bueno de estar desempleado a mi edad es que estas pequeñas licencias viciosas con sabor a pipeñito blanco Italia duelen al orgullo mucho menos de lo que duelen al bolsillo... Así que, como soy muy generoso conmigo mismo ("dar hasta que duela"), me ha sobrado tiempo para completar esta tercera guía "terremotera" para todos nuestros leales seguidores de la religión del Veritas et Terraemotus.
Así pues, tras el éxito de nuestra primera lista de los mejores y más famosos "terremotos" de Santiago, que tuvo como secuela una segunda lista terremotera con picadas, presentamos ahora la tercera guía para borrachines de la ciudad con nuestros mejores datos para encontrar, degustar y regurgitar este maravilloso trago nacional a base de vino pipeño y helado de piña, símbolo de la cultura popular que, a estas alturas, ya merecería ser sacado de la coctelería informal y ser reconocido como oficialmente. Entre tanto, también hemos hecho un sentido réquiem por todos los "terremotos" desaparecidos y que alguna vez estuvieron entre nosotros, publicado aquí a fines del recién pasado año.

sábado, 9 de enero de 2010

"THE LORDS OF ATARIS": RECUERDOS DE UN SANTIAGUINO SOBRE LOS JUEGOS DE BILL WILLIAMS Y DE UN CLUB DE ADICTOS

Una computadora Atari con sus periféricos (fuente imagen: masnick.com)
Esta entrada es sólo para nerds de los años ochentas... Advierto que cualquiera que no haya compartido la ñoñería de mi generación seguramente se aburrirá como ostra leyendo esta lata.
Bien, parto comentando que Bill Williams nunca vino hasta Santiago de Chile... Es más: probablemente nunca supo que existía esta capital gris en algún lugar del planeta, aquí en las pompis del mundo. Sin embargo, tampoco llegó a enterarse de cómo llegaron a influir sus obras, sus ingenios y sus creatividades desbordantes y prodigiosas en este rincón; cómo sus videogames marcaron a toda la rebanada ñoña de una generación completa, abriéndole las puertas a los mercados de las consolas de juegos y empujando hacia las ciencias informáticas a miles de futuros ingenieros, hoy titulados y nostálgicos de los años del Atari 2600 ó el Atari 800 XL, el computador casero con el que tantos nos introdujimos en el mundo digital.
Eran los años ochentas, esos que tantas rentables melancolías reportan a los medios de comunicación actuales. En nuestro Atari comenzó a repetirse un nombre; una firma en los mejores juegos: Bill Williams. Aparecía en "Alley Cat", "Salmon Run" y "Necromancer", tres clásicos inmortales de los tiempos del disco floopy y del lenguaje Basic. Allí lo teníamos, en nuestros televisores (consolas y computadores Atari se conectaban a la tele, pues no incluían monitores), en esas famosas tardes de juego frenético, durante la adolescencia.

Nos recuerdo metidos en nuestra estrecha pieza, allí en el "Club Atari" (como nos llamaban parodiando a un club real), con varios conocidos y amigos que, finalmente, tomaron para sí los oficios de la informática, como el Shugar Cherubini, amigo del programador que por entonces se hacía llamar Diamante Omega y que también llegó a nuestro salón de la fama en alguna oportunidad.

sábado, 2 de enero de 2010

EL EDIFICIO CUSTODIADO POR UNA GÁRGOLA

Vista de época del edificio, publicada en el estudio "La Arquitectura Moderna en Chile", de Max Aguirre y Miguel Ángel Baldellou, de la Universidad Politécnica de Madrid (2004).
Coordenadas: 33°26'13.32"S 70°38'10.95"W
Existe una obra de Luciano Kulczewski que parece resumir, en una unidad más bien simple, todo el talento que este extraordinario arquitecto nacional, que constituye uno de los principales configuradores del aspecto artístico y la estética del Santiago moderno, especialmente en el sector de Parque Forestal y alrededores, justo donde se encuentra el objeto de nuestra atención.
Se trata del Edificio de la Gárgola, de Merced 84 a pasos de la Plaza Baquedano, una maravilla artística así llamada por la figura de una gárgola que la custodia desde el borde de la terraza en su altura, con rasgos híbridos entre felino y reptil. Comparando este detalle con las otras gárgolas de las estaciones-castillos del funicular en el Cerro San Cristóbal, también nacidas desde los tableros del afamado arquitecto en 1921-1922, queda claro que Kulczewski tenía una pasión especial por dicha clase de figuras, sin dudas recogida de la visible influencia del gótico en sus obras. A diferencia de otros, sin embargo, las usaba en forma lúdica, casi caricaturesca, y no con la sobriedad grave y solemne ni los contenidos crípticos recurridos entre los arquitectos más tradicionales.
Luciano Kulczewski García (1898-1972).
Curiosamente, esto no ha impedido que algunas publicaciones hayan confundido este Edificio de la Gárgola con el de la Casa de las Gárgolas, ubicada en Vicuña Mackenna esquina Viña del Mar, quizás porque (además de las gárgolas) su numeración también es 84. Incluso aparece mencionada en fuentes periodísticas de la internet esta última obra, como una de las principales de Kulczewski, cuando en realidad perteneció al arquitecto Eduardo Costábal.
Tanto por su diseño de evidente estilo Art Deco como por sus colores pasteles amagentados y ornamentaciones de fachada, esta estrecha construcción es un símbolo en este barrio, tan ligado a la obra de Kulczewski.