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martes, 28 de diciembre de 2010

CRÓNICA DE "EL BURRO": TODO UN SÍMBOLO DE LOS BUENOS AÑOS DEL PUGILISMO CHILENO

Imagen del "Burro" publicada por Francisco Mouat en "Chilenos de Raza".
Coordenadas: 33°27'22.34"S 70°38'57.27"W (Teatro Caupolicán) 33°27'2.38"S 70°40'28.81"W (Ex Estadio Chile)
Eran ya los años setentas, regresando los tiempos dorados del boxeo olímpico chileno, según parecía. El Teatro Caupolicán y luego el Estadio Chile ofrecían encuentros todas las semanas: Canal 13 transmitiría "Noches de Boxeo" y la estación de Televisión Nacional de Chile hacía lo propio con "Boxeo Mundial". El martes era el día de las peleas de gala.
El medio era oscuro, sin duda: las apuestas, los resultados arreglados y las tretas más extrañas se daban a veces en esas salas rodeadas por el exaltado público y la densa marea de los humos de cigarrillos. Pero también llegarían allí los grandes del pugilismo nacional: Martín Vargas, Jaime "Motorcito" Miranda, Héctor Velásquez o Benedicto Villablanca. Relató alguna vez un veterano Renato González, el inolvidable Míster Huifa, o la voz maravillosa de Sergio Silva Acuña; y gran parte de la actividad sería financiada también por el próspero empresario cubano-español Ricardo Liaño, verdadero magnate del deporte y del espectáculo nacional (fama real o inventada), que terminó sus tristes días pobre y olvidado en una modesta pieza arrendada del Barrio Mapocho.

sábado, 25 de diciembre de 2010

EL RECURRENTE SÍMBOLO DE LAS PIÑAS DE PINO EN LA ORNAMENTACIÓN URBANA

Cono de pino del Báculo de Osiris.
Hace cierto tiempo, un lector de mi blog Urbatorivm, don Daniel Marín, me invitó a reconocer las decoraciones de simbólicas piñas de pino que existen en dos edificios de Santiago en una misma cuadra de calle Huérfanos, entre Bandera y Morandé. No resistimos la tentación de ir derechito a los lugares descritos y, de pasada, hundir las narices en toda la documentación de que disponemos sobre el sentido y significado de los símbolos florales en la arquitectura y la decoración urbana. En este caso, por supuesto, al símbolo de las piñas de árboles coníferos.
Curiosamente, he descubierto en el camino que conocía bastante bien ambos edificios señalados por el lector como aquellos que refugian piñas de pino en su decoración. El que corresponde al BCI de Huérfanos esquina con Morandé, que visité durante los primeros trabajos de juventud, haciendo trámites para una oficina de inversiones. Efectivamente, en las ventanas exteriores, a modo de falsos balcones de estilo clásico-colonial, se encuentran piezas simétricas conformadas por dos bucles y una piña conífera al centro.
El segundo lugar, casi vecino y ubicado en la esquina de Huérfanos con Bandera, es del Edificio Pacífico y en sus dependencias se encontraban antes, si mal no recuerdo, los archivos microfilmados de la Biblioteca Nacional, que también visité algunas veces hacia inicios de los noventas. Los cuatro "báculos" a los que se refirió el lector cuando me contactó, son las columnas en los vértices de bronce de la reja que rodea el acceso al subterráneo de la galería comercial, me parece que con dirección a un desaparecido cine. En los bajos de este edificio está también el célebre "Bar Nacional".

viernes, 17 de diciembre de 2010

LA PLAZUELA PATRICIO MEKIS Y LA CENTENARIA FUENTE DE LOS NIÑOS FRENTE AL TEATRO MUNICIPAL

Vista de la antigua plaza, cuando sus palmeras aún eran pequeñas.
Coordenadas: 33°26'25.33"S 70°38'51.96"W
Una de las razones que se arguyeron para la gran remodelación de la Plaza de Armas de Santiago, hacia el último cambio de siglo, fue despejar la vista de los edificios históricos más importantes del entorno, especialmente del lado Norte y Poniente, pues los árboles estaban demasiado encima de sus fachadas. Esta motivación se comentó como una idea fresca y novedosa basada en criterios innovadores sobre el aspecto de las ciudades y la integración del crecimiento urbanístico con el elemento histórico base.
Sin embargo, la ciudad ya tiene ejemplos muy antiguos de este mismo caso de despeje visual, sea por azar o por criterios arquitectónicos concretos. Uno de ellos es el de la Plazuela Mekis, cuya área abierta en la esquina de la calle Agustinas con San Antonio facilita la vista e imposición de la fachada y el frontón del Teatro Municipal, al frente, y del Palacio Subercaseaux y el ex Edificio Club Hípico.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

FOLKLORE, "FAKELORE" Y EL MITO DEL SUBTERRÁNEO DE LOS JESUITAS

Antigua imagen del Salón de Honor del ex Congreso Nacional de Santiago.
¿Folklore "falso" o folklore "en gestación"? Es una pregunta que me hago con frecuencia al enfrentar lo que otros llamarían simplemente como fakelore, casi como un anatema.
El investigador norteamericano Richard Dorson hablaba -hará unos 50 años- del fakelore, término que suponemos por él acuñado y que usó para referirse a ciertas historias de factura reciente pero que se presentan al público y hasta se popularizan como relatos tradicionales del folklore histórico o del costumbrismo, ya sea por impostura, engaño, creencia o simple suposición. Abundan en ciertos contenidos de venta de algunos productos por ejemplo, especialmente aquellos que se basan en el respaldo de lo tradicional (vinos, licores, restaurantes e incluso marcas de ropa) como parte del respaldo histórico que se procura a la calidad de su oferta. Un caso típico en este sentido, es el que se inventa como origen de ciertas marcas populares, como piscos, lácteos o cigarrillos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

EL CALUGÓN "PELAYO" Y SU HAZAÑA EN EL COMERCIO POPULAR CHILENO

Publicidad especial del producto, en 1988.
Los calugones "Pelayo" cumplen cerca de treinta años en el mercado chileno, y siempre en el mismo ámbito de venta: kioscos, locales de barrio y vendedores de golosinas en el transporte público, no obstante que ya hayan llegado a expendios más modernos.
No conozco un producto más popular y que haya sobrevivido por tanto tiempo en esta clase de oferta "de calle", salvo quizás los caramelos "1/2 hora", aunque estos se redujeron considerablemente de la venta en la locomoción colectiva hace tiempo, casi desapareciendo de ese ámbito en particular.
Aunque su creador comenzó a vender las primeras calugas de su factura casi 15 años antes, "Pelayo" es un símbolo especialmente asociado a los años ochentas; niñez, adolescencia o juventud de al menos dos generaciones. Eran los tiempos cuando competía en la venta de los microbuses con otros productos como los biscochos "Merendina", "Milonga" y "Rayitas", además de unos extraños caramelos llamados "Pololeando" (unas pastillas de colores, sin mucha gracia) y los primeros bombones "Privilegio" que aparecieron para el público masivo.

sábado, 20 de noviembre de 2010

"EL CORTEJO" (UN CUENTO DE MI AUTORÍA)

(Imagen: "La Tercera de la Hora")
Éste es el cuento breve titulado "EL CORTEJO" de mi autoría (Cristian Salazar Naudón), que fue seleccionado y publicado en el libro “101 cuentos rescatados del cementerio”, de Editorial Los Seis Antonio, en noviembre de 2010:
El cortejo baja por Arzobispo Valdivieso al camposanto. Inesperadamente, no cruza Recoleta: dobla al “Quita Penas” con cajón y todo, horrorizando a los clientes.
- ¿Se sirven algo? –balbucea el mozo al principal deudo, mientras se llenan las mesas.
- Cerveza… Para todos.
Brindan por horas. Fiesta y desorden duran hasta que recuerdan retomar su ruta al cementerio.

jueves, 18 de noviembre de 2010

LA MÍTICA "LOCA MARIÓN": MUJER DE LA NOCHE, CON LA LUNA EN LOS OJOS Y CICATRIZ EN EL ROSTRO

Coordenadas: 33°27'4.32"S 70°38'18.23"W (barrio Los Callejones)
Hubo por ahí por entre los años treintas a cincuentas en la Capital de Chile, más específicamente en el Barrio Matadero que comenzaba por allí por 10 de Julio, una formidable mujer de la noche y del mercado del placer clandestino, recordada para la posteridad por su pseudónimo "artístico" de trabajadora sexual: la Loca Marión.
Esta mítica prostituta, que algunos recuerdan como una bella mujer esbelta y otros como una ruda gorda corpulenta (quizás sea la misma, en dos etapas de su dura vida) fue todo un símbolo del barrio, llegando a tener gran popularidad entre residentes y clientes. Paseaba fantasmalmente por los sectores conocido como Los Callejones, por allí cerca de 10 de Julio y la calle llamada después Ricantén (o Licantén), actualmente Ricaurte, vecindario del que prometemos hacer un futuro posteo de texto, especialmente dedicado a su historia "roja".

viernes, 5 de noviembre de 2010

LA POMPA ITALIA DE LA ALAMEDA, PARA LOS MÁRTIRES DE 11ª COMPAÑÍA DE BOMBEROS

Fotografía de 1929 de la barraca de la Compañía Maderera Villanueva, en la esquina de Alameda con Libertad. Fue en el incendio de este edificio, el 14 de noviembre de 1933, que Antonio Secchi encontraría la muerte y la gloria.
Coordenadas: 33°26'56.10"S 70°40'22.50"W (lugar del incendio) 33°26'57.11"S 70°40'21.61"W (monolito)
En la Alameda Bernardo O'Higgins, a la altura de las calles Abate Molina y Libertad, se encuentra en el bandejón central una curiosa instalación rodeada de un florido jardín de colores, conocida como la Pompa Italiana o la Pompa Italia, allí junto a la Estación Metro Unión Latinoamericana.
Con alusiones evidentes a la simbología patria itálica, homenajea a la 11ª Compañía de Bomberos de Santiago de Chile, más conocida como la Pompa Italia. Esta compañía fue fundada en 1914 por iniciativa del ciudadano-italiano Ricardo Federicci Botto, tomando el número 11 que había dejado libre una anterior compañía de bomberos fundada en 1893, pero disuelta dos décadas más tarde por razones disciplinarias. Su idea era que el grupo estuviese compuesto exclusivamente por ciudadanos italianos o descendientes directos de ellos.

martes, 19 de octubre de 2010

"EL PIPEÑO": EL PARAÍSO DE LAS PIPAS EN BARRIO FRANKLIN

Interior del bar en 1997, con el entonces patrón Miguel Pérez, hijo del fundador don Tidelio Pérez (Fuente imagen: diario "La Tercera").
Coordenadas: 33°28'23.90"S 70°38'3.09"W
En 1962, el tren todavía atravesaba la ciudad de Santiago cortándola por la actual calle Placer en el vecindario de Franklin, allá en las lindes del ex Barrio Matadero. Ese año, a una cuadra de las líneas ferroviarias, el matrimonio Pérez-Alarcón inauguró una cantina que estaba destinada a ser uno de las más importantes de nuestra metrópoli. Primero con piso desnudo y paredes vetustas, allí en la proximidad del famoso Persa Biobío, sus pipeños de la zona del Maule le han dado fama nacional y un prestigio que sólo comparten los mejores locales de comida y tragos típicos de Chile.
Mucho ha cambiado este barrio desde entonces: los trenes ya no pasan por él; varias fábricas han sido cerradas y el comercio se desplazó más bien hacia el lado de Gran Avenida. Sin embargo, el restaurante y cantina "El Pipeño" sigue allí, en la misma esquina de Tocornal 2207, con calle Biobío, tras esa puerta metálica que le valió el apodo de "El Portón de Lata", como se le conocía hasta hace algunos años cuando cerraba esas puertas por las noches para dejar guardados a todos sus enfiestados comensales.

jueves, 9 de septiembre de 2010

UN DUELO DE CAÑONES (O DE "CAÑONEO", MEJOR DICHO) CON D'JANGO

Coordenadas: 33°26'44.41"S 70°38'53.54"W
Hace rato que quería insertar acá alguna entrada con relación al bar-restaurante "D'Jango", de Alonso de Ovalle 871, en la cuadra ubicada entre San Francisco y Serrano. La popularidad que, por alguna razón, ha vuelto a tener este local en el último tiempo, me motiva a escribir -por fin- algo al respecto.
Hace pocos años, su administrador don Raúl Espejo declaró a un medio de prensa que el "D'Jango" fue abierto en 1969, cuando estaban de moda los mal llamados spaghetti westerns del cine italiano y Franco Nero había internacionalizado al cowboy pistolero del mismo nombre en el famoso filme del director Sergio Corbucci. De ahí el nombre tan curioso. Sin embargo, una figurilla de madera tallada sobre el mostrador, con un caballo tirando un gran barril, está inscrita la fecha "1962" bajo el nombre del local. ¿Será anterior, acaso? Pues todo indica que sí, aunque cierta leyenda dice que el actor visitó ese año al restaurante anterior que ocupaba este local y que aún no tenía nombre. El filme que da el nombre es de 1966, por cierto, así que ese antiguo primer nombre debió ser otro. También he oído que, en sus inicios, estaba ubicado en otro sitio en esta misma cuadra, en un edificio que ya no existe, aunque no sé exactamente dónde.

lunes, 30 de agosto de 2010

NEPTUNO Y ANFITRITE, LOS DIVINOS AMANTES DEL BARRIO BELLAS ARTES

Ubicación original de las imágenes enfrentadas de Neptuno y Anfitrite junto a la lagunilla del Parque Cousiño (hoy O'Higgins) en 1915, en el álbum fotográfico de Santiago de Jorge Walton. Curiosamente, allí se reproducen al pie de la imagen dos afirmaciones controvertidas sobre las obras: que corresponden en realidad a "Adán y Eva" (tal vez se creyó popularmente esto en esos años) y que fue donada por don Matías Cousiño, referencia de la que tenemos dudas. Quizás el origen de ambas leyendas esté en esa misma publicación.
Coordenadas: 33°26'16.23"S 70°38'36.08"W
Desde hace algunos años, una fontana muy particular se encuentra frente a la salida norte del Cerro Santa Lucía, allí donde convergen las calles Victoria Subercaseaux y Santa Lucía con Merced. Es el mismo lugar en el que, hasta fines de los tiempos coloniales, se encontraba una formación rocosa atravesada por un cauce derivado desde el río Mapocho, y que los españoles llamaban el Alto del Puerto. También es el mismo donde estuvo instalada la estatua ecuestre de don Pedro de Valdivia (hecha por Pérez Comendador) entre 1963 y 1967, actualmente en la Plaza de Armas.

viernes, 20 de agosto de 2010

PALACIO RUIZ-TAGLE: LA MODERNIDAD LO SALVÓ DE LA MODERNIDAD

Imagen del Palacio Ruiz-Tagle hacia fines de los años noventa, cuando parecía inminente su destrucción. Imagen gentileza de Alan Bruna.
Coordenadas: 33°26'17.00"S 70°39'25.26"W
El caso actual del bello palacio que tuvo la familia Ruiz-Tagle en el cruce de la calle Catedral con Amunátegui, a escasa distancia de la Iglesia Santa Ana, es toda una excepción en la historia de la arquitectura contemporánea, que rara vez cede al instinto depredador de la-modernidad-por-la-modernidad y en muchas menos ocasiones opta por la conservación de las viejas estructuras que dieron la identidad urbana a la ciudad de Santiago, hoy severamente amenazada por esta guerra de baja intensidad entre la arquitectura vanguardista comercial y la arquitectura vieja o patrimonial.
El resultado no dejó a todos satisfechos, lo sabemos: desde cierta distancia, el palacio y su torreón central pueden semejar un gato aplastado por los pies de un monstruo jurásico. Pero ciertamente es un final mucho más digno que la demolición para este hermoso palacio santiaguino.
El edificio original había sido fundado en 1924, y nació desde los planos del arquitecto Santiago Cruz Guzmán. Tiene un señorial estilo republicano y europeísta (francés o inglés, no me atrevería a aseverarlo con certeza ya que encuentro opiniones encontradas al respecto) con algo de neoclásico, dotado de balcones abundantes de balaustras y una terraza alta que hace de mirador en su torre. En su interior había salones y escaleras de mármol.
A pesar de lo voluminoso de sus líneas y muros, interiormente contaba con la buena iluminación que le procuraban los muy bien distribuidos ventanales.

domingo, 15 de agosto de 2010

RENÁN VALDÉS: LA CRÓNICA DE TODO UN SIGLO

Tarde nos enteramos de la muerte de Godofredo Renán Valdés von Bennewitz, acaecida el 9 de julio pasado... Muy tarde lo sabemos, cuando su fragilidad y su agotamiento de 86 calendarios de vida ya descansaban en la modesta tumba, en tierra, esa que ahora acoge su eterno reposo en un humilde patio del Cementerio General. Las leyes de hierro de la vida biológica obligaron a don Renán a abandonarnos en esta aventura de navegación por el mundo creado e increado, eso que llamamos existencia.
Se nos extingue con él, por lo tanto, una generación brillante del siglo XX, y se corta de súbito un hilo de oro que permitió conectar la suya con la nuestra. Desde ahora, marchamos con sus recuerdos propios y prestados un tanto a la deriva, sin la comodidad de contar con un guía del tiempo

martes, 10 de agosto de 2010

LOS 100 AÑOS DE UNA HAZAÑA DE LA AVIACIÓN: CÉSAR COPETTA Y SU HISTÓRICO PRIMER VUELO CHILENO EN EL FUNDO CHACRA VALPARAÍSO

(Fuente imagen: Postal de colección particular).
Coordenadas: 33°27'19.87"S 70°34'51.79"W (plaza) 33°27'17.43"S 70°34'48.67"W (monolito)
El 17 de diciembre de este año se cumplirán 107 años del primer vuelo de avión registrado por la historia, luego que dos mecánicos de un taller de bicicletas, los ilustres hermanos Orville y Wilbur Wright, lograran levantar del suelo y por algunos instantes la nave autopropulsada que le abriría camino exitosamente a la aviación mundial y pasaría la aplanadora sobre los academicistas agoreros que seguían pregonando que nada más pesado que el aire podría levantar vuelo.
Fue el Flyer I, también llamado Kitty Hawk y Wright Flyer. Curiosamente, este avión primitivo se encuentra en orgullosa exhibición en el Smithsonian's National Air & Space Museum, en circunstancias de que el Instituto Smithsoniano fue uno de los organismos desde donde también se defendió con más severidad el dogma sobre la incapacidad de hacer volar máquinas, llegando incluso a confrontar al profesor Samuel Langley por discrepar de este axioma, en algún momento.
A su vez, este año se cumple un siglo desde el primer vuelo nacional, realizado por el aviador César Copetta el 21 de agosto de 1910, en un llano del sector de Ñuñoa, que por entonces era un terreno en la periferia rural de la ciudad de Santiago.

sábado, 31 de julio de 2010

LA POSADA DE LA CAÑADILLA EN LA CASA-PILAR DE BARRIO INDEPENDENCIA

Coordenadas: 33°25'3.22"S 70°39'22.43"W
Estaba exactamente en la esquina de la Cañadilla, hoy avenida Independencia, con la calle Profesor Alberto Zañartu, cuando ésta se llamaba Callejón del Panteón, donde está la histórica entrada al Cementerio General por Avenida La Paz y cerca de donde debutara con su primera casa el famoso restaurante "Quita Penas", en el antiguo barrio del Hospital San José.
Era una hermosa casa con pilar de esquina, como muchas de las residencias coloniales que habían en La Chimba y otros lados del Santiago más antiguo. Si no hubiese sido demolida por la conspiración del tiempo, la naturaleza y la mano humana, quizás habría sido declarada Monumento Histórico Nacional, de la manera que sí alcanzó a ocurrir con otra casa muy parecida, ubicada en Recoleta con Antonia López de Bello, a la que hemos dedicado recientemente un texto.

miércoles, 14 de julio de 2010

VESTIGIOS DEL PASADO EN CALLE ROJAS MAGALLANES ORIENTE (PARTE III): LA FONDA DE "EL LICHO"

Coordenadas: 33°32'8.63"S 70°33'19.22"W
Hemos revisado en dos entradas anteriores, los vestigios del pasado rural y campesino de la comuna de La Florida, en el tramo oriental de la calle Rojas Magallanes, del paradero 18: la Casa de los Adobes situada en la esquina con avenida La Florida y los restos de los eucaliptos gigantes que se encontraban más arriba de este camino, en donde ahora está la plaza de la Villa Rojas Magallanes.
Un día remoto de aquellos, nació una antigua y folklórica posada en el sector para entonces más alto, ya al final de este tramo oriente de avenida Rojas Magallanes, casi en la orilla del Canal San Carlos pasada la actual calle Santa Victoria, en medio de esos mismos terrenos agrestes e inseguros dominados por los más fuertes de la fauna local y los gañanes más temerarios.
Territorio de choros de campo y de huasos armados de borrachera, rebenque y cuchillo parronero, diríamos, aunque hoy no lo parecería. Al menos así la recuerdan quienes la conocieron hace muchos, muchos años.

miércoles, 7 de julio de 2010

VESTIGIOS DEL PASADO EN CALLE ROJAS MAGALLANES ORIENTE (PARTE II): RESTOS DE LOS EUCALIPTOS GIGANTES

Coordenadas: 33°32'8.03"S 70°33'39.89"W
Actualización: cuando redacté este artículo con recuerdos personales -que no me interesa someter a prueba del polígrafo ni a suero de la verdad ante nadie- omití muchos detalles sobre las razones que me llevaron a mí y al pequeño grupo de bicicleteros de esos años a evitar subir hacia el famoso cruce de Rojas Magallanes con el Canal San Carlos, para no herir susceptibilidades ni orgullos de quienes pudiesen haberse sentido tocados. Sin embargo, como de todos modos se ha producido en cierta red social una escandalera histérica por mi exceso de honestidad en este texto, polémica en la que me han calificado con los epítetos y adjetivos más ridículas que haya recibido de los duendes con wifi, he decidido agregar todos esos detalles omitidos entonces, refiriéndome a los malos ratos que pasé cuando era un niño en esos sectores de la ciudad... Y me importa una soberana bosta si alguien más se siente insultado: no voy a castrar mis propios recuerdos y los episodios de mi propia vida, sólo para no ofender a tontos hipersensibles y con frustración de intocables.
Continuando con esta trilogía sobre vestigios del pasado de la avenida Rojas Magallanes oriente, y que abrí con la anterior entrada de texto dedicada a la Casona de los Adobes de esta calle en su conjunción con la avenida La Florida, pasamos ahora a revisar un hito (o lo que queda de él) y que se puede observar aún a medio camino entre el señalado punto de la avenida y el Canal San Carlos, que por mucho tiempo señaló el punto culminante de tal calle, antes de que las urbanizaciones nuevas la prolongaran más al oriente de este cauce, tras el más reciente cambio de siglo.
Subiendo por Rojas Magallanes desde avenida La Florida, en la esquina con calle Oriente y donde comienza a hacerse evidentemente inclinada esta línea del paisaje (más o menos en la mitad del tramo Este de Rojas Magallanes que estudiamos), se encontraba detrás de los cercos y las palizadas del entonces camino de tierra, un pequeño claro húmedo de pasto, hojas secas y piedras, custodiado por unos cinco o seis inmensos árboles de troncos colosales, como sólo ven rara vez vivos en las ciudades.
Eran eucaliptos, o al menos tres de ellos según recordamos con gran seguridad, correspondientes a los más gigantescos del conjunto (o así me acuerdo de ellos, al menos), que prendían de olores mentolados las caminatas por el lugar y arrojaban en masa sus "coquitos" al ambiente de potreros y chacras de antaño.

miércoles, 30 de junio de 2010

VESTIGIOS DEL PASADO EN CALLE ROJAS MAGALLANES ORIENTE (PRESENTACIÓN Y PARTE I): LA CASONA DE LOS ADOBES

Coordenadas: 33°32'9.19"S 70°34'22.68"W
Hemos hablado, en otra ocasión, del antiguo fundo que existió en la comuna de La Florida, al sur de lo que hoy es su zona centro del paradero 14 de avenida Vicuña Mackenna, más o menos desde esta amplia calle hasta casi las faldas de los cerros cordilleranos. Vimos que de aquellos años, sobrevivía una vieja y suntuosa mansión llamada la Casona Alemana, lamentablemente demolida a fines del año 2009, a causa de una mezcla desafortunada de indiferencia de las autoridades con la falta de una legislación apropiada que realmente apoye financieramente a los propietarios de Inmuebles de Conservación Histórica para la mantención de los mismos.
El sector al que nos referíamos nacía en la llamada Chacra de Santa Julia, que originalmente se extendía hasta Puente Alto, antes de la construcción de los ferrocarriles que salían desde la Estación Pirque, cerca de la actual Plaza Baquedano. Los terrenos quedaron bajo propiedad de don Victorino Rojas Magallanes, quien establece sobre ellos la denominada Quinta La Florida que, como hemos dicho, es una de las plantas sobre las cuales se trazó la actual comuna del mismo nombre, luego de donaciones de terrenos que permitieron el surgimiento de los primeros grupos residenciales de este lugar.

martes, 22 de junio de 2010

SORBETE LETELIER: LA GASEOSA-BANDERA DE CHILE

Una etiqueta clásica del "Sorbete Letelier".
Los peruanos aman su refrescante Inca Kola, que existe desde 1935 en su mercado e incluso supera la Coca-Cola en el consumo local. En Escocia sucede lo mismo con la Barr's Irn-Bru, existente desde 1901. Los brasileños veneraron la época de su dorada Brahma Guaraná, y los estadounidenses no sueltan su antigua Dr. Pepper del consumo, pese al dominio de las grandes compañías con sede en ese país.
Los chilenos, en cambio, vemos con vergüenza nuestros logros en el difícil mercado de las bebidas gaseosas, como si un complejo de inferioridad nos afectara al verlas colocadas en las góndolas de los supermercados junto a las ultrapoderosas Coca-Cola o Pepsi. Es la misma desconfianza ridícula que, en gran medida, llevó a la ruina la industria textil chilena en los ochentas y luego la del calzado, ambas incapaces de competir con la preferencia de las chusmas por los productos extranjeros que, sin embargo, solían ser inferiores en calidad. No es de extrañar, entonces, que con cinismo hayamos destinado al consumo infantil creativos inventos nacionales en el mercado de las gaseosas, como la Bilz y la Pap, pese a haber hasta un trago popular a base de una de ellas: el "Chuflay". Ambas existen desde principios del siglo XX y, si no, antes.

martes, 15 de junio de 2010

LA MÁS PENCA HISTORIA JAMÁS CONTADA...

Actualización: Posibles matorrales de pencas en los jardines y huertos de una guarnición militar de costa, probablemente Valparaíso, hacia 1863-1864. Detalle de una imagen captada por el español Rafael Castro y Ordóñez en Chile, durante el viaje de la Comisión Científica del Pacífico.
La penca o cardo penquero es una especie vegetal que abunda en las áreas rurales de Chile, pariente cercano de las populares alcachofas, cuya planta a veces también recibe este nombre de forma impropia. Aunque en algunas fuentes la penca aparece como planta nativa, su origen sería europeo y norafricano, sin embargo, de la zona del Mediterráneo, donde se le llama también cardo de Castilla.
La penca es una variedad del Cynara cardunculus, para los científicos, pariente del cardo corriente (al parecer llamado también penca en alguna época) y del alcaucil o alcachofa. Sus tallos son cortados y pelados de la misma forma que un apio: una delicia vegetariana, con su suave sabor a nada parecido. Produce una gran flor de colores amoratados y aspecto felpudo, rodeada de una armadura de espinas. Lleva tiempo con nosotros: en la jerga chilena antigua se hablaba del cardo negro y del cardo blanco para referirse al roto malo y al roto de campo (bueno), respectivamente. Y cardo blanco es el nombre que recibe también esta variedad comestible.
Aunque en nuestro país "penca" es sinónimo también de algo desagradable, malo o lamentable, dudamos que exista alguna relación directa entre este concepto y la planta, pues constituye más bien un regalo sabroso y abundante en forma natural. Uno de los pregones más conocidos en la primitiva sociedad chilena eran los penqueros, que vendían penca para ensalada. Muchas familias modestas de la zona central cortan hasta hoy pencas en los cerros y potreros, las pican para venderlas en bolsitas y así generan un ingreso extra en la casa. No tiene nada de "penca", entonces.

jueves, 10 de junio de 2010

EL EX EDIFICIO PARAMOUNT: CUANDO HOLLYWOOD QUISO ESTAR EN CHILE

El edificio bosquejado en los planos, antes de su construcción.
Coordenadas: 33°26'27.15"S 70°38'49.81"W
Hacia 1925, la compañía internacional de la Paramount Film S.A. escogió a Santiago de Chile para la distribución de sus producciones por todo el Pacífico de América del Sur. Con este objetivo, envió a la capital chilena a Benito del Villar Lamoza, un inquieto y audaz empresario que bien podría considerarse como uno de los primeros magnates internacionales de origen chileno. Del Villar era el Presidente de la compañía en Chile y Vice-Presidente de los mismos estudios en América Latina.
Apenas llegó de vuelta a su país, luego de haber estado en ambas costas de los Estados Unidos, Del Villar buscó dónde establecer las bases operativas de la compañía en Santiago, además de un cine propio para dar grandes exhibiciones y estrenos. En ciudades como San Francisco, había conocido lo más top en la arquitectura de los edificios de cinema, mientras que en New York pudo familiarizarse con el concepto de la modernidad y la vanguardia de la época. Decidió así que su gran casona de avenida Pedro de Valdivia 1604 no era suficiente espacio para desarrollar sus proyectos.

sábado, 5 de junio de 2010

LA CENTENARIA ESTATUA DE DON ALONSO DE ERCILLA EN LA PLAZA CON SU APELLIDO

El monumento, cuando estaba recién inaugurado
Coordenadas: 33°27'25.10"S 70°39'37.51"W (monumento) 33°27'26.72"S 70°39'35.61"W (plaza)
Ya hemos ido viendo que los chilenos recibimos muchos regalos interesantes durante nuestro Primer Centenario de la Independencia, hace una centuria ya: la Fuente Alemana, la Pileta Argentina de la Plaza Mekis, el Monumento Francés a la Libertad, el León Suizo y el Ángel de la Colonia Italiana, entre otras.
Pero una de las más bellas es, sin duda, la Estatua de don Alonso de Ercilla que nos obsequió la Madre Patria, algo que deberíamos tener en cuenta entre tanta conmemoración actual del Bicentenario de la Independencia.
Tiene la virtud de haber sido obsequiado por la misma contraparte del proceso independentista iniciado en 1810, precisamente, como es España.

domingo, 30 de mayo de 2010

"EL PENECA" VS. "MAD": ¿ACASO ALFRED E. NEUMAN ERA CHILENO?

Me confieso fanático de la revista estadounidense "MAD", quizás la más famosa de la caricatura humorística internacional, fundada en 1952 por William M. Gaines. Aun cuando se trate de un cómic fuertemente ligado a la cultura norteamericana, en nuestra época de la globalización comunicacional y en donde casi todos entienden el contenido de los chistes de "Los Simpsons" o "Padre de Familia", no es para nada raro que "MAD" también tenga fieles lectores entre el público hispanoparlante.
"MAD" tiene una inconfundible mascota-icono, que ha ocupado por largo tiempo muchas de sus portadas y páginas interiores. Se trata del personaje Alfred E. Neuman, conocido también como Alfred N. y que se distingue como un niño pecoso, colorín y de grandes orejas, con rasgos casi simiescos y la formalidad de chiquillo antiguo.
Esta figura es un fuerte referente gráfico en la sociedad norteamericana y es todo un emblema de la revista. Fue creado por el caricaturista Harvey Kurztman y en la edición 21ª de la revista, de 1955, cuando el muchachín de ojos risueños y un diente menos ocupó su primera portada. Fue entonces que el público lo bautizó Alfred E. Neuman, de ahí en adelante.

martes, 25 de mayo de 2010

LOS OTROS LEONES DE PROVIDENCIA: LAS DOS ESTATUAS DEL INSTITUTO CULTURAL

Coordenadas: 33°25'30.53"S 70°36'44.20"W
Las estatuas de los leones de Providencia son tan conocidas y famosas -pese a las leyendas urbanas que rondan sobre su procedencia-, que han eclipsado la presencia de otros dos felinos ornamentales también gemelos, que resguardan gallardamente un lugar en esta importante comuna de Santiago, allí en el edificio del Instituto Cultural de Providencia, en la esquina de las avenidas 11 de Septiembre (ex Nueva Providencia) con Pedro de Valdivia.
Ubicados en el suntuoso Palacio Schacht, Monumento Histórico Nacional desde el año 2005, aparentemente los leones no pertenecían a la ornamentación original de la casona, construida en 1921 con los planos del insigne arquitecto Alberto Siegel. En efecto, en las fotografías de 1930 de este palacio, no se observan tales estatuas, o al menos no las hay hacia el lado de los jardines que dan a Pedro de Valdivia, donde actualmente se lucen.
Sin embargo, también se hace claro que este edificio ha sufrido evidentes modificaciones en el transcurso del anterior siglo, cambiando notoriamente parte de su aspecto también en el área de las escaleras y la terraza, donde ahora están los leones.

jueves, 20 de mayo de 2010

NEONES, NIÑAS FELICES Y AMORES FURTIVOS: APUNTES SOBRE EL “BAR RONNIE”

Casona del ex "Bar Ronnie" en Nataniel Cox, hoy ocupada por "The Pippo's".

Coordenadas:  33°26'55.22"S 70°39'11.87"W

Muchos recuerdan este extraño antro, pese a llevar tantos años ausente ya. No me lo hubiese esperado, hasta que puse el nombre de este bar en un ejemplo didáctico de cómo crear cierto efecto simulando carteles de letras luminosas con un conocido programa de diseño, mientras impartía clases de talleres de gráfica digital, hace pocos años. Mis alumnos eran de todas las edades, pero los mayorcitos comenzaron a reír disimuladamente, reconociendo de inmediato el nombre de este mítico sitio, e imaginando quizá qué clase de vinculaciones sentimentales me llevaron a evocarlo.

El local se llamaba “Bar Ronnie” (¿o "Ronny"?, ya no lo recuerdo bien), y se ubicaba en Nataniel Cox 194 esquina con Miguel de Olivares, pasado Tarapacá. Sin embargo, como sucedía con algunos otros centros de recreación de esta avenida (como “El Panameño”, del que hemos hablado en otro posteo), su patente comercial poco y nada se relacionaba con el verdadero negocio que tenía lugar adentro. Salvo por un viejo y rústico mesón al fondo del local, de bar sólo tenía la mitad, cuanto mucho.

Se trataba de un prostíbulo de escasa reputación en esos días, que había sobrevivido hasta los ochenta como efecto colateral de los años dorados del negocio del placer pecaminoso en Santiago, época de la que proceden recuerdos como “La Tía Carlina”, “Las Palmeras”, “La Nena del Banjo”, “La Lechuguina” y “La Guillermina”, entre otros famosos burdeles capitalinos.

El “Bar Ronnie”, sin embargo, no gozó del prestigio que tenían sus competidores, ni tuvo visitas ilustres, ni la elegancia tosca de la época, siendo un poco posterior y creciendo ya en la decadencia misma del rubro. Tampoco era el típico burdel clásico, con un living espacioso, un gato, una ponchera y un músico tocando el piano. Por el contrario, era un sitio que los testigos describían como siniestro, oscuro, apenas señalado por un vibrante letrero de neones rojos y azules, indicando en nombre del local junto a otros tubos luminosos retorcidos, con la aparente forma de una copa.

sábado, 15 de mayo de 2010

BAR-RESTAURANTE "TOURING": PERLA POPULAR DE BARRIO MAPOCHO

Detalle de una imagen del Archivo Fotográfico de Chilectra, del 4 de mayo de 1920, donde se ve al local del bar-restaurante actualmente ocupado por el "Touring" (atrás, entre el sobre la cabeza de la dama de espalda que carga un niño), bajo las dependencias del edificio hoteleros. Si las percepción de proporciones no nos engaña, además, la pared blanca y diagonal que se observa al fondo en lo que corresponde a la calle Aillavilú, podría ser la que corresponde hoy al popular local de "La Piojera"
Coordenadas: 33°25'59.64"S 70°39'10.36"W
Si nos planteáramos el desafío de escoger un bar-restaurante que fuera indiscutiblemente típico del Santiago que sucedió a la Belle Époque chilena, dentro del barrio Mapocho y alrededores, no dudaríamos en proponer como cabecera de lista al "Touring", una joyita ubicada en General Mackenna 1076, a poca distancia de la Estación Mapocho y casi a un lado del Mercado Central.
Corresponde a un típico bar y comedor con el aspecto que tenían los locales chilenos hacia la época de las entreguerras mundiales. No es casual: sus dueños actuales calculan que está allí desde los tiempos de esplendor de la Estación Mapocho, en el notable edificio que lo aloja en la esquina de General Mackenna con Bandera, y cuyos actuales servicios como motel parejero de poca categoría no son ni la sombra de su esplendoroso pasado. En las fotografías del archivo histórico de Chilectra, el local aparece en 1920 con otro nombre, sin embargo, pero sus actuales dueños presumen que debió haber sido fundado en la década siguiente.

lunes, 10 de mayo de 2010

EL POLLITO ASADO A LAS BRASAS Y UNA FALSA CONTROVERSIA, SEGÚN PARECE

Por su sencillez y economía, el pollo asado a las brasas (o a la brasa) quizás se trate de una de las ofertas de comida más populares en Chile, con del completo y la empanada. Es típico de los borrachines con bajón de hambre o de los viajeros que quieren comer algo rápido y contundente ojalá sin bajarse del vehículo. Los universitarios suelen comprarse uno para entre cuatro o cinco bocas y lo devoran sentados en el pasto o en las típicas mesitas que suelen colocar estos locales de asaduría, devenidos en restaurantes.
Las casas de pollos a las brasas ya son parte del stock de comida rápida en venta en Santiago, a veces hasta altas horas de la noche. Los supermercados han abierto sus propios sectores para la cocción y venta de estos pollitos asados, que rondan los $ 3.200 pesos entero. ($2.600 los más baratos) Los pollitos asados de esta manera tienen un plus especial de venta: se publicitan solos a través del olor. No conozco otro método tan eficaz de promover una compra por intermedio de los aromas del producto; esto no sucede ni con los perfumes.

miércoles, 5 de mayo de 2010

AYER Y HOY DEL NARANJAL DE LA ERMITA EN EL SANTA LUCÍA

El Naranjal y la fuente en 1874.
Coordenadas: 33°26'25.48"S 70°38'37.69"W
A este encantador rinconcillo de la ciudad le han llamado antes también Jardín de los Naranjos y, por error o corrupción, Patio de los Naranjos, confundiéndolo nominalmente con el que se encuentra en realidad en el Palacio de la Moneda. El originalmente bautizado Naranjal de la Emita, sin embargo, lució en el pasado los arbustos frutales que le dieron su nombre. El tiempo y la vegetación que los han ido tragando, arrancándolos o fusionándolos con el paisaje del Cerro Santa Lucía.
Está ubicado en la cara poniente del paseo, hacia el lado Norte, desde donde se tenía una vista extraordinaria de la ciudad de Santiago facilitada por la inexistencia de grandes árboles y sin altos edificios al momento de ser inaugurado. Es un jardín crecido en torno a la fuente y bajo la Ermita del Santa Lucía, sobre la Plaza Buenos Aires, allí tras la Roca Tarpeya y la Plaza de los Campos Eliseos que corresponde a la Plaza Pedro de Valdivia en nuestros días. Fue uno de los más grandes esfuerzos de todas las obras iniciadas en 1872.

viernes, 30 de abril de 2010

"EL RINCÓN DE LOS CANALLAS" Y SUS 30 AÑOS DE CANALLADAS

Don Víctor Painemal en el antiguo refugio de "El Rincón de los Canallas" en calle San Diego, antes de trasladarse a Taparacá (fuente imagen: bibliobar.blogspot.com).
Coordenadas: 33°27'1.16"S 70°39'2.48"W (antes) 33°26'48.69"S 70°38'50.36"W (ahora)
Próximamente, durante el mes de mayo que ya se viene encima, uno de los bares-restaurantes más famosos y conocidos de Santiago cumplirá tres décadas redondas funcionando como verdadero emblema y registro del último gran período histórico vivido por Chile. Lo hará en una barriada distinta de la que le vio nacer, pero con el mismo cariño y compromisos de sus fieles "canallas" noctámbulos y que le han perdido el miedo a las calles oscuras de la noche adormilada por pipeños, borgoñas y chichas.
Corría el principio de los ochenta y las noches de Santiago estaban prácticamente muertas a causa de los "toques de queda" ordenados por el Régimen Militar, para mantener a la población civil encerrada en sus casas en medio del clima de alta tensión social que había hacia aquellos días.
Los borrachines y nictófilos se lamentaban mirando por el vidrio empañado de la ventana las luces de una ciudad ajena y hostil que les negaba sus barras y chuicos, y cuando la televisión terminaba apenas después de la fría medianoche.
Intuyendo la cantidad de gargantas secas y angustiadas que quedaban adoloridas cada depresiva noche de "toque de queda", el comerciante oriundo de Temuco y de linaje directo mapuche, don Víctor Painemal, alias "El Canalla 1º", tuvo una visionaria idea: crear un local nocturno con características de picada que sirviera de refugio tranquilo, cómodo y seguro a todas esas ovejas descarriadas que preferirían enfrentar las restricciones del gobierno antes que quedarse escuchando la radio Moscú en la casa.

domingo, 25 de abril de 2010

RENÉ LEÓN ECHAÍZ: UN ICONO DE LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA URBANA

Una de las escasas imágenes que existen de don René León Echaíz.
A lo largo de este blog, hemos citado en reiteradas ocasiones a don René León Echaíz, uno de los más importantes investigadores de la historia urbana que han existido en nuestro país, pese a no haberse procurado jamás las credenciales académicas de historiador, tal cual ha sucedido también tantas veces con otros cronistas y estudiosos del tema. De hecho, nos hemos permitido reproducir textos completos tomados del trabajo de León Echaíz, como su descripción sobre el aspecto primitivo del río Mapocho y la creación de los Escudos de Armas de la ciudad de Santiago.
Como existe tan poca información sobre el autor en la internet, entonces, consideramos un acto de justicia ofrecer una pequeña semblanza sobre su vida en este blog, que tanto debe a su trabajo y a sus publicaciones, que son notoriamente la base de muchas investigaciones y estudios que actualmente se encuentran disponibles en la internet y en las bibliotecas.

martes, 20 de abril de 2010

EL ELOGIO DE LOS LIBROS, BAJO ATAQUE DE LOS MEADOS

Coordenadas: 33°26'4.01"S 70°38'24.81"W
Pronto será el Día Mundial del Libro, herramienta maravillosa que ya tiene su homenaje propio en Recoleta, acá en Santiago de Chile. Fue el artista plástico nacional Benito Rojo quien asumió el proyecto artístico titulado "Elogio de los Libros" hacia el año 2006, por encargo de la Municipalidad y en el marco de un plan de hermoseamiento y recuperación histórica de esta bella comuna de Santiago, en los tiempos de la Alcaldía de don Gonzalo Cornejo. El artista escogió como evocación a varios libros específicos por su valor en la educación nacional, seleccionando once de ellos para el homenaje. La obra fue inaugurada en enero de 2007.
El monumento está hecho en módulos de metal y se ubica en la pequeña llamada Plaza Elogio de los Libros, precisamente, entre las calles Santa María y Bellavista, casi junto al puente de Purísima, en las riberas del Mapocho. Este sector de la comuna, por allí por el antiguo Club de Tenis, está en los límites de barrios famosos como Bellavista y Patronato, ex poblados de La Chimba.

jueves, 15 de abril de 2010

LA PRIMERA CASA-CLUB DE LOS TECLADOS "YAMAHA" EN LA ALAMEDA

Sector donde se ubicaba la casa central de la "Yamaha" en la Alameda, justo con su entrada por el local de color azul, que después fuera sede del INJ y, actualmente, centro religioso (frente a la Universidad Católica).
Coordenadas: 33°26'25.68"S 70°38'28.70"W
Hacia mediados de años ochentas, todavía en la primera mitad de la década, estaba irrumpiendo incipientemente el fenómeno del "pop latino" y, por primera vez, el público joven chileno se convertía (o intentaba hacerlo) en protagonista de la música electrónica de manera más fácil y también menos exigente que ahora.
Aunque para muchos puristas el resultado fue francamente nefasto en la mayoría de los casos y sentó muy poco de cimientos de influencia para las futuras generaciones de verdaderos músicos nacionales, no dejó de ser un acontecimiento nuevo e irrepetible en la historia nacional... Irrepetible para fortuna para quienes nunca tomamos con fanatismo el dogma de que "si es chileno, es bueno" o "primero la música chilena, después la extranjera" y otras pavadas muy de moda en aquellos años. La verdad es que el medio era muy precario y casi artesanal, y creo que definitivamente no eran ciertos aquellos principios, por entonces, salvo en algún par de buenas bandas.

sábado, 10 de abril de 2010

LA TRADICIÓN DE LAS SANTIGUADORAS EN LA CULTURA POPULAR

Ceremonia del "Machitún" mapuche, conducida por las magas machis, en ilustración de Claudio Gay. Las tradiciones cristianas e indígenas se mezclan en las creencias del santiguado en Chile.
El santiguado constituye una especie de exorcismo doméstico en la tradición popular chilena, recurrido en casos donde la enfermedad puede ser confundida con acosos sobrenaturales sobre el individuo. Quien haya sido santiguado por una experta en el oficio, sabe de las extrañas y reconfortantes sensaciones que se tienen durante el rito, como una especie de relajo nervioso y un hormigueo en el cuerpo realmente indescriptible.
No hay duda de que la tradición de las santiguadoras está en camino a su desaparición en Chile, a estas alturas, atrincherada sólo en algunas zonas rurales del país, o de la mano una que otra "meica" o "sacadora de empachos" de barrios pobres. Curiosamente, una sociedad que acoge secretamente a chamanismos exóticos y santerías tropicales (hay hasta políticos en las listas de clientes de conocidos brujos y pitonisas de Santiago) desconoce su propia tradición y arroja al tarro de lo ignorante al santiguado, como si sólo las supercherías más coloridas tuvieran algún valor.

lunes, 5 de abril de 2010

LOS "BEAT 4"... A CUATRO DÉCADAS DEL "BEAT"

Fuente imagen: musicapopular.cl
El 15 de agosto del año pasado, falleció en La Serena y tras una larga agonía provocada por la inclemente esclerosis múltiple, el músico nacional Rhino González, cerrando con ello una de las vidas-epopeyas del rock chileno. Como suele suceder con esta clase de decesos, una tajada de nuestra historia popular fue arrebatada irremediablemente, arrastrada a la cripta como una inhalación soberbia, brava e inmisericorde, obligando a los pocos que aún recuerden su historia a tratar de aferrarse a ese registro, como si la desesperación obligara a probar con el intento de desgarrar y retener algún retazo del mismo siquiera.
La historia de uno de los más influyentes grupos nacionales de música moderna prendió motores hacia 1965, cuando cuatro amigos adolescentes se reunieron para comenzar a tocar influidos por la música de "The Beatles", por entonces en el clímax de la popularidad.

martes, 30 de marzo de 2010

EL TERRORÍFICO "CUCURUCHO", PRIMER "CUCO" Y GRAN ACOSADOR DE SEMANA SANTA

"El Cucurucho" nacional según cuadro de Manuel Antonio Caro, reproducido como grabado por Recaredo S. Tornero en su "Chile Ilustrado" de 1872. El terrorífico personaje ingresa a una casa causando pavor.
Se nos aproximan los días principales de la Semana Santa cuando aún no terminan los efectos del megaterremoto. Seguramente, una masa de santiaguinos estresados saldrá de la ciudad durante el largo fin de semana, escapando de sus fantasmas y angustias contenidas a poco más de un mes de la catástrofe. En tanto, en algunos países como Perú, Ecuador, Guatemala y México, este período de fiestas religiosas y otros parecidos aún son acompañados por la presencia de un misterioso personaje llamado el Cucurucho, entidad que aterra a los niños sospechosos de ser herejes con su mirada inhumana y sus vestimentas de alma en pena.
Sin embargo, el Cucurucho era importantísimo también en la tradición religiosa chilena desde tiempos de la Colonia, infaltable en las procesiones de celebración de la Pasión y Muerte de Jesucristo, el Viernes Santo de cada año, además de otras procesiones y fiestas. Recaredo Santos Tornero registra su presencia en su famoso "Chile Ilustrado", de 1872, donde comenta acusando ya que era una figura en aparentes vías de extinción:
"El cucurucho, detalle indispensable hasta hace poco, de toda procesión de Viernes santo, ha sido desterrado de las ciudades de alguna importancia. La esfera en que ejerce su ministerio, antes tan vasta, ha quedado hoy reducida al campo y a los pueblos de tercera categoría, donde continúa su tarea de alarmar a los niños y espantar a todos los canes de la vecindad. ¿Quién no recuerda, cuando niño, la terrible amenaza el cucurucho, al presentarse este ridículo fantasmón a la puerta de casa, con su negra túnica de coco, cubierta la cabeza con el puntiagudo bonete y oculta la cara tras una sombría careta? ¿Quién puede haber olvidado la impresión que en toda la casa producía el grito formidable: para el santo entierro de Cristo y soledad de la Virgen al que respondía el llanto de los niños, las carreras de las sirvientes y el ladrido de los perros?"

jueves, 25 de marzo de 2010

"COCOA RAFF": AQUELLOS AÑOS EN QUE LAS CALORÍAS ERAN RECOMENDABLES

Aviso publicitario de 1966.

Coordenadas: 33°27'14.74"S 70°38'46.66"W (antigua fábrica)

La Cocoa Raff llegó a ser la principal productora de chocolate en pasta y polvo del país, equivaliendo en su época a las ofertas de las principales marcas de cereales para el desayuno en nuestros días, aún cuando su producto era bastante distinto a estos. El producto genérico, la cocoa, había comenzado a llegar a Chile hacia 1866, según Eugenio Pereira Salas, cuando la firma Weir, Scott y Cía. la introdujo con inmediata "aceptación en los niños y los ancianos".

Para los años veinte, se le consideraba una gran empresa, elegida incluso para exposiciones internacionales y elogiada por grupos médicos que observaban en la misma cocoa un alimento tan distinto a las hamburguesas con que ahora premian las mamás gordas la buena nota en la prueba del cabro chico, también cada vez más obeso y cada vez más cerca de ser candidato a donante de órganos (salvo de corazón), dados los espantosos hábitos alimentarios que ha adoptado nuestra sociedad chilena y que nos tiene entre los peores obesos del planeta, cercanos al 65% de la población y con uno de cada tres infantes en sobrepeso evidente, según las estadísticas de salud.

Pero hubo un tiempo en que las calorías eran cotizadas...

sábado, 20 de marzo de 2010

LAS PIEDRAS TACITAS DEL CERRO BLANCO: LA PARTE "PRECOLOMBINA" DEL BARRIO LA CHIMBA

Coordenadas: 33°24'59.37"S 70°38'40.18"W
El Cerro Blanco fue llamado por los indígenas locales del valle como Cerro de Huechuraba, cuando en sus faldas moraba el cacique del mismo nombre. El nombre que le dieron de antaño no es conocido, sin embargo. Cuando los españoles llegaron a territorio chileno, lo rebautizaron Cerro Monserrat, levantándose incluso un santuario en su cumbre por orden de doña Inés de Suárez, imitando al cerro homónimo de Cataluña. El nombre permaneció por algunos siglos hasta que se impuso el de Cerro Blanco. Es un símbolo de Recoleta justo donde la avenida empalma con La Unión, a un costado del Cementerio General, señalando con su altura el sitio donde se encuentra el camposanto dentro de la ciudad. Por largos años, fue parte de los vastos terrenos poseídos por los monjes recoletos.
Estamos acostumbrados a identificar en la colonia y el primer centenario algunas de las estructuras y herencias arquitectónicas más antiguas de la ciudad de Santiago, por este lado de la urbe precisamente, en el ex barrio de La Chimba. Sin embargo, pasa casi inadvertida a nuestra sociedad una hermosa roca blanca a los pies del pequeño cerro, de esas mismas que se sacaron para construir parte de los tajamares y el puente de Cal y Canto del Mapocho en el siglo XVIII y que le dieron el actual nombre al peñón. Descubierta a principios de los setentas por el antropólogo Ruperto Vargas mientras se construía la calle lateral, está hacia el lado de La Unión y apenas separada de la berma por una reja, mostrando una innumerable cantidad de piedras tacitas, tesoro arqueológico por pocos conocidos y que, no obstante, está dispuesto a la vista de cualquier visitante del cerro, además de ser gratis.

lunes, 15 de marzo de 2010

EL MONUMENTO A LOS ESCRITORES DE LA INDEPENDENCIA EN PLENO CAMINO AL BICENTENARIO

Acercamiento a una imagen antigua de la Alameda de las Delicias, donde se observa el conjunto conmemorativo tal cual lucía a fines del siglo XIX. La fotografía es de los archivos de la Colección César Gotta (Argentina).
Coordenadas: 33°26'49.45"S 70°39'51.15"W (antes, aprox.) 33°26'11.36"S 70°38'15.36"W (ahora)
Si el Intendente de Santiago don Benjamín Vicuña Mackenna hubiese participado del sentimiento de crisis de pobreza y miseria que afecta permanentemente a nuestras autoridades chilenas, probablemente la capital chilena habría tenido mucho, muchísimo menos que ofrecer a la historia en la proximidad del Primer Centenario y ahora en las puertas del Bicentenario Nacional. En efecto, durante el tiempo que tuvo a su cargo Santiago, entre 1872 y 1875, Vicuña Mackenna llegó a arruinar su propia fortuna con tal de transformar la ciudad, pensando en lo que quedaría de ella cien años después y no en inmediatismos políticos ni dividendos de corto plazo. "No hay plata" y "no alcanza", frases corporativas y símbolos de las actuales administraciones comunales (especialmente después del reciente terremoto), no estaban en su leguaje.
Ya hemos hablado del Monumento a los Historiadores de la Independencia, que también hiciera instalar Vicuña Mackenna en la Alameda de las Delicias, a la altura de la Iglesia de San Francisco. Hemos comentado, además, el triste estado en que se encontraba tanto el monumento como la Plaza Tirso de Molina, donde hoy se halla dicho conjunto escultórico, y que ya han sido completamente restaurados.

domingo, 28 de febrero de 2010

EL TERREMOTO DEL 3 DE MARZO DE 1985... 25 AÑOS DESPUÉS, Y OTRA VEZ

Tres portadas del mismo diario, separadas por 25 años entre cada una: 1960, 1985 y 2010. La recurrencia quizás no sea casual.
"Así sentiría yo, si fuese chileno, la desventura que en estos días renueva trágicamente una de las facciones más dolorosas de vuestro destino. Porque tiene este Chile florido algo de Sísifo, ya que como él, vive junto a una alta serranía y, como él, parece condenado a que se le venga abajo cien veces lo que con su esfuerzo cien veces creó". (Escritor y filósofo español José Ortega y Gasset).
Las ironías del destino nos han colocado un nuevo terremoto en el camino del aniversario número 25 de aquel otro sismo que muchos santiaguinos, creímos, sería el último de nuestras vidas. Este texto dedicado a él, estaba preparado para ese encuentro con las efemérides del calendario, pero lo que acaba de suceder el recién pasado 27 de febrero, a las 3:34 A.M., nos devolvió al ranking de los países con los megaterremotos más grandes de la historia, en el quinto o sexto lugar de los peores registrados en el mundo.

sábado, 20 de febrero de 2010

LOS 200 AÑOS DE LA HERMOSA CASA DEL PILAR DE LA CHIMBA

Vista antigua en imagen del Archivo Fotográfico Sala Medina, cuando el estado de la casa-pilar de Recoleta aún era considerado como "bueno". Alguna vez tuvo un friso de madera que rodeaba la cornisa en lo alto, en donde empieza ahora el techo.
Coordenadas: 33°25'52.24"S 70°38'50.77"W
No sé bien cómo empezar este posteo: si criticando la política chilena de la declaración de monumentos nacionales que lo convierte en una especie de salpicadura de oleos sagrados sobre sitios históricos (condición que, desde allí, a veces demanda más de lo que garantiza en la mantención de los mismos) o bien comentando algún prólogo sobre los pilares y columnas de esquina que abundaron en las más antiguas casonas de Santiago de Chile y que hoy son, sin embargo, una rareza arquitectónica.
Próximamente, abordamos el tema de las casas-pilares de Santiago, así que mejor me arrojo de lleno a esta hermosa casa colonial roja ubicada en Avenida Recoleta 181, esquina de la ex Calle del Cequión, luego Andrés Bello y hoy Antonia López de Bello, casi al frente de la plazuela de la iglesia recoletana.Hoy es ocupada en su primer piso por locales comerciales y el segundo es de residencias (parece haber sido diseñada así, con estos usos distintos para sus dos plantas), pero destaca especialmente esa maravillosa columna de piedra de granito, de como dos metros y medio de altura, de sencillez dórica, lisa y montada en una gran base cuadrada.
Es una típica casa del estilo colonial, que antes gobernaba la arquitectura del sector de Mapocho y La Chimba, entre los siglos XVIII y XIX. Para Carlos Lavín, según escribe en su obra "La Chimba" (Editorial Zig Zag, 1947), la casona "fue en su tiempo una suntuosa mansión chimbera", aún cuando su espacio interior no era holgado.