martes, 28 de abril de 2009

PREHISTORIA ANTÁRTICA: EL PARAÍSO DE LOS VERGELES PERDIDOS

En el Museo Nacional de Historia Natural de la Quinta Normal, en Santiago de Chile, existe un pequeño diorama con el aspecto que tenía la Antártica, particularmente la Isla Rey Jorge, antes de que se desplazara hasta la posición polar en que hoy está y quedara atrapada en los hielos.
Pese a su sencillez, quizás se trate de una de las vitrinas más interesantes de todas las colecciones del museo, pues son contadas las ocasiones en que se puede tener oportunidad de ver, aunque sea reconstruidos, los vergeles de flora selvática que llenaron alguna vez al continente, con una vegetación similar a la de los bosques patagónicos del Sur de Chile y de parte de la Argentina, en otra prueba de la relación geográfica que alguna vez existió entre las tierras magallánicas y las antárticas.

lunes, 27 de abril de 2009

LOS ELEMENTOS QUE CARACTERIZABAN A LOS BURDELES CRIOLLOS ANTIGUOS

Imágenes: colección digital de L. Rivas
El desarrollo de una estética característica en los burdeles santiaguinos y porteños de los siglos XIX y XX, se debe, en gran medida, a la influencia internacional que se ha conocido de ellos, especialmente de Francia, y cuyas características fueran adoptadas acá entre la sociedad chilena por importación.
Sin embargo, existe otra gran cantidad de elementos que también tienen una raigambre más localista, tanto por el carácter doméstico que tenían muchos de estos prostíbulos, como también por la fuerte vinculación que tuvieron alguna vez con las fondas y chinganas de los barrios marginales de la capital chilena, adoptando características fuertemente costumbristas y folclóricas a las que, por escrúpulos intelectuales, la mayoría de los historiadores e investigadores "serios" insiste en dar la espalda.
Hemos revisado la historia de varios burdeles famosos de la capital chilena, en posteos anteriores y en otros que publicaremos a futuro. Buena parte de la escasa información disponible, sin embargo, proviene de la tradición oral, de los recuerdos de viejos. Incluso los libros que tratan de cuando en cuando el tema, lo hacen basándose en testimonios y recuerdos de quienes conocieron estos centros de recreación sexual, o bien en los escritores que describieron a la pasada estos núcleos de entretención para sus novelas, como Augusto D'Halmar en "Juana Lucero" o Joaquín Edwards Bello en "El Roto".
Lo anterior nos ha permitido reconocer e identificar algunos de los objetos, personajes y unidades características de tales burdeles, ya perdidos en el tiempo, y de los que sobreviven hasta hoy algunos conceptos, aunque un tanto trastocados o corrompidos, según veremos.

sábado, 25 de abril de 2009

EL MONUMENTO A LAS VÍCTIMAS DEL INCENDIO DE LA COMPAÑÍA: ¿CUÁNTOS SON? ¿DÓNDE ESTÁN? ¿CUÁL ES EL ORIGINAL?

Imagen del primer monumento, apodado "La Dolorosa", con su aspecto y ubicación originales, en los jardines del Congreso Nacional de Santiago, donde había estado el templo incendiado.
Coordenadas: 33°26'17.80"S 70°39'10.17"W (primero) / 33°25'5.06"S 70°39'0.72"W (segundo)
Era el martes 8 de diciembre de 1863, día de la Purísima y último del Mes de María. Cerca de las 19:00 horas, se habían reunido más de 2.000 personas -especialmente mujeres- en la Iglesia de la Compañía de Jesús de la esquina de las calles Compañía y Bandera. Más de 7 mil luces estaban encendidas con gas y aceite en el recinto. Ni siquiera otro dramático incendio anterior, sucedido en 1841, había hecho escarmentar a los curas sobre los peligros que alojaba el templo al mantener lámparas de fuego en su interior.
Sucedió, entonces, una de las peores tragedias de la historia mundial: cerca del Altar Mayor, comenzó un foco de fuego a causa de una de estas lámparas. Las llamas se apoderaron de un retablo de madera y un lienzo al fondo, subiendo desde allí a la cúpula. Una estampida de personas corrió frenética hacia las puertas, dejando rápidamente obstruidos los accesos y, en algunos casos, totalmente bloqueados, pues las puertas se abrían hacia el interior de la iglesia y la muchedumbre presionaba desesperada hacia el exterior, mientras le llovían vigas y tablas ardientes sobre la cabeza.
El fuego había alcanzado ya al presbiterio y las puertas, condenando a los atrapados ante la mirada desesperada de quienes estaban afuera, intentando rescatar a los que se hallaran más a mano. En media hora, las llamas y el humo sofocaron a más de 2.000 personas, según las estimaciones, llenando de un infierno de muertos calcinados lo que, hasta minutos antes, era la casa de Dios y la más popular de las iglesias de la capital chilena. Prometemos detallar estos trágicos sucesos de nuestra historia en un futuro posteo.
La sociedad santiaguina creyó, entonces, que la Iglesia de la Compañía de Jesús estaba marcada por un sino maldito, exigiendo que las autoridades la borraran de la faz de la tierra.

miércoles, 22 de abril de 2009

"AL PARIR LA CHANCHA": UN CLÁSICO DE LOS JUEGOS INFANTILES

Imagen base en: flickr.com/photos/jaguarsur/2139336735
Es curioso el nombre de este pasatiempo de los niños de antaño. Tan sugerente denominación podría hacer suponer que se trata de un juego proveniente, en lo fundamental, desde los campos y las zonas rurales chilenas, más familiarizadas con la ganadería, pues veremos que la comparación con el parto de un cerdo no es antojadiza: las madres porcinas dan a luz de manera agitada, tumbadas en el suelo y sacudiéndose de modo bastante violento mientras sale una cadena de varios cerditos por alumbramiento.
"Al parir la chancha" o "Hacer parir la chancha" partía con un grupo de niños sentados sobre un tronco, banca o borde de la acera. Otros colocaban varios bancos del colegio, ordenados en fila. Generalmente de manera improvisada, uno del grupo gritaba "¡Parió la chancha!" y todos comenzaban a empujar hacia el lado opuesto. Como lo comenta Verónica Herrera Vélez en "Juegos del folklore chileno para pre-escolares", la idea era que cayeran desde el borde los que estaban en los extremos, desalojándolos para darle espacio a un nuevo jugador, algo más o menos parecido a la situación que se da en la "silla musical", cuando se detiene la canción. Por esto, el proceso podía ser sumamente físico y rara vez practicado por niñas.

lunes, 20 de abril de 2009

LA PILA DEL GANSO: LO POCO QUE SABEMOS, LO MUCHO QUE DESCONOCEMOS

Fotografía antigua, con la posición y base de la pila de entonces (gentileza de RePeto).
Coordenadas: 33°27'14.32"S 70°41'28.78"W (ubicación antigua) 33°27'13.51"S 70°41'25.22"W (ubicación actual)
La cantidad de leyendas urbanas que rondan a la Pila del Ganso, por allá por la Alameda Bernardo O'Higgins en plena Estación Central, superan ampliamente a lo poco que sabemos de esta enigmática figura ornamental de nuestra ciudad, de la que se ignora inclusive quién habría sido su autor, rodeándola, así, de misterios sabrosos sobre su origen.
Es tan poca la información que está disponible al estudio sobre el origen de esta pieza de bronce enclavada en el bandejón de la centrina avenida que, inevitablemente, el investigador debe echar manos a la tradición oral para poder sacar algo en limpio con respecto a esta antigua estatua.

viernes, 17 de abril de 2009

CUANDO LA "SALA DEL ÁNGEL" TENÍA ALAS Y AUREOLAS

Histórica imagen: el dramaturgo Juan Radrigán habla por el teléfono de la boletería de la "Sala del Ángel", parado por fuera de su entrada, en los días del estreno en Chile de su obra "La Contienda Humana", por la compañía El Telón. (Imagen de Revista Ercilla de noviembre 1988).
Coordenadas: 33°26'22.41"S 70°38'52.06"W
Fue uno de mis cines favoritos en tiempos de adolescencia. Recuerdo especialmente cuando asistí una noche con mi primera polola, mi dulce Soni, que me dejó el hombro de mi chaqueta de cuero totalmente empapado con las catarata de lágrimas que le provocara "La Sociedad de los Poetas Muertos", de Peter Weir, por ahí por 1990. Su llanto había sido tal que incluso mojó parte de sus propios cabellos claros, casi como una pasada por la lluvia. Mi sorpresa fue que, al terminar la proyección y levantarnos mientras volvían a encenderse las luces, una joven pareja del público había pasado por lo mismo, más atrás: él tenía mojado su hombro mientras ella aún intentaba sostener el manantial tibio de sus ojos enrojecidos. "Vienen a puro llorar", le comenté, en tono de complicidad.

martes, 14 de abril de 2009

LA CASA DE LAS GÁRGOLAS: EL MONUMENTO DE TODOS LOS MONUMENTOS



La casona, hacia 1930 (Fuente imagen: monumentos.cl)
Coordenadas: 33°26'26.76"S 70°38'2.05"W
La Casa de las Gárgolas, en Avenida Vicuña Mackenna 84 esquina calle Viña del Mar, no ostenta por nada ser la sede del Consejo de Monumentos Nacionales: el monumento de todos los monumentos, en otras palabras.
La casa fue diseñada en 1929 por el arquitecto nacional Eduardo Costabal Zégers, por encargo del empresario agrícola de Curicó, don Melitón Moreno. Su obra fue concebida dentro de patrones estilísticos neogóticos y estética Tudor. Su autor fue el arquitecto, además, de la Clínica Santa María y la Basílica de Lourdes, según la ficha del Consejo de Monumentos Nacionales relativos a la casa. Se ubica en la vereda oriente de la avenida, en el límite de la Comuna de Providencia y a poca distancia de la Plaza Baquedano.

sábado, 11 de abril de 2009

MARÍA ESTER ZAMORA Y PEPE FUENTES: LOS DUEÑOS DE LA FONDA ETERNA

Reportaje publicado por la periodista Marcela Escobar Q. y la producción de Mónica Marchant, en la Revista "El Sábado", de "El Mercurio" del sábado 3 de enero de 2009. Las imágenes corresponden al reportaje original. El famoso local de la casona verde se encuentra por ahí por Avenida Manuel A. Matta con Carmen:
Para algunos, ellos han resucitado el folclor más tradicional. Su casa de avenida Matta es el punto de reunión de artistas, cantantes y jóvenes que gustan de la cueca brava. Allí, el primer domingo de cada mes se reúnen 80 personas a cantar y bailar en una fiesta criolla que termina a las 2 de la mañana.
A un costado de la puerta de esta casona en avenida Matta, una botella vacía de Rhin Undurraga se llena de polvo. Es la única advertencia de que arriba, subiendo la escalera, se brinda a la salud de la cueca el año entero. No es un secreto pero sí una de esas cosas que se transmite de boca en boca entre los amigos: aquí viven María Ester Zamora y Pepe Fuentes, folcloristas, músicos, cantantes y esmerados anfitriones, que convierten su casa en fonda cada primer domingo del mes.

TRAS LA HUELLA DE "HEREDIA & ASOCIADOS"

Heredia en un bar (Fuente imagen: ElGuachaca.cl)
Próximamente, se cumplirán cuatro años desde el estreno del primero de los ocho capítulos que TVN transmitió, a partir del 22 de marzo de 2004 a las 22:00 horas, de la serie policial "Heredia & Asociados", basada en los cuentos y novelas del escritor y poeta oriundo de Magallanes, Ramón Díaz Eterovic, quien incluso participó en parte de los guiones de algunos capítulos, para completar la historia.
Contrariamente a lo que opinaría de prácticamente la mayoría de las series chilenas, esta era entretenida y bastante profesional. Se basaba en las hazañas de un detective ficticio muy particular, poco afortunado en la vida, que desenvuelve casos complejos en los que siempre parece haber una sombra de marginación siniestra. En cerca de una hora que duraba cada capítulo, los escenarios eran perfectamente reconocibles: bares, calles, boliches del centro de Santiago; restaurantes clásicos, con cantantes de tango engominados al estilo del Buenos Aires que nunca llegaron a pisar; o bien ancianos borrachines conocedores de grandes secretos que calzan exactamente en la pieza que falta para la solución del caso. Pasajes comerciales, galerías antiguas, Parque Forestal de noche, etc. Las postales de Santiago Centro abundaban, pues todas las locaciones fueron esas, salvo las del capítulo "Morir en Cartagena".

viernes, 10 de abril de 2009

CARACTERÍSTICAS DE LOS PRINCIPALES JARRONES ORNAMENTALES QUE HAN DESAPARECIDO DEL CERRO SANTA LUCÍA

Los abundantes jarrones de la terraza del Castillo Hidalgo en 1874. Muchos de ellos han desaparecido misteriosamente del paseo.
Coordenadas: 33°26'26.08"S 70°38'37.00"W
Después de varios años investigando la situación de las estatuas y los ornamentos desaparecidos desde el Cerro Santa Lucía, decidimos echar mano a la extenuante tarea de intentar rastrear -y ojalá recuperar- cuanto menos, algunos de los más de 300 jarrones de metal y mármol que se encontraban en el conjunto y que hoy se encuentran totalmente extraviadas o, en el mejor de los casos, se pueden observar en distintas partes de Santiago ajenas al Huelén. A futuro publicaremos los resultados de estas pesquisas y de las respuestas que las autoridades correspondientes nos han proporcionado sobre esto.
Como señaláramos en nuestro artículo sobre las estatuas y ornamentos que ya no están en el Huelén (del que el actual texto viene a ser una suerte de segunda parte), de las piezas que aparecían en las antiguas fotografías del "Álbum del Santa Lucía", publicado en 1874 por Intendente de Santiago don Benjamín Vicuña Mackenna, existen algunas investigaciones casi personales, realizadas por aficionados o por periodistas sobre estos tesoros desaparecidos, aunque se ha publicado escasa información a este respecto.
Una de las pocas fuentes disponibles para el tema corresponde al reportaje del periodista David Valenzuela Fernández, publicado en "Las Últimas Noticias" del domingo 26 de mayo de 2002 y titulado como "El saqueo del cerro Santa Lucía". Recuerda allí el redactor que, si bien no existe un registro en los inventarios en la Dirección de Jardines de la Municipalidad sobre las piezas perdidas, para el caso de los jarrones y ánforas que engalanaban todo el paseo, el Intendente Vicuña Mackenna precisa en el "Álbum del Santa Lucía" que había 416 unidades de este tipo en el cerro, la mayoría de ellos traídos desde Francia y de Italia. Sin embargo, para la fecha del artículo, quedaban en el paseo sólo 75 de estos jarrones.
Nuestra investigación, particularmente, nos ha permitido dar con la ubicación de algunos de estos jarrones perdidos, ahora repartidos por distintos lados de la ciudad. Hemos creído encontrarlos, por ejemplo, en el Puente Pío Nono, en el Museo Benjamín Vicuña Mackenna, en los accesos del Paseo de las Delicias y en el Cementerio General, sólo por nombrar algunos sitios importantes. La inmensa mayoría de ellos, sin embargo, permanece desaparecida y sin dar noticias.

lunes, 6 de abril de 2009

"PANCHO CAUSEO": MÁS DE UN SIGLO DE CHILENIDAD AL CHANCHO

Coordenadas: 33°27'6.98"S 70°41'35.26"W
Es común que algunos restaurantes santiaguinos presuman de representar tradiciones de chilenidad y de cultura urbana. Es un cliché con cierto valor y comodidad pues, además de ahorrarle al locatario grandes gastos en decoraciones sofisticadas o conceptos de ambientación, permite darle de inmediato al negocio una connotación de empatía que garantiza las visitas de cierto tipo de comensales y, además, sirve de anzuelo a los turistas pajarones.
Desde nuestro punto de vista crítico, sin embargo, la presunción de chilenidad y tradición para esta clase de locales la otorga no sólo la imitación de los patrones estéticos u ornamentales de lo que los chilenos reconocemos como nuestra propia identidad, sino el hecho de que dichos establecimiento hayan crecido con la propia formación de la chilenidad a la que aluden, siendo depositarios de esa vertiente cultural y, a su vez, irradiadores de la misma.