miércoles, 21 de diciembre de 2016

EL IRRENUNCIABLE "SAN LUNES" DEL CALENDARIO BEODO, ¿A LA CANONIZACIÓN LEGISLATIVA?

Caricatura del San Lunes, en una revista "En Viaje" de 1964.
Por estos días, la política y sus interminables dislates nos han regalado otra polémica para los medios: la agarrada de mechas por un proyecto del ley que busca declarar feriado el lunes 2 de enero de 2017, prolongando así el período de Fiestas de Fin de Año, cuyos días de celebración caerán justo sábado y domingo.
Lamentablemente, estamos en tiempos donde ya parece que poco y nada puede provenir de la política afectada por una gripe crónica de credibilidad: cada propuesta hecha con expectativas de generar atención pública o complacerla, cae de inmediato en la baratija polémica y en la banalización cargada de declaraciones apasionadas, rimbombantes y  reciclantes de eslóganes multiusos.
Los defensores de la propuesta aparecen inspirados por una medida de seducción popular, claramente, aunque cargando con la sospecha de estar destinada a mejorar sonrisas en las encuestas. Probablemente con la mayor simpatía del público, estos reaccionan a las acusaciones imputándoles de vuelta a sus opositores el cargo de "defender intereses empresariales", pues su defensa del proyecto se ha desplazado muy rápidamente desde los derechos de los trabajadores, al clásico manual de la contraposición burgués-obrera.

lunes, 19 de diciembre de 2016

LA HERMOSA COLUMNA CON FONTANA EN LA PLAZA DE SANTA MARÍA LA MAYOR DE ROMA

Vieja imagen fotográfica de la Piazza S. Maria Maggiore con un fotógrafo y una carreta en ella. Se observa la columna y, atrás, el imponente templo. Fuente imagen: zeno.org.
Coordenadas: 41°53'49.39"N 12°29'57.62"E
La Plaza de Santa María la Mayor (Piazza S. Maria Maggiore), se encuentra enfrente del magnífico templo del mismo nombre, una de las cuatro basílicas papales de Roma y la que más rasgos originarios paleocristianos ha conservado, según señalan las guías de la ciudad.
La plaza corresponde a una gran explanada dura situada entre la calle de la plaza misma, la Vía Merulana y la Vía Carlo Alberto, en el barrio del monte Esquilino. Este lado de la ciudad destaca por una enorme concentración de históricos edificios religiosos, entre los que se encuentran los templos de San Lorenzo en Panisperna, de Santa Pudenziana y Santa Prassede, este último muy cercano a la gran basílica.
Destaca en ella una gran columna de mármol de 14,30 metros, situada de cara a la fachada del templo, de orden corintio estriado. En su cúspide, sobre el capitel, se eleva una estatua de la Virgen con el Niño Jesús; y en la base, se encuentra una fuente de aguas, cuyo buen tamaño palidece a la sombra del resto del conjunto. Algunas fuentes la llaman también la Columna de la Paz.

viernes, 16 de diciembre de 2016

FRAY ANDRESITO, EL SANTO POPULAR DE LA RECOLETA FRANCISCANA

Imagen de una tarjeta religiosa con el retrato de Fray Andresito, el “santo” popular para Chile de origen canario, cargando la imagen de su amada Santa Filomena y el mismo tarrito limosnero que usó de alcancía para reunir ayuda para la recolección franciscana.
Coordenadas: 33°25'49.83"S 70°38'51.62"W (Iglesia de la Recoleta Franciscana)
Pasado ya el período de ordenamiento republicano chileno, hubo en Santiago un personaje que, no obstante haber sido acogido también en la iconografía más querida y venerada por los herederos de la rotada chilena y las clases populares en general, simboliza un lado de profunda espiritualidad y ascetismo, erigiéndose como todo un santo de los pobres y los más desposeídos que aún hoy seguiría arrojando milagros y misterios inexplicados alrededor suyo, según aseguran sus fieles devotos.
Fray Andresito, con sus misterios y sus certezas, es uno de los personajes más interesantes de la historia de la religiosidad en Chile. Y como ya hemos visto acá la historia de otros dos hombres santos que lo precedieron en la Recoleta Franciscana de la capital, el Negro Andrés de Guinea y Fray Pedro de Bardeci, corresponde cumplir con reseñar algo sobre este  queridísimo y recordado personaje, con serias posibilidades de avanzar peldaños en el camino a su canonización oficial.

domingo, 4 de diciembre de 2016

UN REPASO POR LAS CAMPANAS QUE PERTENECIERON AL TEMPLO DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

Imagen fotográfica tomada de la iglesia ya en ruinas. Esta campana quedó tan maltratada con el fuego y el golpe en el suelo, que los sacerdotes decidieron fundirla otra vez para hacer nuevas piezas. Fotografía de la colección del Museo del Carmen del Templo Votivo de Maipú.
El próximo jueves 8 de diciembre se cumplirán 153 años del trágico incendio de la Compañía de Jesús en Santiago, que se llevó entre las llamas la vida de más de 2.000 personas, especialmente mujeres, aquel Día de la Inmaculada Concepción, en uno de los eventos más trágicos de la historia de la capital chilena y del registro mundial de incendios catastróficos.
Ya he hablado en varias entradas de este aciago episodio de la historia de Chile tan descuidado por el discurso oficial de la memoria, entre cuyas consecuencias estuvo la inmediata fundación del Cuerpo de Bomberos de Santiago y una campaña para la instalación del monumento en el lugar de la tragedia, en los jardines del edificio del Congreso Nacional, luego trasladado a la plaza enfrente del Cementerio General y reemplazado por el actual que allí se observa. También vimos la historia de tres de las campanas que habían pertenecido a la siniestrada iglesia, y que fueron regresadas desde Gales a Chile a fines de las celebraciones del Bicentenario Nacional.
Debe recordarse que aún se sentía el olor del humo y de los tizones mojados del destruido templo, cuando se propuso la creación de un jardín y del monumento sustituyendo las ruinas. Así, el día 14 de diciembre siguiente, el gobierno ordenó por decreto la definitiva demolición de las murallas que todavía quedaban en pie, concediéndose “un término de diez días para la extracción de los cadáveres que están en dicho templo”.

jueves, 1 de diciembre de 2016

CLODOMIRO FIGUEROA PONCE: UN CHILENO ENTRE LOS PRIMEROS DULZORES Y LAS PRIMERAS AMARGURAS DE LA AVIACIÓN SUDAMERICANA

Momento exacto del accidente de Clodomiro Figueroa en el "Caupolicán", fotografiado el 23 de febrero de 1913. Imagen publicada por Enrique Flores Álvarez en "Historia de la Aviación en Chile".
Coordenadas: 33°26'40.49"S 70°39'42.44"W (sector aprox. donde estaba su taller) / 33°27'18.26"S 70°39'36.65"W (sector aprox. de su accidente en 1913)
He tratado de dedicar acá reseñas a varios capítulos a la historia de la aeronáutica chilena, como la elevación de los primeros globos aerostáticos en el país, el primer vuelo chileno de avión ejecutado por César Copetta, la aventurera semblanza del pionero de la aviación mundial Luis Omar Page y la historia del Aeropuerto de los Cerrillos. Hoy, retomando esta misma línea, quiero poner la mirada en otro personaje que fuera primero entre los primeros, en muchas categorías, con una larga y entretenida biografía.
El protagonista de esta historia fue Clodomiro Figueroa Ponce, elegante y temerario comerciante de almacén que, sin saberlo en sus primeras décadas dos de vida, iba a pertenecer a la primera generación de aviadores chilenos, constituyéndose como uno de los iniciadores de la aviación civil y también un punto de contacto con la aviación militar en el desarrollo y experimentación de esta tecnología que cambió al mundo.
Estos episodios de la vida de don Clodomiro y de su enorme legado, han sido reunidos en diferentes tipos de publicaciones por autores e investigadores como Enrique Flores Álvarez y Héctor Alarcón Carrasco. Sus libros son nuestras principales fuentes para dar cuerpo a este texto, por supuesto.

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