lunes, 25 de noviembre de 2019

LA BOHEMIA OBESIDAD DEL "GUATÓN BAR"

Volante publicitario del "Guatón Bar" impreso en el año 1910 por la Litografía Barcelona, reproducido por Pedro Álvarez Caselli en su trabajo "Chile: marca registrada".
Coordenadas: 33°25'59.7"S 70°39'06.7"W
Hubo algunos boliches de barrio Mapocho en Santiago que, definitivamente, resaltaron en la historia local como pioneros o precursores en el rol de popularizar el concepto del mismo vecindario como sitio de entretención, comidas, barras y bailables, prestigio que tuvo en exceso en alguna época. Esta fama de Mapocho como centro bohemio llegó a su edad dorada con los boliches del llamado "barrio chino" de calle Bandera, sobreviviendo de aquellos años algunos cuantos ejemplos como "La Piojera" y el "Bar Touring", entre otros decanos.
De entre todos ellos, entonces, el "Guatón Bar" parece haber sido también uno de los más antiguos centros de parranda en los límites del barrio nocherniego de Mapocho aunque más cerca del Mercado Central, exactamente en la dirección de calle Puente 884-896 esquina con avenida Mapocho y, según refiere su optimista publicidad en los días del Primer Centenario de la Independencia, cerca de la antigua Estación Mercado cuya punta de rieles y nudos estuvieron muy cerca de allí, exactamente al frente.
Propiedad de don Enrique Valenti, quien era dueño también de la marca de cigarrillos "Guatón Cigarrettes", se recuerda a este local como uno propio de la época del 1900 y de sus periplos, tanto por la oferta como por el ambiente reinante en sus salas. Y por haber nacido con la generación inicial de este tipo de establecimientos recreativos al lado del río Mapocho, compartía sus parroquianos con otras célebres cantinas como el "Dos Canarios" y "Los Buenos Amigos".
Tales refugios constituían, además, un territorio atractivo para poetas malditos y trágicos, como Pedro Antonio González, Antonio Bórquez Solar y, más tarde, un joven Alberto Rojas Jiménez, todos bastante dados a los placeres del vaso en las mesas mapochinas. Hacia los años veinte se haría habitual la presencia de vates y escritores en el barrio, por las mismas razones, entre ellos el propio Pablo Neruda.
No es de extrañar, entonces, que aquellos primeros locales de tal clase fueran visitados o bien servían de seminario para importantes figuras del mundo del espectáculo clásico de esos años. Fue así como en las salas del "Guatón Bar" tocaba, por ejemplo, el mítico Ciego Aravena, entonando canciones con títulos tales como "Remolienda de las aves", y todo indica que atraía mucho a otros artistas e intelectuales ya en esos años. El dato aparece consignado en "Apuntes para la historia de la cocina chilena", de Eugenio Pereira Salas.
Detalle de fotografía de la ribera del Barrio Mapocho junto al Mercado Central, hacia 1910-1920. Se observa el área construida en la margen del río antes de las expropiaciones y demoliciones de fines de los años veinte, que abrieron parte de la Plaza Venezuela y la avenida Balmaceda en el sector donde estuvieron bares como "Los Canarios" y, en calle Puente (donde se ve un grupo de tranvías), el "Guatón Bar".
Caseta de la terminal del ferrocarril urbano de la Estación Mercado en la  Plaza Venezuela, enfrente del Mercado Central y del Puente de los Carros (no confundir con la antigua Estación del Mercado del tren, con sus instalaciones a la altura de la Cárcel Pública, reemplazada después por la Estación Mapocho). El "Guatón Bar" quedaba justo enfrente de la Estación Mercado para los tranvías que se ven en la fotografía. Imagen de la colección de Ladislao Monasterio, publicada en el sitio Amigosdeltren.cl.
Paraderos de tranvías Mapocho, en enero de 1935 en calle Puente, junto al Mercado Central. Ya había pasado la época del "Guatón Bar" y se ha modificado mucho la última cuadra de calle Puente, en donde estaba. El edificio hotelero que aparece a la derecha ahora alojaba al bar "Sansón" en sus bajos.
Un volante de 1910 impreso a color y republicado en el trabajo "Chile: marca registrada" por Pedro Álvarez Caselli, nos da más de una pista sobre las características generales del antiguo bar-restaurante: éste servía también como tienda de ventas para el señor Valenti, pues en ella ofrecía sus cigarrillos, licores, fiambres de "variación selecta" y con garantía de "espléndida atención". La proximidad del centro tranviario, de los mercados y de los nudos viales, facilitaba el poder ubicar al "Guatón Bar" en el plano de Santiago y, con ello también, era más cómoda la llegada de sus comensales.
Cabe observar, por otro lado, que la mascota publicitaria del negocio era un gordito con pinta de simpático y mirada ladina, aunque no tenemos seguridad de que corresponda a alguna caricatura del dueño. Este personaje también se repetiría en los cigarrillos, de modo que tiene ciertas características de imagen corporativa o isotípica en los negocios de Valenti, al menos en el referido impreso.
Aunque tenemos la tentación de suponer que sí, tampoco sabemos con exactitud si el "Guatón Bar" guardaba relación o sería el mismo negocio conocido como "Los Guatones" en la proximidad de la estación, mencionado en algunas fuentes como la revista "En Viaje" N° 376 de febrero de 1965, en el artículo titulado "La prensa santiaguina y la bohemia del 900". No nos ha sido posible confirmar este dato, ni alguna posible relación entre ambos establecimientos, si es que acaso eran dos diferentes.
Sí es claro que el curioso bar desapareció de allí con la misma época a la que pertenecía, cuando los vientos renovadores alcanzaron aquellas cuadras capitalinas de la ribera y comenzó otra edad más audaz y enérgica, con nuevos nombres y nuevas aventuras de correrías varias. Rodrigo Alvardo Moore concluyó en "Los caminos del vino: (más crónicas de un enólogo)", que "Si esta ciudad cuidara sus instituciones culturales, debería estar vivito y coleando el 'Guatón Bar', del barrio Mapocho".
Las alteraciones viales, comerciales y urbanas surgidas de la gran modificación del barrio que, entre otras cosas, agregaron la Estación Mapocho (puesta en plenos servicios a partir de 1912) y eliminaron este tramo de la antigua avenida Mapocho, se reflejaron en grandes progresos alrededor del barrio del Mercado Central. El sector en donde estaba el "Guatón Bar" hasta pasado el Primer Centenario, entonces, quedó convertido en el edificio del Excelsior Hotel, a cuyos bajos llegó otra generación de bares como el "Sansón", en donde ahora está el acceso de Estación Metro Calicanto de Puente llegando a la actual calle Ismael Valdés Vergara.

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