domingo, 8 de septiembre de 2019

LAS VIDAS DEL TEATRO NOVEDADES DE SANTIAGO

Antigua imagen de la fachada del teatro, años treinta. Se observan algunas diferencias con respecto al aspecto actual, especialmente en los vanos y la cornisa del alero o marquesina, producto de las remodelaciones. Fuente: Flickr de don Patricio Lazcano Campino (tomada de la página web oficial del Teatro Novedades).
Coordenadas: 33°26'33.3"S 70°40'19.7"W
El milagro es doble con relación al Teatro Novedades de la capital chilena: no sólo ha sobrevivido al tiempo en el típico Barrio Yungay, sino que su recuperación ha sido plena, permitiendo que aún siga en actividades del mundo de las artes escénicas. Ha sido declarado Inmueble de Conservación Histórica por decreto municipal y, actualmente, es administrado por la Corporación de Desarrollo de Santiago.
El viejo teatro de fachada con eclecticismos del art decó y el neoclásico, se ubica en la dirección de calle Cueto 257, llegando a Portales, en la comuna de Santiago. Su primer edificio data de 1913, año en que fuera inaugurado un 7 de septiembre y con la presentación de la opereta "El conde de Luxemburgo", durante el Gobierno de Ramón Barros Luco. Era propiedad del Círculo Español, que ofrecía en él espectáculos de alta calidad para el público.
En el salón se proyectaban también películas mudas con un cinematógrafo, amenizadas por un pianista en vivo como se estilaba entonces. Había presentaciones de zarzuelas o presentaciones de compañías españolas de espectáculos en su cartelera permanente, muy asociadas al gusto popular de aquellos años a pesar de que, en sus orígenes, atraía al público de clase alta que habitaba originalmente el barrio.
Recuerda el director Rogel Retes en sus memorias de "El último mutis", que el inmigrante español Santiago Serra se hizo cargo del Teatro Novedades en este período, poco después de haber arrendado un tiempo el Teatro Almagro, en la plaza del mismo nombre, y antes de que se consagrara al lograr adquirir el Teatro Coliseo Nacional, en 1926.
Sin embargo, un incendio ocurrido en 1928, en septiembre según se ha dicho, destruyó a aquel primer edificio y así el teatro debió ser reconstruido, esta vez con su línea arquitectónica y aspecto actuales en sus líneas generales, a partir del año siguiente, durante el Gobierno de Carlos Ibáñez del Campo. Curiosamente, lleva por nombre el mismo del célebre y decimonónico Teatro Novedades español que existía en calle Toledo de Madrid, también siniestrado un año antes en una fatídica tragedia que se llevó cerca de 70 vidas.
Los trabajos en el edificio se extendieron hasta 1931, cuando pudo ser concluido y reinaugurado como el gran Teatro Novedades del histórico vecindario, con mucha coherencia estilística en relación al resto de la arquitectura y urbanismo del Barrio Yungay, procedentes de la segunda mitad del siglo XIX. El año aquel partió con la realización de asambleas sociales e institucionales dentro del mismo teatro, además, relacionadas con la agitación política de entonces.
El nuevo teatro, de tres pisos y 1.726 metros cuadrados construidos, contaba con una amplia y alta sala con platea de butacas para 500 personas, frente a un cómodo escenario de tarima, con un magnífico arco de proscenio de orden deprimido. Su fachada tiene zócalo de arcadas y ventanas rectas a las que después se adicionaron artísticas lunetas, conformando el arco de medio punto. Consta de doble palco balcón para otras 200 personas, dependencias en el edificio frontal y camarines subterráneos. Los muros tienen pilastras y molduras de gusto clásico, europeísta y elegante, tanto dentro como fuera del edificio y con presencia de escudos ornamentales.
Estaba siendo usado como cine cuando los terremotos de 1958 y 1965 obligaron a suspender por un tiempo sus funciones, mientras se realizaban reparaciones. Hubo a continuación un cambio de administración, y hasta una tentativa de cambiarle el nombre que, afortunadamente, no prosperó. Algo parecido habría ocurrido con el estado del edificio tras el gran sismo de 1971.
Caída ya la época de los grandes teatros chilenos y del espectáculo popular en sus escenarios, el teatro fue quedando reducido sólo a pobres proyecciones de películas. Pasó por un largo período de decadencia y virtual abandono, entre de 1974 y 1990, en el que también se barajó la opción de demolerlo, según parece. Hubo algunos daños en el mismo provocados por el terremoto de 1985.
A fines de 1996, y en medio de un proceso de revitalización del lugar buscando recuperar el valor del edificio, se constituyó también la Corporación Cultural Teatro Novedades. Su objetivo era el desarrollo y fomento de la actividad cultural al poniente de Santiago, con el teatro como base de operaciones. La Corporación y el Sindicato Nacional de Danza, además, solicitaron también que el teatro fuera el punto fijo de las presentaciones de danza contemporánea.
En el año siguiente, 1997, la Municipalidad de Santiago decidió hacerse cargo del teatro, restaurándolo y recuperándolo como espacio escénico y dejando su administración a cargo de la Corporación para el Desarrollo de Santiago. Una de las primeras presentaciones importantes que tuvo con la nueva administración fue en noviembre, con la la Orquesta Juvenil de Santiago. Hubo otras importantes presentaciones ya en este período, de artistas internacionales.
El Comité de Adelanto del Barrio Yungay, que operaba ya entonces con los mismos propósitos y de la mano de la Corporación, logra también una restauración del teatro hacia el cambio del siglo. Y, además de ser Inmueble de Conservación Histórica, quedó dentro de la categoría Zona Típica del Barrio Yungay mediante Decreto Supremo N° 43 del 19 de febrero de 2009.
El teatro fue remodelado en 2012, dejándolo con el buen aspecto de conservación que aún se observa en él y superando los daños que llegó a provocarle el terremoto sucedido dos años antes. Cuenta desde entonces con butacas móviles y una capacidad total de su aforo cercano a 700 personas sentadas y 1.500 de pie.
Si bien se acabaron con la reapertura los conciertos rock (y la verdad es que nunca fue bueno acústicamente para esos encuentros) su actividad actual incluye otros eventos musicales, danza, obras de teatro, lucha libre, fiestas, presentaciones de folklore y eventos como graduaciones y licenciaturas, además de varios encuentros de carácter cultural o político, pero más relacionados con el barrio. Hay planes también para las dependencias del pabellón que da al frente en el edificio y sus niveles superiores, hasta este momento subutilizados.
A pesar del surgimiento de nuevas salas más apropiadas para espectáculos modernos, música rock y eventos parecidos, el Teatro Novedades sigue siendo solicitado con regularidad. Recientemente, en 2018, por ejemplo, la Fundación Lab 360 atrajo hasta él la realización del Festival World Note, anunciando así la nueva etapa de vida que comienza para el antiguo teatro.

2 comentarios:

  1. Recuerdo asistir y haber trabajado en algunos conciertos a mediados de la decada del 00' en el Novedades, nunca fueron buenas las experiencias sonoras. Por su particular arquitectura y cielo elevado, se hacía tremendamente reverberante y no se entendía nada, se ganó la fama como uno de los peores lugares para hacer rock o música de altos niveles. Debido a eso y las conocidas quejas de "chascones", las productoras dejaron de arrendarlo. Un buen trabajo de tratamiento acústico bastaba para corregir las falencias y así ganar un muy buen espacio para las expresiones de rock mas pesado, pero el costo de dicho estudio superaba cuantiosamente el presupuesto del Teatro.
    Me alegro que se haya recuperado de su letargo y para otras expresiones.

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  2. Durante los años 1967 y 1968 el teatro fue llamado Teatro Diego Portales, funcionando principalmente como rotativo de cine.

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