lunes, 20 de mayo de 2019

CRÓNICAS PARA EL 21 DE MAYO: LAS HISTÓRICAS BOYAS "ESMERALDA" DE LA RADA DE IQUIQUE

Ceremonia de lanzamiento de corona floral de la Escuela Naval en la Boya "Esmeralda", del 2 de octubre de 1968. La antigua y sencilla boya de la imagen fue reemplazada en 1972. Fuente imagen: Repositorio Digital Archivo Histórico de la Armada de Chile.
Coordenadas: 20°10'58.21"S 70° 8'57.71"W (ubicación de la boya en servicio) / 20°13'22.5"S 70°09'07.7"W (plazoleta con la última boya retirada)
Las boyas "Esmeralda" han señalizado por casi cien años el lugar del Combate Naval de Iquique del 21 de mayo de 1879, que ahora celebra su 140° aniversario, recibiendo las ofrendas florales de cada año. Aparecen en el propio escudo de armas de la ciudad y se aluden en premios como la Boya Dorada, que otorga la Cámara de Comercio Detallista y Turismo de Iquique. Es casi un lugar obligatorio para las visitas de los turistas que toman los recorridos populares en lancha por la rada iquiqueña, por tratarse de un monumento flotante para el episodio histórico más importante de la ciudad, además.
Ubicada en la Rada de Iquique, la creencia popular ha sostenido que la Boya "Esmeralda" indicaría el sitio exacto en donde se hundió la gloriosa corbeta del mismo nombre con todos sus héroes y en donde se encontrarían sus restos, bajo la tumba de agua. El hecho, sin embargo, es que para evitar más saqueos, desde hace años ya indica más bien el punto hacia donde el buque habría recibido el primero de los espolonazos del monitor "Huáscar", ya iniciada la épica batalla. La "Esmeralda" está hundida a poca distancia, más al Norte, en coordenadas que los expertos y los buzos conocen mejor.
Desde la primera boya instalada en este sitio y que alegra el descanso a gaviotas y pelícanos, cada monumento flotante ha recibido restauraciones importantes y, en algún momento, pasa a ser reemplazado por otro más nuevo, relevándolo así de sus servicios generalmente por asuntos de modernización y de aliviar el mantenimiento que demanda la corrosiva agua salina. 
Es interesante tratar de seguirle la huella a estas varias boyas, cinco cuanto menos, y se puede encontrar información útil para ello en artículos como el de Juan Fierro Pesce para la "Revista de Marina" de 2000, titulado "La boya de la Esmeralda sumergida".
En todos los casos, se ha tratado de boyas del tipo llamado castillete, con una estructura anclada, dotada de un tambor de flotación inferior y con colores alusivos a la bandera de Chile en toda la parte que queda fuera del agua, correspondiente a su torre cónica sobre el casco, provista de alas que sobresalen de sus cuatro vigas en los últimos casos.
Información obtenida de la propia Armada de Chile nos señalaba que la primera de ellas fue inaugurada el 21 de mayo de 1928, mismo año en que, por decreto del Ministerio de Marina del 24 de marzo anterior, durante el Gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, se estableció la exigencia a todos los buques de guerra que llegaran a Iquique de rendir honores en el sitio, con 21 cañonazos de salva mayor antes de fondear, por el número del día de la epopeya.  El primer buque en cumplir la obligación parece haber sido la corbeta "General Baquedano".
Sin embargo, aquella costumbre ya comenzaba a ser parte de las tradiciones marinas chilenas relacionadas con el Combate Naval de Iquique desde poco antes, según lo que describe el Mayor de Ejército J. Olid Araya en un artículo de sus célebres "Crónicas de Guerra. Relatos de un ex combatiente de la Guerra del Pacífico y la Revolución de 1891". Unos tres años antes del decreto de marras y siendo Olid a la sazón Capitán de Puerto de Caleta Buena, la "Chacabuco" al mando del Capitán de Navío Olegario Reyes del Río rindió también honores en Iquique al lugar, en su viaje de instrucción de jóvenes guardiamarinas. Olid pudo observar este solemne acto desde la propia embarcación, con los 21 cañonazos respectivos, que hasta hoy se repiten también en todos los actos principales del día de la efeméride.
La antigua Boya "Esmeralda", hacia 1970. Fuente imagen: EducarChile.cl.
Honores de la tripulación del destructor "Almirante Riveros" a la boya "Esmeralda" en mayo de 1977. Fuente imagen: Repositorio Digital Archivo Histórico de la Armada de Chile.
Embarcaciones de la Armada de Chile en torno a la siguiente Boya "Esmeralda", el 21 de mayo de 1981. Fuente imagen: Repositorio Digital Archivo Histórico de la Armada de Chile.
Boya retirada y dispuesta ahora sólo para reemplazos, en el paseo del puerto. Atrás, edificio de la Gobernación Marítima de Iquique.
Olid también confirmaba en su relato que ya existía, para entonces, una boya conmemorativa en las aguas de Iquique, aunque probablemente muy primitiva y simplona comparada con las que se instalarían en secuencia desde unos pocos años después. Se cree que la Armada había colocado aquella pieza flotante hacia 1910, hacia el Centenario Nacional, y que antes de ésta había estado otra dejada por oficiales ingleses de visita en el país, enterados de la epopeya de Iquique, quizá la primera de todas.
La de 1928, particularmente, era de fierro y marca Aga, con iluminación de gas acetileno. Era de diseño muy simple, con torreta piramidal de aspecto como de antena metálica, y se balanceaba tranquila todavía en los años sesenta y principios de la década siguiente. Sobreviven algunas fotografías de la misma, además de haber sido la portada de la edición de Editorial Gabriela Mistral para el libro "21 de Mayo de 1879" de Jorge Inostrosa. Pasó por varias restauraciones a lo largo de toda su vida.
Sabemos con seguridad, por información de la propia Armada de Chile, que aquella boya fue reemplazada en Iquique el 25 de mayo de 1972, tras culminar las celebraciones del aniversario del combate de ese año. Hecha en fibra de vidrio y con sistema de iluminación eléctrica automática de fabricación Stone-Chance, pesaba unos 3.500 kilos y era de buenas proporciones, con diseño de alas redondeadas. Fue la misma que muchas personas alcanzaron a conocer y fotografiar cuando comenzaron a hacerse más populares los paseos en lancha desde el Muelle Prat hacia el lugar del combate naval, señalado por la misma pieza, hacia la proximidad del Centenario de la Guerra del Pacífico.
En este período, además, se dispuso de otra boya más pequeña para los reemplazados de la principal mientras era restaurada, en cada ocasión que se lo requirió, a partir de 1979 según entendemos, también en el Centenario de la Guerra del Pacífico y del Combate Naval de Iquique.
departamento de Señalización de la Gobernación Marítima

Fuente: soychile.cl - https://www.soychile.cl/Iquique/Sociedad/2011/05/12/14515/La-Boya-Esmeralda-de-Iquique-fue-removida.aspx
La nueva boya de aquellos años setenta también correspondía a una pieza sencilla en las líneas de diseño de su torre, con casco y tambor de color blanco, según se interpreta de algunas fotografías. Su duración con estas características no se extendió por muchos años y se decidió su reemplazo en 1988, modificando la misma estructura y cambiando la alimentación de la energía lumínica por tres baterías ST-154.
La Boya "Esmeralda" reacondicionada y remodelada en 1988, fue retirada y reemplazada el 12 de mayo de 1995 por una pieza más completa, grande y funcional. Pasadas las celebraciones del Mes del Mar, fue retirada y modificada en su coloración para ajustarse al tricolor chileno que tradicionalmente habían tenido estas piezas, siendo devuelta al mar el 11 de octubre de ese año. Es de acero y contaba con una baliza luminosa con alcance de 5 millas náuticas.
La boya jubilada en 1995, por su lado, se encuentra hoy junto al Muelle de Pasajeros y el  edificio de la Gobernación Marítima de Iquique, en la entrada a las instalaciones portuarias y a pasos de los bustos de los héroes Arturo Prat y Carlos Condell. Forma parte del paseo y las postales fotográficas del puerto, y suele ser usada para reemplazar a la principal durante los trabajos de retoque y mantenimiento. La última de estas ocasiones en que debió sustituir temporalmente, fue en los preparativos para las celebraciones del Mes del Mar de 2016, tarea a cargo del Centro Zonal de Señalización de la Gobernación Marítima. Las operaciones de retiro y colocación, quedan en manos de la Partida de Salvataje de la Cuarta Zona Naval.
Es preciso un paréntesis en este punto: de acuerdo a la información que obtuvimos en la Capitanía de Puerto de Mejillones, una boya iquiqueña que fuera reemplazada o que se usaba como sustitución, habría terminado siendo derivada hasta el puerto de Mejillones, en la Región de Antofagasta.  Se trataba de una con torre de veletas y alas rectangulares, a diferencia de la actual que es redondeada. Su estructura también se veía un tanto más sencilla. Empero, su origen es diferente al que se cree allá.
Vista actual de la torre de la boya de remplazado, junto al Muelle de Pasajeros.
La Boya "Esmeralda" en el verano de 1997.
Boya "Esmeralda" en 1997. Es la recientemente reemplazada y convertida en el monumento del Parque Balmaceda de Iquique.
La boya que hoy está en la Gobernación Marítima de Mejillones. Imagen de 2013.
Aquella boya sería la que hoy se encuentra justo en la entrada del edificio de este organismo de la Armada de Chile, en donde se la conserva como una honorable reliquia histórica. Sin embargo, ésta señalaba por allá otro sitio heroico: el del Combate Naval de Angamos del 8 de octubre de 1879, cuando fue capturado el escurridizo monitor "Huáscar" en Punta Angamos, en la Bahía de Mejillones. En realidad, la boya de dicho sitio fue la primera allí dispuesta en 2005 por una iniciativa popular que esperaba contar con un monumento flotante similar al de Iquique. Fue reemplazada en Angamos hacia los días del Bicentenario Nacional, por otra de alas redondas, y ahora está en tierra por lo mismo, sin que vuelvan a dormir perezosos lobos marinos sobre su casco flotante.
Volviendo a Iquique, la boya de 1995 permaneció en funciones hasta el aniversario del Combate Naval de Iquique en 2018, cuando después de casi un cuarto de siglo de servicios en el lugar y miles de fotografías de los turistas que hacían los populares tours en lancha a su alrededor, se realizó el más reciente reemplazo. Fue cambiada por otra más moderna y de mayores proporciones de base, con ocho toneladas, además de contar con materiales más resistentes que garantizan su integridad por unos 20 años, y visibilidad de hasta cinco kilómetros para su baliza destellante.
No había claridad sobre qué hacer con la boya en desuso ni qué destino darle, según parece. Sin embargo, en el marco de la celebración del Bicentenario de la Armada de Chile, la institución decidió no ceder la pieza al Museo Naval de Valparaíso y prefirió obsequiarla a la Ilustre Municipalidad de Iquique y su ciudadanía. La Municipalidad comenzó a planear de inmediato su instalación en algún lugar vistoso de la ciudad, para mantenerla como monumento conmemorativo de gran significación local.
Cumplido el proyecto de instalación, la boya de seis metros y cuatro toneladas fue ubicada en una plazoleta al inicio del Parque José Manuel Balmaceda y enfrente de la Plaza 21 de Mayo, con la conocida estatua del Capitán Arturo Prat. Se la ubicó en un jardín circular en donde había estado antes el monumento al Dr. Juan Marqués Vismara, ahora situado más al abajo del parque. Se la dispuso en este sitio por ser el mismo del desfile conmemorativo del Combate Naval de Iquique, cada año, debiendo realizarse una gran excavación de dos metros para poder fijarla allí, con la misma vista que permitía cuando su tambor permanecía sumergido en el mar.
Aquel día 28 de septiembre de 2018, asistieron a la inauguración del monumento el Alcalde Mauricio Soria y el Director General del Personal de la Armada, Vicealmirante Arturo Undurraga, en representación del Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Julio Leiva, siendo el encargado de oficializar el obsequio a la ciudad. Los discursos estuvieron a cargo también del Comandante en Jefe de la Cuarta Zona Naval, Contralmirante Alberto Soto, y el Intendente Regional de Tarapacá, Miguel Ángel Quezada. La inscripción en la placa inaugural dice allí mismo a los paseantes:
"La Armada de Chile y la Ilustre Municipalidad de Iquique a la ciudadanía del puerto histórico.
En el marco de su Bicentenario la Armada de Chile, junto a la Ilustre Municipalidad de Iquique, hacen entrega a los habitantes de la ciudad de la Boya 'Esmeralda' como muestra del compromiso perenne con los ciudadanos del puerto histórico.
Esta boya señalizó hasta mayo 2018 y durante 23 años el lugar donde yace la heroica Mancarrona en la que el Comandante Arturo Prat y su dotación inmortal, en sublime acto entregaron la vida por Chile, dejando un legado de gloria y patriotismo que enorgullece al país entero.
Iquique, 28 de septiembre 2018".
En principio, el lugar del monumento se trató de un área verde, pero una rápida remodelación la dejó definida como plazoleta dura a las pocas semanas, siendo entregado a la ciudadanía el 24 de noviembre siguiente en un segundo acto oficial, con el aspecto que conserva hasta ahora y la peana circular al pie de la boya.
Ubicación actual de la Boya "Esmeralda" anterior, en el Parque Balmaceda.
Base del monumento y torre de la misma, sobre el nivel del suelo.
Vista de la boya en el monumento. Atrás, a la izquierda, la Plaza 21 de Mayo con el monumento al Capitán Arturo Prat. Al fondo, el edificio del Colegio Inglés.
El monumento visto desde el costado. Atrás, edificio del Hotel Gavina.
La boya nueva, en medio del campeonato de nado con aleta realizado casi encima de la celebración del 21 de Mayo. Fuente imagen: diario "La Estrella de Iquique", mayo 2019.

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