jueves, 6 de septiembre de 2018

EX SANATORIO LAENNEC: EL GRAN CONJUNTO PATRIMONIAL DEL COMPLEJO HOSPITALARIO SAN JOSÉ DE MAIPO

El antiguo edificio del hotel-sanatorio, sector calle Comercio con Uno Sur adyacente a la Plaza de Armas de San José de Maipo. Fotografía de Juan Pablo Yánez, de los archivos de la Unidad de Patrimonio Cultural de la Salud. Fuente imagen: Lugaresdeciencia.cl.
Coordenadas: 33°38'28.67"S 70°21'7.48"W
Dos son los edificios principales que conforman el complejo conocido como Hospital o ex Sanatorio Laennec, en la localidad cordillerana de San José de Maipo, de la Región Metropolitana. El conjunto ocupa toda una manzana entre la calle Comercio, el Camino del Cerro, y las calles Uno Sur y Dos Sur, a sólo metros de la Plaza de Armas de la ciudad.
La dirección precisa del acceso principal al exsanatorio, es calle Comercio 19856, y no cabe duda que, con más de 5.200 metros cuadrados, es uno de los principales atractivos culturales e históricos de San José de Maipo.
El edificio más antiguo del grupo fue inaugurado hacia el período 1894-1896 y corresponde a las dependencias que pertenecieron al antiguo Gran Hotel Francia, de propiedad de un ciudadano de origen francés residente en Chile, Luciano Magnere, aunque en otras fuentes aparece como dueño Emilio Goujon Fournier (incluyendo la reseña histórica del propio sitio del Complejo Hospitalario San José de Maipo), confusión cuyo origen no me he propuesto tratar de resolver, por ahora.
Se trata de un inmueble de un sólo nivel, del que sobrevive la parte por el lado de la calle Uno Sur hacia la plaza, aunque con aparentes intervenciones exteriores posteriores. Un par de placas informativas se encuentran empotradas en este vértice, para resaltar hoy su valor patrimonial. De influencia neoclásica ya coqueteando con el modernismo que se gestaba entonces en el arte, los muros de este nivel primitivo son de adobe en un piso, con molduras de paredes y altas ventanas con antepechos y alfeizares de mármol en sus vanos, además de pasillos solariegos internos, corredores bien iluminados naturalmente, y altas puertas con tragaluz. Los dos patios principales al interior, provienen de la época de este primer edificio.
Las elegantes dependencias de descanso, reposo y tratamientos del hotel estaban inauguradas ya en 1896, destinadas a acoger a los muchos visitantes que llegaban atraídos por las bondades que se atribuían al aire de la cordillera del Cajón del Maipo, especialmente para personas con problemas respiratorios, razón por la que se construyó allí también el Hospital Sanatorio San José de Maipo. Magenere lo había refaccionado completamente en 1897, según informaba durante el año siguiente en una cartilla dirigida al público interesado en sus servicios.
Patios y jardines del sanatorio, hacia el 1910, en postal fotográfica de época.
Grupo de enfermeras y cuidadoras del sanatorio. Fotografía de los archivos de la Unidad de Patrimonio Cultural de la Salud. Fuente imagen: Lugaresdeciencia.cl.
Ejemplar de la primera edición del periódico "Laennec", producido por la misma comunidad del sanatorio. Se observa un sentido satírico de su editorial: "Quincenario chico para que lo lean los grandes. Aparece cuando no se pierde"; "Precio: según el chato"; y fecha "Si no se chinga". Fuente imagen: Revista "Dedal de Oro" (dedaldeoro.cl/ed49-12-13_diario-laennec.html)
Patios del Sanatorio hacia 1945. Fuente imagen: Lugaresdeciencia.cl.
Vista del sanatorio completo desde la ladera del cerro, en 1948. Fuente imagen: Biblioteca Minsal.
Cabe observar que éste fue el segundo de los varios sanatorios similares que estuvieron en funciones en la localidad y el primero dentro del poblado mismo de San José de Maipo. Estaría antecedido sólo por el llamado Hotel Sanatorium del Alfalfar, probablemente el primero del país, fundado por un doctor también francés llamado Emilio Donay Laserre y que, a 1.460 metros de altitud, funcionó entre los años 1886 y 1889 en la ribera del río Colorado, cerca del sector del puente viejo.
A mayor abundamiento, los propietarios del Hotel Francia aseguraban que el clima local, a poco más de 1.000 metros sobre el nivel del mar, era muy parecido al de Los Alpes, favorable a pacientes de enfermedades respiratorias como la tuberculosis, llevando adelante terapias para mejorar de sus padecimientos durante temporadas completas residiendo allí, por lo que el servicio hotelero se convirtió también en un servicio hospitalario.
Tal fama casi milagrosa pero de ajuste a las prácticas y conocimientos científicos de la época surgió, entre otras cosas, cuando el médico Bernardino Vega Macher llegó a tratarse sus males al hotel, afectado por una enfermedad respiratoria. Al recuperarse, Vega Macher decidió establecer un pensionado particular para tratar pacientes tuberculosos y difundir los beneficios del clima en este lugar. El pueblo se había convertido, de esta manera, en un verdadero gran centro de salud, con varios sanatorios para pasajeros y farmacias en el comercio, todo girando alrededor de la actividad médica y de los pacientes que llegaban a atenderse.
Con relación a lo anterior, cabe añadir que el ciudadano español Félix Martínez, que llegó hasta allá también convaleciente del pulmón y en compañía de su madre, incluso instaló una sala de cine, el histórico Teatro Ideal, en donde proyectaban tres veces al día películas de vaqueros del Viejo Oeste y de rancheros mexicanos, para algunos de los demás enfermos pasando su temporada de recuperación en San José de Maipo.
Otro médico de gran renombre, don Carlos Hübner, tras pasar una temporada de verano en el hotel, aseguró también que el clima de estos valles favorecía la recuperación de los enfermos pulmonares con una estadía larga, llegando a mejorar completamente salvo en los casos muy avanzados del mal respiratorio. El mismo médico declaraba que había gente viviendo en la localidad como vecinos residentes por seguridad de su salud, pues la enfermedad no se expandía allí.
Hay mucha información interesante sobre el Hotel Francia en el artículo "Sanatorios para tuberculosos en Chile: primeros establecimientos (1886-1920)" de Ignacio Duarte y Marcelo López, publicado en los "Anales chilenos de la historia de la medicina" (Volumen 16 Nº 2, noviembre 2006):
"El recinto ocupaba un área de 100 metros por lado. La mitad de este espacio estaba ocupada por los edificios que incluían comedor, la cantina, el salón de billar, bodegas, cocinas y las habitaciones de los pasajeros, estas medían 5.25 metros de ancho por 4.25 metros de alto, con un largo que variaba hasta alcanzar 7 metros. La otra mitad del terreno estaba ocupada por jardines, árboles frutales, plantaciones de hortalizas, una piscina, gallinero y pesebreras para los caballos de las personas que llegaban al hotel en ese medio de locomoción".
Agregan los autores que el hotel atendía todo el año, con una temporada de verano que iba desde octubre a fines de mayo, y otra de invierno correspondiente al resto del año. La norma era que cada paciente llevaba para su estadía sus propias camas y ropas de dormir. La atención médica de cada uno de ellos se podía solicitar al galeno del pueblo, además.
Cuando el pasajero partía del hotel, el cuarto era desinfectado con ácido sulfuroso, y los muebles, catres y pisos pasaban por un tratamiento con una solución de sublimado corrosivo, cumpliendo con las normas que se seguían por entonces en Europa, según detallaba Magnere en su "Guía del viajero en San José de Maipo", que publicó en 1898 para los pacientes que quisieran tomar su servicio en el hotel.
Los pasajeros llegaban allá a bordo del ferrocarril, desde la Estación Pirque (frente a la actual Plaza Baquedano) hasta Puente Alto, y desde allí en carros y carretas que tardaban tres horas en tocar destino por el sinuoso Camino al Volcán, orilla del río Maipo. Se pegaba en esos primeros tiempos, un boleto de 2,50 pesos por asiento y, si el coche iba completo por bultos y equipajes, 10 pesos.
Más tarde, hacia los días del Primer Centenario, se habilitó el pequeño ferrocarril que iba hacia el poblado, conocido como la línea Puente Alto - El Volcán, otro de los hitos históricos en la semblanza de San José de Maipo. Esto facilitó mucho la llegada y partida de los pacientes, además de su comunicación con familiares durante el período de estadía.
Continuamos en la descripción de Duarte y López, sobre el servicio de Magnere, en aquellos tiempos:
"El régimen de alimentación del establecimiento se iniciaba con un desayuno que podía tomarse a la hora que el pasajero deseara. El almuerzo se servía a las 12 horas y la cena a las 18:30 horas, ya fuera en el comedor, en las galerías interiores o en el jardín. El precio de la pensión era de 3 pesos diarios. En el prospecto del Hotel se anunciaba que la comida era igual a la de una buena casa particular, sana, abundante y variada, que los vinos se vendían con una ganancia muy módica y que los licores eran de muy buena clase".
En 1920, el uso del hotel-sanatorio completo fue traspasado a la Caja del Seguro Obrero, organismo estatal cuyo Servicio Médico estaba encargado de velar y cubrir la salud de los trabajadores. De este modo, se lo destinó completamente, desde ese momento, a la atención y cuidado de sus pacientes de enfermedades respiratorias.
Por decisión de la Junta de Beneficencia que administraba el recinto, en 1926 la Caja del Seguro Obrero adicionó una nueva parte al conjunto, construyendo el segundo edificio con fachada a calle Comercio con Dos Sur, más dos edificios interiores para pacientes. Gracias a estas ampliaciones, se pudo crear y alojar en ellas a uno de los primeros pensionados de sanatorios del país y el llamado Sanatorio para Desvalidos, destinado a atender gente sin recursos ni apoyos financieros, también por iniciativa de la Junta de Beneficencia.
La fusión entre ambos edificios, el antiguo y el siguiente, muestra hasta ahora influencias del neoclásico original y diría que ciertos hibridismos, con rasgos de modernismo en su decoración, cornisas y diseño de molduras, resultantes de la intervención de 1926. Tiene esta fecha en números romanos sobre el acceso, además, en el primer nivel que rodea los pasillos, patios y dependencias del antiguo recinto interior, cuyo origen hotelero permanece todavía en parte del aspecto.
SOBRE EL PERIÓDICO "LAENNEC" (de acuerdo a la información publicada en revista "Dedal de Oro" N°49, 2009)
Observa Alejandro Vial Latorre el sentido de humor con el que era redactado el periódico, que tuvo 24 números. En sus páginas iban secciones de cuentos, poemas, notas de humor, consultorio sentimental, vida social, actividades sociales como: Club de Ajedrez “Dr. Alfonso Sims”, Club de Damas y Dominó, Club de Básquetbol Femenino "Río Maipo" (fundado el 18 de agosto de 1939), un club de fútbol y hasta una Unión de Tomadores de Tinto. Mantenía corresponsales con otros sanatorios, como los de Vicuña, Putaendo y Los Maitenes (Talca). Trataba temas serios como derechos de los obreros, conmemoraciones (como cada 1º de mayo), observaciones y críticas al funcionamiento de la Caja del Seguro Obrero, consejos de salud y dietas (escritas por los médicos y enfermeras) y el recuerdos de médicos destacados (como Alfonso Sims, Arturo Rodríguez, Juan Pefaur y Víctor Sierra), además de notas necrológicas (como la dedicada al Dr. Pablo Donoso, fallecido en mayo de 1941).
El periódico se refiere a la existencia de una biblioteca y a las estadísticas de los pacientes (internos, altas, fallecidos, etc.) de las 130 camas del establecimiento en aquel entonces. Reporta visitas realizadas a sanatorios infantiles de San José de Maipo: el Preventorio "Jaime Pinto Riesco" (donde estará después el Hospital de Agudos y el "Preventorio de la Cruz Roja" (en la salida Sur de San José de Maipo).
Dirigido por Alberto Kitto, en el primer número tenía sólo 4 páginas y entrevista al entonces Administrador de la Caja de Seguro Obrero Obligatorio, el destacado arquitecto Luciano Kulczewski. Sólo en el segundo aparecen los avisos publicitarios pagados: Funeraria Azócar, Tienda de Abarrotes de Julio Campodónico,  Pensión "La Chilenita", Perfumería “Sotomayor”, Teatro Ideal, Taller de Modas de Laura A. De Soza, Residencial "La Torre", Hotel Plaza, Pensión "Valenzuela", Sastrería Aguirre.
En el último número de 1943, aparece la imagen de una joven funcionaria elegida Segunda Reina de la Primavera: Eliana Villarroel, futura madre y abuela de funcionarias del Complejo Hospitalario San José de Maipo.
Según la ficha del Consejo de Monumentos Nacionales, el nombre de Sanatorio Laennec le fue dado recién en 1932, como homenaje al médico francés René Laënnec (1781-1826), el famoso facultativo de Napoleón, inventor del estetoscopio y pionero del estudio sintomatológico de algunas enfermedades cardíacas y pulmonares.
El cambio de nombre coincide con el gran aumento de pacientes que colmaban las capacidades del recinto en aquellos años, además. A la sazón, San José de Maipo sigue convertido en una localidad especialmente importante para el tratamiento de la medicina tísica. Por esta razón, se agregaron nuevos pabellones al complejo.
En 1934, los antiguos dueños del Hotel Francia ceden formalmente la propiedad a la Caja del Seguro Obrero. La manzana completa terminó de ser ocupada dos años después, cuando se concluyeron etapas de construcción del edificio del sanatorio que incluyeron algunos de los pabellones iniciados poco antes y los torreones de tres niveles en las esquinas Sur-poniente, Sur-oriente y Nor-oriente. Salva a la vista que el estilo de estas adiciones es de naturaleza mucho más sencilla y funcionalista que las de etapas anteriores, presentando una unidad formal muy diferente a la antigua de rasgo hotelero, en este caso con estructuras de albañilería reforzada y hormigón armado.
Por entonces, la política era que los pacientes derivados al Sanatorio de la Caja del Seguro Obligatorio debiesen partir lo antes posible después del diagnóstico, algo clave para sus posibilidades de recuperación, como vimos. A veces llegaban incluso algunos de apariencia totalmente sana, pero bajo sospecha de padecer tuberculosis tras un chequeo de rutina. Según escribió por entonces el médico español José María Bengoa, de 546 enfermos residentes entre 1933 y 1937, 452 salieron recuperados, equivalentes al 76% de los pacientes, por lo que el caso de sanatorio era un ejemplo internacional de buenos resultados para los estándares de la época.
Informa don Alejandro Vial Latorre, encargado de la Unidad de Patrimonio Cultural del Servicio de Salud Metropolitano Sur-Oriente, de una curiosidad sobre la vida en estos centros de salud: los pacientes del sanatorio dirigían, redactaban y publicaban un periódico propio, con sus testimonios y reflexiones. Llamado con el mismo nombre del hospital y con algo de sátira en su editorial, "Laennec", tuvo ediciones entre el 15 de mayo de 1938 y el mes de diciembre de 1943, alcanzando 24 números, cuyo valioso contenido ha ido siendo rescatado en nuestros tiempos (ver artículo "El periódico 'Laennec', un documento para el estudio de la historia local", de la revista "Dedal de Oro" N°49, 2009).
En 1952, el conjunto quedó bajo administración del entonces recién fundado Servicio Nacional de Salud, creado con la fusión de Servicio Médico de la Caja de Seguro Obrero, el Servicio Nacional de Salubridad, la Junta Central de Beneficencia, la Dirección General de Protección a la Infancia y Adolescencia y el Instituto Bacteriológico de Chile, entre otros. Se mantuvo bajo su cargo hasta el período 1975-1976, según el documento titulado "Informe del Departamento de Patrimonio" de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, consultado por Duarte y López.
Así, cesó operaciones poco antes de que el Servicio Nacional de Salud dejara de funcionar y, de esta manera, el recinto del sanatorio pasa a ser administrado por el Servicio de Salud Metropolitano Sur-Oriente. Los pocos pacientes que lo ocupaban hasta entonces, fueron trasladados a la cercana Casa de Salud de Mujeres Carolina Doursther, del Hospital San José de Maipo, aunque sólo por algunos años más: a causa de los daños provocados por el terremoto de 1985, el servicio habría retornado al Laennec, aunque a sus edificios más nuevos, en donde se ha ido extinguiendo superado por el avance de la medicina.
En 1999, hacia fines del Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y durante la alcaldía de Víctor Cáceres Riquelme en la comuna, se realizó una intensa restauración de la fachada del exsanatorio, en el marco de un plan de recuperación histórica conocido como Mejoramiento de las Fachadas Típicas del Edificio Laennec. Tres años después, fue declarado Monumento Histórico Nacional todo el conjunto dentro de la manzana, por Decreto Exento N° 780 del Ministerio de Educación, del 28 de agosto de 2002, en virtud a que "este conjunto de edificios posee gran relevancia histórica y arquitectónica en la comuna de San José de Maipo, y su ubicación estratégica en una de las manzanas que rodea la plaza de armas".
Actualmente, tras haber resistido el terremoto de 2010 con algunas necesidades de reparación, en conjunto pertenece al Complejo Hospitalario San José de Maipo. Se encuentran en su interior departamentos del Centro Administrativo, la Unidad de Patrimonio Cultural del Servicio de Salud Metropolitano Sur-Oriente desde 2007, y áreas de hospital municipal hacia el fondo, además de un Jardín Infantil del Servicio y oficinas del Departamento Social del Municipio.
El ex Sanatorio Laennec también es parte de la ruta turística de los sanatorios del Cajón del Maipo, que incluye la Casa de Salud del Hospital San José de Maipo, el Preventorio de Niños de la Cruz Roja con sus fantasmas, el Hospital Comunitario, la plaza de armas, la escuela, la estación del ferrocarril y otros puntos históricos locales. Se puede tener una buena imagen del complejo no sólo desde el nivel de la calle, por el lado de Comercio, sino también desde la altura que permite el Paseo Mirador Victoria, que escala con sus peldaños la altura de la loma ubicada a sus espaldas, en Camino del Cerro, admirando las proporciones del complejo en toda esa manzana.

4 comentarios:

  1. Muy buen relato histórico, el año pasado recuerdo haber visto este edificio y que desconocía totalmente, ahora ya sé cual era su propósito. agradecido nuevamente por mostrar este importante edificio.
    Saludos

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  2. Este complejo hospitalario sigue funcionando.
    El ex-Sanatorio Laennec es ahora el Hospital comunal de San José de Maipo.
    Hacia elcerro está el Sanatorio actual,con la sección "Elba Guarategua" para varones,y "Casa de Salud" para mujeres,que llegaron a tener a la vuelta del siglo 150 y 50 camas respectivamente.
    Se sigue hospitalizando tuberculosos,pero solo los que tienen una situación socio-económica de riesgo.
    Gran parte de las camas las usa el Servicio de Salud SurOriente para otras causales de hospitalización prolongada,especialmente ancianoscon fracturas o accidentes cerebro-vasculares

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  3. Excelente relato,ameno y muy bien documentado.En mi próximo paseo por el sector y si está permitido visitaré el lugar.Muchas gracias.

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  4. Excelente relato,ameno y muy bien documentado.En mi próximo paseo por el sector y si está permitido visitaré el el lugar.Muchas gracias.

    Ricardo Aguilar

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