lunes, 23 de julio de 2018

LA FUENTE DEL NIÑO Y EL PEZ EN LA PLAZA DE ARMAS DE BUIN: LUCES E INCERTIDUMBRES SOBRE UNA VIEJA PIEZA DE METALURGIA ARTÍSTICA

La imagen de la fuente, antes de la última restauración.
Coordenadas: 33°43'55.1"S 70°44'31.0"W
En la Plaza de Armas de la ciudad de Buin, en la Provincia del Maipo de la Región Metropolitana, destaca una hermosa fuente de aguas recientemente restaurada, con una escena proveniente de la mitología y del romanticismo neoclásico, claramente del siglo XIX y bajo influencia artística francesa. El valor histórico y cultural de esta pieza puede ser mucho más del que aparenta allí, en su disposición ornamental.
Se trata de un pequeño niño-tritón de hierro con corona de laureles, que sostiene en sus brazos un pez de cuya boca fluye el chorro de aguas principal de la pila. Está montado sobre un estupendo plato y pedestal con forma de juncos, con unas figuras de peces o delfines estilizados con el estilo clásico y barroco en su pie. Está sobre una taza de piedra tallada y ésta, a su vez, sobre la taza mayor de roca que da forma al contenedor de aguas. Pequeñas ranas, también metálicas, arrojaban los chorros desde la base, pero fueron siendo destruidas o robadas. Se ubica justo al centro de la plaza, que hace poco perdió algo de su frondosidad por el retiro de varios de sus viejos árboles.
Localmente, la característica fontana de la plaza ha sido llamada Fuente del Niño Pez o del Niño con el Pez y, por alguna razón que desconozco, alguna vez ha sido comparada también con la Pila del Ganso de Estación Central, algo bastante impropio pues esta pila de Buin no tiene tal animal en su diseño.
Confieso que me ha resultado difícil hallar información sobre esta pieza en particular, obligándome a salir del parcial retiro en cuestiones de investigación urbana, aunque tengo la seguridad de se trata de un diseño propio de las casas de fundición artística francesas y con muchas copias en otros lados del mundo, muy probablemente de la industria parisina Val d'Osné, que fue la más famosa de todas en producción de esta clase de ornamentación en hierro, vendida a granel y por catálogos al resto del mundo. También es probable que haya pertenecido originalmente a la compañía del mismo rubro y origen Ducel et Fils, ya que muchos de sus diseños habrían sido asimilados por Val d'Osné tras cerrar operaciones aquella empresa.
Detalle de una página en el catálogo Val d'Osné, con figuras y temas para fontanas artísticas de la compañía en el siglo XIX. Corresponde al Niño con el Pez, la misma pieza de la Plaza de Armas de Buin en su nivel más alto.
Vieja página de uno de los catálogos Val d'Osné. Arriba a los costados, se ven algunos de los surtidores de agua en forma de ranas. La fuente de la Plaza de Buin tenía antes los suyos, aunque puede tratarse de copias.
Izquierda: Fuente del Niño con el Pez del Cerro Santa Lucía, Santiago, similar al de Buin (Fuente imagen: inventario de la Administración del Cerro Santa Lucía). Centro: el Niño Pez de Lebu, de diseño diferente pero perteneciente a la misma línea y metalurgias (Fuente imagen: lanalhuenoticias.cl). Derecha: la fontana de Blérancourt, similar a la de Buin (Fuente imagen: E-monumen.net).
Figuras de fuentes Val d'Osne en el Santa Lucía, parecidas a la del niño de la fontana de Buin, también de diseño artístico usado en fundición ornamental francesa.
Ranitas surtidoras de agua, fundidas por la Escuela de Artes y Oficios que se encuentran en los ex recintos de esta institución, actual USACH, con innegables y evidentes influencias de las obras artísticas de la Val d'Osne. Otro modelo de las mismas ranas escupidoras de agua estaba en la fontana de Buin.
Sin embargo, tal cual ocurre con muchas otras piezas de la ornamentación pública chilena, para el caso de la de Buin ronda la leyenda de que habría sido traída desde Lima, como trofeo durante la Guerra del Pacífico, versión que es bastante creída en esta comuna y que incluso aparece en información formal de la municipalidad, siendo repetido -de esta manera y por mucho tiempo ya- en diferentes plataformas: desde Wikipedia, hasta en ejemplares recientes del periódico local "El Buinense". Se agrega incluso que "un oficial chileno" veterano del 79 la trajo desde la capital peruana y después la donó a la ciudad.
A falta de fuentes sólidas sobre aquel posible origen, intenté contactar a las áreas de Cultura o Turismo de la Municipalidad de Buin, consultando si se maneja allí alguna información o fuentes propias sobre este supuesto origen como trofeo de guerra de la ocupación de Lima (1880-1883) o si sólo se lo toma como una creencia popular o mito urbano, algo así como folklore oral. Como suele suceder con los intentos de obtener alguna información en muchas municipalidades en nuestro país, sin embargo, no me dieron pelota, así que empecé a buscar algo desde la total oscuridad (precisamente lo que he estado evitando hacer desde hace un tiempo a la fecha).
Empero, revisando los catálogos de la Val d'Osné, encontramos algo interesante: efectivamente, la fontana aparece entre sus productos más populares en ventas a pedido para todo el mundo durante la segunda mitad del siglo XIX.
A mayor abundamiento, la figura del niño con el pez formaba parte de la ficha de Ornamentos en Fuentes de Fierro y Cuencos de la compañía, donde destacan otros diseños de niños con aspecto angelical o con colas de peces, como sucede en este caso. Por esta razón, conviene aclarar que no se trata de una pieza difícil de hallar, y menos hecha con exclusividad para alguna localidad: existe una muy bien conservada en la comuna francesa de Blérancourt, por ejemplo, en el departamento de Aisne, donde es conocida como la Fontaine de l'Enfant au Poisson (Fontana del Niño con el Pez).
Otra ficha de los catálogos Val d'Osné, también del siglo XIX, muestra diferentes surtidores de agua para fontanas, entre las que pueden verse las ranitas que había originalmente en la misma pileta de Buin, aunque diría que las de esta plaza parecen más bien copias de las francesas, por las diferencias de facturas y detalles, además de estar hechas probablemente en bronce y no en hierro. Es sabido que la Escuela de Artes y Oficios de Santiago hizo muchas copias metalúrgicas de las piezas que eran traídas a Chile desde Francia, habiendo de hecho algunas de ellas aún en sus exdependencias, pertenecientes a la Universidad de Santiago de Chile. La mencionada Pila del Ganso en la Alameda Bernardo O'Higgins, puede ser una de esas copias en bronce hechas por esa Escuela.
La fuente seca, en 2016, antes de la intervención de la plaza y de la misma fontana.
Vista desde el otro costado, antes de la parcial restauración.
La fuente en 2016, sin aguas.
Acercamiento a la figura principal, la del Niño con el Pez en la fuente, antes de la última intervención de la misma.
Detalle de uno de los peces en el plinto de pieza metálica principal, en 2016.
Una de las ranitas metálicas escupidoras de agua, que acompañaban a la fuente. Tanto los detalles de su diseño como su fabricación aparentemente en bronce, inducen a pensar que se trata de copias hechas probablemente en Chile, más que originales franceses.
Deseo hacer notar acá que existen al menos dos casos de fuentes decorativas públicas en el país, que me hacen sospechar que la fontana de la Plaza de Armas de Buin puede pertenecer a aquellas primeras generaciones de ornamentación francesa en hierro traídas a Chile. Por lo demás, ambos casos involucran a la figura del intelectual y político Benjamín Vicuña Mackenna en su origen, el gran reformista urbano de nuestra historia, y veremos que esto no es coincidencia. Corresponden a las siguientes:
  1. La Fuente del Niño Pez de la Plaza de Lebu: Corresponde también a un niño-tritón laureado, en la cúspide de la fuente con pedestal de juncos y somormujos, aunque su diseño es diferente, pues el niño no aparece con un pez y sopla un cuerno. De todos modos, pertenece a la misma línea de fuentes artísticas con imágenes de niños con colas de pez de Val d'Osné. Su origen se explica porque, en 1866, Vicuña Mackenna visitó la localidad en la Provincia de Arauco mientras investigaba para su libro "La Guerra a Muerte. Memoria sobre las últimas campañas de la Independencia de Chile. 1819-1824", publicado dos años después. Destaca el historiador Alejandro Pizarro Soto en su "Lebu. De la Leufumapu a su centenario. 1540-1962", que el escritor y futuro intendente quedó encantado con el poblado costero y lo propuso visionariamente en sus escritos como digno de ser la capital provincial. Cuando se enteró de los trabajos de construcción de la Plaza de Lebu, iniciados en 1871, envió como obsequio la pila ornamental que fue colocada con gran solemnidad el 11 de enero de 1872, según Pizarro Soto, en un lugar que se le tenía reservado. A la sazón, Vicuña Mackenna ya tenía la obsesión por el afrancesamiento cultural y ornamental que aplicaría con singular pasión en los días de su Intendencia de Santiago, iniciada poco después. El Niño Pez de Lebu fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2016.
  2. La Fuente del Niño y el Pez del Cerro Santa Lucía: Vicuña Mackenna asume funciones en la Intendencia de Santiago el 20 de abril de 1872, poniendo en marcha un ambicioso plan de transformación de la ciudad bajo la comentada inspiración francesa. Partidas completas de piezas ornamentales de la metalurgia artística parisina llegan en este período, concentrándose en los paseos públicos y en los trabajos de embellecimiento del Cerro Santa Lucía, que se extienden hasta 1874, cuando es inaugurado para el público. Entre ellas, llega una pieza (¿o más?) exactamente igual a la figura superior de la pila en la Plaza de Armas de Buin: un tritón laureado apretando un pez en sus brazos, el que fluye el agua. No hay duda de que corresponde al mismo modelo. Desconozco la ubicación original que tenía esta pieza dentro del cerro, pero tras la construcción de la entrada monumental del paseo por el lado de la Alameda Bernardo O'Higgins, a inicios del siglo XX, quedó ubicada en la piscina de aguas justo tras el acceso, en posición central, sobre una plataforma de piedras que le sirve de pedestal. Actualmente no está en este lugar, pues entiendo que estaría siendo sometida a trabajos de restauración o algo así. La presencia de esta pieza en el cerro y correspondiente al mismo modelo de Buin, aporta un antecedente importante para reconocer su posible origen y período de llegada al país, y las razones de traer también esta clase particular de piezas de fontanería artística, en aquel contexto de grandes cambios urbanísticos.
Aspecto actual de la plaza y la fuente.
Ubicación de la fuente en la actual plaza, renovada hace poco.
Vista frontal de la fuente, con sus aguas de vuelta en ella.
Vista de costado de la fuente.
Vista posterior de la misma.
Acercamiento al personaje del tritón con el pez. Su aspecto y colores actuales.
Detalle del pedestal con los peces.
Cabe hacer notar que, si bien la Plaza de Armas de Buin existe desde 1884, en los orígenes de la ciudad, su fontana había estado originalmente en el Hospital San Luis de Buin, construido en 1887 durante el Gobierno de José Manuel Balmaceda y cuando la importancia de la urbe fue reimpulsada por el mismo mandatario, a través de su primer gobernador don Jorge Figueroa, nombrado para tales efectos. Figueroa también hizo mejorar la plaza con árboles nativos, flora aumentada después con especies donadas por la familia Lanz.
A la sazón, además, debido a la realización de grandes proyectos urbanísticos de Santiago como había sido antes el Parque Cousiño (hoy O'Higgins) y después la construcción del paseo del Cerro Santa Lucía, ya durante la comentada Intendencia de Vicuña Mackenna, muchas piezas de las casas de metalurgia artística francesa habían llegado a Chile casi masivamente, como hemos visto.
Aunque en 1972 se le habían agregado sólidos pabellones de hormigón armado al Hospital de Buin, el terremoto del 3 de marzo de 1985 destruyó gran parte del mismo, especialmente los edificios más antiguos, algunos de ellos de adobe. Debido a este desastre, ese mismo año se decidió trasladar la fuente ornamental hasta la Plaza de Armas, construyéndose el pedestal y la pila de roca, en donde permanece hasta ahora como un emblema turístico e histórico de los buinenses.
Si la fuente pertenece a aquella primera generación de piezas francesas compradas para Chile, no sería la primera vez, además, en que figuras de diseño metalúrgico francés hayan sido señaladas en la tradición como "trofeos de guerra" traídos desde Perú, como sucedió con los leones de Providencia, las estatuas de las estaciones del año en el Castillo Hidalgo o la gran fuente de la Plaza Victoria en Valparaíso, todas ellas del mismo origen parisino.
La última remodelación de la Plaza de Armas de Buin, que tuvo ciertos alcances controversiales para el gusto de algunos vecinos, incluyó retoques y mejoramientos de la antigua pila decimonónica, recuperando su canto de aguas y su valor como símbolo de la ciudad y de sus posibilidades turísticas.

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