martes, 6 de marzo de 2018

ADIÓS AL MAGO PALITO: HA MUERTO LA MAGIA EN LA PLAZA ARMAS DE SANTIAGO

El Mago Palito en su lugar junto a la Plaza de Armas, entrevistado por Leslie Aguirre en 2008. Fuente imagen base: Vellocino.wordpress.com.
Coordenadas: 33°26'17.0"S 70°39'04.3"W (lugar en donde se ubicaba)
Está a la vista que, tristemente, se nos acaban los personajes urbanos del centro de Santiago, uno a uno. En un breve tramo de años, se han marchado -entre otros- el estimado Rambo suplementero, el inolvidable Gloria al Pulento, el extravagante y misterioso Divino Anticristo... Hoy le tocó al veterano Mago Palito, sempiterno y tradicional juglar de Ahumada, Estado y la Plaza de Armas, a los 80 años de existencia.
No transcurrirá mucho para que llegue el día en que todos aquellos queridos sujetos que fueron parte del paisaje céntrico de Santiago, pasarán a ser sólo recuerdos de generaciones envejecidas, cosas de viejos, como si nunca hubiesen existido. Y es que sólo quien los conoció puede notar sus ausencias, por desgracia. En el caso de nuestro mago callejero, su falta hará ahí a un lado de la Plaza de Armas, enfrente del Palacio Arzobispal, el mismo sitio que tantos años atrás ocupaba el escritor Luis Cornejo para vender sus propios libros de contenido social, cristalizándose en otro de los personajes de la ciudad que han dejado vacíos perpetuos tras sus respectivas partidas.
Su nombre real era René Álvarez, pero la gente le llamaba cariñosamente Mago Palito, aunque él prefería lo de Palito Show para definir sus presentaciones, mote que se podía prestar acaso para ciertas confusiones, ya que el humorista Miguel Servando González, el alguna vez célebre comediante tras el personaje del Chinito Wong, también usó ese apodo hasta su muerte, en 2013.
Sus presentaciones comenzaron muy joven, según comentaba él a los curiosos: tras terminar la enseñaza secundaria y empezar con experiencias de vendedor ambulante, pero habiendo quedado encantado con los shows de los circos desde niño y siempre esperanzando en participar de alguna forma en ese mismo colorido y actividad, aferrándose para ello a la magia. Por eso había algo de circense en él; algo de payaso, inclusive.
Lo suyo eran los trucos clásicos del gremio, con cierta inocencia infantil: esos con simulación de soplidos, polvos mágicos ("polvitos de Misiricoco: usted no los ve, entonces yo tampoco") y un "abracadabra". Se presentaba vestido también en la forma del mago tradicional: con corbata de humita, chaqueta y a veces un sombrero bombín o uno de copa, los favoritos de entre varios que tenía y que solía utilizar en público.
Lo de "palito" en el pseudónimo de este simpático charlatán, venía de uno de los trucos más recurrentes de don René, en sus cerca de 60 años de presentaciones callejeras, y al parecer invento suyo: uno ejecutado con un palo de helado con tres perforaciones, en el que producía cierta ilusión de transposición mágica de uno o más fósforos que lo atravesaban, con un movimiento. Sabía también que era el truco que más lo identificaba, y así su caja con ruedas, con el amplificador y su set de trucos que siempre lo acompañaban, llevaba con orgullo la rúbrica del Gran Mago Palito Show, y a la siguiente inscripción: "Teatro Móvil: Artista autorizado por el Ministerio de Educación de Chile".
El mago parecía haber estado toda su vida en las calles de Santiago, no sólo en Plaza de Armas, en Alameda con Ahumada o en el Paseo Huérfanos con Estado, sus lugares más "históricos". También iba al sector de ferias y comercio del Barrio Bío-Bío, otras manzanas de la Alameda e incluso otras ciudades, como Rancagua, y balnearios de la costa central. Hasta hizo shows en Argentina, Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia, en sus mejores y más enérgicos años.
En varias ocasiones, el mago fue entrevistado en reportajes de televisión abierta. El animador Don Francisco lo llevó a "Sábados Gigantes", la primera vez de ellas en 1986 y para hacer una de sus exposiciones con cartas y, por supuesto, el truco del "palito". Pasó también por otros programas televisivos de la época, como "Éxito", "Noche de Gigantes" (ocasión en la que pudo mostrar sus trucos a la actriz Salma Hayek, también invitada), "Cuánto Vale el Show" y "Hágase Famoso", por nombrar los más importantes.
Largo tiempo de sus seis décadas presentándose en Plaza de Armas, fueron ejecutando trucos sólo para vender sus sencillos artículos de magia popular, parecidos a los que había también en Santiago Centro en otras tiendas más especializadas, como las de los magos profesionales Larraín y Ling-Fu. Eran, por supuesto, los años en que la magia de salón, la prestidigitación y el ilusionismo llamaban mucho más la atención que en nuestros actuales días de trucos digitales, proyecciones holográficas y ediciones de quinta generación.
Cuando hacía sus presentaciones en la Plaza de Armas, el Mago Palito solía usar frases-comodines muy propias y suyas, que se hicieron bastante populares, además. Cuando comenzaba a mostrar un truco, por ejemplo, ejemplificaba ante el cliente con la idea de lucirlo ante un amigo; cuando lo concluía y quedaba la "magia" hecha, decía en tono juguetón: "¿Ve? ¡Así deja loco al amigo! ¡Quedó enfermo el amigo!". De la misma manera, cuando cerraba el truco y explicaba sólo parcialmente la técnica, se acercaba a los presentes y les decía en todo cómplice: "Pero pa calla'o oiga... ¡Pa calla'o!", o bien les preguntaba, riéndose: "¿Cómo está la mentira?", refiriéndose al truco ya revelado.
Curiosamente, este hombre que estuvo detenido en Concepción después del Golpe Militar de 1973, por una confusión de identidades, unos años después fue llevado a animar con sus trucos una fiesta de un nieto del General Augusto Pinochet, en la casa de este último, aventura que siempre contaba en sus recuerdos y que quedó plasmada en una de las varias entrevistas que se le hicieron. Confesaba también haber "cobrado caro" en aquella ocasión, mucho más de lo que habría pedido por similares presentaciones en otras fiestas y cumpleaños; y aseguraba que Pinochet quedó tan encantado con el mago que hasta se acercó a pedirle le contara un chiste, cumpliendo con uno hecho a expensas del Almirante José Toribio Merino: el de la "paila Merino" en vez de paila marina ("tres cabezas de pescado y un loco", buscar los detalles en entrevista de la periodista Leslie Aguirre, reproducido en su blog "A Pata").
Sin embargo, en ese mismo período a don René le resultaba extraordinariamente difícil poder trabajar, sin tener constantemente a la fuerza pública encima. Una fotografía que se tomó en la descrita ocasión con Pinochet y que llevaba siempre con él, lo salvó de varias detenciones de carabineros mientras hacía sus presentaciones sin permiso.
Empero, la fórmula de inmunidad no bastaba y así, con algunos colegas, tuvieron la jocosa ocurrencia de inventar una especie de cofradía imaginaria de fe llamada "Misioneros de Mi General Augusto Pinochet Ugarte", con carné de militancia y todo, que partió con seis integrantes y llegó a tener unos seis mil a lo largo del país, según él. El carné de socio, que se obtenía con una paga, tenía una foto del militar con banda presidencial y la del "misionero", algo que le valía un humorístico y piadoso perdón que muchas veces los salvó de terminar una jornada detenidos, por infringir las restricciones a espectáculos o comercio callejeros. Hubo hasta militares y admiradores pinochetistas que creyeron que esto era algo serio y pidieron postular a los "Misioneros", ya que tenían personalidad legal y sus estatutos eran una verdadera proclama de fingida zalamería hacia el general.
Con el tiempo, sin embargo, las ventas de los productos para magia hogareña e infantil fueron decayendo, y el mago se vio en necesidad de hacer sus shows callejeros para recolectar también propinas, mientras intentaba vender alguno de sus artilugios al público de "Pobletes y Mirandas", como les decía con sorna a los que sólo observaban sin meterse las manos en los bolsillos. "Ayude al abuelito mágico", decía uno de los carteles que acompañaban sus espectáculos; y otro sugería: "El dinero tiene microbios. No se enferme: Deposítelo aquí".
Se presentaba al ritmo de temas musicales como los de The Herb Miller Orchestra y otras bandas de los clásicos de la radio romántica, intercalando con chistes y respuestas ingeniosas cada rutina. Al final de los shows, solía repartir algunas tarjetas de presentación entre quienes se la solicitaban, por si salía otro pololito en celebraciones familiares o fiestas, ya que los cumpleaños de niños seguían siendo sus principales ingresos, al contrario de lo que pudiera pensarse por su insistente y constante presencia en las calles.
Desde el cambio de siglo, más o menos, el Mago Palito también solía pasear por algunos puestos comerciales del centro de Santiago, con su amplificador y micrófono, "voceando" durante un rato las promociones o atractivos del establecimiento para el cliente, sentado junto a la entrada y usando su sombrero, esta vez sin conejos ni palomas que sacarle al asombro. Toda ganancia eran bienvenida, a esas alturas.
Un aspecto desconocido del Mago Palito es que también fue un gran defensor del derecho a trabajar en las calles, incluso a los "informales", como se definía a sí mismo y a los comerciantes que no siempre estaban en regla. Y como otro artista "informal" del medio, decía haber pasado ya por "todas las comisarías de Santiago, de una en una" a causa de su falta de autorizaciones. Esto incluso llevó a ser propuesto para Alcalde de Santiago, como representante de los artistas de la calle y con apoyo de la desaparecida Unión de Centro-Centro, en 1992, pero al final no rindió frutos su candidatura, obteniendo unos 1.000 votos y ganando Jaime Ravinet.
Detallando más lo anterior, cabe comentar que don René no era de la idea de un libertinaje caótico en las veredas de Santiago, según le escuchamos alguna vez de su propia boca, pero sí comulgaba con la idea de que "la calle es de todos" (palabras suyas) y veía como una arrogancia abusiva las restricciones radicales de las autoridades, sin consideración ni voluntad para dar oportunidades a los ciudadanos que requerían de esos espacios públicos para sus propuestas, artes y ofertas.
Por las señaladas razones, buscando proteger y representar a los artistas callejeros de diferentes rubros y que trabajaban en Santiago, el Mago Palito fundó la llamada Corporación Cultural de Artistas Peatonales, con 60 miembros. Su gran logro tuvo lugar el 16 de septiembre de 2008, cuando la Ilustre Municipalidad de Santiago otorgó formalmente una autorización, de carácter permanente, para 400 artistas callejeros, dándoles el permiso para hacer sus presentaciones en el centro capitalino.
Pero la sombra del decaimiento y del ocaso físico ya estaban alcanzando al adorable mago de las calles santiaguinas. A la creciente pérdida de visión, que fue apagando la luz en sus ojos claros dificultándole ya realizar algunos trucos, interactuar con el público y hasta desplazarse, se sumó una convalecencia que lo adelgazó y lo fue dejando postrado, revelando así su falta de salud al suspender su querido oficio en los paseos.
El Mago Palito fue hospitalizado de urgencia en la Posta Central de Santiago, temiéndose lo peor y organizándose una cadena de oraciones entre sus seres queridos por su recuperación. Poco quedaba ya que hacer por su vida, y el Sindicato de Artistas de Variedades de Chile (SINAV Chile), del que don René era Socio Emérito, se encargó de informar por redes sociales de la partida del querido personaje, el martes 6 de marzo de 2018. De acuerdo a la información proporcionada por el organismo y la prensa, falleció a las 2 horas AM del mismo día.
El Mago Palito estuvo casado 55 años con la misma mujer, doña Yola, con la que residía en calle Almirante Barroso; tuvieron cuatro hijos y varios nietos. Sería despedido por sus amigos, seres queridos y admiradores en la Iglesia de Nuestra Señora de Andacollo, ubicada en Ricardo Cumming con Mapocho, en donde la magia de su vida fue relevada por la magia del recuerdo.

1 comentario:

  1. como siempre, criss. por acá queda el merecido réquiem del mago palito. gracias por tu trabajo de siempre.

    ResponderEliminar

Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

Residentes de Blogger:

Residentes de Facebook