jueves, 30 de marzo de 2017

FOLKLORE Y NUMISMÁTICA DE CHILE (PARTE V): EL CASO DE LA MONEDA-AMULETO "DE LA LIBERTAD"

El controvertido Ángel de la Libertad.
Recapitulando esta serie sobre folklore y numismática con algunos tintes de historia del dinero en Chile, se recordará que comencé con los nombres que se dan popularmente a las monedas y billetes en actual circulación (parte I), seguida del caso específico de las monedas llamadas chauchas (parte II), más los motes que recibían las monedas y billetes antiguos (parte III) y un artículo especialmente dedicado a los mitos, creencias y tradiciones chilenas que involucran dinero (parte IV).
Ahora, en esta entrada (parte V), quiero darme el tiempo de revisar un caso de manera especial, parecido a como hice con el asunto de la chaucha, dedicándole la entrada completa a la curiosa situación de la moneda con el llamado Ángel de la Libertad, no sólo por lo que representa en el mundo de la memoria histórica y las pasiones humanas o políticas, sino también por la extraña atracción que provoca en algunos círculos donde se la aprecia como un buen amuleto y un símbolo libertario, más allá del significado original que quiso imprimírsele cuando comenzó a ser acuñada en los años 70.
Tal como en entradas anteriores, existe muy poca información disponible sobre el tema que trataré acá, por lo que agradecería cualquier aporte adicional que pudiese hacerse con relación al asunto de cómo es interpretada esta moneda en ciertos ambientes, especialmente en el mundo carcelario, ya que si bien pude tomar un número interesante de testimonios, siempre surgen diferencias o elementos nuevos en el cotejo de las versiones que pueden obtenerse de expresidiarios o de personajes relacionados con esos bosques oscuros.

LAS MONEDAS CON EL ÁNGEL DE LA LIBERTAD
No fue la primera vez que se ha puesto una pieza monetaria al servicio de intereses discursivos de la política; quizás, tampoco fue la última. Sin embargo, el llamado Ángel de la Libertad ha adquirido ribetes controversiales evidentes, por su contenido y la interpretación histórica de la que es depositario. Sin embargo, veremos que también ha sido objeto de las llamadas resignificaciones.
El origen de este diseño en la numismática, se encuentra en acuñaciones realizadas en 1976 año en que ven la luz unas monedas especiales de celebración: $500 (grande, oro), $100 (chica, oro), $50 (más chica, oro) y $10 (mediana, plata), todas ellas con la imagen de una alegoría femenina de la libertad (parece ser la diosa Libertas o bien Niké-Astrea, de la Victoria), alada, levantando los brazos y rompiendo unas cadenas que apresaban sus manos. Conocida como el Ángel de la Libertad y trazada con la iconografía del mundo clásico, la deidad iba acompañada por las leyendas: "1973-1976" y (en mayúsculas) "3er. Aniversario de la Liberación de Chile", en todas ellas. Al reverso de las cuatro, en cambio, podía verse el Escudo Nacional con las inscripciones: "República de Chile" y el valor respectivo de "500 pesos", "100 pesos", "50 pesos" y "10 pesos".
Obviamente, el diseño de la pieza aludía al 11 de septiembre de 1973 y desde el categórico punto de vista del régimen, que a la sazón buscaba ya formas de unificar el discurso político e histórico de entonces en un sentido favorable para sí (recordar la realización de la Consulta Nacional sólo dos años después, en 1978) y con la aspiración de sentarlo como el definitivo, para los varios años que aún le quedaban en el poder.
Cabe aclarar que estos diseños de monedas no eran para los 10 años del golpe, como se ha dicho alguna vez, pues la conmemorativa de 1983 era una moneda en medida de onza plata y con un soso aspecto, muy diferente y menos artístico que el de la moneda de marras, alusivo en su caso a la Llama de la Libertad que acababa de ser trasladada desde el Cerro Santa Lucía hasta el Altar de la Patria. Su sencillez espartana casi parecía reflejar la reciente crisis económica, conocida como la Recesión Mundial.
Como estas primeras piezas con el Ángel de la Libertad de 1976 eran tales monedas conmemorativas de lujo y no circulantes, quizás habrían pasado inadvertidas para la mayor cantidad de los chilenos. Empero, paralelamente, las monedas de $5 y $10 comenzaron a ser fabricadas en cupro-níquel durante ese mismo año, acuñándose series en la Casa de Moneda que aún están en vigencia y valor, aunque su diseño ya ha sido modificado por las razones que veremos. Básicamente, las monedas nuevas celebraban lo mismo que las de lujo.
Ésta sería, a la larga, otra de las emisiones controvertidas en la historia numismática chilena, pues ambas traían al reverso el mismo Ángel de la Libertad conmemorativo, acompañado ahora por las palabras "Libertad", "República de Chile" y la fecha "11-IX-1973". Las monedas redujeron su tamaño en 1981 y pasaron a ser de níquel-cobre-zinc, pero no cambiaron el Ángel de la Libertad que iba por reverso, con las mismas inscripciones conmemorativas.
Moneda de $10, acuñada entre 1976 y 1981. Era más grande que la actual y de color plateado (cupro-níquel). Sin embargo, la posterior sólo varió en material y tamaño, no en sus diseños. Fuente imagen: Colnect.com.
Monedas Conmemorativas de 1976, oro y plata, con el Ángel de la Libertad. Paralelamente, se produjeron ese año las primeras monedas de $5 y $10 con esta misma imagen en el reverso.
FIN DE LA ACUÑACIÓN
Por cerca de 15 años estuvieron siendo acuñadas estas monedas "de la Libertad", como las apodaron algunos. Pero su historia no terminaría con el posterior fin de sus emisiones, como veremos.
Al retornar la democracia en 1990, el nuevo gobierno de la Concertación de Partidos por la Democracia, capitaneado por Patricio Aylwin en la Presidencia, estaba decidido a detener la acuñación de las monedas de $5 y $10 con este diseño en la Casa de la Moneda, siendo reemplazado por decreto el reverso: desde ahora, iría en ella el perfil de Bernardo O'Higgins ya presente en otros cuños  (la de $50), y es la que actualmente está vigente. A la de $5, además, se le cambiaría por completo la forma y tamaño en 1992.
Cabe comentar que las últimas monedas con el Ángel de la Libertad alcanzaron a ser producidas ese mismo año de 1990, efectivamente, y así aparecen fechadas algunas piezas.
Desde entonces, hay quienes se han puesto casi como un desafío personal ir reteniendo estas monedas para evitar que circulen y sigan manteniendo a la vista la imagen de la alegoría de la libertad asociada a tal fecha. Recuerdo, por ejemplo, a una muchacha de origen español que, todavía en 2008, prefería perder frascos completos de estas monedas reunidas una a una y guardadas en su armario, antes que devolverlas al comercio. Oficialmente, sin embargo, la Casa de Moneda y el Banco Central ha desmentido ya en 2005 y 2011 que esté en alguna clase de cruzada por atrapar y retirar estas monedas, por lo que se puede entender que han ido desapareciendo sólo por la gradualidad del reemplazo en la circulación connatural del dinero y no por una recolección puntillosa.
Por otro lado, la ciudadanía (siempre con tendencias al alarmismo y la exageración) incluso creyó en algún momento, que había que cambiarlas porque perderían su valor, o bien que el Banco Central pagaría mejores cifras por ella, para devolverlas y retirarlas lo que también debió ser desmentido por la institución, luego de que la leyenda se volviera más activa que nunca hacia los meses de agosto y septiembre del año 2005.
Empero, a pesar de la urgencia que se tuvo por parar de producirlas, ya era muy tarde para hacerlas desaparecer: su gran número de unidades acuñadas hasta casi encima del cambio de mando, las hacía piezas abundantes y populares.
Aunque por entonces aún eran de relativo a poco interés para los coleccionistas, sí resultaban importantes para gente que se identificaba con el pinochetismo, habiendo quienes las atesoran todavía como un verdadero símbolo ideológico o histórico, pues el Ángel de la Libertad fue un potente emblema ligado definitivamente a aquel período histórico y sus discursos oficiales, además de reaparecer en la medalla militar conmemorativa de 1990 llamada "Misión Cumplida", que se  había producido para el período del cambio de mando de ese año.
A la izquierda, cara y sello de la segunda moneda de $5 con el Ángel de la Libertad, más pequeña que su antecesora. Puede observarse que está fechada en 1990, correspondiendo a las últimas partidas que acuñaron en la Casa de la Moneda con esta efigie. Al centro, moneda de $10 de la nueva partida de 1981 que redujo el tamaño de las mismas y cambió su material a níquel-cobre-zinc, pero conservando la imagen y enseña alusiva a la "Libertad". Finalmente, a la derecha, la misma moneda pero de las partidas de 1986, que supuestamente presentaba leves diferencias en las tipografías usadas en el anverso, aunque no las verificamos tan notorias al menos en esta comparación.
¿UN VALOR COMO COLECCIONABLE?
Medalla "Misión Cumplida" de 3ra. Categoría.
LA MEDALLA CON EL ÁNGEL DE LA LIBERTAD
Quienes atesoran las monedas "de la libertad" sólo por cuestiones políticas y simpatías, destacan no sólo el símbolo con relación al 11 de septiembre de 1973 y la Dictadura, sino también su similitud con una medalla militar igualmente discutida y que fue hecha en los últimos meses antes de que el General Augusto Pinochet debiese entregar el mando del país, como consecuencia de haber perdido el Plebiscito de 1988.
Esta medalla, hecha en bronce y en cobre, es conocida como la distinción "Misión Cumplida" (va tal inscripción en ellas, bajo un "Por Chile"). Utiliza exactamente el mismo diseño alegórico de la moneda conmemorativa y las antiguas de $5 y $10 en ella. No es la otra condecoración llamada "11.Sep.1973", como ha señalado alguna vez cierto medio informativo, correspondiente esta última a una estrella colgante sin semejanza a la que se describe.
Por supuesto, ha causado irritación en ciertos personeros su presencia entre las condecoraciones de oficiales en actos públicos o ceremonias oficiales, a pesar de que -técnicamente hablando-, su empleo se ajustaba al reglamento vigente. Por esta última razón, el gobierno de turno ha tratado de terminar con su uso, o al menos ha manifestado que su deseo de prohibirlas.
Es discutible el valor actual de estas monedas como piezas numismáticas, testimoniales e históricas. No obstante, basta revisar las secciones de portales de ventas para coleccionistas o anticuarios en internet, para notar que hay un innegable apetito por las mismas por parte de algunos buscadores.
En otro aspecto, con relación a la posibilidad de que tuviesen algún valor por su progresiva escasez, el muy instructivo blog Monedas de Chile (monedasenchile.blogspot.cl) tiene información interesante sobre las cantidades y series anuales que que emitieron, particularmente de la moneda de $10 pequeña (mismo tamaño actual), tomada del "Catálogo de Monedas Mundiales Krause" 2015:
  • 1981: 55 millones
  • 1982: 45 millones
  • 1983: No hubo (es de suponer que por la crisis económica)
  • 1984: 30 millones
  • 1985: 400 mil
  • 1986: 50 millones (recuperación económica)
  • 1987: 8 millones
  • 1988: 45 millones
  • 1989: 73 millones
Cabe comentar que la doble emisión de la moneda de $10 de 1986, con 25 millones de unidades por cada una, es señalada por algunos con una particularidad que ha ido despertando cierta atención para los numismáticos: su número habría cambiado de tipografía, apareciendo en caracteres diferentes. Esto ha provocado un interés particular de algunos buscadores pero también algunos mitos, además de confusiones sobre su verdadero valor.
Técnicamente, sin embargo, la más valiosa de las piezas debiese ser la fechada en 1985, si especulamos sobre los criterios de búsqueda que suelen manifestar los coleccionistas. Esto, por la escasa cantidad de unidades hecha ese año, como vimos. De cualquier modo, ninguno de estos dos ejemplares estaba siendo comprado por el Banco Central hace unos años, como se ha rumoreado muy equivocadamente en algún período y también dando pie a la creencia de que se estaría intentando acelerar su retiro de la circulación monetaria vigente.
Aunque no hay confirmación a la vista, tenemos entendido que se han vendido ejemplares de estas dos monedas de $10, de 1985 y de 1986, hasta en $10.000 actuales, pero esto habría sucedido a través de los portales de ventas, donde llegan los supuestos coleccionistas buscándolas. No es mucho más lo que puedo aportar al respecto como alguien ajeno a esos círculos de compradores y estudiosos.
Anverso y reverso de las monedas conmemorativas emitidas en el tercer aniversario del 11 de septiembre de 1973, en las vitrinas del recuento histórico de monedas chilenas del Museo del Banco Central.
EL ÁLBUM DE VELVET REVOLVER
Aunque no pertenece a nuestro enfoque sobre folklore cruzado con numismática, quisiera recordar un hecho bastante curioso sucedido en 2007, cuando el diseño de la moneda fue internacionalizado por el segundo disco de estudio de la banda hard rock norteamericana Velvet Revolver. Fue uno de los casos más intrigantes de diseños de carátulas modernas que hayan causado polémica en el mundo musical, por cierto, y no sólo por involucrar a nuestro país.
La banda, compuesta por los ex Guns N'Roses, Slash, Duff McKagan y Matt Sorum, más el guitarrista Dave Kushner y el fallecido exvocalista de Stone Temple Pilots, Scott Weiland, lanzó el álbum titulado "Libertad" en julio de ese año. En su carátula, mostraba un diseño estilizado del mismo conocido en las monedas señaladas, con el Ángel de la Libertad rompiendo las cadenas, en fondo negro y rodeada de estrellas. La imagen aparecía también en el single "She builds quick machines", con algunos leves cambios.
Era imposible que tan evidente alusión a las monedas nacionales, pasara inadvertida a quienes las conocían, como podrá adivinarse.
A mayor abundamiento, el diseño de portada habría sido tomado de un collar que tenía una o más de estas monedas y que llegó a manos de la productora de la banda, según explicó después el famoso guitarrista Slash a una radio chilena (al enterarse de la críticas por el uso de tal imagen), desde donde se inspiraron para ponerla en la contraportada del álbum. Podemos conjeturar que se trataba de un obsequio recibido en el país, durante una presentación del mes de abril anterior.
Por lo anterior, se cree que desconocían el sentido original de esta alegoría en las monedas de $5 y $10 chilenas, actuando inocentemente al escogerla como su imagen. Empero, hay quienes creían que el cuño del Ángel de la Libertad había sido conocido por los músicos o los productores en su visita reciente a Chile, con ocasión del  concierto, y que desde entonces tenían la intención manifiesta de aludir al país en su siguiente disco, eligiendo así la efigie de la diosa libertaria de la moneda para él.
A pesar de la discusión generada por el affaire de Velvet Revolver, poco importó a sus fans el asunto y así el Ángel de la Libertad anduvo paseando -además del disco- por camisetas, parches y chapitas por largo tiempo. Incluso se contaba entonces que algunos muchachos rockeros seguidores de la banda, lograban conseguir monedas originales de $10 y se hacían collares o pulseras con ellas, simbolizando su devoción por el disco y los músicos.
El Ángel de la Libertad en el álbum de Velvet Revolver
UN AMULETO EN LA "CANA"
Fuera del coleccionismo y sus potenciales comerciales, un aspecto poco conocido de acogida y simpatía con la famosa moneda, proviene de un lugar que a algunos podría sorprender y a otros parecerle bastante comprensible: los códigos y simbologías que se aprecian en el ambiente carcelario y en los bajos fondos.
Aunque este tema está escasamente abordado, sabemos por varios testimonios de expresidiarios que la moneda "de la libertad" tiene una extraña preferencia en la subcultura "canera" (carcelaria) donde es bastante cotizada por considerársela un verdadero amuleto: una especie de objeto atractor de buena fortuna, para procurar la vida libre del sujeto que ha optado por el camino de la delincuencia y de las deudas con la justicia. Incluso habría aparecido en artesanías y orfebrería de algunos internos, pero no hemos podido verla aún en esta clase de aplicaciones. El collar del que habló en su momento el músico Slash, quizás tenga algo que ver con esto.
Por la descrita razón, ciertos presos y exconvictos las coleccionan obsesivamente, asegurando que la posesión de estas monedas les traerá mejores posibilidades para salir de las rejas en caso de ser atrapado o bien les facilitará su buena suerte para no regresar a ellas.
He conocido casos de algunos hampones del Norte Grande que incluso se tatuaron la imagen de la mujer rompiendo las cadenas, algo que en ningún caso se interpreta de manera política dentro de las comunidades penales. Muchos delincuentes tienen también turros de estas monedas en alguna parte de sus hogares, guardándolos con orgullo, pues aun si no creen en atribuciones supersticiosas o de fortuna que se le otorgan, prevalece para ellos el símbolo representado en las mismas... Es decir, la libertad, ser libre: el protector Ángel de la Libertad.
Concientes de la estima que provocan, entonces, algunos presos han usado estas monedas de $10 como objetos de pequeños trueque dentro de los recintos penitenciarios, pero muy por encima de su valor real. Uno en particular me aseguró que, ocasionalmente, las pequeñas artesanías con aspiraciones de ser joyería las emplean también en este medio, para asegurarse llevarlas siempre encima como colgantes o llaveros, por ejemplo. Además, el gesto de recibir de otro una moneda "de la libertad" como obsequio, debe ser necesariamente agradecido.
Desconozco qué tan esparcida y posicionada esté esta interpretación de la moneda como amuleto "canero", pero quizás desde esta situación provenga cierta creencia popular que también ha ido apareciendo en estratos populares: la de creer que es una señal de "buena suerte" que aparezca esta misma moneda del Ángel de la Libertad en un vuelto, en el suelo o un mueble, algo que -de seguro- no es muy del agrado de los que se han esforzado por eliminar esta moneda del catálogo de cuños chilenos en circulación, o bien han aguardado por más de 25 años ya para que no vuelvan a aparecerles.
En la próxima parte de esta serie sobre folklore y numismática, repasaré algunos hechos históricos significativos pero con más carácter de curiosidad para Chile sobre sus monedas, sus billetes y su dinero en general.

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