lunes, 1 de julio de 2013

LA CASA MARINKOVIC: EL ELEGANTE MONUMENTO NACIONAL DE CALLE ORELLA EN IQUIQUE

 
Fotografía de la casona publicada en "La arquitectura de Iquique durante el período salitrero", de Patricio Advis Vitaglich. Imagen original de Yerko Reygadas Estay.
Coordenadas:  20°13'14.57"S 70° 8'54.40"W
El saber que regreso por un tiempo a la querida ciudad de Iquique, me inspira a celebrar esta buena nueva publicando algo que he tenido pendiente desde el verano, sobre la hermosa Casa Marinkovic en calle Orella: el fastuoso palacio de toques victorianos que ha otorgado a la perla nortina otro título de Monumento Histórico Nacional para alguno de sus antiguos edificios.
Aunque quedó identificada en la historia con el apellido croata de la célebre familia que propietara la mansión, el origen de este edificio se halla hacia el año 1905, en plena época del auge industrial del salitre, cuando fue levantada por encargo de don Eugenio Mathieu, según leo en el trabajo "La arquitectura de Iquique durante el período salitrero", de Patricio Advis Vitaglich.
Confeccionada principalmente con pino Oregón traído desde California, del mismo que llegaba masivamente a Iquique gracias a los clippers y otros barcos mercantes que lo empleaban como lastre, esta hermosa vivienda buscó realzarse con una identidad propia, aludiendo al estilo neoclásico aunque con la inevitable influencia georgiana y británica que impera en la arquitectura histórica de la zona.
El mismo autor aclara que sólo en 1945 fue adquirida por los Marinkovic, conocidos por haber estado ligados a la actividad del salitre a través de sociedades como la Marinkovic, Hermanos y Cía, siendo dueños de la Oficina San Enrique y antes de la Oficina Resurrección. Hasta entonces, la familia había residido en una casa de la calle Baquedano hacia el 1300, entre Orella y Riquelme.
Aunque el señor Marinkovic falleció unos años después del cambio de domicilio, su viuda y sus nueve hijos continuaron habitando la casona hasta aproximadamente mediados de siglo, mudándose a Santiago al terminar de precipitarse por el ocaso la otrora próspera industrial del caliche tarapaqueño. Puesta en venta la residencia, todos ya la asociaban irreversiblemente al apellido de estos ex propietarios y es así que quedó identificada como la Casa Marinkovic.
Fue adquirida a continuación, por don Sergio Maldonado Buendía, quien fuera Director General de Aduanas, Don Sergio era también director del periódico "El Tarapacá", además de la Cámara General de Comercio, según me confirma don Claudio Ovalle Manonella, gerente de clientes de la Mutual de Seguridad de la Cámara Chilena de la Construcción, que actualmente es propietaria del edificio. A diferencia de lo que suele suceder tradicionalmente en las firmas y organismos, el señor Ovalle conoce perfectamente y hasta parece disfrutar contando la historia de la casona que ocupa la Mutual, constituyéndose así en un magnífico guía turístico y cronista dentro de la misma.
Según consta en las Actas del Consejo de Monumentos Nacionales, se le se formuló la petición de declarar Monumento Histórico a la casona en 1992, por el entonces Gobernador de Tarapacá, el prestigioso médico cirujano Hugo Calderón Campusano. En el intertanto, sin embargo, la residencia fue adquirida por la Mutual, en 1993, iniciándose al año siguiente una enérgica remodelación de la misma a pesar de que hubo cierto grado de interés en demolerla, y de que la familia Marinkovic se habría interesado por aquellos años en adquirirla nuevamente.
Por feliz coincidencia, ese mismo año de 1994, por Decreto N° 505 del 25 de octubre, la Casa Marinkovic gana por fin su título de Monumento Histórico Nacional en medio de los proyectos de restauración. Un gran ejemplo también, para un barrio que ha ofrecido otros casos de interesante arquitectura histórica, como es el la vecina poniente, en el 739, sede del Sindicato Profesional Interempresas de Tripulantes de Naves Pesqueras de Iquique; y la desaparecida Casa del Doctor Juan Francia Pérez (el mismo que donara histórico instrumental suyo al museo de la Glorieta del Hospital Ernesto Torres Galdames), fallecido a los 101 años en 2011, se ubicaba justo al frente de la mansión de los Marinkovic.
La casa del costado oriente también tiene valor histórico, en el número 769: había pertenecido a la Compañía Salitrera de Tarapacá y Antofagasta (COSATAN) y en ella vivía su dueño don Osvaldo de Castro hasta que, tras la  paralización de la Oficina Victoria en 1979 (última en actividad de la Compañía), se la puso en remate con todo su alhajamiento, siendo adquirida también por la Mutual que la ocupó antes de cambiarse a la adyacente Casa Marinkovic.
Para entonces, la dirección precisa de la casa era en Orella 751-759, aunque concluidas las remodelaciones y restauraciones, la ubicación definitiva quedó en el número 765. Por alguna extraña razón, sin embargo, muchas guías y referencias siguen situando hasta nuestros días a la casona en aquella primera dirección, en la que figuraba cuando fue declarada Monumento Histórico Nacional.
El interior del edificio consta de un gran salón central con segundo piso a la vista y lucarna octogonal. Hubo modificaciones en la posición de la elegante escala, que alguna vez tuvo una figura artística de metalurgia estilo francés en su acceso. Living, comedor, cocina y una sala menor ocupaban la planta, hoy convertidas en oficinas y espacios administrativos. En este hall central, justo bajo las escalas, actualmente existen dos maquetas de modelismo naval con reproducciones de los buques "Covadonga" y "Esmeralda", con los cuadros respectivos de los héroes Carlos Condell y Arturo Prat encima, además de una bandera chilena, conjunto que fue donando por un ex director de la Mutual que también había sido marino. En el segundo nivel, en cambio, se encontraban los dormitorios ahora convertidos en salas de exposición y más oficinas, además de los principales baños de la mansión. También hay evocaciones navales acá arriba, como un gran cuadro marino en el pasillo.
Don Claudio recuerda que el patio del actual recinto era antes un lugar bastante descuidado, incluso con un gallinero y algunos rosales. Aunque ya se despejó al mismo, las baldosas originales se mantuvieron y se aplicaron otras similares ante la necesidad de reemplazo y prolongaciones derivadas de las remodelaciones de pasillos y peristilos.
Este espacio exterior, que conecta con las dependencias de la mutual que dan hacia la otra calle, contaba con varias palmeras del jardín antiguo, pero debieron ser taladas con la llegada de patos yecos y otras aves que desparramaban fecas sobre el mismo patio y a veces sobre los propios visitantes del recinto. Al menos se mantiene una pequeña pero bella pila ornamental al centro y algunos jarrones metalúrgicos de estilo francés, similares a las piezas de la fundición parisina Val d'Osné que pueden verse varios parques y paseos de Chile, como en el cerro Santa Lucía de Santiago.
Me parece que, hasta no hace muchos años, la mansión estaba pintada exteriormente de color barniz madera más bien rojizo, y con sus aleros, columnas, cornisas y balaustras en blanco tal como se han conservado. Actualmente, sin embargo, las señaladas maderas lucen un color más ocre, junto con conservarse una palmera antigua del jardín exterior y los viejos faroles frente a la fachada, en un cuadro bastante pintoresco para la calle.
Qué más queda, entonces, que felicitar así el esfuerzo de la Mutual por mantener con la dignidad que corresponde a esta joya de la historia iquiqueña, tanto en su aspecto material como en la información disponible de boca de sus propios funcionarios y gerentes, sobre la interesante historia de la misma.

1 comentario:

  1. Interesantes mensajes que rescato de la entrada original que tenía este texto:

    Anónimo28 de diciembre de 2013, 20:42
    Gracias amigos por tan importante recreación histórica de nuestro puerto de Iquique. Vivo en la ciudad de la Serena y esta página me enseña mucho de mi querida ciudad. Feliz de encontrar un tesoro!!!! Felicitaciones, muy agradecida.

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    Alicia Quinteros Alzamora31 de diciembre de 2013, 4:55
    Preciosa casona y muy bien mantenida!!!

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    paola marinkovic30 de enero de 2014, 15:42
    que lindo saber algo mas del pasado hermosa casa

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    paola marinkovic30 de enero de 2014, 15:43
    hermosa casa..........!!!!!

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    Marcia Marinkovic30 de enero de 2014, 17:56
    Que hermosa casona y que hermoso saber que mi vis-abuela nacio y fue criada en esa hermosa casa Emilia Marinkovic me gustaria alguna ves conoser esa casona.

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    Mirta Gertrudis Aybar14 de marzo de 2014, 21:28
    Cuanta emoción conocer y saber de este patrimonio de la familia de mi madre que es nieta de Emilia y Felipe Marinkovic, en la actualidad vive en la ciudad de Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, Argentina. .nos conto de èsta casa y de las salitreras

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    Mirta Gertrudis Aybar14 de marzo de 2014, 21:43
    Les cuento que mi mama, Maria Adriana Marikovic Ruz es nieta de Don Felipe y Emilia Marinkovic..que alegria saber de esta casa muchas gracias por compartir esta nota..

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