jueves, 2 de mayo de 2013

PRAT Y EL MES DEL MAR: ALGO SOBRE EL OTRO HÉROE DETRÁS DEL HÉROE

"Un héroe lo es en todos los sentidos y todas las maneras; pero, ante todo, lo es en el corazón y en el alma" (Thomas Carlyle).
En el recién comenzado nuestro Mes del Mar, he aquí algunos aspectos y episodios poco conocidos del héroe naval chileno, Capitán Arturo Prat Chacón, que he querido compartir con quienes puedan desconocerlos:
  1. Estando enfermo y afiebrado con licencia médica en mayo de 1875, Prat corrió a rescatar a la corbeta "Esmeralda" en un terrible temporal de Valparaíso frente a Caleta Jaime, salvando el navío y su tripulación luego de ser acercado en bote, saltar al agua fría para alcanzar a nado la nave y amarrarse a un mástil para poder dirigir la operación en medio de la tormenta... Nadie sabía entonces que, en esta misma vieja corbeta (donde Prat estudiaba poco antes sus textos para titularse en derecho, en 1872, estando anclada en Mejillones), iba a tener lugar la epopeya suya y de sus hombres en Iquique, el 21 de mayo de 1879.
  2. Mientras estudiaba todavía leyes, daba clases gratuitas de orientación social en materias cívicas en la Escuela de Adultos de la Sociedad Benjamín Franklin (de la que también era socio), dirigidas a procurar el crecimiento y la preparación de obreros y trabajadores modestos en la sociedad de entonces. Del mismo modo, ayudaba a la educación de niños de familias pobres de Valparaíso, dando clases gratuitas para apoyarlos en aprender a leer. Hubo muchos servicios que Prat desempeñó sin remuneración y sólo por vocación personal.
  3. En su tesis "Observaciones a la ley electoral vigente" dada para recibir el título de abogado, estudiaba y proponía mejoras al sistema de representatividad política ciudadana y garantías para que los resultados electorales realmente fueran reflejo de la voluntad soberana. Era pues, una época donde el intervencionismo electoral de los partidos y los problemas para la representatividad ciudadana determinaban gran parte de los abusos en el sistema político.
  4. Recién titulado en leyes (graduación profesional que fue comentada y celebrada en la prensa, revelando el prestigio que ya tenía entonces el marino), se mostró enemigo del amiguismo y del tráfico de influencias, siendo por ello impulsor de los mecanismos para impedir que ascensos con arreglos o pagos políticos influyeran en la asignación de grados o reconocimientos al interior de la Armada de Chile.
  5. Al volver al Chile desde una misión secreta a Argentina en los albores de la Guerra del Pacífico, a propósito de las cuestiones territoriales sobre la posesión de la Patagonia y Magallanes, devolvió todo lo que quedaba del dinero que se le había asignado para esta tarea de inteligencia (algo verificable en el informe final de su labor), a pesar de que no era su obligación hacerlo dadas las características reservadas de la misma.
ANEXO: ALGO SOBRE EL MITO DEL "MARINO DE ESCRITORIO" Y LA SUPUESTA DESCONFIANZA DE LA ARMADA CONTRA DE PRAT
Me permito hacer algunas observaciones adicionales sobre uno de los principales mitos sobre Arturo Prat: su supuesta calidad peyorativamente llamada "marino de escritorio" (personaje de la institución armada pero dedicado principalmente a actividades de oficina o administrativas) y la supuesta desconfianza que la Armada de Chile habría tenido hacia su persona, tanto por una falta de currículum naval como por sus propuestas para mejorar el sistema de ascensos y algunas defensas de camaradas de armas que hizo frente a los organismos de justicia dentro de la marina de guerra. Con relación a esto último, se afirma muy frecuentemente que la defensa de Prat al ingeniero Ricardo Owen (acusado de desacato) y después a su amigo Luis Uribe Orrego (acusado de desobediencia a sus superiores tras casarse sin solicitar autorización) ante la propia institución, lo habría vuelto ingrato ante ésta.
Muchas de las actividades de Prat fuera del estricto campo marcial de la Armada de Chile, además, pueden deberse a que esta institución había iniciado un proceso de contracción y reducción. Si bien Prat había sido designado Director de la Escuela Naval el 30 de junio de 1875, para el año siguiente de 1876 se estaba advirtiendo por las autoridades que "sobraban" oficiales y que no se requeriría de más de ellos por un tiempo, ignorantes de que faltaban sólo tres años para que estallara la Guerra del Pacífico. La miopía del Gobierno llegó a ser tal, que cerró la Escuela Naval tras los exámenes de mayo de ese año. Pocos meses después, sin embargo, Prat logró ascender a Capitán de Fragata, en diciembre, mes en que pasa a ser Ayudante de la Gobernación Marítima de Valparaíso.
Sobre su calidad de marino propiamente dicha, la simplificación irreal de su calidad profesional a oficial "de escritorio", queda descartada por muchos de los antecedentes que avalaron su hoja de vida, de entre los que destacaríamos los siguientes:
  • Durante la Guerra contra la Flota Española, Prat participó en la captura de la goleta enemiga "Covadonga" el 26 de noviembre de 1865, en el Combate Naval de Papudo, siendo ascendido por esta acción con los demás marineros chilenos que entonces actuaron. Por esta razón, Prat pasó a tener grado de Teniente Segundo. Con este rango participó después en el Combate Naval de Abtao del 7 de febrero de 1866, sirviendo en la "Covadonga". En la misma guerra, el futuro héroe de Iquique participó, el 20 de junio, en la captura de la barca inglesa "Thalaba" por la "Covadonga", interceptada traficando pertrechos para la flora española enemiga.
  • El mencionado rescate de la "Esmeralda" en la tormenta del 24 de mayo de 1875 en Valparaíso, si bien resultó con daños en la nave, no acabó en naufragio. Fue una maniobra aplaudida y felicitada por la misma institución, saludada por los titulares de prensa ("La Esmeralda, como Lázaro, había resucitado", dijo Román Vial en "El Mercurio" del día 29) y dio a Prat gran prestigio profesional. Resulta imposible que este heroico salvataje haya pasado inadvertido en su currículo dentro de la rama de la marina de guerra.
  • A pesar de que esto es usado también como argumento para la acusación de ser "marino de escritorio", sólo la calidad formacional de Prat explica que, después de haber sido seleccionado cuidadosamente para la misión en Argentina, al volver a Chile fuera elegido también para servir de ayudante a la Comandancia General de Marina. Si bien se mostró poco entusiasmado al inicio, acompañó al Ministro Rafael Sotomayor en esta actividad en la fragata blindada "Blanco Encalada" y así se encargó de notificar el bloqueo de Iquique a las autoridades peruanas. Gracias a la confianza que se ganó de Sotomayor, en Antofagasta quedó al mando de la "Covadonga" y, poco después en Iquique, de la "Esmeralda"... La vocación por las leyes no disputaba con su vocación por el uniforme, entonces.
Con relación a su prestigio y reconocimiento personal dentro de la propia Armada de Chile, innumerables actos suyos confirman que se trataba de uno hombre muy reputado, bienquisto y hasta influyente dentro de la institución, ya desde unos años antes de la epopeya de Iquique. Entre otros datos relevantes:
  • Por si los reconocimientos en Chile fueran pocos para ponerle el epitafio al mito sobre su falta de prestigio o de reconocimiento en el mundo de la marina de guerra al que pertenecía, cabe recordar que Prat recibió doble medalla otorgada por la República de Bolivia el 14 de agosto de 1867, extendida en Valparaíso a todos los jefes y oficiales que participaron de las acciones de Papudo y Abtao. Bolivia, si bien no actuó en la Guerra contra España (al igual que Ecuador), fue uno de los países aliados en la cruzada continental a favor de Perú en aquella ocasión.
  • Existe una reveladora carta de 1874, escrita desde el puerto de Mejillones por Prat a su amada esposa Carmela Carvajal, revelando la conciencia que él tenía del prestigio que ya estaba adquiriendo entonces en la Armada de Chile. Al parecer, doña Carmela le había pedido a su marido evaluar la posibilidad de dejar la vida marina y buscar perspectivas de vida sin tan largas ausencias lejos de la familia. Prat le contesta lo siguiente a sus ruegos (los destacados son nuestros): "Una licencia, póngale de un año, que me arrancase de la vida activa, a más que me privaría de la renta, ME HARÍA SUFRIR EN MI REPUTACIÓN COMO MARINO UNA DESESTIMACIÓN SENSIBLE. Mientras no posea un nombre sino respetable, al menos de mérito como abogado, DEBO CONSERVAR EL DE MARINO QUE ME LO OFRECE Y LLEVAR COMO ACCESORIO EL OTRO".
  • Cuando salva del naufragio a la "Esmeralda" en 1875 en el revisado pasaje de su hoja de servicio, pasada ya las tensiones el alto mando quiso sancionar al Comandante de la nave Luis Alfredo Lynch dado los altos costos y daños que tuvo la nave bajo su responsabilidad en aquella jornada de tormenta, siendo apoyado éste por el propio Prat ante el jurado e intercediendo a su favor, en su condición de héroe de la ocasión. El jurado falló en empate, lo que liberó a Lynch de las posibles sanciones.
  • En 1876, Prat fue uno de los elegidos para dar los discursos en nombre de la Armada de Chile ante la tumba del Almirante Manuel Blanco Encalada, en sus funerales del 7 de septiembre de ese año. Lo propio sucedió en los funerales del Vicealmirante Roberto Simpson, el 25 de diciembre de 1877, para que hablara despidiéndolo en nombre de la oficialidad de la Armada de Chile. Esto parece inconcebible para alguien a quien se supone que lo rodean intrigas y desconfianzas por parte de su propia camaradería y jefatura.
  • Cuando fue enviado a La Plata en la misión de espionaje militar a fines de 1878 (selección que se realiza bajo minuciosa y exhaustiva búsqueda de una persona con las capacidades y discreción necesarias para tan delicada tarea), comete un desacato que sólo su valor y respeto dentro de la misma Armada de Chile permitieron que se pasara por alto: recibe la orden de no usar el uniforme para no despertar suspicacias allá, pero se niega a obedecerla. Así, sin dejar su traje de marino chileno, consigue incluso entrevista con el presidente de la Argentina don Nicolás Avellaneda, a pesar de que, en esencia, su misión era de espionaje. A la inversa, cuando regresa a Chile y es asignado a labores de secretaría ajenas a los teatros de la guerra, se niega a usar el uniforme en este período y viste de civil, pero sin que la institución lo pasara a tribunal por desacato. Por el contrario, la Armada se doblega ante su protesta y así queda incorporado a los servicios en la flota. Esto sólo se explica por el respeto que se tenía hacia su persona dentro de la misma marina de guerra chilena.
Según algunos críticos y detractores de la figura del héroe Arturo Prat, el capitán de la "Esmerada" era prácticamente un don nadie hasta el momento de la gesta naval de Iquique... Nota publicada por el diario "El Mercurio" del 4 de julio de 1876, donde se celebra y comunica la titulación en leyes del ya entonces ilustre marino de la Armada de Chile.

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