viernes, 1 de marzo de 2013

MANOS MAESTRAS DEL DISEÑO GRÁFICO: TOMÁS VELLVÉ I MENGUAL (1927-1998)

Calendario en relieve de Vellvé i Mengual.
Tomás Vellvé i Mengual nació en Barcelona en 1927, ciudad que sería sede de sus actividades profesionales como grafista, diseñador, ilustrador y tipógrafo desde el año 1942, cuando se inicia en tempranamente en estas artes y oficios en los talleres de la firma gráfica Ruisset S.A., Compañía General de Industrias Gráficas, donde formó parte del equipo de dibujantes por cerca de 5 años.
También estudió Bellas Artes en la Escuela de Artes Gráficas de Madrid, y algunas biografías destacan la experiencia que obtuvo en la Llotja de Barcelona, sede de Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge.
En 1949 instaló su propio estudio de diseño gráfico de regreso a su ciudad natal, donde comienza a hacerse de un nombre importante en el medio gracias a la calidad de su trabajo y de la particularidad de su estilo basado en las artes pictóricas y el grabado, dotándolas de gran expresión, sugerencia narrativa y empleo de texturas, pero también de cierta síntesis y utilitarismo. Tal fue el caso de su cartel promocional “Vuele a América”, que produjo en 1950 para las Aerolíneas Iberia. Sus primeras exposiciones comienzan a tener lugar en este mismo período.
En muchos aspectos, Vellvé fue un impulsor de ciertos criterios menos personalistas y más funcionalistas para el diseño comunicacional y publicitario, centrado especialmente en la comprensión del mensaje y su llegada al público, a pesar de su formación inicial como artista gráfico. Esto se advierte en algunas obras suyas como el afiche del Festival de la Canción Mediterránea de 1962, el del Pabellón de España en la Feria de New York de 1964 o el de la Exposición de Carteles Polacos en Barcelona de 1968.
Empero, el artista nunca cambió el impacto visual por propuestas pueriles, pues siempre tocó con su obra la poesía y la estética pictórica, algo que sus admiradores ven especialmente en la serie de calendarios que produjo durante casi veinte años para las Industrias Gráficas Casamajó.
El apogeo de la psicodelia y la generación de las flores no pareció influir mucho en su obra, que venía adelantada al tiempo y más acorde al movimiento gráfico más funcional de los años setenta a ochenta, como se observa en las piezas suyas que son exhibidas en varios museos del mundo. En esta categoría están, por ejemplo, su portada para la revista “Gebrauchsgraphik” o el afiche del Salón Automóvil de Barcelona, en 1966. De alguna forma, Vellvé es un salto enorme en la transición entre el grafismo artístico-ilustrativo imperante hasta los tiempos de la Segunda Guerra Mundial y el grafismo de orientación más comunicacional del diseño de nuestros días, lo que hace difícil clasificar su trabajo dentro del contexto de tiempo al que realmente pertenece.
El maestro español también fue un gran artista de la tipografía, creador de sistemas de caracteres como el que lleva hoy su apellido, productor de muchas piezas gráficas de base tipográfica y artífice de un conocido alfabeto que diseñó en 1970-1971 para Neufville. Aunque gran parte de lo suyo era lo figurativo, muchas veces orientó su trabajo también a experimentos de abstracción, aunque siempre dentro del impulso novedoso e innovador para la gráfica española.
Su obra pasó por varias de las ramas principales del diseño gráfico: afiches, publicidad, etiquetas, imagen corporativa, colecciones editoriales, configuración de productos, embalajes, envases, etc. Incluso produjo cajetillas de tabaco y fue el autor del Trofeo Laus para el Fomento de las Artes Decorativas en 1970, que confeccionó en metal y madera representando a un diseñador y su cliente, mismo que obtuvo para sí en 1971 y 1972 por su Alfabeto Vellvé, entre los más 20 galardones que recibió a lo largo de su vida.
Por su poder de sintetizar sin perder los rasgos de expresión y poesía, además, fue un reconocido gran creador de logotipos y marcas corporativas, como la de Industrial Bolsera en 1974, el Centro Cultural Mediterránea en 1977 o los Ordenadores Nomacad S.A. en 1989.
Tras setenta años de vida mayoritariamente entregados a su prodigiosa actividad, Tomás Vellvé falleció de un paro cardiaco en su querida Barcelona, en abril de 1998.

1 comentario:

  1. Me resultan todos sus trabajos muy interesantes. Tienen algo especial que los hace diferentes.

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