miércoles, 17 de octubre de 2012

LA "GRAN MUESTRA MAQUETA SALITRERA" DE DON OSCAR MATURANA ZAMBRA

Don Oscar Maturana Zambra expone orgulloso su enorme maqueta de una salitrera tipo, que armó pacientemente hace unos seis o cinco años. Este veterano iquiqueño de corazón pero nacido en Coquimbo, de 81 años de edad, ha conseguido exponerla desde los establecimientos del Mall Zofri (donde pude conocerla, el año pasado) hasta el Museo Regional de Iquique y la Municipalidad de Pica, paseándola por varios otros sitios del Norte Grande de Chile y con intenciones de llevarla aún más lejos.
Con 6.30 metros de largo por 2.45 metros de ancho, don Oscar la monta en una mesa de baja altura y dispone de un tablero para controlar las animaciones con electricidad en su enorme diorama. Como hombre crecido y formado en las calicheras de la zona desde la tierna infancia, además de haber trabajado después como chofer en Arica, conoce bien las etapas de la industria del salitre en cada oficina y las recuerda con una memoria extraordinaria: la extracción, el lavado, la molienda, la carga, etc.
El molino gira, las luces se encienden y el tren en miniatura recoge el "oro blanco", en tanto él prende y apaga los interruptores de su lugar de mando, mientras la expone en la Plaza Prat justo al frente del Teatro Municipal de Iquique.
- Obviamente, uso corriente alterna -me comenta amenamente, mientras enciende sus artilugios móviles-, pero en las salitreras de verdad se usaba el sistema de corriente continua... ¡Si supiera Ud. cuánta gente murió por culpa de la electricidad en esos años!
La maqueta es todo un pueblo salitrero al estilo de Humberstone o Santa Laura. Su inspiración principal debe ser la de Victoria, sin embargo, cerca de la cual trabajó hasta el cierre en los años sesenta, en la salitrera Eslavonia, aunque él asegura que distintas partes de la maqueta se inspiran también en diferentes salitreras que conoció.
Como la mayoría de los poblados de este tipo ya están en ruinas o abandonados, el trabajo permite hacerse una idea del ánimo de vida que tenían estos sitios en sus buenos años, entre la zona de extracción, las instalaciones industriales de trabajo y el campamento poblado por niños o domésticas haciendo las compras en las pulperías. Su esfuerzo reconstructivo es equivalente al del artista Zerreitug en los dioramas de museos y estaciones del Metro acá en Santiago, para poner una referencia.
Otro detalle interesante es que casi toda la maqueta de don Oscar está hecha de materiales reciclados: desde los galpones de procesamiento del caliche y sus maquinarias, hasta la infinidad de personajes que se ven dándole presencia humana a su obra. Muchos son juguetes, restos de mecanismos, cajas, cartones, artefactos dados de baja, trozos de mecanos, piezas de sets de juegos, figuritas infantiles de plástico, camiones y automóviles en miniatura, motores de algún viejo ventilador, etc. En principio se ve casi caóticamente recargada, pero al mirar con detención los detalles, se advierte que todo aquí es funcional y nada sobra entre los detalles.
- Desde niño me gustó hacer maquetas como ésta -me comenta mientras conversamos-, pero solamente en los últimos año se me ocurrió hacer una de este porte y exponerla.
Con el pecho henchido, de hecho, cuelga algunos pendones al lado de su montaje, en uno de los cuales se lee al estilo de estos circos antiguos que recorrían los pueblos: "GRAN MUESTRA MAQUETA SALITRERA". Es el título que ha elegido para su magna obra, precisamente.
Desde el año 2007 hasta nuestros días, el crecimiento de la maqueta ha sido asombroso, según puede advertirse en algunas fotografías publicadas en algunos medios. La mezcla ideal de pasión y obsesión quizás signifique que don Oscar tenga en sus manos un trabajo que nunca concluirá, pues siempre seguirá pensando en cómo ampliarlo y seguir haciéndolo crecer en detalles o atractivo. De hecho, en sus planes está, además de ir exhibirla en otros sitios (pues su armado desmontable hace relativamente fácil el transporte), el poder ampliarla a unos siete metros o más, pues cree que puede seguir haciéndola crecer.
No todo ha sido dulce con su maqueta, sin embargo: muchas veces le ha sido rechazada su propuesta de exhibirla por la apatía de ciertos personajes con cargos públicos y hasta declara que una autoridad, en cierta ocasión, intentó apropiarse de su trabajo, rescatándolo justo en el último momento cuando iba a ser trasladado hasta otro sitio.
Los turistas y los viajeros se encandilan con la ruidosa maqueta y casi por instinto intentan sacarle una fotografía. Don Oscar les advierte que primero ayuden con alguna propina, para la cual tiene dispuesto un recipiente al lado de la misma. No existe fotografía capaz de retratar, sin embargo, la magnitud de este diorama y verdadero homenaje a la memoria de las salitreras de Tarapacá que con él ha hecho su dueño.
 

1 comentario:

  1. Luis Fernando Valdés Barrera · Top Commenter · Los Cerrillos, Region Metropolitana, Chile
    Genial exposición, tiene miles de detalles que quieres verlos todos porque es un mundo mágico con historia de Chile.
    Reply · · December 13, 2012 at 3:52pm

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