martes, 19 de junio de 2012

MESAS, COPAS Y DÉCADAS DEL RESTAURANTE Y CLUB SOCIAL "CÍRCULO FORDIPRECA"

Coordenadas: 33°26'11.05"S 70°39'7.95"W
Uno de los salones y centros culinarios más escondidos entre las fachadas del Santiago céntrico es el "Círculo Fordipreca", club social de los jubilados vinculados a la Dirección de Previsión de Carabineros de Chile (DIPRECA) ubicado en calle Santo Domingo 1060, entre Bandera y Puente, frente al Edificio Gasco y al lado de otro conocido restaurante del sector (el "Entre Mesas"), a sólo una cuadra y media de la Plaza de Armas.
Los carteles y pizarras con los platos del día, en el acceso de puertas escalonadas y baldosas formando una estrella octogonal, son el principal indicador para el transeúnte, de que aquella es la entrada hacia los comedores dentro del suntuoso y elegante edificio que los acoge.
En su época, este hermoso edificio de estilo neoclásico francés de dos pisos y media mansarda, debió haber lucido esplendoroso en la cuadra, representando en su plenitud la arquitectura europeísta de fines del siglo XIX. Hoy se encuentra esperando urgentemente una echada de manos a las reparaciones pendientes desde el terremoto de febrero 2010, que dejó algunas grietas en el piso inferior pero daños considerables en el segundo piso, por lo que actualmente éste permanece clausurado, con agresivos alambres de púas cerrando el paso hacia arriba en la bella escala de madera que se encuentra en el hall, primera al final del pasillo del acceso.
Pasando junto a la oficina administrativa del Club Social y la peluquería dispuesta allí para los socios (toda una oda a las clásicas barberías que también funcionaron acá en Santiago alguna vez), se llega al espacioso salón del restaurante, o el "casino", como le llaman sencillamente sus visitantes habituales. A la derecha se encuentra una sala menor y más elegante, con lámpara colgante, usada de preferencia por el directorio. Más allá está el salón del bar, de grandes dimensiones, y al fondo las cocinerías.
El salón principal es de gran altura y con accesos de luz natural en el techo. La distribución de mesas es prolija, pulcra, y una tarima de madera situada en la parte frontal de este espacio a modo de escenario, más un elegante palco o balcón en lo alto del lado opuesto, atrás, revelan el pasado de este sitio como sede de grandes encuentros y enormes fiestas.
Este salón todavía es arrendado para esta clase de encuentros, como matrimonios o celebraciones, y en algún lugar del recinto queda también un piano que sirvió para animar tarde y noches dentro del "Círculo Fordipreca", de modo que esos recuerdos de grandes festejos aún tienen ciertos ecos dentro del club.
El club-restaurante fue fundado el 11 de junio de 1940 y se encontraba asociado a los usuarios en Santiago de la antigua Caja de Previsión de Carabineros de Chile, creada ocho años antes. Administrado por concesiones, siempre se ha orientado a comida típica o popular chilena: prietas, cazuela, porotos con longaniza, pernil con papas cocidas y el tradicional pescado con ensalada "a la chilena"; también chuletas, lomo y bife a lo pobre; y pollos al coñac, al champiñón o asado simple con arroz. Desde la barra salen vasos de vino tinto, pipeño, pisco y otros con más refinamiento.
La construcción que lo acoge, según los administradores, data de la época del 1880, aunque diría que su fachada pertenece más bien al 1900. También están convencidos de que habría sido levantado sobre un terreno que perteneció en algún momento a la familia Carrera, según me cuentan, y que incluso pasó por él doña Javiera hacia sus últimos años de vida.
Por esta última razón es que, en la oficina central del club frente al hall, hay una gran reproducción de un famoso retrato al óleo de don José Miguel Carrera, acompañado de otro de don Manuel Rodríguez en la misma sala. La casona con aspecto palaciego allí levantada, perteneció al General Carlos Ibáñez del Campo, precisamente el fundador de Carabineros de Chile, pero fue definitivamente cedida al centro institucional por su viuda, doña Graciela Letelier de Ibáñez.
En 1976, la vieja caja previsional desapareció y el departamento fue rebautizado Dirección de Previsión de Carabineros, por lo que el Club Social pasó a ser llamado ForDipreca, pues pertenecía al círculo de Fuerzas de Orden en Retiro (FOR).
Denominado desde entonces "Club Social Círculo Fordipreca", el restaurante hoy es administrado por don Manuel Barrientos Soto. Mantiene también muchas características de picada popular y son especialmente conocidas sus empanaditas de pino y queso, vendidas en platos de a seis y a precios muy convenientes. Un par de meseras atienden toda esa sala, alternando según el orden de entrada de cada grupo de clientes. Un timbre suena desde la sala del bar cada vez que un plato de los pedidos está listo y deben retirarlo.
En general, viene hasta este sitio toda clase de gente, pero llaman más la atención y destacan por su número los funcionarios retirados de carabineros, esos de la vieja escuela, que prefieren este rincón con sus ex camaradas de armas antes que los cafés frecuentados por los jubilados por el Paseo Ahumada. Entre copas, cafés y arrollados con puré picante, lo que uno escuchará aquí en sus entretenidas tertulias son, principalmente, temas como recuerdos de la época del tranvía, la epopeya del Mundial del '62 o alguien que viajó a la Antártica.
Espero que alguien se haga cargo pronto de recuperar este magnífico edificio, que por sus características y estética también merecería un capítulo completo investigando sus reales antecedentes e historia, más allá de lo que se cree o se afirme popularmente sobre él. Mientras tanto, sigue siendo una gran experiencia beber alguna cerveza en días calurosos o vinito navegado en las tardes frías, en su salón "casino" y con las famosas empanaditas de queso del club echando vapores sobre la mesa.

1 comentario:

Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

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