martes, 6 de marzo de 2012

DOS FUENTES, TRES GRACIAS Y DESDE EL PALACIO DE LA MONEDA HASTA EL BARRIO DE LA BOLSA

Magnífica y nítida vista de la fontana poniente de la plazuela con los antiguos árboles y el Palacio de la Moneda de fondo, hacia el 1900.
Coordenadas: 33°26'31.90"S 70°39'15.39"W - 33°26'31.71"S 70°39'13.39"W (Palacio de la Moneda, ubicación antigua) / 33°26'32.29"S 70°39'6.63"W - 33°26'34.01"S 70°39'4.41"W (Barrio La Bolsa, ubicación actual).
Hubo época en que dos espléndidas fontanas estaban ubicadas frente a la entrada Norte del Palacio de la Moneda, una a cada lado de la posición primera que tuvo la estatua del Ministro Diego Portales, en la plazoleta del antiguo edificio del Ministerio de Guerra y Marina. Existe una gran cantidad de fotografías que muestran estas bellas piletas con mujeres semidesnudas decorando el área de jardines hoy se encuentra la más bien estéril Plaza de la Constitución, en el Barrio Cívico de la capital chilena.
Las fontanas que estaban en la plazuela del Barrio Cívico corresponden a obras en hierro basadas en la escultura en mármol de las Tres Gracias (Eufrosina, Talía y Aglae, las cárites del la corte de Apolo en el Olimpo), pero dispuestas como en la triplicidad de la diosa Hécate. Su inspiración está en las Tres Gracias hechas por el maestro renacentista Germain Pilón, para contener en un recipiente el corazón de Enrique II. El original de esta hermosa pieza se encuentra hoy en el Museo de Louvre, en París.
Vista de la plazuela, con la fontana oriente al fondo, junto a la palmera, en mayo de 1927. Se observa el viejo edificio del "Diario Ilustrado", más tarde convertido en la Intendencia de Santiago, y la construcción anterior a la que se edificó la Torre del Seguro Obrero a partir del año siguiente.
Al respecto, cabe recordar que Las Tres Gracias fueron un motivo común entre las fundiciones del siglo XIX, repetido en varias otras partes del mundo y del que los santiaguinos tenemos otra bella versión en el pasaje Matías Cousiño, también en el centro, aunque esta pieza fue fundida por la compañía Val d'Osne y no por su competencia la J. J. Ducel et Fils, otra famosa fundición artística francesa fundada en 1810 y que es la autora de las fontanas antes situadas junto al Palacio de la Moneda, según se constata en la firma de la empresa sobre la estructura ahora emplazadas en el barrio de negocios de La Bolsa.
No está claro cómo llegaron a Chile. Según información municipal, habrían sido traídas por unos expositores franceses en 1875, para mostrarlas en la feria de materiales de construcción y ferretería organizada en la Quinta Normal.
Vista de Santiago desde el frontis del Palacio de la Moneda, según Peter Schmidtmeyer en ilustración publicada en Londres hacia 1824. Aún no existían las fuentes de agua...
Las fuentes, en un cuadro de Molinelli, c.1858 (fuente: mapocho.org)
La Moneda y las fuentes, esta vez las Tres Gracias, hacia 1880.
Fontanas, estatua de Portales y Ministerio de Guerra y Marina, en 1910.
Sin embargo, parece ser que las fuentes habrían sido donadas o compradas por la Intendencia luego de esta feria, y decidió colocarlas frente a La Moneda. Como se recordará, el intendente Vicuña Mackenna ya había estado comprando esta clase de obras a granel para decorar Santiago y especialmente su magna obra: el Cerro Santa Lucía.
Es por las señaladas fechas que en las ilustraciones de Peter Schmidtmeyer, de 1824, no muestran ninguna pileta o vertiente en el lugar, sino una calle de tierra vacía entre el edificio del palacio y el de frente. Pero el pintor italiano Giovatto Molinelli retrató las antiguas fuentes situadas allí, ante La Moneda, hacia 1858 (el cuadro no está fechado): semejaban más bien una poza de la que brotaba un chorro central de agua a relativa altura. Luego, Recaredo Santos Tornero en su "Chile Ilustrado" (1872), dice que estas piletas servían originalmente como surtidores de agua para el consumo, al igual que varias otras fuentes situadas en distintos puntos de la ciudad. Sin embargo, según su descripción:
"...son de la construcción más sencilla, pues se reducen a una taza o fuente de losa canteada de ochenta a noventa centímetros de profundidad, y en medio de la cual se levanta un cañón de fierro por donde se expelida el agua".
Vista de La Moneda y una de las fontana, hacia 1920.
Vista superior de la plazuela, hacia 1930.
Una de las actuales fuentes de la Plaza de la Constitución.
Como se puede deducir de estos datos, entonces, las fuentes de las Tres Gracias no eran las que originalmente se dispusieron allí, traídas poco tiempo después de la publicación de Tornero, durante el período de fervor por la ornamentación de origen francés iniciado con las remodelaciones urbanas del intendente Vicuña Mackenna. Por eso aparecen distintas piezas en frente a La Moneda dependiendo de en qué época haya sido retratada o descrita.
La plazuela donde se encontraban las fuentes antiguas y la estatua de Diego Portales (hoy ubicada casi en el límite de la Plaza de la Constitución con la calle Agustinas) datan de 1860, aproximadamente.
Fue por esa época, además, que se adquirió otra importante pieza ornamental santiaguina con marca Ducel: la Estatua de Neptuno, que antes estaba en una fuente de la Alameda de las Delicias, hasta que el Intendente Vicuña Mackenna la trasladó hasta el Cerro Santa Lucía, donde aún permanece. Resulta, pues, que si tanto la Estatua de Neptuno como las fuentes de las Tres Gracias son de la fundición Ducel, más tarde fusionada con la Val d'Osne, puede haberse tratado de una adquisición hecha por las autoridades antes de que se marcara una preferencia especial por las piezas ornamentales de la Val d'Osne en la capital (y en Valparaíso y Lota), también durante la gestión de Vicuña Mackenna.
El bello e histórico edificio del Ministerio de Guerra y Marina fue demolido para abrirle paso a la Plaza de la Constitución en un proyecto de 1934, aproximadamente, que se extendería como un llano entre las calles Moneda y Agustinas, permitiendo una vista del Palacio de la Moneda que antes era imposible. En este afán por despejar la plaza, que no fue bien acogido por todos, acabaron siendo retiradas también ambas fuentes, por desgracia. Permanecerían por varias décadas más en el Parque Cousiño, hoy Parque O'Higgins.
Vista de las actuales fuentes frente a La Moneda.
Tras la enorme remodelación de la Plaza de la Constitución en 1979-1983, realizada sobre los planos de los arquitectos Cristián Undurraga y Ana Luisa Devés, la nostalgia por las viejas piletas fue curada en parte con la instalación de otras dos, más voluminosas y de roca tallada. Aunque no tienen la elegancia artística clásica y europea de las anteriores, cumplen su función y se ubican casi exactamente en donde estaban las otras. Conocemos a uno de los canteros que trabajaron en ella, hacia 1980, quien nos ha dado valiosa información sobre la misma: don Rolando Abarca Plaza, que a la sazón era un adolescente iniciado en las artes de la escultura de la piedra, y hoy es historiador cantero.
Imagen de la fuente en un catálogo de J. J. Ducel. Nótese que el grabado muestra un segundo nivel de aguas o plato sobre el principal del conjunto, tal como se aprecia en las fotografías. Esta parte superior de las piletas actualmente ya no existe, quizás por consecuencia del vandalismo o del robo de las piezas. Originalmente, era la figura de ángel en las que había acá en Chile.
Vista de la fuente de calle Nueva York esquina la bolsa, antes de su restauración hecha en los preparativos del Bicentenario Nacional.
Fuente gemela, de La Bolsa con Bandera, durante la restauración de 2010.
Se sabe que estas estatuas-fontanas emigraron desde allí hasta el Parte O'Higgins (Cousiño, en esos años), donde se las instaló con la intención de concretar el nunca consumado sueño de don Luis Cousiño, de ofrecer allí un gran parque de estatuas de estilo francés con etapa final de la gran obra. Por eso estaban allí también las estatuas de Neptuno y Anfitrite que ahora se hallan en calle Santa Lucía con Merced.
Sin embargo, parece que tampoco quedaron fijas allí y ya más cerca de nuestra época, volvieron a salir de paseo. Recuerdan algunos que incluso pasaron por el Paseo Ahumada, cerca de donde están ahora.
Posteriormente, hacia el año 2003 y durante una gran remodelación de la cuadra, las fuentes de las Tres Gracias fueron instaladas en el Barrio Financiero junto al Edificio de la Bolsa, a una cuadra de su ubicación original: una de ellas está en la conjunción de calle peatonal La Bolsa con Bandera frente al acceso principal del Edificio de la Bolsa de Comercio, y la otra en La Bolsa con Nueva York frente al vértice del Edificio Aristía. Aún permanecen allí, formando parte de la Zona Típica del Barrio La Bolsa de Comercio, que está protegido desde 1989, aunque ya no tienen el nivel superior con un pequeño querubín en lo más alto de la fuente.
La participación de expertos de la Asociación para el Salvamento y la Protección del Patrimonio Metalúrgico de la zona de Alto Marne, en conjunto con la Ilustre Municipalidad de Santiago, permitió realizar un catastro especial en el que figuran las dos fuentes Ducel de las Tres Gracias en La Bolsa. Estos investigadores publicaron en 2005 el libro "El Arte de la Fundición Francesa en Chile", que ha permitido revalorar y redescubrir la importancia que este valioso material ornamental tiene para la ciudad.
Aun así, había por entonces rastros de descuido, maltrato e incluso vandalismo en las fuentes: una de las Gracias que están en Bandera, por ejemplo, fue atacada con algún objeto puntiagudo y le han hecho un agujero precisamente en la zona de la ingle (al parecer, en su infinita ignorancia, el salvaje creía que haciéndole este agujero saldría agua desde el interior, simulando un chorro de orina). También se veían muy corroídas partes del conjunto de la fuente en calle peatonal Nueva York, por el paso de los años y la acción de la misma agua sobre el metal.
Ambas fontanas pasaron por un cuidadoso trabajo de mantención para evitar procesos corrosivos y para tenerlas engalanadas hacia los días de las Fiestas del Bicentenario de la República. Se hizo corriente verlas por varios meses secas y con capas de anticorrosivos que les fueron aplicadas bajo su actual esmaltado.
Nota: Estas imágenes corresponden a la restauración de la fuente muy poco antes de su destrucción en febrero de 2011, al ser golpeada por un camión.
Aspecto que ofrecía la misma fuente en agosto de 2011, recién reparada (por segunda vez en dos años), luego de haber sido virtualmente destruida por un camión de carga. El recuadro es un acercamiento a una de las nuevas y todavía nada discretas canillas surtidoras de agua que ahora le instalaron al plato superior de la fontana, como huellas de la recuperación a que debió ser sometida.
Pero poco después de dar por concluida la totalidad de la restauración, sucedió la pesadilla: el 2 de febrero de 2011, un camión relacionado con tareas de retiros de escombros en el Edificio Aristía, en una imprudente marcha atrás tumbó a los casi tres metros de la pobre fuente de calle Bandera, y destruyó prácticamente toda su copa superior, ante el horror de los testigos (ver noticia y fotografías aquí). La obra debió ser sometida entonces a una nueva y larga temporada de cuidadosas reparaciones y restauraciones, tras semejante daño a la reliquia y a su valor manteniendo bastante poco tocada su materialidad original, hasta entonces.
Recién el octubre de ese año, la maltratada pieza pudo ser repuesta en su lugar, aunque aún con detalles de evidentes arreglos y cambios, como en sus nuevos surtidores de agua en el plato superior de la fontana todavía manteniendo su color bronce. De acuerdo a lo difundido por la prensa, cerca de un 20% del total de su estructura que ya no era de hierro original, sino de aluminio que debió adicionarse en el verdadero trabajo de joyería restauradora.
Ahí están ahora las fuentes, entonces: Las Tres Gracias de Ducel et fils, haciendo aún sus gracias de aguas, a pesar de los traslados, el descuido y hasta los maltratos de una ciudad brusca y desdeñosa.

2 comentarios:

  1. Cuando estaba en el Parque Cousiño, aún coronada por Cupido. tal como lucía frente a La Moneda
    http://www.fotografiapatrimonial.cl/p/25406
    Excelente página
    Muchas gracias

    ResponderEliminar

Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

Residentes de Blogger:

Residentes de Facebook