jueves, 8 de marzo de 2012

DE LA GALERÍA SAN CARLOS A LA CALLE PHILLIPS JUNTO A LA PLAZA DE ARMAS DE SANTIAGO

Coordenadas: 33°26'15.75"S 70°38'57.93"W
Hubo una época en que Chile ostentó una de las galerías comerciales más bellas que ha producido quizás en toda la arquitectura mundial, y podemos creerlo con seguridad por la gran semejanza que tuvo con edificaciones europeas que todavía son elogiadas y reconocidas internacionalmente, como la Galería Vittorio Emanuele II de Milán, Italia, en la que habría estado inspirada nuestra Galería San Carlos, precisamente. Su principal acceso se encontraba exactamente al frente de la Casa Colorada de Santiago, a un costado de la Plaza de Armas, corriendo paralela a la calle Estado, entre Merced y Monjitas, por el sector que hoy conocemos como el pasaje de calle Phillips.
La Galería San Carlos fue una idea del empresario chileno Carlos Mac Clure, dueño del Portal Mac Clure inaugurado en 1869 sobre las cenizas del siniestrado Portal Tagle, y que se corresponde actualmente en su espacio al edificio del Pasaje Bulnes, junto a la Plaza de Armas. Su intención era conectar esta construcción con la vecina, así como el recorrido que había entre Merced y Monjitas, a través de una galería de dos pisos y techos de vidrio.
Los trabajos de diseño de este esplendoroso pasaje empezaron luego que, por el año 1870, los dos cuerpos del nuevo portal quedaron unidos. Daniel Barros Grez participó de este trabajo. Aunque hay fuentes señalando que su construcción a espaldas del mismo fue concluida ese mismo año, otras indican que comenzó hacia 1874 e incluso extendiéndose por cerca de tres o cuatro años más. Quedaron encargadas las obras a don Ricardo Brown, uno de los primeros nombres locales destacados de la arquitectura chilena.
El edificio se levantó cerca del lugar donde había estado antes la Calle de los Baratillos de la plaza de la tardía colonia, en la mitad de una cuadra en la que don José Zapiola reporta fundado en 1825 el "Café de la Nación", por parte de don Rafael Hevia, que ocupaba todo el centro de la callejuela. Hevia fue dueño, además, del "Café de la Plaza", en donde hoy está el Palacio Arzobispal.
Plaza de Armas hacia 1850, con el Portal Tagle al fondo, lado derecho.
Vista del antiguo Portal Mac Clure, con "carros de sangre" circulando frente a él.
Interior de la majestuosa Galería San Carlos, hacia 1885. Hay quienes reconocen una arquitectura de profunda influencia masónica en su aspecto.
El resultado fue una hermosa galería incluso más amplia y elegante que la existente al interior del vecino Portal de Sierra Bella y luego Portal Fernández Concha. La nueva galería tenía un gran pasaje de dos niveles y un techo de cristal arqueado, con bóveda que recorría todo su eje, permitiendo la iluminación natural durante el día. Estaba decorado con bellas pilastras que dividían sus puertas interiores, y a los pies de cada una había bancas de escaños acojinados para el descanso de los cientos de visitantes que pasaban a diario por allí.
Los portales de arcos del arquitecto, divididos por estas pilastras, tenían lámparas encima de cada uno. En el falso segundo nivel, entre una pilastra y otra arriba sobre cada arco, había ventanas de calado divididas por pilares en los que se erguían estupendas estatuas de la Cariátides, diseñadas y producidas por el escultor nacional Nicanor Plaza. Tenían bastante semejanza con las posteriores Cariátides del escultor español Coll y Pi, que se pueden observar en el Museo de Bellas Artes y el Palacio de los Tribunales de Justicia. Los accesos de ambos lados estaban señalados por pesadas rejas de metal que se cerraban al comenzar la madrugada y volvían a abrirse temprano cada mañana.
Aunque ciertas referencias interesantes publicadas al respecto, como algunos comentarios de Ricardo Latcham, Leopoldo Castedo, Julio Vicuña Cifuentes, Alfonso Calderón y con suerte un puñado más de otros autores, además de las descripciones que entrega el entonces joven viajero belga Gustavo Verniory sobre su paso por Santiago, en el libro "Diez años en Araucanía 1889-1899", donde se menciona a la Galería San Carlos describiéndola como una lujosa y elegante al mismo estilo de las que ha visto en su patria. Castedo llegó retrospectivamente, en su momento, a conclusiones similares sobre su belleza y magnitud.
La galería había servido de acogida no sólo para puestos comerciales en sus salones, detrás de cada portal, sino también para centro de reuniones sociales bastante importantes en su época. Tenía un amplio restaurante muy concurrido por la aristocracia de la época, con el mismo nombre de la galería, y un café de prestigio en la sociedad santiaguina. 
Calle de la Merced, justo donde estaba uno de los accesos a la galería frente a la Casa Colorada, que se observa a la derecha de la imagen. Las grandes puertas cerraban cada día unos minutos antes de la medianoche.
Vista del lado Oriente de la Plaza de Armas, hacia 1880, desde la torre de la Catedral de Santiago. Detrás del Portal Mac Clure, se distinguen los techados de cristal de la Galería San Carlos.
Otra imagen de época donde se observa parte de la estructura redondeada de vidrios detrás del techo del portal, correspondiente a los cristales de la galería.
Las salas del edificio fueron sede de encuentros de fraternidades, bomberos, grupos religiosos, dirigentes políticos y visitas ilustres. Se realizaron recepciones de carácter diplomático y también celebraciones de contingencia histórica, como algunos festejos posteriores a la Guerra Civil de 1891 por parte del Gobierno de Jorge Montt. Tras el fatídico terremoto de 1906, la Gran Logia de Chile trasladó su sede desde las ruinas del puerto de Valparaíso hasta una de las salas de la Galería San Carlos.
Tengo entendido, además, que algunas leyendas populares un poco turbias giraron en torno a aquel suceso, pues algunos aspectos de su arquitectura parecen inspirados en la simbología masónica, o al menos con gran semejanza.
Hacia principios de la década del veinte, un incendio afectó parcialmente a las instalaciones del Portal Mac Clure y de la Galería San Carlos. Esto, sumado al deterioro por los años, dejó a esta última prácticamente inutilizada. Su posible demolición fue comunicada públicamente hacia principios de 1925.
Quisiéramos decir que este evento se produjo ante la desazón de la sociedad chilena, pero si la prensa de la época reflejaba a la opinión pública de entonces, hubo más bien una perturbadora indiferencia hacia lo que estaba ocurriendo. Para empeorar la situación, poco después se produjo otro incendio en el ex Portal Mac Clure, convenciendo a los propietarios de venderlo a una sociedad que lo reconstruyó sobre sus escombros el actual Portal Bulnes. Las demoliciones de la galería empezaron el año 1929 según la información de la que disponemos, llevándose todos los vestigios de lo que alguna vez había sido y quedando convertida en una calle peatonal llamada Pasaje Central, más tarde rebautizado calle Phillips. Imágenes fotográficas del Museo Histórico Nacional confirman que ambos edificios, el portal y la galería, fueron desmantelados al mismo tiempo.
Fue el final de la galería más extraordinaria que ha tenido Santiago en toda la historia de su arquitectura, y el principio de una nueva etapa que abordaremos en la segunda parte de este artículo, con una próxima entrada.
Imagen de la Casa Díaz & Spencer tomada en 1885 desde el antiguo Portal Fernández Concha hacia la calle de la Merced. Se observa el Portal Mac Clure con los techados de vidrio de la Galería San Carlos.
La Galería San Carlos y los restos del Portal Mac Clure hacia sus últimos y decadentes días en los años 20, antes de la demolición. Se observa en pie sólo una parte del portal siniestrado y el techo de cristalería del pasaje evidentemente en remoción, mientras el cuerpo central de los edificios de arcos (Alberto Siegel) ya están construidos y visibles atrás, con sus torretas y puentes alzándose por sobre la galería en ruinas (pasaje Phillips).
El actual edificio de torretas y puentes de arcos de altura, diseñado por Alberto Siegel en los años veinte, es quizá el más característico del pasaje allí. A diferencia de lo que a veces se cree, este edificio hacia el lado de Monjitas estaba ya en pie desde antes de la demolición de la Galería San Carlos, pero se ampliaron y agregaron nuevas edificaciones en el espacio que ésta dejó allí, naciendo la calle de tres entradas. Su colega Jorge Arteaga quedó a cargo de un corredor comercial paralelo al pasaje Phillips, a inicios de la década siguiente: el Pasaje Bulnes frente a la Plaza de Armas, el popular "pasaje de las carteras".
Según la información con al que cuento, el nombre que se dio poco después al pasaje de adoquines surgido por el mismo trayecto que antes tuvo la galería demolida, hacia 1930, hace memoria y honor al ex Alcalde de Santiago don Luis Phillips Huneeus quien, a pesar de su breve ejercicio del cargo (24 de febrero de 1925 al 3 de septiembre de 1927), fue el promotor de un importante plan de mejoramientos y transformaciones urbanas en 1925 que incluía la remodelación de esta manzana, además de limitaciones al área urbana de la ciudad (a unas 4.000 hectáreas), creación de vías diagonales, ensanchamiento de calles y veredas, y otras medidas que quedaron inconclusas tras su renuncia, debiendo ser terminadas recién en los años setenta gracias al célebre plan del Alcalde Mekis.
Sin embargo, cabe comentar que hemos conocido de alguna referencia en otras fuentes, donde la calle aparece señalada como Presidente Phillips (al igual que dos de sus edificios), sin poder explicarnos esta denominación aunque podemos conjeturar que se trata de un error de interpretación a partir del nombre del edificio central del pasaje (el Edificio Presidente Phillips 451). A futuro trataré de publicar más detalles que aclaren este asunto nominal.
Así pues, a merced de cambios y transformaciones radicales en el paisaje de cemento, nunca más se habló de la desaparecida galería, ahora contorneada por otras más nuevas como la Galería Presidente, la Galería Merced y la Galería La Bahía.
Vista actual de calle Phillips, combinando lo neoclásico con el transicional hacia el Art Decó. Los arcos son de los puentes del edificio ubicado hacia el lado de Monjitas. Hubo hace pocos años un trágico incendio en uno de esos departamentos más altos. En este conjunto vivió el ex Presidente Alessandri Rodríguez.
Otra vista de los puentes de Phillips, hacia Monjitas (al fondo).
Placa conmemorando la residencia del ex Presidente Jorge Alessandri Rodríguez en el edificio en la esquina de la Plaza de Armas con Merced. Hoy es apodado "Edificio del Presidente", por esta misma razón.
Calle Phillips tiene muy poco o nada ya de las antiguas formas de la galería o su trazado recto. Ni siquiera es lineal como lo era aquélla, sino doblado en un ángulo peatonal al centro y con un pequeño pasaje menor que empalma hacia la Plaza de Armas, pasando entre los dos tramos techados del Pasaje Bulnes. No es posible una limpia dirección peatonal Norte-Sur, pues está interrumpida por la irrupción del Edificio Presidente (Phillips 451) sobre la entrada a la galería del mismo nombre, en su tiempo una moderna construcción levantada sobre las galerías comerciales de Merced y abriéndose vista a la fuerza sobre la Plaza de Armas, por entre el estrecho pasaje central recién descrito.
Como puede apreciarse, entonces, Phillips ha tenido su propia historia relevante logrando independizarse de la historia de la anterior Galería San Carlos, el importante referente que alguna vez existiera allí. Su currículo es amplio e interesante a la investigación histórica, y fue la calle donde vivió, por ejemplo, el Presidente Jorge Alessandri Rodríguez, en el segundo edificio (Phillips 16) mirando desde la Plaza de Armas hacia el Paseo Bulnes o desde el propio pasaje Phillips, desde Merced. El mandatario caminaba desde su departamento en el 4° piso hasta La Moneda todos los días, ante el asombro de los transeúntes, y una placa conmemorativa colocada hacia fines de los ochenta en la esquina de Estado con Monjitas, recuerda a este ilustre residente:
"En este edificio vivió don Jorge Alessandri Rodríguez, Presidente de la República de Chile 1958-1964, desde antes de asumir el mando supremo de la nación y hasta la fecha de su muerte (agosto de 1986).
El desempeño de su mandato mereció el reconocimiento ciudadano por su patriótica y brillante gestión y la acendrada austeridad que imprimió a su trayectoria de servicio público.
Municipalidad de Santiago".
Fueron conocidas las caminatas de don Jorge desde este lugar hasta La Moneda, ante la impresión y el asombro de los santiaguinos que también paseaban por allí. Incluso debieron ponerle una vigilancia discreta que lo seguía cada día, pues él no quería este servicio. Sé por un testimonio de un ex académico de la Universidad Central que, en cierta ocasión, don Jorge descubrió a uno de los vigilantes (amigo de la fuente a que me refiero) y lo increpó allí mismo en la calle, pero el tipo, astutamente, sólo atinó a responder: "Señor Presidente, por favor... Permítame hacer mi trabajo". Eso bastó para calmar su temperamento.
Vista de pasaje Phillips y el edificio homónimo, desde Monjitas hacia el Sur.
Vista de pasaje Phillips desde Merced hacia el Norte, con escena romántica incluida. A la derecha del encuadre, se alcanzan a ver las dependencias de cortinas y telas "Inaudito", cuando ya habían sido abandonadas por la firma.
Leo en el "Diccionario Biográfico" de 1962 que también vivieron o tuvieron sus oficinas en esta corta calle el cirujano Eduardo Cienfuegos, el artista y cantante de ópera Francisco Fuentes Pumarino, el abogado y político Armando Jaramillo, el empresario agrícola Humberto Macchiavello Solimano, el ingeniero Henán Lois Fraga, el constructor Fernando Pacheco Talavera, la escritora Ester Matte Alessandri y el médico cirujano húngaro Martin Gondon Weiss, entre otros ilustres.
Además, el Doctor Juan Garáfulic Dubravcic estableció su estudio personal en este pasaje, lo mismo que el ingeniero argentino Ernesto Hoffmann Clericus, médico nacional Benjamín Velásquez Villalobos y el corredor de comercio Jaime Turull Barias, dueño fundador de la Oficina de Leyes del Trabajo y Compra y Venta de Propiedades.
Pasaje Phillips también ha sido sede de importantes hitos comerciales de la historia de la ciudad de Santiago, carácter que aún se mantiene. Su clásica Notaría de Elba Sanhueza debe ser, en el número 23 , una de las más famosas de todo Chile. Y en el sector donde están sus actuales estacionamientos subterráneos funcionó alguna vez la "Hostería del Laurel", reputada sede de la bohemia intelectual chilena en los años cuarenta, aunque algunos bares o cafés continúan en nuestros días con esa tradición en el mismo pasaje. Cerca estuvo alguna vez el "Viena", con la misma fama recreacional y nocherniega; y a la vuelta, de cara a la plaza, "El Patio Andaluz" ocupaba los mismos subterráneos después convertidos en el cabaret "Mon Bijou".
En la esquina con Merced, estuvo hasta hace poco una tienda de la cadena "Inaudito", una de las mejores fabricantes de cortinas y decoración doméstica de telas en el sector céntrico. Más o menos hacia el centro, frente a unas tiendas de calzado "Bata", funcionó en los ochenta uno de los primeros locales famosos de pollos fritos en Santiago: "Pollos Broaster Monserrat", hoy ocupada por otra cadena de similar rubro comercial.
Acceso a los estacionamientos subterráneos. Por ahí funcionó alguna vez la "Hostería el Laurel", frecuentada por intelectuales como Joaquín Edwards Bello, Pedro Sienna y Oreste Plath.
Local de "Pollos Tarragona" en el pasaje, donde alguna vez funcionó también la cadena "Pollos Broaster", que popularizó el pollo frito en Chile. Al lado, se observa el recinto ya abandonado de las tiendas "Inaudito".
En la entrada de la Galería Presidente, bajo el Edificio Presidente, está la querida cantina y fuente de soda de "El Santo", negocio de don Rubén Bouzo. Y hacia el lado de Monjitas, ya afuera de pasaje pero en esta misma calle, estuvo el famoso restaurante "La Bahía", uno de los más conocidos en la historia de la ciudad, que cerrara sus puertas en 1963 y cuyo espacio ahora es ocupado por una red de otras galerías comerciales.
El aspecto final que le vemos hoy a la calle data más o menos de 1970-1980, y sería consecuencia de la renovación urbana impulsada por el malogrado alcalde Patricio Mekis, principalmente. No obstante, los cambios no han parado: han llegado novedades como restaurantes de comida internacional y otros más relacionados con la comida rápida, además de la instalación de una efigie de Santiago Apóstol en su entrada por el lado de calle Estado, regalada por España hacia el año 2005. En el segundo piso del mismo edificio que habitó don Jorge Alessandri, la gran atracción es el restaurante y centro de eventos del Sindicato de Folkloristas y Guitarristas de Chile. La Galería de Arte AFA fue fundada por allí mismo, hace pocos años.
La perdida galería del siglo XIX anticipó por mucho algunas características que se incorporaron más modernamente a los llamados "paseos comerciales" de Chile, dejando "recuerdos" en la arquitectura. Los edificios levantados en Pasaje Phillips intentan mantener arcos altos con aspecto de puentes, como si evocaran a los que ya desaparecieron en la que era su vecina galería. En los años setenta, además, la oficina de arquitectos Boza, Lührs y Muzard diseñó las galerías para el comercio de la Plaza Lo Castillo de Vitacura, supuestamente inspirados en las formas de la desaparecida Galería San Carlos, según se cree, esquema que se ha repetido en posteriores "malls" construidos en la ciudad.
Es lo más cerca que podemos estar por acá de la sensación de haber transitado por el histórico galpón de cristales decimonónicos que hoy día ocupa calle Phillips y sus edificios adyacentes.
Santiago Apóstol, por la entrada a Phillips por el lado de la Plaza de Armas y el Pasaje Bulnes. Escultura apodada popularmente como "El Hobbit".
Bar-restaurante "El Santo", único local con características de picada popular y algo de cantina dentro del pasaje Phillips. Al costado izquierdo, la entrada a la Galería Presidente, que a su vez conecta interiormente con el Caracol Merced (llamado en realidad Plaza de Armas) y el Pasaje Bahía.

4 comentarios:

  1. una verdadera lástima lo que se perdió.

    ResponderEliminar
  2. Según esta ficha del CMN http://www.monumentos.cl/OpenSupport_Monumento/asp/PopUpFicha/ficha_publica.asp?monumento=860 La Galería San Carlos sería la primera estructura de acero en Santiago, y antecedería al Mercado Central, asunto contradictorio, ya que éste fue inaugurado en 1872. Quizás se refieren a una estructura anterior a la arcada que aquí se muestra, que según lo que muestras sería posterior al Mercado. Es interesante esto para saber quienes son los pioneros del uso del acero –material eminentemente moderno y aún controversial en la Europa de entonces– en el Santiago decimonónico: ¿los privados o el Estado? Gracias por tu trabajo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bien tarde le contesto, amiga (no había visto su mensaje, pues no tenía actividad la función de notificar en 2013). Yo creo que la primera estructura de arquitectura metálica en Santiago fue la Galería Matte, a espaldas del primer Pasaje Bulnes que conectaba a lo que es el sector del actual Portal Fernández Concha.

      Eliminar
  3. Mensajes rescatados de la continuación de este artículo, fusionado con esta entrada:

    Pato1 de julio de 2012 a las 17:43

    Cabe recordar además que en el pasaje Phillips, y en el mismo edificio en que vivió don Jorge Alessandri, en el cuarto piso (no el segundo), estuvo el célebre centro de belleza de Kara Vislovna.
    También hubo dos famosos comercios, la Casa "Hombo", que primitivamente estaba en Ahumada y Nueva York y "Los Moros", ambas del mismo rubro más o menos, dulcería y artículos para cumpleaños.
    Responder
    Pato1 de julio de 2012 a las 17:43

    Este comentario ha sido eliminado por el autor.
    Responder
    Anónimo30 de septiembre de 2014 a las 17:35

    La "Chocolateria Los Moros" perteneció a un prominente empresario de origen aleman, Don Manuel Braun.
    Responder
    Unknown12 de octubre de 2017 a las 01:48

    Quisiera saber el nombre de la que fue duela del Centro de Belleza Kara Vislovna. Gracias!
    Responder
    Unknown12 de octubre de 2017 a las 01:49

    Quisiera saber el nombre de la que fue duela del Centro de Belleza Kara Vislovna. Gracias!
    Responder

    ResponderEliminar

Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.