miércoles, 14 de marzo de 2012

ALGO SOBRE LA CASONA SÁNCHEZ FONTECILLA DE LA CALLE AGUSTINAS

Coordenadas: 33°26'26.87"S 70°39'1.58"W (aprox.)
Una magnífica casona colonial de un piso y de generoso terreno solar, existió en el tramo de la calle de las Agustinas ubicadas entre Ahumada y Estado, por ahí cerca de donde está actualmente el pasaje Matías Cousiño, en la mitad poniente de la cuadra. Tenía un estupendo pórtico de entrada, además de un patio solar y amplios techos tejados. Sobreviven algunas imágenes, fundamentalmente de su imponente portalón de roca tallada de acceso, sobre el cual estaba el orgulloso escudo familiar de sus aristocráticos primeros dueños.
La arquitectura colonial chilena tuvo muchos rasgos propios, a diferencia de lo que ciertos autores han propuesto al creer que todo se reducía fundamentalmente a la influencia del Virreinato del Perú, más colaboraciones de inmigrantes europeos. La verdad es que los estilos se adaptan y modifican mucho de acuerdo a los materiales disponibles y los recursos. Así, revisando la arquitectura de los siglos XVII y XVIII, se advierte la presencia de rasgos muy característicos y propios de la urbanística de Chile, algo así como un ordenamiento estilístico que se ha perdido al avanzar la modernidad.

En este contexto, la casona desaparecida de la calle Agustinas tenía todo el exquisito carácter de las residencias más acomodadas de los tiempos tardíos del coloniaje en la Capitanía de Chile.
La fachada, determinada esencialmente por el mencionado pórtico de acceso, tenía influencias no sólo de la arquitectura característica de los tiempos de dominación hispánica, sino también algo de barroco, aunque sin recargas ni las maravillas detallistas de la arquitectura arequipeña, por ejemplo. Hacia los lados se extendía por la cuadra un muro de adobe con algunos vanos para iluminar espacios interiores, estructura más sencilla pues el acceso se llevaba la mayor parte de la cuota de decoración y arte. Por él, atravesando su doble puerta de madera, se daba acceso a un estupendo zaguán y desde allí al patio principal de la casona.
Don Mariano Elías Sánchez Fontecilla.
Imagen publicada por Villalobos en su "Historia de Chile". Es muy similar a la imagen que he incluido más arriba, pero nótese que en esta fotografía aparece un personaje sentado bajo el pórtico (al parecer, borrado con retoques e intervenciones en la otra fotografía).
La cuadra donde está la casona, en la maqueta de Santiago antiguo del Museo Histórico Nacional. Vista de Sur a Norte, entre calles Ahumada y Estado. La iglesia a la derecha es el templo de San Agustín. La casona se observa al centro de la cuadra de calle agustinas.
Según Sergio Villalobos, que reproduce una fotografía de esta portada de la casa en uno de los libros de la serie "Historia de Chile" (escrito con otros autores), parte de la ornamentación final de la entrada puede haberse debido al recurso empleado por algunas familias aristocráticas chilenas tras abolirse los títulos nobiliarios y prohibirse la exhibición de escudos por decisión de O'Higgins, escondiendo los blasones y las alusiones heráldicas de las fachadas de sus casas con figuras decorativas y artísticas como las que, efectivamente, se observan en las pocas imágenes que existen del enorme portal de la casa. Agustinas fue una calle donde vivieron muchas familias aristocráticas, como se recordará, entre ellas la de Blanco Encalada.
El aspecto definitivo de la casona podría haber datado de 1750, aproximadamente, pues su estilo colonial tardío es rotundo. Sin embargo, para otros autores es muy anterior y los detalles que la identifican con estilos de los siglos XVII y XVIII, como el portalón y sus decoraciones, sólo sería adiciones y mejoramientos posteriores a su construcción.
La casa ha sido mencionada y comentada por varios autores a lo largo de su historia, como Recadero Santos Tornero en "Chile Ilustrado" y posteriormente Alfredo Benavides Rodríguez en "La arquitectura en el Virreinato del Perú y en la Capitanía General de Chile". En su tiempo, era objeto de elogios, por cierto. Según Tornero, "ella puede servir de tipo de las mejores construcciones de aquella época", refiriéndose en 1872 a las casonas coloniales de un solo piso, bajas, con un gran patio pero sin un orden arquitectónico fijo, como era ésta.
Aunque no se sabe quién fue su arquitecto, Benavides Rodríguez defiende la idea de que habría sido construida hacia mediados del siglo XVIII. Sin embargo, el investigador Benjamín González Carrera hace interesantes revelaciones en su libro "Recuerdos de una familia chilena: los González y los Carrera, forjadores de la Patria", donde asegura que el primer dueño de la propiedad fue don Diego Sánchez Morales, quien contrajo matrimonio con doña Inés de León y Carvajal en 1563, haciendo construir la primera casona solariega del terreno hacia la segunda mitad del siglo XVI.
Imagen publicada por Tornero en su "Chile Ilustrado". Evidentemente, este grabado está basado en la imagen fotográfica anterior.
La casona Sánchez Fontecilla tenía un estilo de fachada con mucha semejanza con varias otras residencias de estilo colonial de Santiago, e incluso algunas posteriores, neocoloniales. Nótese, por ejemplo, esta antigua casa que existe en calle Lord Cochrane.
Don Diego fue, también, quien ordenó esculpir el escudo familiar de armas sobre el arco del portalón de entrada. Aunque las fotografías son poco claras, el dibujo de este blasón fue reconstruido y reproducido en una edición de la "Revista de Estudios Históricos" del Instituto de Investigaciones Genealógicas, en 1954.
Diego Sánchez Morales falleció en 1578, a los 64 años, quedando la propiedad en su familia por largo tiempo más. No obstante, González Carrera agrega que, al morir don Miguel Morales Encalada en 1831, soltero y sin hijos, se había acabado con él la varonía entre los descendientes directos de don Diego.
Se sabe que la última residente y miembro directa del clan en esta casa fue doña Josefa Fontecilla Morales. Según datos del "Boletín de la Academia Chilena de la Historia" de 1943, ella falleció en 1835, pasando desde allí a la ilustre y aristocrática familia Sánchez Fontecilla, por lo que terminó siendo conocida con sus apellidos.
Los Sánchez Fontecilla, que eran 11 hermanos, se hicieron cargo de la propiedad por casi un siglo después del fallecimiento de doña Josefa. Fue habitada por el connotado hombre público y político liberal don Mariano Elías Sánchez Fontecilla (1840-1914), dato confirmado por Benavides Rodríguez, aunque desconozco si la habría heredado de su padre, don Mariano Elías Sánchez Bravo de Naveda.
Posteriormente, la hermosa casona colonial fue vendida y acabó siendo demolida al aproximarse el medio siglo, para sentar sobre sus recuerdos nuevas edificaciones de Santiago Centro.
Con la destrucción de la propiedad, desapareció una de las casas más antiguas e históricas que hubo de tener la capital chilena, con un hilo de tiempo que la conducía hasta los orígenes de la propia ciudad.

1 comentario:

  1. ¿Què antecedented hay sobre la casona colonial de calle Lord Cochrsne? ¿Es monumento patrimonoal?

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