martes, 24 de enero de 2012

Y LÁZARO SE LEVANTÓ... EN EJÉRCITO CON GORBEA: EL TEMPLO DE LA PARROQUIA DE SAN LÁZARO Y EL CRISTO DE LAS TRINCHERAS

Parroquia de San Lázaro hacia fines del siglo XIX, con su aspecto antiguo, antes del incendio de 1928. Fotografía de Odber Heffer. La casona que se ve en el primer plano a la izquierda es el lugar donde vivió Sor Teresa de los Andes en esta cuadra (fuente imagen: Universidad Diego Portales).
Coordenadas: 33°27'7.98"S 70°39'39.42"W
Cuando fui a tomar las imágenes fotográficas que necesitaba de la Iglesia de San Lázaro, debí resistir algunos sentimientos encontrados. A la majestuosidad cautivante de su alta torre gris pinchando el cielo y forzando con encanto hechicero la mirada del peatón, se me superpone inevitablemente la perturbante imagen de una atractiva y esbelta compañera del primer año en la Universidad Central de Parque Almagro, cuando yacía trágicamente muerta en un confuso accidente a una cuadra de este lugar y también a escasa distancia de la casa de estudios, en 1990.
Alejandra, se llamaba, y rondaba los 18 años de vida. No puedo reservarme su nombre. De hecho, creo que por tal carga en mi banco de datos mentales, no volvía a este lugar desde entonces, tal vez un poco temeroso del tormento de esos recuerdos y detalles de esa triste mañana, de los que veo ahora que nunca me pude desprender.
Observar la altura erguida de la parroquia de San Lázaro, sin embargo, da alguna esperanza o ilusión de resurrección para ella, aún cuando ésta no sea en el plano terrenal. Es sólo una fantasía, lo sé, pero por más que miro y reviso la historia de esta iglesia, en un constante renacer, no puedo dejar de pensar qué clase de extraña sincronía ligó a esta con el mismo destino del para mi gusto más misterioso y simbólico personaje de los Evangelios, que logró vencer la muerte y volver por el umbral de la desaparición física.
Aun cuando hay discusiones sobre el San Lázaro de Jerusalén reconocido por la Iglesia Católica y su presunta diferencia con el Lázaro a que hace referencia la tradición popular tomada de los textos bíblicos, el personaje aparece asociado a la orden de caballeros cruzados del mismo nombre, y generalmente a los encargados de la atención de hospitales (los "hospitalarios"), siendo inevitable que el mito tomara su propia ruta ante la existencia de un culto de carácter muy pagano para el Lázaro resucitado por Cristo cuatro días después de fallecer, y del que se dice sería bastante generoso con el cumplimiento de milagros solicitados.
Hay también otro enigmático Lázaro que aparece en las parábolas de Jesús como un pobre ilustrado, que es representado con perros y portando muletas, en otra curiosa alusión al servicio hospitalario. Hubo mártires y obispos milagrosos con el mismo nombre, pero a todos los une un mismo halo místico y hasta mistérico.
El culto de San Lázaro es antiguo en Chile. René León Echaíz da buenas referencias en "Historia de Santiago", sobre el templo que fuera erigido originalmente en el sector de La Cañada (hoy Alameda Bernardo O'Higgins) donde ahora se encuentra la calle San Martín, pero que no hay exactitud sobre la fecha. Recuerda, sin embargo, que según Thayer Ojeda la antigua iglesia ya existía en 1575.
Vista de época del edificio, publicada en el estudio "La arquitectura moderna en Chile", de Max Aguirre y Miguel Ángel Baldellou, de la Universidad Politécnica de Madrid (2004).
ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS DEL EDIFICIO
Sucedía que había sido fundada también una capilla que se convirtió en un importante centro religioso de la Colonia, y que el Arzobispado de Santiago reconoció como parroquia casi exactamente dos siglos después. Pero se le levantó una construcción mayor por decisión del entonces Obispo Manuel Alday, que la consagró a San Francisco de Borja.
Sucedió, sin embargo, que el 22 de octubre de 1781, el mismo Alday emitió un decreto para trasladar la sede de la parroquia a la antigua capilla de San Lázaro, ubicada en La Cañada entre las actuales calles San Martín (ex "de las Cenizas") y Manuel Rodríguez.
En 1875, se ordenó un traslado del templo de San Lázaro hasta un sector relativamente cercano. La ubicación que hoy tiene el de nuestro interés, es en calle Ejército Libertador 417, esquina Gorbea, por entonces un barrio asociado a la opulencia y a la comodidad de las clases altas de la sociedad capitalina.
El plan del traslado se había trazado luego de las ventas de terreno que se ejecutaron a partir de 1872. Se instaló, así, sobre una ex quinta que allí había tenido el famoso empresario norteamericano Enrique Meiggs, uno de los capitalistas más acaudalados del salitre y los ferrocarriles de Chile y Perú.

La decisión del traslado la tomó Monseñor Valdivieso, al ver que el antiguo edificio de la Alameda de las Delicias era insuficiente para contener a todos los devotos que llegaban, ordenando de inmediato el inicio de las obras en tan opulento y copetudo sector de Santiago. Nadie habría pensado, por entonces, que ese mismo barrio en nuestros días, figuraría en las estadísticas delictuales como uno de los más complicados para la seguridad ciudadana, a pesar de su fuerte acervo como sector universitario.
Para el año siguiente, el edificio de la iglesia ya estaba levantado y los fieles asistían sagradamente desde el mismo día de su inauguración. La bendición oficial del templo tuvo lugar el 7 de julio de 1877.
La historia de este lugar se cruzó con el ejercicio de la educación: En 1904, el cura párroco de la iglesia, Daniel Fuenzalida, decidió crear la escuela que lleva el mismo nombre del santo, para ser atendida y administrada por los sacerdotes de la casa religiosa. El servicio era ofrecido entonces de modo gratuito a los hijos de familias modestas, gracias a las sociedades benefactoras ligadas a la iglesia.
Pero la bondad de la parroquia no fue suficiente para que la Divina Providencia le salvara de un enorme incendio, el 9 de enero de 1928, que echó abajo la hermosa construcción de torre con arcos, con la voracidad de los siniestros que azotan la capital precisamente en esos días de intensos calores veraniegos, como tantos años antes le tocó también a la trágica Compañía de Jesús.  Aparentemente, la casa de San Lázaro había muerto, reducida en gran parte a escombros ardientes y humeantes.
Y es así como la Iglesia de San Lázaro demuestra tener la misma historia llena de símbolos y misterios que el personaje de tal nombre que aparece en el Nuevo Testamento, pues también se "levantó" volviendo de la muerte, producto de un milagro de devoción popular. Su enorme aguja se estira de manera magnífica, y literalmente sobre las cenizas de una vida anterior, haciéndose visible casi desde todo el entorno del barrio Toesca.
De esta manera, el dolor de la ciudad de Santiago no se resignó a aceptar la muerte de su querido templo y la iglesia católica se organizó con sus feligreses reuniendo fondos y ánimos: a los pocos meses, el párroco de la iglesia, Arturo Cortínez, anunció complacido la reconstrucción con un nuevo y mejor edificio, cuyo diseño quedaría encargado a los prestigiosos arquitectos Gustavo Monckeberg y José Aracena, y la ejecución quedó en manos de los ingenieros Francke y Botinelli, según leo en un artículo de internet.
Los arquitectos proyectaron la nueva iglesia de estilo románico y algo de bizantino, con un extraordinario portal, decorado con la imagen de San Lázaro, obviamente, que observaría la entrada de los fieles a varios metros de altura, sobre las puertas de madera y sus columnas neo-románicas.
Más arriba aún, en la gallarda torre, cuatro ángeles contemplan el final de los tiempos en una panorámica de la ciudad desde su posición de privilegio. Hasta hace poco estaban en relativo buen estado, pero ahora están muy deteriorados o al menos eso aparentan.
La nueva construcción quedó concluida en su mayor parte ese mismo año de 1930, reinaugurándosela el 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen. Así, Lázaro resucitó y volvió a convertirse en uno de los centros religiosos más importantes de la capital cuyo enorme y atractivo edificio, por Decreto Nº 21 del Ministerio de Educación del 16 de enero de 1992, fue declarado Monumento Histórico Nacional.
Aunque me atrevería a decir que el estilo general de la parroquia podría definirse como románico galo con planta casi basilical y gran cúpula central, hay varias características artísticas tomadas de la transición al bizantino y al mencionado gótico, especialmente por los comentados arcos interiores, lo que le da un carácter único de fusión arquitectónica a este edificio. Este rasgo gótico era más evidente en la torre-campanario del antiguo edificio siniestrado, que contaba con varios arcos y calados que ya no existen en el actual.
Actualmente, la Iglesia de San Lázaro está bajo la administración pastoral de la Orden de la Madre de Dios (OMD) por decisión del Cardenal Juan Francisco Fresno. Su párroco, el sacerdote de origen italiano Paolo Biagi, se ha esmerado en mejorarla y mantenerla en excepcional buen estado dentro de los viejos Monumentos Nacionales del país. Entre otras hazañas, se cambió el piso antiguo con mármol blanco italiano de Carrara y con piezas de granito. También hablaremos más de estos detalles en alguna futura entrada.
Así, Lázaro resurrecto evocará para siempre, en Ejército con Gorbea, el también inmortal arquetipo del Fénix y del personaje bíblico que doblegó las leyes de hierro de la vida y la muerte.
Contrastante vista actual. Ya nada es igual a las viejas fotografías.
Vista desde el lado oriente, hacia la estación del Metro.
Actualización:  los ángeles de la torre-aguja, ya deteriorados.
Actualización: Imagen actual, con los ángeles deteriorados.
EL INTERIOR DEL TEMPLO
El interior del templo es asombroso, casi digno de una iglesia europea.
Todo aquí resulta de notable belleza y delicadeza, con columnas románicas y hermosos vitrales. También expone algunas marcas de los desastres dentro de sus muros, llenos de historia, y por eso he querido dedicarle una entrada adicional. La distribución es de una nave mayor de gran altura con dos naves secundarias a los costados.
El piso de mármol de Carrara y las piezas de gratino le dan una elegancia y lucimiento únicos a este conjunto interior que, dicho sea de paso, se mantiene en bastante buen estado gracias al esfuerzo de la propia administración parroquial, algo que a veces parece tan extraño entre los Monumentos Históricos de Chile.
Destaca el Altar Mayor del templo, también de ese blanquísimo e impecable mármol italiano y finas adiciones decorativas de ónix. Otros altares pertenecen al Sagrado Corazón de Jesús y a San Lázaro con el Santísimo Sacramento, acompañado de imágenes de San Francisco y del Santo Cura de Ars. Los vitrales fueron confeccionados por la Casa Mayer en 1929 y corresponden a series llamadas "Virtudes Teologales" (nave central) y "Cristo y su Familia" (naves laterales).
Los confesionarios son de roble americano y, sobre la nave central, alrededor de su cúpula se pintaron frescos representando la Anunciación, Nacimiento, Muerte y Resurrección de Cristo, además de platos circulares con más iconografía. La distribución de los arcos y columnas que desplazan la resistencia de esta imponente estructura interna, tienen una evidente inspiración neogótica con una elegancia única, combinada con la majestuosidad de las proporciones y los mencionados elementos del mobiliario interior.
Es una pieza de enorme valor el órgano de tubos del coro. Según el Sitio Chileno de Órganos de la Iglesia (clr.cl, de don Carlos Lauterbach), este instrumento fue construido por Oreste Carlini con un costo de 80 mil pesos, e inaugurado el 20 de abril de 1935. La homilía pronunciada durante su bendición por el párroco Alberto Cortínez, se conserva impresa en la página 5 de la revista "La Parroquia de San Lázaro" N°17 de 1935. Aunque se conserva bien, este órgano arrastra algunos problemas menores desde el terremoto del año 1985, que lo tienen paralizado.
También destacan allí adentro varios altares menores. Uno de los principales es el de San Miguel Arcángel, al inicio de la nave izquierda, y otro es del Santo Niño de Praga. Muchas placas de agradecimiento se encuentran en la columna junto al altar del Arcángel, al estilo de las animitas milagrosas.
Una característica de estos altares laterales es el que las figuras respectivas están montadas y rodeadas de una hermosa forja metálica de fierro, pieza que, me parece, no es tan corriente en la ornamentación religiosa chilena, sino más bien en casos como el del barroco colonial del Sur del Perú, por ejemplo, de modo que constituyen una delicadeza y una sofisticación artística no muy frecuente en nuestro país.
La pieza más intrigante y curiosa, sin embargo, está frente al acceso de la nave derecha: llamado el "Cristo de las Trincheras", es una maravillosa figura de Jesucristo de madera rescatada de entre la escoria y cenizas de la Primera Guerra Mundial, y de la que hablaremos más en la segunda parte de este texto, en la próxima entrada.

EL CRISTO DE LAS TRINCHERAS
Uno de los secretos más interesantes e intrigantes que guarda este templo allí dentro y al que le dedicaré esta entrada especial, es el del llamado Cristo de las Trincheras, figura cuyo altar o espacio consagrado se encuentra en una columna al frente del templo, entre la entrada mayor de la nave central y la nave lateral derecha.
Corresponde a una antigua y maltratada imagen de madera tallada de Jesucristo, de aspecto tan santo como siniestro, que fuera rescatada desde una trinchera durante la Primera Guerra Mundial. El cómo llegó a Chile y su fama de símbolo milagroso constituyen una historia que, necesariamente requería de un capítulo especial.
Aunque unas placas explicando el origen de la figura informan muy brevemente, se sabe que el Cristo de las Trincheras fue encontrado dentro de una trinchera francesa que había sido usada por soldados de la trágica Gran Guerra de 1914-1918. La hallaría allí el pionero y héroe de la aviación chilena Armando Cortínez Mujica, quien pasó a la historia tras atravesar de ida y vuelta la Cordillera de los Andes en 1919, luego de la hazaña de Dagoberto Godoy. Supo que pertenecía a una catedral donde era venerado desde el siglo XV, y pareciera ser que fue retirada en pleno conflicto con la intención de resguardarla, quedando abandonada entre fango, ruinas y sangre de las trincheras, olvidándosela hasta que volvió a ver la luz.
Cortínez se encontraba de viaje por Europa cuando se realizó el hallazgo, en 1920, rescatando la figura y trayéndola con él al regresar a Chile. El aviador era hermano del Presbítero Arturo Cortínez, quien estaba a cargo del templo de la Parroquia del San Lázaro cuando le fue donada la imagen por aquél, en 1924.
El grave incendio sucedido en 1928 no alcanzó a la valiosa reliquia, así que cuando el sacerdote Cortínez impulsó la reconstrucción de la parroquia en 1930, la figura permaneció en ella siendo colocada posteriormente en un sitio propio, que hoy se halla en la señalada columna junto a los accesos.
La imagen de madera no policromada es de una sola pieza, pero se partió por sus vetas naturales y quedó con las extremidades mutilada: ya no tiene brazos, por esta razón, y su pecho está aplanado. Se conserva, sin embargo, la expresión dolorosa y sufriente de su rostro -casi como registro de la tragedia a la que está asociada su historia-, que me ha jugado una interesante sorpresa en las fotografías que tomé usando flash (que aquí publico junto a un negativo de la misma). Está montado sobre un paño rojizo de felpa y enmarcado, rodeado de mesitas para velas y paneles de placas y notas de agradecimientos por sus innumerables favores concedidos, pues sirve como animita milagrosa a los fieles. Incluso, bajo los inexistentes pies de la imagen y sobre la alcancía, debió ser colocada una placa metálica con una restricción explícita: "NO PEGAR MANDAS ACCIÓN DE GRACIA EN PAÑO".
El Cristo de las Trincheras está acompañado de una placa adicional con una oración propia para la intrigante figura, al final de la cual se recomienda rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria por el Papa:

¡Oh Cristo de las Trincheras!
Llegaste a nuestra patria destrozado
abandonado entre escombros e indiferencia.
Nosotros queremos acogerte con fe y con amor
como nuestro Dios y Salvador.
Te damos gracias porque escogiste
quedarte con nosotros.
También nuestra vida, como tú sabes
muchas veces es una "Trinchera"
para defendernos de las tentaciones del maligno
de las pruebas físicas y morales de la vida.
Nosotros confiamos en ti.
Confiamos en tu incesante protección.
Tu dulce mirada es consuelo
para empezar a salir de las "Trincheras"
de este mundo
y después vivir eternamente contigo.
Amén
¡Cristo de las Trincheras ruega por nosotros!
Cabe indicar que existe otro Cristo de las Trincheras en el Monasterio de Batalhae, en Portugal, también de origen francés aunque es más famoso que el de nuestra Parroquia San Lázaro. A pesar de haber sobrevivido también a los estragos de la Primera Guerra Mundial, está en bastante mejor estado, faltándole sólo una mano y los pies.
El Lázaro del Nuevo Testamento tuvo la oportunidad de recuperar la vida y lograr una segunda existencia gracias a la intervención de Jesucristo, que lo trajo desde la muerte de regreso a los vivos. Es lo mismo que sucedió a esta reliquia con la imagen de Cristo que, de no ser por la intermediación de un ilustre chileno, quizás habría acabado sepultada, degradada y reducida a polvo en aquella trinchera francesa, entre los demás vestigios de una de las guerras más sangrientas y crueles de la historia de la humanidad.

5 comentarios:

  1. ¿Estas fotos son recientes? Hace bastante tiempo que no entro a San Lázaro (ahora me queda lejos como para ir a Misa ahí) y no sé cómo quedó después del terremoto, si han reparado o no. Lo único cierto es que la buena administración parroquial es de manos de los Religiosos de la Madre de Dios, que mantienen este Templo.

    Una de las entradas de recursos de la orden es la vecina residencia universitaria "El Ágora", que tiene varios becados, pero a los pagados se les cobra no poco (desconozco el monto pero me han contado que es caro), lo cual permite mantener las dependencias de la residencia, de la orden y de la parroquia en buen estado. También se financian con matrimonios, creo que se cobra sobre 100.000 pesos por boda, con lo cual se mantiene bien el Templo.

    Lo único que le critico es que en vez de tener buenas campanas verdaderas, optaron por un carillón electrónico que hacen sonar a las horas de Misa con melodías, es tan fuerte que se escucha a más de 20 cuadras a la redonda, y a veces molesta a los vecinos.

    Otro detalle: este es el único templo que he visto, al menos en Santiago, que tiene cúpula sobre la nave central y no sobre el presbiterio como parece ser la norma general a nivel mundial, incluso en el Vaticano.

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  2. Hola don Felipe... Sí, son recientes, de hace un mes o menos. Estuve conversando con la gente de la parroquia y parece que, en general, la iglesia sorportó bien el terremoto, aunque hay ciertos detalles interiores de reconstrucciones anteriores. Muchas gracias por su valioso aporte.

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  3. Los miembros de mi familia todo el tiempo dicen que estoy perdiendo mi tiempo aquí en la web, pero yo sé que estoy recibiendo conocimientos todos los días leyendo artículos thes agradable o revisiones .

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  4. Naci y me crie en ese barrio, esa iglesia fue testigo de mis travesuras asi como de una infinidad de misas y misas del gallo en la que asisti.
    Despues del terremoto del 85´salvo la cruz y alguna que otra corniza los daños no fueron a mayores, no asi este ultimo terremoto que desarmo los angeles del campanario, termino de botar la cruz (reemplazada por una bastante ordinaria y que no mantiene en nada el caracter arquitectonico),
    algunas grietas mayores en la entrada de calle Gorbea y parte de algunos vitrales rotos. A mi parecer lo terrible no fue el terremoto si no el cambio en el piso de la iglesia. Si bien el marmol gris es sobrio y elegante no tiene nada que ver con el mosaico y baldosa con dibujo ondulado que tenia originalmente. Lo de la campana me parece triste, antiguamente la escuchaba desde mi casa y creo que conte algo asi como 30 (insistente el cura pa´llamar a misa). Una lastima que ya no este la campana y sea reemplazada por unos parlantes y una grabacion.

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  5. Mensaje rescatado de las continuaciones de este artículo, fusionadas las tres en esta única entrada:

    Unknown15 de julio de 2019 a las 08:51

    Es una imagen que provoca recogimiento y te lleva a la oración. Yo solo agradecer favor concedido y hoy nuevamente recurro a El, por un familiar que está en una grave situacion de salud. Gracias Milagroso Cristo de las Trincheras.
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