viernes, 17 de diciembre de 2010

LA PLAZUELA PATRICIO MEKIS Y LA CENTENARIA FUENTE DE LOS NIÑOS FRENTE AL TEATRO MUNICIPAL

Vista de la antigua plaza, cuando sus palmeras aún eran pequeñas.
Coordenadas: 33°26'25.33"S 70°38'51.96"W
Una de las razones que se arguyeron para la gran remodelación de la Plaza de Armas de Santiago, hacia el último cambio de siglo, fue despejar la vista de los edificios históricos más importantes del entorno, especialmente del lado Norte y Poniente, pues los árboles estaban demasiado encima de sus fachadas. Esta motivación se comentó como una idea fresca y novedosa basada en criterios innovadores sobre el aspecto de las ciudades y la integración del crecimiento urbanístico con el elemento histórico base.
Sin embargo, la ciudad ya tiene ejemplos muy antiguos de este mismo caso de despeje visual, sea por azar o por criterios arquitectónicos concretos. Uno de ellos es el de la Plazuela Mekis, cuya área abierta en la esquina de la calle Agustinas con San Antonio facilita la vista e imposición de la fachada y el frontón del Teatro Municipal, al frente, y del Palacio Subercaseaux y el ex Edificio Club Hípico.
En efecto, este particular rincón de Santiago se ha mantenido con la misma planta base despejada desde el siglo XIX, conservando su funcionalidad urbanística, además de dar un lugar de descanso y breve recreo en este sector de Santiago Centro tan importante en comercio y oficinas. Por muchos años funcionó junto a la plazoleta cruzando calle San Antonio, además, el famoso y hoy desaparecido Café Paula, todo un símbolo de la antigua ciudad.
Hacia 1930...
Hoy...

ORIGEN DE LA PLAZOLETA

El mérito de esta arquitectura proviene de los franceses Francisco Brunet des Baines y Augusto Charmet, quienes fueron encargados por el Presidente Manuel Montt, en 1853, del diseño del Teatro Municipal y el entorno, construido sobre el barrio donde antes había funcionado la antigua Universidad de San Felipe y su viejo anfiteatro. La realización de las obras quedó en manos de Luciano Henault, también francés. Explica en parte el aspecto afrancesado y barroco de todo este sector.
El resultado de la obra fue una planta libre y rectangular, construida con cuna apertura de espacios que, en el esquema de damero o tablero imperante, es bastante escaso en nuestra ciudad, proveniente de las inspiraciones europeístas de la época. Su función ha sido, así, permitir la garantía visual y perceptiva del frontis de del Teatro Municipal sin que éste se vea opacado por los demás edificios.
Las fotografías más antiguas muestran el sector de la actual plazoleta como una antigua "plaza dura" rodeada por los edificios coloniales que ocupaban casi el mismo perímetro de los actuales. Una imagen particularmente interesante es la reproducida en el álbum "GASCO: Historia de la Compañía de Consumidores de Gas de Santiago, 1856-1996", de Ricardo Nazer y Gerardo Martínez, donde se observa el aspecto primitivo de este antiguo lado de la ciudad, con parte de la vieja fachada del Teatro Municipal y una casa tejada de un piso en lo que es ahora la esquina de calle peatonal Tenderini, allí donde hoy está el Edificio de la Sociedad Nacional de Agricultura. Antes estaba también el desaparecido Palacio de José Arrieta, por el lado de San Antonio. En la esquina del frente había una residencia con altillo, allí donde hoy están las terrazas del Edificio Comunidad Agustinas, conocido como el Edificio Contalent por una publicidad en su frontis. Al fondo, se observa en la imagen un rústico y rocoso Cerro Santa Lucía antes de su remodelación iniciada hacia 1872.
En general, este aspecto no cambió mucho hasta el siglo siguiente. Luego del fatídico incendio de 1870, el Teatro Municipal sufrió varias remodelaciones (empezando por la reconstrucción, dirigida por Henault) y, hacia 1902, se levantó el majestuoso Palacio Subercaseaux en base a los planos de Miguel Ángel de la Cruz. Muchas nuevas modificaciones se realizaron durante el siglo XX.
En 1972, la plaza fue propuesta para monumento nacional. Por Decreto Supremo Nº 159 del 6 de febrero de 1973, se declaró Monumento Histórico Nacional a los edificios que dan a la Plazoleta del Teatro Municipal, como era llamada entonces, a la plaza misma y a los elementos del conjunto: la fuente, los muros, los portones y la casa-kiosco donde estaba la guardia del palacio.
Fotografía de la futura plaza en el archivo GASCO, tomada hacia 1870.
Vista del entorno al teatro (ya reconstruido) y parte de la plaza, hacia 1880.
Imagen de la Plaza hacia 1910.

 
Plazoleta del Teatro Municipal, antes de ser bautizada Patricio Mekis.
La fuente en 1955 (revista "En Viaje").
LA FUENTE CENTRAL
El elemento más característico de la ex Plazoleta del Teatro Municipal es sin duda, la Fuente de los Niños, pieza que regaló a Chile la República de la Argentina en nuestro Primer Centenario de la Independencia, en 1910. Tiene proporciones relativamente grandes y constituye otro de los puntos de encuentro de Santiago Centro. Su ubicación ha variado desde que fuera instalada pero, en general, ha estado siempre por el mismo sector del conjunto.
La obra fue diseñada y construida por el prestigioso escultor argentino Arturo Dresco, no por un tal Adresco, como aseveran erróneamente algunas fichas publicadas algunos medios periodísticos y websites, quizás a consecuencia de interpretar mal la lectura de la firma del autor en la base de las estatuas ("A. DRESCO"). En esa misma inscripción se registra la fecha de 1909 como la del año de fundición de la obra, de modo que la República Argentina la tenía lista desde antes del Centenario Nacional.
Según se interpreta la imagen, los cuatro niños que juegan entre los brotes de agua de la fuente representarían simbólicamente a las jóvenes repúblicas de América del Sur conviviendo amistosa y alegremente, obviando un poco la realidad de la historia diplomática entre ellas (y es que "cien años no es nada" dice el tango, pues). Sin embargo, Oreste Plath recuerda que en el conjunto falta la imagen central de una niña que estaba incluída en el diseño pero que, por haber recibido daños accidentales su original, fue omitida por el escultor en el montado final de las piezas.
 
El estilo de la fuente es bastante afrancesado, además, así que está muy bien ubicada en este sitio de Santiago.
EL ALCALDE MEKIS
En 1976, asumió el ilustre Alcalde de Santiago don Patricio Mekis Spikin, un extraordinario aunque controvertido reformador del aspecto de la ciudad, por entonces saturada ya por la cantidad de gente que circulaba a pie o en tranvía por una urbe cuyo trazado original databa de tiempos coloniales. La urbanística se había perdido ante la necesidad de habilitar calzadas para el tránsito y prácticamente no había calles peatonales ni veredas de ancho cómodo o seguro, por lo que Mekis se echó encima la formidable tarea de intentar convertir una ciudad adaptada a la fuerza para servir a los vehículos, en una más amable para el hombre a pie.
En la línea de tiempo de los grandes "hacedores" de la ciudad de Santiago, historiadores y cronistas solían colocar al fundador Pedro de Valdivia, al Corregidor Zañartu y al Intendente Vicuña Mackenna como los hitos de la historia de la ciudad. A nuestro juicio, la enorme tarea de mejoramiento de la urbe se cierra en parte con el Alcalde Mekis, a pesar de los juicios que pedan hacerse al contexto político al que perteneció su gestión. En efecto, sin su intervención Santiago quizás nunca habría podido recuperar ciertas áreas abiertas, ni los paseos de peatones como Ahumada, Estado y La Bolsa, además de fijar criterios sobre el tamaño apropiado de las veredas con relación a la calzada, conocido como el "Plan de Aceras". Acogiendo una sugerencia de Hernán Manríquez, entonces, decidió colocar también rejas en el río Mapocho derribando los tramos de viejas murallas y pretiles de albañilería que antes lo cercaban, además de ser el precursor de un plan para hacerlo navegable, idea que se venía acariciando muy en abstracto desde los años del Centenario.
Todo esto trajo una explosión de comercio y un crecimiento especialmente fuerte en los expendios de alimentos, de modo que podríamos asegurar, sin exagerar, que el aspecto "moderno" de Santiago es obra suya. De hecho, Mekis buscó personalmente asistencia económica desde distintas instituciones, especialmente en el Banco de Chile, para poder completar los trabajos proyectados por los arquitectos de la Dirección de Obras Municipales.

Su repentino fallecimiento a raíz de un absurdo accidente en 1979, al caer desde el balcón de su casa de veraneo, puso súbito fin a su vida y a uno de los períodos fructíferos de la administración municipal de Santiago.
Como homenaje en la ciudad a la memoria del Alcalde, la pequeña placilla fue rebautizada Plazuela Patricio Mekis. Se erigió un monumento suyo al otro lado de la calle Agustinas, junto a la desembocadura de Tenderini. La estatua de bronce es obra del artista Galvarino Ponce de mismo año de 1979, según la información con la que contamos, aunque pareciera que su inauguración es posterior. En ella, Mekis es retratado en actitud reposada, con las manos atrás y congelado en un paso estático, como si una detención lo hubiese capturado justo en momentos en que caminaba por este barrio de adoquines, mirando la grandeza de su propia obra, en tan céntrico e histórico lugar de la ciudad.
Vista de la estatua de Patricio Mekis desde la pileta.
ASPECTO ACTUAL DE LA PLAZA
El aspecto más contemporáneo de la Plazuela Patricio Mekis, diríamos que de "plaza" propiamente tal, había sido obra del mencionado arquitecto Hernán Manríquez, el mismo que proyectó el Paseo Bulnes. Manríquez había sido uno de los principales asesores de Mekis en su gran tarea de recuperación de la ciudad, además.
La Plazuela Mekis ha sufrido algunas modificaciones posteriores. El área verde se ha reducido bastante, quizás más de lo recomendable. Además, una de sus palmeras características estaba desfalleciente cuando tomamos estas imágenes. Casi todas ellas fueron arrancadas y luego replantadas, durante el tiempo que duraron los últimos trabajos de la plaza. La posición de la fuente de agua también fue modificada un tanto, como se observa en la comparación de imágenes.
A muchos no les gustó el aspecto con el que quedó después de la gran remodelación que vivió el sector, a raíz de los trabajos de construcción de los estacionamientos subterráneos desde el año 2006 al 2008, ocasión en la que, bajo la superficie de esta área, también se encontraron valiosos tesoros arqueológicos, algunas piezas de las cuales están en exhibición en el primer subterráneo del complejo. Particularmente delicado fue el que la casa-kiosco de guardia original del Palacio Subercaseaux y sus murallones hallan sido casi completamente removidos, aunque reconstruidos después prácticamente iguales y hoy esta caseta sirve para el acceso a pie a los estacionamientos subterráneos.
La unificación del adoquinado de piedra hizo desaparecer la calzada, hoy delimitada con pequeños pilares y cadenas. También se han incorporado bancas que le permiten recuperar más aspecto de plaza, no obstante la evidente baja de sus áreas verdes.
Trabajos del año 2008.
Vista actual, ya remodelada.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante... muy bueno

jazmin dijo...

realmente increíble todo esto.. las fotos, buenísimas! estoy hospedandome con mi familia en uno de los hoteles cinco estrellas en guadalajara y me encantaría ir a conocer esta plazuela y el teatro municipal.. estaríamos todos muy agradecidos de ir de visita!
saludos!

Unknown dijo...

Muy visionario el Sr Mekis, ahora sabemos que la idea original del Mapocho navegable fué de él.

patricio llanos dijo...

Muy visionario el Sr Mekis, ahora sabemos que la idea original del Mapocho navegable fué de él.

DCP dijo...

Una noche haciendo fotos por Santiago me detuve en la pileta de la plazoleta; ahora, revisando dichas fotos, ingreso a la web por algo de información. Toda una historia detrás de ella, como la de cada calle de Santiago...

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