viernes, 20 de agosto de 2010

PALACIO RUIZ-TAGLE: LA MODERNIDAD LO SALVÓ DE LA MODERNIDAD

Imagen del Palacio Ruiz-Tagle hacia fines de los años noventas, cuando parecía inminente su destrucción. Imagen gentileza de Alan Bruna.
El torreón central del palacio antes de la construcción del edificio adyacente. Imagen gentileza de Alan Bruna, quien también nos comenta el aspecto interior que tenía este sitio tras visitarlo en su juventud: "Recuerdo que el recibidor de la casa era redondo, el piso todo de parquet entrecruzado, hacia el fondo cruzando un marco macizo, se podían ver otros ambientes, tal vez los salones interiores de la casa, a ambos costados habían escaleras de mármol y pasamanos de bronce en forma redondeada siguiendo la línea de la entrada, éstas terminaban en un balcón interior con vista al recibidor, que se conectaba con el pasillo principal, luego comenzaban -supongo yo- lo que fueron las entradas a los dormitorios y servicios, pero no llegué hasta ahí, se veía desde éste balcón una lámpara colgada tipo araña, supongo que de bronce ya envejecido por los años, que sus luces justo quedaban a esa altura".
Coordenadas: 33°26'17.00"S 70°39'25.26"W
El caso actual del bello palacio que tuvo la familia Ruiz-Tagle en el cruce de la calle Catedral con Amunátegui, a escasa distancia de la Iglesia Santa Ana, es toda una excepción en la historia de la arquitectura contemporánea, que rara vez cede al instinto depredador de la-modernidad-por-la-modernidad y en muchas menos ocasiones opta por la conservación de las viejas estructuras que dieron la identidad urbana a la ciudad de Santiago, hoy severamente amenazada por esta guerra de baja intensidad entre la arquitectura vanguardista comercial y la arquitectura vieja o patrimonial.

El resultado no dejó a todos satisfechos, lo sabemos: desde cierta distancia, el palacio y su torreón central pueden semejar un gato aplastado por los pies de un monstruo jurásico. Pero ciertamente es un final mucho más digno que la demolición para este hermoso palacio santiaguino.
El edificio original había sido fundado en 1924, y nació desde los planos del arquitecto Santiago Cruz Guzmán. Tiene un señorial estilo republicano y europeísta (francés o inglés, no me atrevería a aseverarlo con certeza ya que encuentro opiniones encontradas al respecto) con algo de neoclásico, dotado de balcones abundantes de balaustras y una terraza alta que hace de mirador en su torre. En su interior había salones y escaleras de mármol. A pesar de lo voluminoso de sus líneas y muros, interiormente contaba con la buena iluminación que le procuraban los muy bien distribuidos ventanales.
El Palacio Ruiz-Tagle nunca ha sido declarado Monumento Histórico Nacional. En los ochentas era arrendado ocasionalmente y desde allí permaneció largo tiempo virtualmente abandonado, siempre cerrado. Sus primeros pisos fueron usados para locales comerciales con nada estéticas cortinas que, en algún momento, quedaron para siempre abajo. La última de sus gruesas capas de pintura era de un azul grisáceo, muy opaco, que incrementaba la sensación lastimera de desaprovechamiento del edificio.
El palacio después de su transformación.
Vista desde la esquina opuesta, hacia calle Catedral (poniente).
Hall del acceso al nuevo edificio, exactamente bajo el antiguo.
Vista del edificio y del palacio en plena construcción. Fuente: revista "Centro Santiago" de la Ilustre Municipalidad de Santiago, Nº 3 de junio de 2006.
Milagrosamente, sin embargo, el Grupo Inmobiliario Max decidió tratarlo como si fuese un monumento protegido, cuando adquirió los terrenos e inició, el año 2004, la construcción del Edificio Grand Capital.
El proyecto de diseño quedó en manos del arquitecto Pablo Gellona Vial, quien reutilizó la fachada y las estructuras principales del palacio, en la dirección de Catedral 1402. Para ello, se debió partir reforzando el conjunto con vigas y andamios de anclaje especiales tras los muros de la fachada, estado en el que fue golpeada esta estructura con el terremoto de este año, para fortuna de su longevidad. Luego, se procedió a procurar alguna forma de integración de dos estilos tan disímiles en la cuadra: el de la vieja casona y el del nuevo edificio de 25 pisos y 320 departamentos. El espacioso hall tras el acceso al condominio está en lo que correspondía al salón-atrio del antiguo palacio, por ejemplo.
El recurso de mantener fachadas históricas para los edificios nuevos que crecen a sus espaldas, es un procedimiento de vieja data en Europa y más recientemente en América. Acá en Chile no existen muchos ejemplos de esto, aunque tienden a aparecer cada vez más: uno de ellos es el Hotel Diego de Almagro, en la Alameda Bernardo O'Higgins; otro es la ex Cárcel Pública de General Mackenna o los juzgados que se encuentran por allí también, en calle San Martín. Lo propio hizo el Hotel Majestic, muy cerca del palacio que nos distrae. Las ex dependencias de El Mercurio de Santiago en calle Compañía, en cambio, hasta hace poco seguían esperando que alguien se apiadara y al fin se decidiera a usar este mismo procedimiento de edificación de los inversionistas del Grupo Inmobiliario Max y de Ingevec Ingeniería y Construcción en el Palacio Ruiz-Tagle.
Y aunque es evidente que muchos quedaron inconformes con esta solución, nos cabe insistir en que se trata de un mal menor a la opción principal: la tragedia de las grandes obras arquitectónicas de Santiago es que, al no existir ninguna política radical de subsidio o de facilitación de la preservación del patrimonio, siempre resultará más barato echar abajo y edificar en encima.
Vale recordar que las empresas privadas persiguen el lucro, y no la conservación histórica que no es negocio para nadie, de modo que estamos evidentemente, ante una precariedad en el actuar del Estado y de las políticas de preservación del patrimonio nacional desde algún punto de vista de rentabilidad o sustentabilidad. Es valioso que se hagan esta clase de consideraciones en un ambiente hostil a la conservación arquitectónica antigua, por lo tanto. Prueba de ello es la discusión que existe ahora en torno al famoso e histórico edificio de la Central Unitaria de Trabajadores en la Alameda, donde son los propios dueños los que promueven su destrucción tentados con la misma sed lucrativa contra la que decía luchar tan fervorosamente este organismo sindical.
El Edificio Grand Capital fue inaugurado el año 2006. La fachada del Palacio Ruiz-Tagle, que ahora es la principal del condominio, fue reparada y restaurada hermosamente con todos las intervenciones descritas y otras más delicadas y artísticas de su frente, confiadas a los maestros de la albañilería.
Salvo por algunos pequeños detalles en el estucado y los malditos atentados de aspirantes a grafiteros, en general mantiene su buena presentación y elegancia, sorprendiendo para bien o para mal a los visitantes que, al menos, aún pueden seguir contemplándolo sin tener que echar a andar la memoria para tratar de recordar qué había antes en esa misma esquina.

4 comentarios:

  1. Yo vivo en ese edificio, y me gusta como es, sobre todo el exterior jajajaja

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  2. Concuerdo con eso del "mal menor"....creo que es preferible tratar de salvar algo de los edificios arquitectónicamente patrimoniales, dejandoles sus fachadas, que demolerlos por completo...aunque este "fachadismo" les cargue a la mayoría de los arquitectos y consejos varios de este país. Lamentablemente todo se reduce al interés económico, falta de leyes/reglamentos de preservación y voluntad para evitar la desaparición de hermosas construcciones...se imaginan por ejemplo, que la horripilante torre de cristal en la esquina de Puente con Catedral tuviera "pegada" la fachada del Bazar Krauss?...en fin lo hecho hecho está...pero hay mucho por evitar.
    PS: no entiendo porqué, por ejemplo en una misma manzana, se elija demoler una bella casona u otro de valor arquitectónico que un galpón u otro local comercial simplón.

    Gracias....excelente Blog.

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  3. Hola
    Revisando informacion de los Palacios en Santiago en el Wikipedia me encontre conque no existe informacion del Palacio Ruiz- Tagle en esta fuente, talvez seria bueno considerar el poder contar con la informacion de este articulo en dicho medio.
    felictaciones por el articulo, y gracias por el gran aporte.

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  4. Hola
    Revisando informacion de los Palacios en Santiago en el Wikipedia me encontre conque no existe informacion del Palacio Ruiz- Tagle en esta fuente, talvez seria bueno considerar el poder contar con la informacion de este articulo en dicho medio.
    felictaciones por el articulo, y gracias por el gran aporte.

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