sábado, 20 de marzo de 2010

LAS PIEDRAS TACITAS DEL CERRO BLANCO: LA PARTE "PRECOLOMBINA" DEL BARRIO LA CHIMBA

Coordenadas: 33°24'59.37"S 70°38'40.18"W
El Cerro Blanco fue llamado por los indígenas locales del valle como Cerro de Huechuraba, cuando en sus faldas moraba el cacique del mismo nombre. El nombre que le dieron de antaño no es conocido, sin embargo. Cuando los españoles llegaron a territorio chileno, lo rebautizaron Cerro Monserrat, levantándose incluso un santuario en su cumbre por orden de doña Inés de Suárez, imitando al cerro homónimo de Cataluña. El nombre permaneció por algunos siglos hasta que se impuso el de Cerro Blanco. Es un símbolo de Recoleta justo donde la avenida empalma con La Unión, a un costado del Cementerio General, señalando con su altura el sitio donde se encuentra el camposanto dentro de la ciudad. Por largos años, fue parte de los vastos terrenos poseídos por los monjes recoletos.
Estamos acostumbrados a identificar en la colonia y el primer centenario algunas de las estructuras y herencias arquitectónicas más antiguas de la ciudad de Santiago, por este lado de la urbe precisamente, en el ex barrio de La Chimba. Sin embargo, pasa casi inadvertida a nuestra sociedad una hermosa roca blanca a los pies del pequeño cerro, de esas mismas que se sacaron para construir parte de los tajamares y el puente de Cal y Canto del Mapocho en el siglo XVIII y que le dieron el actual nombre al peñón. Descubierta a principios de los setentas por el antropólogo Ruperto Vargas mientras se construía la calle lateral, está hacia el lado de La Unión y apenas separada de la berma por una reja, mostrando una innumerable cantidad de piedras tacitas, tesoro arqueológico por pocos conocidos y que, no obstante, está dispuesto a la vista de cualquier visitante del cerro, además de ser gratis.
Llamadas piedras de tacitas o, simplemente, piedras tacitas (por su semejanza con la concavidad de una taza), lo usual es que se las encuentre en rocas de gran tamaño. En este caso, la superficie rocosa es parte de la falda del Cerro Blanco, roca viva, a diferencia de la mayoría de las demás que se han encontrado sobre unidades de roca suelta o adherida ni adosada a otras.
He tenido oportunidad de observar esta clase de trabajos de horadación sobre las rocas en varias partes de Chile, pero rara vez uno encuentra una concentración semejante de ellas, todas juntas en un pequeño perímetro. De hecho, hay quienes lo calculan como el mayor complejo de tacitas de toda América, pues deben ser unas 40 o más de ellas (principales, porque algunos dicen que son más de 100), con un diámetro que, según estimo al ojo de buen cubero, debe andar por ahí por los 12 a 15 centímetros cada una, aunque la profundidad de las mismas es variable. Lo que es común a todas, sin embargo, es que están reunidas hacia la base o falda de la roca en que han sido talladas, por la ladera Norte del Cerro Blanco y precisamente al final de una notoria pendiente, lo que permite especular en la posibilidad más recurrida para explicar su utilidad, en este caso como captadores de agua de rocío o de lluvia.
La cultura precolombina que dispersó esta clase de trabajos sobre las piedras, desde Atacama hasta la Araucanía pero principalmente en la Zona Central, está rodeada de un halo de misterio y de suposiciones varias, como la utilidad misma que daban a estas concavidades en las rocas. Autores como René León Echaíz han hecho notar que, como coinciden en ubicación y en datación cronológica con las también controvertidas piedras horadadas (a las que hemos dedicado ya un anterior posteo), deben corresponder necesariamente a una misma cultura que apareció por acá hacia el año 3.000 antes de Cristo.
Sin embargo, estudiosos con Rubén Stehberg, del Museo Nacional de Historia Natural, comentan que algunos hallazgos de objetos en las inmediaciones de estas horadaciones del cerro datan del Período Agroalfarero Temprano de la Zona Central, que culminó hacia el año 900 después de Cristo. Veremos que esto puede deberse a la incursión de culturas posteriores a la que la hizo.
Roca con piedras tacitas en la exposición permanente del Museo Nacional de Historia Natural de la Quinta Normal. La del Cerro Blanco es de un material granuloso muy distinto, al parecer caliza, lo que quizás empaña la teoría de que se usó sólo para moler semillas o legumbres, pues tal acción habría contaminado el alimento con residuos de la roca donde están las concavidades.
La piedra tacita en el muro del pabellón que perteneció a la residencia de don Benjamín Vicuña Mackenna en Santiago, en el Museo Histórico del mismo nombre.
Las piedras tacitas existen no sólo en Chile, sino que también pueden ser observadas algunas muy parecidas en México, Perú y Argentina. En el Desierto de Sonora, en Arizona y California, existen concentraciones casi idénticas a las que se ven en Chile, y también fueron usadas por pueblos locales para moler granos y captar aguas de lluvias o brumas, incluso hasta ahora por grupos seris de reciente ocupación del territorio. Aun en países de Europa y Asia han aparecido rocas trabajada de manera similar, de hecho.
Como en la Zona Central de Chile se las halla con mayor abundancia y variedad que en otras partes del país, sin embargo, se puede presumir con cierto fundamento que la cultura que las fabricó vivía en esta parte del territorio, y que la aparición de piedras tacitas dispersas en otras partes del país es sólo una evidencia de su paso transitorio por ellos. Si esto es así, la cantidad de ellas en el Cerro Blanco habla entonces de un antiguo asentamiento, de importancia central.
Como hemos dicho, no hay acuerdo sobre la utilidad que tendrían originalmente estas piedras. A la teoría de la captación de aguas o de reflejos de las estrellas sobre sus pozas durante las noches, se suman otras como la de servir como morteros de molienda y, en el caso de las más grandes, ser útiles en sacrificios rituales o en ceremonias sacramentales. Algunos, con más audacia, pretenden hacerlas coincidir con posiciones astrales y las asocian a la observación de las estrellas.
Como en el caso de las piedras horadadas, las tacitas han sido reutilizadas por culturas posteriores dándole usos nuevos, generalmente rituales, que no necesariamente representan la razón por la que fueron creadas. Los indígenas picunches aconcagüinos serían los que estaban establecidos en el Cerro Blanco al momento de la llegada de los españoles y se dice que molían en los huecos de la roca semillas de peumo y realizaban rituales como los representados en un diorama del Metro de Santiago (Estación Cerro Blanco), creado por el maestro Rodolfo "Zerreitug" Gutiérrez. Si bien existen fuentes que le atribuyen a ellos la creación de las piedras tacitas, no hay verdadera seguridad de ello, aunque por razones más bien de corrección política, se ha dado por hecho esta vinculación varias veces en los últimos años.
Las piedras tacitas del Cerro Blanco están en una plazoleta ubicada junto al propio acceso del parque. Por Decreto Supremo Nº 75 del 19 de noviembre de 1990, el Cerro Blanco fue declarado Zona Típica. Luego, por Decreto Supremo Nº 119 del 11 de marzo de 1992, la plaza y la roca fueron declaradas Monumento Histórico Nacional. En 1999, el cerro quedó bajo la administración del Parque Metropolitano de Santiago, siendo reforzada su característica de paseo y destacados los elementos ancestrales de ritualidad indígena que se realizaban allí antaño, incluida la zona de las piedras tacitas.

12 comentarios:

  1. Me sorprende que este cerro tenga tanto contenido histórico y cultural y que sea tan poco apreciado por la comunidad. Ni aun los propios vecinos conocemos nuestra comuna, que tiene no pocos hitos patrimoniales que destacar. Me gustaría que impulsaramos un proyecto para ocupar este cerro; un museo en la punta, un recorrido hasta la cima bien hecho, no sé. Busco por internet y no encuentro un proyecto que le dé un nuevo aire a este espacio para ser ocupado por los vecinos. En mi opinión, tiene mucho potencial. Si conocen algun proyecto me lo hacen saber porfavor, ya que estoy muy interesado en participar. Saludos!

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    1. Creo que sería imposible levantar un museo en la cima ya que hay muchas antenas y no se puede,acceder hasta allá.
      Si subes te encontrarás con la aldea de la paz, lugar tradicional y de mucha importancia espiritual, allí encontrarás temazcales, una macho atiende allí, hay locales donde se podría levantar algo a feria gastronómica y artesanal tradicional, ese lugar tiene un guardián que es patara, tb hay sahumadoras, y las laderas no se. Pueden intervenir ya que hay portales sagrados que llevan a un lugar que sólo se accede en alguna situación o ritual especifico

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    2. Creo que sería imposible levantar un museo en la cima ya que hay muchas antenas y no se puede,acceder hasta allá.
      Si subes te encontrarás con la aldea de la paz, lugar tradicional y de mucha importancia espiritual, allí encontrarás temazcales, una macho atiende allí, hay locales donde se podría levantar algo a feria gastronómica y artesanal tradicional, ese lugar tiene un guardián que es patara, tb hay sahumadoras, y las laderas no se pueden intervenir ya que hay portales sagrados que llevan a un lugar que sólo se accede en alguna situación o ritual especifico. Abiertamente lo que falta aquí es recursos para mantencion de todas las áreas.

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  2. E leído muchas publicaciones y me sorprende la cantidad de historias y datos realmente valiosos que tiene la ciudad de Santiago, este en verdad me sorprendió ya que muchas veces he pasado por ahí me llamaba mucho la atención la roca pero al no saber nada de ella no le daba mayor importancia. Gracias amigo por tus publicaciones ahora se por donde camino y veo las cosas desde otra perspectiva se agradece mucho este grandioso trabajo que haces.

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    1. Santiago y sus alrrededores estan llenos de historia ..../.En el toyo "cajon del maipo..se descubrio un santuario /inca/,,,,esto esta justo en un cerro...donde viven ,,las carmelitas descalzas....

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  3. La razón de que existan piedras tacita o cazoletas por millones en el mundo, es simplemente que no son de factura humana, son fenómenos puramente geológicos en piedras graníticas, de origen magmático.
    Me parece absurdo declararlas monumento nacional, en ese caso las estalactitas también lo serían.

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  4. Siempre espero que los expertos hablen primero, así que aquí va una explicación más técnica del valor cultural de las piedras tacitas: http://tacitas.blogspot.com/2011/10/piedras-parideras.html
    Por mi parte, tengo imágenes de piedras tacitas de Tarapacá donde la distribución de las cavidades en la roca está en casi perfecto orden de rejilla o cuadrícula, imposible de concebir como una situación natural y azarosa. Gracias por escribir.

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  5. Interesante aporte para la revaloración de este sitio de valor patrimonial. Como contribución a la discusión encontré este artículo:

    http://home.vicnet.net.au/~auranet/aura/shared_files/Cupules.pdf

    En particular PP 63 y 64.

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    1. la pag ya no existe,, tiene ese doc??,,, sera posible q me lo envies,, gracias de antemano sisonov2015@gmail.com

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  6. Interesante aporte para la revaloración de este sitio de valor patrimonial. Como contribución a la discusión encontré este artículo:

    http://home.vicnet.net.au/~auranet/aura/shared_files/Cupules.pdf

    En particular PP 63 y 64.

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    1. la pag ya no existe,, tiene ese doc??,,, sera posible q me lo envies,, gracias de antemano sisonov2015@gmail.com

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  7. alguiensabe como obtener una carta geologica del cerro blanco?,,,

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Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

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