martes, 8 de septiembre de 2009

FUNDICIONES DE ARTE VAL D'OSNE À SANTIAGO DU CHILI

Página del catálogo de fontanas y piletas.
Por donde quiera que uno mire y vea estatuas de hierro colado, especialmente de las que regó por todo Santiago el Intendente Benjamín Vicuña Mackenna, se repite una y otra vez un sello que ya es parte de la propia historia de nuestro mobiliario urbano: Val d'Osne, la fundición francesa más importante del siglo XIX y de buena parte del XX. Sus obras se reconocen en todos los lugares del mundo: la Plaza de Frankfurt, el Paseo de la Alameda de Valencia, el Central Park de New York, la Plaza de Río de Janeiro, el Jardín Botánico de Buenos Aires, etc. Sería más fácil nombrar dónde no encontrar sus trabajos.
Grandes escultores trabajaron para Val d'Osne, algunos de ellos muy conocidos en nuestra ornamentación urbana, como Moreau, Carrier-Belleuse, Jacquemart y Bartholdi, entre otros. En realidad, más de doscientos artistas pasaron por sus talleres, y cerca de 40 de ellos son considerados hoy entre los pesos pesados de las artes escultóricas mundiales.
No es extraño que exista tan poca información sobre Val d'Osne, sin embargo: sólo en tiempos recientes ha comenzado a ser rescatada del olvido y convenientemente catastrada su herencia cultural en el mundo entero, por iniciativa francesa. En Chile y Argentina, países que deben gran parte de su estética urbana a esta compañía, la revisión comenzó recién hacia 1997, por lo que aún debe quedar mucho que decir y agregar a la historia de Val d'osne en las capitales de este lado del mundo.
Este posteo será especialmente interesante, entonces, a quienes saben que alguna vez existió la Val d'Osne; a quienes conocen de su importancia en la decoración pública de Santiago pero ignoran por qué ronda tanto vacío de información respecto de la misma.
Sello de una estatua del Santa Lucía: "Barbezat & C. Val d'Osne".
Sello de las estatuas del Cementerio General.
Sello en la fuente del Pasaje Cousiño.
En una de las estatuas del Cementerio Católico.
LOS ORÍGENES DE LA COMPAÑÍA
La historia de la más famosa de las fundiciones artísticas del mundo comienza hacia 1830, cuando el ingeniero francés Jean-Pierre Víctor André comenzó a planificar la instalación de una empresa especialmente orientada a la producción de piezas artísticas y decorativas. Monsieur Jean-Pierre era gerente de otra fundición industrial de acero, pero tuvo el buen olfato para prever la demanda de ornamentación de arte que iba a producirse en los años siguientes, con el inicio de la Segundo Imperio francés y la época victoriana de Inglaterra.
Adelantándose a la Revolución Industrial y a técnicas de moldeo de hierro fundido que se popularizarían más tarde, André adquirió por el año 1835, un terreno de un ex convento de monjas de la orden benedictina, para instalar su planta en Haute-Marne, región de Champagne-Ardenne, en París. Utilizando parte de la infraestructura, habilitó un galpón para el tratamiento del material bruto y un taller con horno alto y caldera para fundirlo, luego de que Luis Felipe I, último rey de Francia, autorizara la instalación. Habían nacido, así, las Fonderies D'Art du Val D'Osne (Fundición de Arte del Valle de Osne).
Sus primeros trabajos registrados datan de 1836, año en que se considera que la empresa fue puesta oficialmente en marcha. La demanda de los productos decorativos y artísticos creció a ritmo vertiginoso en poco tiempo y, en 1844, fue galardonada con medalla de oro en la Exposición Nacional de Francia. A la sazón, Val d'Osne empleaba unos 220 operarios e incorporó dos nuevos hornos siderúrgicos. Era, por lejos, la principal fundición artística del mundo; y lo seguirá siendo por muchos años más, pese a competir con otras importantes compañías del rubro como la Durenne-GHM (fundada también en 1836), la Denonvilliers (1838) y la Capitain-Gény (1831), todas ellas compatriotas.
André falleció en 1851, dejándole la empresa a su viuda. Ésta la vendió en 1855 al ingeniero y ex alumno de su esposo, monsieur Gustave Barbezat, quien levantó un campamento para la residencia de los obreros y amplió las instalaciones. Las firmas inscritas en las obras producidas por la fundición en este período, dicen: "Barbezat & C. Val D'Osne" o bien "Barbezat et Cie. / Val D'Osne", y todavía existían en los tiempos en que llegaron a Chile algunas de las obras adquiridas para el paseo del Cerro Santa Lucía, a juzgar por sus inscripciones. Barbezat también hizo instalar bodegas propias en el boulevard Voltaire de París, en 1863, y por eso existen catálogos e inscripciones donde aparece esta dirección como la oficial.
La fábrica se había convertido en una verdadera ciudadela industrial en actividad permanente, que empleaba a cientos de trabajadores, ingenieros y diseñadores. Incorporó en sus filas a grandes artistas en su equipo, como a Mathurin Moreau, autor de varios de los modelos que fueron adquiridos también para la ornamentación de Santiago, como las Estatuas de la Lectura-Escritura en la entrada del Santa Lucía, las Cuatro Estaciones del Castillo Hidalgo y la Virgen del San Cristóbal. También trabajaron en ella Mourice Bouval, Pierre Rouillard y Louis Sauvageau, entre tantos otros nombres ilustres. Incluso, nuestro gran escultor chileno Nicanor Plaza figuró entre los artistas cuyas obras reproducía en hierro la compañía.
Páginas de los catálogos de la fundición.
EDAD DORADA DE LA COMPAÑÍA
Grandes cambios se sucedían en la fundición en aquellos años en que comenzaba a cobrar fuerte presencia en el mobiliario nacional. Barbezat falleció en 1867, dejando la Val d'Osne en manos de la sociedad Fourment-Houillé hasta 1870, cuando pasa a constituirse como sociedad anónima. En 1872, la asume uno de sus administradores, Mignon, quien incorporó nuevas técnicas y procesos que aumentaron el éxito de la compañía.
La empresa ya era, así, la principal productora de esculturas y piezas decorativas del mundo cuando sobrevino la fastuosa remodelación de París en 1871, planificada por el Barón Haussmann, que aumentó la demanda de obras de la Val d'Osne y revolucionó las artes del mobiliario urbano bajo producción industrial y la premisa del "hierro más hierro", lo que apresuró las labores de la ornamentación pública desprendiéndola de los viejos trabajos escultóricos a martillo y cincel, más lentos, más caros y limitados en la producción de copias, a diferencia de la metalurgia artística.
Para mayor fortuna de la fundición, otras ciudades europeas como Londres, Viena, Bruselas y Florencia también realizaron sus propias renovaciones masivas de mobiliario urbano, copando de solicitudes a la compañía que veía crecer sus utilidades hasta las nubes. Sería la época en que alcanzan renombre internacional, además, otras fundiciones francesas como la Calla de París y la Muel de Tusey.
Fue entonces cuando el Intendente Vicuña Mackenna, tras quedar fascinado con la belleza de la ornamentación europea, solicitó por catálogo en 1871-1872 cantidades de estatuas, fontanas, jarrones y ánforas con las que decoró toda la capital chilena y, muy especialmente, su obra maestra: el Cerro Santa Lucía. Prácticamente, reventó las arcas de la ciudad y su propia fortuna particular en el afán de convertir a Santiago en una ciudad hermosa. Lo propio hizo Valparaíso, al adquirir con sello Val d'Osne las principales estatuas que engalanan hasta hoy al puerto. Otras ciudades de Chile también lucen orgullosas sus piezas con el sello de la fundición parisina.
Las necesidades de producir objetos religiosos llevaron también a crear líneas de productos especiales de este tipo, que eran almacenados en una bodega propia apodada "Paraíso". En pleno crecimiento y ya bajo la dirección de Mignon, en 1878 la Val d'Osné compró a su principal competidora: la J. J. Ducel et Fils, que existía desde 1810. Desde ese momento, el nombre oficial de la compañía era el abusivamente extenso título Société Anonyme des Hauts-Fourneaux et Fonderies du Val-D'Osne, Anciennes maisons J. P. V. André et J. J. Ducel et Fils.
La compañía llegó a reunir la mayor cantidad de moldes para fundido que hayan existido entonces: 40 mil según las fuentes, produciendo ya casi en serie las piezas artísticas que hoy decoran todas las ciudades del mundo.
Esta época fue de alta demanda para las empresas metalúrgicas artísticas de Francia. Incluso, apareció una nueva en el competitivo mercado: la Thiriot, fundada el año 1887. Parece ser que los pedidos de piezas de este tipo en el resto del mundo permitían, incluso, el surgimiento de nuevas compañías como ésta.
Pese a todo, Mignon fue destituido por un golpe de los accionistas liderados por Charles Hanoteau en 1892, quien asume la dirección de la compañía hasta 1895, cuando su hijo Henry Hanoteau la toma con la suerte de haberla recibido en su mejor momento comercial, coincidente con el cambio de siglo.
Sin embargo, veremos que sus años de vigencia estaban contados después del afortunado y próspero 1900.
Instalaciones de la fundición Val d'Osné, hacia el 1900. (Fuente imagen: "Arte de la Fundición Francesa en Chile").
Los trabajadores de la industria Val d'Osne, hacia el 1900. (Fuente imagen: "Arte de la Fundición Francesa en Chile").
VAL D'OSNE EN CHILE
Una de las primeras adquisiciones hechas en Chile a la Val d'Osne que conocemos, fueron estatuas compradas por Cousiño para su proyecto de decoración del Campo de Marte, actual Parque O'Higgins, según los diseños del paisajista español Manuel Arana Bórica. Esto sucedía por el año 1858.
Al parecer, también existían algunas urnas y pilas con el estilo característico de las de Val d'Osne en la Alameda de las Delicias, a juzgar por fotografías del paseo hacia 1863. Se instalan la fuente de Neptuno y la Alegoría de Buenos Aires en el bandejón central de la Alameda, hacia entonces, aunque lo más seguro es que la estatua del dios clásico haya sido obra de la compañía Ducel, de la que hablaremos luego. Pero la más grande de las adquisiciones tiene lugar entre 1871-1872, sin embargo, cuando el Intendente Benjamín Vicuña Mackenna comienza la remodelación completa del Cerro Santa Lucía y de otros lugares de Santiago, valiéndose de los catálogos de productos de la compañía para escoger la decoración.
La relación entre Santiago y Val d'Osne continuó con la ornamentación de los jardines del ex Congreso Nacional, la estatua de la Virgen María en el Cerro San Cristóbal e innumerables fuentes y piletas distribuidas por toda la capital. Curiosamente, es algo frecuente que las piezas producidas por esta fundición y que actualmente se encuentren en Santiago u otras ciudades, deban cargar el mote de supuestos "trofeos de guerra" traídos desde Lima durante la Guerra del Pacífico, leyenda que suele ser invariablemente falsa y surgida únicamente de la imaginación popular.
Algunos de los principales objetos artísticos reconocibles en Santiago de Chile provenientes de los talleres de Val d'Osné en el siglo XIX, son los siguientes:
  • Las estatuas del cerro Santa Lucía. Fueron producidas con moldes estándares, así que se repiten en varios otros países e incluso aquí mismo: las Alegorías de las Estaciones del Año que había en el Castillo Hidalgo eran las mismas que están en la Plaza de Valparaíso. Como sabemos, muchas de ellas están extraviadas; entre otras, las figuras de Las Diosas, las esculturas retiradas del ex Acueducto Romano y el monumental Caballo que había en la entrada Norte del cerro.
  • Los cientos de jarrones metálicos tipo pilones de estilo "regencia", que había en todo el paseo del Santa Lucía y de los que hoy en día quedan apenas unos pocos, reapareciendo en lugares tan distantes como el Puente Pío Nono, el Paseo las Delicias y la Plaza Vasca del Cerro San Cristóbal, entre otros sitios.
  • Las fuentes y piletas de agua menores del Cerro Santa Lucía. La más conocida quizás sea la Fuente del Naranjal, bajo la Ermita del cerro, y que corresponde a un niño con un remo sentado sobre una botella.
  • Las mayoría de las esculturas religiosas más bellas del Cementerio General que no pertenecen a mausoleos o criptas particulares. La más conocida probablemente sea la de San Pedro, en la entrada principal de Avenida Recoleta. También son Val d'Osne las estatuas de los Apóstoles en torno a la Capilla del cementerio y la Virgen con el Niño en el conjunto.
  • Los hermosos jarrones-ánforas artísticas que están en la entrada de la Capilla del Cementerio General, uno a cada lado, corresponde a uno de los modelos que tenía en oferta la casa Val d'Osne.
  • La estatua de la virgen doliente y los ángeles del Monumento a las Víctimas del Incendio de la Compañía, erigido en 1873 y luego trasladada a su actual ubicación, en el acceso del Cementerio General frente a Avenida La Paz, entre las ex caballerizas del Regimiento Esmeralda. El monumento es de bronce y moldeado sobre un diseño de Carrier-Belleuse, pero su fundición fue encargada a Val d'Osne.
  • Muchas de las estatuas religiosas del Cementerio Católico, también en Recoleta, como la de los Evangelistas.
  • La fuente de aguas con las figuras de Neptuno y Anfitrite donada por Luis Cousiño a la ciudad, y que actualmente se encuentra frente al acceso norte del Cerro Santa Lucía. También son creación de Moreau. Había sido adquirida en 1858, originalmente para la implementación artística del Campo de Marte en el actual Parque O'Higgins.
  • Las cuatro estatuas de los Pioneros de la Imprenta (Gutemberg, Fust, Coster y Shoeffer) que estaban en la desaparecida Plazuela de los Escritores de la Independencia, en la Alameda de las Delicias. Sólo se han recuperado dos de ellas y están en el acceso al ascensor panorámico del Cerro Santa Lucía.
  • Las estatuas-lámparas de los jardines del ex Congreso Nacional. Curiosamente, fuentes de prensa peruanas aseguran ciegamente que estas piezas les fueron arrebatadas desde Lima durante la ocupación chilena (?). En realidad fueron adquiridas a compañías francesas por ahí por 1898.
  • La fuente monumental de los cuatro niños y sus accesorios, que también está en el ex Congreso Nacional, en la esquina de Bandera con Catedral.
  • La fontana de las Tres Gracias, en pasaje Matías Cousiño, tras el edificio Santiago Centro.
  • Aparentemente, las estatuas de la mujer nubia y la mujer egipcia que están en el pasillo del acceso del Palacio de la Alhambra, en calle Compañía 1340.
  • Los jarrones y ánforas ornamentales del mismo Palacio de la Alhambra, traídos a Chile hacia 1860, también coinciden con diseños de la empresa. Están en el patio principal.
  • Los leones en la entrada del Palacio Cousiño y las estatuas del Invierno y la Primavera.
  • La gran fontana de tres niveles de los jardines de la Casa de la Cultura de Ñuñoa, en Avenida Irarrázaval.
  • La fuente y las estatuas-faros en la Mansión de la Dirección de la Casa de la Cultura de Carabineros en Irarrázaval esquina Montenegro, en Ñuñoa.
  • Los imponentes toros bravíos junto a la Plaza de Armas de Maipú, por Avenida Pajaritos con 5 de Abril. Se trata de dos modelos creados por el artista Isidore Bonheur hacia 1875, figurando en los catálogos de la Val d'Osne.
  • Las estatuas-faroles de la entrada de la Casa de la Cultura Manuel Magallanes Moure, sede del Centro Cultural de San Bernardo.
  • Sospechamos también de los dos leones del Palacio Schacht, sede del Instituto Cultural de Providencia. Son similares a los otros leones del acceso poniente del Cerro Santa Lucía (antes ubicados en el Castillo Hidalgo), pero no hemos podido establecer algún vínculo hasta ahora, ni indicaciones que confirmen que pertenecen a la Val d'Osne.
  • La Virgen de la Inmaculada Concepción del Cerro San Cristóbal, símbolo de la ciudad de Santiago, inaugurada en 1908. Aunque comúnmente se cree que pertenece al escultor italiano Jacometti, en realidad sólo está inspirada en sus esculturas y se basa más directamente en la virgen de la Plaza España de Roma. La versión que nos trajo Val d'Osné es creación de Moreau.
Vista general de la planta de la compañía, por el cambio de siglo (Fuente imagen: "Arte de la Fundición Francesa en Chile").
Hoja del catálogo con los toros ornamentales que se ven en la Plaza de Maipú (Fuente imagen: "Arte de la Fundición Francesa en Chile").
Toros de la Plaza Maipú, en el Anfiteatro junto a las oficinas del Concejo.
INFLUENCIA EN LA METALURGIA ARTÍSTICA CHILENA
Otra de las razones por las que se derrumbaría el mito del "europeismo" con relación a la alta demanda de la casa Val d'Osne en Santiago de Chile, es la innovación práctica del material de mobiliario urbano, al industrializar procesos que antes sólo dependían de la lenta producción artística, más cara y esclavizada a los talleres maestros. Las casas metalúrgicas, en cambio, al contar con miles de moldes para reproducir innumerables copias de cada pieza, hicieron de la ornamentación pública un arte más rápido y menos oneroso, tal cual lo procuró el Barón Hussmann al fomentar su participación en París.
No había forma, entonces, de que ciudades como Santiago comenzaban penetrar en la modernidad sin que se sintieran tentadas con las artes de la metalurgia francesa y su capacidad de innovación. De hecho, Mignon había sido también el inventor del proceso de galvanoplastia, otra técnica que catapultó más arriba a la Val d'Osne y a la producción de piezas artísticas de metal cuando la fundición la incorporó a su procesos en 1872. El pabellón de Francia en exposiciones industriales y artísticas internacionales realizadas en Chile en aquellos años, además, fomentaron el interés local por las obras de compañía.
Una parte importante y muy evidente de la influencia del masivo arribo de piezas de la Val d'Osne en Santiago durante la prodigiosa Intendencia de Vicuña Mackenna, ocurre en los talleres de metalurgia de la famosas Escuela de Artes y Oficios de Santiago, sobre cuyos talleres vecinos la Escuela Normal se levanta la Universidad Técnica del Estado, hoy Universidad de Santiago de Chile. Sus ex dependencias se encuentran en la histórica Avenida Ecuador de Estación Central, el barrio universitario USACH.
La calidad de las piezas que llegaban con los encargos de Vicuña Mackenna constituyeron un referente de estudio y de imitación en los talleres de la metalurgia chilena, provocando un salto que estaba pendiente y que nos permitió entrar al siglo XX con la calidad de las fundiciones internacionales.
En nuestros días, aún es posible encontrar en las dependencias de la ex Escuela de Artes y Oficios de Santiago algunas de las primeras experiencias de imitación que se llevaron adelante en base a las piezas Val d'Osne. Por ejemplo, las dos figuras de los canes del llamado Patio de los Perros, correspondientes a los modelos "chien d'arret" (el mismo del Cerro Santa Lucía) y "chien de chasse" (los desaparecidos desde el Parque de Lota). Estas figuras fueron fundidas en los talleres de la Escuela en 1898, y una de ellas tiene inscrito el nombre del autor: A. Araya.
En los patios de la misma casa de estudios también se encuentran las figuras de las piletas con forma de ranas que se ofrecían en los catálogos de Val d'Osne del siglo XIX, aunque no tenemos noticias que de alguna vez hayan sido adquiridas estas piezas originales para la ornamentación pública de Santiago.
Otra confirmación del referente que constituyó Val d'Osne para los trabajos y clases de la Escuela de Artes y Oficios se observa en los varios jarrones metálicos que existen en el recinto de la actual USACH. Aunque no son exactamente piezas basadas en modelos de venta de la compañía francesa y no llegan tampoco a la calidad artística de los modelos originales, la simple inspección permite advertir que hay una inspiración directa entre estas figuras y las que se habían traído desde Francia para el Cerro Santa Lucía. De hecho, en este último hay, hoy en día, dos de estas piezas artísticas fundidas en la Escuela, ubicadas junto a las oficinas turísticas del paseo, muy distintas a las básicas figuras de jarrones con aspecto torneado que la misma academia metalúrgica había fundido en 1872 para el mismo paseo de Santiago.
Distribución de las obras artísticas de la metalurgia francesa que se encuentran en la comuna de Santiago Centro. Clic encima para ampliar. Plano basado en el que publica la recopilación "Arte de la fundición francesa en Chile" (2005).
Estatuas-faros de los jardines del ex Congreso Nacional.
Virgen del Cerro San Cristóbal, con la inscripción de la compañía a sus pies.
EL FINAL DE LA COMPAÑÍA
Cuesta comprender cómo pudo acabarse una compañía como la Val d'Osne. La respuesta es sencilla, sin embargo: el siglo XX y todas sus calamidades (perdón por la redundancia).
Val d'Osne seguía produciendo para todo el mundo a principios del siglo XX, período en el que nos llega la Estatua de la Virgen María del Cerro San Cristóbal. 1900 fue, para muchos, el mejor o uno de los mejores años de la empresa. La irrupción del Art Nouveau y de las corrientes modernistas había ampliado la demanda de la fundición a kioscos, odeones, bancas de plaza, candelabros, elementos decorativos de teatros abiertos, anfiteatros, rejas, podios y balcones de balaustras. Su catálogo tenía por entonces unas 700 láminas con cerca de 650 estatuas religiosas, 38 bustos, 95 animales de cuerpo entero, 58 cabezas de animales, 204 tipos de fuentes y 372 urnas, entre otras muchas piezas más.
Pero la bonanza es el clímax que precede a la caída libre. Hanoteau dirige la compañía sin problemas en los primeros años del siglo. Con el advenimiento de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la fundición se ve amenazada por la escasez de material de trabajo y la orientación bélica a que fue obligada la metalurgia. En 1917 es requisada y obligada a fabricar granadas y obuses. Al terminar la conflagración, el mercado pareció restaurarse, aunque sea parcialmente: miles de muertos y héroes necesitaban ser homenajeados, especialmente en la misma Francia.
El arribo de las corrientes de Art Decó alejó a la arquitectura y a la urbanística del figurativo ornamental y de la decoración artística de jardines o piletas, en los años veintes. El golpe de gracia vino con la Caída de la Bolsa de 1929, que obligó a todas las potencias a olvidarse del gasto público orientado a la estética y destinarlo, desde ese momento, a las necesidades urgentes. De hecho, hubo casos en que la falta de presupuesto motivó la destrucción de ornamentación pública para "recuperar" materiales, como en Alemania y Rusia.
Sin poder sortear por más tiempo los embates de un mundo convulsionado y sin espacio para el arte, Val d'Osné debió ponerse en venta con sus dependencias históricas y fue adquirida en 1931 por la famosa Fundición A. Durenne, que también había sido fundada en 1836, como hemos visto. Era la época del armamentismo europeo, de la industrialización casi forzada y del camino recto hacia la Segunda Guerra Mundial.
La compañía cambió paulatinamente el giro, orientándolo a metalurgia industrial y mecánica, dejando atrás la producción de piezas artísticas. Fue el fin de 100 años hermoso trabajo.
Empero, el dramático final de la Val d'Osne no encuentra epílogo con su venta a la Durenne: en 1986, tras otra crisis financiera mundial, la compañía se declaró en quiebra y cerró los seculares talleres y campamentos de trabajadores (los originales del siglo XIX), poniéndolos en remate al año siguiente.
Las instalaciones fueron virtualmente desmanteladas y otras demolidas. Miles de moldes y obras terminadas se perdieron para siempre destruidos y despreciados como basura o, en los mejores casos, vendidas como chatarra. Por intervención de algunas organizaciones civiles concientes del daño histórico cometido, el Gobierno de Francia detuvo este desmantelamiento tardíamente, en 1993, poniendo el recinto bajo la Dirección de Patrimonio del Ministerio Francés de Cultura.
Figuras de fuentes Val d'Osne en el Santa Lucía.
Fuente de Neptuno y Anfítrite, junto al Cerro Santa Lucía.
Fuente de Neptuno y Anfítrite, por el inicio de calle José Miguel de la Barra.
Fuente de las Tres Gracias del Pasaje Matías Cousiño.
Estatuas Val d'Osne en el Cementerio Católico.
Fuente majestuosa de la Casa de la Cultura de Ñuñoa.
EL LEGADO DE VAL D'OSNE
La revisión a lo que ha sido la importancia histórica de la compañía en nuestro país y, particularmente, en nuestra capital, es una tarea medianamente cumplida, según nos parece. Aún queda mucho que decir sobre su influencia en la urbanidad santiaguina. Esto se hace clarísimo a partir del período posterior a la Guerra del Pacífico, cuando la remodelación de nuevas plazas y parques comienzan a unificarse con la estética instaurada por Vicuña Mackenna en el Cerro Santa Lucía y la Alameda de las Delicias. Tal es el caso, por ejemplo, de la Plaza del Roto Chileno, hacia 1888.
Así, comienzan no sólo a reproducirse líneas artísticas y piezas completas de las que han sido adquiridas a la Val d'Osne, sino que el aspecto escultórico de Santiago y de Chile en general, seguirá manteniendo el estilo francés que perduró intacto por muchas décadas más, hasta la irrupción de vanguardismos artísticos y otros exotismos, importados al país desde el último cuarto del siglo XX hasta nuestros días, con escaso calce en la arquitectura o la urbanística que caracterizaba hasta entonces a la ciudad.
Tras el rescate de las ex instalaciones de la Val d'Osne, surgió con fuerza en Francia la Asociación para el Salvamento y la Protección del Patrimonio Metalúrgico, organización que comenzó a registrar pacientemente y por todo el mundo las huellas de las artes de la fundición francesa de esta compañía y otras por el estilo. A mediados de los noventas, la Presidenta del organismo, Elizabeth Robert-Dehault, se puso en contacto con las autoridades chilenas para comenzar la revisión de la ornamentación pública de la ciudad, recopilando rastros sobre la presencia de estas industrias por Santiago, Valparaíso y otras ciudades.
Habiendo sido la principal proveedora de mobiliario artístico de la ciudad de Santiago, Val d'Osne ocupa un lugar especial en el archivo publicado bajo el título "Arte de la Fundición Francesa en Chile", que vio la luz el año 2005 con auspicio de la Ilustre Municipalidad de Santiago. Es el resultado de una extraordinaria gestión de recopilación que comenzó en 1997, cuando la Asociación para el Salvamento y la Protección del Patrimonio Metalúrgico de la Zona de Alto Marne aunó esfuerzos con las autoridades chilenas con objeto de hacer el mencionado registro de esta clase de obras. Ello permitió tanto reconocer algunas de ellas como también advertir que otras estaban desaparecidas.
Así pues, quedó la obra de la fundición dispersa por el mundo y Santiago de Chile puede jactarse, al menos, de preservar en su ornamentación pública una gran fracción de ella.
Perro de la Plaza Caupolicán, en el Cerro Santa Lucía.
Los pioneros de la imprenta, en calle Santa Lucía junto al cerro.
Estatuas de Val d'Osné en el Cerro Santa Lucía.
Gran fontana y una de las estatuas-faros (al fondo), que se encuentran en la mansión de la Casa de la Cultura de Carabineros de Chile, en Irarrázabal a escasa distancia de la Casa de la Cultura y de la Corporación Cultural de Ñuñoa.
JARRONES DEL CERRO SANTA LUCÍA:
LAS IMITACIONES DE VAL D'OSNÉ EN LA USACH (Piezas fundidas por la Escuela de Artes y Oficios que actualmente se encuentran en los ex recintos de esta institución, actual USACH, con innegables y evidentes influencias de las obras artísticas de la Val d'Osne):
CEMENTERIO GENERAL DE RECOLETA

16 comentarios:

  1. Hola
    Se busca restaurador de esculturas Val D´Osne para una ciudad de chile de la octava region
    comunicarse al e-mail: eduardoarmandocruces@gmail.com

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    1. Hola. Encontraste algún restaurador? Vivo en una ciudad de Uruguay con mucho material de la fundición y estamos trabajando en su restauración en algunos casos. Gracias y saludos, Emiliano

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  2. Mis humildes y mas sinceras felicitaciones por tan excelente trabajo de investigación Val D'Osne, me gustaria saber si tienen algún tipo de información correspondiente a lo hecho por la fundidora Val D'Osne en mí país venezuela?, gracias. cramirez02@hotmail.com

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  3. Debe contactar a la representación de cultura de la Embajada de Francia en Venezuela. Tengo entendido que la comisión de investigación patrimonial que estuvo en América Latina rastreando piezas de la metalurgia artística francesa también pasó por Venezuela... Saludos y cuéntenos si puede cómo le fue.

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  4. muy buen trabajo con esta recopilacion, quisiera saber cual fue tu fuente bibliografica o donde encontraste la informacion , me seria de mucha utilidad, de antemano muchas gracias.-

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  5. Hola Mauricio: gran parte de la información la saqué de un catálogo Val d'Osné que bajé en pdf por el E-mule, aunque lamentablemente ya no lo tengo a mano. Otra parte relacionada con la identificación de las piezas la he estado haciendo yo mismo al revisar los sellos de frabricación de piezas ornamentales y fontanas y compararlas con las imágenes de las piezas vendidas por la casa francesa. Sin embargo, puedes encontrar una gran cantidad de info en el libro "Arte de la fundición francesa" que aparece mencionado en el artículo, y también consultando la dirección de cultura de la representación de Francia en Chile. Saludos.

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  6. muchas gracias bro, si sabes de alguna otra parte de donde sacar info de valdosne o jj ducel me avisas, y denuevo gracias

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  7. Hola Cris, gracias por compartir la información. Investigo sobre esculturas y ornamentación en hierro de la firma Val d'Osne en Argentina. mi email es inecarafi@hotmail.com, me encantaría poder comunicarme con vos para compartir información.

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  8. Cuál es la diferencia entre Val Dosne y la fábrica Doucel? en el albúm del Cerro Santa Lucía dice fábrica de Doucel de París (pag.58), en relación al Neptuno con tridente del Cerro santa Lucía. Saludos cordiales.Investigo sobre el cerro: jginfantesazo@gmail.com

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  9. Hola, le hablo desde Betanzos, en Galicia, España, porque tenemos aqui un parque que está realizado en cemento portland y cuyas fuentes, estatuas y demás ornamentación se corresponde con la que aparece en los catálogos de Val D'osne... El Parque es muy bonito pero está en un estado de abandono institucional y poco a poco se va deteriorando..., por ello creamos una asociación para preservarlo. Recientemente descubrimos que todo lo que aparece en el parque pues es una copia de estos catálogos en cemento portland y querríamos averiguar cómo fue posible realizar todo esto en cemento, si la fundición vendería los moldes o los prestaría... No se si pueden ayudarnos en nuestra investigación, pero por si les parece interesante les dejo aquí un link al blog del parque, se llama "Parque del Pasatiempo" y fue realizado por un emigrante retornado, probablemente perteneciente a la masonería.

    http://parquepasatiempo.blogspot.com.es/

    Este es nuestro facebook por si pudieras contactar con nosotros...

    Muchas gracias por la atención prestada y enhorabuena por el trabajo realizado, es magnífico!!

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  10. Hola, le hablo desde Betanzos, en Galicia, España, porque tenemos aqui un parque que está realizado en cemento portland y cuyas fuentes, estatuas y demás ornamentación se corresponde con la que aparece en los catálogos de Val D'osne... El Parque es muy bonito pero está en un estado de abandono institucional y poco a poco se va deteriorando..., por ello creamos una asociación para preservarlo. Recientemente descubrimos que todo lo que aparece en el parque pues es una copia de estos catálogos en cemento portland y querríamos averiguar cómo fue posible realizar todo esto en cemento, si la fundición vendería los moldes o los prestaría... No se si pueden ayudarnos en nuestra investigación, pero por si les parece interesante les dejo aquí un link al blog del parque, se llama "Parque del Pasatiempo" y fue realizado por un emigrante retornado, probablemente perteneciente a la masonería.

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  11. Hola, le hablo desde Betanzos, en Galicia, España, porque tenemos aqui un parque que está realizado en cemento portland y cuyas fuentes, estatuas y demás ornamentación se corresponde con la que aparece en los catálogos de Val D'osne... El Parque es muy bonito pero está en un estado de abandono institucional y poco a poco se va deteriorando..., por ello creamos una asociación para preservarlo. Recientemente descubrimos que todo lo que aparece en el parque pues es una copia de estos catálogos en cemento portland y querríamos averiguar cómo fue posible realizar todo esto en cemento, si la fundición vendería los moldes o los prestaría... No se si pueden ayudarnos en nuestra investigación, pero por si les parece interesante les dejo aquí un link al blog del parque, se llama "Parque del Pasatiempo" y fue realizado por un emigrante retornado, probablemente perteneciente a la masonería.

    http://parquepasatiempo.blogspot.com.es/

    Este es nuestro facebook por si pudieras contactar con nosotros...

    Muchas gracias por la atención prestada y enhorabuena por el trabajo realizado, es magnífico!!

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  12. Faltaron las estatuas del parque Lota. Felicidades por el buen trabajo

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  13. Felicitaciones por la investigación. En el parque Isisdora Goyenechea de Cousiño, más conocido como parque de Lota, en Chile, hay muchas esculturas provenientes de la fundición francesa. Ya descargué el pdf. Saludos

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  14. Excelente nota,desde hace mucho tiempo le sigo los pasos a estas esculturas en chile peru argentina y bolivia.se debe iniciar este periplo desde cuando estas republicas lideran el auge del guano,salitre,plata estaño.de ese periodo es exponencial la compra de arte con la mira en la lejana e ilustrada ciudad luz.

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  15. Mensajes rescatados de los artículos anteriores sobre Val d'Osné en Chile (fusionados con éste, el principal):

    Sil3 de junio de 2011 a las 02:05

    Estimadísimo Criss: Soy restauradora y vivo en Buenos Aires y tengo el placer de descubrir que una de las piezas que intervine junto a una colega restauradora es de la Fundición Val D´osne, gracias a tu increíble dedicación al colocar fotos de catálogos y del Jarrón fauno de Santa Lucía. Me gustaría si no te incomoda, entrar en contacto y enviarte las fotos estas obras y de farolas donde las capas de pintura ocultaban parte de las palabras de los sellos. Me interesaría mucho saber si has encontrado farolas de esta fundición o catálogos de 1871-72, ya que por el sello parecieran ser de esa época. Te dejo mi mail, y espero tu respuesta ansiosa! bonomercQhotmail .com Saludos, Gracias y Felicitaciones!!

    Leo23 de enero de 2011 a las 22:16

    Hombre! soberbio trabajo esto del Val du Osne. No sabia que tenian tanto material por alla... Visitare Santiago de Chile este verano y agradesco desde ya esta verdadera guia de interes turistico que es vuestro blog.

    mario enrique olivares garcia18 de noviembre de 2016 a las 11:08

    EXCELENTE TRABAJO FELICITACIONES

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Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.