martes, 26 de mayo de 2009

LEONES DE PROVIDENCIA: EL FIN DE UNA GRAN FÁBULA

Vista del acceso al Fundo "Los Leones" de Ricardo Lyon, en fotografía publicada por la revista "Selecta" de abril de 1910. ¿Puede reconocer el lector, los dos leones que están ubicados uno a cada lado del acceso al fastuoso chalet? Este complejo habría sido diseñado por el célebre arquitecto Emilio Jecquier.
Coordenadas: 33°25'11.46"S 70°36'21.47"W
En varias ocasiones, hemos criticado la tendencia de algunos historiadores con credenciales a repetir mitos o leyendas que pasan aceitadamente si son empujados por el llano resbaloso de lo gratuito entre los libros, pero que no tienen verdadero ajuste con la realidad ni con los hechos ciertos. Lo hemos notado especialmente en nuestro tema, que es la historicidad urbana, más cercana a la calle, al parque y a la fachada que a los libros de estanterías.
Existe un caso particularmente ilustrativo de la tendencia de algunos personajes a cometer estos vicios por ignorancia, por exceso de confianza en algunas fuentes o, simplemente, por motivaciones que bullen entre los motivaciones políticas y credos, lo que supone algo de deliberación y la orientación deliberada a dar por ciertas algunas afirmaciones convenientes sólo porque un gran número de personas las cree o porque tal opinión es compartida por otros ilustres; o, lo que es peor, porque es útil a una causa.
Nos referimos ahora al asunto de las hermosas estatuas de los Leones de Providencia, que constituyen un símbolo de este sector homónimo, en la plazoleta del bandejón que se halla en la conjunción de las avenidas Los Leones y Providencia, uno de los centros comerciales, financieros y recreativos más importantes de Santiago.
Actualmente, como ejemplo del vicio descrito, existe en la Internet un grupo de intelectuales integrado por historiadores y académicos principalmente de la izquierda chilena y peruana, que, promoviendo una campaña para "devolver" simbólicamente el buque de guerra "Huáscar" a la Marina de Guerra del Perú, como prenda y gesto de hermandad, recurren sin embargo al siguiente argumento como respaldo a su posición generosa, en su proclama pública (los destacados son nuestros):
"Hay muchos bienes del Perú que los militares chilenos se llevaron como trofeo o botín hace más de cien años. Entre ellos, varios millares de libros de la Biblioteca Nacional del Perú; LOS LEONES QUE ADORNAN LA AV. LOS LEONES ESQUINA PROVIDENCIA; esculturas y obras de arte, y muy principalmente para el sentir peruano, el Monitor Huáscar".
Imagen del catálogo de la fundición francesa mostrando al "Lion terresant un cocodrile" de Delabriéle, que sirvió de modelo para uno de los dos Leones de Providencia.
Los Leones de Providencia.
Parece increíble encontrar semejante afirmación en un manifiesto y una campaña tras la cual se encuentra, cuanto menos, un historiador de cierto renombre y un académico de la misma área profesional, pues aquí no se ha hecho más que repetir una extendida leyenda urbana sobre el origen de los famosos Leones de Providencia; una caricatura que no tiene ninguna relación con la realidad y que, cuando alguien considera como cierta, sólo incurre en un acto de desinformación, como esos mismos casos que don Joaquín Edwards Bello se entretenía tanto desenmascarando en sus escritos.
Pese a todo, los suscritos a la campaña del "Huáscar" (que, por cierto, jamás fue un trofeo o botín de guerra, sino material legítimamente incorporado a la Armada de Chile tras su captura en Angamos, según lo faculta la ley de guerra) no son los únicos en cometer este error. Lo hicieron también los equipos del desaparecido programa de debates "El Termómetro", de Chilevisión, cuando entrevistaron a un dirigente de los inmigrantes peruanos con los leones de fondo, mientras hablaba de los "trofeos" que habrían en Chile y que fueron traídos desde Lima. Otro medio que incurrió en semejante barbaridad me parece que fue el también desaparecido "Diario Siete", cuando hizo lo propio al sugerir que habían sido traídos desde Lima, mientras comentaba el plan de devolución de textos de la Biblioteca de Lima concretado un tiempo después.
El caso es que los mentados Leones de Providencia JAMÁS han pertenecido o estado siquiera en Lima y no fueron traídos desde allá durante la Guerra del Pacífico con otros objetos a los que se le ha atribuido tal característica. Jamás estuvieron en algún palacio, en la avenida al Callao o en la avenida Arequipa (que ni siquiera existía en 1881) como aseveran los cuentos populares. Tal creencia no es más que otro extendido mito popular tendiente a legitimar ciertas patrañas que han viciado este tema de los aspectos menos decorosos de la guerra, como sucede también con los cañones del patio de la Moneda, la Fuente de Ayacucho de la Plaza de Armas, la Pila del Ganso de Estación Central, la ornamentación del Cerro Santa Lucía, la Pileta de la Plaza de Buin o las Estatuas de las Estaciones del Año en Valparaíso, sólo por nombrar algunos casos donde también se ha creído ver piezas "secuestradas" desde el país incásico. En realidad, ninguno de estos objetos corresponde a los llamados "trofeos de guerra" traídos desde Lima, pero la paciente labor que ha cometido el mitómano popular, al decir de Edwards Bello, se encargó de crearles un "mito persistente" que existe por sí mismo y se convierte en creencia autodemostrada por la repetición permanente, pues "hay mentiras que entretienen", como comenta.
Su verdadero origen es bastante distinto: corresponden a dos magníficas y valiosas figuras de bronce que fueron donadas por la famimia aristocrática Lyon a la ciudad de Santiago. Estaban en principio en la entrada de la casa del ex Regidor y ex Alcalde Ricardo Lyon Pérez (1863-1932), en la llamada Chacra de los Leones, que da nombre al actual sector de Providencia y que era famosa por su producción de legumbres, cereales, vides, alfalfas y ganadería, según el "Álbum de la zona central de Chile" de 1923. El fundor recibía este nombre precisamente por los dos felinos decorativos, que posteriormente quedó traspasado a la Calle de los Leones, actual avenida del mismo nombre.
El propio señor Ricardo Lyon, casado con doña Loreto Cousiño Goyenechea y propietario del fundo, había hecho instalar las estatuas en su terreno adquirido sobre parte de la que antes había sido la vieja Chacra de Lo Bravo, por ahí por donde está hoy la avenida Los Leones, justamente. Se loteó un tiempo después el fundo "Los Leones", de 1.200 hectáreas, y así desapareció atravesado por las líneas de la ciudad. Este cuadrante corresponde al que se halla actualmente entre las calles Providencia, Lota, Ricardo Lyon y la mencionada Los Leones, aunque otras fuentes de la época señalan que colindaba incluso con avenida Pedro de Valdivia.
Cabe indicar que el historiador Sergio Villalobos aseguró en una oportunidad que fue Arturo Lyon quien donó los leones a la ornamentación pública, pero otros investigadores como el Director del Instituto Chileno-Peruano de Investigaciones Culturales, don Hugo Rodolfo Ramírez, concluyen en que debió haber sido en realidad don Ricardo Lyon el verdadero donante directo (Diario "El Mercurio" del 26 de agosto de 2004). Quizás algún día se precise con más detalle cómo fue que los Lyon regalaron a la ciudad estos magníficos bronces.
Otro detalle interesante es que la presencia de estas estatuas en la hacienda era un emblema relativo al apellido de su familia, cuya traducción y escudo heráldico era precisamente, alusivo al icono del León. Su diseño está basado en las figuras de leones ornamentales parisinos producidos por la famosa fundición Val d'Osne y fueron creadas en el siglo XIX por el escultor Paul Edouard Delabrière bajo la dirección del artista Pierre-Louis Rouillard (existen otros similares en el Parque Cousiño de Peñalolén), aunque pareciera que éstos en particular fueron fundidos en Inglaterra, según ciertas opiniones. Sí es claro que las esculturas originales que inspiraron a éstas habían sido bautizadas como "Lion terrasant un concodrile" y "Lion terrasant un serpent". Según otros, sin embargo, estas serían supuestas copias pues los verdaderos desaparecieron en un accidente o algo así, y habrían sido realizadas por el prestigioso escultor chileno José Carocca Laflor (1897-1966), el mismo autor del Monumento a los Héroes de Iquique en Santiago, siendo fundidas en los años cuarenta o cincuenta en base a las originales ya desaparecidas, pero no contamos con más datos duros al respecto, por ahora. Esto me parece muy probable, por el hecho de que sean de bronce y no de hierro, como los originales que fabricaban las metalúrgicas artísticas francesas.
Son de una belleza única: en posiciones opuestas y gallardas, atrapando entre sus garras a reptiles símbolos del mal, del peligro y de los contenidos demoniacos. Como sus nombres originales lo dicen, sobre las columnas que los elevan el de la derecha ataca a una víbora, y el de la izquierda a un cocodrilo. Ambas figuras miden cerca de 1,40 metros de altura por 1,60 metros de ancho. Agregamos, además, que otro león original fundido en el siglo XIX por la casa Val D'Osné, se puede observar en el Parque Buenos Aires, en la capital argentina, y corresponde al que presenta parecido con el felino que lucha contra la serpiente en Providencia aunque no es exactamente igual al de Providencia, lo que sugiere más de una versión en este tipo de estatuas.
Cabe indicar que el ciego error de creer que ambos felinos de Providencia fueron arrebatados a la ornamentación de Lima, si bien es poco excusable entre los historiadores e investigadores chilenos, para el caso de algunos intelectuales peruanos tiene algún grado de comprensión casi viciosa, por el hecho de que se ajusta a la batería de afirmaciones "históricas" de su folklore y mitología urbana basadas más bien en el patriotismo herido desde la Guerra del Pacífico que en documentación y estudios. El problema es que allá se ha adjudicado esa condición a muchos objetos que cronológicamente jamás pudieron tales (como sucede también con la decoración del Santa Lucía, instalada en 1872-1874). De hecho, existe una tendencia popular marcada de una parte de la sociedad peruana, a asegurar que todas las estatuas de leones y fuentes que existen en Santiago de Chile y otras ciudades pertenecieron a la ornamentación de Lima o del Callao, y que fueron de las traídas en calidad de trofeos de guerra por los rotos de la soldadesca.
El problema es que si se diera crédito a la cantidad de leyendas que creen identificar en el actual Santiago de Chile a los leones perdidos de Lima, tendríamos una bizarra lista de supuestas piezas-botines como el León Suizo de la Alameda, los Leones Val d'Osne de la entrada Poniente del Cerro Santa Lucía y, aunque parezca insólito, hasta el León de la Colonia Italiana en Plaza Baquedano. Informalmente y a nivel popular, todos ellos han sido señalados en alguna ocasión como posibles trofeos, especialmente en campañas de internet o proclamas nacionalistas. Lo mismo se acusó para Valparaíso sobre el famoso León del Arco Inglés, de hecho.
Sin embargo, aparentemente sí habría testimonios verificables sobre efigies ornamentales de leones "secuestrados" en ese período, pero correspondientes a esculturas decorativas hechas en mármol o roca, no metálicos, además de ser más pequeños y que estaban en edificios gubernamentales de Lima. Difícil saber qué sucedió con ellas, a esta altura de la historia, pero puede que estos recuerdos se hayan cruzado con el folklore y las leyendas, confundiéndolos con leones de metal como los de Providencia y otros casos parecidos. Por otro lado, si estamos bien informados, se habrían traído desde Lima a Santiago dos leones de verdad, de carne y hueso, que originalmente estaban en el zoológico de la ciudad. ¿Tendrá esto algo que ver con la gestación de la leyenda urbana que involucra a los Leones de Providencia en tal categoría?
El arquitecto y articulista Sebastián Gray, comentando las acusaciones odiosas sobre estos leones luchando con reptiles, ha escrito en un diario -hasta con algo de ofuscación, diríamos- que el mito sólo se funda en lo que "quisieran creer algunos chauvinistas y otros tantos periodistas sin rigor". Pero agregaríamos de nuestra parte a los predicadores de utopías americanistas y boliviarianas por la vía de la solidaridad victimista y de los sentimientos de culpas, reales o inventados. Por experiencia, tenemos confirmaciones de que hay quienes se irritan muy evidentemente, tanto con la repetición tan majadera de este anatema sobre el par de leones, como con la negación en el caso de los crédulos incondicionales del mito.
Como dato anecdótico y curioso, comentaremos que muy cerca de la ubicación de los Leones de Providencia, cerca de Nueva Los Leones con Costanera Andrés Bello, la Municipalidad de Providencia colocó copias de las estatuas, fundidas por la casa de Germán Miño en la Quinta Normal, para ornamentar el acceso al puente Los Leones, el año 2004. Empero, sus más graves críticos los consideran confeccionados con una calidad artística tan pobre y deficiente comparados con los espléndidos felinos de Avenida Providencia, que hasta dan ganas de sugerir a los mitómanos que se ofrezca "devolver" estas figuras, de seguir prosperando su leyenda negra, en lugar de las que aquí atendemos, para complacer así los apetitos y las fantasías de pseudo revisión histórica. Popularmente, han llegado a ser comparados con "mandriles" y ciertas criaturas imaginarias del cine fantástico.
Sin negar que el "secuestro" de objetos ornamentales o de valor académico y cultural existió durante la ocupación de la capital peruana (en realidad requisadas e inventariadas lejos de la imagen del saqueo colérico y furtivo que algunos predican), el caso de la traída "en masa" de leones de las plazas y de estos dos en particular es bastante dudoso. Empero, a pesar de lo que ya se sabe sobre los Leones de Providencia, parece que será difícil quitarles de encima la historieta sobre su condición de trofeos de guerra y otras gaitas. ¿Por qué? Bueno, para citar por última vez a Edwards Bello:
"Por lo que juzgarse puede, la mentira proporciona placer al que la emite; es un estímulo, y muchas veces nos sentimos tentados de colaborar con sus autores... A lo mejor hemos inventado la mitoterapia".

30 comentarios:

  1. Devuelvan lo q no es de ustedes, nada más le pedimos.
    Devuelvan Arica, Iquique, Antofagasta, Calama. No justifiquen un robo con que es valido por que ganaron la Guerra, son ladrones y punto.

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    1. Y este personaje, esta resentido despues de haber perdido la guerra.
      Como buen perdedor mejor no opine.

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    2. ajajja poco a poco luego de la ley . sobre recuperacion de territorios en el sur... todo a asu tiempo

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    3. 140 años repitiendo esas bravatas, y lo unico que mandan son ovoides de cocaina e inmigrantes ilegales (generalmente, juntos en un mismo paquete).

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  2. Amigo, parece que se equivocó de página... Seguramente ésta es la que anda buscando: http://home.disneylatino.com/

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  3. al menos peleamos la guerra y ud entregaron la patagonia sin pelea
    sin comentario ...
    le mueven el piso por 3 minutos y son un caosssssss

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  4. Obvio, si sus "superaliados" los dejaron botados, no se metieron en la guerra y hasta se aprovecharon de que estábamos en el frente Norte dándoles a Uds. para invadir y exigir el territorio del Sur con la amenaza de abrir dos frentes... Y sobre el terremoto: al menos aquí nadie corrió histérico creyendo que era el vecino el que nos bombardeaba, como sí le pasó a otros hace pocos años.

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  5. Felicito al autor de esta columna, contare en breve mi experiencia con algo similar o que ocurre con un trabajo de investigación que realizo en estos momentos para mi documental de la evolución y transculturización de clases sociales.
    Hay un mito de que la clásica "once" chilena viene de la cantidad de letras de la palabra "Aguardiente" cosa que aparte de parecer pintoresca me pareció ridícula, investigando mas a conciencia y viendo la situación de inmigrantes Vascos e Ingleses en Chile uno puede dar cuenta que en el norte chileno así como en Valparaiso existía el Elevenses que era la comida de las 11 de la mañana repetida a las 5 de la tarde u hora del High Tea, los Vascos residentes en Chile tienen la misma costumbre, solo que estos agregaron el pan.

    Saludos.

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  6. Qué buenas observaciones. Compartiré algunas también con Ud. sobre este tema: la confusión con el "aguardiente" parece provenir de que, en tiempos de restricciones (no sé específicamente cuál de todos), algunos hablaban de "las onche letras" para referirse al alcohol, en venta, compra o concertar encuentros de bebida, pero nada que ver con el te de la once. Otro hecho interesante es que a los chilenos, especialmente en Valparaíso, se nos llamó en alguna ocasión como "ingleses de América" precisamente porque teníamos hora del té (la once), pero la connotación de este apodo fue tomada torcidamente por una cuestión cultural y una comparación que en realidad suena casi caricaturesca, mito que ha sido fomentado en especial por el periodismo.

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  7. Estimado Criss, gracias por contestar mi tema del Elevenses, aportare algo mas a tus palabras:
    En total una cantidad similar a 1500 ingleses habitaron valparaiso, aportando tanto en comercio como en arquitectura, no es de extrañar, pero el conflicto estaba con Santiago, la cual distorsionaba en tratar de ser un símil a Francia, los primeros afrancesados cuando visitaban Valparaiso en reuniones sociales adoptaron la tradición del High Tea incorporándolo a su costumbre citadina.

    Me gustaria si pudieses invitarte a realizar mi documental si es que tubieses tiempo y disponibilidad, plata no hay, es independiente.

    dejo mi correo, tello.alvaro@gmail.com

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  8. Estimado Criss, gracias por contestar mi tema del Elevenses, aportare algo mas a tus palabras:
    En total una cantidad similar a 1500 ingleses habitaron valparaiso, aportando tanto en comercio como en arquitectura, no es de extrañar, pero el conflicto estaba con Santiago, la cual distorsionaba en tratar de ser un símil a Francia, los primeros afrancesados cuando visitaban Valparaiso en reuniones sociales adoptaron la tradición del High Tea incorporándolo a su costumbre citadina.

    Me gustaria si pudieses invitarte a realizar mi documental si es que tubieses tiempo y disponibilidad, plata no hay, es independiente.

    dejo mi correo, tello.alvaro@gmail.com

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  9. aca te dejo un documento certificando lo de los leones, tanto pedias ahi esta:

    http://soportesmp.com/forum/viewtopic.php?f=8&t=63

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  10. Ja... "Estimado Técnico en computadoras y laptops", ¿Te demoraste dos años en encontrar sólo esto, más encima un documento publicado por los propios chilenos? Te tengo tristes noticias al respecto: los leones a los que hace referencia la nómina (copiada de una investigación de un académico que tengo completa, por si no la conoces), eran las pequeñas estatuas de perros y felinos ornamentales tallados en mármol, de pequeño tamaño (cerca de 40 cms.) que están mencionados también en mi artículo, nada que ver con los leones de Providencia supuestamente traídos de Lima. Así que esperaré pacientemente dos años más para que descubras algo más. Saludos.

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  11. Felicitaciones a los que aportan a este blog, lo acabo de descubrir hoy y tiene una gran calidad y aporte a la historia urbana de nuestro Paìs.
    Saludos y nuevamente felicitaciones.

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  12. Respecto a las "onces" tengo otro dato. En realidad vendría de las salitreras del norte. Es la chilenización del "lunch" que consumian los gerentes e ingenieros ingleses en las oficinas salitreras.
    Este "lanche" paso a ser "la once"

    Jorge Vargas, Arica

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  13. Estimados la palabra ONCE viene de las salitreras en donde los trabajadores ocupaban esa palabra como clave para hacer alucion a tomar un trago de alcohol que en este caso era el "AGUARDIENTE" la cual cuenta con 11 letras y así pasar desapercibido en sus trabajos

    Espero ayudarlos

    Saludos

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  14. en mis vacaciones visite la mina el chiflon del diablo en lota.... ahi el guía ademas de relatar las penurias que pasaron los mineros del carbón nos relato la historia de la familia cousiño (dueños de la mina por esos años).. el tema es que dentro de su relato se toco el tema de los leones, que según el guía turistico efectivamente fueron tomados por los soldados chilenos en lima como trofeo de guerra y un par de ellos fueron regalados a Doña Isidora Goyenechea esposa de Luis Cousiño, por su colaboración al ejercito chileno en la victoria de la guerra del pacifico. cabe mencionar que fueron 3 pares de leones los que el ejercito tomo como trofeo de guerra. 2 estan en la entrada del parque de lota (regalados a doña Isidora) 2 están en la puerta de los leones en la base naval de talcahuano justamente donde esta anclado el huascar, y los otros 2 son los leones de Av. Providencia.... sera esa la verdad??.. Saludos...

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  15. Estimado: con el perdón de los buenos guías turísticos, la peor forma de aprender historia urbana es con ellos. Ya conté algo sobre la vez que casi me agarré a puñetes con un guía turístico de Santiago que aseguraba a los gringos que la decoración del Santa Lucía era "robada" del parque Exposición de Lima... Cuentos de pseudo-socialistas con melancolías bolivarianas, nada más.

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  16. Por cierto, le agrego que he escuchado la versión de los leones de la base Talcahuano, pero al no existir registros y por pertenecer a diseños estándares de origen europeo, sería difícil demostrar algo al respecto. Los leones limeños que sí aparecen documentados en registros de época eran de roca y mármol tallado, pero no tengo noticias de su presencia en nuestra época.

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  17. Hola Criss:

    Justo estaba buscando informacion sobre el tema y cai en tu blog. Me parece muy interesante el post sobre los leones de Providencia, considero como peruano que tienes un buen punto y que se ha descartado razonablemente el origen dudoso de los mismos. Sin embargo, veo que si reconoces diversas piezas robadas, cito a continuacion "pequeñas estatuas de perros y felinos ornamentales tallados en mármol, de pequeño tamaño". Segun diferentes fuentes escritas en el Paseo Colon existian 12 leones que adornaban esta avenida, de los cuales en la actualidad solo quedan dos, en la fachada del Palacio de Justicia de Lima. Sobre los otros diez, "al parecer" fueron sustraidos durante la ocupacion de Lima. He visto una fotografia de 1874 de un par de estos felinos y otra donde aparece uno de ellos en Plaza San Felipe, Valparaiso. Que sabes al respecto? Puedes averiguar mas sobre el tema con datos chilenos? Lei sobre esto en un diario vuestro: http://valledelaconcagua.com/2012/12/14/existieron-leones-en-la-plaza-de-armas-de-san-felipe-parte-12/

    Sobre los de la base de Talcahuano, al parecer tambien podrian ser fruto del saqueo de Lima aunque no cuento existe certeza sobre ello.

    Saludos cordiales
    Eduardo

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  18. Estimado Eduardo: sucede que nunca he negado algo relativo a la confiscación de piezas de valor, como Ud. lo nota, algo que por cierto es muy distinto a un "saqueo" que se ha predicado, porque sun "saqueo" jamás se hace con catálogo, ni inventario, ni menos la expectativa de sofocar una resistencia tras la ocupación de Lima. Esto, a pesar de ser una práctica bastante corriente en esos años, además, como se lo hicieron mututamente Perú y Bolivia en sus dos conflictos anteriores, como Ud. recordará, especialmente en casos como del ataque a Cobija. El gran problema es que la posición oficial sostenida por algunos autores peruanos señala a como "robadas" casi invariablemente a piezas francesas traídas masivamente a América del Sur en los años 1860-1870, y que eran vendidas a granel en cada país por catálogo, siendo las mismas en todos los casos, especialmente en el de la casa de metalurgia artística Val d'Osne (http://urbatorium.blogspot.com/2009/09/founderies-dart-du-val-dosne-santiago.html). Es el caso del diseño de los leones del artículo, por ejemplo. He oído personalmente en Perú a autores locales e investigadores asegurando que los leones del Callao y el paseo Colón eran franceses, pero no tengo antecedentes de que hayan correspondido a los de mármol y roca tallada que comenté, y que son los que aparecen catalogados y embarcados por los chilenos. Para mí, la clave está en otro lado: existe documentación demostrando que mucho del material confiscado en Lima durante la ocupación, fue devuelto al Perú en los gobiernos de Santa María y Balmaceda, por lo que la otra parte de esa investigación, despecto de cuál fue el destino de los objetos retornados al país, debería realizarse allá. Permitiría saber qué se devolvió a Perú y qué quedó en Chile, en caso de que se haya traído algo más de lo que ya se ha señalado en investigaciones independienes. Muchos saludos.

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  19. Estimado Criss:

    Gracias por la respuesta. Queda aclarado entonces el uso de la palabra "saqueo" vs "confiscacion". Pero mi duda persiste, sobre la informacion vertida en el diario Valle del Aconcagua y la correspondencia entre los felinos de marmol de Plaza San Felipe, Valpo y los que estuvieron localizados en el Paseo Colon. Sabe Ud. algo mas sobre estos leones?

    Donde puedo ubicar las referencias respecto al catalogo de bienes culturales sustraidos durante la ocupacion de Lima?

    Saludos cordiales,

    Eduardo

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  20. No, la verdad es que no se más de lo que aparece en ese artículo que, dicho sea de paso, plagió fotografías de mi propio sitio y las tiene publicadas con sello propio, cosa bastante indignante. Hubo muchos leones y perros que se hicieron en Chile copiados de los modelos franceses traídos al país y que coinciden con el diseño, pero para serle franco, dudo que por el valor que tenían los originales de Lima hayan ido a parar a la Plaza de San Felipe. Hay datos en el Archivo Nacional, pero en este momento no tengo a mano el catálogo ni la ubicación (me encuentro de viaje). Quizás aparece algo también en las memorias del Ministerio de RR.EE. del Perú.

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  21. Estimado Criss:

    Antes que nada mi solidaridad contigo sobre el plagio de imagenes del que has sido sujeto. Tambien tengo un sitio web y tambien he sufrido plagios similares, si no con imagenes con textos enteros, y es algo desagradable sobremanera.

    Revise esta tarde la Segunda Memoria de P. Lynch de 1883 donde se menciona de manera general los obsjetos culturales "saqueados" (utilizo esta palabra puesto que Godoy hace lo propio en su investigacion, vease lineas abajo) y las fechas y navios de embarque.

    Encontre en internet la investigacion de Godoy (Doctor en Historia, chileno) publicada en 2011. En este trabajo se estipula que hubo una remesa con libros devueltos a Lima, tras haber sido saqueados, a la cual siguio una segunda remesa... en 2007. Tambien que la opinion publica chilena se opuso fuertemente al saqueo de bienes culturales, encarnado en obras de arte como "Los funerales de Atahualpa" (devuelto), estatuas de marmol (tres leones estuvieron colocados en la misma Plaza de Armas de Stgo., posteriormente retirados y en la actualidad con paradero desconocido), de bronce como la Victoria de Talca (actualmente in situ), etc. Parafraseo algunas lineas de su ensayo:

    "Finalmente, cabe preguntarse frente a tal nivel de evidencia, cuál ha sido la intención oculta tras la negación del saqueo y la toma metódica de un botín de guerra en base a bienes culturales... puesto que no fueron los soldados, el bajo pueblo, quienes tomaron las decisiones en torno al saqueo, sino los representantes de la élite dirigente...

    En síntesis, el problema no radica en hechos inamovibles que son parte del pasado, aquí lo que pesa es la discusión del saqueo y la guerra que debe ser abordada con mayor profundidad, despojándose tanto de la acusación infundada y gratuita, como del chauvinismo envanecido."

    Saludos cordiales.
    Eduardo

    PD: Es correcto, en ningun momento se hace mencion a leones de bronce, por lo que en principio asumo que lo de los leones de la Base de Talcahuano es otra "fabula urbana" similar a la de los leones de Providencia.

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  22. Adjunto link a referencia previa:
    http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0717-71942011000200002&script=sci_arttext

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  23. Amigo, le tengo mucho respeto al autor de marras, pero -sin afán de polemizar- se nota desde el Polo Norte cuál es la inspiración política del tenor de muchos de sus escritos. Personalmente creo que si sólo eso encontró después de años de investigación (y casi todo sin revestir mucha novedad, después de todo) sólo esos ejemplos y casos, sólo confirma que la categorización de un "saqueo" colérico y frenético de los chilenos en Lima jamás existió como tal. Le repito: no existen los "saqueos" con inventario. Muchos saludos.

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  24. Felicitaciones al autor de este artículo. La fotografía es evidente y echa por tierra todas las mentiras inventadas por los peruanos respecto de esas estatuas. Estas mentiras o mitos inventados por los peruanos, son motivados por la envidia y rencor por su derrota sufrida en la guerra del paícifico.
    Es importante señalar, que en la página web de la Corporación de Defensa de la Soberaría, ya se había publicado un estudio que igualmente señala que estos leones fueron donados por la familia Lyon.

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  25. Confiscación? Saqueo es la palabra correcta.

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    Respuestas
    1. Exactamente, CONFISCACIÓN. Demuéstrame que existen los "saqueos con inventario" y yo te mostraré evidencia de cómo son los saqueos coléricos verdaderos, como los que cierto país adicto a las alianzas hizo contra familias chilenas que vivían en él al comenzar una famosa guerra del siglo XIX.

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  26. yo creo que estos dos leones faltantes son los de lota ya que isidora goyenechea era la suegra de ricardo lyon, la mujer mas rica de esos años en esta país ella viajaba a Europa , estados unidos y el peru con regularidad ella los trajo en 1883 de donde no se sabe

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Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

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