viernes, 20 de febrero de 2009

LAS ARAÑAS DEL BIEN Y DEL MAL

Una de estas arañas cuida su vida y la otra puede garantizar su muerte...
Por nuestra sensación de seguridad, por el dictado de nuestro instinto que busca dejar atrás los peligros de la naturaleza agreste que creemos haber superado hace milenios, tendemos a suponer que nuestra ciudad creció como un incendio sobre los pastos secos, arrasando todo el paisaje y colocando en su lugar los rescoldos sobre los cuales hemos sentado nuestra urbanidad, dominada ya por otras leyes y elementos distintos del resto de la Creación. Fingimos pavor al ver los costos que pagó el mundo por ello, pero, en el fondo, celebramos el aparente hermetismo impermeable de nuestra cárcel.
Sin embargo, Pierre Teilhard de Chardin nos enseñó hace suficiente tiempo que el hombre no puede escapar a los principios de la noosfera, de la que forma parte, con un pie en el escenario más salvaje y otro en el más sintético.

Al derramar las urbes sobre desiertos, selvas, bosques, llanuras o valles, sólo pudimos empujar una fracción de ella. La otra, quedó cautiva, domesticada, apresada por el adobe, la empalizada, el concreto o la teja. Así como jamás pudimos deshacernos de los ratones y las ratas que ya tenían el control de estos terrenos antes que conocieran el cal y canto, o de las palomas que cortaban el cielo de Santiago cuando aún era azul y ligero, tuvimos que asumir la reclusión citadina no sólo de nosotros, sino de la innumerable cantidad de alimañas que quedaron dentro del encierro; de sus reglas de vida, alimentación y defensa, obligadas a la adaptación desde el matorral al granero; desde el río al estanque de agua; desde la sombra de la piedra hasta la bacinica bajo la cama; del cubil, al garaje; del lago al toilette.
En este acto de piratería desgarrada sobre el paisaje, los ladrillos encerraron dos artrópodos, hoy habitantes de nuestros hogares y que, por siglos, han perpetuado una curiosa lucha arácnida entre el Bien y el Mal, entre la Vida y la Muerte, tan esencial que ni el maestro Stan Lee pudo imaginarla para los íntimos debates esquizoides de sus historietas de Spiderman.
Dos arañas: una símbolo de terrores, y otra la tranquilidad. Una es la enfermedad, la otra es la salud. Una es el peligro, y la otra la seguridad. La odiada araña de rincón nos hace recordar que la naturaleza es sutil pero implacable en sus métodos de venganza, contra quienes la mancillaron. La araña tigre, en cambio, alienta la esperanza de que al menos una parte de esa misma naturaleza, siga de nuestro lado.
Loxosceles laeta ya adulta (fuente imagen: Rodrienchile.wordpress.com)
Loxosceles laeta, hembra y macho (fuente: Chilebosque.cl)
LOXOSCELES LAETA
Este el nombre científico de la malvada araña del rincón, el más peligroso de los arácnidos que vive cautivo en ambientes domésticos. Un Venom o un Carnivor, arañas villanas de los citados cómics de la Marvell. Desgraciadamente, Chile no estuvo lejos de ser la excepción para su amplio hábitat, nativo de acá en Sudamérica, adaptándose con una facilidad asombrosa a los ambientes urbanos de todo el mundo.
Su nombre deriva de los rincones en que suele instalarse, atrincherándose detrás de una característica telaraña de forma poco definida y con aspecto como de manto, que cae desde el borde de los muros, desde el vértice. Si se quedara siempre allí, en su guarida, el problema sería menos; pero la araña tiene la tendencia a salir a cazar de noche y movilizarse por la casa, sobre todo en los meses de calor. Prefiere los lugares oscuros, que ven poco la aspiradora o la escoba. Es ahí donde ocurren las desgracias, cuando alguien la pisa o la toca por accidente, como veremos.
En Europa fue conocida de manera individualizada, más o menos desde mediados del siglo XIX. Había llegado desde América en los barcos coloniales. También pisó territorio de Estados Unidos, Australia (¡cómo si le faltaran animales venenosos!) y, más recientemente, a Finlandia, hasta donde podría haber llegado dentro de containers. Como sucede también con muchos de los carteristas y ladrones "lanzas" que operan desde los setentas en Europa, es muy probable que estas sabandijas infectando a la sociedad del Viejo Mundo provengan de Chile, pues el nuestro parece ser el país donde las arañas de rincón son más comunes y abundantes en Sudamérica, asombrosamente bien acomodadas al ámbito domestico de nuestra Zona Central.
Exportada a otros países, se le llamó también "araña reclusa" y "araña violín", por la forma y colores de su cuerpo que, con las patas extendidas, puede llegar a medir unos cuatro o cinco centímetros de longitud, en el caso de la hembra. El macho suele ser más pequeño y esbelto. Dependiendo del ambiente en que viva, pueden adoptar tonalidades más oscuras, más claras o más rojizas, que a veces hacen peligrosamente difícil su reconocimiento. Si bien la velocidad con que corren es un factor delator, los expertos recomiendan ponerle el zapato encima ante cualquier duda.
Su veneno es altamente tóxico: un caldo de enzimas proteolíticas que disuelven las proteínas de la carne y producen una horrible inflamación de color amoratado, fucsia o rojizo en torno a la zona de la mordedura. Si el paciente sobrevive, luego de tres días de peligro de muerte (especialmente para los niños, los más frecuentemente victimizados) la herida puede experimentar una necrosis en todo su entorno, abriendo horribles heridas que, a veces, demoran meses o hasta años en cicatrizar completamente. Esto sucede en el 10% de los casos de picadura. El dolor que produce todo este cuadro ha sido descrito, además, como insoportable por quienes lo han padecido. Para peor, nunca se ha podido dar con un antídoto contra tan infame veneno.
Hemos tratado de malvada a esta araña, aquí. Hemos recomendado también su muerte. Pero, ¿acaso la araña de rincón no sólo cumple con el rol que le asignó la propia naturaleza? ¿No fuimos nosotros los que decidimos competir con ella, echándola a nuestra larga lista de enemigos con el conejo, el murciélago o la laucha?

En la guerra eterna de opuestos, sin embargo, el Bien y el Mal se entrecruzan: cada uno tiene algo del otro. Por eso, esta araña tiene, necesariamente, su propia Némesis.
Scytodes Glóbula, enemiga "natural" de la araña venenosa... Nuestra heroína.
SCYTODES GLOBULA
Es el nombre científico de la benefactora araña tigre, la opuesta a la araña de rincón. Nuestra guardiana y protectora, también por obra y gracia de la naturaleza combinada con la magia de la adaptación. Fue individualizada por H. Nicolet en 1849. Nuestra heroína, aludiendo otra vez al cómic.
Esta maravilla natural es oriunda de las zonas rurales de Chile. Noble araña que casi debería estar en nuestro Escudo, pues es la única depredadora de la araña de rincón, aunque no se ha podido establecer si este comportamiento proviene del mundo natural o si sólo es parte de su bendita adaptación a las casas. Pese a ello, muchas fuentes insisten en decir que la relación presa-depredador de estas arañas es "natural".
Puede llegar a medir unos 7 centímetros y se caracteriza fundamentalmente por la longitud de sus largas patas, anilladas con diseños a rayas que le dan el nombre de tigre. Salvo las hembras cuando van a desovar, es una araña sumamente delgada y esbelta, dotada de cierta elegancia amedrentadora. Irónicamente, llega a lucir más siniestra que la propia araña de rincón, tragedia que le ha hecho presa de la ignorancia de quienes la matan confundiéndola con su enemiga o creyéndola también venenosa, a pesar de que es inofensiva para el ser humano y, de hecho, ni siquiera posee colmillos propiamente tales, sino tubos inyectores con los que inocula veneno a sus presas. La mejor forma de evitar confundirlas es, además distinguiendo el diseño a rayas amarillas y oscuras, y observando que se trata de una araña notoriamente más lenta en su caminar que la araña de rincón.
Pese a esta desventaja por su lentitud, la araña tigre tiene un extraordinario talento: espera sigilosamente en algún lugar, generalmente algún borde o una juntura de muros, y cuando alguna presa se aproxima, comienza a hilar sobre ella su pegajosa y resistente fibra de telaraña que arroja con cuidado encima, valiéndose de sus patas largas y finas diseñadas, precisamente, para no ser advertidas. Cuando la presa descubre que está siendo inmovilizada, suele ser muy tarde: la araña avanza tranquilamente, inyecta su veneno y la digiere.
Como si las bondades de este arácnido no fueran pocas al eliminar de nuestras casas al mayor peligro animal que en ellas puede existir, la araña tigre también captura zancudos y moscas, reduciendo la cantidad de insectos de este tipo en los hogares. Sin embargo, su presencia doméstica no es del todo una buena noticia: si se la encuentra, casi con toda seguridad, la casa también estará habitada por arañas de rincón, pues éstas son su principal presa en el cautiverio citadino.
Devastadora herida provocada por la picadura (fuente: uantof.cl)
Necrosamiento por Loxoscelismo, tras picadura (fuente: bichosmalos.com)
CUANDO TRIUNFA EL MAL
Ramón A. Laval en su trabajo titulado "Oraciones, ensalmos y conjuros" (1910), rescata este antiguo y desesperado rezo que se hacía para evitar los ataques de las arañas:
Un día estando en la iglesia,
oyendo misa y sermón,
pasó contra mí una araña
tamaña como un ratón.
San Jorge bendito,
San Jorge bendito,
dile a ese mocito
que tome la caña,
que mate la araña
que a mí me picó,
que a mí me picó.
Se estima que hoy, el 98% de los hogares chilenos aloja a la venenosa araña de rincón, ya sea en armarios, libreros, bodegas, despensas, detrás de los muebles, detrás de los cuadros, e incluso bajo la cama. El que en áreas rurales esta cantidad se reduzca a sólo 30%, habla de sus hábitos fundamentalmente convertidos al espacio urbano. Este porcentaje es definitivo, además, para el corolario: es mejor aprender a vivir con ellas que intentar deshacerse de ellas de forma definitiva, tanto así que, por cada araña viva que se logre capturar o dar muerte en una casa, la proporción estimada es de 10 arañas más sueltas aún por el mismo domicilio.
Como hemos dicho, sus comportamientos tienden a ser nocturnos. La araña se pasea por las camas, se refugia dentro de la ropa o transita por los cojines del durmiente. Aunque es cobarde y prioriza el escape, al sentirse atacada es cuando pica, de modo que una mordida suya es, en lo fundamental, un infortunio, una mala casualidad: una mujer se levanta al baño, por ejemplo, y al tratar de prender la luz aprieta una araña justo cuando esta está pasando sobre el interruptor. La picadura le cuesta semanas en coma y un roce con la muerte. Otros, en cambio, son mordidos al tratar de colocarse pantalones, blusas o poleras dentro de las cuales encontró un buen refugio el animal. En 1986, la madre de un compañero de mi curso falleció trágicamente por esta misma circunstancia, la más común entre los ataques de arañas de rincón. Fue uno de los diez casos anuales de muerte por esta araña, que se registran en Chile.
En el caso de que ni la prevención ni el apetito de la araña tigre haya bastado para evitar una temida mordedura de araña de rincón, las recomendaciones fundamentales son las siguientes:
  • Intentar inmovilizar al afectado, evitando que haga movimientos o agitaciones innecesarias que aceleren el desplazamiento del veneno por la vía sanguínea.
  • Colocar hielo sobre la ardiente herida, también para evitar que se disperse por el cuerpo.
  • Se recomienda lavar la herida, aunque el dolor que esta acción produce en el paciente, con frecuencia no puede ser resistido.
  • Correr (sí, CORRER) hasta un centro de urgencia. Pese a no existir antídoto, sí se dispone en Santiago de un suero antiloxoceles cuya relativa eficacia es mayor si es inoculado al paciente hasta seis horas después de la mordida. Está disponible en el Hospital Sótero del Río y en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile.
  • Se recomienda también intentar dar captura a la araña, en lo posible, y llevarla hasta el centro médico al que se asista con el afectado, obviamente tomando todas las precauciones que correspondan para cazarla y sin destruirla demasiado, pues a veces se hace necesario verificar que corresponda a la Loxosceles laeta.
  • En caso de cualquier duda o urgencia, el organismo correspondiente a consultar es el CENTRO DE INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA (CITUC), ubicado en calle Marcoleta 367, de Santiago Centro, entre Carmen y el empalme con Diagonal Paraguay con Lira. Su sitio web es cituc.cl. Y por favor, tatuarse en la guata o el brazo (a lo filme "Memento") este número que puede salvar su vida o la de sus hijos: 635 3800. Corresponde al teléfono de informaciones del CITUC. Hay varias casas de prestigiosos tatuadores por ahí cerca, en el barrio.
Viví por algunos años al frente de las oficinas del CITUC en Marcoleta. Mi residencia más tranquila en Santiago, pese a las varias veces en que se activaba sola la ruidosa alarma de seguridad de este centro, durante las noches, despertando a todo el vecindario. Ante cualquier urgencia, así, me hubiese bastado con cruzar la calle. Pero como no todos gozan de esa suerte, conviene tener en cuenta que el tratamiento del paciente afectado incluye dosis de antihistamínicos, analgésicos y antibióticos. El control se realiza sobre todas las áreas que pueden verse vulneradas por el poderoso tóxico: corazón, riñones, sistema endocrino, etc. También se trata directamente la herida con aseo quirúrgico, aunque se evita la escisión o remoción de tejidos, pues esto puede ser perjudicial y sólo se emplea en inflamaciones graves del área afectada. En los peores casos, deben esperarse compromisos sistémicos, arritmias, septicemias y estado de coma. Los dolores torturantes son una sensación que puede perdurar como infeliz recuerdo por largo tiempo, sobre el miembro que fuera afectado. En Estados Unidos se ha implementado un procedimiento de sesiones de cuasi electrocución sobre este miembro comprometido, para alterar la sensibilidad de los nervios y disminuir los tormentos que a algunos les quedan como secuela de esta clase de mordeduras, también a costos de más dolores y sufrimientos.
En fin. Salta a la vista que uno de los eventos más malignos a los que nos exponemos dentro de nuestras propias casas, emborrachados por la falsa sensación de la seguridad de la civilización, es la araña de rincón.
Mi arañita tigre regalona, devorando una de rincón. Les deseo similares mascotas.
CUANDO TRIUNFA EL BIEN
Pero la precaución, combinada con la presencia de las arañas tigres, pueden ser la única garantía salir bien parados en esta lucha secular del Bien y del Mal entre las arañas de los indescriptibles poderes mutágenos que las harían héroes o villanas en la historieta gráfica.
Buenas acciones preventivas para evitar mordeduras, recomendadas por los expertos, son mantener aseados todos los rincones de las casas, revisar detrás de muebles y cuadros y, en caso de constatar o sospechar la presencia de las arañas de rincón, conviene separar la cama del borde de los muros, así como sacudir con fuerza las ropas antes de colocárselas. Recordar, además, que la mayor actividad de estas arañas se registra entre primavera y verano. Es fundamental evitar confundir, por lo tanto, a la araña de rincón con la noble tigre: matar por error a estas últimas multiplica por diez los riesgos de tener a las primeras en casa.
Hace poco, tuvimos por acá en la capital y de visita a una simpática jovencita finlandesa, desde ese país donde recién comienzan a acostumbrarse a la idea de albergar arañas peligrosas metidas dentro de sus casas y recintos, favorecidas por la calefacción acondicionada que es norma doméstica en esos países boreales. Nos confesó haber tenido pesadillas horribles después de haberle mostrado una de nuestras arañas venenosas cerca de su pieza, para que aprendiera a distinguirlas. Cuando se enteró de que acá teníamos también lo más cercano al "antídoto", es decir, las varias arañas tigres que monitoreamos en esta casa como mascotas, y recordándonos que la araña de rincón ya llegó por sus tierras, nos sugirió enviarlas de exportación para allá, para la venta.
No deja de ser mala idea la de esta rubia: un biólogo de Valparaíso llamado David Hernández, ha implementado un servicio de exterminio de arañas de rincón precisamente valiéndose de arañas tigres, que cría y distribuye por las casas de sus clientes (Diario "La Tercera" del 28 de julio de 2003). Según su base de procedimiento, con 200 de estas arañas por casa basta para barrer todas las de rincón que existan en ella.
En tanto, lo único que tenemos a mano desde la madre naturaleza para contrarrestar los perjuicios de estas cifras, es la presencia de esta araña tigre. A decir verdad, la población debiese ser educada con respecto a la importancia de este arácnido en nuestras residencias, de la misma manera que criamos perros para espantar ladrones o gatos para controlar a las ratas.
Oficinas del Centro de Información Toxicológica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, ubicada en calle Marcoleta 367. Su sitio web es cituc.cl.

12 comentarios:

  1. excelente el blog, sobretodo el tema de las arañas del bien y el mal.
    felicitaciones..

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  2. donde me puedo conseguir una araña tigre??? ^.^jejejejeje

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  3. esta muy bien,te encargo si hay nuevas investigaciones.

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  4. A la Araña de Rincon hay que apretarle el poto de a poquito ,para que suelte el veneno de forma lenta o pegarle derechamente un zapatazo si miramientos .aunque lo mejor es no molestarlas.

    aquaman.

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  5. esto esta muy bueno pa explicar la evolución de estas especies.....

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  6. Durante años colleccioné arañas de rincón. Cuando veía una la cercaba con un frasco de vidrio y con ayuda de una hoja de papel las empujaba dentro sin dañarlas. A veces las alimentaba con una mosquita atontada, pero lo sorprendente era que sobrevivían durante meses sin alimento. Incluso dentro del frasco tambien nacían pequeñas arañitas. Lo mas emocionante fue cuando atrapé una araña tigre en el mismo frasco en que tenía una de rincón, muy brava. La tigre en cosa de segundos neutralizó a lo spiderman a la otra y se dió un banquetazo!

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  7. Felicitaciones al redactor de este artículo, interesante, educativo,informativo y por sobre todo, poder reaccionar adecuadamente para evitar , prevenir, lo peor....una muerte local de piel...o la muerte total.
    Gracias,y por favor seguir extendiendo este artículo , bien redactado y entretenido de buen estilo, Ruth

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  8. Al fín alguien escribe sobre algo que le vengo diciendo tanto a tanta gente que ya deben pensar que estoy loca . Odio cuando las mujeres , en particular ellas , me dicen : " Ay no , para mí todas las arañas son iguales , yo las mato a todas , les tengo terror!! " . Toma tan poco tiempo comprender y aprender de la naturaleza . En mi casa se han erradicado los insecticidas , la clave para mantener alejadas a las arañas del rincón es la limpieza y las arañas tigres , nada más . Gracias por lo escrito . Saludos .

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  9. La única araña buena... es la araña muerta.

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  10. muy buen post , una consulta la araña tigre aun siendo inocua para el ser humano puede morder ? y que hacer en caso de una mordedura de araña tigre ?

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    Respuestas
    1. Tengo entendido que la araña tigre no tiene colmillos.

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  11. Hola. Se pasó tu Blog, me reí mucho pero muy muy cierto.

    Que prosperen los reportajes que educan y entretienen.

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