jueves, 29 de enero de 2009

LA CASONA MUJICA: SÓLO SU DESTRUCCIÓN PUDO SER MÁS SINIESTRA QUE SU FAMA

Foto señalada como la de la casona en sus primeros años (Fuente imagen: Copesa).
Coordenadas: 33°27'17.84"S 70°37'38.48"W
Conservo algunas fotografías en blanco y negro que tomé para un ramo universitario, por allá por 1993, de la hermosa mansión que sobrevivía en Avenida Grecia, al final de Bustamante, visible desde Vicuña Mackenna y Manuel Antonio Matta. Las he redescubierto hace poco, tras creerlas perdidas para siempre, y, a estas alturas tendrán un valor especial, dada la desaparición del inmueble en ellas retratado y la escasez de imágenes de la misma casa en la internet.
La casona era una de las pocas reminiscencias del viejo aspecto que tenía la comuna de Ñuñoa, cuando era una casi toda una hacienda semi rural que recién comenzaba a urbanizarse, y su deslinde era señalado, precisamente, por esta enorme y bella construcción. Conocida también como la Mansión de Avenida Grecia, hoy es parte del legendario urbano de Santiago. Su origen, sus rumores y, sobre todo, su extraña destrucción, cobrarán muchos años, décadas y siglos a la historia capitalina, antes de que las candelas de misterio y enigma que la rodean se extingan. Y quizás ello nunca pase, como todos los relatos que encuentran arraigo en el mito, desde donde es imposible bajarlos.
Era una gran construcción cupular de estilo europeísta y bizantino, enclavada justamente en el vértice donde confluían las avenidas Grecia, Matta Oriente y San Eugenio. La cúpula estaba hecha de tejas escamadas. Más de treinta habitaciones se distribuían en sus cuatro pisos, contando el observatorio-campanario, además de siete baños, dos cocinas y un sótano asociado al primer piso. Se extendía hacia el lado de Grecia un enorme jardín que, posteriormente, fue segregado y convertido en el tramo de la avenida que pasó casi a las puertas.
Buena parte de la información que aquí exponemos, aparece publicada en un interesante reportaje del diario "La Tercera" del 7 de agosto de 2008, titulado "Revelan la historia de la misteriosa casa que se incendió en Ñuñoa" y basado en una entrevista realizada a don Octavio Mujica Délano, agricultor de Santa Cruz que vivió en la casona y que fuera nieto de quien ordenó construirla.
Esta es una de las imágenes fotográficas que tomé en 1993. Nótese el escamado de las tejas de su cúpula tipo bizantina.
Vista general de la casona en el entorno urbanístico del barrio, en 1993, cuando tomé esta imagen. A este grupo de imágenes tomadas por mí pertenece también el acceso de escalas de piedra, que reproduzco un poco más abajo.
HISTORIA DE LA MANSIÓN
La casa habría sido levantada en etapas entre la última década del siglo XIX hasta principios del siglo XX, por orden del empresario terrateniente de la actual Región del Libertador Bernardo O'Higgins, don Críspulo Mujica, quien había amasado fortuna tras heredar un terreno en la localidad de Millahue y comprar a puertas cerradas la hacienda de Lolol, en 1893, de unas siete mil hectáreas, por las que pagó cerca de $ 200.000. Luego, compró otro extenso fundo en el lago Vichuquén.
El terreno para la casa en Santiago fue escogido, hacia entonces, tanto porque Mujica tenía otras casas en arriendo por el sector, como también por su proximidad con la Estación San Eugenio, por la cual el empresario podía abastecerse o enviar las mercaderías a través del ferrocarril, para lo cual contaba con amplias bodegas de su propiedad cercanas a la casa. Los materiales de la casa también fueron cuidadosamente escogidos, como el parquet francés que había desde el segundo piso, y varios de los muebles interiores.
Sin embargo, su dueño nunca llegó a habitarla establemente: falleció en 1912, a los 64 años, y dicen que sin verla totalmente terminada. Sólo dos años después de morir, la mansión quedó totalmente concluida gracias a su hijo mayor, don Octavio Mujica Valenzuela, quien terminó el proyecto y los detalles de obra, cambiándose toda la familia definitivamente a ese mismo año: él, sus hermanos Oscar y Osvaldo, y su madre doña Virginia Valenzuela viuda de Mujica, además de algunos familiares de esta última. Vivieron con buen pasar económico, pues la herencia dejada por don Críspulo incluía 40 mil bueyes. Los hermanos Octavio y Oscar formaron familia propia, pero por alguna triste casualidad, ambos enviudaron, regresando a vivir con sus hijos a la espaciosa casona.
Según se ha dicho, los empleados vivían en el primer piso. Doña Virginia y don Octavio, con sus hijos este último, vivían en el segundo piso, donde se encontraban también el living y el comedor. En un departamento trasero, situado en este mismo nivel, residía don Osvaldo. Y, finalmente, en el tercer piso alojaban don Oscar y sus hijos. Desde allí se accedía al mirador del último nivel de altura en la casa.
En 1936, falleció doña Virginia Valenzuela. Como don Osvaldo estaba interesado en quedarse con la mansión, ofreció comprar a sus hermanos sus respectivas partes de la sucesión y así se trasladó a vivir a ella con su familia y su definitiva esposa, doña Elvira Urzúa, además de dos tías. Doña Elvira fue la última en residir en la casa, junto a una sirvienta, un chofer y la esposa de este último. Falleció en 1997.
Como ninguno de sus hijos se quedó a vivir en la casa, el destino de ésta pasó a manos de la corredora Charles & Aubry. Fue arrendada sólo en parte: las zonas principales del recinto permanecieron abandonadas, y muchos indigentes utilizaban zonas del patio como refugio. Fue inevitable, entonces, que la leyenda negra de la casona comenzara a expandirse por la ciudad, dándole gran popularidad y fama.
Don Críspulo Mujica y su esposa Virginia Valenzuela.
LA LEYENDA SINIESTRA
Paralelamente a la historia cierta, transcurrió en torno a la mansión una leyenda oscura y horripilante, que ha trascendido a su realidad, especialmente en los años en que el abandono y la falta de mantenimiento exterior le dieron un aspecto sombrío y tenebroso, retratado en las fotografías.
La casa comenzó a ser protagonista de extrañas historias sobre supuestos fenómenos paranormales, que iban desde apariciones de fantasmas hasta incendios espontáneos. Se decía que una niña había muerto quemada en su interior y que seguía posicionada allí, después de fallecida; o que una mujer despechada habría lanzado una maldición de magia hechicera sobre la casona y sus moradores, tras descubrir allí que su marido tenía aventuras amorosas con una de las sirvientas. Otras historias agregan que la mujer envenenó a la empleada al hijo que había nacido de esta infidelidad; o que intentó quemar la casa con todos dentro.
La mayoría de estos cuentos eran sólo patrañas, sin duda, pero no fueron pocos los que creyeron haber visto figuras espectrales asomándose por sus ventanas o testimoniando raras extravagancias situacionales allí. Otros aseguraban la presencia de fenómenos de movimientos inexplicables de objetos, encendidos y apagados de luces o gritos desgarrados proviniendo de sus habitaciones interiores. Los vecinos tenían historias interminables al respecto. En fin: el currículo de la casa aceptaba de todo, a esas alturas.
La ignorancia mezclada con la gran imaginación que permite el temor popular, hizo cundir entre la gente el rumor más difundido: de que la casa, supuestamente, había sido habitada por un Capitán Mujica, de la Marina Española, que habría sido maldecido por una bruja, producto de líos amorosos como los descritos. Esta versión es la que, para efectos dramáticos, ha acogido el proyecto fílmico nacional "Fobias", actualmente en rodaje. También se especuló que habría sido un albergue de locos, o el escenario de un sangriento parricidio, pero nada de esto es real. Otros aseguraban que los fantasmas de la "casa embrujada" se manifestaban para impedir que alguien la comprara. Poco antes de que fuera destruida, además, un equipo del programa televisivo "Morandé con Compañía" liderado por el controvertido conductor Juan Andrés Salfate, realizó grabaciones nocturnas y recorridos por la famosa casona. No quedó un registro paranormal explícito en cámara, pero algunos de los participantes reportaron fenómenos poltergeist muy visibles, según ellos, como el cierre abrupto de puertas a sus espaldas, produciendo incluso un ataque de histeria en una de las integrantes.
Posiblemente, sin embargo, la proliferación de estas historias negras era sólo producto de la envidia que habría generado en el barrio la familia Mujica, según ciertas opiniones, al poseer una casa con tanta elegancia y belleza aristocrática. Es la convicción que han sostenido los descendientes de sus dueños, aunque haciendo escasa mella en la imaginación popular, ávida de creer estas historias de mansiones con espectros y aparecidos, para las que la Casona Mujica constituía la escenografía perfecta.
LA DESTRUCCIÓN DE LA CASONA
Hacia inicios del presente siglo, la casona fue puesta en venta, con un valor de $ 142.000.000. Pero pasaron los meses y nadie la compró, lo que acrecentó la mala fama de la mansión que, supuestamente, amedrentaba a quienes la pretendieran.
Como se filtró a la luz pública la información de que podía ser demolida, los amantes del patrimonio urbano de Santiago pusieron el grito en el cielo e intentaron organizarse para impedir su destrucción, enviando cartas a los diarios e instando al Consejo de Monumentos Nacionales a involucrarse en el asunto. Aparentemente el organismo, que en un principio se había desentendido de las responsabilidades sobre la preservación del edificio, comenzó a interesarse en el asunto conforme cundió el descontento por el proyecto de demolición.
Sin embargo, la mansión fue puesta a remate por la firma Macal y un empresario representante de una sociedad médica (Somédica), la adquirió por esta vía el 27 de julio de 2005, por la suma de $ 300.000.000, en medio de la gritadera contra su virtual destrucción.
Se estaba en esta acalorada discusión sobre su destino cuando, la noche del 2 de agosto siguiente (sólo una semana después de la compra), la casona ardió casi completamente en un misterioso incendio. Aunque se había contratado vigilancia para el lugar, el nochero declaró haber descubierto el fuego cuando ya estaba demasiado avanzado, y sólo pudo escapar para salvar su vida y dar aviso a bomberos. Como no podía ser en un momento más oportuno para quienes proyectaban su destrucción, las sospechas (fundadas o no) recayeron inmediatamente sobre los compradores y los herederos. Los primeros, supuestamente, habrían estado interesados en consumar la demolición del edificio; los segundos, según se especuló, en cobrar seguros comprometidos que habían contratado hacía poco tiempo, o al menos esa versión circuló en los medios.
Se inició al instante la investigación sobre el suceso, para algunos en forma justificada y para otros de forma calumniosa y sensacionalista. Debieron declarar el representante de la sociedad que adquirió el inmueble, Jorge Bazán, y el de la sucesión familiar, Patricio García Mujica, además de los encargados de la empresa de seguridad que custodiaba la propiedad al momento de ocurrir el incendio. Pero nada se pudo demostrar, salvo un solo e inquietante hecho establecido por la Fiscalía Oriente: el incendio fue intencional, provocado desde al menos cinco focos, situación que generó la investigación judicial que ha sido estéril en resultados.
La Casona Mujica en llamas (fotografía de prensa).
LA CASONA EN EL LEGENDARIO URBANO
Como nunca se ha dado una explicación satisfactoria sobre la destrucción de la Casona Mujica, el imaginario popular buscó una propia: la mansión se quemó a sí misma, negándose a caer en otras manos que no fueran las de sus dueños legítimos y generacionales. Incluso, algunos alegaron haber visto "cruces" que quedaron marcadas en las paredes incendiadas como advertencia de la maldición de la casa, pero que a simple vista parecen ser, en realidad, el cruce de los maderos durmientes que sostenían sus estructuras, reaccionando al calor del fuego.
En los días siguientes al incendio, muchos santiaguinos visitaron sus ruinas buscando llevarse algún recuerdo de entre los escombros calcinados. Por allí habrá quien logre conservar como tesoro sus rejas, algunas manillas, veletas y la hermosa aguja pararrayos de su imponente cúpula. Como no podían faltar, no tardaron en aparecer quienes acusaban ahora la existencia de gritos desgarradores y lamentos horripilantes venidos desde entre las ruinas, motivando la visita de parapsicólogos y cazadores de fantasmas.
Pero, más allá de las historietas de terror, el incendio de la Casona Mujica también puso en el tapete un tema espinudo y tan fantasmagórico como la entretención de la superchería: la demora y hasta el desinterés de las instituciones del Estado para declarar monumentos históricos sobre unidades amenazadas y darle el blindaje suficiente a esta clase de obras arquitectónicas virtualmente postulables a tal estatus, para protegerlas así de los intereses mezquinos de particulares o de la amenaza de los conceptos "modernizadores" de la urbanística.
Sucedió, curiosamente, que aún cuando se recomendó la demolición de lo poco que quedó parado después del siniestro, el nuevo dueño decidió mantener levantadas partes de los muros valiéndose vigas de acero, dado que las leyes urbanísticas vigentes exigen cierto tamaño a las veredas, lo que al actual propietario le significaría tener que segregar parte del terreno para cumplir con dicha norma. De todos modos, su demolición ya era inevitable.
Hoy, luce este lugar vacío y doloroso, lamentándose de otra irreparable pérdida para la ciudad de Santiago. Se supone que será erigido allí un edificio de departamentos. Otros dicen que será un centro de eventos, o restaurante. Pero del fantasma de la casona que alguna vez se levantara allí, sólo queda la memoria y la imaginación de quien alcanzó a verla en pie.

19 comentarios:

  1. la pobre casita, yo en realidad no sabia de que se trataba, pero esas tonteras que armaron me importan un bledo, yo , si hubiera sido millonaria, la habria comprado

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  2. Realmente considero que el trabajo que Uds realizan es BRILLANTE, atractivo, no se porque vibro con la historia de la arquitectura del siglo pasado en Chile. Es una lastima que pase lo que hoy en dia pasa con tales monumentos, que sin duda nos entregan una identidad y llenan de recuerdos nuestros dias... En fin, MIS MAS SINCERAS FELICITACIONES Y ME ENCANTARIA ENTRAR EN CONTACTO CON UD.

    pd: VIVI EN EL ACTUAL Grand Capital EX PALACIO RUIZ TAGLE,Y ME ENCANTARIA SABER COMO ERA POR DENTRO.

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  3. Soy casada con un sobrino de doña Elvira Urzúa, última habitante de la mansión, y estoy espantada de ver en la web historias tan grotescas acerca de espectros y maldiciones.Doña Elvira era hermana de mi suegra,y tuve el gusto de conocerla y estar en esa casa cuando aún su dueña vivía en ella. Bellísima casona en realidad,se me partió el corazón cuando la vi destruida, es una verdadera pérdida.En su lugar hoy se levanta un adefesio cuadrado para uso comercial.Felicitaciones por el excelente artículo

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  4. Soy casada con un sobrino de doña Elvira Urzúa, última habitante de la mansión, y estoy espantada de ver en la web historias tan grotescas acerca de espectros y maldiciones.Doña Elvira era hermana de mi suegra,y tuve el gusto de conocer por dentro la casa cuando aún su dueña vivía en ella. Bellísima casona en realidad,recuerdo las numerosas habitaciones, salones de baile y música, comedores espaciosos, en fin, se me partió el corazón cuando la vi destruida, es una verdadera pérdida.En su lugar hoy se levanta un adefesio cuadrado para uso comercial.Felicitaciones por el excelente artículo

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  5. Soy casada con un sobrino de doña Elvira Urzúa, última habitante de la mansión, y estoy espantada de ver en la web historias tan grotescas acerca de espectros y maldiciones.Doña Elvira era hermana de mi suegra,y tuve el gusto de conocer por dentro la casa cuando aún su dueña vivía en ella. Bellísima casona en realidad,recuerdo las numerosas habitaciones, salones de baile y música, comedores espaciosos, en fin, se me partió el corazón cuando la vi destruida, es una verdadera pérdida.En su lugar hoy se levanta un adefesio cuadrado para uso comercial.Felicitaciones por el excelente artículo

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  6. Hola, siempre me fascino esta casa Aleksandra podria contar mas experiencias sobre ella, como por ejemplo el dibujo del castillo sobre la chimenea etc , a uds los felicito por este espacio.-

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  7. Yo pasaba casi todos los días por ahí y me entristeció ver cómo prefirieron quemar la casa en lugar de restaurarla y darle un uso adecuado a los tiempos.

    Te felicito por este artículo y por el resto de tu blog.

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  8. Yo logré ingresar a la casona en 2 oportunidades, por allá por el año 2000. En una ocasión ingresé por la entrada de Grecia y la otra, saltando un balcón de las habitaciones que daban hacia Bustamante. La recorrí practicamente entera. Su decorado era maravilloso, sin embargo no pudimos acceder al nivel de la calle (por decirlo así) ya que cuando ibamos a bajar, una señora nos echó a punta de pistola... Yo sabía que no tenía cuidadores, sin embargo no nos quedó otra que partir... Una gran pérdida para el patrimonio arquitectónico de nuestro país, que triste y lamentablemente poco y nada importa a las autoridades. Gracias por el archivo fotográfico

    Saludos!

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  9. Yo logré ingresar a la casona en 2 oportunidades, por allá por el año 2000. En una ocasión ingresé por la entrada de Grecia y la otra, saltando un balcón de las habitaciones que daban hacia Bustamante. La recorrí practicamente entera. Su decorado era maravilloso, sin embargo no pudimos acceder al nivel de la calle (por decirlo así) ya que cuando ibamos a bajar, una señora nos echó a punta de pistola... Yo sabía que no tenía cuidadores, sin embargo no nos quedó otra que partir... Una gran pérdida para el patrimonio arquitectónico de nuestro país, que triste y lamentablemente poco y nada importa a las autoridades. Gracias por el archivo fotográfico

    Saludos!

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  10. Gracias por el artículo, desde siempre me encantó esta mansión, llegué a este sitio ya que estoy en busca de imágenes de ella que me permitan ver su arquitectura original, sé que tener imágenes del interior es prácticamente imposible pero respecto a su fachada exterior, agradecería si alguien me puede dar información de donde podría encontrar más fotos de la mansión con la reja original y la construcción íntegra.

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  11. Gracias por el artículo, desde siempre me encantó esta mansión, llegué a este sitio ya que estoy en busca de imágenes de ella que me permitan ver su arquitectura original, sé que tener imágenes del interior es prácticamente imposible pero respecto a su fachada exterior, agradecería si alguien me puede dar información de donde podría encontrar más fotos de la mansión con la reja original y la construcción íntegra.

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  12. Gracias por el artículo, desde siempre me encantó esta mansión, llegué a este sitio ya que estoy en busca de imágenes de ella que me permitan ver su arquitectura original, sé que tener imágenes del interior es prácticamente imposible pero respecto a su fachada exterior, agradecería si alguien me puede dar información de donde podría encontrar más fotos de la mansión con la reja original y la construcción íntegra.

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  13. Voy a escribir lo que me dicta mi mama Graciela Plaza Mujica hija de Graciela Mujica Valenzuela, que se crió con la Mamita Virginia, vivió en en la casa de su tía Virginia desde los 12 años, se la llevó como hija ya que tenía 3 hombres, y la madre de mi abuelita Jeus Valenzuela, prima hermana de Virginia le cedió a mi abuelita de 12 años para que fuera como su hija. Graciela Mujica Valenzuela fue criada en la casona con los mejores educadores, artes manuales, musica (tocaba la guitarra clásica) siguió en el conservatorio clases de música. La Mimi como le nombramos, se crió con la Mamita Virgina hasta que se casó con Nilamón Plaza Venegas, descendiente directo de Hilarión Plaza capitán del Ejercito Libertador de las huestes de San Martin. Tuvieron 3 hijos, Alicia Plaza Mujica, Maria Graciela Plaza Mujica (mi mama) y Jaime Plaza Mujica.

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  14. Felicitaciones por el reportaje, completo y objetivo.
    Soy bisnieta de la última residente Elvira Urzua (para mi "mamie" ) , fui toda mi infancia los domingo a visitarlas y por lo mismo si te interesa completar el reportaje te puedo ser útil (ximenabesa@gmail.com) feliz de ayudar sobre todo sabiendo que sales de todo comentario calumnioso.

    Pd: quien se casó con Elvira y término la construcción de la casa fue Osvaldo Mujica. Saludos.

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  15. Felicitaciones por el reportaje, completo y objetivo.
    Soy bisnieta de la última residente Elvira Urzua (para mi "mamie" ) , fui toda mi infancia los domingo a visitarlas y por lo mismo si te interesa completar el reportaje te puedo ser útil (ximenabesa@gmail.com) feliz de ayudar sobre todo sabiendo que sales de todo comentario calumnioso.

    Pd: quien se casó con Elvira y término la construcción de la casa fue Osvaldo Mujica. Saludos.

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    1. Muchísimas gracias, doña Ximena. Mi interés es mirar estas cosas como algo histórico y cultural, y no andar inventando cuentos de terror a costas de otros, para que los niños se coman toda su cena. Muchos saludos.

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  16. Una herencia de 40 bueyes es grande, 400 bueyes incrible. Pero 40.000 bueyes?
    La hacienda Las Canteras de Bernardo O"Higgins era de casi 17.000 Hectareas y en total tenia unas 3.000 cabezas de ganado. De eso solo una pequeña fraccion eran bueyes. Animales muy cotizados hasta hace pocos años.
    Intersante articulo. Crecí admirando esa construcción.

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  17. Sería increíble poder ver alguna foto de la casa por dentro. Felicitaciones por el reportaje, excelente. Desde pequeño pasaba siempre por fuera y mi admiración por tal obra de arte era enorme. Trato de no ver fotos del incendio, me inunda la rabia, así como cuando paso y vea la espantosa construcción que hay ahora en su reemplazo.

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  18. LA PRIMERA FOTO NO CORRESPONDE A LA CASA DE MUJICA, SINO A UNA CASONA DE CALLE MONJITAS.

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