viernes, 28 de noviembre de 2008

SAN CAMILO 262: DEL PROSTÍBULO AL FONDART

Coordenadas: 33°26'43.45"S 70°38'6.47"W
De don Antonio Gil, columnista permanente de "Las Últimas Noticias", tomamos esta publicación que hiciera en el mismo diario el jueves 13 de noviembre de 2008. Nos parece merecedora de ser rescatada por tocar una parte de la historia de Santiago que, por escrúpulos y moralismos, otros escritores e intelectuales no abordan, condenando al olvido esa parte del pasado urbano. No tenemos seguridad de que la dirección de la antigua casa de remolienda coincida, efectivamente, con la que Gil señala, pero como en el caso del burdel que Edwards Bello llama "La Gloria" en su libro "El Roto", resultan interesantes las descripciones que los escritores hacen sobre estos desaparecidos locales. A futuro publicaremos algún posteo dedicado especialmente a los antecedentes que hemos reunido sobre la verdadera ubicación y fama del burdel de "La Nena del Banjo".
Antonio Gil
El prostíbulo del Fondart
Reconocimos vagamente el lugar por sus viejos, nudosos, polvorientos y entristecidos árboles de nísperos: San Camilo 262. En esa dirección hoy se alza el cristalino edificio que alberga al Fondo Nacional para el Desarrollo de las Artes, alias Fondart.
Hace muchos, muchos años, existió allí un mítico prostíbulo conocido como La Nena del Banjo, nombre que tomaba de su regenta, una mujer enteca y dura como una piedra. Lo del banjo es un misterio que se tragó la glotonería insaciable del tiempo. Se trataba de un puterío a la antigua, con poncheras y un piano desvencijado donde un maricón aporreaba boleros de Lucho Gatica y uno que otro tango.
Misteriosas coincidencias. A la casa de adobe entraba entonces un público variopinto: feriantes, bancarios, gente de la hípica. Hoy vemos entrar a una siempre apurada pléyade de artistas y artistoides a entregar sus postulaciones o a retirar los fondos que les han sido asignados por el Estado. Ya no suena la campanilla del portero, ya no se revuelve vino blanco con duraznos en conserva, ni hay risas de pintarrajeadas niñas llegadas de Pelequén o Cunco a vender sus artes amatorias a los emparafinados clientes. Pero persiste un dejo prostibulario, lleno de embelecos conceptuales y buenos propósitos, donde la política pretende –porque está en su instinto, en su ADN– copar todas las demás actividades humanas y subyugarlas a su poder.
La conciencia y la participación, el protagonismo de la cultura, quedan así de una u otra forma subordinadas a ciertas sensibilidades, a ciertas miradas de mundo, que les impiden cumplir con su rol. No olvidemos que la cultura es la forma en que el hombre se da a sí mismo razón de su lugar en el cosmos, de su tarea en el mundo, de su responsabilidad con el prójimo y de su último destino. Es voluntad de sentido y a la vez creación de nueva realidad por medio de la literatura, el arte, la música, el teatro o lo que sea. Es un material sutil y sensible que cumple un papel vital como impugnador de la política. Y, por lo tanto, es un poder en sí mismo, poder que la política busca neutralizar, llena de pavor, a través de su “filantropía” y su mecenazgo.
No sabemos cuánto se embolsaba al año la madama del banjo con sus kamasútricas huasitas fumadoras y risueñas de Lolol o Huentelauquén, ni cuántos polvos se verificaron en su negocio, ni cuántas botellas de pisco fueron tragadas. Sí sabemos que en esa misma dirección del ex barrio rojo de Santiago, papá Estado ha financiado miles y miles de proyectos, entregando miles de millones de pesos para la realización de proyectos de toda laya, los que son analizados con microscopio por las “autoridades culturales” y sus burocráticas cortes.
Con toda honestidad, debemos confesar que nos gustaba harto más San Camilo 262 cuando el único poder allí eran las reglas implacables pero claritas de La Nena del Banjo.
Con su pretendida contribución al desarrollo de la cultura, el Fondart no es otra cosa que un sistema de control de los todopoderosos poderes políticos sobre su enemigo principal: la cultura.

3 comentarios:

  1. La Nena del Banjo termino sus días como ama de un paupérrimo, tétrico y fétido prostíbulo solo para osados valientes ubicado en calle Pedro Alarcon esquina (sur poniente) Toro Mazzote Poblacion La Legua. Nada quedaba de su renombrado y ostentoso pasado.

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  3. !LA CASA ROSADA asi llamaban la casona de Cabildo con Pedro Alarcon por ahi por los 70,mi colegio era el N°6 de Hombres,a veces ibamos a mirar pero nunca vimos nada..

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Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

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