martes, 27 de septiembre de 2016

IGLESIA Y CLAUSTROS DE LA COMPAÑÍA EN AREQUIPA: LOS SUNTUOSOS ESPLENDORES DEL BARROCO MESTIZO

Plaza e Iglesia de la Compañía de Arequipa, en litografía del siglo XIX.
Coordenadas:  16°23'59.69"S 71°32'11.46"W (templo)  16°23'59.87"S 71°32'10.51"W (claustros)
Uno de los exponentes más notorios de la arquitectura barroca andina o mestiza del Perú colonial, está a un costado de la Plaza de Armas de la ciudad de Arequipa, frente a los edificios de arcadas del Portal de la Municipalidad y del Portal de las Flores, justo en la esquina de General Morán con Álvarez Thomas: la Iglesia y los Claustros del ex Convento de la Compañía de Jesús.
El gran recinto hoy abarca más de la mitad de la cuadra del Teatro Fénix, con su preciosa iglesia justo en el vértice señalado y los claustros de tres patios llegando hasta la calle de fondo al Sur, la vía Palacio Viejo. De día, una enorme cantidad de turistas extranjeros llegan a este lugar, en parte tentados también con el comercio, los restaurantes y los cafés que existen dentro de los claustros. De noche, inteligentes disposiciones de la iluminación permiten redoblar la admiración contemplativa de los visitantes, obligando a sacar las cámaras fotográficas nuevamente.
La construcción de este templo y los primeros claustros de la Compañía de Jesús de Arequipa en la misma manzana, comenzó en 1578, con planos del arquitecto Gaspar Báez, que habían sido hechos en 1573. Báez fue muy importante y solícito en las grandes obras arequipeñas del siglo XVI.

sábado, 24 de septiembre de 2016

LA TABULA LUSORIA Y UN VIEJO JUEGO ROMANO EN LAS TERMAS DE CARACALLA

Coordenadas: 41°52'47.14"N 12°29'35.47"E
La sociedad de la antigua Roma era adicta a variados juegos y entretenciones de tableros, con las más variadas presentaciones y reglas para cada caso. El diseño de la respectiva mesa o tabulae (tavolino) ha dejado algunas piezas de interés en la arqueología romana, sobrevivido tableros que permiten deducir a qué tipo de juego pertenecían. Incluso se han encontrado algunos en tumbas, revelando cierta costumbre funeraria de llevarse la entretención hasta el más allá.
Sin embargo, a la sazón estos tableros no eran exclusivamente portátiles, ni se encontraban sólo en hogares o centros de reunión convencionales como salones o plazas de juegos. Por el contrario, a veces eran confeccionados grabándolos sobre lozas o piedras planas fijas, en Basílicas, en Foros y hasta en el baño, tal cual sucedió en las Termas de Caracalla, como puede verse hoy en este sitio.
La situación era aún más popular que con el caso de los tableros de ajedrez que pueden verse hoy en algunas plazas, paseos y parques, alcanzando el interior de edificios públicos y otras instancias.

martes, 20 de septiembre de 2016

ORIGEN DEL NOMBRE DE LA CALLE GALÁN DE LA BURRA, HOY ERASMO ESCALA (Y ALGO SOBRE EL HALLAZGO DE SU PASADIZO SUBTERRÁNEO)

Coordenadas: 33°26'44.51"S 70°40'24.19"W (lugar del hallazgo en Erasmo Escala)
Hallazgos de pasadizos subterráneos en Limache, sumando casi 4 kilómetros de galerías del subsuelo que parten en la antigua Casona Patronal Eastman y que se pierden hacia distintos puntos de la ciudad, calentaron este año el tema de los subterráneos perdidos que existen en Chile, algunos reales, otros fantásticos y no pocos surgidos sólo de interpretaciones equivocadas de los hallazgos. En este caso, los limachinos tenían ya una vieja leyenda relativa a su supuesta existencia, que consideran ahora confirmada. Los túneles reaparecieron durante trabajos municipales realizados por trabajadores en la ex hacienda, a principios del mes de julio de este año.
Pasó una o dos semanas y, para sorpresa de todos, un nuevo encuentro con el pasado subterráneo llamó la atención de reporteros y aficionados a estos temas: se hizo público el hallazgo de un pasadizo de arco en forma de cañón en muy buen estado, que apareció durante las excavaciones para la construcción del Centro de Salud Familiar (CESFAM) en calle Erasmo Escala llegando a Libertad, hacia la quincena del mismo mes de julio de 2016.
Sin embargo, fue en los despachos y notas sobre este hallazgo que circuló una información que estimo imprecisa sobre el nombre antiguo de la calle Erasmo Escala, a pesar de haber sido proporcionada por expertos: que antaño era denominada Calle del Burro. Anda cerca esta aseveración, pero creo que no es la exacta, así que echaré un repaso acá a la singular historia que dio origen a su auténtico nombre zoológico o totémico: Calle del Galán de la Burra.

sábado, 17 de septiembre de 2016

ZARKO, LA MASCOTA DEL BUQUE DE TIERRA EN AVENIDA CUMMING

Coordenadas: 33°26'31.31"S 70°40'5.12"W (entrada del "Ocean Pacific's")
Desde que comencé a publicar acá artículos sobre la historia perruna chilena y el valor cultural del perro quiltro, además de la "cuestión social" de los canes en nuestra semblanza nacional, me he impuesto también la tarea de recordar casos de perros populares que he alcanzado a conocer o de los que tengo registro y que formaron parte de nuestro folklore urbano. Hace poco publiqué algo sobre Spike, por lo mismo, el famoso y mediático perro de las campañas de una compañía de gas, fallecido no tantos meses ya.
Este desafío ha tenido sus premios, como el haber sido ganador de una Mención Obra Inédita en el Concurso Literario "Escrituras de la Memoria" del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, por mi trabajo titulado "Cronicanes: Huellas de perros en el pavimento de la chilenidad" basada precisamente en estos estudios sobre perros históricos chilenos. Sin embargo, también existe una parte ingrata: la de tener que mantener actualizadas reseñas sobre perritos populares que ya partieron, como es el caso del que procederé a relacionar ahora.
Era un can con el color del café con leche el que estaba allí, en la sede Buque Madre del restaurante "Ocean Pacific's" de avenida Ricardo Cumming, número 221, en Santiago, desde que abrían las puertas. Era imposible adivinar los antecedentes raciales de este perrito gordo y patas un poco cortas: algo de labrador, quizás; algo de Cocker spaniel, tal vez; mucho de quiltro, seguro.

viernes, 16 de septiembre de 2016

LA PLAZA DE LA VICTORIA DE VALPARAÍSO, PARTE II: LA FUENTE, LAS ESTATUAS Y UNA REVISIÓN A SU LEYENDA NEGRA

Detalle de la fuente y estatuas en fotografía de la Plaza de la Victoria y sus estatuas hacia 1888, en el "Álbum Vistas de Valparaíso", de Félix LeBlanc.
Coordenadas: 33° 2'46.49"S 71°37'11.72"W
Ya vimos la historia de la Plaza de la Victoria de Valparaíso en la entrada anterior, y de cómo ha acompañado con su propio cajón de recuerdos la historia del puerto desde sus orígenes urbanísticos, pasando de ser un viejo terreno en orilla de playa al parque que es hoy.
Ahora quiero detenerme un poco en la ornamentación e infraestructura artística de la misma, ya que merecía un capítulo propio.
Sin embargo, antes de entrar en materia, debe recordarse que uno de los mitos urbanos más atroces, odiosos y porfiados sobre la historia de Valparaíso, es la gansada sobre el supuesto origen de la Fuente Monumental y las estatuas ornamentales de la patrimonial plaza del puerto, como trofeos de la Guerra del Pacífico traídos desde Lima: como sucedió alguna vez con el Neptuno de la Plaza Pinto, los Leones de Providencia y hasta la Fuente de la Plaza de Armas de Santiago, esta memez ha sido rumiada incluso en guías turísticas, hasta hace pocos años.
Por mi parte, recuerdo que hasta tuve una fuerte discusión epistolar al respecto, con un "experto" en temas de historia que se presentaba por entonces como uno de los asesores de la comisión de investigadores encargada de identificar los libros de la Biblioteca de Lima que estaban en nuestra Biblioteca Nacional (nunca verifiqué esta supuesta referencia profesional), devueltos hace varios años ya. Me reservaré su identidad, pues dudo que siga sosteniendo semejante patraña y apostaría a que ya se retractó de tales creencias... Salvo que su ciega militancia en algún círculo político le exija lo contrario, se entiende.

jueves, 15 de septiembre de 2016

LA PLAZA DE LA VICTORIA DE VALPARAÍSO, PARTE I: ANTECEDENTES, ORÍGENES E IDENTIDAD PORTEÑA

Imagen de la plaza en postal fotográfica de Carlos Brandt, hacia 1905.
Coordenadas: 33° 2'46.49"S 71°37'11.72"W
Ubicada entre lo que hoy son las calles Arturo Edwards, Chacabuco, Molina e Independencia-Condell, en los deslindes del Barrio del Almendral, la Plaza de la Victoria es uno de los rincones verdes más célebres, turísticos y connotados de la ciudad del Valparaíso.
Llamado también Plaza Victoria y alabado por poetas y trovadores, este lugar conserva mucho del resumen histórico del puerto, desde sus orígenes hasta nuestra época; pero también es testimonio de los cambios que ha experimentado la línea urbanística local, por bien o por mal. A veces acogedora, y a veces peligrosa, la plaza es el espejo profundo de la historia del puerto y de su alma, en todos sus alcances.
Todo lo que es Valparaíso se sintetiza acá, entonces, en el parque de la gran fontana francesa: cultura, intelectualidad, criollismo, extranjeros, música, folklore, marina militar, marina mercante, bomberos, religiosidad, amor, alcohol, mendicidad, prostitución, vejez, juventud... Todo. Un encanto ingenuo e inocente lucha cada pulgada de terreno con los rasgos de seducción más siniestros y oscuros, y así niños pasean o juegan absortos en su entretención, pasando entre ebrios terminales con el rostro curtido a Sol y a ebriedad, pasando la caña mala a los pies de alguna de las estatuas.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

BOCADO DE DAMA O PAN MACARENA: UNA SUBVALORADA CARICIA A LOS SENTIDOS

El pan denominado bocado de dama o pan Macarena, es toda una curiosidad de la historia de la panificación en Chile, a diferencia de lo que hemos visto hace no mucho en este blog sobre en el caso de la marraqueta y su muy posible influencia francesa y española. Tengo entendido que alguna vez se le denominó también pan rosa blanca y pan Pilar, a nivel más popular, y que algunos supermercados lo ofertan impropiamente como pan rosita y pan de milagro, que corresponden a otros tipos.
Para ser precisos, el bocado de dama o Macarena es un pancito de tamaño mediano y con una característica estructura espiral, de miga blanca y sabrosa. Hace pocas semanas, a propósito de la controversia sobre las restricciones que amenazarían la continuidad de producción de la cotizada marraqueta, un experto español entrevistado en vivo por un noticiario chileno, proponía que el pan culturalmente más valioso y distintivo de nuestro país debía ser el bocado de dama y aquél por el que se le consultaba, a pesar de la popularidad y masividad de las marraquetas en el comercio por sobre cualquiera otra variedad de panes.
Además de la base de agua, harina, sal y levadura, la preparación del bocado de dama involucra ingredientes como azúcar y, en algunos casos más domésticos, un poco de leche. La consistencia y la definición de las capas del rollito de masa, la facilitaría la margarina o manteca que se agrega a la mezcla. Su fermentación dura de 30 a 45 minutos, y aunque su masa tiene cierto parecido a las hallullas, su presentación resulta mucho más interesante a los sentidos.

martes, 13 de septiembre de 2016

LA PATA DEL DIABLO EN EL PASO LAS CHILCAS Y SUS LEYENDAS RELACIONADAS

Coordenadas:  32°51'7.42"S 70°52'28.62"W
Ya he comentado en este blog que, en todo el territorio chileno, existen varias formaciones curiosas en rocas y cerros con aspecto de huellas humanas gigantes, que el folklore casi invariablemente relaciona con pisadas del Diablo, por algún secreto temor o certeza colectiva.
El que muchas de estas huellas estén en la proximidad de localidades con tradiciones de brujos y sociedades hechiceras, facilita bastante las cosas: el sector cordillerano de San Fernando, en Chimbarongo, en la zona de Peumo en el Cachapoal, en el cerro Lonquén de Talagante, en Lago Ranco, en Fundo Llancay de San Pedro, en unos roqueríos entre los bosques al interior de Vilcún y, la más famosa de todas, en el Cajón del Maipo cerca del poblado de San José, caso al que dedicamos ya una entrada. Algo similar sucede con huellas de dinosaurios fosilizadas en algunas localidades cordilleranas, y que en folklore local también son interpretadas, a veces, como pisadas diabólicas.
Del mismo modo, existen muchas denominaciones geográficas aludiendo al personaje, como valles, ríos, cañadas o cerros. Entre otras: un sector llamado Bajo del Diablo cerca de Buin, el Estero del Diablo en el Cachapoal, el Paso y Estero Columpios del Diablo en la cuenca del Río Laja, Punta Palo del Diablo en río Valdivia, los Cuernos del Diablo cerca de Cochamó, la Cuesta del Diablo de Coyhaique, la Angostura del Diablo en Última Esperanza y unas Quebradas del Diablo en el Valle de Azapa, en San Pedro de Atacama y en Puerto Varas.

lunes, 12 de septiembre de 2016

LA AZOGUERÍA DE TILIVILCA: UN TESTIMONIO DEL GRAN PASADO MINERO DE LA PLATA EN TARAPACÁ

Coordenadas: 19°56'21.53"S 69°31'44.74"W
En la Quebrada de Tarapacá, en la Provincia del Tamarugal, regresando unos dos o tres kilómetros por el camino desde la entrada al pueblo de San Lorenzo de Tarapacá hacia Huarasiña, más al poniente, se llega a un ancestral sector de la ladera con algunas ruinas y restos de viejas plantaciones en eras de regadío: Tilivilca, a veces llamado y escrito también Tilibilca.
Justo allí, en el costado de la quebrada y junto a la carretera A-565 que se interna por ella, se encuentran varios murallones y estructuras que, en una falsa impresión, podrían semejar los restos de grandes casonas destruidas. Son, en realidad, vestigios de algo mayor y de toda una época: existió allí un centro colonial conocido como la Azoguería de Tilivilca.
Consistía esta instalación en un recinto donde se procesaba plata proveniente de Huantajaya, fastuosa mina ubicada al interior de Alto Hospicio que llenó de riqueza a algunas familias de la zona, fundado algunos copetudos linajes.

viernes, 9 de septiembre de 2016

PABLO DE ROKHA: LA ODIOSA E INSOPORTABLE GENIALIDAD DEL POETA

Esta fotografía de Pablo de Rokha tomada hacia 1965 y quizás la más famosa del vate, pertenece al fotógrafo Tito Vásquez Pedemonte, precursor de la renovación del Foto Cine Club de Chile (junto a Enrique Alfonso y a los hermanos Alaluf), fallecido en 1990 a los 83 años. Lo destaco para contribuir al conocimiento sobre el autor de tan célebre imagen.
Por alguna razón, los períodos de fiestas de septiembre no han logrado sacar a nuestras tradiciones culinarias de lo más reducido y elemental que conocemos en el comercio: la empanada, la carne a la parrilla, la versión chilena de los anticuchos y los rebautizados choripanes (chorizo en marraqueta). La simplicidad de la gula centralista, derivada de comidas del rancho y del comedor de cuarteles quizás de tiempos coloniales, no ha permitido un buen rescate "dieciochero" de la exquisita y variada cocina de provincias, costera y rural, que podría ampliar la variedad de las cocinerías en las fondas y ramadas de Fiestas Patrias, obcecadas en no apartarse del fogón o de la asadera.
Coincidentemente, el fallecimiento de don Pablo de Rokha, cumple un nuevo aniversario en estos días. Como genio iracundo que fue, él sí tuvo la capacidad de asimilarse en el folklore gastronómico, desde los ojos del poeta, mucho tiempo antes que Pablo Neruda publicara sus odas a las cebollas o los cadillos de congrio, y antes aun de que autores como Oreste Plath y Alfonso Alcalde comenzaran a ponerle atención a esta parte del costumbrismo alojado en ollas y cacerolas del pueblo o del campo.

jueves, 8 de septiembre de 2016

EL TRAPIZZINO: UNA JOYITA DE LOS NUEVOS SABORES ITALIANOS

Presentación en sociedad del establecimiento "Trapizzino" de Puente Milvio. Imagen en los muros, dentro del propio local.
Coordenadas: 41°56'14.24"N 12°27'56.44"E (local de Piazzale di Ponte Milvio) / 41°52'46.18"N 12°28'24.85"E (sede Via Giovanni Branca) / 41°54'22.52"N 12°28'9.70"E (sede Piazza Cavour)
No sé si hablar exactamente de un sándwich para este caso, pero digamos -en forma general- que los bocadillos y comidas en pan de algunas sociedades, no siempre me parecen un reflejo necesario de su cultura culinaria más conocida: mientras en algunos destinos uno puede encontrar un sólido desarrollo de la cocina local, su actividad "sanguchera" se ve un poco pobre y limitada, reducida a tirar al pan casi lo mismo que sale de las ollas, sin mayores esmeros; por el contrario, en otros lugares con una cocina más bien sencilla y simple, puede aparecer una gran cantidad de sabrosuras emparedadas, a veces como tributo a alguna influencia cultural extranjera.
Sin embargo, el trapizzino de Roma me pareció casi una coronación del rubro sanguchero en Italia, país cuya rica tradición culinaria asociada a las pastas y antipastos ha eclipsado injustamente en la percepción del extranjero, a las maravillas de repostería, gelatería, pastelería y sandwichería local. Se trata de un producto aún nuevo y en pleno descubrimiento y conquista, pero que calza amplia y perfectamente con la cocina más característica que conocimos en Italia, pese a no ser un platillo tradicional... Es más: ni siquiera va en plato.

martes, 6 de septiembre de 2016

EL SANTUARIO DE LOS MISTERIOS Y LAS CERTEZAS JESUITAS EN CALERA DE TANGO

La antigua iglesia, casa y escuela jesuita de Calera de Tango, hacia fines del siglo XIX. Detalle de un óleo de la colección del señor Sergio Ruiz Tagle, descendiente de los propietarios de la hacienda entre la expulsión de los jesuitas y su devolución.
Coordenadas:  33°38'15.55"S 70°48'11.58"W
Tantos años existiendo a poca distancia de Santiago, cerca de 21 kilómetros, han colmado este sitio de un abultado historial y legendario propio, aún en desarrollo: los orígenes de la localidad, su influencia en la toponimia local, historias de túneles subterráneos que la conectarían con el sector de San Bernardo y El Barrancón, alineaciones cósmicas de su arquitectura, criptosímbolos relacionados con órdenes perdidas en el tiempo, tesoros y piezas de inmenso valor ocultas dentro del convento, etc.
Por estos días, lamentablemente, la Iglesia Jesuita de Calera de Tango ha hecho noticia por un hecho estrictamente policial: el robo de tres valiosas figuras que podrían remontarse al siglo XVIII y que corresponden a la Virgen de la Purísima, en un altar propio al costado del presbiterio, San Luis de Gonzaga en el Altar Mayor, y San Ignacio de Loyola, en el vano de una sala lateral. La sustracción quedó al descubierto durante las inspecciones del pasado domingo, previas a la realización de la misa matinal.

lunes, 5 de septiembre de 2016

LA EX CÁRCEL DE VALPARAÍSO QUE GANÓ SU LIBERTAD COMO EL PARQUE CULTURAL

La Cárcel de Valparaíso en 1863, construida alrededor del viejo polvorín de fines de la época colonial. Fuente imagen: Flickr de SantiagoNostálgico (Pedro Encina).
Coordenadas: 33° 2'46.34"S 71°37'39.45"W
El Cerro Cárcel de Valparaíso se eleva en uno de los sectores históricos más visitados del puerto, junto a los cementerios del Cerro Panteón y encima de un barrio de fuerte acervo bohemio y nocherniego, crecido sobre la Plaza Aníbal Pinto. Su nombre deriva de la presencia de la antigua Cárcel de Valparaíso en su cima, por el sector de la subida de Cumming, Milton, Cárcel y Aquiles Reed, con su inconfundible fachada, pabellones y murallones de sillares convertidos hoy en un amplio Parque Cultural.
Hace pocos días, este lugar hizo noticia por una curiosa razón: un llamado a realizar un masivo picnic-topless como forma de conmemorar el Día Internacional de la Mujer y de la Igualdad de Género, aunque la verdad es que el parque constantemente es escenario de toda clase de encuentros, presentaciones y exhibiciones varias.
La historia de la vieja cárcel comienza con la construcción del almacén de pólvora de la Quebrada Elías, por entonces en la periferia del puerto. Aún existe esa obra en medio de sus patios del parque: un edificio de los últimos días de la Colonia, probablemente entre 1807 y 1809, dispuesto como reacción a las necesidades de defensa ante las Guerras Napoleónicas, representando también uno de los casos de techo de mojinete más australes que conozcamos.
El polvorín tenía por objeto abastecer cuatro fuertes de la Villa Puerto de Valparaíso, de acuerdo al plan de defensa elaborado por sus autoridades, aunque hubo ciertas controversias entre ellas sobre los costos de construcción del edificio, pues el Capitán de Ingenieros don José Miguel María de Ateros, exigió que fuera lo suficientemente sólido y seguro como para soportar bombas y artillería enemiga. Con capacidad para guardar hasta 800 quintales de pólvora bajo su techo encañonado con arco medio punto y enladrillado, también se convirtió en arsenal militar, guardándose allí las armas de Valparaíso.

domingo, 4 de septiembre de 2016

LA SEDUCCIÓN HISTÓRICA AREQUIPEÑA EN LA CASONA DE SANTA CATALINA

Coordenadas:  16°23'46.71"S 71°32'10.95"W
Sucede algo extraño e injusto con la Casona de Santa Catalina 201 en Arequipa, ubicada a poca distancia de la Plaza de Armas de la ciudad peruana: situada exactamente en la esquina de Santa Catalina con Ugarte, es tanto el esplendor barroco colonial de la arquitectura dominante del barrio, que su fachada de sólo un piso, sin grandes portales de piedra y de propuesta más neoclásica, pasa como algo tibio a la luz del día, opacada por lo más típicamente arequipeña del entorno.
Caí en este imperdonable desdén del mal visitante, un día de aquellos en que pasé de largo frente a su arco de portal. Sin embargo, al verla en otra jornada durante horas en que ya había oscurecido, magníficamente iluminada y radiante, de inmediato sentí el embrujo misterioso de la Casona de Santa Catalina, como tantos turistas lo hacen también cada día. Ya no tengo dudas de que este lugar es otro de los tesoros más valiosos de la arquitectura arequipeña.
La casona fue construida hacia mediados del siglo XVIII, según se calcula, y es presumible que hayan participado en la obra alarifes indígenas y mestizos. Se la levantó sobre uno de los terrenos más antiguos de la ciudad originaria, donde estaban algunos de los solares de la primera repartición de terrenos tras la fundación de Arequipa, suponiéndose que podría haber pertenecidoal conocido encomendero Lucas Martínez Vegazo entre sus primeros dueños.

sábado, 3 de septiembre de 2016

TESOROS DEL HOMBRE Y LA NATURALEZA EN EL VALLE DEL ENCANTO

Imágenes de un recorte de revista científica norteamericana de hace más de 35 años, que atesora don Clemente entre sus cachivaches. Es él quien sale de joven en la fotografía impresa, señalando algunas pictografías a la cámara. Presumo que puede tratarse de un ejemplar de la "National Geographic".
Coordenadas:  30°42'16.37"S 71°22'27.74"W
Uno de los museos arqueológicos abiertos más interesantes del Norte Verde de Chile, en la Región de Coquimbo, es el hechizante y bien llamado Valle del Encanto. Se ubica relativamente cerca de los Los Socos y sus termas, por ahí donde estuvo el escenario del Combate de Salala durante la Guerra de Independencia.
Encontrándoselo a unos 22 kilómetros al Sur-poniente de Ovalle, en la Quebrada del Espinal de la red del Estero Punitaqui, al Sur del Río Limarí, al parque se llega por la Autopista 45, doblando en el sector Santa Rosa y Viña Tabalí hacia el Sur, por el Camino D-589, que se interna hacia las quebradas bordeando enormes estancias y viñedos.
Luego de unos cuatro kilómetros casi rectos, se arriba en la caseta del guardaparques, punto de inicio de la visita. Allí los recibirá don Clemente Pizarro, que por más de 37 años ha estado en el acceso del parque, trabajando para las distintas administraciones que ha tenido este sitio: primero, la Corporación Nacional Forestal (CONAF), luego el Consejo de Monumentos Nacionales y actualmente la Municipalidad de Ovalle. En el mismo lugar, nuestro anfitrión vende también libros, postales, camisetas estampadas y recuerditos varios para visitantes, algunos de estos último hechos con sus manos. No veía a don Clemente ni al parque desde una visita al Desierto Florido durante el año 2000, así que fue bueno saber de él después de largos 16 años.

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