miércoles, 20 de noviembre de 2013

VIAJE IMAGINARIO HASTA "AL REY DE LAS PAPAS FRITAS", SU ORQUESTA DE CIEGOS Y UN TRANSFORMADÍSIMO LUGAR DE LA CIUDAD

Otro de los desaparecidos edificios del sector, ubicado en la esquina vecina al "Rey".
Coordenadas:  33°26'10.84"S 70°39'14.26"W (ex ubicación)
La esquina de Morandé con Santo Domingo, en pleno Santiago Centro, acogió un apasionado y querido centro de entretención, comida y encuentros de las románticas bohemias capitalinas diurna y nocturna, al alero de un nombre que no ha sido olvidado jamás por sus comensales sobrevivientes: "Al Rey de las Papas Fritas".
La dirección exacta del alguna vez célebre lugar, impropiamente llamado en algunos recuerdos como "El Rey de las Papas Fritas" (sin la contracción "Al" del inicio, quizás confundidos por el alcance de nombre con un célebre restaurante de Buenos Aires) era calle Morandé 610, como se constata en la "Guía turística 1968" de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado de Chile. Estaba a sólo metros del Palacio Vial Guzmán, que ocupa la esquina opuesta y que está dispuesto para una comisaría de Carabineros de Chile, siendo el último vestigio importante de las edificaciones que había en este cruce de calles.
Sin embargo, Jacqueline Hott Dagorret y ‎Consuelo Larraín Arroyo señalan en "Veintidós caracteres: homenaje a figuras del periodismo chileno desde la perspectiva de quienes se inician en el oficio", de 2001, que el restaurante se encontró alguna vez en la calle Monjitas, compartiendo público con otros famosos centros culinarios como "El Verdejo", "El Cielo" con sus platillos italianos y "El Rey del Pescado Frito" que debe corresponder -suponemos- al mismo que permanece hasta ahora en la última cuadra calle Bandera, epicentro de la antigua bohemia desaparecida de Barrio Mapocho.
El nombre del boliche se debía a la actividad original que dio prosperidad a sus dueños y que se mantuvo en el pintoresco sitio cuando ya estaba relacionado con la cocina algo más sofisticada y los espectáculos en vivo, volviéndose un sitio popular que, en esos años, se sugería ir a visitar a los viajeros extranjeros más temerarios y tentados con la idea de conocer el Santiago profano y auténtico.
La dirección de Morandé con Santo Domingo, estaba en los bajos de un clásico edificio con pretensiones de elegancia, según los que recuerdan este lugar, y era compartido por residencias y comercio. Cruzando la calle, en la esquina vecina, había otro de contornos redondeados, con primer piso comercial y el superior con departamentos. En ambos lados se levantan hoy unos típicos edificios residenciales santiaguinos, desde pocos años después del cambio de siglo, con esa neutralidad funcional casi enfermiza de la arquitectura actual, que ha ido aplastando velozmente a los sitios históricos.
Luis Rivano, en su novela titulada "El signo de Espartaco", de 1966, hace una descripción fugaz pero muy ilustrativa sobre el atractivo y el contenido "social" de este sitio, además del perfil de sus principales concurrentes, entre los que incluye a funcionarios de Carabineros de Chile que llevan el hilo de su relato:
"En la noche, la gente busca sus lugares. Santiago reparte su público: empleados de bancos y primogénitos de familias árabes, a las boites lujosas del centro de la ciudad; jovencitos obreros de fábricas textiles, a las quintas de recreo de Gran Avenida o Independencia; empleadas a esas fuentes de soda y cafés donde por una moneda la discorola vomita música tropical y en donde bailan con los aprendices de gigoló que los burdeles, como un mal endémico, arrojan sobre la ciudad todas las noches. Los obreros, los empleados públicos de grados subalternos que desean comer en grupos o con sus familias, van al Rey de las Papas Fritas. También se reúnen allí algunos artistas y actores que creen haber descubierto la pólvora al visitar ese sitio tan pintoresco.
Muchachas con trajes azules pasan llevando enormes bandejas con papas fritas. Una mujer trata de alejar con su mano las volutas de humo que la molestan; otra da de mamar a su retoño, sin importarle mucho hacerlo en público".
No es el único escritor que lo recuerda en sus libros: lo propio hace Gustavo Ávila en su novela "La Profecía Dante", de 2004, y después Rolando Rojo en sus "Cuentos de Barrios", de 2008. Lo conoció también el gran Alfonso Calderón, que comentaba algo del boliche en sus crónicas.
Poco queda de la esquina.
Uno de los actuales edificios que llenan aquellas cuadras, ya sin bohemia...
La mejor época de "Al Rey de las Papas Fritas" parece haber sido en los años sesenta. A la sazón, ya eran conocidos sus vinos criollos y sus chichas de Villa Alegre. Y además de las papas fritas que le daban el nombre al local, eran muy pedidos sus platos de carne frita o asada con acompañamientos. Atracción de artistas varios, Violeta Parra y su colega uruguayo Alberto Zapicán solían ir de visita al restaurante en algunas noches, según la información que recolecta Guillermo Pellegrino y Jorge Basilago para "Las cuerdas vivas de América", de 2002, donde se categoriza al sitio como "un boliche de mala muerte".
En un escenario frente a los clientes tocaba un magnífico conjunto de tangos, tonadas y ocasionalmente boleros, compuesto por cinco músicos no videntes: la llamada "Orquesta de Ciegos", curiosidad de la vieja generación del espectáculo santiaguino que marcó un hito en la escena popular chilena, pero que el tiempo se ha encargado de ir lijando y borrando del muro de la memoria urbana. Versátiles instrumentistas, los ciegos incluían guitarra, bandoneón y violín en sus presentaciones.
En su momento de oro, la "Orquesta de Ciegos" era conocida y respetada tanto adentro como afuera del club papafritero. Es descrita también en el comentado trabajo de Rivano:
"El ciego cantaba frente al micrófono. Los parroquianos escuchaban sin respirar. Había algo de mágico en la voz del hombre que los obsesionaba.
El tango era un torrente de emoción y sinceridad: 'Mujeres... un idilio en cada mesa / y yo bebo mi cerveza / escondido como siempre...'.
Cantaba con la mirada sin luz, perdida, como observando el hueco de la oscuridad abismal circundante".
Al desaparecer del club, uno de los músicos de la "Orquesta de Ciegos", el guitarrista y cantante Enrique Leyton, trasladó su hermosa y potente voz hasta la entrada al Pasaje Matte, por el sector de Ahumada llegando a la Plaza de Armas, entregando allí esas mismas piezas de tango y a veces tonadas. Con su corpulencia engañosa y frágil, su bastón y su vieja guitarra, llegaba todas las mañanas a ofrecer su trova por unas generosas monedas, volviéndose uno más de los clásicos personajes del Paseo Ahumada por cerca de 25 años, mientras la vida misma se lo permitió.
Tras el cierre de "Al Rey de las Papas Fritas", además, su espacio fue subdividido y ocupado por otros locales comerciales. El edificio donde estaba se fue deteriorando, agrietando y las barras metálicas donde colgaban antes los carteles publicitarios se oxidaron hasta la desintegración. Fue demolido en etapas y convertido primero en un sitio de acopio de material, y después sus patios estacionamientos. Lo poco que quedaba en el recinto fue vendido a una inmobiliaria, destino que alcanzó a varios terrenos más de la cuadra.
A mediados de la década pasada, el deteriorado edificio redondeado de la cuadra vecina fue demolido para abrirle paso al moderno colmenar humano que hoy se impone allí. Y, hacia los días del Bicentenario Nacional, le tocó al perímetro ya saqueado del antiguo lugar donde estuvo "Al Rey de las Papas Fritas", levantándose otra mole allí, ya sin talentosos ciegos tocando milongas, ni grandes bandejas con montañas de papas fritas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

Qué ver en una visita?

Aconcagua (9) Aeronautica (12) Africa (4) Alemania (4) Alto Hospicio (11) Angol (2) Animitas (72) Antartica (31) Antofagasta (19) Apuntes (6) Arabes (20) Arabesco (13) Araucania (6) Arauco (2) Archipielago Juan Fernandez (1) Arequipa (6) Argentina (29) Arica (41) Armas (23) Arqueologia (75) Arquitectura en hierro (22) Art Deco (34) Art Nouveau (18) Arte (172) Austria (1) Aysen (9) Bares-Restoranes (146) Barroco (52) Bauhaus (10) Belgas (1) Biobio (1) Bizantino (7) Bohemia (160) Boites (26) Bolivia (18) Bomberos (33) Brasil (3) Britanicos (36) Buenos Aires (3) Burdeles (24) Cachapoal (1) Cafes-Salones de Te (17) Cajon del Maipo (13) Calama (2) Caldera (8) California (1) Calles (76) Campo (108) Candilejas (52) Carreteras (55) Casonas (97) Cauquenes (1) Cementerios (60) Cerros y montañas (40) Chañaral (1) Chile (1025) Chillan (5) Chiloe (8) Choapa (7) Ciencia (71) Cine-Teatro (43) Circo (16) Cites-Conventillos (16) Cocina (58) Cocteleria (56) Colchagua (1) Colombia (1) Coloniaje (145) Comercio (186) Comics (29) Compañias (90) Concepcion (7) Conmemoracion (124) Copiapo (27) Coquimbo (20) Criminologia (28) Croatas (5) Curico (1) Curiosidades (238) Delincuencia (59) Deporte (41) Desierto de Atacama (52) Diplomacia (22) Diseño (88) Edad Media (19) Edificios historicos (167) Edificios populares (65) Educacion (67) Egipto (2) El Maipo (2) El Maule (12) El Tamarugal (23) En prensa/medios (42) Errores (103) Esoterismo/Pagano (70) España (18) Estatuas-Monumentos (119) Etimologia-Toponimia (151) Eventos (46) Exposiciones-Museos (59) Fe popular (135) Flora y fauna (112) Folklore-Tradicion (206) Fontanas (38) Fotografia (24) Franceses (88) Francia (9) Frutillar (2) Gargolas-Grutescos (19) Gergiano y victoriano (24) Germanos (32) Gotico (17) Gringos (31) Guerra Chile contra Confederacion 1836 (10) Guerra Chile-Peru contra España 1865 (2) Guerra del Pacifico (76) Guerra Peru-Bolivia 1841 (1) Guerras antiguas (5) Guerras civiles y golpes (35) Hechos historicos (122) Heraldica (29) Heroes (82) Hispanidad (115) Holanda (1) Hoteles (31) Huasco (3) Huasos (59) Humor (60) I Guerra Mundial (2) Iglesias y templos (102) II Guerra Mundial (5) Imperio Romano (21) Independencia de America (43) Indigenas (100) Industria (73) Instituciones (160) Iquique (73) Isla de Pascua (1) Israel (1) Italia (34) Italicos (42) Jerusalen (1) Judios (10) Juegos (40) Junin (1) La Paz (1) La Serena (18) Lejano oriente (38) Lima (2) Limari (9) Linares (2) Literatura (114) Llanquihue (1) Los Andes (2) Lugares desaparecidos (212) Madrid (1) Magallanes (34) Malleco (1) Marga Marga (1) Mejillones (4) Melipilla (1) Mendoza (2) Mercados (23) Mexico (1) Militar (89) Mineria (49) Misterios (105) Mitologia (155) Mitos urbanos (118) Modernismo-racionalismo (15) Mujeres (75) Musica (66) Navegacion (45) Negros (12) Neoclasico (146) Neocolonial (22) Neorrenacentismo (1) Niños (93) Numismatica (12) Ñuble (4) Obeliscos (15) Orientalismo (12) Ornamentacion (106) Osorno (1) Ovalle (5) Palacios (23) Paleocristianismo (20) Palestina (1) Panama (1) Parinacota (1) Paris (1) Patagonia (21) Patrimonio perdido (118) Peñaflor (1) Periodistas (26) Personajes culturales (151) Personajes ficticios (48) Personajes historicos (179) Personajes populares (172) Peru (53) Pesca (17) Petorca (5) Pisagua (1) Playas (32) Plazas y parques (161) Polacos (1) Politica (55) Productos tipicos (81) Publicidad (58) Puentes (34) Puerto Montt (6) Punta Arenas (8) Quebrada de Tarapaca (13) Quillota (2) Radio-TV (50) Rancagua (3) Ranco (1) Reliquias (146) Renacimiento (3) Reposteria/Confiteria (22) Rio Chili (1) Rio Mapocho (42) Rio Tevere (2) Roma (32) Rotos (91) Rusia (1) San Antonio (3) San Pedro de Atacama (2) Sanidad (49) Santiago (656) Semblanzas (133) Sicilia (1) Simbolos/Emblemas (68) Sociedad (139) Suiza (1) Suizos (1) Tacna (5) Talagante (8) Talca (3) Tarapaca (92) Tecnologia (82) Terrores y fantasmas (92) Tierra del Fuego (12) Tocopilla (2) Tragedias (194) Transportes/Estaciones (79) Tucuman (1) Tudor (28) UK (8) Uruguay (1) USA (19) Valdivia (1) Valle de Azapa (9) Valle de Elqui (15) Valparaiso (30) Vaticano (5) Venezuela (6) Viña del Mar (3) Websites recomendados (10)