lunes, 12 de agosto de 2013

"LA VALLENARINA": UNA PERFECTA CERVECERÍA POPULAR ARIQUEÑA

Fachada del local en calle Maipú.
Coordenadas: 18°28'41.69"S 70°18'59.36"W
Escribo desde mi residencial favorita acá en Arica: el "Hostal Maipú", en una viejísima casona en la calle del mismo nombre con puertas de habitaciones parecidas a las de viejos establos. Lo importante es que he hecho dos grandes descubrimientos esta noche de agosto: primero, que tengo muy cerca a una genial cervecería con aires de picada popular, llamada "La Vallenarina"; y segundo, que acá en el hostal cuento con wi-fi abierto, así que, ¿para qué esperar por contar de este brillante boliche ariqueño?
El local de "La Vallenarina" se encuentra en calle Maipú 449, cerca de la esquina con Lynch. Casi siento algo de sensación de culpa por no haber pasado antes antes a este sitio donde se conservan aún los jarros de schop de a litro, especie en peligrosa tendencia a la extinción dentro de las barras nacionales, pero que aquí se pueden saborear por sólo $1.800. Está bastante cerca de la cafetería "Al Paso", de la que ya he hablado antes aquí, lo que acrecienta mi sensación de falta de buen ojo tras haber pasado siempre por afuera antes de esta noche.
El negocio corresponde a esa clase de fuentes de soda donde el cliente sólo encuentra cerveza y parecidos, cual templo del culto a la cebada fría en una ciudad de clima tan cálido como es Arica. Clientes no faltan, por lo tanto, y parece que muchos de ellos han tenido tiempo de forjar amistades allí entre esas mesas y la barra principal.  No en vano, su lema ha sido por largo tiempo uno bastante sugestivo: "Un lugar para compartir con los amigo".
Vista interior del local.
Doña Sole Salazar, en la barra.
Echando una mirada rápida a su historia, "La Vallenarina" fue fundada en la víspera de las Fiestas Patrias de 1970, naciendo primero como local de comidas rápidas y expendio de bebidas o refrescos. Los fundadores fueron don Mauricio Salazar y su esposa, matrimonio oriundo de Vallenar. De ahí el nombre del local, por cierto, alojado en una vieja casona con fachada remodelada en estilo art decó pintada en colores apastelados.
Pasados unos diez años o un poco más, el entonces conocido y popular señor Salazar logró sacar una patente para expendio de alcoholes. Sin embargo, como la competencia en calle Maipú es sumamente severa en cuestiones de alimentación, los dueños fueron abandonando la cocina para dedicarse exclusivamente a la venta de cervezas que se mantiene hasta nuestros días y que identifica al celebrado local.
Actualmente, cuando el matrimonio fundador de "La Vallenarina" ya no está entre nosotros, la administración del local (que siempre ha sido el mismo) se encuentra a cargo de su hija doña Soledad Salazar Barrera, conservando aquel nombre recordando los orígenes vallenarinos de la familia y su aspecto pintoresco de boliche antiguo, interrumpido sólo por los carteles luminosos y un televisor pantalla plana. La vieja cocina sólo se usa para la familia ya que, según doña Sole, ella prácticamente "se ha criado en este sitio".
Pues bien: si quieren conocer una buena cervecería en Arica, donde pueden encontrar desde el schop corriente hasta las cervezas nacionales y extranjeras de buena calidad con ambiente de viejos chichas, péguense una vuelta por este sitio de calle Maipú: bueno, bonito y barato, como la tradición proverbial de las viejas fuentes de soda chilenas.

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