martes, 6 de marzo de 2012

LOS RELIEVES DE BRONCE CON LOS PLANOS HISTÓRICOS DE SANTIAGO EN LA PLAZA DE ARMAS

Coordenadas: 33°26'14.69"S 70°39'1.32"W (bajorrelieve 1) 33°26'14.77"S 70°39'2.12"W (bajorrelieve 2) 33°26'14.86"S 70°39'2.96"W (bajorrelieve 3)
Los guías turísticos muestran casi a diario estas placas a los viajeros extranjeros que visitan Santiago, allí por el lado Norte de la Plaza de Armas, paralelo a la calle Monjitas frente a los edificios de la Municipalidad, el Museo Histórico y el Correo Central. Son tres grandes bajorrelieves, distribuidos ordenadamente por una línea recta que conecta estratégicamente la estatua de Pedro de Valdivia con la entrada derecha de la Catedral Metropolitana. Miden cerca de dos metros y medio por lado y son de bronce. Su factura se debe a la Fundición Artística Germán Miño Caro de Quinta Normal, realizada en 1999 en base a los modelos de Germán Miño Z.
Aunque podrían estar copiadas de ideas similares llevadas a cabo en otros países (como la Plaza de Barcelona), estas placas tienen el valor de reproducir tres famosas plantas históricas de la ciudad de Santiago: la de Felipe Guamán Poma de Ayala, la de Alonso de Ovalle y la de Amadeo Frezier. Usualmente, se cree que corresponden a un recorrido por el aspecto de la ciudad a lo largo de tres siglos durante la Colonia, pero veremos que esto no es así, provocándose un error que se ha extendido dañinamente en el conocimiento popular sobre este tema.

Las piezas fueron instaladas hacia el final de los enormes trabajos de remodelación de la Plaza de Armas que empezaron en 1998 y que, desgraciadamente, destruyeron gran parte del aspecto histórico que había conseguido ese recinto a lo largo de su último siglo vida. Fueron inauguradas hacia el año 2000, al concluirse los trabajos de remodelación de la plaza dirigidos por los arquitectos R. Pérez de Arce A., S. Bianchi G., L. Caamaño V. y A. Salas R. Cada plano en relieve está formado de nueve placas cuadradas menores ensambladas.
A continuación, comentaré algo sobre las tres colocadas de Oriente hacia el Poniente, sobre los actuales adoquines de la Plaza de Armas, pero seguiré el orden cronológico de las escenas que representan.
EL RELIEVE DE GUAMÁN POMA DE AYALA
Esta es la plancha bajorrelieve más cercana a la conjunción de las calles Estado con Monjitas. Más que un mapa o una planta, muestra un esbozo muy general e imaginativo de lo que se creía en el Virreinato del Perú, en aquellos años, debía ser la ciudad de Santiago, de la mano de las líneas casi infantiles del dibujo del cronista indígena peruano Felipe Guamán Poma de Ayala, autor del extraordinario manuscrito artístico "La Nueva Crónica y Buen Gobierno".
Muestra una imagen ficticia de Santiago, como una ciudadela rodeada de murallones que en realidad nunca existieron, pero que pueden haber sido inspirados por el carácter de campamento militar que tuvo la ciudad en sus primeros siglos. De hecho, en las pequeñas figuritas que se observan en la ilustración, dominan edificios y personajes relacionados fundamentalmente con el ejército y la iglesia. También es probable que los murallones dibujados aludan a unos muros de adobón que tuvo Santiago hacia sus primeros años, pero que nunca llegaron a ser verdaderas protecciones como las retratadas en la imagen.
Pese a su imprecisión como retrato de la joven ciudad, el dibujo de Guamán Poma de Ayala tiene un mérito notable: muestra a Santiago con un río en su parte inferior, que indudablemente corresponde al Mapocho, además de una plaza central que alude a la Plaza de Armas. También esboza montañas a su espalda, tal como la cordillera que flanquea todo el lado Oriente del valle. Por esta razón, no hay duda de que el cronista contaba con referencias orales concretas y reales sobre la ciudad que quiso plasmar en su ilustración, ayudado de la imaginación.
Este relieve tiene un aspecto controversial, sin embargo, que hemos estudiado en una de los primeras entradas de texto realizadas en este blog y que causó algo de polémica con algunos lectores y amigos intelectuales, en su momento, sobre la legitimidad de la pieza. Se trata de la fecha y el nombre de la crónica que están escritos en la plancha, y que dice textualmente:
"SANTIAGO 1580
Según Nuevas Crónicas del Buen Gobierno de Huamán Poma de Ayala"
Haciendo vista gorda al hecho de que el cronista firmaba Guamán y no Huamán (este cambio de letra queda en cierto rango de libertad que incluso yo me permito a veces al citarlo, aunque también rubricaba como Aiala y no Ayala), el caso es que el documento colonial se llama en realidad "Nueva Corónica (Crónica) y Buen Gobierno", y no como se registra en el relieve. El nombre debiese ser respetado estrictamente, pues la obra original está compuesta de dos tratados unidos: uno de crónicas indianas ("Nueva Crónica") y otro menor sobre consejos para administración justa y ética de la autoridad ("Buen Gobierno").
Lo más sorprendente es, sin embargo, el detalle de la fecha, pues "Nueva Crónica y Buen Gobierno" no pertenece ni ha pertenecido jamás a 1580, sino al siglo siguiente. Se cree que comenzó a ser escrito desde 1612 hasta 1615 ó 1616, cerca del fallecimiento del anciano cronista.
Lamentablemente, como dije en la entrada que dediqué hace unos años especialmente a este tema, sospecho que esta alteración de la fecha del documento podría haber sido hecha intencionalmente, para que las placas se ajusten al mencionado recorrido por los siglos, ya que hay otro plano que también corresponde al siglo XVII, al igual que el de Guamán Poma de Ayala, en estricto rigor. Esperamos que, de alguna manera, a futuro se rectifique esto, pues además la placa bajorrelieve con el error es justo la que tiene las inscripciones de los arquitectos, el modelista y la fundición autora de las piezas.
EL RELIEVE DE ALONSO DE OVALLE
Es la plancha que está más cerca de la Catedral de Santiago, y probablemente sea la más bella de entre los tres relieves, aún cuando por razones técnicas y de diseño, no pudo ser reproducido entero el dibujo original que representa.
Corresponde al plano de Santiago que ofrece el cronista colonial chileno, el jesuita Alonso de Ovalle, en su trabajo "Histórica Relación Reino de Chile", que tras una gran cantidad de problemas y retrasos pudo publicar en Roma en 1646. Ovalle había escrito esta obra para difundir algún grado de conocimiento sobre Chile y ciertos territorios de América del Sur en general, al descubrir la tremenda ignorancia que existía en Europa sobre la mayoría de los reinos indianos y de su propio terruño.
El mapa de Ovalle es sumamente geométrico y recto, tanto por respeto al trazado de tablero que tenía desde sus orígenes la ciudad, como por el esfuerzo del sacerdote por mostrar una ciudad moderna y ordenada. La rectitud de su plano sólo es cortada por el trazado del antiguo río Mapocho y el bulto rocoso del primitivo Cerro Santa Lucía, no obstante que estas texturas rústicas de los elementos naturales de la ciudad no parecen exactamente retratados en la plancha, donde se tiende a simplificar las líneas del grabado.
Otro detalle interesante del plano copiado en el relieve es la señalización del crecimiento urbano de la ciudad: aparece indicada La Cañada (posterior Alameda de las Delicias), el barrio de La Chimba y algunos hitos dentro del trazado, como las principales iglesias y plazas. Sobre el plano, Ovalle también dibujó la famosa panorámica de la ciudad donde se apretuja una gran cantidad de grandes edificios públicos y templos, en otro esfuerzo por mostrar un idealizado Santiago, desarrollado y civilizado, que impresionara a los europeos.
Pero mientras el plano original grabado en el libro de Ovalle se extiende hacia el poniente por nas 10 cuadras desde la Plaza de Armas, el del relieve sólo alcanza a mostrar 7, en un evidente acomode a las proporciones y espacios.
EL RELIEVE DE AMADEO FREZIER
Es el que está justo al medio del trío, reproduciendo el conocido mapa del viajero y explorador francés Amadée Frezier, en su aventura sobre las costas de Chile y de Perú, constituyendo uno de los cronistas coloniales más importantes de toda la historia americana.
Su mapa, producido en 1712, fue usado por muchas ediciones posteriores de cartografía y especialmente francesa, pues tiene un mérito pionero al ser el primer plano de Santiago producido fuera del carácter meramente artístico y que se hace ajustándose a patrones matemáticos de proporción y cartografía. Es, por lo tanto, el primero de carácter "científico" de la ciudad.
Frezier muestra a un Santiago no radicalmente distinto del mostrado por Ovalle, pues la ciudad había tenido que ser reconstruida después del terremoto de 1647. Sin embargo, aparece el aspecto primitivo que muchos detalles que la ciudad seguía conservando en la tardía Colonia, como las redes de canales que pasaban por la ciudad y la prolongación rocosa que el Cerro Santa Lucía tenía hacia Norte, conocida como el Alto del Puerto, desaparecida a principios del siglo XIX. También muestra en un recuadro al mismo cerro, con su aspecto estéril y rocoso.
Otros detalles del plano de Frezier que también estaban presentes en el de Ovalle son las indicaciones sobre la Cañada de la futura Alameda y el barrio de La Chimba, al otro lado del Mapocho.

1 comentario:

german dijo...

aclaro que las medidas de los bajos relieves son tres metros por lado en trosos de un metro por un metro unidos por su base con ajustes y soldados electricamente y su peso de cada plano es de 600 kg de bronce su autor German Miño C y su Hijo German Miño Zamorano fundidor y modelista entre otras obras estan monumento Carabineros,Edo Frei M, Salvador Allende, Cardenal Caro, P.Mekis y bustos de G. Mistral, C Arrau,R. Vinay, P. Neruda todos ubicados dentro del radio urbano del centro de Santiago.-

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