lunes, 20 de febrero de 2012

PLAZOLETA EUSEBIO LILLO Y EL LUGAR DONDE VIVIÓ EL ILUSTRE VECINO


La casa donde vivió Eusebio Lillo tal cual se veía en 1963 en la esquina de Santo Domingo con Chacabuco (fotografía publicada por la revista "En Viaje").

Coordenadas: 33°26'18.94"S 70°40'43.44"W (ex ubicación de la casa) 33°26'18.38"S 70°40'42.22"W (centro de la plaza)

En la calle Santo Domingo, en la cuadra que se halla entre Herrera y Chacabuco por la proximidad del viejo barrio Yungay, se encuentra una relativamente pequeña plazoleta que hace las veces de jardín para el Instituto Femenino Superior de Comercio Eliodoro Domínguez D., situado en este mismo lugar, casi en las lindes de la Comuna de Santiago con Quinta Normal. Es la Plazoleta Eusebio Lillo, de la que no muchos saben su existencia. Más escasas todavía eran las referencias a la existencia de la casa que tuvo allí el personaje, tras su destrucción y hasta la instalación del monolito que allí se encuentra hoy conmemorando este hecho.

La plaza corresponde más bien a un pasillo verde de unos 30 árboles y arbustos, a todo el largo de la cuadra, entre los cuales se instalaron algunas bancas para descanso y los típicos basureros del modelo antiguo que antes colocaba la dirección municipal de parques y jardines de Santiago Centro. El ancho de esta plaza no será de más de 12 ó 13 metros, según calculo al ojo.

Don Eusebio Lillo.

La quinta de don Eusebio Lillo (1826-1910), autor de la letra de nuestra Canción Nacional, estaba ubicada en este sitio, con fachada y entrada más precisamente en la esquina de Santo Domingo con Chacabuco, sobre el terreno que ahora ocupa el Instituto. Vivió allí, en la segunda mitad del siglo XIX, y -según algunas fuentes- allí fue también donde murió. Aunque se mantenía todavía habitable en la siguiente centuria, la propiedad fue demolida para construir el edificio de la casa educacional, cuya primera piedra se colocó en septiembre de 1967.

Pocos recordaban la presencia de Lillo en este lugar hasta que, en 1998, la Municipalidad de Santiago y los vecinos del barrio se organizaron con el Instituto de Conmemoración Histórica de Chile, para instalar un monolito de roca rosada con una placa de mármol blanco recordando la residencia del ilustre poeta, periodista y político chileno. La inauguración de la pieza tuvo lugar durante la alcaldía de Jaime Ravinet. Y aunque la placa está en mal estado, producto de los atentados grafiteros, todavía se puede leer su inscripción bajo el nombre del famoso y revoltoso ex miembro de la Sociedad de la Igualdad:

"EN ESTE LUGAR ESTUVO LA CASA QUE HABITÓ EL ILUSTRE POETA, AUTOR EN 1847 DE LA ACTUAL LETRA DE NUESTRO HIMNO PATRIO EN REEMPLAZO DEL TEXTO ORIGINAL DE BERNARDO VERA Y PINTADO. CONSERVANDO SÓLO LA ESTROFA DEL CORO LA MÚSICA SIGUIÓ SIENDO LA MISMA DE RAMÓN CARNICER ADOPTADA EN 1920 EN REEMPLAZO DE LA ANTERIOR DE MANUEL ROBLES."

Abre la placa el nombre del Instituto de Conmemoración Histórica y lo cierran la Ilustre Municipalidad de Santiago y los Vecinos del Barrio Yungay.

Modestamente, criticaría del texto en el monolito la excesiva concentración y énfasis que el Instituto de Conmemoración Histórica le dio a la historia del Himno Patrio más que en la vida de Lillo, que es el celebrado.

Aunque ya no queda nada de la quinta del homenajeado salvo el recuerdo y el monolito testimoniándolo, algunas casas de aire solariego en el entorno de esta plazoleta, especialmente las más antiguas (como en la esquina del lado, en Herrera), más las escasas fotografías que se conservan de la fachada de la residencia original, permitirían hacerse una idea del aspecto general que pudo haber tenido su casona, con muros de adobe y techos de incontables tejas convexas, además de patios interiores.

Quizás pase a segundo plano en el barrio este pequeño rincón de la gran ciudad, opacado por la presencia gravitante de la Plaza del Roto Chileno y la más grande y extensa de avenida Portales. Para qué compararla con el Parque de la Quinta Normal, que está a sólo unas cuadras. Sin embargo, no es menor el valor de enclave histórico de la Plazoleta Eusebio Lillo, recordando con su nombre y su presencia la residencia que el personaje tuvo alguna vez en el histórico y cultural vecindario de Barrio Yungay.


1 comentario:

  1. Me gustaria tener una casa Quinta. Gran tipo EUSEBIO.L ,la Cancion Nacional con todas sus estrofas ES PERFECTA .Anotate 7 puntos nuevamente quedo redondo el articulo.

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