lunes, 28 de marzo de 2011

LA PRESENCIA SEMPITERNA DEL "PIPA'S BAR" EN MACUL

Coordenadas: 33°29'14.91"S 70°36'3.42"W
En poco tiempo más se cumplirán 76 años de existencia de un lugar encantado en la comuna de Macul, que ha estado en el barrio desde los tiempos en que éste era un poblado semi-rural con sus principales avenidas a tierra descubierta y conectada al resto de Santiago por los tranvías que salían desde Alameda de las Delicias o desde Irarrázaval. Está situado en calle Santa Cristina 3144, a pasos de la esquina con la transitada Avenida Macul, cerca de Quilín.
El "Pipa's Bar" fue fundado por don Pedro Ahumada un día 20 de mayo de 1935, en una especie de barraca que fue adquiriendo su aspecto de cantina popular típicamente chilena, con visos de fonda o chingana que aún conserva, de hecho. Eran los años en que la línea del tranvía terminaba a sólo una cuadra de allí, en la actual Plaza Punta de Rieles, en Macul con Quilín, así llamada precisamente porque fue el último de los puntos terminales que tuvieron los ferrocarriles urbanos, y hasta donde llegaban los tranvías de la Línea Nº 23.
Como salían desde aquí también los caminos hacia las famosas viñas de Macul y a Lo Cañas, el barrio comenzó a experimentar una creciente urbanización y desarrollo comercial. En 1930, fue reconocida la Comuna de Ñuñoa, a la que pertenecía por esos días Macul. Fue en este período, entonces, que nace el "Pipa's Bar", con características de cantina y restaurante que hasta nuestros días se mantienen intactas, situada en las puertas de lo que más adelante sería la llamada Villa Macul.
Avenida Macul en 1920 (Fuente imagen: cicloviasmacul.blogspot.com).
Don Pedro fue armando una verdadera posada, llena de pipas de vino y chicha para los alegres comensales. De ahí su nombre. Las mesas se confundían con las barricas y el aspecto rústico y campesino perduraba a pesar del vertiginoso crecimiento de la ciudad alrededor del barrio.
El maravilloso boliche fue heredado por el siguiente Pedro, hijo, junto con los barriles y la fiel clientela. Probablemente, el local era abastecido con la abundante producción de las viñas del sector cordillerano, que le dieron la característica a este lado de Santiago, de modo que podemos explicarnos así una de las razones por las que llegó a tener el éxito que le ha permitido perdurar hasta nuestros días en un territorio que por largo tiempo no fuera más que los suburbios de la capital.
Actualmente, el "Pipa's Bar" es propietado y administrado por don Pedro Ahumada tercera generación, nieto del fundador. Él tiene un aspecto un poco adusto, pero al largarse en una conversación resulta ser de lo más cordial y grato. Su local sigue siendo un extraordinario restaurante de comidas chilenas, empanadas fritas o de horno, perniles, arrollados. Huevos duros y charqui están disponibles para los bajones de hambre.
Su barra es, sencillamente, fuera de serie; una obra de arte del tiempo y un favor generoso de la historia. Parecería sacada de una recreación de los bares antiguos de los pueblitos del siglo XIX o principios del XX. Los tragos estrellas siguen siendo vino tinto y blanco, además de pipeños en estas dos variedades también, que los clientes llegan a comprar en botellas vacías o bidones. Chicha y pipeño son de Villa Alegre, según rezan los letreros. El "terremoto" de la casa es famoso, considerado uno de los mejores y más deleitosos de todo este lado de Santiago.
Su cantinero histórico y muy diestro ha sido por años don Gabrielito Sandoval, artista de las copas y botellas. Es un hombre al que se le nota el buen sentido del humor tras cruzar con él algunas frases. Una marca de parálisis a un lado del rostro le provoca un gesto curioso, como si siempre estuviese con permanente semblante de buen ánimo. Afortunadamente, este defecto es adecuado a su personalidad.
También llamado "Las Pipas de Macul" (seguramente para distinguirlo de los muchos bares que ostentan nombres parecidos, como el de Serrano y el de Einstein), sigue con su decoración de barricas centenarias. Abundan las banderas chilenas, escudos y las decoraciones antiguas, más algunos cachivaches traídos desde todo Chile, dándole al negocio el típico tinte museológico de los bares-restaurantes costumbristas de Santiago, como en el caso de la "Capilla Los Troncos" de Quinta Normal o "El Negro Bueno" de La Florida. El efecto se completa con antigüedades, cuelgas de ajos, cuadros desteñidos y colecciones de botellas antiguas, entre las que figuran clásicas joyitas de la "Fanta" y la desaparecida "Nobis", que existió hasta principios de los ochentas, más o menos. Incluso hay volantines colgados. Nadie podría aburrirse en este sitio, ni en un año de visitas diarias, pues la ornamentación es un resumen de su propia historia.
Tiene tres áreas definidas: un salón principal recargado de ornamentos, uno secundario al fondo con entradas naturales de luz y afuera un espacio al aire libre que prefiere la gente más joven, según los parece, conformado por mesitas y sillas ligeras. "Ambiente familiar y precios al alcance de Ud.", promete un cartel, en la entrada.
Por alguna razón, este sitio es una especie de santuario para clubes de fútbol. Hay banderines, placas y copas. Algunos son equipos de barrio, como el Estrella de Macul, bastante evocado en la decoración interior. El principal, sin embargo, es el Colo-Colo, que está homenajeado sin disimulo en el establecimiento. La última estrella ganada por el club fue alegremente celebrada por sus devotos de este sector de la ciudad en el local, con una gran copa chamullenta colocada al centro de la sala y con un papel pegado aseverando que era la recién ganada por el club.
La cueca brava es el otro elemento que no ha faltado en este sitio, en los encuentros conocidos como los viernes de cuecas del "Pipa's Bar", convertido ya en un importante centro de presentaciones folklóricas al Sur de Santiago. De hecho, se han formado algunos grupos de admiradores y clientes frecuentes en torno al bar-restaurante, a estas alturas ya devenido en sala de eventos.
Dicen que las Fiestas Patrias se celebran acá como en ninguna otra parte de Chile, desde la Independencia hasta ahora, pues se instala una fonda propia en su interior y se organiza todo un programa de festejo, presentaciones musicales, parrilladas y bingos.
Felicitaciones, entonces, no sólo al "Pipa's Bar" por sus tantos años vida, sino también a la ciudad de Santiago por contar con este tesoro de cultura popular aún vigente en su historia urbana.

4 comentarios:

  1. Excelente la firma con la garrafa.

    Felicidades.

    (Me dio sed)

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  2. Increíble Lugar, lo conozco de memoria.
    Larga vida al Pipa's Bar

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  3. Lo mejor...Gabito siempre grande !!

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