martes, 4 de enero de 2011

EDUARDO THOMPSON: EL HOMBRE QUE NO ESTABA "NI AHÍ”

Eduardo Thompson. Fuente imagen: "El Mercurio", 2007.
No ha faltado el pajarón que atribuye la creación de la expresión popular “No estoy ni ahí” a un conocido ex tenista nacional que usó y abusó por algún tiempo de la misma frase. Esto está muy, muy lejos de ser cierto, sin embargo.
Es difícil rastrear el origen de esta frase usada para señalar que no se siente entusiasmo o interés por algo, que te importa un bledo o no te entusiasma en lo más mínimo la idea de involucrarte con eso: "no estar ni ahí" significa, en otras palabras, estar decididamente lejos, indiferente o distante de un hecho, propuesta, situación o persona. Hay algunos que la suponen incluso originada en el extranjero, particularmente en países centroamericanos, lo que también es un error. Ha dado origen a variantes como "no estar ni a 500 metros" de alguien o algo.
Lo cierto es que la frase de marras se popularizó y masificó especialmente a principios de los 90 pero gracias a los sketches que venía presentando en la TV desde la década anterior (o antes, quizás) el fallecido humorista revisteril nacional Eduardo Thompson (1944-2007), quien la usaba con insistencia en célebres y recordados personajes suyos como El Tetera, El Compro Dólares y Pinto del trío humorístico "Pinto, Paredes y Angulo", que realizaba con los comediantes Gilberto Guzmán y Guillermo Bruce. Al parecer, esta creación provenía desde de sus tempranos años en las presentaciones revisteriles y el vodevil chileno.
Haciendo siempre de tartamudo y acosado por una angustiante mosca (pegada al casco o sombrero con un alambre) o bien por una etiqueta que le salía de la manga del saco, Thompson remataba frecuentemente algún chiste con un sonoro "¡No estoy ni ahí!", a veces llevándose el dorso de la mano a su mentón y deslizándola en un ademán de desprecio o indiferencia.
El equipo de grandes humoristas y comediantes de "La Alegre Compañía" de Valdés, de izquierda a derecha: Daniel Vilches, Gilberto Guzmán, Mónica Val, Mino Valdés, Ernesto Ruíz y Eduardo Thompson (Fuente imagen: diario "El Mercurio").
Elenco del programa televisivo "Los del Bloque Fútbol Club". De izquierda a derecha: "El Negro" Joselo, Ernesto "El Tufo" Ruíz, Mónica Val, Daniel Vilches (parodiando al futbolista Carlos Caszely), Eduardo Thompson y Mino Valdés (Fuente imagen: diario "La Tercera", noviembre de 1988).
Guillermo Bruce, Eduardo Thompson y Jorge Franco con una vedette del espectáculo "Curvas-Viña-Risas", en noviembre de 1988, diario "La Tercera".
El propio humorista reconoció y enfatizó, en alguna oportunidad, que él fue el creador de la famosa divisa, favorita de todo apático y con cierta semejanza al concepto del actual meme de la risa de Yao Ming en la cultura popular de la internet, aunque con décadas de anticipo.
Además, mientras Thompson trabajaba en el electo de humor del programa de mediodía "Éxito" de Canal 13, dirigido por el artista y animador José Alfredo "Pollo" Fuentes, éste show diario realizaba un concurso de talentos en donde los malos concursantes eran despedidos con una cortina y coro en el que participaba el público y decía así, fomentando más aún la famosa frase en los años 90:
Discúlpenos,
Discúlpenos,
No le fue bien,
¡No está ni ahí!
Fue así como la expresión "no estoy ni ahí" se hizo sumamente popular en la sociedad chilena, pasando al lenguaje coloquial e incluso a canciones y cortinas musicales, manteniéndose todavía en vigencia... Todo gracias a Eduardo Thompson, de una u otra forma.
Video con presentación de Eduardo Thompson y Chicho Azúa, en rutina "El Mago" de "Morandé con Compañía", junto a Carla Balero. Fuente video: youtu.be/zLy6XSHhg1k.
Actualización: otro video de Eduardo Thompson con el gran Chicho Azúa en "Morandé con Compañía". Fuente: youtu.be/MFJam7g2HSk.
Actualización: trabajo fonográfico "Ríete sin censura", dedicado a Eduardo Thompson.  Fuente video: youtu.be/vp5QP0oqKMs.
BIOGRAFÍA DE UN GRANDE DEL HUMOR CHILENO
Eduardo Tomás García Muñoz, más conocido como Eduardo Thompson, nació en 1944 y siempre destacó como un extraordinario humorista, comediante e improvisador, particularmente histriónico y mordaz en su estilo. Sus inicios en estas artes estuvieron en el "American Bar" de Valparaíso, pasando después a los espectáculos del Teatro Princesa y el Teatro Ópera de Santiago.
Así, formó parte de innumerables espectáculos actuando en compañías y presentaciones con otros célebres humoristas revisteriles de su generación, como Chicho Azúa, Mino Valdés y Daniel Vilches, en la época dorada de las candilejas humorísticas chilenas. Tuvo actuaciones en el extranjero, además, como Perú, Colombia, España y algunas colonias chilenas.
En los años 80, y como muchos otros comediantes y humoristas que vieron caer los grandes centros de entretención adulta (como el Picaresque, el Humoresque o el Bim Bam Bum), emigró a la televisión donde se haría extraordinariamente popular, pasando por programas como "El Festival de la Una" y "Sábados Gigantes", con la Compañía de Valdés. Luego destacó en el programa del mediodía "Éxito", donde compartía rutinas con sus colegas Jorge Franco, Guillermo Bruce, Adriano Castillo y la vedette argentina Beatriz Alegret. Su extraña forma de vocalizar los guiones, a veces fingiendo una perturbadora tartamudez o caracterizándose como "choro" de barrio bajo, le dieron sellos muy propios a sus presentaciones.
El artista era conocido en los barrios de Gran Avenida en La Cisterna, donde vivía, cerca del templo y colegio de Don Bosco. Grabó algunos trabajos de humor en audio y trabajaba también en presentaciones particulares donde hacía regresar sus libretos "blanqueados" para la televisión, hasta la picardía de aquellos años en que formaba parte del elenco del teatro humorístico adulto. Uno de sus chistes de aquel tiempo, que largó a la multitud en la inauguración de un centro comercial hacia principios de los 90, decía algo como lo que sigue:
"Mi familia y yo éramos artistas de circo, y teníamos funciones para adultos. Mi hermana hacía un truco en el que se ponía una pequeña pelotita en la frente y, mientras bailaba sensualmente inclinada hacia atrás, la iba bajando por el cuerpo hasta que llegaba a su vientre, luego su ingle y allí desaparecía misteriosamente... Mi suegra hacía el mismo truco pero con un zapallo... Y mi primo lo hacía por la espalda, pero con un balón de gas... Eso sí, siempre le pillaban el truco, porque se le quedaba el regulador afuera".
Más tarde, Thompson volvió comediante estable de los sketches del programa "Morandé con Compañía", de Kike Morandé, compartiendo escenario con otros destacados del gremio como Franco, Vilches, Azúa, Helvecia Viera y Patty Cofré. Entre sus hilarantes rutinas de esta etapa, estaba la restitución de un antiguo personaje infantil llamado Lalito, para el sketch llamado "La Escuelita". Algunas de sus caracterizaciones como homosexual, sin embargo, provocaron cierta protesta de grupos de minorías sexuales, por el exceso del estereotipo caricaturesco en las mismas.
Presentación humorística que parodiaba el contexto del plebiscito de 1988. De izquierda a derecha: Tatiana Merino, Eduardo Thompson, Gilberto Guzmán, Guillermo Bruce y Helvecia Viera.
Eduardo Thompson como Lalito, en "La Escuelita" de "Morandé con Compañía". Fuente imagen: Mercurioantofagasta.cl, 2005.
Empero, en sus últimos años Thompson comenzó a experimentar complicaciones derivadas de la diabetes y otros padecimientos, debiendo serle amputados los cinco dedos de un pie en 2005, tras provocase accidentalmente quemaduras con agua caliente, lo que no impidió su regreso a la televisión poco tiempo después, en el mismo show. A ello se sumó un desgraciado accidente automovilístico en el que se vio involucrado su hijo, con resultado de muerte de un motociclista, que mantuvo a la familia en el ojo del huracán por varios meses, provocándole una gran depresión al humorista.
Una tarde de 2007, Eduardo fue llevado de urgencia a la Asistencia Pública de Santiago, hasta donde llegó sintiendo un preocupante malestar debido a sus problemas hepáticos y renales. La gravedad de la situación fue desestimada por los facultativos de la ex Posta Central, enviando de vuelta al humorista a su casa y advirtiéndole equivocadamente a sus familiares que no estaba en peligro su vida. A las 23 horas de esa misma noche, la arritmia que presentaba se complicó, debiendo hacérsele de urgencia un by-pass externo a la espera de un marcapasos que debía serle colocado en unos días dado este pésimo estado. Pero la intervención no logró sacarlo de la gravedad, falleciendo al día siguiente de un paro cardiorrespiratorio.
Eduardo Thompson, uno de los mejores humoristas nacionales y retrato viviente de su época más luminosa en la vieja escuela de revistas, falleció así a las 20:20 horas del miércoles 11 de julio de 2007, a los 63 años. Sus restos fueron velados por la comunidad de artistas, amigos y familiares en el Teatro Novedades, lugar elegido por expresa petición suya. Asistieron  sus colegas Bruce, Checho Hirante, Gilberto Guzmán, Ernesto "El Tufo" Ruiz, la actriz-vedette Tatiana Merino, el cantante y animador José Alfredo Fuentes, el animador Enrique Maluenda y el conductor Alfredo Lamadrid, entre muchos otros. Fue sepultado en el Parque Cordillera de La Florida.
La viuda María Angélica Arancibia y sus tres hijos, han insistido en que la muerte de Eduardo se debió a la inexcusable negligencia médica por parte de los profesionales de la Asistencia Pública, la tarde anterior al día de su fallecimiento.
Es sabido que la sociedad tiende a olvidar a muchos de sus grandes artistas, pero tanto los personajes de Eduardo Thompson como su célebre "no estoy ni hay", han perdurado en la memoria popular.

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