martes, 30 de noviembre de 2010

DON DIEGO PORTALES CONTRA EL AMOK

Paddok corre asesinando e hiriendo gente por el puerto, mientras la multitud lo persigue. Grabado del reportero gráfico Luis F. Rojas hacia 1941, para la edición ilustrada de "Episodios Nacionales".
En Malasia, Sumatra, Tailandia, el Sur de China y la Polinesia, era conocido desde antaño un extraño mal que afectaba súbitamente a los trabajadores de los campos, minas o puertos, y que solía desencadenar grandes tragedias: el meng-âmok, término malayo mencionado también por Rudyard Kipling y que consistente en explosiones brutales de locura y de frenesí homicida que, de un momento a otro, se apoderaban del sujeto como la más demoníaca de las posesiones y le provocaban correr y matar sin freno, armado, cometiendo a su paso una seguidilla de asesinatos indiscriminados e irracionales, verdaderas masacres que terminaban sólo cuando lograba ser reducido, abatido o, simplemente, cuando caía exhausto tras la euforia sangrienta, con frecuencia ya amnésico de lo sucedido o bien terminando la salvajada al ponerle fin a su propia vida. Como un perro rabioso, el afectado mata y ataca a todo y a todos, sin perdonar a nadie, jadeando, gritando y gruñendo, dominado por el cortocircuito mental.
En una célebre aventura para conseguir ejemplares de las llamadas piedras tektitas o "perlas de fuego", en los años veintes, el viajero francés Richard J. H. de Touché-Skkading tuvo ocasión de observar los estragos que provocó una erupción de amok en un barco cargado de esclavos chinos "culíes" (de los mismos que los chilenos iban encontrando y liberando en covaderas y salitreras peruanas durante la Guerra del Pacífico), dejando 8 de ellos muertos y más de 50 heridos antes de tocar puerto en Malaca. No era raro que los barcos fueran escenario de esta clase de ataques descontrolados de fiebre asesina, como hacia esos mismos años lo retrata Stefan Zweig en "El Loco de Malasia", cuyo título original en alemán era "Der Amokläufer". Y aunque es conocido desde hace siglos en esos países asiáticos, el Síndrome del amok recién fue aceptado por la psiquiatría oficial hace unos cincuenta años, tras los trabajos del profesor de psiquiatría de la Universidad de Oklahoma, Joseph Westermeyer, creyéndoselo asociado a fenómenos de desadaptación cultural que conducen a estos súbitos arranques criminales incontrolables, tanto de individuos mal insertados en un medio que le es extraño, como en otros casos de sujetos con tendencias sociopáticas reprimidas hasta el momento del estallido del amok. Muchas masacres y matanzas famosas, por lo tanto, parecen estar relacionadas con este extraño síndrome.
Sin embargo, antes que Kipling, Zweig, Touché-Skkading o Westmeyer presentaran la existencia del amok ante occidente, ya parece haberse hecho presente en Chile con un controvertido caso de fines de 1832 y principios de 1833, que tiene todas las características que son propias de una explosión del mal y que involucraron, además, la primera gran polémica en torno al carácter férreo e indoblegable de don Diego Portales Palazuelos.
Sucedió que aquél verano, un bergantín ballenero estadounidense había echado anclas en Valparaíso, capitaneado por Mr. Henry Paddock. El Capitán bajó a tierra en momentos de angustia, en una tierra ajena, agobiado por deudas y por una pésima temporada de pesca que había aumentado sus desesperaciones. Había solicitado un crédito a la casa Alson de los Estados Unidos, pero el préstamo le fue rechazado. La terrible noticia la recibió allí en Valparaíso sucediendo, entonces, lo impensable.
Paddock, explotando en un ataque frenético de ira y furia, sacó en el mismo lugar una navaja que traía entre sus ropas y atacó de muerte con ella a los dos empleados que lo atendían y que acababan de comunicarle la negativa a concederle el préstamo. Ambos eran paisanos suyos. Con las manos ensangrentadas, corrió hacia la calle vuelto una fiera, y enfiló en su loca carrera hacia el puerto. Personas que alcanzaron a ver el crimen y otros que distinguían el arma empuñada por el loco, comenzaron a perseguirlo y a gritar desesperados: "¡Atájenlo, atájenlo, asesino!". Pero el colérico asesino siguió desparramando cortes en su ruta, hiriendo de muerte a don Joaquín Larraín, reputado caballero que tuvo la desgracia de cruzársele en el camino ese día. También dejó herido gravemente allí a un señor llamado Joaquín Squella, coincidentemente uno de los enemigos políticos personales que tenía Portales. Varias otras personas terminaron con severas heridas antes de que Paddock llegara al sector de los muelles, siendo reducido al fin, tras dejar una huella de sangre regada por el puerto. Su aparente fiebre de amok había dejado tres muertos y de seis a ocho heridos, varios de ellos de gravedad.
El asesino fue llevado a rastras hasta la cárcel. Pero no bien sonó el cierre de la puerta de su calabozo, el Ministro representante de la Unión de Estados Americanos ante Santiago corrió a tratar de intervenir en favor del Capitán Paddock, intentando zafarlo del castigo que seguramente le caería encima en el juicio que rápidamente se inició contra él, por lo que el proceso adquirió de inmediato ribetes controversiales que pusieron a toda la atención pública encima.
Para desgracia de la Legación de los Estados Unidos, sin embargo, tras terminar su primera experiencia ministerial don Diego Portales había asumido la conducción de la Gobernación de Valparaíso, quien difícilmente habría metido las manos para alterar los fallos condenatorios de primera y segunda instancia contra el capitán. El gestor de la idea del Estado en forma era, como se sabe, un convencido del ejercicio implacable de la autoridad y de la mano dura, por lo que el futuro de Paddock era francamente sombrío, aun cuando éste alegaba no recordar nada de lo sucedido y su médico portugués de apellido Torres lo declaraba loco (probablemente por razones políticas, pues más tarde hizo lo mismo contra unos conspiradores del motín de Zenteno).
Por más que el Ministro norteamericano presionó en favor del infeliz, no pudo derribar el decidido carácter de Portales, quien no movió una ceja ante tamaña intromisión en la independencia de la justicia chilena. La idea era que el gobernador respaldara una petición de indulto para Paddock que sólo podía conceder el Gobierno, y no que él extendiera una, como creen erróneamente algunos autores que siguen proponiéndose como adversarios de Portales.
Pero don Diego no cree en locuras ni ataques de delirio. Como sucede con los asesinatos cometidos por borrachos, no cree que la pérdida de juicio sea atenuante de nada en un criminal. Probablemente, si alguien le hubiese explicado los terribles alcances del amok, tampoco habría cambiado mucho el escenario.
Las desesperadas cartas enviadas por agentes extranjeros como Guillermo Blest y Santiago Ingram en favor del capitán, no surtieron efecto. Por el contrario, Portales les respondió con dureza sólo parcialmente disimulada entre los textos de buena crianza, en otra de sus famosas cartas que son lo único escrito que nos dejara expresando en cada una la esencia de su pensamiento ya bien conocido en los hechos:
“Mi celo por la buena administración de justicia, les dice, y por el cumplimiento de las leyes, no llega ni puede llegar hasta el extremo de precipitarme en injusticias ni excitarme la sed de sangre; tampoco puede causar un trastorno tal en mi mente que llegue a despojarme de la razón. Soy naturalmente compasivo, pero más amante de las leyes, del buen orden y del honor de mi pobre y desgraciado país. Bajo estos principios aseguro a Uds. que debo mucho y aprecio en sumo grado a mis amigos queridos Blest e Ingram; pero si desgraciadamente alguno de ellos se encontrase en el caso del capitán Paddock y su suerte pendiera de mi mano, ya estaría yo llorando sobre su tumba… Puede muy bien suceder que Paddock padeciese alguna aberración mental al tiempo de cometer los asesinatos; pero poco tiempo después ha estado en su sano juicio; si le justificamos dando valor a su excepción de insanía, no habrá ya quien no quede impune de un crimen alegando la misma excepción. No duden Uds. que en lo sucesivo, si Paddock salva la vida, la excepción de insanía va a sustituir a la de embriaguez”"
Luego, poniendo el dedo en la yaga, remata su argumentación:
"Así se disponen los ánimos insensiblemente, y un día, al hacer fusilar a un roto, puede levantarse el grito de que para ellos solo hay justicia, y armarse una fiesta en que tal vez me toque morir defendiendo a los señores que hoy me critican".
Muchos historiadores críticos de Portales han intentado presentar este episodio como un aprovechamiento político del caso Paddock y abonar así a una especie de anatema que ha procurado cultivar sobre la memoria del ministro. Quizás el aprovechamiento de raigambre política sea el que en realidad intentan hacer ellos, movidos por el desprecio y la alergia que provoca la figura de Portales en ciertos dogmas, porque quien conozca medianamente siquiera su filosofía respecto del rol del poder público como director y rector de una sociedad en pleno ordenamiento, difícilmente podría haber esperado alguna actitud complaciente o emotiva de su parte para con el criminal, cuya cabeza era pedida a gritos por toda la sociedad chilena, aún impactada con lo sucedido. Además, en años anteriores habían sido ejecutados varios ciudadanos muy pobres autores de delitos menos graves todavía, por lo que Portales de modo alguno accedería a hacer fracasar la ocasión de demostrarle al pueblo que la justicia era igualmente dura, sin hacer diferencias de clase. Además, ya dijimos que lo único que podía hacer Portales era apoyar una petición de indulto, ya que no estaba en sus facultades concederla, como creen hasta hoy muchos investigadores distraídos.
La suerte de Paddock estaba echada, entonces: el Tribunal de Justicia siguió adelante y lo confirmó culpable, dictando la pena máxima de muerte en la horca. Al poco tiempo, fue conducido hasta el cadalso y, segundos más tarde, su cuerpo sin vida era peso muerto colgando de un nudo y balanceando su sombra.
Podemos conjeturar desde hoy sobre si Paddock fue o no otro desgraciado poseso del amok y si corresponde, por lo tanto, al primer caso que se ha reportado en Chile de esta clase de ataques de locura. Empero, en el supuesto de haberlo sido, concluimos entonces en que el inquebrantable y decidido espíritu del severo Diego Portales tampoco lo toleró ni lo perdonó.

jueves, 25 de noviembre de 2010

EL MEJOR CONTENIDO BICENTENARIO: CONCURSO BIBLIOREDES YA TIENE GANADORES ("BiblioRedes, jueves 25 de noviembre de 2010)

Publicado en el website de BiblioRedes, jueves 25 de noviembre de 2010. Link al artículo original: http://www.biblioredes.cl/node/17522 (Clic sobre la imagen para ampliarla).
La Ceremonia de Premiación del Concurso de BiblioRedes, se realizará el 17 de noviembre en la Biblioteca Nacional.
El Concurso que tuvo como objetivo promover y rescatar la expresión de nuestras culturas locales y nuestro patrimonio expresados por la sociedad a través de Internet, generó más de 652 contenidos inscritos entre Blogs, Sitios Web, Videos o Galerías de Fotos, contó con 4.748 comentarios y 4.981 votos.
El Blog Urbatorivm de Criss Salazar que trata sobre ensayos y pequeños estudios de aspectos culturales, patrimoniales, históricos y populares de la vida en la ciudad de Santiago, es el sitio ganador del concurso “El Mejor Contenido de Nuestra Cultura Local en el Bicentenario”, organizado por la Comunidad de Contenidos Locales del Programa BiblioRedes de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM).
Una dura tarea tuvo el jurado de este certamen, compuesto por Gloria Elgueta, Coordinadora del Programa “Memorias del Siglo XX” de la DIBAM; Gonzalo Oyarzún, Sub Director de Bibliotecas Públicas; Juan Carlos Camus, periodista especializado en comunicaciones digitales; Paola Gallegos, Coordinadora Nacional del Programa BiblioRedes; Macarena Durán, Coordinadora de Operaciones y Servicios Virtuales de BiblioRedes; Karen Gruttner representante de ENTEL empresa auspiciadota del certamen, y Gabriel Vanegas, Coordinador de la Biblioteca Pública Piloto Filial San Javier - La Loma, Medellín.
Los integrantes del Jurado coincidieron en que el autor del sitio, supo apropiarse de la tecnología para, a través de sus contenidos, hacer un aporte original al conocimiento de la cultura y el vivir capitalino, convirtiéndose a su juicio, en el contenido que mejor promueve, rescata y difunde las expresiones de la cultura local, en específico de la historia urbana y cultural de la ciudad de Santiago de Chile.
El segundo lugar del concurso fue para el video Transhumantes perteneciente a Documentales del Norte Chico, de la Región de Coquimbo y creado por Sergio Olivares, el cual nos muestra el sistema de vida llamado Transhumancia, a través de una familia de pastores que viaja a la cordillera de los Andes con su ganado caprino.
En tanto, el tercer lugar fue para el Blog Baile Chino en Aconcagua de la Región de Valparaíso y creado por Mario Martínez, el cual nos muestra las cofradías de los músicos danzantes de los pueblos campesinos y pescadores de Chile Central, específicamente del Valle de Aconcagua.
Además, el concurso fomentó la participación de los miembros de la Comunidad de Contenidos Locales, a través de comentarios y votaciones en los contenidos participantes. De esta manera, el sitio web Paulo Til Til se quedo con el premió a la categoría “más votado”, mientras que el sitio Habla Propia se adjudico el premio al sitio “más comentado”.
El Concurso tuvo como objetivo promover y rescatar la expresión de nuestras culturas locales y nuestro patrimonio expresados por la sociedad, a través de Internet, y generó más de 652 contenidos inscritos entre Blogs, Sitios Web, Videos o Galerías de Fotos, contó con 4.748 comentarios y 4.981 votos. Todos estos contenidos describen nuestras actividades económicas, pueblos originarios, patrimonio, leyendas y muchos otros contenidos de las regiones, comunas y pueblos de nuestro país, utilizando textos, fotografías y elementos interactivos, multimediales y audiovisuales.
El ganador de “El Mejor Contenido Local del Bicentenario” será premiado con un netbook, mientras que el segundo lugar y el más comentado recibirán una cámara de video, en tanto, el tercer lugar y el más votado se llevarán una cámara fotográfica digital. La ceremonia de Premiación del Concurso, se realizará el 17 de diciembre en la Biblioteca Nacional.

sábado, 20 de noviembre de 2010

"EL CORTEJO" (UN CUENTO DE MI AUTORÍA)

(Imagen: "La Tercera de la Hora")
Éste es el cuento breve titulado "EL CORTEJO" de mi autoría (Cristian Salazar Naudón), que fue seleccionado y publicado en el libro “101 cuentos rescatados del cementerio”, de Editorial Los Seis Antonio, en noviembre de 2010:
El cortejo baja por Arzobispo Valdivieso al camposanto. Inesperadamente, no cruza Recoleta: dobla al “Quita Penas” con cajón y todo, horrorizando a los clientes.
- ¿Se sirven algo? –balbucea el mozo al principal deudo, mientras se llenan las mesas.
- Cerveza… Para todos.
Brindan por horas. Fiesta y desorden duran hasta que recuerdan retomar su ruta al cementerio.
- ¿Quién pagará? –pregunta el ofuscado mozo al ya emborrachado deudo
- Mi tío –responde, largándose apresurado-. En la salita del fondo.
Va hasta atrás y encuentra al tío... Pero grotescamente “sentado”; abandonado en una silla. Frío… Tieso.

jueves, 18 de noviembre de 2010

LA MÍTICA "LOCA MARIÓN": MUJER DE LA NOCHE, CON LA LUNA EN LOS OJOS Y CICATRIZ EN EL ROSTRO


Coordenadas: 33°27'4.32"S 70°38'18.23"W (barrio Los Callejones)

Hubo por ahí por entre los años treintas a cincuentas en la Capital de Chile, más específicamente en el Barrio Matadero que comenzaba por allí por 10 de Julio, una formidable mujer de la noche y del mercado del placer clandestino, recordada para la posteridad por su pseudónimo "artístico" de trabajadora sexual: la Loca Marión.

Esta mítica prostituta, que algunos recuerdan como una bella mujer esbelta y otros como una ruda gorda corpulenta (quizás sea la misma, en dos etapas de su dura vida) fue todo un símbolo del barrio, llegando a tener gran popularidad entre residentes y clientes. Paseaba fantasmalmente por los sectores conocido como Los Callejones, por allí cerca de 10 de Julio y la calle llamada después Ricantén (o Licantén), actualmente Ricaurte, vecindario del que prometemos hacer un futuro posteo de texto, especialmente dedicado a su historia "roja".

Era barrio de prostíbulos, garitos, burdeles y quintas de recreo informales, de las que la Loca Marión formaba parte en el paisaje nocturno, vagando como un alma en pena o una gata en celo buscando a su próximo cliente. Marión era su nombre de pila real, al parecer, y algo de loca tenía, sin duda; suficiente para justificar que así la llamaran y la reconocieran todos. Su presencia en las esquinas era un escándalo para el vecindario, y hasta hará algunos años se hablaba aún por allí de la Loca Marión como un personaje para asustar a los niños que merecían castigo de verdugos terroríficos por no comerse toda la cena o no tomarse sus medicinas, como lo sería el Cuco o el Viejo del Saco. La loca era, así, casi un mito.

Hemos encontrado una valiosa descripción que hace de memoria el cronista y reportero Raúl Morales Álvarez, en su "Antología de Textos Escogidos", donde recuerda el real aspecto físico de esta amazona del amor fácil:

"La Loca Marión y era una mujer alta, una hembra maciza y bravía como las de otra edad, una buena compañera para los tiempos de Doña Catalina, la de Erauzo, la Monja que fue Alférez. Tenía los ojos de brasa, los labios en perpetua oferta, una redonda y opulenta geografía, hecha de valles y montañas, le estallaba en el pecho feliz, y era dueña de la fiesta placentera de unas piernas como hacha, que le habrían dado envidia a Marlene Dietrich o a la Mistinguette, en los días ya lejanos, en los días irremediablemente viejos, en que se enamoró y conquistó con ellos el cariño fugaz de Chevalier. También, junto a su ceja izquierda, como besando sus pupilas, burlando al tiempo y su marca en forma de pata de gallo, la “Loca” tenía una cicatriz".

Esta marca en el rostro es un detalle distintivo que se le recodaba especialmente. No era raro que las prostitutas mostraran cicatrices en la cara, la parte de su cuerpo más valiosa y bien cuidada, pues era la forma en que chulos, proxenetas y hasta parejas de estas pobres mujeres, las castigaban cuando consideraban que ésta les había jugado chueco, no se mostraba sumisa o, simplemente, cuando les provocaba algún disgusto. Incluso algunos malos clientes las llegaban a atacarlas de esta perversa forma si se sentían estafados o mal complacidos. Dicen que otras famosas prostitutas santiaguinas, como la devenida más tarde en regenta de su propia red de burdeles en aquellos mismos años de la Loca Marión, la famosa tía Lechuguina, también tenía una marca en una de sus mejillas, que intentaba disimular con cosméticos.

Esquina de calle Ricaurte, ex "Ricantén" (Imagen: gentileza de Alan Bruna)

En el caso de la Loca Marión, el tajo en la cara se lo ganó discutiendo con la gorda y violenta administradora del burdel donde ella bailaba y ofrecía sus servicios sexuales cuando más joven. La jefa pretendió obligarla a tomar un cliente que no era de su agrado pero que tenía mucho dinero. Ella, en cambio, ya había preferido a un hampón desastrado que, según Morales, "vendía tortillas y huevos duros en la esquina de los Callejones". La discusión con la dueña de la casa de remolienda terminó con un corte en la cara, pero de todos modos la Loca Marión se fue esa noche con su preferido que, seguramente, era también su amante en aquellos días.

Pero una vida miserable y dolorosa habían hecho que esta marca en su rostro fuera sólo poca cosa para la autoestima de la Loca Marión; o más bien una medalla a su fuerte y decidido carácter. Ella surgía de entre la noche a veces vistiendo con pieles y largos trajes que intentaban vanamente mezclar la elegancia y la sensualidad. Los viejos del barrio que alcanzaron a conocerla casi se sienten en un privilegio al hacer memoria de ella.

Morales recuerda que, a veces, la Loca Marión aparecía también vistiendo míseros harapos en lugar de sus prendas con aspiraciones glamorosas, pareciendo más bien una indigente que, pese a todo, seguía esforzándose en tratar de parecer atractiva.

"Eran sus amigos -escribe- los poetas que tranqueaban en busca de la madrugada y de su pretexto para beber un trago más a unas cuantas palabras amables; los ladrones emboscados en todas las aceras, ciertos policías y algunos pijes con el orgullo de la primera llave para salir de noche. La “Loca Marión” les entregaba su afecto, a veces su dinero, y muy de raro en raro su verdadero amor. ¿Por qué? Cierto amanecer ella me lo dijo: “Por eso me dicen La Loca, pus tonto: Porque me voy con quien quiero...”."

"Era, nada más, que la simple verdad. Yo la vi una noche irse del brazo con un hermoso atorrante, un vagabundo destrozado por todos los caminos, una suerte de bello rey desarrapado, oloroso a vino y a mugre en toda su persona perfectamente divorciada del agua y del jabón, despreciando los billetes de un marinero inglés que asaltaba a Santiago, al abordaje, con el ímpetu sexual de los navegantes que pisan tierra firme después de una larga jornada pasada en el mar, para aprender desde el amor y las botellas, que el mundo es redondo y se mueve".

Unas majas, de Goya.

Nadie sabe con precisión qué sucedió con la Loca Marión. Rondan varias versiones, casi todas ellas poco fiables. La entrada en el mundo de la vejez y las campañas para cerrar y destruir los famosos burdeles de este sector de Santiago, la fueron retirando a la fuerza de las actividades, apagándole los últimos combustibles de su vida.

Quizás la Loca encontró al fin al hombre de sus sueños; quién sabe. Desapareció por ahí por los años sesentas junto a Los Callejones, como lo haría un recuerdo frágil. Mas este recuerdo, contra lo esperable, quedó impregnado en tan antiguos barrios, convirtiéndose en una leyenda urbana sobre el pasado de estas cuadras de 10 de Julio Huamachuco, de cuya existencia ya ni siquiera algunos estaban tan seguros.

Nunca más se supo de ella y, desde entonces, esa huella reconstruida en fragmentos sobre la Loca Marión, permanece cautiva también en el legendario santiaguino.

viernes, 5 de noviembre de 2010

LA POMPA ITALIA DE LA ALAMEDA, PARA LOS MÁRTIRES DE 11ª COMPAÑÍA DE BOMBEROS

Fotografía de 1929 de la barraca de la Compañía Maderera Villanueva, en la esquina de Alameda con Libertad. Fue en el incendio de este edificio, el 14 de noviembre de 1933, que Antonio Secchi encontraría la muerte y la gloria.
Coordenadas: 33°26'56.10"S 70°40'22.50"W (lugar del incendio) 33°26'57.11"S 70°40'21.61"W (monolito)
En la Alameda Bernardo O'Higgins, a la altura de las calles Abate Molina y Libertad, se encuentra en el bandejón central una curiosa instalación rodeada de un florido jardín de colores, conocida como la Pompa Italiana o la Pompa Italia, allí junto a la Estación Metro Unión Latinoamericana.
Con alusiones evidentes a la simbología patria itálica, homenajea a la 11ª Compañía de Bomberos de Santiago de Chile, más conocida como la Pompa Italia. Esta compañía fue fundada en 1914 por iniciativa del ciudadano-italiano Ricardo Federicci Botto, tomando el número 11 que había dejado libre una anterior compañía de bomberos fundada en 1893, pero disuelta dos décadas más tarde por razones disciplinarias. Su idea era que el grupo estuviese compuesto exclusivamente por ciudadanos italianos o descendientes directos de ellos.
Fue el 14 de noviembre de 1933, cuando la compañía se aproximaba a cumplir 20 años de existencia, que sucedió la tragedia; una que enlutaría a los bomberos de Santiago entregándole un nuevo mártir a sus glorias, pero un espejo más de rectitud y de servicio. Este suceso motiva la presencia del monumento en tal lugar, próximo a un nuevo aniversario, por estos días.
EL INCENDIO DE LA ALAMEDA EN 1933
En horas de la noche de ese día de primavera, se realizaba una reunión en el Cuartel de la Pompa Italia, ubicada entonces en calle Unión Americana, con objeto de aprobar el presupuesto para el año siguiente. Por esa razón, el recinto estaba lleno de bomberos y funcionarios.
Cerca de las 22 horas, los concurrentes fueron advertidos de la presencia de un siniestro resplandor a pocas cuadras de allí, por la Alameda de las Delicias, por lo que se pusieron de inmediato en alerta.
El lugar que estaba siendo consumido por el fuego era la barraca de la Compañía Maderera Villanueva, situada en un gran edificio de dos pisos situado en Alameda 2775, justo en la esquina con la calle Libertad. Esta empresa pertenecía al industrial Etelvino Villanueva González y era una de las más importantes en su rubro en todo Chile. Con unos 15 metros de altura, la construcción había sido adquirida a la Maderera Malvoa pocos años antes, en 1927, y en su interior había no sólo el material altamente combustible de sus bodegas, especialmente maderas nacionales de raulí y lingue, sino también carísimas maquinarias adquiridas en Europa y otros equipos.
Al confirmarse la noticia del incendio, el Capitán Humberto Raglianti decidió no perder tiempo y envió directamente al lugar siniestrado a los integrantes de "La 11", aún vestidos de civiles, entre los que estaba el joven voluntario Alberto Secchi Dachenna.
Al llegar allí constataron que el fuego se había apoderado de prácticamente la totalidad de la planta baja del edificio y comenzaba a avanzar a la segunda, mientras cientos de curiosos se acercaban a mirar la infernal escena. Los funcionarios de orden y seguridad intentaban mantener a la gente lejos del área de peligro.
El acceso a la barraca estaba cerrado por una cortina metálica. Según constaría en las actas de guardia, Secchi y el Teniente Wenceslao creyeron escuchar lamentos y gritos de auxilio desde el interior del edificio, por lo que trataron desesperadamente de botar o doblar esta cortina, embistiéndola con golpes de hombro. Alguien llegó con un hacha y así lograron romper el candado que la cerraba, logrando levantarla y abrir el acceso al edificio en llamas. Atrás de la cortina había un camión ya alcanzado por el fuego y las llamas se extendían por toda la planta.
MUERTE DEL PRIMER MÁRTIR DE "LA 11"
El Capitán Raglianti dio la orden de organizarse en grupos y colocarse los uniformes, por lo que los voluntarios fueron y volvieron del cuartel por turnos. Como Secchi estaba en el primer grupo en salir, también fue primero en regresar. Pero como continuaba informándose que había gente atrapada adentro, a casi media hora de combate contra las llamas, muchos voluntarios ingresaron al edificio.
Raglianti advirtió el peligro de esta decisión y ordenó la salida de los bomberos, pues el segundo piso ya estaba siendo devorado por el fuego.
Sin embargo, justo en ese momento, parte de la planta superior y la fachada de la barraca se derrumbaron hacia la calle, cayendo sobre los voluntarios que no habían alcanzado a abandonarla o que se encontraban al frente, incluido el heroico Antonio Secchi y su compañero Deuville. Para peor, los escombros ardientes cortaron o bloquearon muchas de las mangueras, y el sistema eléctrico del desmoronado edificio comenzó a lanzar peligrosas descargas que amenazaban la vida de los rescatistas de las compañías que asistieron al siniestro.
En unos 15 minutos, lograron ser sacados de las ruinas los voluntarios heridos. Sin embargo, las lesiones con que fue encontrado Secchi eran demasiado graves: su cara había sido destruida, su cráneo había sufrido fractura con hundimiento y también tenían amputación traumática de un pie, además de las múltiples quemaduras. Había sucedido que, mientras apuntaba la manguera al fuego, uno de los postes de alumbrado (suponemos que aquél observable en la fotografía que reproducimos de la barraca) le había caído encima arrastrado por el derrumbe de la fachada, atrapándolo y arrancándole la vida antes de lograr retroceder. Las heridas eran tales que no podía ser reconocido por sus propios compañeros. Sólo pudo ser identificado en la Asistencia Pública, donde se constató que ya estaba fallecido al momento de ser retirado de entre los escombros.
Sus restos fueron recibidos por sus superiores, siendo llevados para las exequias al mismo cuartel de la Pompa Italia, que despedía así a su primer mártir. Irónicamente, cuando los voluntarios lograron controlar el incendio hacia las 2 de la mañana del día 15, regresaron al cuartel a llorar a su difunto camarada de aguas y hachas.
Desde allí, su ataúd fue trasladado hasta el Cuartel General, donde recibió el velorio y luego el funeral de un héroe nacional. Sus restos fueron cremados y confiados a la sociedad Mutuo Socorro Italia.
Retrato de Antonio Secchi Dachenna (Fuente imagen: vigilidelfuoco.cl)
Placa conmemorativa, instalada en el edificio que actualmente ocupa el espacio que antes era usado por la siniestrada barraca, al frente del Monumento de la Pompa Italiana. Fue instalada por la propia institución en el aniversario del año 2008 de esta tragedia.
CATONNI Y GIAVERINI, LOS MÁRTIRES DE 1991
Por mucho tiempo, Secchi fue el único mártir de la Pompa Italia, hasta que el trágico año de 1991 le cobró la vida a otros dos héroes.
El voluntario Claudio Cattoni Arriagada, Primer Capitán de la Squadra Giovanile, sufrió un grave accidente el 20 de diciembre de 1990, cuando una pesada cornisa se derrumbó sobre personal de la compañía que extinguía un incendio en Catedral con Chacabuco, hasta donde se dirigió desde otro siniestro menor declarado cerca de Morandé con Moneda. Si mal no recuerdo, el fatídico accidente fue registrado por las cámaras de una estación de televisión. Irónicamente, ese día la compañía celebraba la entrega de los Premios a la Constancia para sus voluntarios más antiguos.
Luego de varios días de terrible agonía, Cattoni fallece el 3 de enero siguiente, en la Clínica Dávila. Tenía 33 años, era ingeniero y padre de una hermosa familia.
Pocos meses después de esta tragedia, el 7 de junio de 1991, el voluntario Carlo Giaverini Faúndez pierde la vida en un accidente digno del más cruel capricho del destino, cuando le cayó encima un pesado ascensor de escalera, que estaba trabado a unos cuatro metros de altura. Giaverini había comenzado a subir por la escala para soltar el elevador durante unos ejercicios realizados en el Parque O'Higgins, entre la 7ª y la 11ª Compañías, que estaban siendo grabados por un equipo de televisión. Fue justo en esta acción cuando se destrabó de súbito el ascensor con dos funcionarios dentro, descendiendo velozmente y golpeándolo, como si el demonio del infortunio hubiese soplado sobre él.
Al menos, la agonía de Giaverini fue más breve que su camarada Catonni, quizás el único consuelo para sus camaradas y seres queridos. Falleció a las pocas horas en el Hospital de Neurocirugía, a los 59 años de edad. Sólo cuatro días antes había recibido el Premio a la Constancia, por sus cinco años de servicio en la compañía.
Retrato de Claudio Cattoni (Fuente imagen: vigilidelfuoco.cl)
Retrato de Carlo Giaverini (Fuente imagen: vigilidelfuoco.cl)
EL MONUMENTO DE LA ALAMEDA
Al cumplirse el cincuentenario de la muerte de Secchi, y acumulando ya tres mártires, la Pompa Italia decidió organizarse con la Municipalidad de Santiago para instalar la columna conmemorativa de la Alameda, a un costado del trágico incendio de 1933.
El monumento fue inaugurado solemnemente el 14 de noviembre de 1993. Se trata de una columna poligonal metálica, de unos dos metros y medio de altura. En su parte alta se observan los colores de la bandera italiana, y en su parte central hay dos placas conmemorativas aludiendo al sitio histórico que representa éste, el lugar donde Secchi ofrendó su vida.
El jardín floral que rodea a la instalación tenía, según nuestros recuerdos, los colores de la bandera italiana. Por alguna razón, sin embargo, las flores blancas ahora son amarillas, así que semejaría más a la bandera de Bolivia o Etiopía. Dos placas de mármol, sin embargo, nos recuerdan que estamos frente a un monumento a la Pompa Italia: uno de ellos con los nombres de los mártires (que, esperamos, se quede sólo en tres) y otro reproduciendo los siguientes versos de Rubén Darío:
Gloria a aquél que sucumba en la lucha,
Valeroso, sublime, esforzado.
Gloria a aquél que al deber consagrado,
Salva vidas, riquezas, hogar.
Y el recuerdo del fiel compañero
En el alma viril del bombero,
Nunca, nunca se puede borrar.
Año a año, el Cuerpo de Bomberos de Santiago y la valerosa Pompa Italiana realizan ceremonias en torno a este monumento, celebrando la memoria de sus voluntarios caídos en tan noble tarea.

Qué ver en una visita?

Aconcagua (9) Aeronautica (12) Africa (4) Alemania (4) Alto Hospicio (11) Angol (2) Animitas (72) Antartica (31) Antofagasta (19) Apuntes (6) Arabes (20) Arabesco (13) Araucania (6) Arauco (2) Archipielago Juan Fernandez (1) Arequipa (6) Argentina (29) Arica (41) Armas (23) Arqueologia (75) Arquitectura en hierro (22) Art Deco (34) Art Nouveau (18) Arte (172) Austria (1) Aysen (9) Bares-Restoranes (146) Barroco (52) Bauhaus (10) Belgas (1) Biobio (1) Bizantino (7) Bohemia (160) Boites (26) Bolivia (18) Bomberos (33) Brasil (3) Britanicos (36) Buenos Aires (3) Burdeles (24) Cachapoal (1) Cafes-Salones de Te (17) Cajon del Maipo (13) Calama (2) Caldera (8) California (1) Calles (76) Campo (108) Candilejas (52) Carreteras (55) Casonas (97) Cauquenes (1) Cementerios (60) Cerros y montañas (40) Chañaral (1) Chile (1025) Chillan (5) Chiloe (8) Choapa (7) Ciencia (71) Cine-Teatro (43) Circo (16) Cites-Conventillos (16) Cocina (58) Cocteleria (56) Colchagua (1) Colombia (1) Coloniaje (145) Comercio (186) Comics (29) Compañias (90) Concepcion (7) Conmemoracion (124) Copiapo (27) Coquimbo (20) Criminologia (28) Croatas (5) Curico (1) Curiosidades (238) Delincuencia (59) Deporte (41) Desierto de Atacama (52) Diplomacia (22) Diseño (88) Edad Media (19) Edificios historicos (167) Edificios populares (65) Educacion (67) Egipto (2) El Maipo (2) El Maule (12) El Tamarugal (23) En prensa/medios (42) Errores (103) Esoterismo/Pagano (72) España (18) Estatuas-Monumentos (119) Etimologia-Toponimia (151) Eventos (46) Exposiciones-Museos (59) Fe popular (135) Flora y fauna (112) Folklore-Tradicion (206) Fontanas (38) Fotografia (24) Franceses (88) Francia (9) Frutillar (2) Gargolas-Grutescos (19) Gergiano y victoriano (24) Germanos (32) Gotico (17) Gringos (31) Guerra Chile contra Confederacion 1836 (10) Guerra Chile-Peru contra España 1865 (2) Guerra del Pacifico (76) Guerra Peru-Bolivia 1841 (1) Guerras antiguas (5) Guerras civiles y golpes (35) Hechos historicos (122) Heraldica (29) Heroes (82) Hispanidad (115) Holanda (1) Hoteles (31) Huasco (3) Huasos (59) Humor (60) I Guerra Mundial (2) Iglesias y templos (102) II Guerra Mundial (5) Imperio Romano (21) Independencia de America (43) Indigenas (100) Industria (73) Instituciones (160) Iquique (73) Isla de Pascua (1) Israel (1) Italia (34) Italicos (42) Jerusalen (1) Judios (10) Juegos (40) Junin (1) La Paz (1) La Serena (18) Lejano oriente (38) Lima (2) Limari (9) Linares (2) Literatura (114) Llanquihue (1) Los Andes (2) Lugares desaparecidos (212) Madrid (1) Magallanes (34) Malleco (1) Marga Marga (1) Mejillones (4) Melipilla (1) Mendoza (2) Mercados (23) Mexico (1) Militar (89) Mineria (49) Misterios (105) Mitologia (155) Mitos urbanos (118) Modernismo-racionalismo (15) Mujeres (75) Musica (66) Navegacion (45) Negros (12) Neoclasico (146) Neocolonial (22) Neorrenacentismo (1) Niños (93) Numismatica (12) Ñuble (4) Obeliscos (15) Orientalismo (12) Ornamentacion (106) Osorno (1) Ovalle (5) Palacios (23) Paleocristianismo (20) Palestina (1) Panama (1) Parinacota (1) Paris (1) Patagonia (21) Patrimonio perdido (118) Peñaflor (1) Periodistas (26) Personajes culturales (151) Personajes ficticios (48) Personajes historicos (179) Personajes populares (172) Peru (53) Pesca (17) Petorca (5) Pisagua (1) Playas (32) Plazas y parques (161) Polacos (1) Politica (55) Productos tipicos (81) Publicidad (58) Puentes (34) Puerto Montt (6) Punta Arenas (8) Quebrada de Tarapaca (13) Quillota (2) Radio-TV (50) Rancagua (3) Ranco (1) Reliquias (146) Renacimiento (3) Reposteria/Confiteria (22) Rio Chili (1) Rio Mapocho (42) Rio Tevere (2) Roma (32) Rotos (91) Rusia (1) San Antonio (4) San Pedro de Atacama (2) Sanidad (49) Santiago (656) Semblanzas (133) Sicilia (1) Simbolos/Emblemas (68) Sociedad (139) Suiza (1) Suizos (1) Tacna (5) Talagante (8) Talca (3) Tarapaca (92) Tecnologia (82) Terrores y fantasmas (92) Tierra del Fuego (12) Tocopilla (2) Tragedias (194) Transportes/Estaciones (79) Tucuman (1) Tudor (28) UK (8) Uruguay (1) USA (19) Valdivia (1) Valle de Azapa (9) Valle de Elqui (15) Valparaiso (30) Vaticano (5) Venezuela (6) Viña del Mar (3) Websites recomendados (10)