domingo, 19 de diciembre de 2010

EL INCIDENTE DE LOS MARCIANOS POETAS

Una de las famosas fotos de ovnis del Caso Adamsky.
El jueves 17 de julio de 1997, tuvo lugar en Santiago de Chile uno de los incidentes más extraños de la historia de la ovniología internacional, cuando se transmitió en vivo una aparición en circunstancias que no dejan de ser asombrosas y particulares. Incluso teniendo en registro la amplia cobertura en vivo y a plena luz del día que tuvo el ovni de la Zona Central de Chile aparecido el sábado 17 de agosto 1985 (y que muchos juzgaron con toda seguridad un globo sonda, con un incidente similar en Argentina un mes exacto después), la transmisión de Radio Minería a que nos referiremos presenta características que son únicas en el mundo, dentro de los casos asociados a supuestos avistamientos.
A muchos de los amantes de la poesía y la lírica, pareciera ser que este género les resultara como una plegaria o un conjuro inexplicable, especialmente cuando toca fibras nostálgicas que parecen provenir del propio rictus esencial del espíritu... A su entendimiento, lo inunda todo, lo impregna todo, en ocasiones superando incluso barreras culturales y hasta idiomáticas.
Fue un profesor de mi época universitaria, el diseñador y artista Ricardo Pérez, quien me hizo comprender además, que la poesía es un acto bilateral: está tanto en los ojos del que observa como en la cosa observada, y sólo así puede ser reconocida. El poeta que logre deliberadamente este efecto es el que se inmortaliza a partir de su obra, precisamente. Recuerdo particularmente cuando nos hizo recorrer a todo un curso universitario los rincones de Valparaíso, luego de llegar allá desde Quillota por tren, desafiándonos a encontrar lo sublime, lo extramundano, un mapa de lo subjetivo del viaje y sin ninguna otra instrucción ni ejemplo. Creo que ese día, en algo me iluminó.
El poeta es, además, un guerrero y un luchador. Un poeta cobarde no es poeta, tanto porque su oficio le obligará a ser irreverente y desafiante, como para evitar el estigma de ser sólo un escribidor... O peor que eso, apenas la mano que sostiene la pluma. Quizás de ahí venga su nostalgia, por ser lo que ya no puede. El español Guillermo Díaz-Plaza escribió en su obra “El Espíritu del Barroco” estas palabras:
“Las armas y las letras dejan de caminar al unísono. Y si bien sería sencillo agarrarse a una fácil explicación: la de una más acusada división profesional, al ritmo de los nuevos tiempos, lo cierto es que la causa debe buscarse en estratos más profundos".
Los poetas vagan en las noches, entonces... Incluso cuando están de día, por alguna fascinación ancestral ya constelada quizás en sus genes o afuera, en sus destinos. Forman parte de su reino, marcan parámetros pero, a diferencia de esos poetas de la cultura imperante, de los premiados por favores políticos o de los que nacen-crecen-mueren como pastiches de artistas mayores (aunque igual siempre rodeados de seguidores), los poetas del Noctis, los de las cadenas de la Noche, son solitarios, errantes. A veces, ni siquiera se toleran entre sí: las peleas entre Neruda, De Rokha y Huidobro hicieron historia. Por su parte, Serrano y Teiteilboim, uno nazista germánofilo y el otro judío comunista pro-bolchevique, también se atacaron literariamente, pero jamás dejaron de ser amigos. Los poetas atraen gente, es cierto, pero de una forma u otra prefieren la vida de ermitaño. No tienen arraigo real. Su único contacto con el mundo externo es, justamente, la noche y sus refugios.
La poesía y el poeta mismo son, acaso, una forma de lenguaje argótico y custodio. En la famosa obra de George Orwell, la sofocante sociedad de "1984" prohíbe o vigila también la poesía y las artes, por la posibilidad de que pudieran tratarse de un lenguajes rebeldes o insurreccionales, capaces de transmitir mensajes ulteriores y ajenos a la primera instancia de toda razón. Una sección de la Policía Mental o del Pensamiento (la Thinkpol) de este sistema, el más totalitario pero creíble que se haya inventado alguna vez en la literatura de distopías fantásticas (a veces no tan fantástica), de hecho analiza la lírica de todos escritos y versos para detectar si hay allí alguna señal de filiación anti-establishment.
Un acontecimiento increíble y que ha hecho historia en estos asuntillos de la ovniología (la más seria, la menos seria y la charlatana) y, quizás, de la clase de conexión comunicacional que consigue la poesía (permítanme soñar un poco, ¿ya?), quedó en los registros de un día jueves 17 de julio de 1997.
Aquella noche de invierno, la poesía pareció demostrar su talento para lograr contactos y enlaces que el lenguaje racional y estrictamente lógico no consiguen. Quizás hasta por eso nadie ha respondido aún a nuestra biblioteca de mensajes enviada en el "Voyager"... Aquella noche, pues, los tres micrófonos del programa “La Bailona”, que transmitía por las madrugadas la querida y recordada Radio Minería (misma que inició la radiotelefonía chilena, pero que lamentablemente debió cerrar un año y medio después del incidente que aquí se describe) dedicaron su temática, como era habitual, a temas relacionados con ovnis y realismo fantástico.
Los señalados empezaron la transmisión de “La Bailona” de un modo distinto, saliendo al aire desde la terraza del edificio de la radio e iniciando el programa con la lectura de una selección de poemas escogidos por uno de los propios panelistas... Poemas con un fuerte carácter cósmico y astral; todo un canto a la inmensidad del Noctis. Lo que sucedió entonces no tiene parangón en la historia de los cazadores sensacionalistas de la ufología.
Programa de "La Bailona" del 17 de julio de 1997 (actualización del link). Extracto del programa "Ovni" de TVN, 1999, conducido por Patricio Bañados.
En la ocasión, en la medianoche, el astrónomo Carlos Ibáñez comenzó a leer el poema “Altair”, del libro “Luces Ciertas” que él mismo había escrito bajo el seudónimo Elhoy Malí. Les acompañaban el sociólogo adicto a la ufología Rodrigo Fuenzalida y el conocido locutor Martín Chávez. El contenido del poema era el siguiente:
Estrella mayestática
de brillo plateado
blanca huésped
del ave boreal.
Tus alas
emergen y sumergen
en un ficticio límite.
Estos ojos de sur
dilatan sus pupilas
en relencias vernales.
En Nesser al Tair fuiste llamada
y FK4 745
fríamente catalogada.
Hoy abro tu vía
y te nombro Ave de Luz
redimidora etérea
de un sueño lejano.
Y a sólo unos minutos de iniciarse las lecturas de los poemas, uno de los conductores debió interrumpir a su colega para advertir que una fuerte luz rojiza aparecía en el horizonte sobre los cielos de Santiago, esta ciudad capital del final del mundo. Miles de llamadas saturaron las líneas de la radio confirmando el avistamiento por parte de los auditores, uno de los cuales grabó la imagen del supuesto ovni con su videocámara, registrando espectaculares instantes en que el mismo arrojaba tras sí en su danza celestial una serie de luces más pequeñas.
El impresionante suceso fue inmortalizado por la serie de documentales de TVN titulados "OVNI" y conducidos por Patricio Bañados hacia 1999; programa que, posteriormente, fue transmitido por el Discovery Channel, promoviendo el conocimiento internacional del caso (ver al final). Y aunque se especule cien años más en la posibilidad de haber establecido un llamado "en vivo" con los pretendidos tripulantes de lo que fueran esas luces, quizás para la posteridad quede como el primer registro de un poema que sirvió para establecer relaciones diplomáticas con no-terrestres.
Son varios los que insisten en creer que este fenómeno, que duró varias horas, habría sido activado acaso por la mera lectura radial del “astropoema”... Así de fácil era tocar el interés alienígena, entonces, con más eficacia que en todas las décadas que llevan los radioastrónomos enviando caras señales al espacio infinito a la espera de un mensaje de respuesta que no nos ha de llegar ni como spam cósmico siquiera.
Medio en broma y medio en serio entonces, cosas de marcianos poetas, quizás.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

Residentes de Blogger:

Residentes de Facebook