jueves, 16 de septiembre de 2010

LA PINTORESCA HISTORIA DEL HIMNO NACIONAL CHILENO

Al fin llegó el mentado y archipublicitado Bicentenario... Tradicionalmente, las Fiestas Patrias han sido la época en que más se entona el Himno Nacional de Chile acá en Santiago, por supuesto que después de las chabacanerías futboleras de nuestros estadios, tan abundantes en tropicalismos y bananerías (como cantar la canción con la manito en el corazón y el potito parado), pero tan, tan escasos y sedientos de victorias deportivas en el balónpie.
Por supuesto que la chusma cada vez parece conocer menos del mismo himno, de nuestra Canción Nacional. Ya ni la letra reconocen: los "Puro Chile'n tu cielo azulado" y el "Yo la tumba contra la presión", entre otras barbaridades adolescentes, se repiten de manera vergonzosa en cada entonación pública. Quizás llegó la hora de cantarlo menos, pues es mucho peor y dañino cantarlo mal. Más aún, cuando ciertos reductos de duendes políticos pretenden apropiárselo para sí, fomentando la vulgarización del símbolo nacional que constituye este himno.
Veamos un poco de su historia, entonces, desde lejos de la espiral de corrupción.
EL PRIMER HIMNO
El 19 de julio de 1819, el Gobierno de Chile emitió un decreto que encargaba la creación de un himno patrio al compositor y violinista chileno Manuel Robles Gutiérrez y al poeta de origen argentino Bernardo de Vera y Pintado. Eran, por supuesto, los años de la potente pero efímera sensación de unidad continental en la Patria Nueva, cuando se creía que las fortalezas aliancistas entre Chile, Argentina y otros países contra el monarquismo hispánico durarían por todo el resto de los tiempos entre las flamantes nuevas repúblicas liberadas.
La canción chilena fue formalmente estrenada el 20 de agosto de 1820 en el Teatro del Coronel Domingo Arteaga, primero existente en Chile y cuando ya estaba ubicado en la Plazuela de la Compañía de Jesús, recinto que se distribuía entre las actuales dependencias de la Plaza Montt-Varas del Palacio de los Tribunales de Justicia frente a la Plaza O'Higgins del ex Congreso Nacional de Santiago, donde se encontraba el fatídico templo de la Compañía de Jesús, siniestrado trágicamente en 1863. El día del estreno del Himno fue elegido para tal porque era el mismo en que zarparía la Escuadra de Chile hacia el Perú, en Valparaíso.
Sin embargo, autores como Carlos Chubretovich observan cómo otros historiadores han anotado alguna vez que la obra musical podría haber sido presentada antes, durante las fiestas de septiembre del año anterior. Contrariamente a lo que muchos creen, la elección de septiembre como mes de Fiestas Patrias ya estaba parcialmente instalada en ese entonces, luego de las celebraciones que había realizado don José Miguel Carrera en la Patria Vieja.
De cualquier modo, la ejecución del himno fue encargada solemnemente a la primera orquesta lírica que llegó a Chile, conocida como Compañía Scheroni. Todas las noches se cantaba de pie en el Teatro Arteaga, tradición que perduró por varios años.
LA LETRA ORIGINAL
Decía su letra de fuerte y evidente inspiración antihispánica:
Coro:
Dulce Patria, recibe los votos
con que Chile en tus aras juró
que o la tumba serás de los libres
o el asilo contra la opresión.

I

Ciudadanos: el amor sagrado
de la patria os convoca a la lid:
libertad es el eco de alarma
la divisa: triunfar o morir.
El cadalso o la antigua cadena
os presenta el soberbio español:
arrancad el puñal al tirano
quebrantad ese cuello feroz.

II

Habituarnos quisieron tres siglos
del esclavo a la suerte infeliz
que al sonar de sus propias cadenas
más aprende a cantar que a gemir.
Pero el fuerte clamor de la Patria
ese ruido espantoso acalló
y las voces de la Independencia
penetraron hasta el corazón.

III

En sus ojos hermosos la Patria
nuevas luces empieza a sentir
y observando sus altos derechos
se ha encendido en ardor varonil.
De virtud y justicia rodeada
a los pueblos del orbe anunció
que con sangre de Arauco ha firmado
la gran carta de emancipación.

IV

Los tiranos en rabia encendidos
y tocando de cerca su fin
desplegaron la furia impotente,
que aunque en vano se halaga en destruir.
Ciudadanos mirad en el campo
el cadáver del vil invasor;
que perezca ese cruel que el sepulcro
tan lejano a su cuna buscó.

V
Esos valles también ved, chilenos,
que el Eterno quiso bendecir,
y en que ríe la naturaleza
aunque ajada del déspota vil
Al amigo y al deudo más caro
sirven hoy de sepulcro y de honor:
mas la sangre del héroe es fecunda
y en cada hombre cuenta un vengador.

VI

Del silencio profundo en que habitan
esos Manes ilustres, oíd
que os reclamen venganza, chilenos,
y en venganza a la guerra acudid.
De Lautaro, Colo-Colo y Rengo
reanimad el nativo valor
y empeñad el coraje en las fieras
que la España a extinguirnos mandó.

VII

Esos monstruos que cargan consigo
el carácter infame y servil,
¿cómo pueden jamás compararse
con los héroes del Cinco de Abril?
Ellos sirven al mismo tirano
que su ley y su sangre burló;
por la Patria nosotros peleamos
nuestra vida, libertad y honor.

VIII

Por el mar y la tierra amenazan
los secuaces del déspota vil
pero toda la naturaleza
los espera para combatir:
el Pacífico al Sud y Occidente
al Oriente los Andes y el Sol
por el Norte un inmenso desierto
y el centro libertad y unión.

IX

Ved la insignia con que en Chacabuco
al intruso supisteis rendir
y el augusto tricolor que en Maipo
en un día de triunfo nos dio mil.
Vedle ya señoreando el océano
y flameando sobre el fiero león
se estremece a su vista el íbero
nuestros pechos inflama el valor.
Ciudadanos la gloria presida
de la Patria el destino feliz,
y podrán las edades futuras
a sus padres así bendecir.
La música del Himno Nacional era de base selecta, con cierta lentitud melodiosa. Puede ser escuchado en la siguiente página de los archivos de Youtube.com:
CAMBIOS EN LA MÚSICA
Pero, por alguna razón, esta música del elogiado maestro Robles no dejó a todos satisfechos y, hacia 1826, se solicitó al ilustre compositor español exiliado en Inglaterra por sus ideas liberales y opositoras a la monarquía, don Ramón Carnicer y Battle, la composición de una nueva partitura para la Canción Nacional.
La obra, titulada "Himno Patriótico de Chile" por Carnicer, debe haber sido escrita por éste hacia 1827, pues aquel año regresó a Barcelona. A la sazón, oficiaba en Londres como Ministro Plenipotenciario de Chile don Mariano Egaña, uno de los ideólogos de este cambio en la composición, quien envió en 1828 las nuevas partituras de la Canción Nacional a Santiago, las que prendieron rápidamente entre las autoridades de la época, durante el Gobierno de Francisco A. Pinto.
Curiosamente, Carnicer nunca visitó Chile, ni antes ni después de haberle dado la música del himno que aún entonamos.
La nueva obra, compuesta en compás 4/4 tipo marcha, se estrenó oficialmente el 23 de diciembre de 1828 otra vez en el Teatro Arteaga, con un concierto de la Sociedad Filarmónica de Santiago que incluyó también la versión de Robles y algunas obras de doña Isidora Zegers, una de las fundadoras de esta sociedad artística durante el año anterior.
Aunque fue aplaudida con euforia, no pasó mucho antes de que volviera a sufrir modificaciones.
CAMBIOS EN LA LETRA
La letra excesivamente recriminadora contra los españoles del himno que había escrito por Vera y Pintado, incomodaba a muchas autoridades de la época, motivando incluso un reclamo del Encargado de Negocios de España en Chile, don Salvador Tavira.
Sucedió que, además, después del reconocimiento hispano a la Independencia de Chile ocurrido el 25 de abril de 1844, los ánimos que habían motivado el ofensivo contenido de la letra del Himno ya no tenían excusas de existencia.
Por lo anterior, se decidió cambiarla en 1847, durante el Gobierno del General Manuel Bulnes, en medio de grandes protestas y de resistencia popular a esta iniciativa. La nueva letra quedó encargada por el Ministro Manuel Camilo Vidal al poeta y activista político Eusebio Lillo, cuando éste recién cumplía los 21 años de vida.
El joven literato presentó su trabajo ese mismo año, con la letra del actual Himno Nacional. El Presidente la aprobó con algunas pequeñas modificaciones sobre la letra más la decisión de mantener el coro anterior, como veremos a continuación. Aunque costó posicionar la nueva letra, no cabía duda de la excelencia con que él logró componerla.
Manuel Robles
Bernardo de Vera y Pintado
Ramón Carnicer
Eusebio Lillo
LOS "VERSOS PERDIDOS"
La letra de Lillo era apasionada y altamente lírica, encantando profundamente a las autoridades que la habían encargado, por lo mismo. Sin embargo, desde la letra original de Vera y Pintado, por un consejo de don Andrés Bello, se conservó el coro del himno anterior en el nuevo, pues a la par de su belleza se facilitaría así la introducción de la nueva lírica en las masas populares, masivamente disgustadas con este cambio.
La parte de la letra de Lillo que fue omitida, decía en originalmente:
Dulce Patria recibe los votos
Con que el pueblo en tus aras juró
Que será de los libres asilo
Al luchar contra odiosa opresión

Libertad, invocando tu nombre,
La chilena y altiva nación
Jura libre vivir de tiranos
Y de extraña, humillante opresión

Viva Chile do quiera se aclame
Y el chileno ese grito al sentir
En la paz al trabajo nos llame
Y en la guerra a vencer o morir
Los fragmentos "perdidos" del himno nacional, escritos a mano, estuvieron en posesión de Juan Carlos Lillo, bisnieto de don Eusebio, hasta el año 2006 cuando los donó al Museo Naval de Valparaíso ("Las Últimas Noticias", 21 de agosto de 2006).
LA CANCIÓN NACIONAL DEFINITIVA
El Himno Nacional quedó, entonces, con la siguiente letra (completa):
Coro:
Dulce Patria, recibe los votos
con que Chile en tus aras juró
que o la tumba serás de los libres
o el asilo contra la opresión.

I
Ha cesado la lucha sangrienta;
ya es hermano el que ayer invasor;
de tres siglos lavamos la afrenta
combatiendo en el campo de honor.
El que ayer doblegábase esclavo
hoy ya libre y triunfante se ve;
libertad es la herencia del bravo,
la Victoria se humilla a su pie.

II
Alza, Chile, sin mancha la frente;
conquistaste tu nombre en la lid;
siempre noble, constante y valiente
te encontraron los hijos del Cid.
Que tus libres tranquilos coronen
a las artes, la industria y la paz,
y de triunfos cantares entonen
que amedrenten al déspota audaz.

III
Vuestros nombres, valientes soldados,
que habéis sido de Chile el sostén,
nuestros pechos los llevan grabados;
los sabrán nuestros hijos también.
Sean ellos el grito de muerte
que lancemos marchando a lidiar,
y sonando en la boca del fuerte
hagan siempre al tirano temblar.

IV
Si pretende el cañón extranjero
nuestros pueblos, osado, invadir;
desnudemos al punto el acero
y sepamos vencer o morir.
Con su sangre el altivo araucano
nos legó, por herencia, el valor;
y no tiembla la espada en la mano
defendiendo, de Chile, el honor.

V
Puro, Chile, es tu cielo azulado,
puras brisas te cruzan también,
y tu campo de flores bordado
es la copia feliz del Edén.
Majestuosa es la blanca montaña
que te dio por baluarte el Señor,
y ese mar que tranquilo te baña
te promete futuro esplendor.

VI
Esas galas, ¡oh, Patria!, esas flores
que tapizan tu suelo feraz,
no las pisen jamás invasores;
con su sombra las cubra la paz.
Nuestros pechos serán tu baluarte,
con tu nombre sabremos vencer,
o tu noble, glorioso estandarte,
nos verá, combatiendo, caer.
Por el Decreto Nº 3482 del 12 de agosto de 1909, durante el Gobierno de Presidente Pedro Montt, la música y la letra de este himno fueron oficializados como Canción Nacional de Chile. Con el Decreto Nº 3737 del 27 de junio de 1941, durante el Gobierno de Pedro Aguirre Cerda, se reafirmó su carácter definitivo de himno patrio.
EL HIMNO EN NUESTROS DÍAS
Con el tiempo, la música del himno ha seguido siendo adaptada y flexibilizada desde su estructura de marcha recta. Su compás 4/4, por ejemplo, ha sido pasado en versiones más populares o libres de la música, a compás 12/8, aunque algunas versiones líricas y "modernas" usadas para anunciar las cadenas nacionales en los últimos gobiernos de la Concertación, francamente nos parecían un poco excesivas y alejadas ya de la originalidad.
Fue así como se llegó a nuestro actual Himno Nacional: uno de 1820, al que se le cambió la música en 1828; luego, se le modificó también la letra en 1847, por lo que quedó convertido en otro himno totalmente distinto al primero, del que sólo conserva la letra del coro original como único hilo conductor hasta su origen.
Lamentablemente, sin embargo, todavía quedaban algunos giros más en el destino de la Canción Nacional, tanto así que en nuestros días el himno aún no constituye una opción de unidad en toda las instancias de la vida ciudadana chilena, afectada profundamente por el veneno de la politiquería. Sucede que entre 1973 y 1990, los opositores al Régimen Miliar cantaron invariablemente y en forma privada la versión del himno con Estrofa I y Coro, sin las Estrofa III con alusiones elogiosas a las Fuerzas Armadas de Chile, que fuera reincorporada formalmente por la Junta Militar a las presentaciones oficiales.
Sin embargo, con el advenimiento del Gobierno de Patricio Aylwin Azócar en 1990, la controvertida tercera estrofa volvió a ser sacada recuperando la tradición republicana y, desde entonces, los adversarios más radicales de la Concertación y los simpatizantes del Régimen Militar o del pinochetismo, la cantan reservadamente con estas líneas omitidas de la letra.
De esta manera, y desde hace ya más de 35 años, el Himno Nacional de Chile está siendo cantado de una manera o de otra según el credo político del público respectivo.
Al menos, puede entre tanta chicha y pipeño en estas Fiestas Patrias con Bicentenario incluso, la ilusión de sentirnos unidos sea mayor por algún momento en el año, sin tener que hacer pagar al himno de nuestras propias fracturas, vergüenzas o resquemores históricos.

7 comentarios:

  1. El músico chileno José Zapiola Cortés (1802-85), en el 'Capítulo V: Música, teatro, baile' de su libro "Recuerdos de treinta años" [1810-40], señala:

    "Por último, a fines de 1822, llegó a Chile el doctor don Juan Crisóstomo Lafinur, natural de Córdoba, República Argentina [...] Era excelente pianista como aficionado [...] Sabía, poco menos que de memoria, todo lo que Haydn, Mozart y Dusek habían escrito para piano [...] Se casó en Santiago [con] doña Eulogia Nieto.

    Al oír por primera vez nuestra antigua Canción Nacional, le desagradó, sobre todo por la poesía. Concibió la idea de hacer otra completa, es decir, poesía y música. Llevó a cabo este pensamiento, con muy buen éxito, pues, exceptuando la música del coro, algo trivial, la estrofa era muy buena.

    Se cantó en el teatro y fue muy aplaudida; pero en ese mismo instante cayó en cuenta de que quizás había herido la susceptibilidad, no sólo de Robles, autor de la música, sino también la del doctor Vera, autor de la poesía.

    La recogió esa misma noche y no se cantó más. Recordamos aún los ocho primeros compases de la estrofa y todo el coro.

    Un año nueve meses después de su llegada a Chile, murió."

    ¿Un tercer himno nacional, intermedio entre el de Vera/Robles y el de Lillo/Carnicer...? Eso sí que es sorpresa... Gracias por leer este mensaje.

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  2. Himno nacional de Chile, de Bolivia y el reciente encontrado himno Venezolano tendrían similitudes ¿Cuál es la verdad histórica?

    El domingo 30 de mayo el director del medio Venezolano “Ultimas Noticias” dió a conocer una información con la intención de poner en entredicho el verdadero origen del Himno nacional Chileno, atribuyendo que éste tiene un origen Venezolano y que correspondería a la segunda alternativa-rechazada- para el himno nacional de este hermano país. Se sabe que Ramón Carnicer fue contratado en 1828 para hacer la música del actual himno nacional de Chile, fecha que coincidiría con la dada por el artículo de “Ultimas noticias”, la diferencia estriba en que para el medio Venezolano está música habría sido escrita por Andrés Bello y no por Carnicer. Hasta el momento no se han mostrado pruebas algunas para atribuir a Bello o a un Venezolano el himno nacional Chileno, por lo cual serían solo presunciones.

    Ahora si vamos a la música misma del himno presentado por los Venezolanos y la de Carnicer, hay sin duda altas similitudes en el estribillo.
    Himno Venezolano en cuestión:
    http://www.ultimasnoticias.com.ve/capriles/cadena-global/detalleimpresion.aspx?idCat=56431&idArt=3110575&tipo=2

    Por otro lado, el Himno nacional Boliviano también posee pasajes muy similares al himno nacional Chileno. Himno que según Bolivianos proviene de una fecha cercana a los anteriores, 1845 y cuya similitud al Chileno atribuyen a la influencia que recibió su autor luego de recidir en Chile por un tiempo.
    Himno nacional Boliviano:
    http://www.bolivian.com/himnos/hnacional1.html

    Dado entonces que se tienen al menos tres himnos con similitudes entre sí, para mí como Chileno y persona no perita en los vericuetos de la historia, situaciones como estas ameritan investigar de parte del Estado lo relativo al origen, influencias e historia fina de nuestro himno nacional, tendiendo a buscar la verdad histórica. Que deje en claro a las nuevas generaciones, que la historia oficial es una aproximación a la realidad y no un relato inamovible e incuestionable.

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  3. Estimado Maud, puse revisualización de su mensaje ya que no sé si Ud. mismo lo borró o el servidor lo bloqueó por incluir links. Efectivamente, en mi blog hemos dicho: LAS VERDADES NO EXISTEN, LOS HECHOS SI. La historia es una ciencia inexacta, a veces limitada por la información existente al día y la interpretación. Un punto que muchos revisionistas suelen pasar por alto para este caso, sin embargo, es que era común que las canciones patriotas y marchas del siglo XIX fueran basadas en canciones populares anteriores o de temas de la tradición, algo que se consideraba legítimo en los criterios creativos de la época y que perfectamente podría haber sucedido en algunas canciones nacionales (Vicenti lo habría hecho, como Ud. bien indica, con el himno de Bolivia). El caso más conocido y uno de los primeros en ser discutido fue el famoso himno de USA está basado en la música de una canción inglesa llamada "To Anacreon in Heaven", por ejemplo. Sería interesante desarrollar una línea de investigación entre este proto-himno venezolano y el chileno, ya que el parecido es evidente en algunos compaces. Además, también existe como otro antecedente de las semejanzas que algunos aseguran habrían entre el himno chileno y otras piezas clásicas, como la ópera "Lucrecia Borgia", siendo muy improbable que Donizetti haya conocido himnos de países americanos para adoptar fragmentos en su obra. Como existen los documentos demostrando el encargo de arreglos musicales realizados a Ramón Carnicer y su ejecución, también podríamos pensar que los himnos y sus semejanzas se explican en alguna canción popular europea que desconocemos, y que también habría sido inspiración para otras obras como la mencionada ópera en la que algunos creen oír parecidos... Ojalá que algún investigador pueda completar esta historia contando con las herramientas adecuadas para ello (y los recursos, por cierto). El tema sería especialmente interesante en estos días.

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  4. Hola
    Efectivamente mi mensaje fue borrado, pero incluyo este link donde se puede escuchar el "himno nacional B" de Venezuela ya que como aducen ellos, fue la version no aprobada por los venezolanos en 1827, compuesta en Venezuela.
    Y no solo hay una similitud en la musica, sino que la letra tiene estrofas practicamente identicas al Himno de Chile.

    http://www.ultimasnoticias.com.ve/capriles/cadena-global/detalleimpresion.aspx?idCat=56431&idArt=3110575&tipo=2

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  5. No solo la chusma y los adolecentes son los que no saben entonar el himno nacional y menos memorizar la letra. Pude comprobar personalmente cuatro fiestas patrias atrás cuando en una fonda familiar hicimos un salud por Chile entonando nuestro himno nacional, de alrededor de 15 chilenos solo los tres mayores pudimos terminar nuestro canto sin mayores tropiezos. El resto donde había profesores, profesionales, estudiantes de media y superior NO LA SABIAN. Desde ese “18” nunca más he vuelto a efectuar una fonda casera para evitar vergüenza ajena.
    Las nuevas generaciones del estrato social que sean no están ni ahí con los Valores Patrios para ellos son solo historia.

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  6. Primero, felicitaciones Criss por este articulo, y sobre todo por tu blog, que encuentro, muy educativo, veraz y sobre todo entretenido.
    En relacion a esta clase de historia sobre el origen de nuestro himno patrio, muy poco sabia, hoy he aprendido algo nuevo, gracias de nuevo.
    Y como dice don Benjamin, "No solo la chusma y los adolecentes son los que no saben entonar el himno nacional y menos memorizar la letra." es triste ver como nuestros valores patrios, son menos apreciados cada dia, menos respetados, si hasta el Pabellon patrio es violado constantemente, rayandolo con consignas segun el rebelde de turno... este tipo de blog, son los que dan realce a esta tecnologia virtual, que muchos usan para otras cosas menos relevantes, gracias de nuevo y felicitaciones...

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  7. Hola José, muchas gracias por los comentarios. La verdad es que este blog nació tratando de llenar vacíos de información y ha funcionado... Incluso estoy en proyectos complementarios muy ambiciosos al respecto. Veremos qué sucede. Los canales de comunicación de internet están en un momento crucial: o se conviertene en tarros basureros llenos de mentiras, politiquería y comercio sexual o bien se dignifican y en realidad se consagran a la información. Espero hacer mi parte por esto último. Saludos.

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Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

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