miércoles, 30 de junio de 2010

VESTIGIOS DEL PASADO EN CALLE ROJAS MAGALLANES ORIENTE (PRESENTACIÓN Y PARTE I): LA CASONA DE LOS ADOBES

Coordenadas: 33°32'9.19"S 70°34'22.68"W
Hemos hablado, en otra ocasión, del antiguo fundo que existió en la comuna de La Florida, al sur de lo que hoy es su zona centro del paradero 14 de avenida Vicuña Mackenna, más o menos desde esta amplia calle hasta casi las faldas de los cerros cordilleranos. Vimos que de aquellos años, sobrevivía una vieja y suntuosa mansión llamada la Casona Alemana, lamentablemente demolida a fines del año 2009, a causa de una mezcla desafortunada de indiferencia de las autoridades con la falta de una legislación apropiada que realmente apoye financieramente a los propietarios de Inmuebles de Conservación Histórica para la mantención de los mismos.
El sector al que nos referíamos nacía en la llamada Chacra de Santa Julia, que originalmente se extendía hasta Puente Alto, antes de la construcción de los ferrocarriles que salían desde la Estación Pirque, cerca de la actual Plaza Baquedano. Los terrenos quedaron bajo propiedad de don Victorino Rojas Magallanes, quien establece sobre ellos la denominada Quinta La Florida que, como hemos dicho, es una de las plantas sobre las cuales se trazó la actual comuna del mismo nombre, luego de donaciones de terrenos que permitieron el surgimiento de los primeros grupos residenciales de este lugar.
La comuna de La Florida aumentó sus urbanizaciones y trazados residenciales después con la venta de otros viejos fundos del sector, como San José, Bellavista, Las Mercedes, las viñas de Lo Cañas y, más tarde, los que correspondían a los religiosos de La Salle en la antigua Quinta El Vergel, cuyo colegio y edificio palaciego se encuentran aún en la avenida La Florida, más o menos a la altura del paradero 20. Las magníficas y enormes bodegas que allí se hallaban, atrás del recinto, sufrieron un incendio en 1994, acabando demolidas poco tiempo después.
ROJAS MAGALLANES ORIENTE
Don Victorino Rojas Magallanes había sido uno de los primeros regidores de la comuna y segundo alcalde de Puente Alto, y por eso la calle que sale desde avenida Vicuña Mackenna casi exactamente al lado de donde estaba la Casona Alemana, lleva sus apellidos: avenida Rojas Magallanes, ubicada en el paradero 18.
Como consecuencia de las transformaciones urbanas descritas, avenida Rojas Magallanes no sólo se extendió hasta avenida La Florida y aún más hacia el oriente, sino que subió hasta alcanzar un punto en los deslindes cordilleranos conocido como La Loma, hacia el lado en que se encontraban antiguas viñas y terrenos de propiedad de los sacerdotes. Todo este tramo de Rojas Magallanes se halla comprendido entre la señalada avenida La Florida y el sector por donde pasa todavía el Canal San Carlos, obra de origen colonial que riega las famosas viñas de Cousiño-Macul. Fue, por largo tiempo, un territorio agreste y rural, dominado por los restojos del paisaje campesino que existió alguna vez en esas áreas suburbanas de la ciudad de Santiago, casi olvidadas de Dios y donde sólo crecían cardos o matorrales espinosos cuando no había mano del hombre interviniendo.
Actualmente, el sector está muy transformado: la urbanización ha alcanzado todos estos terrenos y aún más al oriente del canal, apareciendo nuevas y elegantes villas residenciales, en donde antes sólo había cerros, arbustos y rocas a la vera de senderos polvorientos en verano y convertidos en barriales insoportables durante el invierno. Si con suerte se veía algún vehículo de cuando en cuando por acá, por entonces el transporte habitual era el caballo o la mula. Ahora son los automóviles los que suben y bajan por sus calles inclinadas, siguiendo los ángulos y pendientes de la geografía.
El antiguo camino, de naturaleza pedregosa y hostil, después fue asfaltado precariamente, con menos de dos pistas de ancho, lo que le hacía un lugar poco seguro para la conducción, aunque su baja circulación permitía que los niños lo usaban en los años ochentas y noventas para ir a tirarse en skates, bicicletas cross o vehículos de ruedas artesanales, aprovechando la inclinación de la calle. Hubo varios accidentados y rodillas peladas en esas jugarretas. Fue la época en que conocimos este lado alto de la avenida, además. Actualmente, ésta es mucho más segura y con pavimento hasta sus costados, acorde a la cantidad de circulación que allí tiene lugar en nuestros días.
A pesar de los cambios, tres vestigios históricos quedan de aquella época antigua de la calle Rojas Magallanes oriente: tres hitos, o mejor dicho bastiones del pasado, lamentablemente en situación vulnerable y, en algún caso, de inminente desaparición, según veremos en un pequeño tour por el antiguo tramo oriental de la avenida, que comienza con esta entrada.
LA CASONA DE LOS ADOBES
El primer gran vestigio que enfrenta el observador en el señalado tramo, está exactamente en la entrada de Rojas Magallanes oriente número 1803, en la esquina sureste con avenida La Florida, y destaca por sí sola en un sector de la comuna asediado por el desarrollo urbanístico y comercial, que parece rodearle con la amenaza implícita de intentar tragársela.
Los vecinos le llaman la Casona de los Adobes, por la evidente característica de su construcción de estilo casi colonial. Ubicada por el señalado sector de antiguos fundos desaparecidos (creo que el de Las Mercedes o uno vecino, en este caso), se cuenta por el barrio que nació como un solar con establo o como una especie de bodega de ventas de la quinta, aunque agregan que su antiguo dueño la reconocía como la ex primera sede municipal de La Florida (o al menos su terreno) cuando fue creada la alcaldía a fines del siglo XIX. En realidad sólo se ve una parte de la misma desde avenida La Florida, pues es una gran casa solariega con patio interior cerrado y un patio abierto alrededor. La edificación es de un piso alto, de esos murallones de gran tamaño y volumen con estribos y contrafuertes hacia la avenida, formando curiosos pilares de caídas en escuadras diagonales que sostienen los gruesos muros con ventanas y puertas típicamente de campo. Hoy tiene aspecto como de bodega estrecha, pero adaptada a servicio de residencia, y sigue siendo ocupada por el lado este del recinto, donde está habilitada la casa.
Al parecer, la propietaria actual no sabe exactamente cuándo fue construida tan imponente estructura. El administrador especula en la posibilidad de que se trate de un edificio de mediados del siglo XIX sentado sobre otra estructura anterior que podría remontarse a tiempos coloniales, aunque por nuestra parte, creemos más probable que corresponda al período entre fines del siglo XIX y principios del XX, pues nos parece un resto de las quintas y chacras urbanizadas entre los años coincidentes con la Guerra Civil y la construcción del ferrocarril, aproximadamente. Cabe recordar, además, que este sector de la comuna permanecía en estado rural y campestre todavía a mediados de la pasada centuria, época en la que recién se traslada hasta cerca de allí, por ejemplo, el Colegio de La Salle.
Por muchos años, la casona fue sede de un famoso restaurante de comidas típicas del sector, en lo que era estimado como la entrada al camino hacia el Cajón del Maipo por avenida La Florida. Se llamaba "El Rojas Magallanes" y era famoso entre sus clientes por las parrilladas, toneles de chicha y decoraciones con tinajas y ruedas de carretas. También fue albergue del Club de Rayuela de La Florida, que más tarde se cambió a la esquina opuesta, la nor-poniente, en una vieja cantina llamada "El Estribo" que era sede de un club comunal de rayuela, y cuyo local en este sitio desapareció hace pocos años, para emigrar a otro cuartel cercano según se dijo, aunque nunca lo volvimos a ver.
La dueña se ha resistido a vender la propiedad a pesar de que, según se dice, ha recibido ofertas muy interesantes de quienes pretenden utilizar el terreno para nuevas propuestas comerciales, en un barrio que adquiere cada vez más tal característica. Sólo ha accedido a que se monten grandes estructuras que sirven para publicidad de caminos y gigantografías, pero sin involucrar directamente la construcción antigua. No todo lo que hoy se puede ver pertenece al conjunto original, sin embargo: es evidente que las techumbres son posteriores, además de un aumento en la altura de los muros. Además, la parte interior que era antes para los comedores al aire libre (creo que cubiertos por un toldo o un pequeño galpón), actualmente están desnudos, convertidos en un patio con arbustos y a la intemperie.
La Casona de los Adobes parece tener un buen pronóstico, sin embargo: a pesar de que en algún momento le fue demolida una parte de su lado norte (para redondear el vértice de esta esquina) y de los daños provocados por el terremoto del 27 de febrero, existiría un plan para restaurarla y hermosearla, instalándole elegantes faros de iluminación de sus murallones y habilitándola a nuevos servicios que le darán nuevos bríos y vigencia.
Veremos qué resulta de la remodelación de la curiosa casa histórica, a futuro. Mientras, seguiremos revisando otros dos hitos vestigios del tiempo que también se encuentran en la calle Rojas Magallanes, pero más al oriente, a partir de la próxima entrada.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

yo vivo en jardin alto, no sabia que era esa casona, desde fuera se ven como ruinas, ojala se le haga una restauracion y sirva para nuestra comuna, un lugar con historia.

Anónimo dijo...

que la restauren ya que to vivo cerca de ahi pero !!!yo no sabia que era casona xD

Anónimo dijo...

Lo que ahora es la casona en sus comiensos fue la pulperia segun los campesinos de lo que fuera El fundo las Mercedes .

Criss Salazar dijo...

He escuchado esa versión, pero en Lasalle decían también que había sido una especie de establo o caballeriza. No tengo nada seguro al respecto.

Anónimo dijo...

vicuña Mackenna con rojas Magallanes... había una casa alucinante... hoy no hay nada solo escombros,,, una pena para tremenda casona que existio

Talita dijo...

¿Y la casona que había en el Colegio Quinto Centenario todavía existe? Decían que era de la Viña

Carlos Diaz dijo...

hace 40 años atras en ese lugar se selebraran fiestas patrias con musica en vivo (arpa, Guitarra etc.) y un poco mas adentro habia una hosteria tambien con orquesta yo tenia 9 años lo pasaba muy bien , bonitos recuerdos. conoci todo ese sector

Carlos Diaz dijo...
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