jueves, 25 de marzo de 2010

"COCOA RAFF": AQUELLOS AÑOS EN QUE LAS CALORÍAS ERAN RECOMENDABLES

Aviso publicitario de 1966.
Coordenadas: 33°27'14.74"S 70°38'46.66"W (antigua fábrica)
La Cocoa Raff llegó a ser la principal productora de chocolate en polvo del país, equivaliendo en su época a las ofertas de las principales marcas de cereales para el desayuno en nuestros días, aún cuando su producto era bastante distinto a estos.
Para los años veintes, se le consideraba una gran empresa, elegida incluso para exposiciones internacionales y elogiada por grupos médicos que observaban en su cocoa un alimento tan distinto a las hamburguesas con que ahora premian las mamás gordas la buena nota en la prueba del cabro chico, también cada vez más obeso y cada vez más cerca de ser candidato a donante de órganos (salvo de corazón), dados los espantosos hábitos alimentarios que ha adoptado nuestra sociedad chilena y que nos tiene entre los peores obesos del planeta, cercanos al 65% de la población y con uno de cada tres infantes en sobrepeso evidente, según las estadísticas de salud.
Pero hubo un tiempo en que las calorías eran cotizadas...
Cocoa Raff nos acompaña más o menos desde los años veintes; desde tan temprano que, al parecer, dejó un par de expresiones populares para nuestra sociedad, cuando se pretende señalar lo obsoleto o lo pasado de moda: "más viejo que la cocoa" y "del año de la cocoa".
Sin embargo, Cocoa Raff proviene de esa época en que el acceso a la alimentación y los niveles de vida exigían la presencia de productos capaces de proporcionar calorías extras para la nutrición infantil, carencias que, en gran medida, se redujeron con los eficaces programas de alimentación escolar realizados en la segunda mitad del siglo XX, valiéndose de privados a principios de los ochentas. Siguieron después de las mejoras en los niveles de ingreso hasta llegar a las actuales condiciones económicas de las familias promedio, además de los cambios en los hábitos de consumo, que han permitido la penetración de las comidas rápidas con mayor popularidad pero con el costo de tener, ahora, el primer lugar internacional de niños de primer año básico en situación de sobrepeso.
Eran otros tiempos, sin duda. Cocoa Raff constituía entonces, el principal producto de la Comercial Guillermo Salinas y Cía., contando con una espaciosa fábrica propia para producción y envasado en calle San Francisco 734, en dependencias que, con cierta dificultad, aún se pueden reconocer en el paisaje de este barrio que fuera famoso por sus burdeles y lupanares, como ahora lo es por sus talleres mecánicos y locales de repuestos.
Introducida en Chile desde el siglo XIX, inicialmente por una compañía internacional, su propietario industrial principal sería acá el comerciante Guillermo Salinas Cerda. Sin embargo, hacia 1930 y cuando regresó de una estadía de tres años en Europa, su hermano Mario se unió a la firma comercial y ambos se dedicaron a la producción de la marca en Chile. En esa misma década la cocoa se consolidó como uno de los productos más consumidos por los niños chilenos, pues garantizaba las energías necesarias para la buena infancia.
Imágenes de las instalaciones en 1929.
Imágenes de las instalaciones en 1929. Se observa el taller de embalaje (a la izquieda) y el acceso principal de la fábrica (a la derecha). Sobre esta última fotografía, no nos fue posible sacar una imagen actual para hacer el "ayer y hoy", pero una inspección ocular rápida nos permitió advertir que, detrás del portón metálico de la ex fábrica, aún se mantiene muy parecida la distribución de las dependencias que se observan por el pasillo, aunque en muy mal estado respecto a cómo lucían en estas fotografías, producto de los ochenta años transcurridos (ver imagen de más abajo).
Nacida como "Cocoa Peptomizada Raff" y creada originalmente por don Rafael Fariña (de ahí el nombre), el giro de la fábrica que producía esta sabrosa pasta con aspecto de betún era bastante novedoso en aquellos años y su actividad era reconocida por su limpieza y salubridad en algunas publicaciones de época. Había un químico profesional especialmente dispuesto en los talleres para evaluar la calidad de las materias primas que se ocupaban en la fabricación de la cocoa: sacos de malta, toneladas de cacao y cantidades de peptona, sustancia esta última que resulta de la degradación de las proteínas por acción digestiva.
Por esta razón, el Cuerpo Médico de Chile recomendaba el consumo de la Cocoa Raff pasando por encima incluso de la estricta observación de la distancia sobre los asuntos publicitarios. Muchos de los avisos antiguos del producto hacían ostentación del reconocimiento médico a las propiedades del mismo, además de su sabroso sabor a chocolate. También lo hacían los afiches que comenzaron a producirse para ser lucidos en los locales de abarrotes donde eran vendidos, los almacenes (herederos de las pulperías), hacia los cuarentas.
El tarrito de Cocoa Raff era recomendado no sólo para los niños, sino también para las madres que recién han salido del parto, para los pacientes de colitis, los ancianos y hasta en los "neuróticos deprimidos", sugiriendo reemplazar por ella el té o el café. Se vendió prácticamente desde sus inicios por todo el país, y para fines de los años veintes se exportaba también a la Argentina y al Perú, por lo que la compañía adquirió maquinaria de punta para aumentar la producción y mantener la calidad de sus alimentos. Por entonces, sus talleres ya empleaban a 35 personas y giraban con un capital de 800 mil pesos. Nada mal, en aquellos días.
En los años cincuentas y sesentas, Cocoa Raff destacó por una publicidad bastante innovadora y acorde a las tendencias internacionales del avisaje en los grandes medios de comunicación impresa. Gozando de una tremenda popularidad, sus avisos seguían jactándose legítimamente del reconocimiento que, en general, le daba el cuerpo médico a sus productos. También continuaba promoviéndose como un suplemento para los requerimientos de calorías en la alimentación infantil, algo tan difícil de comprender hoy en día.
Vitrina con los productos de Cocoa Raff en una exposición de 1932 para promover los productos chilenos. Imagen de los archivos fotográficos de Chilectra. Nótese la belleza de los afiches publicitarios que decoran el escaparate y que eran parte de la publicidad del producto.
Publicidad de 1961.
Otra publicidad de 1961.
 
Publicidad de 1966.
Con la mejora de los accesos a la alimentación y el alejamiento en Chile del fantasma de las desnutrición y otros males entre los niños, la época de oro de la Cocoa Raff y de los suplementos de este tipo llegó a su fin, convirtiéndose en un producto secundario en la disputa de marcas como "Cola Cao", "Milo", "Quick" y otros alimentos para acompañar la leche de los infantes. La popularidad del producto fue descendiendo hasta quedar convertido en sólo un recuerdo de lo que alguna vez llegó a ser en el mercado nacional.
La vieja fábrica donde naciera la famosa cocoa en calle San Francisco, hoy es ocupada por otro de los innumerables talleres del barrio Diez de Julio. Desconocemos en qué estado habrá quedado después del terremoto del 27 de febrero, pero pudimos observar antes que aún se conserva ese pasillo largo hacia las bodegas que aparece en las fotografías antiguas, con los accesos a los ex talleres a cada lado, tras un portón rojo.
En nuestros días, Raff se vende como fortificante, saborizante y cereal (en tarro, bolsa y caja, respectivamente), con otros sabores como frutilla y vainilla, además del tradicional chocolate (ya no más "cocoa") y es producido por Corpora Tresmontes, en la Región de Valparaíso.
Vista de la ex fábrica en nuestros días, en calle San Francisco, actualmente ocupada por dependencias de un taller de mecánica automotríz. Detrás del portón rojo de la imagen, aún sobreviven las líneas generales de lo que era el recinto y que se observa en la imagen de época que hemos reproducido más arriba.

10 comentarios:

Rossana Pia dijo...

Lo que no se menciona es que la cocoa raff de esa epoca era una PASTA que se podía comer a cucharadas, un sabor que no ha sido igualado aún.- Algo similar a la nutella, pero más espeso.-

Criss dijo...

Hola... Sí, lo que sucede es que la antigua pasta de Cocoa Raff supuestamente debía ser disuelta en leche para consumirla, pero en la práctica nadie lo hacía y todos se la comían directamente. Había un truco para hacerla "artesanal", después cuando salio en polvo: mezclar la cocoa seca con un poco de leche tibia, muy poco, y batirla con fuerza hasta que quedara hecha la pasta. Saludos

Anónimo dijo...

Gracias por permitirnos rememorar esos dias...

Anónimo dijo...

Gracias por reflotar este antiguo producto de maravilloso sabor y el cual casi toda mi genración recuerda.... mo único que se le parece -un poco- son los M&M sin la capa esterna de azucarsolo por volver a sentir ese sabor he sido capaz de pelar docenas... Snif !

Ximena

cocoa raff dijo...

M. Farina El tio abuelo se llamaba Rafael Farina Farina hermano del obispo Pio Alberto Farina. Fue un error que vendiera la marca porque tambien vario la calidad.
Un farina mas

cocoa raff dijo...

M. Farina El tio abuelo se llamaba Rafael Farina Farina hermano del obispo Pio Alberto Farina. Fue un error que vendiera la marca porque tambien vario la calidad.
Un farina mas

Anónimo dijo...

A MIS 55 AÑOS ,AUN ME ACUERDO DE ESA DELICIA..EXTRAÑO ESE TAN RICO SABOR ., SIEMPRE HAGO COMENTARIOS DE ESTA MARCA A LOS JOVENES DE ESTOS TIEMPOS .TE HECHO TANTO DE MENOS MI QUERIDA AMIGA , SNIF ..NUNCA TE OLVIDARE HECTOR

Anónimo dijo...

A MIS 55 AÑOS ,AUN ME ACUERDO DE ESA DELICIA..EXTRAÑO ESE TAN RICO SABOR ., SIEMPRE HAGO COMENTARIOS DE ESTA MARCA A LOS JOVENES DE ESTOS TIEMPOS .TE HECHO TANTO DE MENOS MI QUERIDA AMIGA , SNIF ..NUNCA TE OLVIDARE HECTOR

Abel dijo...

Saludos.
Artículo bien completo e interesante. Cuando niño disfruté la "cocoa peptonizada raff". Venía en pasta en un tarro del tamaño de la leche condensada. Era un producto rico y de buena apariencia, higiénico. Nunca tuve problemas con su consumo.

Juan Martìnez Leiva dijo...

Cocoa peptonizada Raff y Perlina y R.adiolina, productos muy promocionados por los años 40-50. Recuerdos de infancia en Valparaíso.

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