jueves, 26 de noviembre de 2009

EL EDIFICIO DE LOS ELEFANTES JUNTO AL PARQUE FORESTAL

El mural de los elefantes en 1972, en imagen de la revista "En Viaje".
Coordenadas: 33°26'16.35"S 70°38'20.11"W
Pocas veces nos ha costado tanto arrancarle alguna información a alguno de los sitios de la ciudad que, habitualmente, retratamos en este blog. Y es que ni los propios residentes que consultamos en este edificio parecen conocer del todo su historia.
Está ubicado junto a la famosa Casa de los Torreones, de Luciano Kulzcewski, en el barrio del Parque Forestal, allí entre esas cuadras extraviadas en la belleza de otras épocas y de otras etapas casi olvidadas del crecimiento de nuestra urbe, aunque recuperadas parcialmente por espíritus bohemios y viajeros.
Afortunadamente, el artístico Edificio de los Elefantes, en calle Estados Unidos 237 esquina Namur, tiene la firma del arquitecto León Prieto Casanova en su acceso. Esto nos facilita las cosas. Además, su conocido mural de frisos con los paquidermos también lleva la rúbrica de su autor: Meléndez. Suponemos que debe tratarse de Luis Meléndez Ortiz, destacado muralista, decorador y escritor nacional.
Con estos datos, ya podemos tener un punto de partida para decir algo más sobre esta notable construcción que, pese a ser tan característica y fácil de identificar en la ciudad, rara vez aparece mencionada en algún lado y aún sigue siendo una novedad para muchos de los que transitan frecuentemente por el sector.
Construido hacia la mitad del pasado siglo o poco antes (tengo fechas poco seguras a mano, pero la más probable es 1940), el Edificio de los Elefantes tiene una ubicación privilegiada por la posición de estas calles que allí empalman, al centro de la cuadra, lo que le deja a escasa y cómoda distancia del Parque Forestal (poco más abajo de la Fuente Alemana, allí junto al edificio diplomático de los Estados Unidos), de la Alameda Bernardo O'Higgins y del bohemio Barrio Lastarria.
Su estilo tiende tibiamente al bauhaus y art decó, tanto por la geometría, la curva de sus balcones y la rigurosidad lineal de la fachada. Sin embargo, su hermosa entrada es de enorme elegancia y belleza, de estilo monumental europeo, con escalas marmóreas y enormes columnas que sostienen los seis pisos (más la azotea) de la cara que da a calle Namur. Las columnas son sencillas, lisas y de curvatura dórica, sin capitel ni base. Hay algo de residuo del movimiento neoclásico en la composición.
Son estas columnas, tres en total, las que han dado al edificio su relación con los elefantes, pues semejan realmente fornidas y poderosas patas de estos animales. Por eso se encargó a Meléndez la alegorización en el extraordinario y atractivo mural de relieve artístico exterior, que se extiende por unos cuatro metros de largo junto al acceso. Él Luis Meléndez que está en nuestra anotaciones fue, además, un destacado escritor, artista y muralista que, entre otras obras de este último género, contaba la decoración del Hotel Carrera, el Cine-Teatro Continental y el Hotel O'Higgins en Valparaíso. Tenía su residencia en el Centro de Santiago, en calle Bandera.
Es un diseño gracioso y juguetón, con detalles deliberadamente cándidos: cinco enormes elefantes africanos, entre dos gruesos troncos que establecen una rima visual con las columnas. El elefante situado al extremo derecho, junto a la calle, mira curioso un pequeño caracol del suelo, que contrasta con el peso, el tamaño y la fuerza de los paquidermos.
Meléndez parece haber hecho intencionalmente grandes y largas las patas de los animales, más de lo que exigiría la normalidad realista, dejando en clara la analogía con las columnas del acceso. Nos parece que este mural era antes más blanco, pero con el tiempo se ha ido oscureciendo.
En el hall de entrada, detrás de las elegantes puertas de metal, vidrio y bronce, hay otro mural de relieve hecho por Meléndez, mostrando un hombre en lo que parece ser la cima de una montaña o roca, rompiendo unas cadenas que lo envuelven y rodeado de imponentes águilas, posible alusión al Prometo de Esquilo.
También predominan las escalas de apariencia mármol o travertino, y el bronce de pasamanos y lámparas, allí adentro.
Prieto Casanova, que tiene otras obras más en el mismo barrio del Parque Forestal, valoró de forma muy especial esta creación suya. Sus últimas dos décadas las vivió intercambiando días entre la residencia que mantuvo en éste, el Edificio de los Elefantes, y su casa de descanso en Zapallar, hasta su muerte, en 1995.
Constituye así, acaso, su creación más querida, como lo fue el cuadro de la Mona Lisa para Leonardo, de la que nunca pudo desprenderse: la amada obra maestra y quizás la mejor que el propio autor sentía haber producido.

4 comentarios:

Laura dijo...

Ese hermoso edificio y su mural es uno de los buenos recuerdos que tengo de ese barrio y, efectivamente, el mural era blanco allá por los años 60.

Isham Assis dijo...

Hola! Mi nombre es Isham Assis, y estoy buscando información sobre Luis Meléndez y la verdad es que ha sido muy dificultoso. Ustedes tendrán alguna información además de lo que está en este artículo? De ser así se los agradecería mucho. Les dejo mi correo en caso de cualquier cosa: isham.assis.i@gmail.com

Isham Assis dijo...

Hola! Mi nombre es Isham Assis, me gustaría saber si tienen alguna información sobre Luis Meléndez, además de la que sale en este artículo, lo agradecería mucho si así fuera. Les dejo mi correo por cualquier cosa: isham.assis.i@gmail.com

Keko dijo...

que buen artículo! muchas gracias, los disfruté y me informó. saludos!

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