sábado, 12 de septiembre de 2009

BREVE ESTUDIO SOBRE LA HISTORIA Y EL SENTIDO ORIGINAL DEL LEMA DEL ESCUDO PATRIO CHILENO (Enviado a la Comisión de Defensa del Senado - Parte I)

Desde el principio hubo ciertas libertades en la presentación del escudo nacional: la “Memoria que el Ministro de Estado en el Departamento de Hacienda presenta al Congreso Nacional”, de 1835 (al año siguiente de aprobado el emblema) muestra este sencillo heraldo sin el lema pero donde, además, el huemul tiene aspecto equino y el cóndor semeja un ave de rapiña (Fuente imagen: gentileza del investigador histórico Marcelo Villalba).
El siguiente, es un informe que he hecho llegar a título personal con fecha miércoles 26 de agosto de 2009, a los miembros de la Comisión de Defensa del Senado de la República de Chile, que en estos momentos se encuentra estudiando y deliberando sobre un proyecto para modificar el lema del Escudo Nacional de Chile. El tema de los escudos nacionales ya ha formado parte de los contenidos en entradas anteriores y en otras actualmente programadas de este blog, por lo que hemos querido contribuir a la discusión con este pequeño aporte:
BREVE ESTUDIO SOBRE LA HISTORIA Y EL SENTIDO ORIGINAL DEL LEMA DEL ESCUDO PATRIO CHILENO, CON RELACIÓN A LOS ARGUMENTOS GENERALES OFRECIDOS PARA SU MODIFICACIÓN
Para ser presentado a los Honorables Senadores de la República miembros de la Comisión de Defensa del Senado (Agosto de 2009).
“El hombre no vive como las bestias salvajes, en un mundo de cosas meramente físicas, sino en un mundo de signos y símbolos” (Pitigrilli, escritor italiano)
“…¿y vosotros con poder permanecéis en la apatía de los esclavos para ser el ludibrio de las naciones, y el oprobio de nuestra descendencia?" (General José Miguel Carrera)
PRESENTACIÓN
En estos momentos, la Comisión de Defensa del Senado de la República de Chile ha iniciado un proceso de discusión y deliberación sobre un proyecto que busca cambiar el lema de nuestro escudo patrio, “Por la Razón o la Fuerza”, desplazándolo por la frase “Por la Fuerza de la Razón”.
El origen de tal proyecto se encuentra en una moción presentada por el Honorable Senador Nelson Ávila Contreras durante el mes de julio de 2005. Según lo anunciado, esta discusión incluirá exposiciones de artistas, historiadores, escritores y otras figuras de la intelectualidad nacional.
Desde la condición de ciudadano chileno y votante, quisiera hacer llegar a los Honorables Senadores de la República miembros de la Comisión de Defensa, este pequeño y modesto estudio sobre la historia y los contenidos del lema del escudo patrio chileno, valiéndome de la combinación de conocimientos y experiencias como Diseñador Gráfico e Investigador Histórico, disciplinas que encuentran un punto de complemento en este tema, precisamente.
Expondremos y evaluaremos de modo general, además, el grueso de los argumentos que se esgrimen en torno a la propuesta de modificar el lema del escudo y su ajuste con los hechos históricos y los contenidos comunicacionales que se han señalado en ellos.
Me permito esta libertad, entonces, sin otro objetivo que procurar un aporte al debate y las discusiones que llevarán adelante los Honorables Senadores. Espero sinceramente poder cumplir con este propósito.
EL ORIGEN DEL ACTUAL ESCUDO
Como es sabido, Chile ha tenido tres heraldos o blasones republicanos:
  1. Escudo Carrerino o de la Patria Vieja (1812);
  2. El Escudo de la Transición (1819) y,
  3. Escudo de la Patria Nueva (1834), correspondiente al actual.
El origen de este último, el Escudo de la Patria Nueva, se remonta a 1832 cuando el Gobierno del General José Joaquín Prieto manifestó interés por usar un nuevo emblema distinto al Escudo de la Transición, que había sido concebido bajo la euforia de la unidad americanista contra un enemigo común y con la aspiración romántica de una alianza confederada en el continente. Por ello, tal escudo no era alusivo a Chile propiamente, sino más bien a la comunidad regional y la enérgica causa independentista americana. A la sazón, además, y quizás por esta misma falta de poder de representatividad como símbolo nacional, el Escudo de la Transición había caído en franco desuso, por lo que la autoridad optó por crear un nuevo y definitivo emblema.
Las motivaciones patrióticas en el afán de revisión del escudo quedan manifiestas en el texto preliminar del propio proyecto de ley de junio de 1834 que se presentó ante el Congreso Nacional para cambiarlo, aparentemente redactado por José Ignacio Zenteno para el Ministro Joaquín Tocornal:
"La República debe tener un escudo de armas que la simbolice conforme al uso casi inmemorial de todos los pueblos y naciones; no puede considerarse como tal el que se introdujo en los primeros fermentos de la revolución, porque a más de haber carecido de la sanción de autoridad competente, no contiene pieza alguna alusiva al grande objeto a que se encamina. Ha creído pues, el Gobierno, que no debiéndose tolerar por más tiempo ese escudo insignificante y abortivo, se sancione de una vez el que reúna a la legalidad de su origen la propiedad de la alusión."
Etapas primitivas en la evolución del actual escudo: esta versión también está hecha con mucha libertad artística, pero ya ofrece en la base un listón o cinta con el nombre de la “República de Chile”, allí donde se incluirá después el lema “Por la Razón o la Fuerza”. Pertenece a la “Memoria que el ministro del despacho en el Departamento de Hacienda presenta al Congreso Nacional”, de 1839 (Fuente imagen: gentileza del investigador histórico Marcelo Villalba).
LA PROPUESTA DE CARLOS WOOD
El Gobierno de Chile llamó por ley a concurso para el nuevo escudo nacional y el diseño ganador fue presentado por el artista Carlos C. Wood, siendo enviado al Congreso Nacional por la ley antes referida y aprobada el 24 de junio de 1834. Fue promulgada el día 26.
En el citado proyecto de ley, decía textualmente de la apariencia del escudo propuesto por Wood, adelantándose en algo, incluso, sobre parte del contenido simbólico de sus elementos:
"En él observará el Congreso un campo de dos esmaltes, cuyos bien conocidos atributos cuadran perfectamente con la naturaleza de nuestro país y el carácter de sus habitantes. Alude también al antiguo distrito colonial de Chile y al territorio de Arauco, importante adquisición de la República. La estrella de plata es el blasón que nuestros aborígenes ostentaron siempre en sus pendones, y el mismo que presenta ese caro pabellón, a cuya sombra se ha ceñido la patria de tantos y tan gloriosos laureles; puede también referirse a nuestra posición geográfica, la más austral del orbe conocido. La insignia que se ve por timbre es la que adorna el sombrero del Presidente de la República, como característico de su dignidad suprema".
"Los soportes representan un huemul y un cóndor, este ave más fuerte, animosa y corpulenta que puebla nuestros aires, y aquél, el cuadrúpedo más raro y singular de nuestras sierras, de que no hay noticia que habite otra región del globo, y de cuya piel, notable por su elasticidad y resistencia, hacen nuestro valientes naturales sus corceles y botas de guerra. Por último, la corona naval que supera la cabeza de ambos animales será el monumento que recordará siempre el glorioso triunfo de nuestras fuerzas marítimas sobre las de España, en las varias aguas del Pacífico, triunfo de terna nombradía, menos por lo heroico del suceso que por su trascendental y dilatado influjo, pues a la vez que afianzó sólidamente nuestra independencia, franqueó paso a nuestras armas para que llevasen tan inestimable bien al antiguo imperio de los Incas".
SOBRE LA PRESENCIA DEL LEMA EN EL ESCUDO DE LA PATRIA NUEVA
Un primer argumento señalado por algunos de los simpatizantes de la idea de cambiar el lema en el actual escudo, aparece en este punto: tanto en la versión oficial que acabamos de describir en el proyecto de ley de 1834, como en la misma propuesta artística de Carlos Wood, no hay mención al listón o cinta que proclama "Por la razón o la fuerza".
Aunque el dibujo original de Wood aparentemente se extravió, es sabido que nunca tuvo la famosa frase "Por la Razón o la Fuerza", posteriormente incorporada a su diseño.
Sobre lo anterior, cabe indicar que existe aún una innumerable cantidad de presentaciones del símbolo patrio donde se confirma esto: por ejemplo, en los escudos que fueron grabados sobre las fachadas del ex Congreso Nacional y del Teatro Municipal, ambos edificios en Santiago.
Sin embargo, hay un detalle que es crucial para comprender la inclusión del lema en el mismo escudo propuesto por Wood: "Por la Razón o la Fuerza" era un slogan que estaba institucionalizado en Chile desde ANTES de 1834, y que la costumbre y la tradición tendieron a agregar casi de inmediato en algunas de las primeras versiones.
De este modo, se comprenderá que no es exacto el juicio de quienes se manifiestan interesados en alterar el lema, aludiendo a que "Por la Razón o la Fuerza" no aparecía en los primeros escudos patrios basados en el modelo de Wood.
Nótese, además, que en las imágenes que aquí reproducidos, aparecen versiones primitivas del escudo patrio con el listón o cinta, pero mostrando el texto “República de Chile” en lugar de “Por la Razón o la Fuerza”, pudiendo corresponder a etapas primitivas en el ordenamiento y la normalización del uso del escudo, hasta evolucionar al aspecto definitivo que actualmente le conocemos.
Éste es otro caso donde aparece un listón o cinta en el escudo, en sus antiguas representaciones oficiales. Este ejemplo también lleva el nombre de la “República de Chile”. Publicado en la “Exposición que el Jeneral D. Manuel Bulnes dirije a la Nacion Chilena” (1851). Con la libertad que existía en aquellos años, el artista puso un camélido y un águila en lugar del huemul y el cóndor (Fuente imagen: gentileza del investigador histórico Marcelo Villalba).
Escudo que aparece en el tratado “Réjimen, disciplina, subordinación y servicio de los Ejércitos de la República”, publicado en 1872, en plena tensión de las relaciones fronterizas entre Chile y Bolivia antes de la Guerra del Pacífico. Sin embargo, esta versión no incluye el lema en el escudo pese a que algunos le acusan de ser “agresivo” y “belicoso” (Fuente imagen: gentileza del investigador histórico Marcelo Villalba).
PRUEBAS DEL USO TEMPRANO DEL LEMA EN EL ESCUDO
La evidencia histórica demuestra de forma rotunda y fehaciente que el lema “Por la Razón o la Fuerza” estaba perfectamente incorporado a varias versiones oficiales del escudo nacional en el siglo XIX, pese a no estar regulado formalmente este detalle en la legislación. De hecho, parece claro que hubo cierta libertad de facto para las representaciones del emblema, hasta que irrumpió una normalización de 1920, por lo que es común encontrar escudos antiguos donde aparecen caballos o incluso guanacos en lugar de huemules; o bien donde la figura del cóndor semeja más a un águila o un halcón.
Debe advertirse que, no bien fue aprobado por el Congreso Nacional el diseño de Carlos Wood, apareció publicado un escudo en el Boletín de Gobierno de 1834 (Libro VI, página 110) y, para posible sorpresa de muchos, el dibujo sí incluye el lema, demostrando que fue decisión del propio Gobierno adjuntarlo a presentaciones oficiales del escudo basado en el diseño del artista ganador.
Otra prueba irrefutable del uso temprano del lema en el escudo surge de observación de las ordenanzas del 4 de julio de 1854, del Ministro de Guerra y Marina de Chile don Pedro Nolasco Vidal, durante el Gobierno de Manuel Montt, referidas a la presentación oficial de la bandera presidencial con las características que aún conserva:
"Lleva en el pabellón la única adición de este escudo de armas, colocado en la conjunción de los dos colores blanco y rojo, hacia la medianía de la bandera o pabellón. Tiene por lema: Por la Razón o la Fuerza".
Este aspecto del estandarte presidencial fue reafirmado por una ley de 1912 que actualmente rige para el uso y aspecto de esta bandera.
Cabe indicar también que el lema estuvo totalmente integrado a las versiones del escudo chileno hacia el año 1888, por disposiciones del Gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda para la presentación regular del símbolo en actos y reuniones públicas, a pesar de que el texto "Por la Razón o la Fuerza" aún no era regulado en la normativa chilena como un lema obligatorio del emblema patrio.
Versión del escudo, también de 1872, sin el lema y con el huemul semejante a un caballo y el cóndor a un águila. Hasta las regulaciones que comienzan en 1920, persistía cierta libertad de presentación del diseño. Ésta es del “Código Penal de la República de Chile” (Fuente imagen: gentileza del investigador histórico Marcelo Villalba).
La bandera presidencial con el escudo y la frase “Por la Razón o la Fuerza” en su interior, según lo estableció el Ministerio de Guerra y Marina en 1854.
El que éste escudo en particular haya sido publicado en un libro asociado a rencillas diplomáticas y fricciones territoriales (“La Cuestión de Límites entre Chile y la República Argentina”, Miguel Luis Amunátegui, 1879) sin incluir el lema, pone en duda afirmaciones relativas a que “Por la Razón o la Fuerza” surgió como un slogan de orientación belicosa o confrontacional en períodos de controversias limítrofes con países vecinos (Guerra del Pacífico y litigio de la posesión de la Patagonia Oriental, en este caso).
NATURALEZA Y SENTIDO ORIGINAL DEL LEMA DEL PRIMER ESCUDO PATRIO
El concepto de términos de oposición semiológica dispuestos formando una unidad de comprensión (lectura), como es el caso del lema "Por la Razón o la Fuerza", es una idea que ya estaba instalada en el primer heraldo patrio creado por don José Miguel Carrera en 1812: en él habían dos textos formulando una “alianza” de los opuestos como lema de una causa única contra el enemigo realista, contra el enemigo de la liberad representado por el Imperio Español.
Tenía estas dos potentes frases en latín el Escudo de la Patria Vieja:
  • "Post Tenebras Lux" ("Después de las Tinieblas, la Luz"), y
  • "Aut Consilio Aut Ense" ("Por el Consejo o por la Espada")
Es importante destacar que la columna central del conjunto diseñado por Carrera, entre los dos personajes que han sido identificados como una pareja de indígenas, es una estilización del símbolo conocido como el Árbol de la Libertad. Este concepto de la Libertad, es esencial en el contenido de todos los escudos chilenos, según veremos.
El principio de "Aut Consilio Aut Ense" parece desprenderse de las páginas de "La República" de Platón. El lema lo tomarán después los romanos para referirse a las garantías del orden social y político interno, siendo adoptado más tarde por los patriotas chilenos en plena lucha por la emancipación, como juramento y compromiso con la liberación del yugo realista.
Cabe aclarar que la espada no simboliza la agresión o la guerra por sí misma, como podría pensarse en una primera lectura, sino lo justo, la fuerza de lo justificado. Es por esta razón que la Alegoría de la Justicia siempre es representada con una espada en una mano y la balanza (equilibrio) en la otra.
Así, la figura retórica de alianza de términos opuestos en un lema, pasó a ser parte de la simbología patria y de la propia historia republicana de Chile, por el valor independentista y soberano que tuvo como slogan. Y este sentido libertario del primer lema es confirmado por otras proclamas vistas en la decoración del Palacio de La Moneda en la presentación oficial del escudo, el 30 de septiembre de 1812, como lo reporta el cronista Melchor Martínez en su “Memoria Histórica de la Revolución en Chile”:
“En lo más elevado de la portada principal se veía figurado un alto monte o cordillera sobre cuya eminencia aparecían muchos rayos de luz con una inscripción en la parte superior que decía: AURORA LIBERTATIS CHILENSIS (La Aurora de la Libertad de Chile); y en la inferior la siguiente: UMBRAE ET NOCTI LIBERTATS SUCCEDUNT (La Libertad Aleja las Tinieblas)”.
Escudo de la Patria Vieja: “Post tenebras lux” y “Aut concilio aut ense”. Al centro, el Árbol de la Libertad.
La presencia del lema “Por la Razón o la Fuerza” en el escudo nacional no sólo era una práctica que se observaba en algunas presentaciones oficiales del siglo XIX, sino también en las populares como ésta, del escudo utilizado como sello en las postales de la casa fotográfica de Emilio Chagneau, en Valparaíso (circa 1870).
NATURALEZA Y SENTIDO ORIGINAL DEL LEMA “POR LA RAZÓN O LA FUERZA”
Como hemos visto, entonces, el concepto esencial contenido por el lema "Por la Razón o la Fuerza" existía desde antes de aparecer tal texto en el Escudo de la Patria Nueva y era alusivo a la lucha independentista por la Libertad. Por lo tanto, cuando debutó el nuevo escudo en 1834, este mensaje ya se estaba arraigado en el lenguaje y el simbolismo nacional.
En lo fundamental, "Aut Consilio Aut Ense" y "Por la Razón o la Fuerza" intentan decir lo mismo: la promesa de los patriotas chilenos de procurar la libertad y la autodeterminación que hoy nos permite celebrar la proximidad del Bicentenario Nacional, precisamente.
Cuando revisemos luego algunos ejemplares de la numismática chilena, veremos que la frase “Por la Razón o la Fuerza” siguió siendo un slogan republicano para los patriotas de la entonces joven nación independiente, basado en el mismo mensaje central y grito de lucha de “Aut Consilio Aut Ense”, aunque es probable que no se le dio continuidad textual a este último lema en los símbolos de la Transición y la Patria Nueva (sólo a su mensaje) por la asociación que tenía con la figura del General Carrera, quien fue, como se sabe, un disidente y detractor de la Logia Lautaro.
Pero existe un detalle especialmente importante en la continuidad de los escudos patrios, que confirma la orientación auténtica y sincera de los lemas que formaban parte de sus diseños, incluida la actual frase “Por la Razón o la Fuerza”: el Escudo de la Transición, situado entre el de Carrera y el que tenemos en nuestros días, llevaba la palabra "Libertad" en lugar de las frases en latín de la Patria Vieja.
La situación descrita demuestra que el sentido de los contenidos del texto de los heraldos chilenos siempre ha sido el mismo: preservar y jurar la Libertad, concepto central del mensaje; Libertad "Por Consejo o por la Espada"; y Libertad "Por la Razón o la Fuerza".
En otras palabras, las frases de los escudos nacionales han sido siempre una advertencia contra toda amenaza a la autodeterminación de la República de Chile; un grito libertario que nada tiene que ver con alguna clase de mensaje ulterior dirigido a países o pueblos vecinos, como se ha pretendido sostener en alguna ocasión en defensa de la idea de modificar el actual lema del escudo.
Los tres escudos chilenos: el de la Patria Vieja, la Transición y la Patria Nueva. El escudo central sustituye los términos contrapuestos del lema por la simple palabra “Libertad”, lo que demuestra que la continuidad siempre ha sido entre los tres ese concepto independentista: LIBERTAD. Nótese que, de hecho, mantiene también el icono del “Árbol de la Libertad” que figuraba ya en el primer escudo.
UN ERROR ESENCIAL DEL PROYECTO CON RELACIÓN AL ORIGEN DEL LEMA
Sin embargo, con la argumentación que presentó el año 2005 el Honorable Senador Nelson Ávila respaldando su proyecto para modificar el lema del escudo nacional, el parlamentario demostró estar confundiendo los lemas del primer escudo patrio con el actual. Al parecer, el Senador supone erróneamente que se trataba de un mismo texto y no de dos versiones distintas de un mismo mensaje.
Según sus palabras textuales:
"Por la razón o la fuerza tiene una connotación agresiva, incurre en dos manifestaciones simultáneas de intolerancia; primero, creer que se tiene la razón y si ésta no es aceptada, se autoconfiere el derecho de imponerla por la fuerza..."
"...esta idea surge como consecuencia de examinar el sentido que en el contexto histórico actual adquiera un emblema de estas características”.
"...históricamente el lema nace acompañado de otra sentencia, que fue con posterioridad eliminada... nació de la siguiente forma “tras las tinieblas, la luz; por la razón o la fuerza".
"Al eliminarle la primera parte, el lema quedó sin fundamento y por tanto fuera de contexto y, hoy Chile en particular necesita generar señales que apunten en un sentido exactamente contrario a lo que dice el lema de su escudo..."
En resumen:
  • El Honorable Senador postula la idea de que el primer escudo nacional llevaba por lema el texto "Tras las tinieblas la luz, por la razón o por la fuerza".
  • De acuerdo a su tesis, al ser omitida la primera parte de esta declaración en aplicaciones posteriores del lema en nuestro actual escudo, dejando sólo la segunda, quedó inconexa la parte del lema "Por la Razón o la Fuerza" y se perdió así su sentido original o contexto necesario para la comprensión apropiada del mismo.
Podemos concluir, entonces, en que el señor parlamentario ignora que la frase del primer escudo era en realidad "Tras las tinieblas la luz, por el consejo o por la espada", como hemos visto, y que JAMÁS un escudo chileno ha llevado el lema "Tras las tinieblas la luz, por la razón o la fuerza", como asevera, de modo que todo el razonamiento sobre el cual germina su proyecto de modificación del lema, estaría viciado desde el origen, pues intenta sostenerse de una tesis con un punto de partida tan incorrecto como rebuscado.
El mensaje de los lemas de los dos escudos podrá ser el mismo en la esencia de sus contenidos, como lo hemos dicho anteriormente, pero NO EXISTE ALGUNA VINCULACIÓN DE UNIDAD DENOTATIVA REAL ENTRE AMBOS, por lo que no existió tampoco una omisión parcial de las frases del primer heraldo que puedan justificar la supuesta incomprensión en que caería el actual, por la sencilla razón de que los lemas del primer escudo y del actual jamás fueron combinados en una presentación oficial común del emblema, como propone el fundamento del proyecto que hoy se discute.
También veremos luego, cómo opera la comprensión de contenidos simbólicos o narrativos comparándolos con el fundamento principal de esta tesis del Honorable Senador Nelson Ávila, de acuerdo a los contextos y la validez que pueda tener o no una reinterpretación del lema formulada desde afuera de su espacio original de inteligencia.
REVELACIONES DE LAS ANTIGUAS PIEZAS NUMISMÁTICAS CHILENAS
Otro argumento deslizado repetidamente entre quienes se manifiestan en contra del lema "Por la Razón o la Fuerza", alude a que este slogan habría surgido o se habría popularizado en un contexto de belicosidad e incluso de directa beligerancia con países vecinos, en períodos de irritación limítrofe del siglo XIX; o que, cuanto menos, el lema se prestaría para ser interpretado como una actitud prepotente y amedrentadora, que anuncia la voluntad de imponer "por la fuerza" lo que no se logró "por la razón” en materia de relaciones exteriores.
Esta última es la hipótesis con la que el Honorable Senador Nelson Ávila justifica el proyecto que ahora es discutido en la Comisión del Senado, como dijimos.
Sin embargo, a la luz de la verificación de los hechos históricos, se advierte fácilmente que toda esta creencia no sería más que una leyenda negra y un mito meramente surgido de un error de interpretación.
Una prueba contundente de ello la proporcionan las monedas que fueron acuñadas en Chile desde períodos anteriores a la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana de 1836-1839 y a las controversias limítrofes que afectaron las relaciones de nuestra república con países vecinos a partir de la década del 1840, tras los avances chilenos sobre sus territorios en Atacama por el Norte y Magallanes por el Sur.
Arriba: Moneda de oro que circuló de 1818 a 1834, Se lee perfectamente “Por la Razón la Fuerza”. Al centro: Centavo vigente de 1852 a 1862, también con el lema “Por la Razón o la Fuerza”. Abajo, moneda “Pechugón” de 1865 a 1890 (aprox.) con la frase-divisa “Por la Razón o la Fuerza”.
Los aficionados y coleccionistas de numismática conocen bien la presencia del lema en las monedas que circulaban tempranamente en Chile, y cuya existencia hace imposible sostener que el texto que hoy está en el escudo patrio, "Por la Razón o la Fuerza", haya sido resultado de alguna animosidad manifiesta de forma explícita o implícita hacia países vecinos por cuestiones de controversias territoriales o tensión en las relaciones diplomáticas del siglo XIX.
Un hecho que nos parece categórico al respecto, es que existan doblones de oro acuñados en 1818, donde ya aparecía inscrito perfectamente el mensaje "Por la Razón o la Fuerza".
Además, en el año anterior (1817), el Supremo Gobierno había oficializado un sello de Estado con la inscripción “Unión y Fuerza”. El sentido original de la Unión-Fuerza lo explica el propio Libertador José de San Martín, al escribir lo siguiente en agradecimiento al envío de mil monedas acuñadas con este sello para la paga de sus oficiales:
“Las naciones y posteridad verán en este sello de la independencia de Chile, la época gloriosa del presente gobierno, como un monumento más sólido y apreciable, y más auténtico para la historia”.
Estimamos que otro dato fundamental es la existencia de la ley de inscripción monetaria del 14 de octubre de 1834, que estableció el cuño del escudo acompañado del lema completo: “Por la Razón o la Fuerza”.
Se recordará, por cierto, que Chile tuvo incluso una moneda llamada escudo, que circuló desde 1960 a 1975, así denominada precisamente en alusión a nuestro escudo patrio. Al respecto, cabe señalar que el Decreto Nº 3.327 del 22 de agosto de 1964 del Ministerio de Hacienda, al referirse al diseño del billete del escudo, dice:
"En los cuatro ángulos, la cifra "1" colocada en forma vertical. Al lado izquierdo, opuesto a la marca de agua y dentro de un óvalo ornamentado, el Escudo Nacional con la leyenda "Por la razón o la fuerza"."
Entonces, queda demostrado con esto y fuera de toda duda, que la presencia del lema “Por la Razón o la Fuerza” en las monedas chilenas fue heredado sobre las presentaciones del escudo patrio en los siglos XIX y XX, y que este eslogan, a su vez, fue acogido culturalmente en nuestro país desde los tiempos de la Independencia, pasando rápidamente a cuños y sellos.
El escudo y el lema “Por la Razón o la Fuerza” perfectamente incorporado ya en el conjunto, según este pequeño dibujo aparecido en el ensayo de Hans Bertling “Estudio sobre el Paso por la Cordillera de los Andes”, segunda edición de 1917.
OFICIALIZACIÓN DEL LEMA "POR LA RAZÓN O LA FUERZA"
No ha faltado quien, en otra versión del mito recién estudiado, señala que el lema "Por la Razón o la Fuerza" habría sido llevado al uso del escudo nacional en el contexto de las controversias territoriales o tensiones fronterizas que continuaron en el siglo XX.
Coincide este período con un Decreto de Guerra Nº 2.271 del 4 de septiembre de 1920, que fijó el modelo oficial para la confección del escudo patrio en el ambiente de controversia con el Perú por la cuestión de Tacna-Arica, resuelta nueve años más tarde.
Sin embargo, este decreto en realidad intentaba normalizar y superar el desorden que existía en las presentaciones que se producían del escudo en aquellos años, especialmente observable en la variación de los animales del blasón con respecto a los verdaderos (huemul y cóndor), como lo hemos comentado ya.
Fue el Decreto Nº 1.534 del 18 de octubre de 1967 el que, finalmente, resumió todas las normas relativas al escudo nacional reconociendo oficialmente el lema "Por la Razón o la Fuerza". Entrando de lleno a la descripción del escudo, este decreto de 1967 establecía lo siguiente:
"El Escudo de Armas presenta una estrella de plata de cinco picos al centro de un campo cortado, azul turquí el superior y rojo el inferior y su forma es la fijada por el modelo oficial aprobado por decreto de Guerra N° 2.271 de 4 de septiembre de 1920, conforme a la ley, y el cual, además, tiene por timbre un plumaje tricolor de azul turquí, blanco y rojo; por soportes un huemul rampante a su derecha y un cóndor a su izquierda en la posición que fija ese modelo, coronado cada uno de estos animales con una corona naval de oro; y por base un encaracolado cruzado por una cinta con el lema "por la razón o la fuerza", todo en conformidad al referido modelo".
Este decreto fue publicado en el Diario Oficial Nº 26.915 del 12 de diciembre del mismo año de 1967, durante el Gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva.
(Continúa en la siguiente entrada)

1 comentario:

KENO LINDO dijo...

una investigación esquisista , en hora buena.criss salazar felicitaciones .

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Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

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