jueves, 27 de agosto de 2009

GERNIKA'KO ARBOLA DA BEDEINKATUA, ¡EN LA PUNTA DEL CERRO!

Ramas y hojas del Gernika'ko Arbola del San Cristóbal, en Chile
Coordenadas: 33°25'32.31"S 70°37'58.70"W
Nunca me vine a interesar demasiado en profundizar sobre la influencia vasca en Chile sino hasta hace más bien poco tiempo, pese a que mi apellido tiene grandes posibilidades de pertenecer originariamente a este pueblo indoeuropeo establecido en tiempos remotos al Norte de España.
A veces, preferimos pensar que todo nuestro mestizaje y toda nuestra matriz vincular con el mundo europeo, se redujo sólo a la presencia de guerreros castellanos colonizando estas tierras con locales. Obviamente, no fue así de simple: la presencia del juego de la pelota vasca en Chile, la gran cantidad de toponimia con asociación fonética a este idioma y, sobre todo, el número de apellidos que proceden de familias de tal origen desde los cronistas coloniales en adelante (cerca de un cuarto de la población chilena de hoy, o más) hablan de una presencia vasca en nuestra cultura mucho más potente de lo que creemos.
Como ha sucedido también con la fuerte influencia árabe en nuestra cultura y nuestro folclore, nuestro "lado vasco" en la identidad nacional ha sido un tanto escondido y minimizado por el discurso oficial, aunque se cuenta con excelentes publicaciones para darle revisión a estas impresiones, como el libro "Cuatrocientos años de presencia vasca en Chile", escrito por Julene Salazar González y Roberto Hernández Ponce (Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, Eusko Etxea - Chile, 1991).
Quizás sea por eso, por nuestra ignorancia autoinducida, que tampoco parece ser públicamente conocido ni valorado el tesoro que se encuentra en la cumbre del Cerro San Cristóbal, allí a poca distancia del Santuario de la Inmaculada Concepción, con la imponente estatua de la Virgen María que da a nuestra ciudad uno de sus iconos más potentes. Hablamos de la Plaza Vasca, un pequeño y adorable rincón frente a la Capilla de la Inmaculada Concepción, por lo que forma parte también del conjunto religioso que corona el principal cerro del sector urbano de nuestra ciudad, el alguna vez llamado Tupahue, por los indígenas locales: Morada de los Dioses.
Pero algo destaca por encima de todo en aquella pequeña plazuela: un roble elegante y vigoroso, aunque todavía de aspecto extrañamente juvenil, que constituye uno de los árboles de mayor valor histórico y cultural en toda la vasta colección de ejemplares que existen en Santiago.
Corresponde, pues, a un retoño del Árbol Sagrado de los Vascos, el Gernika'ko Arbola, existente en la Casa de las Juntas de la localidad vizcaína de Guernica. Año a año, el último domingo de cada mes de septiembre, la comunidad vasca residente en Chile realiza procesiones y presentaciones en el cerro, hasta su adorado arbolito, por lo que nos encontramos en la proximidad de un nuevo acontecimiento de este tipo, relacionado con la fiesta de Mikel Deuna o San Miguel, santo patrono del pueblo vasco.
Veamos cómo llegó hasta nuestro San Cristóbal.
Desde principios del siglo XX, una nueva migración de ciudadanos vascos se producía hacia Chile aumentando las filas de la colonia. Hacia fines de 1922 y principios de 1923, se fundó en Santiago el primer Centro Vasco en nuestro país. En su citado libro, Salazar y Hernández cuentan que este período coincidió con fuertes agitaciones independentistas de parte del pueblo vasco, mismas que han permanecido vigentes en prácticamente toda la historia del país Euskadi en España. Una nueva explosión de patriotismo tuvo lugar en 1931, y se iniciaron, a través un nuevo centro bautizado Euzko Gaztedija, actividades culturales y folclóricas que marcaron con energía la presencia de los ciudadanos vascos y sus descendientes en Chile.
Hacia agosto, tras no poder asociarse aún al Centro Vasco como filial, los miembros de Euzko Gaztedija se establecieron con un local propio en calle Bandera, convirtiéndose en una sede social y de festejos importantísima para la colonia, especialmente para la celebración de la fiesta de Mikel Deuna. Mantendrían esta sede hasta 1949, cuando la vendieron para adquirir los terrenos de sus actuales dependencias en Av. Vicuña Mackenna 547. Al mismo tiempo en que se constituía Euzko Gaztedija, una agrupación de sacerdotes euskaldunes comenzó a celebrar misas dominicales en su idioma, hacia 1932.
Fue en este contexto, de patriotismo y religión, que los vascos de Euzko Gaztedija decidieron crear una Plaza Vasca (Euzko Enparantza) y plantar allí un germen de su adorado roble de Guernica.
No me parece clara la información sobre el momento en que fue transplantado el árbol de la Plaza Vasca. Una placa instalada en el lugar, en 1992, dice que el árbol "desde 1931 ofrece su sombra este auténtico retoño de árbol de Guernica". Lo de que "ofrece su sombra" es sólo una metáfora, pues el roble era apenas algo más que un brote en aquel entonces, ya que las semillas habían sido entregadas sólo el año anterior.
Las fechas no me coinciden del todo: la periodista Palmira Oyanguren, por ejemplo, quien se ha especializado en artículos sobre la influencia vasca en Chile, comenta en uno de sus textos que el árbol de la Plaza Vasca fue plantado el 9 de noviembre de 1931. Sin embargo, la plaza propiamente tal fue inaugurada frente a la capilla de piedra el 5 de noviembre de 1933, cuando el árbol, en caso de tener dos años, ya habría estado proyectando su pequeña sombra. En cambio, Salazar y Hernández aseguran que la idea de plantar el árbol fue concebida en 1932 y se da a entender que fue plantado en la misma inauguración del año siguiente. Como la placa actualmente instalada en este santuario está respaldada con la rúbrica del Instituto de Conmemoración Histórica de Chile, definitivamente me inclino más por la aseveración de que fue transplantado a este sitio en 1931 y no después.
Lo que sí es seguro es su procedencia, auténticamente ligada al Árbol Sagrado de Guernica, pues esto quedó perfectamente documentado. Corresponde a un retoño del árbol original, nacido de una de las 12 bellotas que tenía en su poder don Alfonso de Iruarrizaga y Mustardi, quien logró reproducirla en el jardín de su casa de Valparaíso. Iruarrizaga las había recibido de manos del archivero de las Casas de Juntas de Guernica, como constaba en un certificado fechado por ésta el 30 de septiembre de 1930, que fue enterrado con el mismo árbol dentro de una arqueta de bronce, y que hoy habrá de hallarse entre sus raíces.
El cuadrado de tierra que acogió al árbol y al certificado de autenticidad, quedó rodeado por una artística verja metálica de rizos un tanto barrocos, donada por don Vicente Yarza, que luce gallarda la bandera del país vasco por sus cuatro costados. Alrededor del conjunto, se construyeron bancos de piedras con escudos de mármol tallados en sus respaldos, donde pueden observarse los siete heraldos vascos y el emblema de la ikurriña. Enredaderas y una placa tallada en las paredes de piedras completan lo acogedor de este grato rincón de nuestra ciudad.
Como hemos dicho, la inauguración de la Plaza Vasca tuvo lugar el 5 de noviembre de 1933. En la ocasión, el Orfeón de la Juventud se presentó entonando cantos tradicionales de la cultura vasca. Cabe indicar que esta agrupación fue la base del Primer Coro Vasco, más tarde ampliado y renovado con nuevos integrantes llegados hacia 1939, producto de la Guerra Civil Española, y que fueron dirigidos por el maestro Ramón Muruguza Zubillaga hasta su fallecimiento, en 1985. Durante el evento, además, se colocó un altar de piedra consagrado a San Miguel, en la nave izquierda de la Capilla de la Inmaculada Concepción.
La placa conmemorativa instalada allí, coincide con la visita del Lendakari (Presidente del Gobierno Vasco) José Antonio Ardanza en 1992, quien tuvo el encargo de descubrirla en solemne ceremonia. Dice a los miles de turistas que anualmente pasan por allí:
PLAZA VASCA
DESDE 1931 OFRECE SU SOMBRA ESTE AUTÉNTICO RETOÑO DEL ÁRBOL DE GUERNICA.
EL ROBLE SAGRADO DE VIZCAYA, SÍMBOLO DE LIBERTAD Y JUSTICIA, HUNDE SUS RAÍCES EN LA MILENARIA TRADICIÓN VASCA.
EL VIENTO DE LOS SIGLOS ESPARZA SUS HOJAS Y COMO MENSAJERAS DEL PAÍS VASCO, FERTILICEN LA TIERRA CHILENA.
GERNIKA'KO ARBOLA
DA BEDEINKATUA
EUSKCALDUNEN ARTEAN
GUZTIZ MAITATUA
INSTITUTO DE CONMEMORACIÓN HISTÓRICA
1992
El Gernika'ko Arbola de Vizcaya (Imagen proporcionada por un particular. Aclaro que no tengo la fuente exacta de su origen, por lo que agradecería cualquier dato al respecto).
El Árbol, a la izquierda, y la fachada del templo en el Cerro San Cristóbal.
Es un lujo contar con esta pieza botánica en Santiago de Chile. El más antiguo de los árboles que se registraron en la posición del Gernika'ko Arbola del País Vasco, murió en 1742. Fue reemplazado inmediatamente por uno de sus retoños, que murió en 1860. El siguiente murió el año 2004 y fue reemplazado por el que está actualmente en la Casa de Juntas, como árbol oficial. Esto significa que el plantado en Chile, así como otros existentes en distintos países que acogieron durante ese mismo período a inmigrantes vascos, estaría en línea cronológicamente más directa inclusive que el actual Gernika'ko Arbola con sus ancestros... ¡En nuestro propio Cerro San Cristóbal!
En fin. Como dice el fragmento de la canción tradicional vasca del Guernika'ko Arbola reproducida en la placa conmemorativa de la acogedora placita:
Árbol de Guernica
es símbolo bendito
que todo vasco ama
con profundo amor

5 comentarios:

Anónimo dijo...

hola, encuentro muy buena la pagina pero me gustaria saber, si haz investigado algo sobre lo que fue la casa de Roberto Matta, yo eras muy rechico cuando sucedio, y recuerdo que mi viejo profe de Artes Plasticas...(recojo el carnet)nos inculco el valor de lo nuestro. y lo poco valorado que se volvia nuestra sociedad.

Criss dijo...

Ufff.. La verdad es que no alcancé a tomar ningún registro de la casona de Matta en Huérfanos, a pesar de que trabajaba muy cerca e allí el año 2003, casi en la calle de al lado. Quizás a futuro ponga alguna entrada, pero por ahora sólo cuento con los vagos recuerdos sobre esa casona.

Felipe dijo...

Actualmente, como dato interesante sobre la presencia vasca en Santiago y su relación con la fe, es la Misa Vasca que es celebrada cada domingo a las 11:00 hrs. en la Iglesia del Monasterio de las Agustinas en calle Vicuña Mackenna. Dicho sea de paso que ese monasterio y su iglesia, de por sí, merecen un artículo por su belleza arquitectónica y atmósfera de sacralidad.

Jorge Alejandro Cartagena Novoa dijo...

Espléndido artículo, bien documentado. Dicen que don Miguel de Unamuno dijo: "La Compañía de Jesús y la República de Chile son las dos grandes hazañas del pueblo vascongado." Pedro Laín Entralgo, en el artículo "Chile al trasluz", publicado en la revista Alférez, en enero de 1949

esteban ulises saavedra muñoz dijo...

Muy buen artículo, que merece ser acopiado en medio de tanta mediocridad cultural de nuestra ciudad. Yo recuerdo que entre los años 75 al 79, del reciente siglo pasado la plazoleta en donde se encuentra este árbol sagrado, era muy visitada por los que hacíamos "trote" y que terminábamos a la sombra de aquel roble. Recuerdo asimismo, como con el tiempo se fuero deteriorando "adrede" la simbólica esotérica vasca, diseñada sobre pequeños escudos de mármol, particularmente las swástica dextrógira, cuyo símbolo representa la evolución y la vida... y el giro de la constelación del polo en torno a la estrella polar. Ojalá alguien se preocupe de estos detalles. Mis saludos al autor del texto.

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